La llamada del silencio

Capítulo 22


El abrumador silencio acompañaba el sorprendente suceso mientras el tiempo parecía estancarse en un pozo profundo de suspenso. Todos los espectadores se mostraban paralizados mientras el cielo tomaba el característico rojo furia por el acontecimiento del amanecer. Las aves y bandadas salvajes cantaban, revoloteando en el cielo y perdiéndose en el horizonte, como si anunciaran una catástrofe por venir. Después de todo, para aquellas criaturas un amanecer significa tan sólo otro día.

En el fondo del risco al lado de los sujetos, la niebla espesa cubría el suelo simulando un infinito caer, tan sólo las copas de los árboles más altos se sumergían al cielo, escapando de la bruma blanca y dejándose rodear por la misma. La sombra aun persistente en gran parte del escenario daba aun la presencia de la escarcha y el rocío en el césped, decorando con finas perlas cada punta de las hojas y ramas que indiferentemente presenciaban tal suceso. Hacía demasiado frío aquella mañana.

La mirada de Zero se perdía entrelazándose con los aterrados ojos muertos de Axl, mientras el viento meneaba sus cabellos. Cinnamon gemía asustada, cubriéndose su rostro como si hubiese cometido el pecado más grande de su vida, tratando de auxiliar a X con su energía. Cada segundo, significaba un momento más de agonía para el pelirrojo. El sable luminoso penetraba constantemente su cuerpo, introduciéndose más en el mismo a la vez que Zero trataba de acercarse más a él. En el momento deseado, el rubio penetró la mirada de Axl, sintiendo instantáneamente el dolor en sus orbes cuya opacidad aumentaba mostrando menos señales de conciencia. El joven jadeaba ahogándose en su propio dolor mientras sus ojos despedían profundas lágrimas, evidenciando su temor a la muerte. Zero le sonrió levemente sosteniendo su cuerpo y atravesando hasta la manezuela de su clásica arma. Axl gritó lo más fuerte que pudo, aterrorizando a la fauna y a sus conocidos. En todo ese escándalo, el rubio silenció su agonizante rugido con sus labios. El opuesto cerró sus ojos sumido al gesto mientras era abrazado tortuosamente por la intensificación de la penetración del sable a medida que Zero lo aferraba más a su cuerpo. El tierno beso concebido nubló la mente del moribundo logrando que éste comenzara a llorar por una extraña sensación de dolor y felicidad. Aquel dulce contacto fue diferente, podría jurar que nunca había estado tan cercano a su corazón. Aquellos antiguos besos apasionados siempre supieron a infelicidad, disgusto; frío sentimiento que perturbaba su corazón no correspondido. Sabía desde el inicio que Zero no le amó nunca y que cada caricia no era más que un intento por olvidar, desocupar su mente, del recuerdo del único que logró cautivar su indomable corazón… Aquella vez todo era diferente, había un sentimiento detrás de sus labios y sus brazos… Al terminar, el momento mágico derrumbó en dolor sobre los hombros de Axl, notó que hasta el mango estaba dentro de su ser. – Axl, realmente me duele tener que hacerte esto… - El pelirrojo se sorprendió mostrándole una dulce sonrisa como su tierna mirada. Sus lágrimas aun caían de felicidad.

- Zero… - dijo suavemente aun sosteniendo sus fuerzas.

-… Al verte a los ojos me he dado cuenta de tu verdadero dolor… Se lo que se siente haber estado amando tanto… A alguien por tantos años… Un secreto que carcome tu corazón mientras la ansiedad y la inseguridad destroza tu mente… - X reaccionó observándolos detenidamente mientras lentamente sanaba gracias a la pequeña. Tras ver cómo Zero besaba al moribundo de Axl, no sólo comenzó a sentir una punzada en su pecho sino un profundo arrepentimiento por todo lo ocurrido. Las imágenes brotaban desde su mente hacia sus ojos, relatando una y otra vez la primera aventura de amor de su vida. Cómo luchó, se defendió y temió por su corazón enamorado.

- Yo… Siempre… Busqu-é… Amor… Y tu eres m-mi… a-amor… - Zero sostuvo el cuerpo de Axl mientras éste acariciaba su mejilla con una sonrisa blanca y una mirada serena- … Tu me salvaste de Red, sólo buscaba quién controlara mi mente… Ese eras tú Zero. Esas tardes de charlas… A medida que nos íbamos-os… Conociendo… S-sentí que mi corazón… Llamaba tu nom-b-bre y… Cuando tu estabas luchando a… a mi lado… N-no… No lograba perderte la vista… Dónde f… Fuéramos… T-tu te veías… Como un ángel… - X sonrió disimuladamente.

- … Para mí, tu fuiste como X alguna vez… Hace muchos… Muchos años… Un alumno, un amigo y compañero; un hermano. – el rubio acarició su mejilla con la palma de su mano respondiendo a la caricia del pelirrojo. Cerró sus ojos permitiendo el gusto al pequeño.

- … He actuado… Muy mal… Perdí la cabeza… No iba a permitir que mi pasado volviera a marcar mi destino, con la misma cicatriz torcida en mi rostro… - Zero observó dicha marca - … Temía… Que tú… Fueras Red… - el rubio continuó observando detalladamente la profundidad de las heridas en su cara - … Cada vez, que me miraba a mí mismo… Veía al p-pasado… Antes sólo sab-bía temerle al pasado… Ahora… Aprendí a desafiarle… - Axl apuntó con su dedo índice una de las marcas, comenzando a contornearla de punta a punta – Derecha a izquierda: Postura… Y carácter… -repitió la operación pero en la marca paralela- Izquierda a derecha: … Valor… Y perseverancia… - Zero lo miró atónito sintiendo un profundo pesar en su corazón - … Todas estas lecciones… Me dijeron que te hiciera esto… L-lo siento… Quise cambiar mi destino… Sin embargo… La última marca me enseño algo muy… Importante… - Axl la señaló – Lado a lado… Hiriendo mis ojos… Esta me dice "Amor"…

- ¿Amor?...

- Siendo más joven… Creí que el concepto del amor… Se trataba de una fantasía… De un sueño… Red me demostró que el amor… Puede provocar terror y obediencia… Yo… Sólo hice lo que una vez me hicieron para no ser Axl… Contigo… C-contigo quería ser Red… Para cambiar la suerte de mí destino…

- … Axl… Calla, guarda tus energías… Podemos curarte.

- ¡No!... Zero… Yo pude sobrevivir… A las antiguas marcas, la cruz de mi negro pasado en mi corazón… Pero… La última… No podré… El pesar del recuerdo sobre mis hombros… Todo el dolor que hice y que sufrí… Ca-cada momento… Fue una tortura para mi mente… No podré, sobrevivir con este pasado arañando mi alma…

- No, no digas tonterías…

- … Zero, jamás… En mi vida he estado tan s-seguro como ahora. Llega… En algun momento de la vida de un reploide… En que deb-bes escoger dónde yacer… - Axl señaló su mirada al cielo y al hermoso ambiente - … Mi pasado… Su pasado conmigo, muere conmigo… ¿Crees que… X y tú… Puedan estar viéndome de la misma forma?... ¿Crees que X confía… En mí?... V-vi su odio en sus ojos… El… quería… Matarme…

- Todo se perdona…

- ¿Perdón?... –el pelirrojo observó a X - ¿Crees que eso… tiene perdón?... – siguió la mirada hasta dirigirla al pecho del pelirrojo y acariciar la zona de una de sus heridas más letales - ¿Y… esto?... – señaló lentamente su frente - ¿Además?... P-piensa en mí… Mírame…

- Axl…

- … M-me arrepiento de todo lo que he hecho en mi vida… Todo lo que he vivido… Menos haberte conocido… Tú me diste el segundo capítulo de mi vida… Así como el primero terminó con la muerte de… Red… Éste también terminará… A-Al fin y… Al cabo, logré cambiar el destino…

- … ¿Cómo?

- … Todo muere… Porque yo muero. Y tu… Eres feliz… Cómo cuando yo lo fui, al conocerte… - el pelirrojo señaló dulcemente a X - … Así me sentía en mi interior… Tu, ya tienes tu ángel - Axl le sonrió a Zero- Tú ya tienes un ángel… Y no pude entenderlo… Hasta ahora…

- Axl, piensa bien… Por favor.

- … Recuedo… Haber odiado a Red… Pero cuando todo se derrumbaba… Mi corazón quiso saltar hacia él y salvarle… Aunque tanto odio… Hay tanto amor… - Axl miró el cielo nuevamente- … Yo… Fui Red… Tal como él… Mi mente quedó en claro al momento… De elegir dónde morir… -sonrió para sí mismo- logré cambiar el destino… Tú estás vivo…

- ¡Axl! – llamó X mostrando señales de haberse recuperado casi parcialmente. Se acercó a la escena y lo observó asustado, pero en un momento Axl respondió su mirada y éste cerro la suya, comprendiendo el mandato del menor. – Zero, cariño… Quiero que me dejes a solas con él… - el rubio obedeció dejando el cuerpo del pelirrojo sobre los brazos de X.

- … X… El se opondrá a mi muerte…

- … Lo se, amigo… Lo sé. – X alzó el cuerpo del pequeño dándole una comodidad adecuada para cargarlo a medida que, lentamente, caminaba hacia la punta del abismo cercano del risco. Dónde el sol aun parecía emerger del horizonte. - ¿Por qué no hiciste esto antes?...

- … Porque Zero… No me dio la oportunidad de reaccionar… Cuando… El me besó hace unos momentos… Mi mente entró en sí… Comprendiendo haber… Hecho mi realidad… Un cambio…

- … Explícame…

- T-todo fue claro… Zero se desesperó al verme morir… Aunque… El me odie… Dentro de su interior… Una llama que lo confunde le dijo que se equivocó… T-Tal cual ocurrió en mi corazón al ver morir a Red… Ahí comprendí el cambio… T-te equivocaste X… No huí del destino… Sólo transformé mi pasado en el presente que quiero vivir… Para saldar las cuentas de una vida descorazonada y unos últimos días de ira, desamor, pasión, traición… Tales que no me atrevo a enmendar… Se que… En tu interior, algo te dice que aun me quieres como un amigo… Pero… Tu amor por Zero, te hace poderoso a ese sentimiento… Te hizo… Odiarme…

- … Es cierto, te odio…- X se quedó en la punta del risco, observando que aun la niebla no se disipaba. - ¿Algo más que decir?

- Zero es tu compañero, tu hermano, tu amor… Tú, eres su ángel, su guardián, su protector enamorado… Yo, soy aquel que no supo amar y practicó el odio como amor, forjando… Forjando una realidad feliz… Para el sufrido y su ángel… - X cruzó la mirada con la del menor, el cual le sonrió con un agradable y pacífico susurro en el viento. Axl mostraba, por primera vez en su vida, un crecimiento drástico. Su Axl, ya no era el pequeño y, la idea de que su final se sostenía de su decisión, le provocaba una fuerte punzada a su corazón. Cerró los ojos un momento separando sus brazos lentamente mientras el cuerpo del pelirrojo se escabullía de los mismos. Tan sólo el sol y la naturaleza presenciaron cómo terminaba la vida de un joven en búsqueda de la redención. "X, soy feliz" frase que retumbó por su mente, obligándolo a abrir sus ojos y ver cómo Axl caía con sus hélices extendidas. Se sorprendió al notar que, lo que había escuchado, había sido de verdad…

Cinnamon lloraba a cántaros mientras Zero le acompañaba en su agonía con sigilosas lágrimas de un parentesco arrepentimiento, dejándose llevar por el dolor de la pequeña. La jovencita se aferraba cada vez más a su pecho mientras él correspondía abrazándola como si fuera su propia hija, buscando consuelo de ambas partes en el forzoso gesto del dolor en sus rostros…

El repentino sonido del metal colisionando sobre la superficie de la tierra, hizo eco por todo el acantilado, emergiendo desde la especie niebla, la cual cubría la tumba del caído. Pareciera que la naturaleza callara en silencio respetuosamente por la huída de un alma desorientada, lamentando el suceso, X cerró sus ojos fuertemente tratando de calmar el agobiante dolor de la pérdida voluntaria de un viejo amigo. Suspiró soportando la agonía en su pecho y obtuvo consuelo de la madurez que, por unos momentos, gozó Axl.

Los delicados pasos se acercaban al cazador azul, el cual aun guardaba silencio en su mente sobre la tumba en la punta del risco. Su amante pasó sus brazos por los suyos para que le permitiera abrazarle desde su espalda. X respondió al cariño acariciando los brazos del opuesto que le rodeaban. Sintiendo cómo Zero se aferró a su nuca, ocultando su rostro del sol, este suspiró mirando de manera desafiante a la situación, comprendiendo que Axl hubiera deseado lo mismo. El viento acompañaba a la pareja y a la pequeña que los observaba respetando el silencio…

- … ¿Ya todo acabó?... – preguntó Zero aun abrazándolo por detrás.

- Sí, terminó… Pero lo nuestro recién comienza… - X respondió apoyando su cabeza en el pecho de su novio, el cuál aferró su mejilla con la suya. Quedándose así hasta que el sol tomó vuelo definitivamente sobre el firmamento, dominando el horizonte con su intensa iluminación.

En Giga City, los cazadores dieron el anuncio de que en unas semanas, volverían a su base origen, juntos como siempre. La abrumadora noticia de la muerte de Axl sacó más suspiros profundos que alegrías espontáneas. ¿Estarían todos conscientes de la mentalidad que tuvo Axl?... X no quiso pensar más en ello. Aunque estaban más sorprendidos en cuánto vieron, por primera vez, cómo X se atrevió a besar a Zero en público, lo que alegró rápidamente al rubio ya que, desde ese momento en más, X no estaría avergonzado. Delatando finalmente que se encontraba en pareja con su ángel luego de haber esperado más de 100 años…