Los personales no me pertenecen pues son propiedad de Rumiko Takahasi… la historia si la hice yoo.. =)

Lo pude actualizar antes! Bueno los dejo para que lean el capitulo…

CAPITULO 2:" Aome la hanyou de ojos dorados".

Vs´ Inuyasha

Cuando caí dentro del pozo me asuste mucho y esperaba con tristeza mi final; pero me sorprendí mucho al abrir mis ojos y ver como a mi alrededor se formaba una especie de "espacio temporal", me sentía extraño, veía cosa extrañas… Que… acaso… ¿estaba volando?

De repente todo desapareció, y el pozo ya no tenía agua, estaba seco. ¿Qué se haría toda el agua? Acaso, del miedo ¿me la bebí toda?... No, no pude haberlo hecho… era imposible… ¿La abre absorbido con mi piel?, tampoco es posible, no soy una esponja… pero que estupideces estoy pensando… lo mejor será salir.

Escale por las paredes del pozo y al asomar mi cabeza a la superficie me quede completamente desconcertado. ¿Dónde estaba? ¿Cómo llegue aquí? Lo mejor será salir a averiguar, pensé.

Después de salir completamente camine un poco y veía muchos árboles, donde esta mi casa acaso ¿desapareció?

Todo mi cerebro trataba de comprender pero no lograba hacerlo.

A lo lejos vi el árbol de las edades y corrí hacia él, pensando que quizá allí estaba mi casa pero estaba equivocado.

Camine despacio al ver que había alguien apoyado en el árbol. Al llegar lo suficientemente cerca pude ver a ese alguien apresado entre unas lianas.

¡Es una chica! Que linda es… - la miro sonrojado, nunca habían visto sus ojos tal hermosa belleza- ¿Qué le habrá sucedido?

Después de haberle inspeccionado un momento con su vista se extraño al ver algo asomando por su hermoso cabello- ¿Esas son orejas? – tenía mucha ansiedad por tocarlas.

Dio unos pasos más para estar lo suficientemente cerca para tocarlas.

-Aléjate de ella- grito una anciana que había llegado sin que él se diera cuenta- si la despiertas muchas desgracias sucederán- le advirtió.

-Atrápenlo, ha de ser un espía del monstruo Koré de las montañas – ordenó uno de los aldeanos que había llegado acompañando a la anciana.

Lo apresaron y lo encerraron en un pequeño cuarto, mientras la anciana lo veía con curiosidad. Lo tomo de su rostro y lo veía minuciosamente.

-Te pareces mucho a una persona muy querida mía- trataba de comparar sus gestos a los Koykio.

-Señora Kaede, no se deje engañar, él es un espía de nuestro más terrible enemigo.- separándola de Inuyasha.

-Yo no soy un espía de ese tal Koré- se levanto del piso- Yo acabo de llegar aquí, me caí dentro del pozo y llegue a este lugar.- Tratando de convencer a los aldeanos.

Uno de los aldeanos que se encontraba fuera de la cabaña grito:

-Anciana Kaede una presencia demoniaca muy fuerte se dirige hacia aquí.

Todos salieron y se pusieron en posición defensiva con sus armas e Inuyasha aprovecho el descuido de ellos para escapar y correr hacia el pozo del bosque.

Estaba a punto de saltar dentro de él cuando recordó a la bella joven que estaba en el árbol y fue a buscarla pensando que podía correr peligro.

Al llegar se detuvo frente a ella y la observo. – Sí, realmente era hermosa- pensó.

Su piel era blanca, su cabello era de un lindo color plateado y dos mechones estaban adornados con dos listoncitos rojos, estos la hacían ver adorable.

Usaba un extraño Kimono rojo, tenia mangas largas y anchas, el escote del vestido dejaba a la vista su pecho el cual era adornado por un lindo listón rojo el cual estaba sostenido de tal forma que en mitad se formaba una linda corbata y en cada una de las puntas tenía un pequeño cascabel dorado.

En la cintura tenia amarrado un listón grueso de color perla y en mitad tenía otro listón delgado rojo y estaba sujetado de una forma que al costado terminaba con un corbata y dos bellos colgantes.

La falda del Kimono le caía hasta la mitad del muslo y dejaba a la vista un pequeño vestido que traía bajo el este que era color perla, dejaba a la vista sus humosas piernas. Se encontraba descalza.

-Que lindas orejas- pensó olvidándose del peligro se acercó más a ella y las toco suavemente y se sorprendió que al contacto con ella comenzó a salir un resplandor extraño de su frente, se alejó un poco para poder verlo mejor, se sorprendió al ver que se trataba de una pequeña joya, parecía un diamante.

Le venció la curiosidad y se la toco, e inmediatamente de su dedo salió un pequeño resplandor celeste que inmediatamente al tocar la joya esta se deshizo.

Y muy sorprendido vio como la chica abría sus hermosos ojos dorados.

-Koykio- fue lo único que dijo la chica al observarlo.

-¿Qué dic…? – solamente eso alcanzó a decir pues los aldeanos corrían hacia allí huyendo del monstruo que los atacaba.

Se trataba de un ser de dos metros, con dos cabezas y tenía en sus brazos espinas en forma de púas.

-¿Qué es eso? – grito asustado Inuyasha, tratando de proteger con su cuerpo a la joven.

-Apártate grito la chica y lo empujo lejos de ahí- Garras de diamante- atravesando al monstruo y dejándolo murto en el acto.

Inuyasha la veía des de el suelo muy sorprendido y sin pensarlo mucho le dijo:

Eres muy fuerte, gracias por salvarnos- mientras Inu se levantaba del suelo.

Sonrojada Aome inclino su rostro ocultándolo con su flequillo.

-Inuyasha ten cuidado ella es muy peligrosa, podría lastimarte, no te acerques mas.

-No se preocupe anciana Kaede- acercándose mas a Aome, que no se había movido de su posición.

-¿Por qué todos me tratan como si fuera un monstruo asesino?- dando un paso atrás.

Inuyasha tomó su mano.

-Yo no te veo como un monstruo asesino, como tú dices.

Aome lo miro con sus bellos ojos dorados, tratando de detener las lágrimas.

-Koykio, no me vuelvas a tocar – soltándose de su mano.

Corrió de ahí alejándose de todos y perdiéndose entre los arboles del bosque.

-Inuyasha se quedó pensando en lo que ella le había dicho.

-Señora Kaede ¿quién es Koykio?- la veía fijamente.

-¿Inuyasha porque deshiciste el hechizo de Aome?- molesta.

-Toque un cristal que tenía en su frente y un brillo celeste salió de mi mano y este hizo que el diamante desapareciera y después ella despertó.

-No debiste hacerlo, ella es una hanyou y mata a todo el que se cruce en su camino.

-Eso no es verdad, ella es una joven linda y tierna- ocultando su sonrojo- ella es incapaz de hacerle daño a alguien- con una mirada molesta.

-Como tú digas. Acompáñame a mi cabaña.

Los dos comenzaron a caminar y Kaede pensaba en que quizá el joven tenía poderes iguales a los de su hermano.

Ya en la caña Inuyasha volvió a preguntar a la anciana Kaede quien era Koykio.

-Koykio… era mi… hermano- mientras cocinaba una muy apetitosa cena- él era un monje muy poderoso.

-¿Y que paso con él?- preguntó con su mirada fija en la comida- Y ¿por qué Aome estaba en ese árbol?.

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Aome corrió, llego hasta una cueva y entro en ella.

-Se veía igual a Koykio, pero su aroma… es distinta... – Miraba su brazo el que había sido tocado por Inuyasha.

-Al lado de él me sentía protegida- mientras veía el cielo.

Se hizo de noche y comenzó a tener frio.

Se levanto en busca de unos trozos de madera para encender una pequeña fogata.

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Mientras tanto en otro lado del bosque…

-Amo bonito- escuché unos rumores de que su hermana ha despertado del conjuro.

Sesshomaru lo volvió a ver con una mirada fría.

-Lo… lo… siento amo- muy asustado por la mirada de Sesshomaru- ella nunca será su hermana- tratando de rectificar lo que había dicho- ella es inferior a usted.

-Cállate Jaken- Mientras cambiaba de dirección.

-Mi amo bonito irá en busca de su hermana- absorto en sus pensamientos- de seguro ira a matarla, esa chiquilla inútil le da tantos problemas a mi amo- sin darse cuenta Seshomaru se había alejado mucho.

-Espéreme amo bonito- corriendo tras él.

-Después de cincuenta años alguien despertó a Aome- caminaba con su porte elegante

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Aome se percato del aroma de su hermano, y lo logró ver después de unos segundos.

-Sesshomaru ¿qué quieres? – dejando caer los trozos de madera que había recolectado.

-Ahora veo que los rumores eran ciertos- la veía fríamente.

De repente, la ataco con su látigo.

Ella a duras penas lo pudo esquivar.

-Tú eres la vergüenza de mi familia- mientras la atacaba nuevamente pero ahora con sus garras de veneno.

Aome no logró esquivarlo y cayó al suelo con una herida en su brazo izquierdo.

-Mátame de una vez si es lo que deseas – gritaba Aome.

-Volveré cuando estés dispuesta a luchar, no tengo intención de matar a alguien que ni siquiera se pueda defender. – se alejó lentamente seguido por su sirviente Jaken.

-El amo bonito la dejó viva- con su mirada fija al suelo- será que no quiere acabar con su vida en realidad?.

-Jaken ve por An-hun. – se detuvo.

Jaken corrió en su búsqueda.

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-Sesshomarru me dejó con vida- mientras se levantaba y entraba a cueva.

Recordó a Inuyasha y en lo que le había dicho, dando una sonrisa…

Se recostó en el suelo y se quedo dormida minutos después.

Aquí termina este nuevo capítulo.. Gracias por sus reviews los aprecio mucho… me motivaron a continuar actualizando.

Espero y les agrade este también… espero que me dejen mas reviews no lo olviden me siguiran motivando…

Y gracias también por ponerla en favoritosss ¡! Besos los amo!...