Glee ni sus personajes me pertenecen. yo solo juego con ellos :P
Capitulo 13. Competencia
Lo que más le gustaba de todo el departamento era la vista que le proporcionaba el balcón. La ciudad frente a ella, personas caminando por las calles, el parque frente al departamento de Quinn con todo ese verde alucinante frente a sus ojos. Se había despertado aquel lunes bastante temprano. Hacia frío, típico día de invierno pero aun asi no le importaba estar de pie en aquel balcón disfrutando de las vistas que le ofrecía. Lo único que podía hacer era pensar en su audición del día siguiente. Se sentía nerviosa, casi al borde del colapso pero había encontrado algo que la anclaba a la cordura: la sonrisa de Quinn.
Ya no había nadie en el departamento, solamente ellas dos. Marley se había ido el día anterior por la tarde y los sobrinos de Quinn lo habían hecho por la noche cuando Zach paso a buscarlos. Tyler, Santana y Kurt se habían ido después de la cena, pero el hecho de que estuvieran solas no significaba que pudieran hacer lo que quisieran. Por la noche habían dormido cada una en su habitación y Rachel sintió la ausencia de los brazos de Quinn alrededor suyo. Si por ella fuera invitaría a vivir a todos en aquel departamento si eso le garantizaba que volvería a dormir junto a su rubia. Muchas fueron las veces que por las noches fue a la habitación de Quinn solo para asegurarse que la rubia dormía sin perturbaciones.
Sonrió cuando sintió unos brazos rodeando su cintura y no tuvo dudas de quien se trataba. Cerro los ojos cuando sintió un cálido beso en su mejilla.
-¿Qué haces aqui tan temprano?- cuestiono Quinn abrazándola más fuerte para brindarle el calor que le hacia falta en aquel balcón. -Vamos adentro. Aquí hace frío.
-Quiero quedarme un rato más- susurro Rachel colocando sus manos sobre las de Quinn mientras se recostaba en el pecho de la rubia. Después de unos minutos en silencio agrego: -Estaba pensando en la audición.
-Es mañana, ¿Cierto?- Susurro Quinn apoyando su mentón en el hombro de Rachel. -¿Estas nerviosa?
-Demasiado... Me acompañaras, ¿No?- aquello sonó más a suplica que a otra cosa haciendo morir de ternura a Quinn que se aferro con más fuerza a la cintura de Rachel. -Disculpa, quizás tienes cosas que hacer y yo...
-No tengo nada más que hacer que estar a tu lado... Quiero estar a tu lado mañana- respondió Quinn sorprendiendo a la morena. -No debes estar nerviosa por que lo harás maravillosamente bien, Rach.
-Te quiero- susurro Rachel sin poder contenerse. No había nada oculto detrás de eso, nada que significase más allá de la amistad, solo un sentimiento que pedía ser expresado con palabras. El beso de Quinn en su mejilla le confirmo que la rubia lo había sentido de igual manera. -Gracias por estar a mi lado.
-Siempre sera asi. No lo olvides- sentencio Quinn girándola para mirarla a los ojos. Le gusto encontrar una sonrisa tímida en los labios de Rachel. -Debo preparar el desayuno, ¿Me ayudas?
Rachel como respuesta se colgó de la espalda de Quinn que soltó una carcajada mientras se dirigían hacia la cocina a preparar el desayuno. Al llegar la rubia deposito a la diva en la mesa mientras ella se encargaba de preparar café no sin antes haberle dejado un suave beso en la mejilla. Mientras Quinn se encargaba de preparar el desayuno, Rachel la observo detenidamente, descubrió como la rubia se esmeraba por que todo saliera perfecto y aquello le gusto.
-¿Qué tanto me miras?- pregunto Quinn cuando descubrió a Rachel apoyada en la mesa con una mano en el mentón mirándola completamente embelesada. -Solamente soy yo.
-Por eso mismo... por que eres tú- susurro Rachel haciendo sonreír a Quinn mientras le pasaba una taza de café. -Gracias, aunque no desayunare mucho.
-¿Por qué?- pregunto la rubia frunciendo el ceño mientras se sentaba frente a la morena.
-Recordé que tengo que desayunar con Luke, el chico que me llamo el otro día, ¿Lo recuerdas?- repuso Rachel mientras Quinn tensaba la mandíbula y abandonaba su sonrisa. -¿Qué pasa?
-Nada, me queme con el café- respondió Quinn sintiendo los celos en su interior, pero se mordió la lengua por que Rachel era su mejor amiga, nada más. Si, se besaban pero no tenían derecho de exclusividad. Si la morena quería salir con ese chico estaba en todo su derecho aunque eso le molestara. -¿Quieres una tostada o con el café te alcanza? No quiero que te llenes demasiado por que a tu chico no le gustara.
-No es mi chico, es solamente un amigo- aclaro Rachel con seriedad mientras Quinn hacia una mueca como si no le creyera. -Hablo en serio, Fabray. Luke es solo un amigo.
.Ey, no tienes por que darme explicaciones- murmuro Quinn sin mirar a Rachel fingiendo indiferencia. -Puedes hacer de tu vida lo que quieras. Soy tu mejor amiga, no tu novia.
-Eres una idiota, Lucy- replico Rachel con enojo saliendo de la cocina para no tener que enfrentarse a la rubia.
Se sentía una estúpida. Minutos antes se había comportado cariñosamente y ahora le decía esas cosas. Ella le estaba diciendo que no tenia nada que ver con Luke y Quinn lo único que le decía era que no tenia que darle explicaciones por que eran solamente amigas, nada más. Si se lo había dicho no era para que se pusiera celosa, sino para que supiera que confiaba en ella, que si le contaba esas cosas era por que quería formar algún tipo de vinculo, demostrarle que la confianza era primordial si querían ser una pareja. "Una pareja", aquellas palabras que antes le parecían al alcance de su mano ahora parecían estar a miles de kilómetros de distancia.
Mientras tanto Quinn en la cocina se estaba golpeando internamente por ser tan idiota, ¿Como pudo haberle dicho algo asi a Rachel? ¿Como pudo haberle dicho que eran mejores amigas y no novias cuando lo único que quería era ser más que eso? Se sentía culpable. Rachel le había hecho un comentario y los celos se apoderaron de ella. No podía hacer eso por que terminaría perdiéndola. Sonrió con tristeza al pensar que quizás eso que ella había experimentado minutos antes era lo que Rachel experimentaba cada vez que el nombre de Ashley salia a la luz.
Después de haber salido de su ensimismamiento busco por todo el departamento a la morena y no la encontró por ningún lado. No quiso entrar en su dormitorio hasta que escucho como ésta cantaba en el interior. Automáticamente una sonrisa se instalo en su rostro, pero asi como apareció se fue al comprobar que la puerta estaba cerrada. Sabia lo que aquello significaba: Rachel estaba enojada.
Estuvo varios minutos pensando que hacer hasta que se le ocurrió algo que siempre hacia cuando la morena no quería hablar con ella. Busco papel y lápiz en su dormitorio y volvió a la puerta de Rachel rápidamente. Una vez que comprobó que ésta seguía igual se recostó en el suelo para estar más cómoda.
Rachel se sorprendió cuando, por debajo de la puerta, vio un papel deslizándose hacia el interior de su habitación. Sonrió cuando descubrió un "Lo siento" escrito con la perfecta caligrafía de Quinn. Rápidamente busco una lapicera y espero unos minutos antes de contestarle a la rubia. Quería hacerla sufrir, esa seria su venganza.
-Esta todo bien. No te preocupes- leyó Quinn después de que la morena le respondiera y enviara la nota por el mismo lugar donde había llegado.
-De verdad lo siento. Tienes razón, soy una idiota. Pero quiero que salgas asi hablamos de frente.
-Lo siento, no puedo. Estoy terminando de prepararme por que tengo una CITA a la que asistir. ¿Por que no vas a terminar tu desayuno?
-Por que...- estaba escribiendo la rubia cuando la puerta del dormitorio de Rachel se abrió descubriendola boca abajo respondiendo lo ultimo que había escrito.
-¿Que haces ahí, Quinn?- pregunto Rachel mientras la rubia se levantaba del suelo con un rubor en su mejilla, lo cual causo ternura en la morena. ¿Como podía enojarse con aquella chica cuando se comportaba de forma tan adorable?. -Quinn, no hacia falta que...
-Si hacia falta- interrumpió la rubia acercándose con nerviosismo. -Hacia falta, Rachel. Yo... yo quería disculparme contigo. No debí reaccionar asi. Lo que paso fue que...
-¿Qué cosa?- cuestiono Rachel cuando la rubia se detuvo. -¿Qué paso, Quinnie?- la rubia susurro algo entre dientes que la morena no llego a escuchar. -No se escucho, Q... ¿Qué cosa?
-Me puse celosa, ¿Ok?- confeso la rubia en un susurro más audible bajando la mirada mientras Rachel moría lentamente. -Me ganaron los celos al saber que iras a desayunar con ese... chico. Sé que no tengo derecho a reclamarte nada, por que no somos nada pero...
-Exacto, no somos nada- indico Rachel mientras que el corazón de Quinn parecía dar su ultimo latido. -Pero estamos camino a ser algo, ¿No? No tienes por que tener celos, Luke no significa nada para mi. Es solo un amigo.
-¿De verdad?- cuestiono Quinn luchando con una sonrisa que quería escaparse de sus labios.
-Juro que es cierto- respondió Rachel juntando su cabeza con la de Quinn al tiempo que se mordía el labio. -Solo tú me importas, rubia. Nadie más que tú.
-Solo yo- susurro Quinn con emoción mientras Rachel sonreia olvidándose completamente del enojo con la rubia. -Solo yo.
-Puedes repetirlo cuantas veces quieras pero no deja de ser cierto- murmuro Rachel alejándose un poco de Quinn para no sucumbir a la tentación. -Debo irme, tengo a un chico guapísimo esperándome- Bromeo Rachel pero Quinn frunció el ceño. -Es broma. Si es guapo pero no es mi tipo. Yo prefirió a las rubias de ojos verdes... alguien como tú.
-¿Alguien como yo, eh?- replico Quinn haciéndose dueña de la cintura de Rachel que suspiro cuando sintió los labios de la rubia cercanos a los de ella. -Lo siento. No sabes lo que sufrí anoche al no poder dormir contigo... Dime que tú también me extrañaste, por favor.
-Si te digo que iba cada quince minutos a tu habitación a verte, ¿Eso responde tu pregunta?- replico Rachel mientras la rubia sonreia conforme con aquella respuesta. -Nuestro hijo tiene los brazos cortos, no me podía abrazar- Aquello hizo a reír a Quinn mientras Rachel se mordía el labio. -Debo irme, Quinnie- pero la rubia no la soltó sino que se aferro con más fuerza a la morena levantándola del suelo para guiarla de nuevo hasta la habitación de ésta depositandola en el escritorio más cercano. -No me digas nada... Así es más fácil, ¿Cierto?
-Me encanta que empieces a conocerme- susurro la rubia antes de apoderarse de los labios de Rachel que le aprisiono la cintura con sus piernas.
Los labios de Rachel en los de ella se acoplaban perfectamente como si lo hicieran desde mucho tiempo antes. Un beso tierno que poco a poco fue convirtiéndose en uno salvaje, más aun cuando Quinn poco a poco fue recorriendo con su mano la pierna de la morena haciéndola temblar. Mismo temblor que ella experimento cuando Rachel logro introducir su mano debajo de su pijama acariciando su espalda de arriba a abajo llevándola a la falta de cordura.
La morena soltó un suspiro cuando Quinn se separo de ella por falta de oxigeno. Se miraron a los ojos intentando recuperar el aliento mientras ambas sonreían contentas de haber compartido ese momento juntas.
-Eres hermosa- susurro Rachel acariciando el rostro de Quinn. -Realmente lo eres... sobre todo tus ojos. Me gustan cuando cambian de un verde suave a un verde furioso dependiendo tu estado de animo.
-¿Como es eso?- cuestiono Quinn con diversión antes de dejar un suave beso en Rachel que se aferro a su cuello.
-Ya sabes, cuando estas contenta por algo brillan demasiado pero cuando estas molesta se vuelven más oscuros, más intensos- explicaba Rachel mirándola directamente mientras fruncía el entrecejo para concentrarse.
-¿De que color están ahora?- pregunto Quinn acariciando la cintura de Rachel sintiendo como ésta temblaba. -¿Tiemblas por que te estoy tocando?
-¿Tú que crees?- ironizo Rachel mientras se sonrojaba. -Ahora tienen una mezcla de alegría y enojo pero no sé por que...
-Debe ser por que estoy contenta de tenerte entre mis brazos y que me enoja enormemente no poder retenerte por que tienes que ir a desayunar con ese... chico- aclaro Quinn presionando la mandíbula mientras Rachel con dulzura le llenaba el rostro de besos para terminar haciéndola reír. -Oh, no, Berry. El cuello no por que no respondo de... ¡Auch!
-No te quejes. Dijiste el cuello no, pero no dijiste nada del hombro- repuso Rachel alejando, muy a su pesar, a la rubia de entre sus piernas que gruño. -Es hora de que me vaya. Debo ir a desayunar con un amigo y después a pasear a unos hermosos perritos... ¿Tú que harás?
-Debo ir al estudio para ver como va Ash con los dibujos- respondió la rubia sonriendo por que Rachel rodó los ojos cuando escucho el nombre de la pelirroja. -Ey, Berry. Ash es mi amiga, nada más, ¿Ok?- Rachel volvió a rodar los ojos saliendo de su habitación pero Quinn rápidamente la abrazo por la cintura mientras caminaban hacia las escaleras. -No debes ponerte celosa por que solo tú me importas, Frodo.
-Si tú lo dices... ¿Qué harás a la hora del almuerzo?- pregunto Rachel como si nada mientras bajaban las escaleras.
-Debo ir a devolver el auto a Eleo pero, ¿Me quieres acompañar?- pregunto la rubia con emoción mientras Rachel sonreia sin contestar. -Me mando mensajes anoche y me dijo que le debo devolver a su hijo si no quiero a la policía en la puerta de nuestra casa por secuestro automotriz y sé que a Britt se le hace ilusión verte de nuevo.
-¿Por que?- cuestiono Rachel sorprendida por eso ultimo mientras en su mente aun resonaba aquel "nuestra casa" dicho por Quinn.
-Piensa que eres uno de los gnomos ayudantes de Santa Claus y quiere entregarte a ti la carta de Navidad- respondió Quinn riéndose contagiando a Rachel que lejos de molestarle aquello le pareció divertido. -¿Qué dices? ¿Me acompañas?
-Por supuesto. No puedo negarme a ir a ver a mi competencia- respondió Rachel haciendo reír a la rubia. -No lo dije para que te rías. Es la verdad.
-Si quieres ver a tu competencia tendrás que mirarte en los espejos, enana- replico Quinn con una ceja en alto y sorprendiendo a Rachel por la clara indirecta. -Mmm... Debo ir a ducharme y luego ir a trabajar.
-Oh, si claro- repuso Rachel recuperándose de lo que había dicho la rubia. -Mmm... ¿Quinn?- Fabray la miro con desconcierto mientras ella bajaba la mirada y susurraba con timidez. -No sé como despedirme de ti. O sea, ¿Te abrazo? ¿Te...?
-Tienes dos opciones- interrumpió Quinn enternecida por la actitud inocente de Rachel. -O me besas en la boca...- Rachel asintió con una sonrisa en los labios. -O me besas en la boca. Tú elijes, Berry.
La respuesta de Rachel fue simple, nada de palabras. Un dulce beso en los labios de Quinn que se fue profundizando de a poco hasta el punto de dejarlas casi sin aire a ambas. Quería guardar el sabor de Quinn en su boca hasta la próxima vez que volviera a besarla y la rubia por su parte quería lo mismo.
-Nos vemos luego- susurro Rachel antes de dejar un corto beso en los labios de la rubia saliendo del departamento. De lo contrario se olvidaría de Luke y de los perros que debía pasear.
Quinn por otra parte se rió al descubrir que habían tenido su primera escena de celos aun sin ser pareja. Algo que casi termino con lo poco que había comenzado pero que logro arreglarlo justo a tiempo. Fue hasta su teléfono móvil y luego regreso al sofá palmeando el sitio al lado suyo para que Crusoe se recostara a su lado mientras ella empezaba a escribir en el teléfono.
-Ya te extraño :( (Q)- leyó Rachel en su móvil después de haber subido al taxi. Su corazón dio un vuelco al leer aquello. Sabia que Quinn era cariñosa pero no sabia que podría llegar asi y fue en ese entonces que sintió celos de los ex's novios de la rubia por haber disfrutado aquello antes que ella.
-Mira, Crusoe. Mira lo que... ¡Oh! Cierto que no sabes leer- repuso la rubia leyendo la respuesta de Rachel donde rezaba un "Yo también. Ya quiero verte de nuevo :)"
Un rato más tarde y con una sonrisa de oreja a oreja se dispuso a ducharse después de mandarle un mensaje de texto a Ashley avisándole que llegaba tarde al estudio. Mientras tanto Rachel caminaba por Central Park en busca de su amigo. Un mensaje de texto de Luke le indico donde estaba. El chico estaba esperándola con un perro Pug en los brazos y una sonrisa de dientes blanquisimos que cautivo a Rachel.
-Ey, ¿Como has estado, mi vida?- fue el saludo del chico cuando la morena se lanzo a sus brazos. Le hubiese correspondido el abrazo correctamente si no hubiese sido por que en su otro brazo estaba su mascota. -Tanto tiempo.
-Demasiado- respondió Rachel besando las mejillas del chico con entusiasmo haciéndolo reír. -¿Cuanto fueron? ¿Tres meses?
-Cuatro meses- corrigió Luke mirándola directamente con sus ojos azules mientras que Rachel sonreia. -Déjame decirte que todo este tiempo te odie. Terminaste con Jesse, Rachel, no conmigo, ¿Por que no me llamaste jamas?
-Lo siento, Luki- murmuro Rachel sintiéndose culpable. -No quería nada que me recordara a Jesse ni siquiera al teatro y lamentablemente tú tienes todos los requisitos. Tampoco vayas a pensar que después de terminar con Jesse estuve feliz de la vida por que no fue asi. Pase tres meses encerrada en mi dormitorio llorando por él. Si no hubiese sido por Quinn...
-¿Quinn?- pregunto Luke y Rachel asintió mientras el chico se llevaba una mano a la boca. -¡Oh, por dios! ¿Quinn Fabray? ¿La misma de la que me hablabas siempre en el teatro?- cuestiono Luke ofreciéndole su brazo a Rachel para comenzar a pasear por Central Park rumbo hacia algún lugar donde desayunar juntos. -Cuéntame todo. Fueron cuatro meses en los cuales no hablamos. Quiero detalles.
Mientras caminaban Rachel puso a su ex compañero de teatro al corriente de todo lo que había pasado los últimos cuatro meses. Se habían conocido cuando ambos fueron a audicionar para la antigua obra de teatro donde Rachel compartía protagonismo con Jesse. Luke era uno de los bailarines hasta que una discusión con St. James lo dejo afuera de la obra. Eso fue unas semanas antes de que la morena descubriera a su novio in fraganti. Luke era su chico perfecto, tal y como lo era Tyler Collins para Quinn.
El chico de ojos azules y cabello castaño claro sabia de la existencia de la rubia por que Rachel no dejaba de hablar de ella en el teatro. Un día Luke le había dicho "Activas todas mis alarmas, Berry", aquello la sorprendió y lo único que pudo hacer fue pedirle al chico que no hiciera ningún comentario al respecto. Luke por su parte le había brindado su amistad después de eso.
-Entonces, ¿Se puso celosa por que le dijiste que desayunarías conmigo?- pregunto Luke una vez que tuvieron el café en la mano y emprendieron camino que habían recorrido antes para de paso pasear al perro de Luke. Rachel asintió con una sonrisa tonta de solo recordar aquello. -Pero, ¿No le dijiste que yo soy gay, Rachel?
-¿Por que habría de hacerlo?- replico la morena mirándolo antes de dar un trago a su bebida caliente. -Luki, eso es algo privado, intimo tuyo. Yo no puedo ir por todos lados hablando de tu condición sexual solo por que una amiga mía se pone celosa de un chico que ni siquiera conoce.
-Es cierto. Jamas la conocí- recordó Luke con el ceño fruncido. -¿Por que jamas me la presentaste, Berry?
-Por que si lo hago te darás cuenta de lo perfecta que es y te enamorarías de ella... aun siendo gay- respondió Rachel mientras que Luke se reía. -No te rías, tonto. Lo digo en serio.
-Ok, puede que sea perfecta pero jamas te robaría a tu novia- indico el chico buscando complicidad en Rachel y la encontró en una sonrisa.
-No es mi novia, Luki- aclaro Rachel bajando la mirada. -Es mi mejor amiga con la cual pretendo tener algo más, pero... aun no es mi novia.
-Pero algún día lo será. No lo niegues- replico Luke haciendo reír a Rachel. -Te casaras con ella, tendrán hermosos bebes de cabello marrón y... Tiene ojos verde, ¿cierto?- Rachel asintió siguiéndole la corriente a su amigo: -Como decía tendrán hijos con el cabello marrón igual que el tuyo y con los ojos verdes como los de ella, vivirán felices y comerán perdices.
-Has estado pasando tiempo con Kurt, ¿Cierto?- pregunto Rachel mientras Luke se ruborizaba apenas encogiéndose de hombros. -Estoy segura que si. Ustedes dos son los gays más chismosos que conocí en mi vida.
-No somos chismosos, solo nos informamos de la vida ajena- aclaro Luke con gesto teatral haciendo reír a Rachel.
Mientras tanto a varias calles de ahí una rubia se movía impaciente por su oficina mientras una pelirroja la observaba divertida.
-Creo que te falto ahí, Quinn- indico Ashley señalandole cerca de la puerta.
-¿Qué cosa?- cuestiono Quinn mirando a su alrededor en busca de algo que no sabia lo que era.
-Hacer un pozo- aclaro la pelirroja riéndose mientras se acercaba a la rubia. -Ya, ven aqui. Tranquilízate. ¿Por que estas tan nerviosa? ¿Se trata de Rachel? ¿Le paso algo?
-¿Por que tendría que estar asi por Rachel?- cuestiono Quinn mientras que Ashley se encogía de hombros.
-¿Por que es la única persona de la cual hablas todo el tiempo?- replico la pelirroja haciendo contacto sus ojos con los de Quinn. -Ya, escúchame. Tranquilízate. Sea lo que sea, todo saldrá bien. Solo respira.
Quinn se dejo guiar por la pelirroja hasta el sofá donde recostó la cabeza en las piernas de la chica sintiendo como ésta le acariciaba el pelo. Estaba nerviosa y no encontraba razón alguna para hacerlo. Rachel la pasaría a buscar por su trabajo, ¿Qué tenia de especial eso?
-¡TODO!- Le grito una voz en la cabeza al tiempo que las famosas mariposas hacían aparición en su estomago de solo recordar a la morena.
-Uy, esa sonrisa, Q- susurro Ashley mientras la rubia se giraba para mirarla a los ojos pero sin cambiar su expresión. -Estoy en lo correcto si digo que esa sonrisa tiene nombre y apellido, ¿No?
Quinn rió. Ashley en tan poco tiempo se había ganado su cariño. Cuanto más conocía a la chica más le agradaba. Era una especie de ancla para ella, como lo había hecho minutos antes. Era esa bofetada silenciosa que la rubia necesitaba de vez en cuando para volver a la realidad.
Dos golpes en la puerta la regresó a su oficina. Rápidamente fue a ver de quien se trataba con la ilusión de que fuera la persona que ella esperaba, pero del otro lado no estaba Rachel, sino Santana con una sonrisa de oreja a oreja entrando a la oficina de la rubia sin pedir permiso.
-Ya cambia esa cara, Quinn- ordeno la latina dispuesta a tirar alguna de sus indirectas pero se quedo en silencio cuando vio a Ashley. -No me digas que cambiaste a Dobby por Jessica Rabbit, Fabray.
-¿De qué hablas, Santana?- cuestiono Quinn viendo como la latina le guiñaba un ojo a Ashley y ésta le sonreia de lado.
-Cambiaste a Rachel por esta... sexy pelirroja- pregunto Santana mientras Quinn se agarraba la cabeza.
-Déjame aclararte algunas cosas, San- repuso Quinn respirando profundo. -Primero Dobby era un elfo domestico, no un gnomo, duende o enano. Segundo, esta "sexy pelirroja" es solo mi compañera de trabajo y mi amiga, nada más. Yo no cambie ni cambiare a Rachel por nada ni por nadie.
-¿No te cansa que sea asi de cursi todo el tiempo?- le pregunto Santana a Ashley que se rió por las ocurrencias de la latina. -Soy Santana Lopez, mucho gusto.
-Ashley Carter- se presento la pelirroja aceptando la mano que le ofrecía Santana. -El gusto es mio.
-¿Qué estas haciendo aqui, San?- pregunto Quinn viendo como la latina se sentaba en el sofá al lado de Ashley. -¿No sé supone que tendrías que estar en el teatro?
-Se supone, pero alguien le puso vaselina a los zapatos de St. James, éste se cayo, se partió un labio y se golpeo la rodilla- comento Santana como si nada. -Te imaginaras el escándalo que armo. Es peor que Hummel y Berry juntos.
-¿Fuiste tú?- pregunto Quinn cruzándose de brazos mirando seriamente a Santana que hizo el mismo movimiento que la rubia.
-Cruza los brazos tú también, pelirroja- Ordeno Santana con una sonrisa divertida. -Así podremos protagonizar la nueva generación de Los Ángeles de Charlie. La rubia hueca- señalo a Quinn que negó con la cabeza. -La inteligencia personificada, o sea yo, y la sexy pelirroja. Aunque ahora que lo pienso seriamos más como Las Chicas Super Poderosas.
-Estuviste hablando con Britt estos días, ¿No?- indico Quinn mirando a Santana que prefirió no contestar. -Ella miraba Las Chicas Super Poderosas. Recuerdo cuando nos juntábamos en su casa en New Haven a mirar eso todas las tardes.
-Prepárate por que aqui empiezan a sonar los violines- le susurro la latina a Ashley que soltó una carcajada.
-Te escuche, latina trucha- resoplo Quinn. Iba a agregar algo más pero los golpes en su puerta se lo impidieron.
Su corazón se detuvo una milésima de segundo por que sabia que esta vez no se equivocaba. Miro la hora en su reloj pulsera y descubrió que era la hora del almuerzo. Poco le importo las burlas de Santana, que parecía haber encontrado una nueva aliada en Ashley, mientras se dirigía hacia la puerta de su oficina.
Sintió un escalofrío correr por la espalda cuando descubrió a Rachel del otro lado de la puerta esperándola con una sonrisa tímida. No dudo un segundo en cerrar la puerta a su espalda y aprisionar a la morena en aquel pasillo para fundirse en un beso que necesitaba con urgencia. Beso que Rachel acepto gustosa sin importarle quien las estaba mirando.
-Pensé que no vendrías- susurro Quinn una vez que se separaron mientras Rachel esbozaba una sonrisa, pero el carraspeo de una garganta ajena la hizo voltearse. -¿Tú quien eres?
-Él es Luke, Quinn- presento Rachel sintiendo como Quinn se adueñaba de su cintura posesiva mente mirando a Luke con el ceño fruncido. -Es mi amigo, ¿Lo recuerdas?
-Mucho gusto- intervino el chico tendiéndole una mano a Quinn mientras ésta lo analizaba detenidamente. -Soy Luke Hansson.
-Quinn Fabray- se presento la rubia con frialdad mientras que el chico sonreia algo que molesto más a Quinn.
-Ahora que sé que estas en buenas manos, me retiro- indico Luke mientras Rachel se acercaba a él para abrazarlo. -Fue un placer, como siempre, hablar contigo, preciosa. Te llamo más tarde, ¿Esta bien?
-Por supuesto que si, bebé- respondió Rachel en el oído del chico mientras Quinn experimentaba los celos nuevamente. -Gracias por haberme acompañado a pasear a esos tres perros locos.
-Es un placer para mi ser el asistente de la gran Rachel Berry- bromeo Luke mientras Quinn rodaba los ojos. Ver que Rachel se alejaba por fin del chico de ojos azules fue un alivio para ella. -Me voy. Adiós, Quinn. Fue un placer por fin conocerte... Tenias razón en todo lo que me dijiste, cielo- afirmo mirando a Rachel que se sonrojo. -Cuida de mi chica, Quinn. Adiós.
-¿Mi chica? ¡¿MI CHICA?!- se indigno Quinn mentalmente. -Querrás decir MI chica, Hansson. ¡IDIOTA!
Rachel observo a su amigo irse y se giro para mirar a Quinn que estaba con el ceño fruncido y los brazos cruzados con actitud infantil. Aquello confirmo lo que sospechaba: Quinn estaba celosa. Se mordió el labio para no decir nada y esperar que la rubia diera el primer paso pero los minutos pasaron y como Fabray no decía nada Rachel negó con la cabeza justo antes de dirigirse hacia la salida.
-Tú no te vas- sentencio Quinn tomándola de la mano mientras que la morena ni siquiera se giro para mirarla. -Quédate. No-no te vayas... por favor.
-¿Vas a ignorarme todo el tiempo?- la enfrento Rachel. -Por que si es asi me voy- Quinn negó con la cabeza mientras se acercaba peligrosamente a la morena. -Oh, no, Fabray. No va a arreglar esto con un beso.
-¿Con dos, quizás?- aventuro Quinn sonriendo de lado mientras tomaba el rostro de la Rachel y lo acerco al de ella. -Lo siento. Sé que ese... chico es solamente tu amigo pero no puedo evitar ponerme celosa por que el pasa el tiempo a tu lado, tiempo que debería ser mio.
-Pero tú juegas con ventaja- indico Rachel mirándola con una sonrisa tierna. -Tú puedes besarme y hacerme lo que quieras, cuando y donde quieras, él no.
-¿Lo que yo quiera, eh?- bromeo Quinn mordiéndose el labio mientras la morena se ruborizaba y bajaba la mirada. -¿Solo yo tengo el honor de tener a Rachel Berry en mis brazos? ¿Nadie más?- Rachel negó con la cabeza por que las palabras no le salían y tener a Quinn cerca no ayudaba. -Quiero besarte de nuevo, mi... mi Frodo.
-Ya te dije que puedes besarme cuando y donde quieras- susurro Rachel con un hilo de voz sintiendo el roce de los labios de Quinn en los de ella pero sin besarla aun hasta que por desesperación acorto la distancia encontrándose por fin con los labios de la rubia.
Rachel quería hacerle entender que solo a ella quería, no podía decirle con palabras aun pero si con sus besos, aquellos que cada vez se volvían más maravillosos. Se sentían como la primera vez pero al mismo tiempo sabiendo que no lo era, que era el beso numero X que se habían dado en apenas tres días.
-Besas exquisitamente, ¿Te lo han dicho?- pregunto Quinn mientras Rachel se ruborizaba por enésima vez y negaba con la cabeza. -Ah, cierto. Saliste con St. James y Finn, los dos idiotas más grandes de este planeta que no supieron valorarte. Por suerte se cruzo en tu camino un hermoso ángel de cabello rubio y ojos verdes...
-¿Un ángel de cabello rubio y ojos verdes?- interrumpió Rachel haciendo reír a Quinn que dejo un beso en la nariz de la morena. -¿Donde esta? Quiero conocerlo ¿O te pondrás celosa de él también?
-Tengo mis motivos para ponerme celosa de Luke y ahora que lo he conocido más aun- replico Quinn frunciendo el ceño. -¿De donde lo conoces?
-Luego te cuento. Estabas hablándome del ángel rubio de ojos verdes- corto Rachel para dar por terminado el tema de Luke. -Mmm... ¿Puedo preguntar por que estamos en este pasillo y no estamos en tu oficina? No me mal entiendas, pero alguien podría pasar por aqui y vernos.
-¿Y no quieres que te vean con el ángel rubio?- bromeo Quinn soltando a la morena de sus brazos para guiarla hasta su oficina.
-No es eso. Si fuera con el ángel rubio no tendría problemas pero es contigo con quien van a verme y...- repuso Rachel haciendo reír a Quinn mientras se adentraban en el lugar. Rachel frunció el ceño cuando descubrió quien estaba allí. El problema no era Santana, el problema era Ashley. -Hola.
-¿Esa es forma de saludar, Berry?- cuestiono Santana acercándose a Rachel que le sonrió con sinceridad. -Ven aqui. Quiero ver que nadie pisoteo a mi Alf por el camino.
-Ahora sé de donde saca Alyson todas esas cosas- indico Rachel mientras la latina asentía con alegría como si estuviera orgullosa de eso.
-Soy su mentora, de alguien tiene que aprender, ¿No?- replico Santana con orgullo mientras abrazaba a Rachel. -Alguien tiene que meterse contigo cuando yo no estoy y ¿Qué mejor que mi sobrina?- Quinn gruño y murmuro un "Es mi sobrina" que la latina escucho perfectamente. -He dicho MI SOBRINA.
-Vete al diablo, Santana- murmuro Quinn mientras la latina y Rachel intercambiaron una mirada de complicidad. -Ya puedes soltar a Rachel, no se perderá. Ademas debemos irnos, ¿Cierto, Rach?
-Ya lo sé, por eso estoy aqui- indico Santana sin soltar a la morena. -Tengo entendido que iras al taller mecánico de las chicas y yo ire contigo.
-¿Qué? No- negó Quinn con énfasis. -De ninguna manera.
-Ok, esta bien. Tienes razón- repuso Santana sorprendiendo a Quinn y Rachel por ceder tan rápido en una discusión. -Aun asi me da igual. Yo ire por que Britt y Eleonor me invitaron. Así que lo que tú me digas me da lo mismo, Barbie.
-Ya me parecía raro- indico Quinn tomando de la mano de Rachel para tirarla hacia ella. -Si vas con nosotras te portas bien- Santana rodó los ojos mientras tiraba a Rachel hacia ella solo para molestar a Quinn. -Hablo en serio, Santana.
-Mmm... perdón que me meta pero están tironeando a Rachel de un lado para el otro como si fuera una cometa- indico Ashley con diversión mientras el resto se reía. -Mmm... Aunque me gusta pasar tiempo con ustedes, debo irme. Más tarde te muestro los bocetos terminados, Quinn.
-No hace falta, después los terminamos juntas- sentencio Quinn abrazando a Rachel. -Podrías acompañarnos si quieres. Un poco de descanso no te vendría mal. Trabajamos toda la mañana.
-No quisiera... molestar- indico Ashley mirando rápidamente a Rachel. -Igual gracias por la invitación, Quinn.
-No seria molestia- murmuro Rachel pero sin mirar a la pelirroja. -Podrías acompañarnos si quieres. Estoy segura que a las chicas les gustara conocerte, ¿Cierto, Q?- Quinn asintió con una sonrisa divertida por la situación. Después la morena agrego en su mente: -Con un poco de suerte te enfocaras en alguna de ellas y dejaras a Quinn en paz.
-¿Segura?- Pregunto Ashley mirándola directamente y Rachel asintió mientras Quinn parecía querer reírse en cualquier momento. Santana en cambio alternaba su mirada entre la diva y la pelirroja. -Iré por mi bolso. Nos vemos en un rato.
Ashley se fue y Quinn lanzo a reírse mientras Rachel la miraba con el ceño fruncido y Santana las miraba tratando de entender la situación.
-No sé que es tan gracioso, Fabray- resoplo Rachel mientras la rubia la abrazaba por la cintura sorprendiéndola. -Hablo en serio.
-Lo sé, pero sabes que ella no significa nada para mi- sentencio Quinn olvidándose de Santana que se cruzo de brazos expectante a lo que sucedería. -Solo me impor...
-Esta Santana- susurro Rachel mirando disimuladamente a la latina que levanto una ceja mirándola a las dos. -¿Por que nos miras asi?
-Por que algo esta pasando aqui- respondió la latina señalándolas. -Ustedes se están comportando raras últimamente... más que de costumbre.
Ni Rachel ni Quinn respondieron aun asi eso no impidió que Santana las siguiera mirando atentamente intentando descubrir que era lo que pasaba entre ambas. Fue un alivio tanto para Quinn como para Rachel cuando Ashley entro a la oficina de la rubia anunciando que ya estaba lista para partir.
Santana y Ashley se sentaron en el asiento de atrás del auto de Eleonor mientras que Rachel lo hizo en el asiento de copiloto con Quinn al volante. El viaje fue divertido por el simple hecho de que Santana se encargo de eso. La morena se dedico a observar de vez en cuando a Ashley. La analizo desde diferente ángulos y se dio cuenta de que Quinn tenia razón: Aquella chica era perfecta, nada que ver con ella. No podía evitar sentir celos y sentirse inferior frente a semejante mujer. Fue en ese entonces que empezó a cuestionarse por que Quinn la elegía a ella por sobre aquellas chicas. Aquel detalle la hizo sonreír, Quinn estando rodeada de chicas sexys e infartantes la elegía a ella.
-Me elijes a mi, ¿Cierto?- le pregunto al oído de la rubia haciéndola temblar mientras Santana y la pelirroja bromeaban en el asiento de atrás. -Tienes a Ashley atrás tuyo, a Eleonor y a Britt, también esta Jackie, la del local de comida rápidas, pero me elijes a mi por encima de ellas, ¿Por que?
-Por que eres todo lo que quiero y necesito para ser feliz- respondió Quinn en un susurro mirándola directamente una milésima de segundo antes de volver la vista al camino.
Aquello la lleno de orgullo y felicidad, también de presión por que si eso era cierto y era ella quien garantizaba la felicidad de Quinn no debía fallar, debía hacer las cosas bien por el bien de ella y de su rubia. Sentía ganas de besarla pero no quería hacerlo delante de Santana y de Ashley. Bueno, de la pelirroja si para que supiera que la rubia ya tenia dueña, pero no quería hacerlo delante de la latina, aun no. Por lo tanto dejo un tibio beso en la mejilla de Quinn haciendo que esta cerrara los ojos con una sonrisa en los labios.
A poco menos de cien metros pudo distinguir la silueta de Eleonor esperándola en el taller apoyada contra un auto desarmado del lugar tal y como la había visto Rachel la primera vez. Con su musculosa blanca manchada de grasa y aceite y su ajustado y corto short de jean.
-Ya era hora, Fabray- fue el saludo de la chica de ojos azules que se lanzo al capó de su auto dándole besos. -Te extrañe, mi bebé. ¿Como te trato la tia Quinn? ¿Bien?
-Ey, ¿Esa es forma de tratar a tu amiga? Tratas mejor a ese auto que a mi- repuso Quinn fingiendo molestia mientras Eleonor se acercaba a ella para abrazarla.
A Rachel no le gusto nada cuando la chica rodeo la cintura de Quinn con sus piernas, por esa razón se cruzo de brazos y frunció el entrecejo por la imagen. Sintió como a su lado se colocaba Ashley regalandole una sonrisa amigable que ella fingió no ver.
-¡Oh, por dios!- exclamo Eleonor cuando se bajo de la cintura de Quinn. Por un momento Rachel pensó que se acercaba a ella pero se equivoco cuando vio a la chica de pelo negro pararse en frente de Ashley que le pidió explicaciones con la mirada mientras ella se encogía de hombros. -¡Oh, por dios! Quinn, ¿Quien es ella?
-Es Ashley, mi compañera de trabajo y amiga- explico Quinn acercándose para ser testigo de como una sonrisa apareció en el rostro de Eleonor que se alejo rápidamente de ahí para entrar directamente al taller. -Lo siento, Ash. Es un poco... especial.
-Ven, B. Debes verla. Es hermosa- escucharon que decía Eleonor trayendo con ella a Brittany que apenas vio a Santana se lanzo a sus brazos. -¡No, Britt! No era ella de quien hablaba. Te hablaba de la pelirroja.
-¡Yo quiero a San!- exclamo Brittany mientras Santana sonreia, pero la sonrisa desapareció cuando Eleonor alejo a la rubia de su cuerpo.
Quinn no pudo evitar sonreír cuando vio a sus dos amigas de ojos azules hablar en voz baja entre las dos mientras lanzaban miradas a Santana y a Ashley que parecía asombrada por eso. Varios fueron los minutos que tuvieron que esperar hasta que las dos chicas regresaran. La sonrisa aumento cuando Ashley le lanzo una mirada de auxilio cuando tanto Eleonor como Britt la rodearon y la observaron de arriba a abajo.
-¿Aprobada?- pregunto Quinn llamando la atención de las dos chicas. Eleo y Britt intercambiaron una mirada y después asintieron. La rubia se giro hacia Ashley: -Bienvenida a la familia.
-A mi no me dieron la bienvenida- indico Rachel mirando a Quinn seriamente mientras Britt se acercaba a ella. -¿Por que a ella si y a mi no?
-Tú no necesitas bienvenida, Rachel- intervino Eleonor acercando a la morena. -Tampoco necesitamos examinarte por que ya sabíamos que eras parte de la familia, ¿Cierto, B?- Brittany asintió y aquello aplaco un poco los celos de Rachel que acepto la mano que le ofrecía Page. -Ven aqui, pequeña.
-¡Abrazo al gnomo ayudante de Santa!- exclamo Brittany abrazando a Rachel dejándola en medio de ella y Eleonor mientras la morena intercambiaba una mirada con Quinn en la cual se reflejaba toda la ternura de la rubia. -Puedes unirte al abrazo tú también, San.
-Estoy bien aqui, Britt- indico Santana sonriendo llamando la atención de Quinn. -Déjame de mirarme o te aplastare la cabeza con el capó del auto, Fabray- Después se giro hacia Ashley que parecía no poder salir de su asombro. -¿Y pelirroja? ¿Qué te parecen estas chicas?
-Son... especiales- respondió Ashley abriendo la boca por primera vez mientras que tanto Eleonor como Britt abrían los ojos completamente sorprendidas. -Mmm, ¿Dije algo malo?
-¡Tu voz!- exclamaron las dos al unisono acercándose nuevamente a la pelirroja que trago saliva nerviosamente. -¡Vuelve a hablar!
-La volverán loca- le susurro Rachel a Quinn que sonreia completamente feliz por la situación. -Debes hacer algo o perderás a tu pelirroja.
-Creo que ya no es mía- Bromeo Quinn viendo como Ashley era arrastrada por Eleonor hacia el interior del taller mientras que Britt hacia lo mismo con Santana. -Esto es una locura.
Rachel soltó una carcajada con diversión mientras que Quinn la abrazaba por cintura. Ver a Ashley completamente desorientada, sin esa seguridad que siempre aparentaba le hizo pensar que no era tan perfecta como parecía. También estaba el hecho de que lo que le había dicho Quinn en el auto y la mirada que le estaba regalando ahora le estaba indicando que era cierto. Fue en ese momento que en su mente apareció la opción de ya no tratar tan mal a Ashley.
-Espera aqui... y cierra los ojos- ordeno Quinn sacándola de sus pensamientos. Hizo lo que la rubia le indico y sintió un vacio cuando los brazos de Quinn abandonaron su cintura. -Ya volví. Ábrelos.
Su corazón y su estomago dieron un vuelco cuando descubrió a la rubia con una flor en la mano mirándola con una sonrisa tímida en los labios. Acaricio las mejillas de Quinn cuando éstas se sonrojaron y la rubia levanto la mirada para observarla.
-Pensé que era yo la que tenia que conquistarte a ti, no tú a mi- susurro Rachel haciendo reír a Quinn.
-Es un juego de dos- repuso Quinn acercándose a Rachel para quitarle el cabello del rostro. -Me hubiese gustado llevarte a algún lugar para que te distrajeras y no pensaras en la audición pero...
-No me importa el lugar mientras tú estés conmigo- interrumpió Rachel colocando una de sus manos en la cintura de Quinn. -Gracias por la flor. Es hermosa... Como tú.
-Tú eres hermosa- replico Quinn robandole un beso a Rachel que abrió los ojos sorprendida. -Dijiste que podía besarte donde quisiera y cuando quisiera- Esta vez fue Rachel quien le robo un beso a ella. -Así me gusta. Mmm... ¿Te molesta si pasamos la tarde aqui?
-Para nada- respondió Rachel mientras Quinn sonreia contenta. -Ahora son mi familia también, ¿No? Ademas estar con esas chicas locas me ayudara a no pensar tanto en la audición de mañana.
-¿Ya has elegido lo que cantaras?- pregunto Quinn mientras caminaban hacia el interior del taller de la mano mientras que a lo lejos veían a Santana ayudando a Eleonor y Britt con un auto en reparación y Ashley sonriendo como si ya se hubiese adaptado a eso.
-Si, pero no te la diré. Es sorpresa- respondió Rachel sonriendo mientras ocultaba su rostro detrás de la flor que Quinn le obsequio. -Mmm... Quinn, ¿Tú me amas?- La rubia se detuvo completamente en shock mientras que Rachel se reía. -Tranquila, no lo dije de esa manera. Olvídate de lo que esta pasando entre nosotras. Me refiero a que si me amas como amiga.
-Mmm... Es obvio, ¿No?- balbuceo Quinn desorientada. -¿Por-por qué lo preguntas?
-Solo quería saberlo- respondió Rachel tirando de la rubia nuevamente para seguir el camino hacia el taller donde vio a Eleonor y Britt ensuciando el rostro de Ashley mientras que Santana se reía a más no poder con su cuerpo sucio en clara señal de que ella había sido la victima antes. -Date prisa, Q. Se están divirtiendo sin nosotras.
-Pensé que eran tu competencia- Bromeo Quinn mientras que en su mente aun seguía la pregunta de la morena.
-Y lo son, pero eso no significa que no quiera divertirme con ellas- indico Rachel como si nada mientras que la rubia la miraba asombrada. -Debo analizar a mi competencia, ¿No crees?
Quinn no respondió, simplemente sonrió cautivando a Rachel que le robo otro beso y después salio corriendo para unirse a Santana y el resto de las chicas dejando a la rubia con la palabra en la boca mientras que su mente procesaba lo que había sucedido minutos antes.
-Si te amo, enana- susurro Quinn para si misma antes de unirse a sus amigas.
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Perdón por el retraso... Mi ahijado me entretuvo demasiado y se me paso el tiempo xD
Mañana miércoles (Aun estamos en martes en Argentina) no actualizare. Así que nos leeremos el jueves. Les aviso por las dudas, para que no esperen. Desde ya les digo gracias por la paciencia :)
Como siempre... Gracias por todo y a todos!
Hasta el jueves! :)
Besos & Abrazos :)
