Glee ni sus personajes me pertenecen. yo solo juego con ellos :P
Capitulo 12. Venganza
No era raro ver a Alyson siendo cariñosa con su hermano lo que era raro era verla siéndolo con Rachel. Bueno, tan cariñosa no por que aun seguía diciéndole toda clases de sobre nombres, indirectas y de vez en cuando le lanzaba miradas asesinas, pero aun asi parecía no tratarla con tanta hostilidad como lo hacia habitualmente.
Aun seguía sin saber a donde la llevarían. Al parecer era la única que no sabia por que Alex, a su lado, demostraba todo lo contrario. Su sobrino daba pequeños saltos en el asiento trasero del auto de Eleonor que Rachel decidió utilizar como medio de transporte. Volvió a observar a la morena, que estaba a cargo del volante y sonrió con ternura. Hace unas horas atrás estaba besándola, disfrutando de todas esas sensaciones en su cuerpo que solamente generaba Rachel en ella. Una rápida mirada por el espejo retrovisor entre ella y su amiga fue suficiente para hacerle saber que todo estaba bien, por lo tanto decidió, por el bien de su cordura y salud emocional, concentrarse mejor en su sobrina. Alyson tenia un mapa en la mano que de vez en cuando consultaba con Rachel mientras ambas compartían sonrisas cómplices que no pasaron desapercibidas para Quinn.
-Deja de mirarnos asi, Fabray- ordeno Alyson sin siquiera mirarla. -Quieres que Alf y yo nos llevemos bien, ¿O no? Ahora que hablamos como personas casi normales no nos quitas la mirada de encima.
-Quizás quiere que nos llevemos mal- indico Rachel con una sonrisa traviesa sin despegar los ojos del camino. -Sera mejor para su salud mental si volvemos a tratarnos mal. Bueno, si vuelves tú a tratarme mal a mi.
-No te hagas la santa, Berry. Tú me toleras tanto como yo a ti- replico Alyson haciendo reír a Rachel y fruncir el ceño a Quinn. -Como sea, su salud mental no tiene cura, que no nos eche la culpa a nosotras por que... Ey, ya llegamos.
Las tres personas restantes del auto se giraron para mirar hacia donde señalaba Alyson. Automáticamente una sonrisa apareció en el rostro de los cuatro. El Victorian Gardens Amusement Park se encontraban frente a ellos. Aquel parque de atracciones fue el sitio elegido por Rachel y Alyson para pasar un tiempo en compañía de Quinn y Alex y al parecer, a estos dos últimos, la idea les gustó.
Los Gallagher fueron los primeros en bajar del vehículo y adentrarse en el lugar mientras que Quinn decidió esperar a Rachel. Sentía los latidos de su corazón latir desesperadamente por esa chica que ahora la miraba con una sonrisa tímida en los labios. Se acerco suavemente a la morena sintiendo como la respiración de ésta se aceleraba a cada pasa que daba. Saber que ella generaba eso en Rachel la lleno de orgullo. Cuando la tuvo en frente de ella le iba a preguntar si eso formaba parte de su plan de conquista pero la llegada de su sobrino se lo impidió.
-¿Qué hacen aqui?- pregunto Alex con reproche. -¿Qué están esperando? Entremos ya. Vamos, tia Rachel.
-Eso, tia Rachel- enfatizo Quinn con unos sonrisa en los labios mirando directamente a la morena que se ruborizo. -Debemos entrar. Sus manos, por favor.
Tanto Rachel como Alex tomaron la correspondiente mano que les ofrecía Quinn. La morena podía sentir como todo su cuerpo se estremecía al sentir el contacto de su piel con la de la rubia. Sabia que ese "Tía Rachel" algún día se haría realidad, como también sabia que su mano entrelazada a la de Quinn era la garantía de eso.
Caminaron hasta la entrada encontrándose con Alyson que miro seriamente a Rachel y ésta paso de entrelazar sus dedos a entrelazar su brazo con el de la rubia que la miro desconcertada. La morena fue la encargada de comprar los boletos y después de eso entraron al lugar. La primera parada y por orden explicita de Alyson fue la montaña rusa.
El cuerpo de Berry automáticamente comenzó a temblar. La ultima vez que se subió a una montaña rusa fue en el Senior Day en su ultimo año en el McKinley. La había pasado bien pero si por ella fuera no volvería a subirse a uno nunca más por el simple hecho de que las alturas y ella no se llevaban bien.
-Tranquilízate. Yo estaré contigo- le susurro Quinn en el oído haciéndola estremecer pero no de miedo por lo que estaba por hacer sino por sentir el cálido aliento de Quinn en su oído.
-No me pidas que me tranquilice, Quinn. Tú viste lo que paso en Destino Final 3- replico Rachel y la rubia soltó una carcajada tomando la mano de la diva. -Yo no quiero morir aun. Soy muy joven para hacerlo, tengo toda una vida por delante, una carrera que remontar, conquistarte... No puedo morir aun.
-Y no vas a morir, Rach- dictamino Quinn apretando con fuerza la mano de la morena más aun cuando el juego se puso en funcionamiento. -Mírame, Rachel. Nada pasara, lo prometo. Solo disfruta de esto... conmigo.
Quinn le hablaba con tanta dulzura que Rachel decidió perderse en eso en lugar de hacerlo en el maldito juego. Poco a poco fue dejándose llevar por la atracción, aumentando cada vez la altura, viendo el parque entero desde la punta más alta de la montaña. Soltó un grito cuando descendieron estrepitosamente y una mirada de Alyson hacia ella le confirmo lo que sospechaba: Aquello era algún tipo de venganza y la sobrina de Quinn disfrutaba viéndola sufrir.
Lo único que la sacaba de esa tortura era el hecho de tener la mano de Fabray unida a la suya. Podía sentir como el pulgar de la rubia se movía hacia atrás y adelante para tranquilizarla y ciertamente estaba funcionando. Una sonrisa de Fabray le sirvió más que cualquier otra cosa.
Poco a poco el juego fue disminuyendo la velocidad indicando que el viaje estaba llegando a su fin. Una vez que se bajaron de la atracción las chicas fueron arrastradas por Alyson y Alex hacia otro sitio, esta vez fue el turno del Tren Fantasma.
-Yo creo que tus sobrinos me odian- comento Rachel mientras Quinn se reía por el dramatismo de la morena. -No te rías. Hablo en serio.
-Nada va a pasarte, Rach. Solo diviértete- sugirió Quinn tomando nuevamente la mano de su amiga.
Otra vez se sentó junto a Quinn mientras que Alyson y Alex se sentaron detrás de ellas. Una mirada de la sobrina de Quinn acompañada de una sonrisa traviesa le indico que sufriría un infarto en ese lugar, y casi lo sufre cuando a mitad del camino Alyson le toco las costillas haciéndola saltar en el lugar asustandola mientras ella se aferraba con fuerzas al cuello de Quinn que se reía por las ocurrencias de su sobrina, aunque lo cierto era que estaba dispuesta a pagarle lo que pidiera si eso garantizaba que Rachel la volviera a abrazar como lo hacia en ese momento debido al susto que le había dado Alyson.
-Vayamos a comer. Muero de hambre- indico Quinn una vez que el paseo del Tren Fantasma termino.
De camino al patio de comidas Quinn en ningún momento soltó a Rachel mucho menos cuando sintió que la morena se aferraba a su brazo con fuerza. Se dedico a disfrutar de la compañía de Rachel y a observar a sus sobrinos que corrían de un lado para el otro completamente contentos. Una vez que llegaron al lugar, Quinn fue la encargada de comprar el almuerzo mientras Rachel y los Gallagher buscaban un sitio donde sentarse.
-Estaba pensando que podría comentarle a tia Quinn sobre lo de las clases- comento Alyson como si nada mientras a lo lejos veía a la rubia acercándose con el pedido. -¿Tu crees que dirá que si?
-No lo sé- respondió Rachel bajando el volumen. -Pero primero díselo tú y si no quiere ya veremos como la convencemos.
-¿Convencer? ¿A quién?- cuestiono Quinn sentándose al lado de la morena que sonrió animadamente a Alyson en clara señal de que era el momento. -Aquí esta el almuerzo. Seis hamburguesas para nosotros y una pizza vegetariana para Rachel.
-Si Berry sigue comiendo pizza se convertirá en una de Las Tortugas Ninjas- bromeo Alyson haciendo reír al resto mientras Quinn repartía la comida a cada uno. Espero unos minutos antes de continuar: -Mmm, tia Quinn...- Quinn miro a su sobrina con desconcierto mientras que Alyson intercambiaba una mirada con Rachel. -Tengo ganas de aprender a manejar y... y estaba pensando que... que a lo mejor tú podrías enseñarme.
Aquello sorprendió a Quinn. ¿Su sobrina le estaba pidiendo clases de manejo? Aunque la idea le gusto, no podía enseñarle aunque quisiera. Alyson era un poco joven aun, ademas necesitaba pedirle permiso a Frannie y a Zach, pero la idea de pasar tiempo con su sobrina le pareció emocionante. Si los padres de la chica aceptaban pasaría tiempo con Alyson y eso significaba que podía intentar recuperar el vinculo que tenían antes.
-Mmm... ¿Qué te parece si le preguntamos a tus padres primero?- Sugirió Quinn con amabilidad pero la mirada decepcionada que le lanzo Alyson y más tarde la misma que intercambio con Rachel no le gusto para nada. -No digo que no quiera, Aly. Solo que deberíamos hablar con ellos antes. Si ellos nos dan permiso yo estaría encantada de enseñarte.
-¿Lo dices en serio?- pregunto Alyson en voz baja y sin mirar a su tia que intercambio una mirada rápida con Rachel. -¿Si mis padres me dan el permiso tú me enseñaras?
-Por supuesto. Lo prometo- sentencio Quinn al tiempo que su sobrina le lanzaba una mirada que sirvió como sello de su palabra. -Si tus padres lo autorizan te enseñare a manejar.
La sonrisa de Alyson le indico que estaba de acuerdo con ella y una mirada de Rachel le indico que había hecho lo correcto. Después de un buen rato en el cual abundaron las conversaciones, las bromas y las risas, Alex se fue corriendo al próximo juego seguido de su hermana. Por suerte eligieron uno que estaba en frente de donde estaba la rubia, de esa forma podría vigilarlos atentamente.
-Alyson quiere pasar tiempo contigo, por eso hace eso- murmuro Rachel llamando la atención de Quinn que la miro con una ceja en alto. -No me mires asi. Sabes que tengo razón... y seamos sinceras, tú también quieres pasar tiempo con ella.
-Odio que me conozcas tanto- susurro Quinn pero Rachel llego a escucharla y sonrió con orgullo. -Sabes bien que quiero pasar tiempo con ella y... ¡Un momento! Tú lo sabias, ¿Cierto?- Rachel bajo la mirada y eso confirmo las sospechas de Quinn. -Ahora entiendo todo. Por eso andaban de secretitos las dos.
-Ok, me declaro culpable- bromeo Rachel. -Que quede claro que no lo programamos, solamente que yo estaba de salida por que quería venir a informarme sobre este lugar y ella se ofreció a acompañarme. Estuvimos hablando pero nada más que eso.
-¿Hablando? ¿Tú y Alyson hablando?- cuestiono Quinn con asombro mientras que la morena asentía con timidez. -¿De que hablaron?
-Eso no te lo diré- negó Rachel levantándose de su asiento para ir hacia donde estaban los sobrinos de la rubia pero la mano de ésta tomando la de ella la detuvo. -¿Qué pasa?
-Siéntate- pidió Quinn con nerviosismo mientras la morena acataba sus ordenes. -Quédate conmigo un rato más... por favor.
Aquella suplica por parte de Quinn desarmo todos los esquemas de Rachel. No hacia falta que la rubia le suplicara por que con solo pedirle que se quedara junto a ella ya era suficiente. Volvió a tomar asiento pero Quinn en ningún momento le soltó de la mano, sino todo lo contrario, la aferro un poco más.
-¿Esto forma parte de tu plan de conquista?- cuestiono Quinn en broma acercándose más a Rachel. -Ya sabes, organizar una salida para mi y mis sobrinos, ayudar a Alyson...
-Juro que no- interrumpió Rachel con sinceridad mirándola a los ojos. -Lo que yo quiera contigo no tiene nada que ver con esto. Yo solo quería que pasaras un tiempo con Alex y Alyson, nada más. Sé que tú lo necesitas y ellos también. Lo siento si parece que quiero conquistarte a través de ellos, pero lo cierto es que...
-Te creo- murmuro Quinn con una sonrisa deteniendo el monologo de Rachel. -Sé que soy tu mejor amiga por sobre todas las cosas. Solo quería confirmar mis dudas.
-¿Tus dudas?- pregunto Rachel con el ceño fruncido. -¿Que dudas?
-Que más allá de que nos gustamos, de nuestra atracción mutua nuestra amistad esta primero. Que si haces este tipo de cosas es por que te importo como amiga, que si tienes que seducirme no lo harás a través de mis sobrinos- respondió Quinn acercándose más a la morena que se mordió el labio. -Lo que me gusta de todo esto es que pretendes llevarte bien con ellos por que realmente los quieres y no para ganarme, eso es bueno y... ¿Podrías dejar de morderte el labio, por favor?- Rachel esbozo una sonrisa tímida tras ese pedido, aun asi no dejo de hacer lo que estaba haciendo. -No me respondo de mi ni de mis actos si sigues asi. Te lo advierto, Berry.
-No me das miedo, Fabray- replico Rachel dejo un beso rápido en los labios de Quinn antes de salir de allí para reunirse con los sobrinos de ésta.
Quinn se había quedado en shock después de aquel beso, en shock y con ganas de más. Rachel la estaba volviendo loca, más de lo que ya estaba por ella. Detrás de aquella broma de que si aquello era una jugada de la morena para seducirla, le gusto comprobar que aquello no era una táctica sino una iniciativa de Rachel para que ella pasara más tiempo con sus sobrinos, lo cual significa que si de verdad quería seducirla lo haría por merito propio y no utilizando sus puntos débiles o puertos seguros. Todo el mundo sabia que para enamorar a Quinn Fabray debías primero ganarte a su entorno, pero Rachel no había aprovechado eso y ella lo sabia. La morena hace años que se había ganado la confianza y el cariño de sus sobrinos, inclusive Alyson. Sabia que a pesar de todo su sobrina sentía, aunque sea muy poco, de cariño hacia Rachel y que el sentimiento era mutuo.
A lo lejos la vio entrando a la pista de los autos chocadores y no lo dudo ningún segundo en unirse ella también a esas tres personas que eran importantes para ella, los tres amores de su vida.
-Viniste, pensé que te quedarías sentada a comerte toda la comida del patio de comidas- bromeo Rachel sentada en uno de los autos mientras Quinn se adentraba en otro. Detrás de la morena vio a Alyson esbozando una sonrisa diabólica. -Ey, eso es agresión, Gallagher. Estaba distraída.
-Yo que tú tendría cuidado, mi Frodo- indico Quinn soltando una carcajada por que Alex la había chocado. -Si hace eso ahora con un auto inservible como este no me quiero imaginar lo que hará cuando le enseñe a manejar uno de verdad.
-La dejare aplastada como un sapo en la ruta- sentencio Alyson por encima del alboroto esta vez embistiendo a su tia.
Tanto Quinn como Rachel estaban disfrutando de aquel día en el parque. Después de los autos chocadores fueron a las tazas giratorias, volvieron a la montaña rusa esta vez por insistencia de Alex. Quinn gano un koala de peluche en el juego de la puntería donde debía derribar cierta cantidad de patos y se lo obsequio a Rachel, lo cual hizo morir de ternura a la morena
-Yo tengo a Crusoe y a Aslan para dormir conmigo- le había dicho la rubia con timidez y un hermoso color rosa adornando sus mejillas. -Pensé que... que a lo mejor un koala serviría de-de compañero de cuarto. No sé...
-Servirá- fue lo único que pudo articular Rachel a pesar de la emoción y el nudo en su garganta. Después de eso le entrego un suave y prolongado beso en la mejilla de la rubia, dejándola a las dos completamente perdidas.
La morena por otra parte, ya que no había ganado nada por culpa de su mala puntería, decidió comprar algodón de azúcar para cada uno y se encargo ella misma de darle el dulce a Quinn en la boca.
Quien las viera de afuera diría que se estaban comportando como una pareja ya consolidada pero ellas sabían que con esas pequeñas cosas se estaban conquistando mutuamente. Eran todo lo que necesitaban, ellas dos y un sutil coqueteo era suficiente para acelerar el corazón de ambas deseando fervientemente comerse a besos en cualquier momento que les presentara la oportunidad.
Al llegar la tarde dieron por terminada aquella salida por pedido de Alex que había alegado estar cansado de tanto jugar. Ni Quinn ni Rachel se opusieron al pedido sino todo lo contrario, estaban iguales que Alex y aun habían más cosas esperándolas en su departamento compartido.
Un mensaje de Santana anunciándole que, nuevamente se había auto invitado a cenar y posteriormente a dormir junto con Kurt y Tyler fue lo que le dio a Quinn una nueva perspectiva. Tendría que estar enojada por la auto invitación de su amiga pero lo cierto es que le estaría eternamente agradecida. Que se quedaran a dormir todos nuevamente significaba que volvería a dormir con Rachel, que la tendría completamente a su disposición, que podría besarla cuanto quisiera y lo mejor de todo era saber que la morena no se opondría a eso.
Sonrió con ternura cuando miro hacia el asiento trasero y descubrió a sus sobrinos durmiendo. Alyson abrazando a su hermano cariñosamente mientras que Alex se aferra con fuerza a la cintura de su hermana.
-Es buena chica, solo que tiene esos arranques de bipolaridad que no sabes con lo que te va a salir- repuso Rachel mientras Quinn se reía. -Es digna sobrina tuya.
-Gracias por el halago- ironizo Quinn con una sonrisa mientras Rachel la miraba una milésima de segundo. -Aun con mis cambios de humor te mueres por mi, Berry.
-Ya quisieras que muriera por ti, Fabray- replico Rachel antes de que ambas soltaran una carcajada.
Se sentía bien eso de bromear como lo hacían antes de toda esa locura en la que se embarcaron hacia unos días atrás. Que bromeen de esa forma les hacia saber que su amistad seguía firme detrás de todo eso, nada había cambiado. Se gustaban y ambas lo tenían claro pero también sabían que eran mejores amigas por encima de todo, lo cual significaba un plus alucinante. En la opinión de Quinn, enamorarte de tu mejor amiga era una de las mejores cosas de este asqueroso planeta, ¿Qué mejor que enamorarte de la persona que mejor te conoce?
-Deberías despertarlos por que ya estamos llegando- anuncio Rachel con una seña hacia atrás. -Después no podrás hacerlo, ¿Como harás para subirlos a casa? ¿Cargándolos sobre tus hombros?
-Es exactamente lo que pienso hacer- respondió Quinn viendo como Rachel detenía el auto frente al edificio de su hogar. -Por cierto... mmm... Me gusta cuando dices "a casa". Me hace creer que es nuestro hogar... Algo tuyo y mio.
Rachel hubiese agregado algo más a eso sino hubiese sido por que después de que Quinn le soltó esa bomba se bajo del auto dejándola con la palabra en la boca. Le hubiese gustado decirle que era asi como lo sentía desde hace tiempo... como su hogar, algo suyo y de su rubia, de nadie más pero debía dejarlo para más tarde por que la imagen de Quinn cargando a sus sobrinos en su hombros se llevo toda su atención.
Casi muere cuando vio que la rubia se mordía el labio cargando a Alex en sus brazos dejando a Alyson durmiendo a la espera del regreso de su tia. Le gustaba esa actitud maternal de Quinn, no solo se portaba asi con los chicos Gallagher, sino que también lo hacia con cualquier niño con el que se cruzara. Eso la llevo a pensar en Beth. Jamas había hablado de ese tema con Quinn, la rubia no lo había mencionado y ella no presionaba al respecto por sabia que era doloroso para su amiga. Una sonrisa se instalo en su rostro al imaginarse a Quinn con un bebé en brazos jugando el papel de madre, más aun cuando se imagino a ella misma con un bebé rubio y de ojos verdes en sus brazos. Sacudió la cabeza para ahuyentar esos pensamientos. ¿La había besado un par de veces y ya se estaba imaginando tener hijos con Quinn?
Los movimientos de la rubia nuevamente en el asiento trasero la alejaron de sus pensamientos. Su corazón quiso salir corriendo cuando Quinn la miro con una sonrisa en los labios mientras cargaba, esta vez, a Alyson en sus brazos.
-Mientras subo a Aly, ¿Puedes guardar el auto en el estacionamiento?- pregunto Quinn mientras Rachel asentía. -Guárdalo con cuidado. Llega a tener un mínimo rasguño y Eleonor nos mata. A ti por ser la causante y a mi por dejarte a ti conducir.
-Ya, deja de ser tan dramática, Quinn- repuso Rachel quitandole importancia al tiempo que la rubia levantaba su característica ceja. -Sabes que es cierto, Iré a guardar el auto. Te veo arriba.
-Justo ella me pide que no sea dramática- susurro para si misma Quinn mientras subía a su departamento con Alyson en brazos.
Una vez que termino de estacionar el auto, Rachel se encamino nuevamente hacia su departamento encontrándose con Quinn en la entrada. Le sorprendió y la emociono encontrarla allí. Pensó que la rubia se quedaría arriba.
-¿Qué haces aqui?- cuestiono Rachel entregándole las llaves del auto a la rubia. -Toma, sin un rasguño. Puedes decirle a Eleonor que esta en perfectas condiciones, ¿La esperas a ella? ¿No dijo que...?
-No estoy esperando a ella. Dijo que volvía el lunes de su viaje con Britt-Britt y Mikey- interrumpió Quinn causando ternura en Rachel por los sobre nombres que utilizo y la forma en que lo dijo. Como si fuera una madre. -Estoy esperando a otra persona.
-Oh... Perfecto. Te dejo para que hables con Carter- indico Rachel con celos alejándose de la rubia. -Te veo arriba, Lucy.
Quinn sonrió al darse cuenta de los celos, sobre todo al escuchar aquel "Lucy". Dejo que la morena se adelantara unos pasos antes de seguirla. Tampoco es que se quejara, verla caminar de espalda le proporcionaba una de las mejores vistas que haya tenido en su vida. Aun no entendía por que Rachel seguía con eso de que entre ella y Ashley había algo. Jamas podría tener algo con esa chica, ni con ella ni con ninguna otra por que su corazón ya tenia dueña. La misma que ya estaba alejando demasiado de ella, por esa razón decidió dejarse de juegos y encarar a la morena.
-¿Qué haces aqui?- cuestiono Rachel cuando tuvo a Quinn al lado de ella con una sonrisa inocente. -¿No tenias que estar esperando a la pelirroja?
-Entra- ordeno Quinn con autoridad empujándola suavemente hacia el ascensor, pero en ningún momento quito su mano de la espalda de Rachel cuando estuvieron en el interior.
-Ya puedes quitar tu mano de mi espalda y bajarte del ascensor. No me perderé- Repuso Rachel alejándose de Quinn pero esta no estaba por la labor de dejarla ir tan fácilmente.
-Pero yo si me perderé- replico la rubia tomando la cintura de Rachel acercándola a ella. Sonrió con orgullo cuando la descubrió completamente nerviosa. -Me perderé de poder acariciarte- dejo una suave caricia sobre el hombro de Rachel bajando por su brazo mientras ésta temblaba por el contacto. -Me perderé de mirarte- Podía ver en los ojos de Quinn ese brillo que la estaba volviendo loca y solo rogaba por una cosa. -Y me perderé de besarte, algo que realmente me muero por hacer.
No tenia adonde escapar, no es que quisiera hacerlo tampoco. La mano derecha de Quinn en su cintura y la izquierda en la parte de su rostro y cuello se lo impedía. Ella por su parte coloco su mano sobre el corazón de la rubia sintiendo cada latido descontrolado en su mano y eso le gusto. Le gusto pensar que ella era la causante de eso. La vio acercase cada vez más y dejo que su otra mano se aferrara con fuerza al hombro de Quinn y lo agradeció eternamente al sentir el contacto de sus labios con el de la rubia por que sintió que se desmayaría en cualquier momento.
El beso era pausado, tranquilo pero al mismo tiempo necesitado. Como si llevaran anhelandolo por mucho tiempo. Puso sentir la lengua de Quinn pidiendo un tímido permiso en su boca y ella no se negó. Esta vez abrazo a la rubia por el cuello para impedir que se alejara. Quería demostrarle que ella era mejor que Ashley, que no tendría razones para cambiarla por esa pelirroja de ojos verdes completamente sexy y esa voz atrapante.
Quinn por su parte, seguía en el pose de "Hacerle olvidar los besos de St. James". Quería que Rachel se olvidara del chico una vez por todas, quería mirarla a los ojos y decirle, no que la amaba aun por que no quería agobiar ni presionar a la morena, pero si decirle que la quería y que asi seria por el resto de su vida. Sonrió en el beso cuando sintió le mordisco de Rachel en su labio inferior, intento alejarse pero ésta no lo soltaba.
-Suéltame- fue lo único que logro articular pero Rachel ejerció más presión. -¡Auch!
La morena sonrió y dejo de morder a Quinn liberándola pero no contaba con que ésta se vengaría mordiéndole el hombro, lo cual la llevo a niveles insospechados de su imaginación donde vio a la rubia mordiendo su hombro nuevamente pero sin la tela de la blusa de por medio, de hecho no había nada de vestimenta en esa fantasía, solamente dos cuerpos desnudos. Sacudió la cabeza para apartar esos pensamientos de su mente. ¿Estaba loca? ¿Hacia poco menos de dos días que la había besado y ya pensaba en tener sexo con ella?
-Mmm... cada vez es mejor y más peligroso- susurro Quinn acercándose nuevamente a ella. -Eres como kriptonita para mi, Berry. Cuanto más te beso, más adicta me vuelvo a ti... ¿Sabes lo que es peor?- Rachel negó con la cabeza por que su mente se había olvidado de como se formaba una oración coherente. -Que no quiero rehabilitarme.
-Yo tampoco quiero que lo hagas- replico Rachel tragando saliva para disipar el nudo en su garganta. -Quiero que sean mis labios los únicos que querías besar, que mi piel sea la única que quieras tocar... Quiero ser la única para ti, Quinn. No quiero que pelirrojas con voz infartante ni amigas extremadamente sexys me quiten lo que quiero.
-Nadie te quitara lo que te pertenece- indico la rubia asombrando a Rachel y emocionandola al mismo tiempo. -Abajo no estaba esperando a Ash, te estaba esperando a ti... solo a ti.
Quinn la volvió a besar por dos razones: la primera, tenerla cerca la estaba volviendo loca, necesitaba probar esos labios nuevamente y la segunda, quería distraerla y que se olvidase de ese pequeño desliz que había tenido. A punto había estado de decirle que a la única que esperaba y esperaría por el resto de su vida seria a ella pero aun era muy pronto para ese tipo de confesión. Necesitaba un poco más de tiempo para ella y para Rachel, solo un poco más.
-Gracias por todo lo has hecho hoy- susurro la rubia saliendo del ascensor mientras abrazaba a la morena por la cintura dejando un beso en su cuello. -Sé que no lo has hecho con intenciones de conquistarme pero puede que lo hayas hecho un poquito.
-Mmm... me alegra escuchar eso por que puedo decir que tú me has conquistado con el koala que... ¿Donde esta nuestro hijo?- pregunto la morena de repente llamando la atención de Quinn.
-¿Nuestro hijo?- cuestiono la rubia con un dejo de desconcierto y emoción en la voz. Pudo sentir como un escalofrío recorría su espina dorsal por la simple idea de compartir algo con Rachel, en este caso un koala de peluche.
-Si, nuestro hijo, Quinn. El koala que...- indico Rachel desesperadamente pero al ver la mirada de asombro de la rubia detuvo su búsqueda y se sintió estúpida por haber dicho eso. -Lo siento, yo no... Solo que como tú me lo regalaste...
-No debes preocuparte- interrumpió Quinn con seriedad pero al ver la mirada de Rachel agrego: -Nuestro hijo esta a salvo en mi habitación. Lo deje ahí por que Kurt estaba en la tuya y no quería que sospechara nada. Por cierto... me gusta muchísimo eso de "Nuestro hijo". Si todo sale bien, algún día tendremos uno, lo prometo.
-¿Quieres tener hijos conmigo? ¿Formar una familia juntas?- pregunto la morena asombrada y al mismo tiempo feliz por escuchar eso. Sin proponerselo Quinn la estaba enamorando con ese tipo de expresiones, proyectando un futuro juntas. Aquello significaba que de verdad querían esto.
-Por supuesto, ¿Tú no quieres?- replico Quinn como si nada haciéndose dueña nuevamente de la cintura de Rachel atrayendola hacia ella. -Rachel, tú pretendes enamorarme y yo no me opondré a que lo hagas. Si logras enamorarme y yo logro enamorarte a ti, entonces querré todo contigo, desde casamiento hasta hijos, desde una casa en la playa a una casa en el campo, ¿Entiendes? No quiero que suene a presión por que no lo es- agrego al darse cuenta del significado de todo eso. -No te estoy presionando ni nada por el estilo. Solo quería que supieras que realmente quiero esto, quiero funcione bien por que si eso pasa significa que te tendré en mi vida muchísimo tiempo y no hay nada que anhele más que eso... ¿Qué-qué pasa?
Rachel bajo la mirada completamente feliz por escuchar las palabras de Quinn. Ella también quería eso, quería tenerla a su lado por el resto de su vida, formar una familia, casarse, estar a su lado en cada cosa que se le presente. Se moría de ganas de decirle que la quería no solo como la mujer de sus sueños sino también como una amiga pero no quería que suene a algo más que eso, no quería agobiar a Quinn y que ésta se alejara.
-Quiero decirte que te quiero pero sin que suene a presión o algo asi- susurro Rachel apoyándose al lado de la puerta de su departamento mientras que Quinn sonreia de lado acercándose a ella. -No quiero que pienses que lo digo para apurar las cosas por que no es asi. Es un "Te quiero" de amigas como los que te decía antes, es solo que...
-Te entiendo- interrumpió Quinn tomándola del rostro. -Puedes decirme todos los "Te quiero" que quieras y cuando quieras y yo me los tomare de la misma manera de siempre. Cuando sea un "Te quiero" más que de amistad me daré cuenta.
-¿Como lo sabrás?- pregunto Rachel arrastrando a Quinn hasta su boca. -¿Como sabrás que significa algo más?
-Por que te mirare a los ojos y lo descubriré- respondió Quinn rozando los labios de Rachel haciéndola temblar. -Por que eres muy fácil de leer, muy expresiva... al menos para mi eres asi.
-O debe ser que eres la única que me ve tal cual soy. Que se esmera en descubrir cosas en mi- susurro Rachel sin darle tiempo a Quinn de responder por que sus labios ya estaban encima de los de la rubia saboreandolos nuevamente.
Un beso que no duro el tiempo que quisieron por que la puerta del departamento se abrió dejando al descubierto a Santana que las miraba con una mezcla de asombro y desconcierto.
-¿Qué hacían?- pregunto la latina como si nada mientras Quinn se alejaba disimuladamente de la morena.
-Nada, Rachel tenia algo en el ojo y la estaba ayudando- mintió Quinn como si nada mientras entraba a su hogar dejando a la latina con la palabra en la boca.
-Si, claro, Y por eso te limpiabas la boca, ¿No, Berry?- ironizo Santana mientras Rachel se ruborizaba furiosamente. -Tranquila no diré nada de lo que acabo de ver entre tú y mi chica.
-Querrás decir MI... olvídalo- se corrigió Rachel entrando al departamento seguida de Santana que tenia una sonrisa orgullosa en los labios. -¿Donde esta Marley?
-Salio con Collins a no sé donde- respondió Santana mientras Kurt hacia acto de presencia y detrás de él, Alyson con cara de sueño. -¿Qué tal el día, gnomo? ¿Personas demasiados altas en la calle?
-¿Donde andabas, diva?- pregunto Kurt abrazándola mientras que la morena miraba sorprendida como la sobrina de Quinn abrazaba la cintura de Santana y escondía su rostro en el cuello de la latina. -¿Adonde te llevo, Quinnie?
-Fuimos al Victorian Gardens, a la parte de las atracciones, y pasamos el día allí hasta que Alex dijo que estaba cansado- respondió Quinn abrazando a Rachel por la cintura y sorprendiéndola por la acción, por lo tanto le susurro: -Actúa normal, como si nada hubiese pasado entre nosotras sino empezaran las preguntas y yo no quiero responder ninguna aun, ¿Tú si?
-Un momento... ¿Rachel y Alyson juntas?- pregunto Kurt sorprendido mirando a Rachel. -¿Como es que sigues viva?
-No creas que no estuve tentada de lanzarla desde lo más alto de la montaña rusa, pinocho- intervino la sobrina de Quinn con voz ronca pero sin quitar su rostro del cuello de Santana que sonreia como un niño con juguete nuevo. -Pero si lo hacia mi tia Quinn me mataba y no es que le tenga miedo, sino que soy demasiado bonita para dejar este mucho carente de mi belleza.
-¡Amén!- exclamo Santana haciendo reír a todos. -Esa es mi chica. Me siento tan orgullosa de tener una sobrina como ella.
-Querrás decir que yo tenga una sobrina como ella- enfatizo Quinn mientras tomaba la mano de Alyson y la tiraba contra su pecho. -¿Cierto que soy tu única tia, Aly? Dile a Santana no es nadie importante. Aly... ¿Aly? ¡Alyson!
-Quinn, se volvió a dormir- indico Rachel con ternura, ternura que aumento cuando la rubia cargo a su sobrina, una vez más, en sus brazos y la llevo a su dormitorio. Por impulso la siguió encontrándose con la mejor de la escenas.
Quinn recostaba con cuidado a su sobrina en la cama, la misma que por la mañana había sido testigo de los besos que se entregaron. Aquello la hizo estremecerse de solo recordarlo, aun tenia el sabor de Quinn en su boca y el cosquilleo, no solo en sus labios sino en todo su cuerpo. Vio como la rubia dejaba un suave beso en la cabeza de Alyson y eso fue más de lo que su corazón pudo soportar.
-Trae a nuestro hijo- susurro Rachel viendo al koala en la mesa de luz de Quinn. -Así lo llevamos para que duerma con nosotras hoy.
-¿O sea que dormiremos juntas, Berry?- pregunto Quinn con una sonrisa traviesa en los labios mientras escondía su rostro detrás del peluche. Después salio de su escondite y fingió hablar con el koala: -¿Viste, hijo? Mami, quiere dormir nuevamente conmigo... Yo creo que pretende violarme.
-Si tú te dejas, no es violación, Fabray- replico Rachel quitando el muñeco a Quinn. -Dame a mi hijo y vamos a descansar hasta que Santana o Kurt preparen la cena.
-Creo que la preparara Ty con ayuda de Marley cuando regresen- indico Quinn aceptando la mano que le ofrecía Rachel, que al escuchar lo que dijo la rubia frunció el ceño. -No hagas esa cara. Sabes que Tyler es buen chico.
-Lo sé- fue lo único que dijo Rachel aflojando su expresión mientras guiaba a Quinn hasta su habitación.
A pesar de que aun quedaba alguna que otra cosa para tener cierto recelo hacia Tyler, sabia que el chico era bueno, pero aun asi no podía dejar que se acercara demasiado a su prima, ¿Y si intentaba seducirla? ¿Y si lo lograba? Ella no podía dejar que aquel chico intentara algo con Marley por que su prima había sufrido mucho por culpa de su ruptura de Jake Puckerman, hacia poco más de un año. No podía permitir que volviera a sufrir por un hombre aunque ese hombre fuera Tyler "Perfecto" Collins.
-¿Como le pondremos a nuestro hijo, Quinn?- pregunto Rachel con inocencia una vez que ambas estuvieron en la cama de la morena. Quinn con su espalda en el respaldo de la cama mientras que la morena estaba en su pecho jugueteando con el koala. -No podemos llamarlo Señor Koala por que no combina con el apellido.
-¿Tiene apellido?- pregunto Quinn divertida mientras acariciaba el pelo de la morena.
-Claro. Lleva el apellido de la madre. Bueno de una de ellas... Fabray- respondió Rachel como si nada mientras se giraba para mirar a Quinn siendo testigo del brillo en los ojos de esta. -Tú me lo regalaste y pensé que... No puede llamarse Señor Koala Fabray, ¿O si? Tiene que tener un nombre completo para cuando me enoje con él.
-¿Y por que te enojarías con él?- cuestiono Quinn siguiendo aquel juego que le estaba gustando demasiado. -Si es como la madre no tendrás nada de lo que quejarte por que sera un hijo ejemplar... como yo.
-No sé como hacen para convivir tú y tu ego en un solo cuerpo- bromeo Rachel mientras Quinn le quitaba el peluche de las manos y se acercaba a ella. -¿Qué-que haces?
-Nada, solo me acerco a ti, ¿No puedo?- replico Quinn colocando sus rodillas a los costados de Rachel mientras esta tragaba saliva ruidosamente. -¿Quieres que me quite...?- dejo la pregunta al aire con picardía viendo como la morena se ruborizaba. -De encima tuyo, digo.
-Ven aqui- ordeno Rachel perdiendo el orden de sus ideas más aun cuando sus labios hicieron contacto con los de Quinn fundiéndose en un beso que ambas necesitaban.
Las manos de Quinn bajaron a la cintura de la morena sintiendo el calor que desprendía esta mientras que Rachel perdía sus dedos entre los cabellos de Quinn llevándola a la perdición, más aun cuando mordió su labio.
-¡Dios! ¿Qué tienes en contra de mi labio?- pregunto Quinn cuando se separaron una fracción de distancia. -¿Tan mal te beso?
-Besas excelente... es por eso que no me puedo resistir el impulso de morderte, Quinnie- respondió Rachel sonrojándose mientras Quinn sonreia acercándose nuevamente a ella. -Eres demasiada tentación para una sola persona, ten piedad de mi.
-Tú no la tuviste cuando me mordiste. Ahora es mi turno de devolverte el favor- sentencio la rubia dejando un suave beso en el cuello de Rachel haciéndola temblar.
-¿Te-te vas a vengar asi?- cuestiono Rachel con un hilo de voz mientras Quinn empezaba a formar un camino de besos por su cuello, hasta que sintió una ligera mordida en el lugar donde estaba la yugular. -¡Auch!
-No te quejes que te gustó- susurro Quinn aun sin quitarse del cuello de la morena causando estragos en su cuerpo. -¿O me equivoco?- fue subiendo poco a poco hasta la boca de la morena dejando pequeños besos. -Dime, Rachel... ¿Te gustó?
-Demasiado- confeso la morena viendo la sonrisa enorme de la rubia que en un momento de distracción paso a estar abajo del cuerpo de Rachel mientras esta se acomodaba mejor sobre ella, agitando su cabellera hacia atrás para que no interfiriera. -Ahora es mi turno, Quinnie.
-Haz lo que quieras, enana- logro articular la rubia dándole vía libre a Rachel que sonrió con picardía acercándose a ella. -Haz lo que quieras... pero hazlo de una maldita vez.
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Como siempre gracias por todo y a todos... Son realmente geniales :)
No tengo mucho para decir asi que... Hasta la próxima!
Besos & Abrazos :)
