Glee ni sus personajes me pertenecen. yo solo juego con ellos :P

Capitulo 4. Amores Del Pasado

No podía dormir. Daba vueltas y vueltas en la cama. En su mente aun rondaba lo que había dicho Quinn.

-"No me molestaría estar con una mujer si de esa forma encuentro el amor nuevamente"- resonaba en cada resquicio de su mente.

Esa maldita frase que no la dejaba dormir ni estar tranquila, instalando en todo su cuerpo una molestia imposible de controlar. Quinn estando con una mujer era algo que no podría imaginarse ni en sus más remotos sueños. Se levanto de la cama dispuesta a ir por un vaso de agua. En el camino se encontró con Tyler que dormía esa noche en sofá. Una vez que tuvo su vaso con agua se fue directamente al balcón. Necesitaba tomar un poco de aire o perdería cabeza y la culpable de todo eso era Quinn. ¿Por que tenia que soltar una frase asi como si nada? ¿Tanto había cambiado en esos tres meses que ella paso metida en un callejón sin salida? ¿Y si había estado ya con una mujer durante ese tiempo y ella no lo sabia?

No fue consciente de cuanto tiempo estuvo allí, perdida en sus pensamientos. Los primeros rayos del sol ya estaban haciendo su aparición y ella seguía allí mirando hacia la nada misma mientras que la frase de Quinn seguía apareciendo en su mente una y otra vez como si fuese un recordatorio de todo lo que se había perdido durante esos tres meses.

-Ey, ¿Que haces aqui?- cuestiono la dueña de sus pensamientos haciéndola estremecer. -¿Hace mucho que estas despierta?

-No he dormido nada, Quinn- respondió la morena mientras que Quinn se alejaba y ella se pregunto hacia donde había ido la rubia. Al poco tiempo volvió escuchar los pausados pasos de ésta sintiendo como la cubría con una cobija.

-Hace un poco de frío. Podrías enfermarte- explico Quinn cuando Rachel la miro.

No pudo evitar soltar una carcajada cuando descubrió el cabello de Quinn todo despeinado cual gato echado a escobazos. La rubia la miro con una ceja levantada y eso aumento su risa. Aquella rubia no podía ser más adorable por que no le alcanzaban las horas.

-¿Por que no has podido dormir?- cuestiono Quinn con voz suave después de que la morena dejara de reírse.

-Por lo de la audición- mintió Rachel rápidamente. -Ya sé que es dentro de un mes pero aun asi debo prepararme y...

-Ven aqui- pidió Quinn tendiéndole su mano que Rachel acepto a pesar de saber que quizás Quinn sentiría el temblor de ésta.

La rubia no dijo nada más. Con suavidad tiro de la mano de su amiga guiándola de nuevo hacia el interior del departamento y Rachel se dejo hacer. Extrañamente se había olvidado de lo que la llevo a desvelarse la noche anterior. Se asombro un poco cuando se dio cuenta de que se dirigían a su dormitorio y una mirada de Quinn le basto para saber lo que pretendía. Contra su voluntad se separo de la mano de la rubia mientras se adentraba en su cama dándole la espalda a Quinn.

-Es temprano aun. Quizás ahora asi puedas dormir un poco- susurro la rubia en el oído de Rachel una vez que se acostó a su lado abrazándola por la cintura.

-Ahora si podre dormir- indico Rachel girándose para apoyar su cabeza en el pecho de Quinn la abrazo de forma tan cariñosa como si de esa forma pudiera evitar que la abandonase en pleno sueño.

Poco a poco fue quedándose dormida. No supo si fue por tener a Quinn a su lado o por el perfume de ésta, o por que simplemente tenia sueño. La rubia en cambio se había quedado despierta admirando en secreto a la mujer que tenia en sus brazos. Aun se preguntaba como el infeliz de St. James había dejado ir a tan espectacular mujer, como había sido tan estúpido de lastimarla. La tenia como él quería y le fue infiel. ¿Por que había sido tan imbécil de jugar con un corazón tan grande y tan puro como el de Rachel Berry? Sin darse cuenta y perdida en esos pensamientos fue quedándose dormida ella también.

No le importo saber si fueron horas o minutos los que durmió, lo que le importo fue despertar al lado de tremenda mujer. Esbozo una sonrisa cuando descubrió el brazo de Quinn alrededor de su cintura como si no quisiera dejarla ir o tuviera miedo de que la abandonase mientras dormía. Con cuidado y parsimonia quito todos y cada uno de los cabellos rubios del rostro de su amiga que parecía tan pacifico y tranquilizador que hizo que ella se contagiara de esas sensaciones.

Definitivamente si una mujer llegaba a enamorar a Quinn seria la persona con más suerte en este planeta. No solo era hermosa, sino que se preocupaba por todas y cada una de las personas que la rodeaban. Era inteligente, amable, dulce, tierna, tenia ciertos cambios de humor que a ella secretamente le gustaba a pesar de renegar de eso casi siempre, aunque la verdad detrás de todo eso solo lo hacia para molestar a la rubia. Amaba ver como fruncía el ceño cuando algo le molestaba o como alzaba su ceja con ironía.

La rubia comenzó a removerse al sentir el suspiro silencioso de Rachel en su cuello. Se tenso un poco al creer que quizás la morena se había dado cuenta de como se le erizaba la piel en ese momento pero al parecer no había sido asi.

-Ey, preciosa. ¿Qué haces despierta?- cuestiono la rubia quitando el cabello del rostro de Rachel que sonrió. -¿Me has engañado haciéndome creer que estabas dormida?

-Me desperté hace unos minutos- respondió Rachel completamente hipnotizada por la sonrisa que esboza Quinn en ese momento. Algo que la llevo a desear besarla nuevamente.

Debía parar con eso. Era cosa del pasado, ya no debía ver a Quinn con otros ojos, era su amiga no su posible enamorada. Salir con Jesse la había hecho olvidar esos pensamientos y sentimientos por la rubia. No quería que volvieran a resurgir por que era evidente que Quinn solo pretendía ser su amiga. Si, le decía cosas bonitas y hacia cosas por ella que nadie más hizo pero eran asi como se comportaban las mejores amigas, ¿No? Ademas estaba el hecho de que Quinn parecía querer volver con Tyler, si no era asi ¿Por que le iba a decir que lo amaba? Por ultimo volvió a su mente la maldita frase:

-"No me molestaría estar con una mujer si de esa forma encuentro el amor nuevamente".

¿Es que acaso esa frase jamas la dejaría tranquila? ¿Que debía hacer si eso llegaba a pasar? Definitivamente debía apoyar a Quinn en todas y cada unas de las decisiones que tomase para su vida. Así como la rubia mantuvo la boca cerrada cuando de Jesse se trato, ella debería hacer lo mismo y aceptar a quien elija Quinn como su amor, aunque eso signifique morir de celos sabiendo que ya no seria la única mujer importante en la vida de Quinn Fabray en caso de que ésta se enamorara de una.

-Ey, desde anoche que estas asi- susurro Quinn sacando a Rachel de sus pensamientos.

-¿Así como?- suspiro la morena con los ojos cerrados sin ser testigo de como una sonrisa tierna aparecía en los labios de Quinn.

-Así, distraída, callada, no has podido dormir en toda la noche- enumero la rubia. -Estoy segura que ni siquiera dejaste de darle vueltas a lo que sea que ronda por tu mente.

¡Dios! ¿Como podía conocerla tanto? ¿Como sabia que le había dado vueltas al asunto toda la noche? Definitivamente, Quinn la conocía mejor que nadie pero ella... ¿Conocía a la rubia realmente? Si no era asi, este era el momento indicado para hacerlo. Quizás Quinn podría enamorarse de una mujer y ella se encargaría de que asi lo hiciera. Era momento de dejar atrás lo que paso con Jesse, en el pasado y mirar hacia el futuro. Un futuro que parecía prometedor por el solo hecho de hacerle sabe que en él estaría Quinn Fabray. No importaba como o en calidad de que, lo que importaba era que estaría.

-Sea lo que sea que perturba tu mente, olvídalo- ordeno la rubia mientras Rachel la miraba. Tuvo que hacer un esfuerzo sobre humano para no desviar sus ojos hacia los labios rosados de Quinn. -Después del desayuno saldré a pasear con Alex y-y... y me pidió que te dijera que tú nos podrías acompañar si quieres. Ya sabes lo mucho que él te quiere.

-Dime la verdad, ¿Solo Alex quiere que vaya a pasear con él? ¿o tú también lo quieres, Quinn?- cuestiono la morena acercándose a la rubia que trago saliva nerviosa por la proximidad. Rachel no sabia de donde le salia la valentía para acercarse a su amiga de esa forma pero estaba casi segura de que se debía a la imagen de Quinn con otra mujer que se proyectaba en su mente lo que la impulsaba a actuar asi.

-Sabes que me gusta tenerte a mi lado- respondió la rubia con un hilo de voz. Después tomo el rostro de Rachel y lo acerco hacia ella.

Era increíble lo mucho que la ponía nerviosa estar cerca de Quinn, oler su perfume. Sintió un escalofrío correr por su columna vertebral que aumento cuando Quinn se acerco más a ella.

-Conmigo no juegues, Berry- susurro Quinn en el oído de la morena que cerro los ojos para disfrutar de las sensaciones que causaba ese susurro en su interior. -Ya sabes que lo intentaría con una mujer, ¿Acaso quieres ser tú? Te recuerdo que no soy fácil de conquistar y lo sabes.

Como si nada la rubia se alejo de Rachel, por el bien de la morena y por el suyo propio. Algo en su interior le decía que había hecho bien en hacer esa jugada. Por la noche, y mientras sufría las patadas de Santana, se quedo pensando. Sabia que con esa frase que soltó después de la cena Rachel estaría llenas de dudas, no pasaría mucho tiempo antes de que le preguntara si aquello era cierto y ella con gusto le respondería que si, que estaba dispuesta a estar con una mujer pero lo que no le diría seria que la quería a ella ocupando ese puesto. Lo tenia decidido, la enamoraría, le demostraría que ella era todo lo que necesitaba para ser feliz. Rachel merecía ser feliz y ella se moría por ser la causante de esa felicidad.

Sabia que seria un trabajo duro, teniendo en cuenta de que Rachel aun seguía enamorada de St. James, ese idiota que para lo único que parecía que servia era para atormentarla una y otra vez. Pero estaba decidida a enamorar a la morena. Seguiría jugando el plan de amiga por que ante todo eso eran pero detrás de todo, y camuflado de amistad, poco a poco le iría entregando su corazón haciéndole saber que ella realmente la amaba y que jamas la lastimaría.

No sabia exactamente cuando empezó todo. Si fue en el verano antes de su ultimo año en el instituto o si fue cuando estuvo en Connecticut. Aun se avergonzaba de haber llamado a Tyler por el nombre de Rachel. No tenia excusas para eso, no podía decir que ambos nombres sonaban iguales por que poco y nada tenían que ver uno con el otro. Esa fue la ultima vez que tuvo sexo con Ty, después de ese desliz lo hablaron y el chico pareció entenderlo dándole el corte definitivo a relación. Collins tenia razón, su mente y su corazón estaban en New York y ella poco y nada tenia que hacer en Connecticut, su relación con Tyler había terminado, Britt, Eleonor y Mike habían abandonado la universidad para iniciar una gira de baile alrededor de todo el país. Yale de repente empezó a parecerle aburrida, sin nada que la motivara y por eso mismo se había mudado a Manhatthan.

La única que sabia toda la verdad era Santana, quien había sido su confidente, hasta diría que su consejera, cuando empezaron las dudas respecto a su sexualidad. Dudas que surgieron debido a cierta morena de piernas largas que aparecía cada noche en sus sueños. La misma que ahora la abrazaba por la cintura viéndola preparar el desayuno de esa mañana.

-Esto se ve realmente apetitoso- Indico Rachel con fingida inocencia alejándose de su amiga. Quinn se giro para mirarla con una ceja levantada. -Hablo del desayuno.

-Yo diría lo mismo... pero del trasero de Quinn- intervino Tyler entrando a la cocina pasándose la mano por el pelo y cara somnolienta. -¿Verdad, Santana?

-¡Oh, si! Definitivamente, Quinnie podría terminar entre mis sabanas, sobre todo después de lo que dijo anoche pero eso seria incesto, ¿Cierto, rubia?- Santana busco complicidad con Quinn y la encontró con una sonrisa de lado mientras Tyler se acercaba a la rubia para abrazarla por la cintura y darle un tierno beso en la mejilla.

Aquella escena no le gusto para nada a Rachel. Se había olvidado ese particular detalle, el ex novio de su amiga se quedaría en el departamento a pasar unas semanas allí y si el primer día le daba un beso en la mejilla y la abrazaba por la cintura, ¿Qué le esperaba el ultimo día?. Con disimulo se alejo de la cocina, necesitaba aplacar ese mal humor que se había instalado en su interior todo por culpa de Quinn y su ex novio perfecto.

Pensó que al regresar a la cocina para desayunar la escena empalagosa se habría terminado pero se equivoco. Tyler estaba sentado al lado de Quinn bromeando mientras untaba una tostada y se la daba a la rubia en la boca que acepto gustosa el alimento. Hacían una pareja extremadamente hermosa, pero a pesar de todo la belleza solo era un plus, parecían compenetrarse uno con el otro más allá del físico.

-Ey, Berry. Cambia esa cara- indico Santana en un susurro antes de darle un sorbo a su café. -Estas quedando en evidencia, pero descuida no dirá nada.

-¿Tu fidelidad estará conmigo ahora?- ironizo Rachel mirándola desafiante.

-Si me lo pides asi será- respondió Santana con una sonrisa en los labios desviando su atención hacia la rubia que las miraba disimuladamente.

-Entonces cerraras tu sarcástica boca y no dirás nada- ordeno la morena en el oído de su amiga antes de salir de allí. Después levanto un poco la voz y agrego: -Iré a darme una ducha asi después te acompaño a buscar a Alex, Quinn.

-Claro- respondió la rubia que no había perdido detalle alguno. Espero a que Rachel se fuera y se dirigió a Santana que parecía esperarla: -¿De qué hablaron tú y Rachel?

-Eso es entre ella y yo, Fabray- fue la respuesta de la latina que sonrió aun más cuando vio el ceño fruncido de Quinn. -Me pidió que no dijera nada y eso es lo que hago, ¿Te suena familiar eso?- Quinn suspiro con resignación y la latina continuo: -Buena chica.

Santana se fue de la cocina dejando que los dos chicos terminaran de desayunar. Quinn sabia que la fidelidad de la latina ahora estaba con Rachel, asi como una vez estuvo con ella. Lo cual significa que todo lo que Santana hablara con la morena ella no lo sabría.

Termino de desayunar justo al tiempo que Rachel salia de la ducha completamente vestida. Un vestido floreado, sandalias bajas y el pelo suelto fue todo lo que la morena necesito para causar un casi infarto en Quinn. Parecía una niña inocente con la sonrisa dulce y tímida que esbozaba en ese momento.

-¿Me esperas unos minutos? Iré a darme una ducha y salimos, ¿Si?- indico la rubia mientras Rachel asentía aun con su sonrisa en los labios.

Quince fueron los minutos que la morena tuvo que esperar sentada en el sofá en compañía de Tyler, que si bien no le hablaba la miraba con una sonrisa de lado como si supiera algo que ella no y eso, en cierto modo, le incomodaba. Tampoco es que Santana pudiera ayudarla, la latina parecía estar planeando algún tipo de venganza que ella no llego a entender.

-Llamo Tinkerbell, dice que esta noche llega de su viaje y que mañana nos juntaremos para almorzar- informo Santana al tiempo que Quinn aparecía completamente lista para ir en busca de su sobrino.

Un pantalón de jean ajustado, una blusa suelta y el pelo recogido en una trenza fue lo que Quinn eligio para la ocasión. Sin querer Rachel sonrió de oreja a oreja. Estaba extremadamente hermosa, tenia un toque sensual pero al mismo tiempo inocente.

-Perfecto, entonces sacare los boletos para la tarde, Quinn- intervino Tyler sacando a Rachel de su hermetismo que miro al chico con el ceño fruncido. -Así podrás disfrutar el almuerzo con tus amigos.

-¿Boletos? ¿Para que quieren boletos?- cuestiono con un dejo de molestia. Lo que le faltaba, Collins había llegado el día anterior y ya pretendía alejar a la rubia de su lado.

-Ty tiene que hacer algunas cosas en Lima y yo pensaba ir a ver a mi madre este fin de semana, entonces se ofreció a acompañarme- explico Quinn con temor por la mirada que le lanzo Rachel. -¿Estas bien?

-Si, ¿No teníamos que ir a buscar a Alex?- replico Rachel sintiendo como el mal humor volvía a hacerse presente en ella, esta vez acompañado de una pequeña dosis de celos.

-Si, cierto. Ya estamos retrasadas- indico Quinn con una sonrisa.

-¿Acaso es mi culpa?- cuestiono Rachel con una ceja levantada y Quinn soltó una carcajada antes de responder que si. La rubia tomo su bolso y teléfono móvil yendo hacia la salida seguida de Rachel que parecía no querer dar su brazo a torcer. -Eso es mentira. No fui yo la que paso más de lo debido en la ducha.

-Si, lo que digas, Frodo. Vamonos- fue lo ultimo que escucharon Santana y Tyler antes de Quinn se perdiera junto con Rachel detrás de la puerta.

Era increíble como podía pasar del mal humor a la risa en una milésima de segundos y todo por culpa de Quinn que en ese momento, mientras caminaban por Central Park rumbo al hogar del ex cuñado de la rubia, iba contando uno de sus chites malisimos que sabia que a Rachel, a pesar de no tener gracia, le gustaban.

-No se por que te causan risa mis chistes si son malisimos- apunto Quinn mientras Rachel se recuperaba de la risa que le genero el ultimo que la rubia le contó.

-Según tú son malisimos. A mi me gustan, no por que tengan o no gracia sino por como los cuentas- replico Rachel aferrándose más al brazo de Quinn. -Deberías dedicarte al humor, Quinnie.

-Déjame mejor con la caricatura- bromeo la rubia. -Por cierto, hazme recordar que le pida ayuda a Alex. Tengo que diseñar un nuevo superheroe y necesito de su ayuda.

-¿Así que para eso me trajiste hoy? ¿Para que sea tu recordatorio?- bromeo Rachel fingiendo molestia pero la rubia sonrió y hasta ahí llego su actuación. -Ok, te haré acordar que tienes un superheroe que dibujar. ¿Cuando se terminan tus vacaciones?

-En dos semanas- respondió Quinn tocando timbre en el edificio donde estaba el hogar de sus sobrinos. -Debo hablar con Jeremy por que dice que hay una chica nueva en el estudio y debo trabajar con ella. Al parecer van a filmar una película de animación y nos pidieron que nosotros hagamos los dibujos para la proyección.

Quinn trabajaba en un estudio donde se realizaban caricaturas, películas de animación, bocetos de cómics, entre otras cosas. Todo lo que tenga que ver con dibujar la rubia estaba allí. Había ingresado hacia poco gracias a su ex cuñado, Zachary, que también trabajaba allí pero en el área de doblaje debido a su profesión de locutor y debido también a que era el dueño del estudio. Le había pedido a Zach tres semanas de vacaciones alegando que necesitaba descanso pero lo cierto era que necesitaba ese tiempo para preparar la sorpresa de Rachel y entre los ensayos y las horas que pasaba en el estudio no daria a basto con todo.

-¡Tía Quinn!- exclamo Alex lanzándose a los bazos de su tia una vez que la rubia llego al 3° C donde estaba el departamento de su ex cuñado.

-¡Alex!- saludo la rubia con emoción. Siempre le causaba emoción ver a su sobrino, compartir horas con él dibujando, escuchando música, mirando películas de terror o simplemente estando en silencio jugando al que "parpadea, pierde". Aquel juego que le gustaba a Alex y en el cual ella siempre perdía teniendo que cumplir la prenda impuesta como castigo.

-Viniste con la tia Rachel- Alex se acerco a la morena y la abrazo por la cintura mientras Rachel correspondía el abrazo tiernamente bajo la mirada enamorada de Quinn. -No sabes, hoy me llamaron mis amigos para decirme que tengo a la tia más genial de todas y muy talentosa. Todos quieren cantar como tú, tia Rachel.

-¿De verdad?- cuestiono la morena sorprendida antes de intercambiar una mirada con Quinn que se encogió de hombros.

-¡Oh, dios! Mis pesadillas se hicieron realidad- intervino Alyson apareciendo en la sala con el pelo revuelto frotándose los ojos, señal de que acababa de despertarse. Era extremadamente increíble el parecido que la chica tenia con Quinn. Era una mini Fabray de quince años. -Soñé con gnomos. Me despierto y ahí uno en la sala, ¿Podemos llamar a los caza fantasmas para que se lleven a Rachel, papá?

-Alyson- regañaron Quinn y Zach al mismo tiempo pero la joven simplemente rodó los ojos retándole importancia mientras se dirigía hacia cocina.

-Mmm, Quinn- llamo Zach después de disculparse con Rachel por la actitud de su hija. -Veras, tengo que viajar este fin de semana a Los Ángeles por un proyecto nuevo y no tengo con quien dejar a los niños...

-Con Quinn no me pienso quedar- grito Alyson desde la cocina llamando la atención de la rubia.

-Como te decía. Podría dejarlos con Frannie pero estamos buscando nuevos inversores y ella debe viajar hasta Miami a reunirse con unos- Quinn lo incito a que siguiera hablando y Zach, tras carraspear, agrego: -He pensado que quizás Alex y Alyson podrían quedarse este fin de semana contigo... si no tienes nada que hacer, claro.

-Mmm... Tengo pensado viajar a Lima para visitar a mi madre pero definitivamente podría quedarme con ellos- respondió la rubia mirando a su sobrino que hablaba con Rachel muy animadamente.

-¿Podemos ir a ver a la abuela Judy?- cuestiono Alyson saliendo de la cocina comiendo una naranja. -Es lo único que pido si voy a quedarme con Quinn.

-Tía Quinn- aclaro Zach regañando a su hija una vez más. -Mmm... no sé que dirá...

-Por mi no hay problemas- repuso Quinn encogiéndose de hombros. -Alex, ¿que dices? ¿Quieres ir a ver a la abuela Judy este fin de semana?- El chico asintió con emoción antes de volver hacia Rachel y continuar con su conversación. -Perfecto, ya tenemos un viaje que realizar.

-¿El gnomo no va?- cuestiono Alyson mirando a Rachel de arriba a abajo mientras que la morena la miraba con una ceja levantada. -No me das miedo, duende. Soy más alta que tú.

-Tampoco te tengo miedo, Gallagher- replico Rachel y esta vez fue Alyson quien levanto su ceja, de cierta forma por la replica de la morena mientras que Quinn sonreia con orgullo alternando su mirada entre su sobrina y su amiga. -Y no, yo no voy. Va tu tia Quinn con Tyler.

-Por fin alguien que vale la pena- dejo caer Alyson antes de irse nuevamente a su habitación y causando molestia en Rachel por aquel comentario.

Quinn observo el gesto de la morena y supo que aquello le había molestado y si no era asi, al menos le había incomodado. No entendía el por qué de la actitud de Alyson para con Rachel. La morena no le había hecho nada malo, al menos que ella supiera y estaba segura de que asi era por lo tanto más tarde debería hablar con su sobrina para que dejara de ser tan hostil con Rachel.

Un rato después Zach se fue rumbo hacia su trabajo dejando a la rubia y su amiga al cuidado de los chicos. La idea principal era salir a pasear pero por insistencia de Alex se quedaron en el departamento, ademas Rachel había sugerido que de esa forma la rubia podía aprovechar ese tiempo para diseñar el superheroe con su sobrino, tal y como había pedido la rubia que se lo recordara.

Alyson, extrañamente, se había sentado en la sala con ellas y su hermano después de ducharse y desayunar. Alex había ido en busca del material para comenzar a trabajar con su tia mientras que Rachel observaba como Quinn se concentraba para dar comienzo a lo que seria una larga sección de dibujo. La rubia realmente amaba aquello y lo demostraba con cada uno de sus gestos, gestos que Rachel conocía muy bien. El ceño fruncido levemente indicaba que estaba pensando la forma del dibujo, un poco más fruncido indicaba que no estaba saliendo como ella quería, una sonrisa de lado era que estaba tomando forma, sus ojos verdes entrecerrados analizaba el boceto y por ultimo una sonrisa de oreja a oreja indicaba que había terminado y que el resultado era el esperado.

Alex presentaba los mismos gesto que su tía, solo detenía su trabajo para consultar algo con la rubia que con gusto respondía todas y cada una de las cuestiones del chico. Era asombroso lo rápido que latía su corazón con solo ver a Quinn con su sobrino, hablando los dos, como si no existiera nadie más a su alrededor. Se complementaban a la perfección uno con el otro. Lo único en lo que se parecían físicamente era en la sonrisa y en su característica ceja levantada, el resto eran completamente diferentes. Sintió un vuelco en su estomago cuando Quinn levanto su rostro y la miro con un brillo especial en los ojos, aquel que siempre tenia cuando hablaba de sus sobrinos y que aumentaba cuando estaba con ellos.

-¿Tienes hambre?- le pregunto la rubia con una sonrisa al tiempo que Rachel asentía. Después Quinn se dirigió hacia sus sobrinos: -¿Que les parece si voy a comprar pizzas para el almuerzo?- Alyson no respondió por que estaba perdida en su teléfono móvil mientras que Alex asentía pero sin quitar la vista del dibujo que estaba realizando en ese momento. -Deja ese dibujo, Alex. Después de comer continuamos.

Rachel quedo a cargo de los Gallagher mientras que la rubia fue en busca del almuerzo. Después de un rato aun sentía los espasmos en su cuerpo tras la sonrisa y el beso en su mejilla que Quinn le regalo antes de salir del departamento. Respirar profundamente no ayudaba por lo tanto salio al balcón en busca de un poco de aire. Desde allí podía ver claramente hacia el exterior y sus alrededores. Entorno un poco los ojos para asegurarse de que era cierto lo que sus ojos le mostraban. ¿Qué hacia Quinn con Jesse?

Se sentía bien. No, bien no. Se sentía feliz por pasar ese tiempo rodeada de personas que ella amaba, estaba pasando una mañana, casi tarde, en compañía de Rachel y sus sobrinos. Fueron muchas las veces que descubrió a la morena mirándola a ella y a Alex como si fueran algo que ella jamas alcanzaría. Si pusiera Rachel que no tenia nada que alcanzar por que simplemente ella estaba a su lado, esperando el momento en que la diva la mirara más allá de la amistad.

-Ya se volvió habitual encontrarnos aqui- espeto una voz sacándola de sus pensamiento. Busco con su mirada hasta que St. James salio de su escondite con su clásica sonrisa altanera en los labios. -Hola, Quinnie. ¿Como estas?

-¿Qué diablos quieres, St James? No tengo tiempo para tus estupideces- replico Quinn retomando su caminata mientras sentía el impulso de golpear a Jesse con las cajas de pizzas que tenia en la mano.

-Primero, déjame agradecerte por la sorpresa que le regalaste a Rachel- continuo el chico con un dejo de burla. -Seguramente le gusto pero, ya sabes, Rachel siempre se conforma con tan poco.

-Teniendo cuenta de que salio contigo, digamos que eso es cierto- dijo Quinn sin poder contenerse. Tener al chico cerca hacia que todo su cuerpo se tensara. No lo quería cerca y sabia lo que se venia a continuación.

Últimamente St. James se había convertido en una especie de atosigador para ella, casi siempre se lo encontraba por allí, no importara el camino que escogiera, Jesse siempre aparecía de la nada para atormentarla con sus palabras. El chico conocía su punto débil y descargaba todo su arsenal en eso llevándola al borde de la histeria y llenándola de dudas.

-¿Que tal esta Rachel?- pregunto Jesse pero Quinn no respondió simplemente tenso su mandíbula y se mordió la lengua para no decir nada. -Ahora que ha salido de su depresión exagerada cual reina del drama, planeo reconquistarla. Ya sabes que el plan de victima siempre me salio bien.

-Vete a la mierda, St. James. Ni se te ocurra acercarte a Rachel por que juro que me conocerás y no te gustara conocerme enojada- amenazo Quinn apuntando al chico con un dedo en su pecho. -Demasiada mierda le causaste y si aun sigues vivo es por que yo lo permito.

-¿Nunca te dijeron que eres sexy cuando te enojas, Quinnie? Pero lo cierto es que no te tengo miedo- replico Jesse aumentando su sonrisa.

-Ahí esta otra vez ese idiota- indico Alex colocándose al lado de Rachel y mirando el también la escena que se presentaba en la calle. A Rachel le llamo la atención esa información.

-¿Sabes quien es?- cuestiono la diva siendo testigo de como Alex fruncía el ceño por ver a su tia hablando con "Ese idiota" que Rachel reconoció como Jesse. Lo cierto era que jamas le había presentado su ex novio a los sobrinos de la rubia, no sabia el por qué simplemente no se había presentado la ocasión, quizás.

-No, no sé quien es. Solo sé que le hace mal a mi tia Quinn- respondió Alex llamando aun más la atención de Rachel. -Después de hablar con ese tonto su mirada se vuelve triste. Las veces anteriores después de eso le pregunte si estaba bien y ella me decía que si pero yo sabia que me mentía, todo su rostro me decía que mentía, que no estaba bien. Yo no sé lo que él le dice para dejarla en ese estado, lo que si sé es que no es nada bueno. ¡Aly, ven!

-¿Qué pasa, Al?- cuestiono Alyson con dulzura acercándose a su hermano que simplemente señalo hacia la calle donde se encontraba Quinn con Jesse. Rachel alternaba su mirada entre los dos hermanos. Los labios de Alyson que siempre mostraban una sonrisa burlona ahora formaban una linea recta al tiempo que su rostro se volvía serio. -No te preocupes, Alex. Tía Quinn estará bien, ¿Por que no vas a terminar tu dibujo asi después de almorzar empiezas otro? Prometo ayudarte, quiero aprender a dibujar también.

Alex hizo lo que su hermana le sugirió pero en ningún momento recupero su sonrisa. Rachel miraba sorprendida la actitud de la sobrina de Quinn que adoptaba esa pose protectora y maternal cuando se trataba de su hermano.

-No creas que yo no sé quien es él. Es Jesse St. James, tu ex novio- sentencio Alyson viendo como Quinn se alejaba del chico. Aquella sentencia sorprendió a Rachel que abrió los ojos a más no poder. -No me preguntes como lo sé, solo lo sé, ¿Ok? Es mi trabajo como sobrina saber quienes son los que rodean a mi tia- Por primera vez Alyson se giro para mirarla a los ojos y Rachel pudo percibir algo de tristeza y preocupación en ellos. -Ese idiota ha estado molestándola durante este ultimo tiempo. Como dijo Alex no sabemos que es lo que le hace o le dice, lo que si es seguro que no es nada bueno- Rachel asintió más por inercia que por otra cosa. Su mente estaba trabajando a mil por horas, procesando toda esa información. -Ni una palabra de lo que te dije, Berry. Debo hablar con Santana, con permiso.

Rachel se quedo allí, en el balcón intentando entender de que se trataba todo eso. ¿Que era lo que le decía o hacia Jesse para que Quinn perdiera su alegría?. Quizás era producto de la imaginación de los sobrinos de la rubia, o quizás no. Debería averiguar de que se trataba todo aquello.

-¡Aquí están las pizzas!- anuncio Quinn y Rachel pudo comprobar que lo que decían los Gallagher era cierto y no producto de su imaginación. Detrás de esa sonrisa que lucia la rubia ahora se escondía algo más.

La siguió hasta la cocina y cerro la puerta para que ni Alex ni Alyson escucharan su conversación, aunque le sorprendió un poco que esta ultima le mirara fijamente como si de esa forma pudiera darle ánimos, lo cual funciono.

-¿Estas bien?- pregunto Rachel sorprendiendo a Quinn que dio un salto en el lugar debido al susto.

-¡Por Dios, Rach! Me mataras de un infarto- replico Quinn con la mano en su pecho mientras Rachel sonreia por el dramatismo exagerado. -Deja de burlarte, pequeño Pony... o te pondré en una bolsa y te sacare afuera para que pueda llevarte el camión de la basura.

-No me das miedo, Quinnie- replico Rachel con burla pero de repente se puso seria al recordar el por que estaba allí. -Quinn ¿Podemos hablar?

-Claro- respondió la rubia con el ceño fruncido.

-Pero quiero la verdad, ¿si? Quiero toda la verdad- Quinn asintió sintiendo como los nervios se hacían presente en ella. -¿Que quería Jesse?

Quinn no respondió. ¿Que debía decirle? ¿Que el chico parecía saber que ella la amaba y por eso la torturaba todo el tiempo con eso de que la morena jamas la amara como algo más que su amiga? ¿Que el muy idiota quería reconquistarla después de todo lo que le había hecho? ¿Que cada palabra que St. James le decía hacia eco en su mente llenándola de inseguridad?

-Molestar, eso era lo que quería- respondió Quinn pero esa respuesta no pareció conformar a Rachel sino todo lo contrario. La morena se cruzo de brazos y Quinn sabia lo que eso significa. Si no respondía con sinceridad se acercaba una gran pelea entre ambas. -Quería saber como estabas y dijo que como te has recuperado de tu depresión podría reconquistarte. Lo cual es cierto, por que tú...

-¿Yo qué?- interrumpió Rachel frunciendo el ceño a pesar de que su mente estaba intentando no perder la cordura. ¿Jesse quería reconquistarla después de todo el dolor que le había causado? ¿Eso significaba que la quería?

-Rachel, tú aun lo amas- sentencio Quinn intentando ocultar su tristeza y su dolor sabiendo que aquello era cierto. -Si el intenta reconquistarte, ¿Tú que harás? Volverás con él por que lo amas y no te importara cuantas mentiras te diga. Por que eso es seguro, él volverá a mentirte. Jamas te amara como te mereces. Lo siento, pero es lo que creo y pienso.

La rubia salio de ahí sin decir nada más dejando a Rachel perdidas en sus pensamientos. ¿Amaba a Jesse realmente o solo era el hecho de que él lograba hacerla olvidar? Algo que jamas lo había hablado con Quinn, ni con la rubia ni con nadie. ¿Qué pasaba si el chico intentaba reconquistarla? ¿Ella lo aceptaría nuevamente después de todo el daño que le había hecho? De repente la imagen de Quinn apareció en su mente, todo lo que había hecho para hacerla sonreír de nuevo, lo que estaba generando en ella nuevamente y fue en ese entonces que su mente en conjunto con su corazón gritaron un no rotundo. Jesse no se merecía una nueva oportunidad, podría perdonarlo pero con él no volvería; y Quinn... bueno, Quinn no se merecía que ella la traicionara de esa forma. Había vivido en carne podría lo que se sentía no tener a Quinn en su vida y no estaba dispuesta a pasar por eso otra vez. Ademas estaba el hecho de que ella seria la encargada de que la rubia se enamorara de una mujer y esa idea le parecía más atractiva que la de volver con Jesse.

-Esta vez no te decepcionare, Quinn- susurro Rachel con seguridad y convicción antes de salir de la cocina para ir hacia donde estaba la rubia esperándola con una sonrisa triste en los labios donde se reflejaba que de verdad lo dolía lo que llegara a pasar en el futuro respecto a la pareja St. Berry. Rachel volvió a repetirse lo mismo pero esta vez en su mente: -Esta vez no te decepcionare, rubia. Lo prometo.

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Perdón por el retraso... Más tarde responderé los reviews y los MP's que me quedaron!

Agradezco a lucy y Guest que no pude responderles los review que me dejaron con hermosas palabras... y por supuesto agradecer al resto que me vienen aguantando desde hace rato. No se pongan celosas/os jajaja

Que tengan buen fin de semana! Si todo sale bien, nos leeremos el lunes!

Hasta la próxima!

Besos & Abrazos :)