Glee ni sus personajes me pertenecen. yo solo juego con ellos :P

Capitulo 7. La chica nueva

El lunes de la siguiente semana se estaba convirtiendo en la más pesada para Quinn y el culpable de todo era St. James. El chico parecía no querer dejar de insistir a pesar de que Rachel, al parecer, le había dicho que ya no lo hiciera la ultima vez que se encontraron, hacia ya una semana. Esta vez no fue un solo ramo de rosas, fueron tres. Quinn tuvo que resistir el impulso de tirarlas al suelo y pisotearlas, tal y como le gustaría hacer con Jesse.

-Regalo de St. James- informo la rubia de mala gana cuando Rachel apareció en la sala con cara de dormida. Quinn mientras tanto se dirigió al sofá y se encargo de despertar a Tyler que dormía completamente despatarrado en el sofá. -Ty, precioso, despierta. Vamos, bebe.

Aquellas palabras molestaron a Rachel, ¿"Precioso"? ¿"Bebe"? Esta bien, no tenia por que molestarse, era el ex novio de Quinn, ésta tenia derecho a llamarlo como quisiera y ella no tenia por que decir nada. Era solo su amiga. Últimamente se tenia que repetir eso en su mente varias veces, sobre todo cuando Quinn estaba cerca de ella. No quería volver a sentir algo por la rubia por que eso significaba amor no correspondido. Si, Quinn había dicho que estaba abierta a lo que sea pero jamas se fijaría en ella como mujer, seria la eterna mejor amiga enamorada y no quería eso. Decir lo que sentía, o estaba empezando a sentir nuevamente, no era una opción. ¿Abrir la boca y perder la amistad de Quinn? ¡De ninguna manera!. Tampoco debía confundir las indescifrables señales que le lanzaba la rubia. Habían sido amigas durante cinco años, tiempo suficiente para que se formara una unión bastante importante y cierta confianza, por ende, comportarse con Quinn como si fueran una pareja no le parecía nada fuera de lo común. Es más, amaba esa complicidad de la cual eran dueñas, decirse todo con la mirada o algún gesto y que el resto no se diera cuenta de nada o no entendiera, le gustaba las horas que pasaba observando a la rubia con sus sobrinos a pesar de que era allí cuando más fuerte se volvía lo que sentía. Quizás Quinn le gustaba en el pasado, pero esa etapa ya la había superado y si asi no era, no estaba tan segura de querer decirlo en voz alta aun. Podría hablarlo con Kurt pero eso significaba horas y horas de momentos detallados por insistencia del chico. Santana tampoco era otra opción, no creía poder soportar su sarcasmo y su mirada inquisitoria todo el tiempo. Amaba a esos dos chicos pero no quería hablar con ellos hasta no sentirse completamente segura de lo que sentía por la rubia. Tyler estaba descartado por varias razones, era el ex novio de Quinn y habían hablado poco y nada. Weston no era una opción por que si por ella fuera lo ataría a una silla con una cinta en la boca y lo dejaría encerrado en el sótano de alguna solterona de cuarenta años. Aquello ultimo la hizo reír llamando la atención de Quinn.

-Mi mente esta planeando alguna maldad- explico Rachel encogiéndose de hombros haciendo reír a Tyler que parecía más dormido que despierto. -Buenos días, Tyler.

-Buenos días, Rachel- saludo el chico volviéndose a dormir.

-Parece que tu "bebe" tiene sueño- planeaba que aquello le saliera de forma divertida pero al parecer no le salio asi por que Quinn la miro con una ceja levantada. -Iré a preparar el desayuno.

-Así que... ¿Rosas nuevamente?- cuestiono Quinn como si nada una vez que estuvo en la cocina observando a Rachel que soltó una pequeña risa.

-Si, rosas de nuevo. Creo que por culpa de Jesse empiezo a detestar a las rosas- respondió Rachel con una mirada cómplice hacia Quinn que estaba complacida por esa respuesta. -Es una lastima, por que son flores hermosas pero que vengan de la mano de Jesse las convierte en... En fin, hoy no voy a poder acompañarte a pasear a Crusoe, tengo planeado ensayar por que en unas semanas serán las audiciones del señor Harper.

-Claro, no hay problema. Yo debo ir a trabajar- repuso Quinn aceptando la taza de café que le ofrecía Rachel al tiempo que ésta la miraba desconcertada. -Zach me llamo anoche y me pregunto si podía volver al trabajo por que Jeremy, el jefe del área de dibujo, se va a tomar unos días por que la esposa acaba de dar a luz- Rachel esbozo una sonrisa tierna que capto toda la atención de Quinn. -¿En que estaba? Ah si, también me pidió que asesorara a la chica nueva.

-¿Chica nueva?- Cuestiono Rachel con el ceño fruncido sentándose a desayunar mientras Quinn le ofrecía la tostada que había estado untando para ella. -Gracias.

-De nada. Si, la chica de la que te vengo hablando hace tiempo ¿Recuerdas?- Rachel asintió y Quinn le dio un mordisco a otra de las tostadas.

-No hables con la boca llena que no te entiendo, Quinnie- indico Rachel con una sonrisa dulce que se transformo en una carcajada cuando la rubia intento meterse la tostada entera en la boca pero en lugar de eso se ensucio toda. -Pareces una niña pequeña. A ver, déjame limpiarte.

Quinn se dejo hacer mientras que Rachel le limpiaba con una servilleta la boca completamente concentrada en eso. Por inercia o por que no tenia control alguno sobre su cuerpo la rubia coloco sus manos en la cintura de la morena que tembló al sentir las cálidas manos de Quinn por encima de la camiseta. Automáticamente la miro y se encontró con los ojos verdes que la habían hecho perder la cabeza años atrás mirándola directamente, la vio relamiéndose los labios que intento por todos los medios no besar.

-Lis-listo- indico Rachel con intenciones de alejarse de Quinn pero esta no se lo permitió sino que se aferro con más fuerza a la cintura de Rachel mientras esta cerraba los ojos para no ceder a la tentación. -¿Ahora que?

-Ti-tienes sucio aqui- respondió Quinn con la voz entrecortada mientras pasaba su pulgar por el labio inferior de Rachel sintiendo el calor que desprendía y que la estaba llevando a perder la cordura. -Ya esta.

Pero ninguna de las dos se alejo, se quedaron mirando una a la otra que ganas de detener el tiempo en ese instante, cada una en sus pensamientos. Rachel auto convenciéndose de no hacer nada que pudiera poner en peligro su amistad con Quinn y la rubia buscaba una excusa para poder seguir manteniendo ese contacto con la morena. Se sorprendió cuando Rachel se lanzo a sus brazos y la abrazo con todas sus fuerzas como si no quisiera dejarla ir.

-Te quiero- susurro la morena en el oído de Quinn y esta se sintió morir. No le salían las palabras debido al nudo en su garganta, por esa razón se aferro más a Rachel para eternizar aquel abrazo que se estaba convirtiendo en uno de sus favoritos. -Gracias.

-¿Por que?- cuestiono con un hilo de voz pero sin soltar a Rachel que parecía que tampoco quería ser soltada.

-Por ser simplemente tú- respondió la morena alejándose un poco para mirarla a los ojos siendo testigo de como Quinn esbozaba una sonrisa tímida al tiempo que se ruborizaba. -Aww... ¿La ovejita es tímida?

-Si, sobre todo cuando el león la mira como si fuera a comérsela- bromeo Quinn mientras Rachel se alejaba definitivamente riéndose, no sin antes haber dejado un beso en la mejilla de Quinn que sentía como le quemaba la piel allí donde se posaron los labios de Rachel.

-Si, lo que digas, Barbie- replico Rachel sacandole la lengua. -Debo ir a ducharme. El desayuno para tu "bebé" esta preparado, solamente tiene que calentar un poco el café, ¿Sabe hacer eso?

-Supongo que si, pero si no sabe aqui tiene a su mamá, ¿No?- bromeo Quinn esquivando la servilleta que le lanzo Rachel. -Ey, eso es violencia domestica. Te denunciare, enana. Ya me estoy imaginando el encabezado del periódico: "Mujer blanca muere a manos de un enano de yeso que fingía ser un ser humano".

-Vete al diablo, Fabray. Mejor me voy a buscar el cerebro que perdiste- replico Rachel saliendo de la cocina siendo seguida por Quinn.

-De paso busca a la persona que me hizo perder la cabeza también- pidió Quinn con una sonrisa picara acercándose hacia donde estaba Tyler durmiendo con un brazo colgando. -Ty, despierta maldito infeliz.

-¿Esa es forma de tratar a tu "bebé"?- pregunto Rachel con una ceja en alto mientras se dirigía hacia el piso de arriba.

-¿Tú no iba a ducharte?- replico Quinn con el mismo gesto. -¿O necesitas que alguien te pase el jabón por la espalda?

-Si no lo veo, no lo creo. ¿Fabray coqueteando con una chica?- cuestiono Rachel apoyándose en la baranda de la escalera y mirando intensamente a Quinn que bajo la mirada jugueteando con la taza que tenia en las manos.

-Con alguien tengo que practicar si quiero conquistar chicas, ¿No?- respondió Quinn levantando la mirada y enfrentándose a Rachel que frunció el ceño. -Y ¿Qué mejor que hacerlo con mi Cupido personal?

-Sera mejor que vaya a ducharme de una vez por todas- replico Rachel completamente seria entrando a su dormitorio.

-"Con alguien tengo que practicar si quiero conquistar chicas, ¿No?"- parafraseo Tyler con burla desde el sofá con las manos detrás de la cabeza y mirando a Quinn que lo fulmino con la mirada. -Te hacia más inteligente, Q.

-¿Tu mamá no te enseño que no debes escuchar conversaciones ajenas, Collins?- cuestiono Quinn dirigiéndose nuevamente a la cocina seguida de Tyler que sonreia más que un niño en Navidad. -Y agradecería que dejaras de hacerte el dormido.

-Estaba dormido- aclaro Tyler sentándose en la mesa para desayunar. -pero ustedes dos con su coqueteo de escuela primaria me despertaron. Ya, basta. Pongámonos serios por que necesito preguntarte algo y que me respondas con absoluta sinceridad, ¿Esta bien?

-Si tu pregunta es si Rachel me gusta, la respuesta es si. Si me gusta, me gusta mucho, ¿Contento?- susurro Quinn con cansancio mientras sus mejillas adquirían un tono rosado.

-En realidad iba a preguntarte si te molestaba mi presencia aqui- repuso Tyler mientras que Quinn se golpeaba la cabeza con la mano por meter la pata de esa manera. -Pero lo que acabas de soltarme es... ¡Wow! Te gusta Rachel. Ahora entiendo todo.

-Cierra la boca- susurro Quinn con los dientes apretados y los ojos vidriosos mientras el chico la tomaba de los hombros y la atraía más para él regalandole un abrazo fraternal que la rubia necesitaba en ese momento.

-Shh... tranquila. No diré nada- susurro Tyler en el oído de Quinn acariciándole el pelo mientras la rubia soltaba un sollozo. -Shh... No llores, Q. Es hermoso lo que sientes.

-Es hermoso cuando eres correspondido, Ty- replico Quinn con tristeza mientras que Collins la alejaba de él y le tomaba el rostro para que lo mirase a los ojos.

-Entonces en tu caso es más que hermoso- sentencio Tyler con una sonrisa convincente en los labios que llamo la atención de Quinn.

-Lamento interrumpir- intervino Rachel con Aslan en los brazos. -Quinn, tu gato tiene hambre y... ¿Estas bien?

-Si, pasa que le ofrecí café pero se ve que estaba demasiado caliente y se quemo la lengua, ¿Cierto, Q?- Tyler le lanzo una mirada a Quinn en clara señal de que le siguiera el juego, algo que la rubia hizo mientras se acercaba a Rachel para tomar a Aslan en brazos.

-¿Segura que solo es eso?- susurro Rachel mirando a Quinn mientras ésta sonreia y asentía para tranquilizar a la morena que suspiro regalandole una caricia en el hombro a Quinn antes de salir nuevamente de la cocina.

Después de media hora la morena ya estaba lista para partir por lo tanto busco a Quinn encontrándosela en su habitación limpiando mientras bailaba al ritmo de la música que había puesto. Se apoyo en el marco de la puerta viendo como la rubia bailaba sin reparar en su presencia, mirándola con una sonrisa traviesa y los brazos cruzados. Solo se detuvo cuando, al terminar la cancion, Rachel aplaudió entusiasmada mientras que un rubor cubría todo el rostro de Quinn.

-Cállate- ordeno la rubia con timidez mientras Rachel se esforzaba por no reír.

-Venia a buscarte para decirte que saldré por algunas horas pero como aun no tengo llaves entonces quería asegurarme de a que hora volverías de trabajar- repuso la morena. Quinn le lanzo una mirada de desconcierto y ella explico: -Kurt tiene el día libre y le pedí que me acompañara a buscar empleo. Después me ayudara a practicar para la audición.

-Me parece bien que salgas a pasear- repuso Quinn con una sonrisa mientras Rachel se encogía de hombros. -Yo no sé a que hora volveré, todo depende de la chica nueva, pero no es necesario que esperes a que yo regrese.

Rachel la vio alejarse de ella mientras la rubia buscaba en su mesa de luz algo que ella no llego a ver por esa razón se sorprendió cuando Quinn le tendió un juego de llaves del cual colgaba una estrella como adorno y que ella reconoció como las llaves que utilizaba cuando vivía con la rubia.

-Quinnie...- empezó a decir Rachel completamente enternecida.

-Mmm.. no me preguntes como pero sabia que volverías a utilizarlas algún día- susurro Quinn con una sonrisa nerviosa. -Te pertenecen, Rach.

-Gracias- susurro la morena alternando su mirada entre Quinn y las llaves en su mano. ¡Dios! ¿Podía ser más perfecta de lo que ya era aquella rubia? Si, definitivamente podía ser más perfecta.

Un abrazo fue lo ultimo que le regalo Rachel a Quinn antes de salir de la habitación y posteriormente del departamento con una sonrisa de oreja a oreja en los labios, encontrándose en el camino con Tyler que la miro sorprendido por que la morena le regalo un rápido abrazo.

-Nos vemos más tarde, Ty. Cuida a Quinnie- pidió la morena justo antes de subir al ascensor perdiéndose detrás de las puertas corredizas de éste.

Las siguientes horas pasaron más rápido de lo que le hubiese gustado a Quinn, pero aun asi se alegraba de volver al trabajo después de varias semanas. Necesitaba estar en su lugar, en su hábitat, entre papeles y lapices, por esa razón al entrar al estudio le regalo a todos y cada uno con los que se cruzo una sonrisa de oreja a oreja.

Recorrió los pasillos del estudio llegando al lugar donde estaba ubicada su oficina. Dejo sus cosas allí y después se dirigió hacia donde estaba la oficina de Zach que estaba esperándola con una sonrisa tierna en los labios acompañado de una chica pelirroja que Quinn no llego a reconocer.

-Hola, Q. ¿Como estas?- saludo Zach regalandole un abrazo a la rubia que se lo correspondió pero sin quitar los ojos de encima de la pelirroja.

-Bien y ¿Tú, Zach? ¿Qué tal están Alex y Alyson?- cuestiono la rubia alejándose de su ex cuñado. Después miro a la pelirroja que estaba de brazos cruzados y la saludo agitando la cabeza. -Hola.

-Hola- devolvió el saludo la chica mirando a Zach que parecía divertido con la situación.

-Los chicos están bien, Quinn. Te mandan saludos- respondió Zach sentándose de nuevo en su silla detrás de su escritorio. -Pero después hablamos sobre eso. Ahora déjame presentarte a nuestra nueva adquisición, rubia- Una sonrisa apareció tanto en Quinn como en la chica desconocida. -Ashley, ella es Quinn. Quinn ella es Ashley, la chica nueva que trabajara con nosotros en el nuevo proyecto.

-Ashley Carter, mucho gusto- se presento la pelirroja con una sonrisa que llamo la atención de Quinn.

-Quinn Fabray- replico la rubia aceptando la mano que le ofrecía la chica con la misma sonrisa. -El gusto es mio.

-Bueno, ya que están hechas las presentaciones me gustaría explicarles el proyecto en el que trabajaran juntas- continuo Zach entregándole a cada chica una carpeta. -Es una película animada, necesitan que nosotros hagamos los diseños y luego ellos elegirán si son los adecuados o no, ¿Alguna pregunta?

-Mmm... si, yo. ¿Cuanto tiempo tenemos para presentar los bocetos?- cuestiono Quinn llamando la atención de Ashley.

-No hay una fecha exacta para la entrega, por el momento el proyecto solo es un prototipo que planean llevar a cabo en el futuro. Los de la productora y realización enviaran a uno de ellos cada semana para ver como vamos con los progresos y una vez que tengamos todo, nos volveremos a reunir para ver si aprueban nuestro proyecto o no- respondió Zach mientras la pelirroja asentía en clara señal de que estaba entendiendo todo mientras que Quinn no le quitaba los ojos de encima a la chica. -Quinn, ¿Eso es todo?.

-Eh... si, si. Supongo que por ahora si- balbuceo la rubia mientras que Ashley sonreia disimulada. -¿Podemos empezar ya sino tienes nada más para decirnos, Zach?- éste ultimo negó con la cabeza y Quinn se dirigió a la chica. -Ven conmigo. Debemos ir a la sala de dibujo para empezar con los diseños.

La pelirroja la siguió mientras Quinn seguía saludando a todas las personas con las cuales se cruzaba. La rubia le fue mostrando cada una de las instalaciones del lugar mientras que la otra chica parecía complacida de estar allí.

-Bueno, esta es la sala de dibujo. ¿Te parece bien que empecemos? Digo, para que después vayamos a almorzar- balbuceo Quinn mientras Ashley asentía con una sonrisa dejando al descubierto una perfecta dentadura de dientes blanquisimos que cautivo a Quinn.

-Me parece bien, pero yo invito el almuerzo- replico la pelirroja mientras que Quinn asentía completamente hipnotizada por su sonrisa y por su voz. Una mezcla exacta entre sensual e inocente. -¿Pasa algo?

-Mmm... no-no. O sea... tu-tu voz- tartamudeo Quinn bajando la mirada con timidez cuando Ashley la miro desconcertada. -Lo siento.

-Descuida. Humildemente, no eres la primera a la que le pasa algo asi, supongo que el hecho de ser locutora ayuda- explico la pelirroja quitandole importancia para que Quinn no se sintiera tan mal. -Pero supongo que podremos hablar de eso en el almuerzo, ¿o no?

Mientras tanto a varias calles de allí, una morena caminaba muy alegremente tomada del brazo de su amigo que parecía contento por la alegría que reflejaba la chica que caminaba a su lado. Lo cierto es que había extrañado a Kurt durante todo ese tiempo, el chico era prácticamente su hermano, un hermano con el que se arrancaba los pelos por un solo cuando estaban en el Club Glee pero un hermano al fin, después de todo, quien no se ha golpeado con un hermano, ¿No?

-Cuando le diga a Quinn que conseguí empleo no me lo va a creer- decía Rachel soltando una carcajada. -Pensaba acudir a la solicitud del local de comidas rápidas pero no me sentía cómoda. Soy vegetariana y estar preparando hamburguesas que son casi en su totalidad pura carne, seria un poco irónico, ¿No te parece?

-Claro, es tan irónico como que fueras buscadora de tornados y murieras por culpa de uno- respondió Kurt con el ceño fruncido mientras Rachel lo miraba con el mismo gesto, lo cual hizo reír a ambos. -Ok, lo admito. Eso sonó un poco... ¿Aterrador?

-¿Otra vez estuviste viendo Twister?- bromeo Rachel mientras que su amigo hacia una mueca.

-Ese es el precio que uno debe pagar por vivir con Santana Lopez. Esa chica un día de estos va a matarme- Renegó Kurt con desesperación haciendo reír a Rachel. -No es gracioso, Berry. Tú te ríes por que no vive contigo. La vez pasada me cambio el talco por polvo de hornear. ¿No podrías llevártela unos días a tu departamento?

-Con gusto me la llevaría, a pesar de las bromas me gusta tener a San cerca, pero ¿Te olvidas que ya tenemos a un inquilino?- recordó Rachel con una mueca que llamo la atención de Kurt a tal punto de detener la caminata.

-¿El bailarín? ¿Como era que se llamaba? Ah, si ¿Tyler?- cuestiono Hummel con interés mientras que Rachel asentía. -¿Sigue sin caerte bien?

-No es que no me caiga bien, Kurt- aclaro Rachel emprendiendo la marcha. -Lo que pasa es que... es que...

-Es el ex novio de Quinn y para tu desgracia el chico es perfecto- apunto Kurt ganándose una mirada asesina. -No me mires asi, estrellita. Sabes que tengo razón. Collins no solo es hermoso y tiene un cuerpo de los mil demonios sino que también es agradable, divertido, amable, cariñoso, tierno, compañero...

-¿Tú como sabes todo eso?- Interrumpió Rachel de manera cortante y una expresión de desagrado. Lo que le faltaba, que Tyler también ser ganara la complicidad y confianza Kurt Hummel.

-También soy amigo de Quinn, ¿O lo olvidas?- replico Kurt encogiéndose de hombros. -Quinn habla tan bien de ese chico que sentí curiosidad de conocerlo para saber si todo lo que decía era real y comprobé que si, pero aqui entre nosotros... Tú eres mejor.

-¿Qué?- cuestiono Rachel completamente desconcertada mirando a su amigo. -¿De que hablas?

-¡Por dios, Rachel! No te hagas la tonta y menos conmigo. Por alguna razón ese chico no te gusta y no solo no te gusta él, sino que tampoco te gustaron el resto de los ex novio de Quinn. Según tú a todos y a cada uno de ellos le faltaba "algo"- Kurt dibujo comillas mientras que Rachel fingía ignorarlo para no tener que responder a eso. -Quizás ese "algo" sean un buen par de tetas.

-¿Qué estas insinuando?- ataco Rachel con los dientes apretados. -Sabes que odio tus indirectas.

-Perfecto, por que no fue ninguna indirecta lo que dije, de hecho fue algo bastante directo. Ademas sabes bien a que me refiero- contraataco Kurt con una sonrisa triunfal. -Yo no diré más nada, pero sabes que puedes confiar en mi, Rachel.

-Lo sé- respondió Rachel emprendiendo de nuevo su camino seguida de Kurt. Una llamada a su teléfono móvil fue lo que la saco del hermetismo en el cual estaba entrando por culpa de su amigo. Sin siquiera mirar la pantalla atendió la llamada. -Hola.

-Ok, creo que me acabo de equivocar de numero por que definitivamente esa voz mal humorada no le pertenece a mi prima favorita- replico una voz dulce del otro lado que Rachel reconoció como la de Marley Rose, su prima.

-¡Marley!- exclamo la morena tras asegurarse de que si era su prima. -¡Por dios! ¿Como estas? Hace una semana atrás soñé contigo, el día que fuimos a la playa, ¿Recuerdas? Pensaba llamarte pero...

-Ya, detente un segundo. ¿Hay alguien contigo?- cuestiono Marley sorprendiendo a Rachel que frunció el ceño llamando la atención de Kurt.

-Si, esta Kurt conmigo, ¿Por que?

-Para que apague el interruptor de donde te enciendes, morena. Había olvidado lo mucho que hablabas- respondió la chica de ojos azules riéndose, muy a su pesar Rachel hizo lo mismo. -Saluda a Kurt de mi parte y dile que después lo llamo para que ayude con mi guardarropas. Pero ¿Tú como andas?

-Bien- respondió Rachel automáticamente y con sinceridad. -¿Cuando vienes? Quiero verte. Necesito una de nuestras conversaciones.

-Yo también, por eso te llamaba- respondió Marley llamando la atención de su prima. -Estoy en casa de tus padres, ya sabes para visitarlos y eso, pregunte por ti y me dijeron que sabían poco y nada, por eso me preocupe. ¿Como es eso de que no hablas con tus padres hace tres meses, Berry?

-Hable con ellos anoche... y durante toda la semana, Rose- replico Rachel sintiéndose regañada por su prima. -Les explique el por que no había hablado con ellos y lo entendieron.

-Si, claro. La obra te tiene muy ocupada- ironizo Marley provocando tensión en Rachel que bajo la mirada avergonzada como si su prima pudiera verla. -Quizás mis tíos te creyeron esa mentira pero tú y yo sabemos que no es cierto. Sé que hace tiempo renunciaste a la obra de teatro.

-¿Co-como lo sabes?- cuestiono Rachel sorprendida, la misma expresión que también tenia Kurt en su rostro mientras miraba hacia la calle de enfrente y que estaba de espaldas a Rachel.

-Como futura reportera es mi trabajo saber lo que sucede en el mundo del espectáculo, Rachel. Los productores empezaron a promocionar la obra pero tu nombre no aparecía en ella- explico Marley captando toda la atención de Rachel que estaba ignorante a lo que sucedía a su alrededor. -Hable con uno de ellos y me dijo que te habían echado por falta de compromiso y tú y yo sabemos que eso seria imposible, no hay persona más comprometida con el teatro que tú- Aquello hizo sonreír a Rachel, su prima siempre creyendo en ella. -Seguí investigando, tuve que coquetear con un tipo asqueroso y al final me dijo que habías renunciado pero que no sabia el por que de la renuncia, ¿Qué fue lo que paso, estrellita?

-Es una...- empezó Rachel pero una rosa enfrente de sus ojos detuvo su respuesta. Se giro para ver de quien se trataba encontrándose con la sonrisa nerviosa y tímida de Quinn.

-Dijiste que empezabas a detestar a las rosas por culpa de St. James, pero no me parece justo que lo hagas por culpa de él- explicaba Quinn mientras que Kurt miraba a ambas chicas con una ceja en alto, completamente divertido por la situación. -Quería darte una razón para que no lo hicieras.

-Es-es muy tierno de tu parte, Quinn- indico la morena con una sonrisa pero esta se borro cuando descubrió que su amiga no estaba sola, sino que estaba acompañada de una pelirroja que, según ella, parecía sacada de alguna agencia de modelos. -Hola.

-Cuando termines el coqueteo con tu perfecta mejor amiga rubia, llámame- ordeno Marley cortando la llamada pero Rachel pudo escuchar claramente la risa de su prima antes de eso.

-Oh, lo olvide. Rachel, ella es Ashley Carter, la chica nueva que trabajara conmigo durante este tiempo- presento Quinn con una sonrisa mientras Rachel, por educación, le ofrecía su mano a la pelirroja, que la acepto con una sonrisa en los labios. -Ashley, ella es Rachel Berry... mi mejor amiga.

-¿Mejor amiga? ¿Es en serio, Fabray?- se exaspero Rachel en su mente mientras que el malhumor se hacia presente en ella nuevamente.

-¿Que esperabas, Rachel? Solamente eres su mejor amiga, no eres más que eso- replico otra voz en su mente que extrañamente sonó como la de Jesse St. James. -Deja de ser tan dramática, ¿Quieres?

-Y él es Kurt Hummel- escucho Rachel que decía Quinn trayendola de nuevo a la realidad. -Kurt, ella es Ash.

-¿Ash?- cuestiono Rachel levantando una ceja y con los brazos cruzados. ¿En que momento aquella pelirroja alta había pasado de ser "Ashley" a ser "Ash"? ¡Hacia menos de doce horas que la conocía y ya le decía "Ash"!

-¿Que hacen por aqui?- intervino Kurt abrazando a Rachel por los hombros mientras le lanzaba una mirada de advertencia. -¿No deberías estas trabajando, Quinnie?

-Paramos para almorzar- respondió Quinn mirando a Rachel que parecía haber recordado que tenia una conversación pendiente con su prima, por eso se alejo de sus amigos y Quinn frunció el ceño acercándose más a Kurt. -Quiero un informe detallado ya, Hummel.

-Salimos a pasear, estuvimos hablando, consiguió empleo- relato Kurt contando con los dedos mientras que Quinn lo miraba sorprendido por aquello ultimo. -Se supone que ella te lo diría por eso cuando te lo cuente hazte la sorprendida, Fabray. Seguimos con nuestra caminata, recibió una llamada de Marley y ahora aqui estamos.

-¿St. James?- cuestiono Quinn con el ceño fruncido.

-Ni rastro de él- respondió Kurt tranquilizando a Quinn que era observada por Ashley con una sonrisa en los labios. -Ey, rubia. Te prometí que no dejaría que él se acercara a mi estrellita y eso es lo que estoy haciendo. Tengo gas pimienta en mi bolso por si el idiota intenta algo. Cuidado, ahí viene Rach.

-¿Que maldad están planeando?- cuestiono Rachel con una sonrisa. -Marley manda saludos para todos.

-¿No dijo cuando vendrá a visitarnos?- pregunto Quinn tendiéndole la mano a Ashley que se la acepto bajo la atenta mirada de Rachel. -Quiero verla, quizás podríamos invitarla al cumpleaños de Britt. Por cierto, Kurt. No hagas planes para las siguientes semanas, tú también estas invitado.

-Perfecto, ¡Fiesta!- exclamo el chico con alegría haciendo reír a Ashley llamando aun más la atención de Rachel que frunció el ceño. Aquella pelirroja no solo era hermosa sino que tenia una risa agradable, todo lo contrario a la suya que era escandalosa.

-Mmm... ¿Que le parece si almorzamos todos juntos? Yo invito- ofreció Ashley con su sensual voz mientras que Quinn volvía a perderse en eso bajo la molesta mirada de Rachel.

-La que invita soy yo- contradijo Quinn comenzando una batalla con Ashley.

Aquella pelirroja comenzaba a incomodarla. Era perfecta físicamente, alta, cabello largo y brillante, ojos verdes iguales o más claros que los de Quinn, sonrisa de infarto y una mirada atrapante, una sensual voz y seguramente era una buena cantante también. Ella, en cambio, era bajita, tenia el cabello un poco descuidado, ojos marrones que no tenían nada de especial, su sonrisa no generaba nada en nadie y su mirada aun carecía de ese brillo que la caracterizaba. Después estaba el hecho de la voz, si cantaba excepcionalmente bien, tenia una de las voces más potentes del planeta pero eso era a la hora del canto, el resto del día su voz era chillona y molesta.

Se cruzo de brazos completamente molesta cuando escucho que Kurt aceptaba la oferta de Ashley y se adelantaba unos pasos con la pelirroja dejándola a ella y a Quinn detrás. Tembló cuando la rubia la tomo de la mano para entrelazar sus brazos emprendiendo el camino detrás de los otros dos chicos.

-No has hecho la pregunta- susurro Quinn para que solo Rachel la escuchase mientras veían como Kurt y Ashley se reían de algo dicho por la pelirroja que miro hacia atrás y le regalo a Quinn una sonrisa.

-¿Qué pregunta?- cuestiono Rachel con el ceño fruncido por lo que estaba presenciando entre la rubia y aquella... roba amigas.

-La pregunta que has estado haciendo últimamente- respondió Quinn mirándola directamente a los ojos siendo testigo de como estos se abrían de par en par.

-¿E-ella te gusta?- pregunto Rachel deteniendo su marcha mientras que Quinn sonreia no por que estuviera confirmando la pregunta sino por la actitud de Rachel.

Su mente había ideado un plan y si todo salia bien obtendría el mejor de los resultados posibles. Solamente necesitaba tiempo, tiempo para que Rachel sanara la herida en su corazón y volviera a creer en el amor, tiempo que ella estaba dispuesta a esperar. Ya había esperado por años, ¿Que le hacia esperar un poco más?

-Quinn... ¡¿Te gusta aquella pelirroja que apenas conoces?!- Exclamo Rachel dando por afirmativo el silencio de Quinn.

-Ey, ustedes dos- llamo Kurt interrumpiendo a las chicas que muy a pesar de Rachel volvieron a su caminata. -Muevan el trasero que tengo hambre. Ademas no les gustaría perderse las historias que tiene esta pelirroja sexy.

-Lo que me faltaba, también tiene historias- susurro Rachel para si misma mientras Quinn sonreia por lo que había escuchado.

Llegaron al local de comidas rápidas donde Quinn siempre compraba las pizzas y Rachel soltó un resoplido de frustración cuando vio aparecer a Jackie, aquella chica de ojos grises y cabellos negros que encabezaba su lista de personas no gratas. Estaba contenta por la mañana ¿Por que tenia que pasarle todo a ella? ¿Acaso hizo algo malo en su otra vida? ¿Era el karma por mentirle a sus padres? Solo había sido una mentira piadosa, mentira que pensaba corregir cuando los fuera a visitar a Lima. ¿Por que tenían que juntarse, justo ese día, todas las zorras arrastradas que miraban a Quinn como si quisieran encerrarla en su habitación y nunca más dejarla salir?

-Tú siempre tan bien acompañada eh, Fabray- Bromeo Jackie mirando a Ashley que bajo la mirada con timidez. -¿Lo mismo de siempre?

-Si, dame seis hamburguesas, dos pizzas y... Rachel, preciosa ¿Quieres ensalada? ¿O algo en especial?

-Ensalada esta bien- respondió la morena fulminado con la mirada a Jackie que sonreia con ternura mirando a Quinn.

-Entonces, serán seis hamburguesas, dos pizzas, ensalada y ¿Para tomar que vas a querer, Q?

-Tu sangre- susurro Rachel alejándose del lugar, de lo contrario golpearía a la chica de ojos grises. -Maldita zorra ¡Estoy yo presente!

-¿Y qué? No eres la novia de Quinn, eres su mejor amiga- afirmo la voz en su cabeza haciéndola enojar. -Su me-jor-ami-ga... ¡Su mejor amiga!

-Amiga tiene tiene tres silabas, conciencia estúpida- replico Rachel en su mente. -A-mi-ga, ¿Lo ves? Tres, no dos. Ahora vete, no quiero escucharte.

Después de quince minutos en los cuales, según Rachel, fueron una perdida de tiempo, sobre todo cuando Quinn se quedo diez minutos más de lo debido hablando con Jackie, se sentaron en una de las mesas del lugar a comer. Lo cierto era que se le había quitado el apetito, por lo tanto jugueteó con su ensalada más de lo que comió.

-Pediré una pizza vegetariana o una hamburguesa de soja para ti si la ensalada no es de tu agrado- indico Quinn mientras se levantaba de la mesa para dirigirse de nuevo hacia el local pero la mano de Rachel la detuvo.

-No hace falta, esta bien asi. No tengo mucha hambre- aclaro Rachel mientras Quinn volvía a sentarse mirándola con preocupación. -Estoy bien, deben ser los nervios por la audición, eso es todo.

-Lo harás bien, no debes preocuparte- susurro Quinn en su oído antes de dejar un beso en la mejilla de la morena que cerro los ojos bajo la atenta mirada de Ashley que estaba conversando con Kurt.

La pelirroja sin dudarlo busco en su bolso lápiz y papel pero sin dejar de hablar con el chico. Se alejo un poco buscando privacidad para que nadie más viera lo que tenia planeado hacer. El almuerzo estaba siendo de lo más ameno y divertido. Quinn parecía no darle mucha importancia a Ashley y eso ayudo a que el mal humor en Rachel desapareciera poco a poco, llevándola incluso a entablar una conversación sobre obras de teatro con la pelirroja que confeso haber visto algunas que otras obras de la morena, llevándola incluso a pedirle un autógrafo.

Después del almuerzo, caminaron un rato por Central Park de nuevo antes de que la rubia volviera a su trabajo en compañía de Ashley. El paseo también estaba siendo divertido, sobre todo por que Kurt iba de banco en banco saltando seguido de Ashley improvisando una coreografía que Rachel no llego a entender pero que le hacia gracia. Quinn a su lado también reía pero la risa se borro cuando de la nada apareció su peor pesadilla.

-No otra vez. ¿Acaso es un fantasma?- se pregunto asi misma empujando a Rachel detrás de ella mientras St. James se acercaba a donde estaban. -¿Y ahora que quieres?

Ashley y Kurt detuvieron su baile al ver la escena de Jesse con la rubia. Hummel murmuro la palabra "Problemas" y eso fue todo lo que necesito la pelirroja para acercarse a donde estaba Quinn haciendo de escudo humano de Rachel.

-¿Qué pasa aqui?- cuestiono Ashley con seriedad mirando a Jesse de arriba a abajo una vez que se interpuso entre el y Quinn. -¿Necesitas algo, amigo?

-No soy tu amigo, y si necesito algo es con esa rubia que esta detrás tuyo y con Rachel- respondió Jesse señalando a las chicas pero Ash le tomo el brazo con demasiada fuerza. -¿Qué haces?

-Baja la prepotencia conmigo, niño bonito- indico la pelirroja con autoridad. -No sé quien eres ni me interesa saberlo, pero lo que tengas con mis amigas lo tienes conmigo también. Así que sera mejor que te vayas si no quieres que arruine tu carita blanca y te arranque los pelos de un tirón. Aunque, ahora que lo veo- señalo la cabeza de St. James que tenia pelado por partes. -alguien se me adelanto.

-Esto no se queda asi, rubia- dictamino Jesse con los dientes apretados alejándose. -Cuídate las espaldas.

-Y tú ve a un peluquero, idiota- replico Ashley. Una vez que el chico se perdió de vista se giro hacia las chicas. -¿Estas bien, Quinn?- la rubia asintió sin dejar de mirar por donde se había ido Jesse. -¿Y tú, Rachel?

-Estoy bien, gracias- respondió la morena mientras Quinn dirigía su mirada hacia Kurt que parecía asustado.

-¿Donde esta tu gas pimienta, Hummel?- bromeo Quinn haciendo reír al resto, después se puso seria dirigiéndose a la pelirroja. -Ey, Ash... Gracias.

-Descuida, no fue nada- respondió la pelirroja con timidez. -Sera mejor que vuelva al trabajo. No hace falta que vengas conmigo, Quinn- agrego cuando la rubia miro a Rachel completamente indecisa. Lo cierto es que quería quedarse con la morena pero era el primer día de Ashley y no quería dejarla sola tampoco. -Ve con ella, yo me encargo del resto. Solo son unos cuantos dibujos. Te los muestro mañana cuando estén terminados, ¿Te parece bien?

-¿Segura?- pregunto Quinn mientras que la pelirroja asentía. -Esta bien, tienes mi numero de teléfono, cualquier cosa me llamas, ¿Ok?

Ashley volvió a asentir antes de entregarle un beso en la mejilla a Quinn, que poco a poco fue alejándose de la pelirroja dirigiendo sus pasos hacia donde estaba Rachel y Kurt esperándola, pero cuando estaba a pocos metros la voz de Ashley la detuvo.

-Casi lo olvido, esto es tuyo- indico la pelirroja entregándole un papel doblado a Quinn que la miro con el ceño fruncido.

-¿Que es?- cuestiono desdoblando el papel sin ser testigo de la sonrisa que esbozaba Ashley.

-Tu futuro, supongo- respondió la pelirroja en un susurro encogiéndose de hombros pero después levanto la voz y agito una mano en dirección hacia Rachel y Kurt. -Adiós, chicos. Fue un gusto conocerlos. Espero que se repita algún día.

Sin más se fue, dejando a Quinn allí parada con el corazón latiendole descontroladamente mientras observaba el papel que le entrego Ashley. Allí, hecho a lápiz, estaba impresa la imagen de ella misma regalandole un beso en la mejilla a Rachel mientras que esta cerraba los ojos, bajo la firma de Ashley. Dio la vuelta al papel y se encontró con algo escrito detrás:

-"Humildemente, como buena dibujante que soy tengo memoria fotográfica. Perdón por el atrevimiento teniendo en cuenta que recién nos conocemos. Para Quinn, de parte de la chica nueva :)".

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Volviiii...!

No tengo mucho tiempo asi que solamente diré gracias por la paciencia y prometo responder todos y cada uno de los review que me quedaron pendientes más tarde!

Hasta la próxima!

Besos & Abrazos! :)