El Arte de la Guerra
Capítulo 18
La noche oscurecía y el viento soplaba.
Un estruendoso golpe se escuchó retumbar sobre la cabeza de Axl tumbándolo al suelo, exponiéndolo con la guardia baja. X se acercó lentamente advirtiendo su próximo movimiento decisivo. - … Maldita sea… X… - sopló el joven mientras se incorporaba mareado. Trató de alejarse en vano, ya se encontraba atrapado por X. No tenía como huir… Le dedicó una intimidante y filosa mirada hacia el mismo, el cual no declinó su punzante forma de sujetarlo de los hombros. - … ¿Ahora que harás?... – X lo observó indiferente a sus palabras - … ¿Matarme?... Je… Sabes que no puedes matarme… - pausó - … Pero yo sí puedo… - empujó a X - ¡Vas a ver!
Marino despertó con el dolor de cuerpo más afilado de toda su vida, su cabeza giraba y su cuerpo no respondía con facilidad. Se dedicó a mirar aterrada el combate a mano limpia de ambos reploides. - ¡Ya basta, por favor! – Se levantó a sostenerlos a ambos distanciados - ¡Deténganse!
- Marino… - susurró X. - … Aléjate
- ¡No!... ¡No hace falta que se peleen, se están matando! – Axl observó perplejo cómo su contrincante dedicó toda su atención a la muchacha, aprovechó el momento para generar rabia. - ¡AXL!
- ¡No tengo todo el tiempo del mundo para palabrerías de una ninfómana como tú!- golpeó violentamente a Marino alejándola significativamente, por lo que X lo observó enfurecido por su acto, tomándolo de su cuello con firmeza. - … Ugh…!
- ¡Jamás creí que te trataría de esta forma!
- … ¿Por qué no me matas de una vez?... Porque no puedes…
- Deja de hablar… - apretujó aun más su cuello.
- … De-de… Bil… - tomó las manos de su atacante, apretándolas lo suficientemente fuerte como para que éste lo liberara. Lo apuñaló con la mirada - … No me haces daño, solo pierdes el tiempo. Tu amante muere lentamente por cada minuto en que te veo inerte, sujetando mi cuerpo con tu mirada más fría, como si "algo" desearas hacer pero también "algo" te atormenta…
- No me cabe la idea en la cabeza, Axl. Cómo pudiste hacer esto…
- Yo sólo hice lo que quería, X… Por una vez en mi vida.
- ¿Qué estás diciendo? ¡Siempre hiciste lo que deseabas!
- ¡Destrúyeme!
- … - fijó su mirada en él, ganando una tensión silenciosa y perturbadora - … No. Prefiero que vivas con un pesar en tus hombros, que vivas arrepentido por defraudar la confianza de los únicos que te han confiado demasiado… – empujó suavemente a Axl, alejándose sin más que decir. El joven comprendió que decidió partir y una fogosa ira brotó en su mente.
- ¡¿A DÓNDE VAS!? – gritó sin obtener respuestas. X se detuvo distante.
- No lo se. – respondió.
El joven Axl quedó estupefacto y al mismo tiempo enojado. Una sensación que no comprendía ni sabía cómo reaccionar… Tomó su revólver escondido, como es habitual, entre el césped largo y apuntó delicadamente a la espalda del reploide azul…
Un relámpago sonido pareció espantar a las aves y confundirse en una noche tormentosa. X cayó a causa del impacto. Su vientre ardía y su el punzante dolor acalambraba su cuerpo… Se volteó forzosamente a encontrarse con una mirada perdida, como si hubiera divisado el peor de sus miedos. Axl estaba perdiendo la cordura cada minuto.
Respondió a la agresión en vano, el joven había vuelto en sí y era demasiado conciente de su rapidez como para ser dañado por el buster de X… Axl le sonrió dando comienzo al enfrentamiento como él deseaba. Su enemigo ya no dudaba al atacarle. - ¡Ahora sí, mátame! – al terminar con sus palabras, recibió la embestida más violenta de toda su vida, yaciendo en el suelo con su atacante sobre su cuerpo. Se percató de la fuerza de su oponente y se vio a sí mismo en un aprieto: no podía resistir la fuerza con la que X ejercía en su brazo. Atemorizado por estar tan expuesto a recibir un disparo en el rostro sumado a su debilidad, lograron ponerlo nervioso…. -¡X! – gritó desviando a un costado el arma del mismo. Su hombro fue terriblemente dañado y X se sentó sobre su pecho, presionando su brazo libre con su rodilla.
- ¿Qué pasa, hijo?... ¿A qué le temes ahora? – Susurró aprisionando la mano del pelirrojo con su buster y el suelo – Te dolerá – Axl observó asustado cómo su extremidad estaba aprisionada y el perjuicio que obtendría por perder dicha mano. X se rió casi en silencio, cargando su próximo disparo. El joven pelirrojo podía sentir el ardor dentro del cañón, desesperado por zafarse en vano como animal en trampa.
- ¡No, X! – una simple relajación del arma bastó para destrozar su mano y gran parte del brazo, entre la tierra quemada y los pequeños granitos expulsados por el impacto. Axl soltó un irreconocible alarido y fue finalmente liberado.
X lo pateó sutilmente para voltearlo y retomar posición sobre la espalda del menor. Tironeó de su cabello para que gritara e introducirle un dedo en su boca hasta la garganta. – Chupame el dedo – Axl obedeció estremecido por el dolor - ¿Cómo se siente?... ¿Cómo se siente que te lastimen y te hagan actuar como una prostituta moribunda? – la ironía golpeó en cada rincón de la mente del perturbado joven. Ya no permitiría que lo manipulara de esa forma, por lo que mordió su dedo y, con su única mano, lo tomó del brazo para repetir su tortura.
- Nunca vuelvas a hacerme eso, X – con su revolver, disparó la cantidad de veces suficientes como para destruir el buster del reploide azul. – Estamos a mano, jajaja… - se lanzó sobre él a golpearle en la cara fuertemente empezando con un combate cuerpo a cuerpo… Siempre buscando dejar inconciente al otro.
…
Al paso de un tiempo, ambos enfrentados se encontraban agotados.
X ya no soportaba el daño en su vientre y Axl no se defendía del todo bien sin una mano. Sin contar la cantidad de impactos en su cabeza, parecía que en cualquier momento se desplomaría.
- ¿Era necesario llegar a esto?... – preguntó X en medio de la tormenta - ¿No te parece que este es el camino fácil a una solución vacía y bárbara?
- Lo era, por algo la optamos… No me rendiré, X. Te morirás, violaré tu cadáver mil veces hasta secarme… Vomitarás semen...
- ¡Deja de hablar así! ¿No te das cuenta que estás enfermo?...
- ¿Enfermo? ¿De qué exactamente, doctor?
- ¡Ya basta, Axl! Tratemos de hablar… No quiero seguir con esto… - Axl suspiró profundamente bajando la guardia ante las suaves palabras del otro como si mente por fin conciliara la calma.
- No, no podemos hablar. Amo demasiado a Zero…
- ¿Amarlo?... Si lo amas, ¿Por qué le hiciste ese daño?...
- No es necesario que lo sepas…
- No tienes ninguna razón, ¿Verdad?
- …- el pelirrojo desvió la mirada un momento guardando silencio.
- … Vamos, Axl. Necesitas que te chequeen. ¿Cuándo fue la última vez que analizaron tu salud mental?
- ¡No quiero! ¡No estoy loco!
- Axl… Tranquilo…
- … ¡Me quieres engañar!¡Eso estás haciendo!
- Tranquilo… Escúchame, no te quiero hacer nada malo…
- ¡Aléjate! – Axl logró alcanzarlo de un salto, empeorando las heridas tanto en su cuerpo como en el ajeno - ¡Son patrañas! ¡Tú no me quieres ayudar, quieres que me encierren como un psicótico y me maten!
- … Axl…! – X parecía perder energías – Mírate… Hace unos momentos… Estabas furioso, incontenible, aterrador, salvaje… Ahora, veo a un muchacho inocente de ojos heridos…
- ¡Ya cállate! ¡No sabes lo que estás diciendo! ¡Estás muy equivocado! – lo sacudía con fuerza mientras sus ojos se humedecían. El reploide azul perdió la conciencia - ¡Tu arruinaste todo!... ¡TE ODIO!... ¡PARA QUÉ DIABLOS EXISTES! – Apuntó con el revolver, el entrecejo de X. - ¡TE MATARÉ Y ZERO SE QUEDARÁ CONMIGO PARA SIEMPRE!
- ¡Loco! – la femenina voz de Marino se apagó con el seco y desgarrante sonido de su cuchilla en la espalda de Axl. El joven gritó de sorpresa, tropezándose torpemente al embestir nuevamente a la reploide con dificultad.
- ¡No será tan fácil eliminarme, idiotas! ¿Creen que soy estúpido? ¿Creen que sólo se decir idioteces para sacarles una sonrisa? ¡Inútiles! ¡ME DAN ASCO! – retiró la cuchilla de su cuerpo, enterrando al mismo en el pecho de su dueña. La joven largó un fuerte gemido, luego fue violentamente tomada de la pierna, siendo arrastrada en el camino que tomó Axl hacia Giga city.
- ¿A dónde me llevas?...
- … Vamos a ver a Zero, X está muerto… ¿Recuerdas el trato?... Ahora te toca morir.
- No, Axl… Por favor…
- ¡POR FAVOR COOPERA! ¡LE DARÁS A ZERO TU MALDITO FLUJO DE ENERGÍA!
- … No lo hagas… Así no era el trato…
- Cambié de parecer cuando comenzaste a estorbarme… Los cambios efectuados son: X muerto, Marino muere para que Zero viva. Marino estará muerta al llegar a Giga City, los médicos creerán que es conveniente transplantar la pieza faltante al rubio por cuestiones económicas… Zero se queda conmigo y nadie nos molestará…
- No… - Marino perdió la conciencia por la cantidad de fallas en su cuerpo debido al daño de la cuchilla.
Axl la arrastró lentamente...
"Axl y Marino, heridos en combate. X, muerto de guerra…"
...
...
Aquí se ve claramente la demencia de Axl y su nivel de creatividad en sus maldades.
Profundizando un poco la inseguridad del personaje
Acá las cosas se ponen muy interesantes... ¡Qué difícil es narrar una pelea!
