Hola!

Bienvenidos sean todos a este nuevo episodio de "Días casi normales".

Solo comentar que este no era el capítulo que originalmente estaba programado sino uno que debería ocurrir tres o cuatro capítulos después del que sí debía estar aquí. Pero por un problema de inspiración eso no ha sido posible y se me ocurrió cambiar el orden de los capítulos, por lo cual es posible que se presenten algunas lagunas espacio-temporales en el capítulo.

Solo pido paciencia, pues en el momento dado se sabrá todo lo necesario.

Sin más, que disfruten del capítulo:

PESADILLA NOCTURNA Y DÍA DE PESADILLA

Hacía un frio jodidamente helador. Los tres caminábamos en un hosco silencio desde que habíamos discutido. Las ramas de los árboles me arañaban el rostro a mi paso por el umbrío bosque. Ya ni siquiera tenía energías para apartarlas. Len y Ekra tampoco tenían más ánimos. Ambos llevaban los hombros caídos y la cabeza gacha, mientras caminaban desganadamente.

Si mis cálculos no fallaban llevábamos cerca de dieciséis horas perdidos, sin probar bocado, ni beber y además, aun no estábamos seguros de como habíamos ido a parar allí.

Len había llorado en un momento dado, aunque yo no sabía cuándo había sido, y sus ojos se veían enrojecidos y ojerosos. Tampoco habíamos dormido.

Suponía que los tres queríamos descansar, pero no deseaba ser el primero en quejarse. Desde aquella discusión tanto Ekra como yo nos esforzábamos por parecer fuertes, porque ninguno quería mostrase débil ante "su enemigo" a pesar de estar en el mismo bando. Len, en cambio, mostraba abiertamente su desaliento, me extrañaba que no continuara llorando. Quizá había llorado tanto que no le quedaban lágrimas, aunque si había ocurrido eso lo había hecho en el más absoluto silencio. Por algún extraño motivo Len ni había intentado con muchas ganas defender su punto de vista. Simplemente había protestado débilmente cuando tanto Ekra como yo le habíamos acusado de ser el culpable de que aquella cosa nos atacara. Definitivamente la culpa era solo suya.

Pero Ekra no estaba de acuerdo con ello. Según ella, a pesar de fuera Len el que había llamado la atención de eso, aquello podría ser lo mismo que la había atacado en el cementerio y por lo tanto era peligroso incluso sin provocación, por lo cual también podrían haber sido atacados solamente por estar en aquel bosque solos y alejados de las grandes masas de estudiantes.

Yo, sin embargo, había intentado con toda mi fuerza de convención, haberles hecho ver que si eso fuera realmente peligroso no habría dejado viva a Ekra en aquel cementerio, cuando había tenido oportunidad de matarla con facilidad después de que ella perdiera el conocimiento. Pero como estaba acostumbrado a que me ocurriera, ninguno de los dos me hizo caso. Según ellos cualquier cosa, fuera lo que fuera lo que había atacado a Ekra, que pudiera atacar sin motivo ninguno a una bella chica indefensa, como la describió Len, tenía que ser un monstruo terrible.

Mis pensamientos, como se estaba haciendo costumbre, fueron interrumpidos por un sonido. Solo que esta vez no se trataba de una suave llamada a una puesta sino de un sonido escalofriante y atronador, como un cruce entre el rugido de un león ronco y el aullido de un lobo acatarrado.

No necesitamos más que una mirada para echar a correr los tres a una.

No sé durante cuánto tiempo corrimos, pero aunque más de una vez alguno tropezó, nadie se cayó por lo que no nos detuvimos hasta que nos encontramos, de repente, enfrente de un increíble barranco. El descenso, completamente en vertical, nos tomó desprevenido y Ekra y yo tuvimos suerte de no resbalarnos con la tierra suelta que separaba por apenas uno o dos metros el final de la espesura de la caída. Len no tuvo tanta suerte, él si se resbaló.

No niego que estuve más que tentado a dejarlo caer. "No se ha disculpado por tratar a Rui como si fuera una puta perra de mierda".

Pero una mirada de Ekra, que lo había sujetado casi al mismo tiempo en que él se había resbalado, casi como si lo hubiera previsto, llena de desprecio y resentimiento, me hizo convencerme de que no podía dejar que ella pareciera mejor que yo. Por eso cogí por la muñeca el brazo con el que él se sujetaba a un matojo rebelde y estiré coordinándome con Ekra para, al finar, levantar al inútil de mi primo, quien, aun en silencio, se había puesto a llorar de nuevo.

-Inútil.- Le eché en cara mientras él terminaba de ponerse en pie.

Él no dijo absolutamente nada, como si por una vez en su vida la inmerecida alegría de la que disfrutaba, hubiera desaparecido de su corazón. Me sentí muy bien al ver esto. Al menos en ese momento. Porque en ese momento le odiaba.

Ekra no le dijo nada, aunque en sus ojos se apreciaba también que pensaba igual que yo. La presencia de Len solo nos había traído problemas.

Casi sin mediar palabras decidimos, que como no podíamos seguir huyendo, nos dedicaríamos a descansar como merecíamos.

-Pero…- La voz de Len sonó tan suave que casi no la reconocí como la de aquel jodido carbón que era mi primo.- Creo… Quiero decir…

-Habla.- Lo cortó secamente Ekra, claramente enfadada, quizá con la existencia misma.

-¿Sería más seguro hacer guardias?- Intentó afirmar con poca convicción y sin subir su desanimado y triste tono de voz.

Para mi gran pesar estuve de acuerdo con lo que él intentaba expresar aunque hubiese sonado más como si preguntara nuestra opinión que como si estuviera dando la suya. Si no fuera porque pensaba que con Len como vigía sería más difícil todavía tener una mínima sensación de seguridad que sin nadie vigilando, no me habría presentado voluntario bajo ningún concepto. Pero creía que cualquiera de los dos se encontraban en peores condiciones que yo.

Así, finalmente, mientras Ekra se arrebujaba bajo un árbol cubriéndose con hojarasca y mi primo murmuraba incoherencias, saqué de mi mochila el diario que la estúpida psicóloga del hospital me había puesto como condición escribir para permitirme salir del hospital. A la apacible y brumosa luz del amanecer leí la última entrada que en él figuraba.

"6 de Noviembre.

Había muchos colores que danzaban entre ellos, formando espirales y volutas degradándose poco a poco, descoloriéndose hasta ser un uniforme gris que se oscureció en alargadas sombras. En el suelo había una única figura sólida de tono más claro que el resto pero de color indefinido, de forma humanoide y… En resumen el mismo sueño otra vez.

Hoy Rui ha venido a verme y hemos pasado toda la mañana juntos, cosa que hubiera sido estupenda si no fuera porque nos hemos encontrado con Len.

Aun así hemos tenido, cuando ha aparecido interrumpiendo mi narración sobre mi maravillosa pesadilla, una conversación bastante curiosa, que me ha hecho sospechar que quiere contarme algo importante y que no se atreve, creo que ha sido algo así:

-Sabes que yo te quiero mucho, ¿verdad?- Me preguntó contra mi pecho nada más entrar y mientras me abrazaba.

Asentí con la cabeza, sin saber muy bien qué decir, aunque no me pude resistir a hacer un comentario ligeramente sarcástico; a pesar de que realmente me interesaba su respuesta.

-¿Por qué soy tu hermano y sabes que siempre estaré contigo?- Dije en ese momento sin esperar que su reacción fuera esa.

Ella se apartó y miro por la ventana, haciendo que sospechara que había dicho algo que la molestara. Ya iba a disculparme cuando ella me pregunto sin mirarme:

-¿Tu no me abandonarías nunca? ¿Pasara lo que pasara?

Pensé unos instantes esperando encontrarle algún sentido a aquella pregunta, yo sabía que seguramente nunca habría soportado mi infancia sin tenerla a ella siempre a mi lado, con su sonrisa, animándome, sin importarle nunca que los adultos nos hicieran pasar de unos a otros, llorando solo unos minutos cada vez que no nos adoptaban después de habernos asegurado que había una familia dispuesta a hacerlo pronto. No creo que sin ella hubiera podido sobrevivir a tantas desilusiones.

-No podría vivir sin ti.- Intente explicarlo.- Yo no sería yo mismo sin ti a mi lado.

Ella se giró sonriendo ampliamente unos segundos después, tras murmurar algo parecido a: "Mentiroso".

Esto me dejo muy descolocado, pero por suerte ella propuso ir a tomar helado y aunque hacia frio, me gustó la idea, sobre todo después de que me tentara con un delicioso helado de chocolate belga.

Reconozco que tengo bastante claro que Rui es tan atenta conmigo ahora, porque teme que intente suicidarme de nuevo. Pero en cierto modo eso me complace. Sé que es egoísta, pero cumplo la primera norma: ser siempre sincero. Creo que es natural que me guste eso, porque significa que está preocupada por mí. Siempre he creído que los miembros de una familia no son indispensables los unos para los otros. La prueba de ello es que Rui y yo hemos vivido muy bien sin padres, por lo cual sería completamente posible que ella pudiera prescindir también de mí."

Con cansancio suspiré. Después de haber terminado de leer aquello seguía sin saber que había tenido ese día de especial para terminar tan mal, cuando había empezado tan relativamente bien.

Era cierto que había discutido con Len ese día. Dos veces para ser exactos pero eso no era lo que debía escribir en un diario que luego leería la psicoterapeuta de la Vocaloid.

Mientras le daba vueltas a esto no me percaté de que una sombra de ojos de un verde azulado muy relucientes se acercaba, hasta que esta me tapo la boca con una mano y mientas lanzaba aquel horripilante sonido que habíamos escuchado antes, el grito de aquello.

Bueno antes de despedirme quería hacer una petición a todo aquel que lea este capítulo. Como reto personal me he propuesto añadir al menos una mención a cualquier pareja que me sea solicitada, siempre y cuando esta no sea de los personajes que ya han aparecido en el fic (para los cuales ya tengo futuro). Independientemente de quienes formen esta pareja intentaré que aparezcan, más que nada para complicarme aún más la vida. Puede que la pareja no sea mencionada en el siguiente capítulo que suba pero sí promete que terminará apareciendo. No es necesario que la pareja sea de Vocaloid, pero si no lo es pediría que se indicara a que pertenecen. Si alguien quiere añadir un personaje de su propia invención yo estoy dispuesta a intentarlo, siempre y cuando se me facilite una descripción del personaje, aunque quizá lo que yo cree no coincida con lo que quien invente (si alguien lo hace) el personaje imagina, me disculpo pero recuerdo que es el problema de la comunicación humana.

Además quiero intentar subir un capítulo especial de Halloween este mes, pero no prometo poder hacerlo.

Siendo esto todo lo que quiero decir me despido esperando pronto alguna propuesta.

Sayonara.