5: El bosque de Chakra

El Equipo 7 acababa de llegar a la casa de Tazuna, siendo recibidos por la hija del constructor de puentes. Por desgracia, no hubo mucho tiempo para amables presentaciones debido al estado de su sensei, asi que dejaron las formalidades para luego y decidieron reunirse todos cuando Kakashi se hubiera recuperado.

- ¿Seguro que Kakashi-san se pondrá bien?- les preguntó el anciano constructor.

- No pasa nada, sólo necesita reposo- comentó Naruto.

- Pero sólo es cuestión de tiempo que Gatoh mande a más asesinos. Tendremos que valernos por nuestra cuenta por ahora.

- Lo dices como si estuvieras preocupado, Sasuke. Podremos apañárnoslas. No creo que les queden muchos ases después de perder a los dos Hermanos Demoníacos y a Zabuza. Si nuestros oponentes son simples matones, no serán rivales para nosotros.

- A lo mejor…- dijo Sakura- Pero no nos confiemos. Se trata de gente peligrosa.

- Ya lo sabemos.

- Deberíais saberlo mejor- dijo una voz infantil.

Todos se giraron para ver a un niño con sombrero a rayas y peto azul. Naruto lo reconoció, sabía quién era.

- Oh, Inari- dijo el anciano abriendo los brazos para recibir a su nieto, quien ignoró a los ninjas- ¿Ya has vuelto?

- Abuelo, bienvenido.

- Oye, Inari- le riñó su madre- Tenemos invitados. Sé educado y salúdalos. Son los chicos que han protegido a tu abuelo.

Inari miró al Equipo 7 con escepticismo.

- Mamá, esos chicos van a morir. Es imposible oponerse a Gatoh.

- ¿¡Pero qué dice este niño!?- aunque esta frase perteneció a Naruto en su momento, fue Sakura la que se puso de pie y gritó- ¡No nos mates sin saber de qué somos capaces! ¡Nosotros somos los ninjas de Konoha! ¡Muchos de nosotros hemos sido grandes héroes!

- ¿Héroes?- dijo el infante, claramente molesto- No digas tonterías. Algo así no existe.

(Inner Sakura: ¡Tú maldito mocoso…!)

Sakura ya crujía sus nudillos con ferocidad.

- Vamos, vamos, vamos, Sakura-chan. Cálmate- la tranquilizó Naruto- Sé paciente. Recurre a toda tu bondad y sosiego y perdona al pequeño, ¿Vale?

- ¡Hmph!- la pelirosada le volvió el rostro al niño, ofendida, mientras este se marchó a su cuarto.

- Perdonadle, por favor. Inari casi siempre es así, pero en el fondo es un buen niño.

- No lo pongo en duda- sonrió Naruto.

Esa noche, Naruto se pasó por la puerta del cuarto de Inari y pudo oir el característico sonido del llanto a través de una rendija de la puerta entreabierta. Por supuesto, Naruto conocía el pesar de Inari. En su día le recordó a él mismo cuando era más pequeño. Siempre solo, sin nadie que le diga que le quería… Entonces recordó cómo se había portado antes con sus padres. Lo primero que quería hacer al volver a casa era pedir perdón y decirle a su familia que la quería. Ahora más que nunca. Naruto finalmente se adentró en la habitación, sorprendiendo a Inari, quien se secó rápidamente las lágrimas y guardó el pedazo de la foto familiar que conservaba.

- ¿Qué haces tú aquí?- le preguntó con reproche.

- Pronto será hora de cenar.

- Ya bajaré luego.

- ¿Por qué llorabas?

- No lo hacía.

- Eso no es lo que dicen tus ojos… Mira, puede que no sepa lo que sientes, pero si sé que no podrás cambiar nada de tu vida si te pasas llorando toda la vida en la oscuridad por la muerte de tu padre.

Inari se sobresaltó y aunque su primera pregunta era cómo sabía lo de su padre estaba dispuesto a replicar cuando de pronto la ancha mano del pelirrojo se posó sobre su cabeza y le acarició con suavidad.

- Por favor, Inari- le dijo con una sonrisa reconfortante- No pierdas la fe en ti mismo. Sé que pese a que eres un niño también eres muy valiente.

Naruto abandonó la habitación dejando atrás a un sonrojado Inari, quien no pudo evitar ver la imagen de su padre, perdido hace ya tanto, en el ninja. Pensó en cómo habían cambiado las cosas entonces y se pregunto cómo había llegado a esa situación en la que se encontraba…

Al salir, Naruto fue recibido por una risa ahogada de parte del moreno Uchiha, quien estuvo todo el rato apoyado en la pared al lado de la puerta de Inari.

- Sinceramente, Naruto- dijo- Creo que te estás olvidando de lo principal aquí. La vida del niño no tiene mucho que ver con la misión… A menos que tenga peso en el futuro que se avecina.

- ¿Sabes, Sasuke? Deberías empezar a trabajar algo llamado "empatía". Es la capacidad de pensar y sentir la vida interior de otra persona como si fuera la propia. Así verías que no todas las personas son tan diferentes como aparentan. Mira Inari, sin ir más lejos: tú podrías ser él ahora mismo y no te darías ni cuenta.

El moreno soltó un bufido y se alejó lentamente.

Por fin, Kakashi se despertó y fue atendido por la hija del constructor Tazuna. Todo el Equipo 7 se reunió alrededor del futón de su sensei, esperando saber qué hacer a continuación, cuál sería la decisión de su líder. Por su expresión, Naruto ya podía leer su temor: la vida del asesino de la niebla.

- Le he estado dando vueltas desde hace rato- dijo este- Sobre la muerte de Zabuza.

- Yo también- le espetó Naruto- Creo que murió con demasiada facilidad.

- ¿Qué quieres decir?- preguntó Sakura.

- Es el instrumento usado para matar a Zabuza- explicó Kakashi.

- ¿El instrumento?

- Simples agujas de metal…- pensó en voz alta el moreno Uchiha, quien pronto se dio cuenta de su error- ¡Puede ser que…!

- Eso mismo.

- ¿De qué estáis hablando?- tomó la palabra Tazuna.

- De que posiblemente- suspiró el ninja pelirrojo- Zabuza sigue vivito y coleando.

- ¿¡EEEEEEEEEEEEEEEEHHHHHHHHHHH-!?- exclamaron Tazuna y Sakura

- ¿¡Qué estás diciendo, Naruto!? ¡Sensei confirmó su muerte en persona!

- Cierto, pero…- dijo el Ninja Copia- Para empezar, usó unas armas apenas letales y golpeó en una zona con mucho músculo, de manera que no dio a órganos importantes. Luego se llevó el pesado cuerpo, cuando habría bastado con llevarse la cabeza solamente para su análisis.

- Ciertamente- dijo el moreno- Esto es un problema. Ese ninja de antes debió hacerse pasar por un ANBU para tener una coartada, asi que está de parte de Zabuza.

- Y ahora tomará venganza además de terminar su trabajo- terminó Sakura.

- ¿No estáis pensando demasiado en esto?- preguntó el anciano.

- En absoluto- contestó el ninja de pelo grisáceo- Tiene bastante sentido. Y un ninja tiene que estar siempre preparado para cualquier sorpresa desagradable.

"Kakashi-sensei no se encuentra muy bien" pensaba la pelirosa "Debemos ser extra cuidadosos a partir de ahora"

Kakashi pudo notar la preocupación en algunos miembros del Equipo, asi que pensó en una manera de subirles la moral.

- Bueno, chicos. Durante mi rehabilitación voy a necesitar algo de ayuda. Por esto vais a entrenar para poder enfrentar a Zabuza y su compañero.

- Pero sensei- dijo Sakura- ¿Estás seguro? Ni siquiera tú pudiste ganar a Zabuza sin usar toda tu fuerza ¿Cómo vamos a vencerles nosotros, que tan sólo estamos en el nivel de Genin?

(Inner Sakura: ¿¡Pero qué dices!? ¿¡Es que quieres matarnos!?)

- Puede que sólo seáis Genin, pero tres Genin consiguieron que un Jounin experimentado mordiera el polvo usando su trabajo en equipo e ingenio.

- Si, pero esta vez no cometerá el mismo error. Ya se conoce el truco.

- Je, je- se rió Naruto- Ya veía venir esto, asi que he pensado en una nueva táctica para el combate. No tenía pensado usarla en esta misión, pero viendo cómo estamos…

- ¿Más tácticas?- dijo cansina Sakura- ¿Acaso no fue suficiente la última vez?

- Vamos Sakura-chan, reconoce que nos ha sido bastante útil hasta ahora.

- Bueno…

- A mí me parece una buena idea- dijo Kakashi- Así podréis practicar también cierto entrenamiento que os voy a proponer. Sé que podéis hacerlo, chicos. Estáis creciendo muy rápido como guerreros. Y te lo debemos a ti, Naruto.

- Nah- dijo el pelirrojo frotándose la nariz- Esto es siempre trabajo de equipo. Yo sólo abrí el camino, es decisión de los demás el seguirlo conmigo.

El ninja copia rió por lo bajo.

- No sé si estás siendo humilde o simplemente te gusta restarte crédito… En fin, poco importa- se incorpora- Pasadme un bastón o algo con lo que poder caminar y salgamos afuera.

- ¿Seguro, Kakashi-san?- preguntó Tazuna- Todavía parece muy débil.

- Tengo la fuerza necesaria y suficiente para poder enseñarle algo a estos chicos. Luego volveré a la cama. Vamos allá.

Afuera, el equipo ninja se situó en el lugar con más árboles posibles para empezar su entrenamiento: una práctica para mejorar su control del Chakra escalando árboles sin las manos, sólo caminando horizontalmente por la corteza hasta llegar a la cima. Por supuesto, Naruto se conocía la prueba y no tardó en superarla, llegando incluso a subir antes que Sakura, quien recordó le había ganado con creces a él y a Sasuke. Pero el moreno era otra historia. Al igual que cuando empezaron en su pasado, la primera vez de Sasuke le había resultado difícil, sólo llegando a la mitad del tronco por usar demasiado Chakra e hizo una marca con su kunai para ver su límite. Al ver cómo sus compañeros le habían superado, se sintió frustrado. Sobre todo por Naruto. Aún no se le había olvidado que fue el tonto de la clase y que pese a su talento y estatus igual no tenía maña alguna. Tendría que empezar a acostumbrarse de que ahora era Naruto el chico del futuro; con doce años por fuera pero dieciocho mentalmente y con más experiencia que ningún Genin. Él ya había pasado las pruebas que estaban pasando.

- Vaya, vaya, parece que el clan Uchiha no es tan grande como parecía. Me siento decepcionado- se burló Kakashi.

- ¡Silencio, sensei!- le demandó Sakura.

"Sasuke-kun acabará odiándome" pensó esta. Naruto chasqueó la lengua para llamarle la atención y este abanicó la mano delante de su cara, como diciendo "eso no pasará, no pasará". Sakura se sobresaltó un poco y le desvió la mirada, algo sonrojada ¿Cómo lo hacía el pelirrojo? Pareciera que pudiese leerle la mente. Se sentía contenta teniendo a alguien del grupo que la comprendiera, pero siendo este un chico era algo incómodo a veces. Era como si cualquiera pudiese ver sus sentimientos. Naruto volvió a llamarle la atención para señalarle con la cabeza a Sasuke, quien volvía a escalar más decidido que antes, y le guiñó un ojo a su compañera. Ella sonrió.

Llegó la media tarde y Sasuke aún no conseguía escalar el tronco entero como sus compañeros. Pasado un rato, tras comer, el moreno siguió un rato más. Luego pararon para practicar su nueva táctica.

- A esta táctica- explicaba Naruto- la llamo Flecha Explosiva.

Llegó la noche y tras la cena Kakashi les ordenó a todos que se fueran a dormir para reponer fuerzas y seguir entrenando mañana. Pero Naruto conocía la terquedad de Sasuke y no le bastó más que un viaje al baño para descubrirle haciendo lecciones extras por la noche. Decidió no molestarle. De alguna forma comprendía cómo se sentía el Uchiha.

Siguieron pasando algunos días, todos bastante tranquilos. Los chicos se turnaban para vigilar a Zabuza durante el trabajo y el Ninja Copia de Konoha se recuperaba increíblemente rápido, aunque Naruto sabía que se estaba forzando asimismo para recuperarse más rápido. Sasuke seguía entrenando de noche, aún sin poder escalar completamente el árbol hasta la cima. Una de esas noches, Naruto fue a hablar con él.

- ¿Todavía no lo dominas del todo?

- Lo conseguiré.

- Si te sirve de algo…

- No.

- Ni siquiera me has dejado…

- No quiero que me des consejos. Lo conseguiré por mi cuenta.

- Vale, como quieras.

Sasuke siguió así un largo rato hasta que llegó a un punto en el que no podía seguir avanzando más sin importar cuanto lo intentara. A la decimonovena vez, Naruto se exasperó e intervino de nuevo.

- Sasuke, no lo estás haciendo bien.

- Déjame en paz. No necesito que me lo digas.

- ¿Puedes explicarme cuál es el motivo de esa reticencia tuya a escuchar o creer en la gente?

- No te incumbe.

- ¿Recuerdas lo que te dije de la empatía?

- Déjame en paz. Me basto sólo para esto. No pienso depender de los demás.

- No todos somos Itachi, Sasuke- el moreno se detuvo en seco- Ni siquiera él sabe quién es.

- No te consiento…

- Cuida ese tono, amiguito. Sigo siendo tu maestro en vida.

- No me creo que sigas dándote aires con ese título auto-impuesto ¿Qué puedes enseñarme tú, precisamente tú, de la vida que yo no sepa ya?

- Todo. Porque, a menos que lo hayas olvidado, no sabes nada. Crees que el mundo es un lugar frío y cruel donde todos son o molestias o enemigos, pero no. Hay gente a la que le importas. Gente que te quiere, te aprecia y te respeta. Porque aún después de haberlo perdido todo, el mundo te ha dado más: respeto, admiración… Y, mira por donde, nunca fue suficiente. Asi que aprende a ser más agradecido por todo cuanto te dan, Sasuke, hasta el más pequeño ánimo. Porque el día de mañana puede que quien te haya dado un simple gesto de amistad ya no esté entre nosotros el día de mañana. Nuestra vida está en la muerte, tal es el camino del ninja.

Hubo un largo silencio, en el cual ninguno de los dos compañeros dijo absolutamente nada hasta pasado un rato.

- Está bien- dijo Sasuke- Enséñame.

- No.

- ¿¡Qué!? ¡Pero dijiste que…!

- No pienso hacerlo hasta que reconozcas abiertamente que necesitas mi ayuda. Y cuando volvamos a Konoha, vas a empezar a ser más abierto y apreciar los gestos de apoyo de todo el mundo cuando recibas alguno.

- ¡De eso ni hablar!

- Entonces olvídalo. Nunca pasarás este entrenamiento.

- ¡Eres un…!

- Soy tu maestro de vida, Sasuke. Hago y decido lo creo que es mejor para ti… Si de verdad quieres ser fuerte, has de serlo en cuerpo y alma.

Sasuke se llevó las manos a la cabeza. Desesperado, trató de calmarse y finalmente se giró a Naruto nuevamente, un poco avergonzado.

- Yo… No sé cómo hacer esto… Enséñame, por favor…

Naruto le miró con el entrecejo fruncido y lentamente una sonrisa se dibujó en su cara.

- Pareces completamente tsundere, Sasuke.

- ¿¡Qu-!? ¡Fuiste tú quien insistió en que te lo pidiera!

- Espero que no te olvides de lo que te he dicho… En fin, lo primero es lo primero. Ven- El pelirrojo da unos pasos hasta situarse frente a un árbol- El Chakra requiere energía espiritual, asi que si estas ansioso o alterado no funcionará. Este ejercicio es una difícil unión entre fuerza física y energía espiritual, asi que tienes que relajarte y estar concentrado en el árbol. De esa manera consigues el Chakra fluya de manera natural hasta la planta de los pies. Sigue estos pasos y lo lograrás.

- Vale, entendido. Ya puedes irte.

- Ni hablar, amiguito. Es MI consejo y no me iré hasta asegurarme de que ha sido fructífero. No quiero que me llamen luego inútil a mis espaldas. Asi que no pienso irme hasta que termines tu entrenamiento y lo hagas bien.

- Cabezota orgulloso…- masculló el moreno.

- Te he oído.

Sakura, a lo lejos, había contemplado algo de la escena, aunque no pudo oírles. Viendo que ambos compañeros estarían ocupados, se limitó a sonreir al aire y dejarlos solos un rato.

Para cuando Sasuke finalmente consiguió terminar el entrenamiento de escalar árboles, Sakura volvió para llamarles a cenar.