Glee ni sus personajes me pertenecen. yo solo juego con ellos :P

Capitulo 14. Audición (Parte I)

-Ven aqui- ordeno Quinn con paciencia por enésima vez en aquella madrugada de martes.

Rachel iba y venia de un lado para el otro de la sala completamente nerviosa. Sabia lo que le esperaba dentro de unas horas. Se había preparado para eso durante todo el ultimo mes, desde que el señor Harper le había visto en aquel acto escolar y le había propuesto presentarse a la audición para su comedia musical.

Los nervios la acecharon de un momento para el otro desde el momento en que Brody Weston le mando un mensaje de texto a Quinn avisándole el lugar donde se llevaría a cabo su presentación. Dentro de unas horas estaría pisando el lugar de sus sueños. Debido a la influencia y el prestigio del señor Harper las audiciones se llevarían a cabo en una de las salas del mismísimo teatro Broadway, su lugar en el mundo, el lugar que siempre soñó estar.

Aquello fue un arma de doble filo para ella, por un lado cumpliría su sueño pero por otro lado sentía la presión de hacerlo bien. Se había preparado perfectamente para eso, confiaba en su talento, en su pasión, había hecho miles de presentaciones pero aun asi los nervios la dominaban, más aun cuando centro su mirada en Quinn. Quería hacerlo bien no solo por ella misma, sino también por la rubia, para que supiera que su esfuerzo no había sido en vano. La descubrió en el sofá luchando por no dormirse y aquello la hizo sonreír.

-Quinn, vete a la cama- le ordeno pero la rubia negó con la cabeza como una niña pequeña.

-Quiero quedarme contigo. Ademas no tengo sueño- mintió Quinn esbozando una sonrisa poco convincente haciendo derretir de ternura a Rachel

Que Quinn hiciera lo imposible por quedarse despierta solo para hacerle compañía era más de lo que podía pedir y de lo que creía merecer. Se acerco a ella recostándose a su lado en el sofá mientras la rubia la abrazaba por la cintura con una sonrisa en los labios y los ojos cerrados.

-Solo dormiré si tú duermes- susurro Quinn con los ojos entrecerrados mientras Rachel le dejaba un suave beso en la mejilla haciéndola sonreír. -No me compraras con ese beso, Berry.

-Ya lo sé. No fue para comprarte, fue para agradecerte- replico Rachel mientras la rubia se giraba para mirarla completamente desorientada. -A pesar de que te estas muriendo de sueño no quieres dormir para no dejarme sola, asi que... Gracias, Quinnie.

En ese momento no pudo evitar comparar a la rubia con Jesse y el recuerdo de su ultima audición vino a su mente. Aun estaba de novia con St. James, fue el día que audicionó para su antigua obra de teatro. Estaba igual o más nerviosa que ahora pero Jesse en lugar de apoyarla le había dicho que no debía ser tan dramática, que todo saldría bien y después se fue por que tenia que ensayar para su propia audición. Quinn, en cambio, estaba ahí, a su lado resistiéndose incluso a parpadear por que si lo hacia se quedaría dormida.

De repente la rubia se levanto del sofá arrastrando a la morena con ella que la miraba expectante a lo que haría. Sin decir palabra alguna la guió hasta su habitación donde se encontraban Crusoe y Aslan durmiendo tranquilamente. Se acostó primero ella y después tiro suavemente de Rachel para que hiciera lo mismo.

-No tienes que preocuparte por nada, salvo por disfrutar de ese momento tan importante para ti- susurro Quinn mirándola directamente a los ojos. -Dentro de unas horas los dejaras a todos con la boca abierta y aplaudiendo locamente por ti. Eres puro talento, Rachel.

-¿Crees que te dejen estar presente?- cuestiono la morena emocionada por las palabras de la rubia que sonrió de lado. -Necesito que estés ahí, es importante.

-Si no me dejan estar encontrare la forma de hacerlo- respondió Quinn con una sonrisa traviesa. -Estaré allí, a tu lado. No te dejare sola, lo prometo.

Fue en ese entonces que Rachel se permitió la posibilidad de dormir. Le molestaba y le alegraba a partes iguales saber que Quinn con unas simples palabras lograba calmar hasta el más incontrolable de sus ataques. Abrazo la cintura de la rubia y dejo un tibio beso en la mejilla de ésta antes de cerrar los ojos dispuesta a dormir en compañía de la mujer más espectacular que había conocido en su vida, la misma que le robaba el aliento a cada momento, la que la llevaba al cielo y la bajaba a la tierra en una milésima de segundo con solo un beso.

Con los ojos cerrados y mientras llegaba el sueño se permitió pensar en todo lo que le había pasado durante el ultimo tiempo. Hace cuatro meses atrás estaba de novia con un chico guapo y talentoso que la engañaba y ahora estaba al lado de la chica que era su mejor amiga y con la cual se besaba de vez en cuando, con un futuro incierto y una audición a cuestas. Audición que la llenaba de nervios y de presión. No quería defraudar a nadie, pero sobretodo a dos personas: el señor Harper y Quinn Fabray. No quería defraudarlos por el simple hecho de que el primero había ido a verla al acto escolar, le había otorgado la posibilidad de volver a las tablas y le había regalado palabras muy gentiles en las cuales destacaba su talento y todo gracias a Quinn, la misma rubia que ahora dormía a su lado. Fabray había hecho posible todo eso, fue ella quien invito al señor Harper al acto escolar, quien había preparado ese espectáculo encubierto, quien la había hecho volver a ser ella misma. Quinn se robaba su corazón a cada momento que pasaba, se robaba su aliento en cada beso y ella no hacia nada para impedirlo.

-Deja de pensar e intenta dormir- susurro Quinn abriendo los ojos sorprendiendo a Rachel. -¿De verdad pensaste que me dormiría mientras tú fingías hacerlo, Berry? No me dormiré hasta que lo hagas.

-Gracias- repuso Rachel mientras Quinn la miraba con desconcierto. -Por estar conmigo, por haber hecho esto posible, por apoyarme, por mirarme a los ojos haciéndome saber que todo estará bien. Gracias por todo, Quinn.

-Estaré siempre contigo- sentencio la rubia aferrándose más a Rachel dejandole un tibio beso en los labios. -No tienes nada que agradecerme por que es lo mismo que tú harías por mi. Quiero verte feliz y si esta al alcance de mi mano hacerlo posible yo lo haré.

-Te quiero- susurro Rachel antes de procesar aquello. Por segunda vez no había nada oculto detrás de eso, solo quería que Quinn supiera que la quería, que lo hacia a cada momento, que era su mejor amiga, su pilar, su puerto seguro.

-Yo también te quiero- repuso la rubia acariciando la espalda de Rachel de arriba a abajo haciéndola temblar lo cual la llevo a sonreír internamente. Se acerco y robo un tierno beso de los labios de la morena que se sorprendió por el atrevimiento. -Lo siento, quería hacerlo.

Rachel no respondió con palabras, lo hizo con acciones. Tomo a Quinn de la nuca y la acerco a ella para fundirse en un beso que necesitaba. Cuando los labios de la rubia hicieron contacto con los de ella se olvido de la audición, de los nervios, de la hora que era, de todo. Solo pudo concentrarse en los labios de Quinn moviéndose en los de ella. Sintió como la rubia se hacia dueña de su cintura, por enésima vez en esos días, colocándose encima de ella pero sin llegar a aplastarla. Fue en ese entonces que se dio cuenta de que tener a Quinn entre sus piernas era lo deseaba hacer cada noche antes de dormir.

La rubia por el otro lado podía sentir como todo su cuerpo se estremecía con solo sentir como las piernas de Rachel se aferraban a su cintura. En un impulso que no pudo controlar metió su mano debajo de la blusa de la morena acariciando su cintura, sintiendo como su mano quemaba al tacto y como temblaba por esa simple acción. Le mordió levemente el labio haciendo que soltara un suspiro que quedo ahogado en su boca. El beso se estaba volviendo salvaje y pasional, con necesidad de profundizar y volver ese momento más intimo, pero Quinn, en un momento de cordura, fue pausando poco a poco el beso hasta convertirlo en uno tierno y dulce.

Se moría por hacer el amor con Rachel, pero no asi, no en ese momento, no cuando sabia que en medio del acto no seria capaz de controlarse y le diría un "Te quiero" cargado de sentimientos que aun no debían ser expresados. Recién empezaban, no podía perder el control en menos de una semana. Ni siquiera habían tenido su primera cita y ya estaba pensando en desvestirla. Se sentía culpable aprovechándose de la morena de esa manera, más aun cuando esta empezó a repartir cortos besos por su rostro y su cuello con ternura mientras ella cerraba los ojos para disfrutar aquello.

-Lo siento- susurro mirándola a los ojos mientras un rubor hacia aparición en las mejillas de Rachel. -No debo perder el control contigo. Me deje llevar y no puedo permitir que eso pase... Aun no.

-No te preocupes, yo también me deje llevar- repuso Rachel acariciando el rostro de Quinn que dejo un suave beso en su mano. Sabia que si había detenido el beso era por algo y gracias a dios que lo hizo justo cuando su mano se estaba por posar en el trasero de la rubia. -Quinn... No quiero que por lo que acaba de pasar algo cambie entre nosotras- La rubia la miro con desconcierto y Rachel continuo: -No quiero que el hecho de habernos dejado llevar por un impulso las cosas se enfríen entre tú y yo. No quiero volver a ser simplemente tu... tu amiga.

-Yo tampoco quiero que seas simplemente mi amiga, Rach- murmuro Quinn después de dejar un tibio beso en los labios de la morena. -¿No te das cuenta que desde que te he besado no puedo parar de hacerlo? Eres jodidamente irresistible, enana.

-Mmm... ¿Eso es un halago?- cuestiono Rachel riéndose mientras Quinn dejaba un dulce beso en su cuello haciéndola reír más. -Tengo cosquillas en el cuello, Quinnie.

-Es bueno saberlo- indico Quinn apoderándose del cuello de la morena con sus labios mientras ésta se retorcía de la risa aferrando con más fuerza la cintura de Quinn con sus piernas.

La rubia también se contagio de la risa hasta que las manos de Rachel se colaron debajo de su pijama haciendo cosquillas directamente en sus costillas. Aquello la debilito y la morena aprovecho para colocarse sobre la rubia que cuando se recupero un poco la abrazó tirándola hacia ella quedando a pocos centímetros de distancia.

-Me gustan tus ojos- repuso la rubia apartando el cabello del rostro de Rachel que le robo un beso de los labios. -Y me gusta cuando me robas besos.

-A mi me gustas tú- confeso la morena ruborizándose mientras Quinn sonreia completamente feliz por escuchar eso. La morena prefirió cambiar de conversación antes de decir algo de más: -¿Tú no te estabas durmiendo?

-No puedo hacerlo cuando tengo a un duende comiéndome a besos cada dos segundos- respondió Quinn con una ceja en alto mientras Rachel le robaba otro beso esta vez un poco más prolongado. -¿Ves lo que te digo?

-Tampoco te resistes mucho, Barbie- replico Rachel con una sonrisa de lado segundos antes de que Quinn se apoderara de sus labios nuevamente entregándole un nuevo beso que le hizo perder la cordura momentáneamente. -¡Dios!

-No soy dios, soy Quinn- bromeo la rubia quitándose de encima de la morena mientras ésta la abrazaba por la cintura apoyando su cabeza en su pecho. -¿Ahora dormirás?

-Solo si al despertar tú estarás a mi lado- respondió Rachel con una sonrisa en los labios al sentir los dedos de Quinn acariciando su cabeza.

-Así sera, pequeña- respondió la rubia tomándola del rostro para unir sus labios por ultima vez en aquella madrugada. -No me ire de tu lado bajo ningún concepto. Cierra los ojos y duerme que lo necesitas.

Rachel escondió su rostro en el cuello de Quinn y asi fue quedándose dormida poco a poco sabiendo que amanecería al lado de la rubia y el brazo de ésta en su cintura se lo garantizo. Quinn por otro lado sonrió de oreja a oreja por el solo hecho de volver a tener a Rachel entre sus brazos, por haberla besado como lo había hecho durante los últimos días que se estaban convirtiendo en sus favoritos. Acaricio el cabello de Rachel y ella también fue cediendo al sueño de a poco.

La primera en despertar fue Quinn que movió su brazo para acercar más a Rachel a ella pero no había ninguna cintura que abrazar. Abrió los ojos de golpe buscándola por todos lados con la mirada y se encontró con su morena durmiendo boca a abajo dándole la espalda. Se acerco suavemente y dejo un suave beso en el hombro de Rachel antes de tomar su teléfono móvil y salir de allí.

Quería preparar el desayuno para la morena en ese día tan especial. No estuvo segura de cuantas horas durmió pero eso no importaba cuando pensaba en el hecho de haber dormido abrazada a Rachel aunque el despertar no hubiese sido igual. Leyó los mensajes de texto que tenia encontrándose con uno de Brody Weston deseándole suerte a Rachel para la audición, dos de Kurt preguntando como iba todo con la morena y que le avisara cuando se despertaran, y por ultimo uno de Santana que decía que debía levantar su trasero de la cama y preparar un café bien cargado para ella por que estaba yendo para allá.

Aquello hizo reír a Quinn por que Santana siempre se auto invitaba a todo, incluso a desayunar como lo había hecho unos minutos antes. Ahora no solo tenia que preparar el desayuno para Rachel sino también para su amiga latina. Estaba terminando de preparar todo cuando sintió unos brazos rodeando su cintura y un beso en su hombro.

-Buenos días- saludo Rachel mientras Quinn se inclinaba un poco para que la morena le dejara un beso en su mejilla. -¿Todo eso es para mi?

-Si, es para ti- respondió Quinn girándose para mirar a Rachel mientras se adueñaba de la cintura de la morena que sonrió. -Quería que este día tan importante para ti comenzara siendo especial.

-Gracias- susurro Rachel con emoción acercando su rostro al de la rubia para besarla en forma de agradecimiento pero el sonido del timbre se lo impidió. -¿Quién molesta tan temprano? Yo ire y sea quien sea tengo algunas cosas que decirle por interrumpirnos.

Quinn la libero de sus brazos mientras la morena se dirigía hacia la entrada del departamento pero antes de salir del todo de la cocina regreso sobre sus pasos y dejo un beso en los labios de la rubia que sonrió completamente atontada. Rachel, por otro lado, cuando abrió la puerta se encontró a Santana con cara de dormida y a Kurt sonriendo de oreja a oreja.

-¿Qué hacen aqui?- fue el saludo de Rachel mientras Santana entraba al departamento seguida de Hummel. -¿No podrían haber venido cinco minutos más tarde?

-Ah, ya entiendo- canturreo Santana despertándose de golpe mientras acorralaba a Rachel contra la pared más cercana. -Interrumpimos algo, ¿Cierto?- Rachel no respondió y miro para otro lado. -Eso me confirma que si, ¿Donde esta Quinnie?

-Quinn- enfatizo Rachel mientras Santana se alejaba. -esta en la cocina preparando el desayuno- la latina se fue dejándola junto con Kurt que la miraba con el ceño fruncido. -Lo siento, Kurt. No fue tu culpa, pasa que...

Iba a continuar hablando pero el sonido del timbre nuevamente la interrumpió. Intercambio una mirada con su amigo en la cual se reflejaba el mismo desconcierto y abrió la puerta encontrándose con un chico que no conocía con un ramo de aproximadamente seis rosas.

-Hola, con Rachel Berry, por favor- pidió el chico con timidez mientras la morena se señalaba asi misma. -¿Es usted?

-Si, soy-soy yo- respondió Rachel intercambiando otra mirada con Kurt que se encogió de hombros. Volvió la vista al chico que le sonrió mientras le entregaba el ramo. -¿Es para mi?

-Si, es para usted- informo el repartidor. -¿Podría firmarme aqui, por favor?- Rachel le firmo la planilla mientras el chico seguía hablando: -Dentro hay una tarjeta. Que tenga buenos días.

Rachel cerro la puerta cuando el chico se fue y comenzó a buscar la tarjeta. Cuando la encontró le paso el ramo a Kurt que estaba expectante por saber quien las enviaba. Con dedos temblorosos desdoblo el papel y sonrió cuando leyó lo que decía:

"Sé que detestas las rosas por que te las regalo una persona que te lastimo demasiado, pero solo quería que supieras que estoy contigo en este día especial para ti. Lo harás excelente, solamente debes disfrutar de ese momento y concentrarte en lo que te hace bien, nada más.

Puedes hacer con ellas lo que quieras, puedes tirarlas, quemarlas, romperlas o por el contrario conservarlas y guardarlas junto a las gardenias (si aun las conservas).

No lo olvides... Eres especial."

El corazón de Rachel dio un vuelco al leer eso. No había remitente ni nada que le indicara quien se lo enviaba pero aun asi ella lo sabia, sabia de quien se trataba y automáticamente se mordió el labio para no salir corriendo a besar a su rubia.

-¿Quien las envía?- cuestiono Kurt mirando como una sonrisa enamorada aparecía en el rostro de Rachel. -¿Fue Jesse?

-No- respondió Rachel saliendo de su burbuja pero sin borrar su sonrisa. -No, no las envía Jesse, las envía alguien más especial, más dulce y más tierna que él.

Tomo el ramo de los brazos de Kurt y se dirigió hacia su dormitorio para dejar las rosas allí y luego ir a desayunar con sus amigos pero antes de salir tomo una y la olfateo todo el camino hacia la cocina. Cuando entro se encontró con Santana y Kurt riendo de algo que decía Quinn. La rubia la miro con la rosa en la mano y se quedo completamente muda, bajo la mirada con las mejillas sonrojadas y expresión tímida mientras Rachel se acercaba a ella.

-¿Y esa rosa, Berry?- cuestiono Santana mientras la morena se sentaba al lado de Quinn que parecía encontrar más entretenido jugar con una tostada que mirarla a ella. -Y lo más escalofriante de todo... ¿Esa sonrisa?.

-Esta asi desde que...- Kurt se detuvo para lanzarle una mirada de disculpas a Quinn que se encogió de hombros fingiendo resignación. -Desde que le mandaron un ramo de rosas, ¿Cierto, Rachel?- La morena asintió mordiéndose el labio mirando disimuladamente a Quinn. -Pero no me dijo quien las envió.

-¿Tú sabes algo de esto, Quinnie?- pregunto Santana con una diabólica dulzura mientras se cruzaba de brazos y esbozaba una sonrisa que hizo temer a Quinn. La rubia negó con la cabeza mientras Rachel sonreia disimuladamente. -No me estarás mintiendo, ¿O si, rubia?

-¿De qué hablas, Santana?- cuestiono Rachel para desviar un poco la conversación o al menos que no pusiera en un aprieto a Quinn. -Las rosas me las regalo Luke.

-¿Luke? ¡¿Luke Hansson?!- exclamo Kurt con demasiado ímpetu mientras las tres chicas lo miraron sorprendidas. -¿Luke te regala rosas a ti, Rachel? ¿Por qué?

-No lo sé, Kurt- respondió la morena intercambiando una mirada con Quinn que se encogió de hombros mientras Santana sonreia maliciosamente.

-Aww, ¿Estas celoso, mariposa?- bromeo la latina pellizcándole la mejilla a Kurt que se alejo y se cruzo de brazos. -Eso te pasa por fijarte en heterosexuales, Hummel. ¿Acaso te fallo el Gaydar?

-No, mi radar anda perfectamente. De hecho ahora que estoy aqui esta sonando demasiado y no por ti, Satan- aclaro el chico mirando a Rachel y a Quinn que miraron para otro lado. -Y de más esta decir que no estoy celoso, por si no lo sabias, Luke es...

-No quiero escuchar nada de ese... Luke- interrumpió Quinn con celos. -¿Podemos desayunar en paz, por favor?

Los otros tres asintieron en silencio y comenzaron a desayunar. Rachel, aprovechando que Santana le quito la mirada de encima, coloco una mano en la pierna de Quinn haciéndola dar un pequeño salto cuando se la apretó ligeramente. Se levanto y fue directo a la heladera a buscar el bolígrafo que estaba allí arriba, el que usaba Quinn para escribir las notas, tomo el bloc de hojas y volvió a la mesa.

R: -Gracias :)- leyó Quinn cuando Rachel le paso el papel. Una sonrisa se instalo en su rostro mientras extendía la mano para que le entregara el bolígrafo.

Q: -¿Por que?

R: -Por las rosas. Sé que fuiste tú... y déjame decirte que empiezan a gustarme de nuevo- Aquello hizo ruborizar a Quinn llamando la atención de Santana que le pego un codazo a Kurt.

Q: -No fue nada. Solo quería... bueno la nota dice lo que quería- Rachel esbozo una sonrisa cuando termino de leer eso pero no pudo contestar por que Santana le arrebato el papel de las manos.

-¡Bingo!- exclamo la latina victoriosa mientras leía lo que decía el papel. Después apunto a Quinn que ya empeza a ruborizarse y a pedir que la tierra se la tragase: -¡Sabia que habías sido tú! ¡Aquí esta la prueba!- Rachel comenzó a perseguirla por todo el departamento mientras la latina corría para no ser atrapada. -Ey, ¿Qué dice la nota?

-Nada que te importe, chismosa- respondió Quinn con el ceño fruncido fulminándola con la mirada. -Eso era privado, Santana.

La rubia se levanto de la mesa y se fue de la cocina para disipar un poco el mal humor que sentía. Amaba a Santana pero le molestaba que hiciera ese tipo de cosas. Si se hubiese tratado de ella no habría problema alguno pero estaba Rachel metida también. Tenia miedo de que después de eso la morena no quisiera seguir adelante con ella. Busco un cigarrillo en uno de los estantes de la sala y después se dirigió hacia el balcón. Poco le importo el frío que la golpeo de repente, lo único que quería era estar sola y asi fue durante unos largos diez minutos hasta que sintió la presencia de alguien más a su lado.

-Quiero estar sola, Santana- indico con voz cortante y sin mirarla. -No quiero pelear, solo déjame sola... por favor.

-Sabes que no te haré caso- replico la latina cruzándose de brazos. -¿Qué hay entre tú y Rachel? Digo, sé que se besaron, tú misma me lo contaste, pero después de eso... ¿Qué?

-No hay nada entre Rachel y yo- respondió Quinn y de cierta forma no mentía. Se besaban pero no eran nada oficial aun. -Y después de lo que acabas de hacer dudo que tengamos algo.

-Deja el dramatismo, ¿Quieres?- pidió la latina burlándose de ella mientras la rubia negaba con la cabeza. -Si me hubieses dicho la verdad cuando te pregunte no estaríamos aqui ahora.

-¿Qué querías que te dijera?- cuestiono Quinn enfrentadose a la latina que ni siquiera se inmuto. La rubia lanzo una mirada hacia el interior del departamento antes de continuar: -No podía decirte "Ey, San, ¿Sabes que si? Si fui yo quien le envió las rosas a Rachel. Lo hice por que muero de amor por ella, por que quiero que sepa que estoy a su lado a cada maldito momento, que se de cuenta que quiero ser yo la dueña de su corazón y no el imbécil de St. James...

-Ya, ven aqui- ordeno Santana abrazándola cuando los ojos de Quinn empezaron a empañarse por las lagrimas. La rubia correspondió el abrazo mientras sollozaba en el hombro de su amiga. -¿Por que lloras?

-Tengo miedo, San- confeso Quinn mirándola directamente a los ojos mientras la latina le limpiaba las lagrimas. -Tengo miedo que después de esto retroceda lo poco que he avanzado con Rachel...

-¿Lo poco que has avanzado?- cuestiono la latina mirándola con los ojos entrecerrados y una sonrisa en los labios cuando Quinn se ruborizo. -¿O sea que tú y el gnomo si tienen algo?

-No tenemos nada. Ya te lo dije, Santana- negó Quinn mirándola a los ojos pero una sonrisa culpable la traiciono. -Ok, no tenemos nada aun pero quiero conquistarla, quiero hacerle saber que yo soy su felicidad, que puedo amarla como se lo merece...

-Quinn, creo que deberías alejarte de las hormigas... y de mi- interrumpió Santana alejándose de la rubia que la miro desconcertada. -Tu... dulzura empalaga y lo dulce atrae a la hormigas.

-¿Y de ti por que debería alejarme?- pregunto Quinn sonriendo por las ocurrencias de su amiga.

-Por que si sigues diciendo tanta cursileria junta te lanzare desde este balcón- respondió Santana como si nada. -¿Cual era la necesidad de hacer sangrar mis oídos con todas esas palabras que dijiste en un minuto, Fabray? Bastaba con decir que la amas y listo. Hasta ahí te aguantaba.

-Te amo, San- repuso Quinn riéndose antes de abrazar a su amiga. Era increíble como pasaba del enojo total a la risa en una milésima de segundo todo por culpa de la latina. -No sé que haría sin ti.

-Seguramente estarías tirada en una alcantarilla rodeada de ratas... y no hablo de St. James- replico Santana haciéndola reír mientras se separaban del abrazo. -Es la única vez que lo escucharas de mi boca pero...- respiro profundo antes de continuar: -También te amo, Quinnie. No hagas comentarios al respecto y mejor vayamos adentro por que tenemos una audición a la que asistir.

-¿Ustedes irán?- pregunto Quinn mientras entraban nuevamente al departamento encontrándose con la sonrisa tímida de Rachel. Le hizo una seña con la cabeza y la morena se acerco a ella. -Pensé que ya estarías duchándote. Al mediodía es tu audición.

-Estaba esperando que entraras- le susurro Rachel en el oído mientras Santana se colocaba al lado de Kurt que las miraba con una ceja en alto. -¿Esta todo bien?

-¿Con nosotras?- pregunto la rubia mirándola mientras Rachel asentía. -Todo perfecto.

Después de eso la morena se despidió de la rubia con un beso en la mejilla y salio corriendo hacia su habitación para prepararse y después partir hacia el teatro. Quinn por su parte hizo lo mismo, mientras Santana prendía la consola para jugar y Kurt ojeaba algunas revistas que había allí.

Después de una hora ambas chicas ya estaban lista. Rachel bajaba las escaleras con su teléfono en la mano respondiendo los mensaje de aliento que le habían dejado Marley, Tyler, Luke, sus padres y sorpresivamente Britt, Eleo y Ashley con las cuales el día anterior había intercambiado números de teléfono.

Quinn estaba esperándola en la sala, sentada en el sofá. Cuando la vio bajar se levanto rápidamente y comenzó a temblar cuando su mirada se conecto con la de Rachel. La miro de arriba abajo admirándola en silencio.

-¿Nos vamos?- pregunto Rachel generalmente aceptando el brazo que le ofrecía Quinn.

Durante el viaje en taxi hasta el teatro nadie dijo nada. La morena entrelazo sus dedos a los de Quinn mientras se concentraba en la audición. Repasando la letra de la cancion que había elegido para tal ocasión. No se trataba de una del repertorio del musical, sino más bien una personal. Quinn había disfrazado un acto escolar solo para ella, entonces ella podría hacer lo mismo. Disfrazaría su audición.

Cuando llegaron al teatro los nervios la golpearon de nuevo. Ni siquiera fue consciente de como llego a la sala donde debía audicionar y supuso que Quinn se había encargado de todo. Al llegar al sitio se encontró con varios chicos y chicas, entre ellos Brody Weston.

-Ey, que bueno verlos- saludo el chico regalandoles un beso en la mejilla a cada uno, menos a Rachel a la cual decidió abrazar rápidamente. -No debes preocuparte, Rachel. Lo harás excelente.

-¿Te presentaras a la audición?- pregunto la morena mientras Quinn la abrazaba por los hombros.

-Por supuesto. Vengo por el personaje de Gastón- respondió Brody con una sonrisa dejando al descubierto sus dientes blancos. -Ya sabes, el antagonista de cabello negro y ojos azules. Perfecto para mi, ¿No crees?

Pero antes de que alguien pudiera contestar a eso apareció una chica gritando "Siguiente". Brody les regalo nuevamente un beso en la mejilla a cada uno y se metió a la sala después de la asistente.

Rachel comenzó a caminar de un lado para el otro completamente nerviosa mientras que Quinn la seguía con la mirada, Santana resoplaba frotándose las manos, lo que le indico a la rubia que se estaba resistiendo de no golpear a nadie y por ultimo Kurt se había sentado en el suelo apoyando su cabeza en sus manos respirando con dificultad.

Había dos chicos más antes que Rachel, los cuales estaban igual o más nerviosos que ella. Cuando llego su turno busco la mirada de Quinn por un poco de apoyo. La rubia sonrió y se acerco a ella para dejarle un beso en la comisura de los labios sin que el resto de sus amigos sospechase algo.

-Encontrare la forma de entrar. No te preocupes por eso- susurro la rubia tomando su mano. -Tú solo brilla en la pista, ¿Ok, estrellita?

Rachel asintió y le robo un beso de los labios tan rápidamente que nadie más que ellas se dio cuenta. Respiro profundamente mientras entraba a la sala seguida de la asistente. Lo primero que vio fue la sonrisa del señor Harper que le hizo una seña con los pulgares hacia arriba antes de susurrarle algo al hombre que estaba a su lado. Junto a ellos dos había otra mujer con expresión seria que intimido un poco a Rachel.

-Tu nombre, papel para el que vas a audicionar y la cancion que cantaras. Si no trajiste pista nuestro pianista tocara para acompañarte- repuso la mujer de manera cortante una vez que la morena se paro en la mitad del escenario.

-Soy Rachel Berry, audicionó para el papel de Bella y voy a cantar Because you loved me de Celine Dion- indico Rachel después de haber espirado profundamente para tranquilizarse. -No traje pista asi que el pianista me vendría bien.

Vio aparecer un hombre alto y una sonrisa bonachona que ella correspondió. Después se giró y vio que el señor Harper volvió a susurrarle algo al hombre que estaba a su lado. Aclaro su garganta varias veces antes de comenzar y deseo con todo su corazón que Quinn estuviera allí para observarla sobre el escenario. Era primordial que asi fuera. Resoplo con resignación cuando dio cuenta de que la rubia no había logrado poder colarse en aquel lugar pero su corazón dio un vuelco cuando descubrió su silueta en uno de los últimos asientos del lugar, Supo que era ella, sobretodo cuando Quinn levanto los dos pulgares para hacerle saber que estaba ahí y que la apoyaba. Tenia razón, debía olvidarse de todo y solo concentrarse en lo que le hacia bien... ella le hacia bien.

For all those times you stood by me. For all the truth that you made me see

(Por todas las veces que estuviste para mi. Por toda la verdad que me hiciste ver)

For all the joy you brought to my life. For all the wrong that you made me right

(Por toda la alegría que trajiste a mi vida. Por todos los errores que me hiciste corregir)

For every dream you made come true. For all the love I found in you

(Por cada sueño que hiciste realidad. Por todo el amor que encontré en ti)

I'll be forever thankful baby. You're the one who held me up

(Estaré por siempre agradecida bebe. Tú eres el único que me sostuvo)

Never let me fall. You're the one who saw me trough, trough it all

(Nunca me dejaste caer. Eres el único que me vio a través, a través de todo)

Rachel no observo ni al señor Harper ni en ninguno de los otros que estaban allí. Su vista estaba fija en la rubia que la miraba desde los asientos más alejados. Quería que Quinn supiera que aquella cancion era para ella y nadie más. Fue ella quien estuvo a su lado esos tres meses de depresión, quien la apoyaba en todo desde hacia poco más de cinco años. Fue ella quien le hizo ver la verdad sobre Jesse, quien la hizo sonreír en los peores momentos, quien le ayudo a corregir algunos errores de su vida. Por que fue ella quien estaba haciendo su sueño realidad en ese momento, por que sabia que Quinn la amaba. Como mejor amiga, sí, pero algún día eso cambiaría. Por que fue la rubia quien la sostuvo cuando estuvo a punto de caer y era ella quien la veía como nadie más lo hacia.

You were my strenght when I was weak. You were my voice when I couldn't speak

(Fuiste mi fuerza cuando fui debil. Fuiste mi voz cuando no pude hablar)

You were my eyes when I couldn't see. You saw the best there was in me

(Fuiste mis ojos cuando no podía ver. Tú decías que lo mejor estaba en mí)

Lifted me up when I couln't reach. You gave me faith 'coz you believed

(Me ayudaste a avanzar cuando no podía llegar. Me diste fe, pues tú creías)

I'm everything I am because you loved me

(En todo lo que yo era porque tú me amaste)

La piel de Quinn estaba completamente erizada, sintiendo cada palabra, cada verso que cantaba Rachel como si esas palabras fueran para ella. Su corazón comenzó a latir incontrolablemente mientras las lagrimas aparecían en sus ojos acompañas de un vuelco en su estomago. Rachel no le quitaba los ojos de encima pero aun asi no perdía su concentración. Sintió el impulso de ir hasta el escenario y besarla allí mismo, decirle que la amaba y no solo como una amiga, sino que la mujer de su vida.

You gave me wings and made me fly. You touched my hand I could touch the sky

(Me diste alas y me hiciste volar. Tocaste mi mano y pude tocar el cielo)

I lost my faith, you gave it back to me. You said no star was out of reach

(Perdí mi fe, y tú me la regresaste. Tú dijiste que no había estrella que no pudiera alcanzar)

You stood by me and I stood tall. I had your love I had it all.

(Estuviste para mí y ya estoy de pie. Tengo tu amor y lo tengo todo)

I'm grateful for each day you gave me. Maybe I don't know that much

(Estoy agradecida por cada día que me diste. Quizás no sepa cuanto)

But I know this much is true. I was blessed because I was loved by you

(Pero sé que en verdad es mucho. He sido bendecida porque fui amada por ti)

Rachel daba lo mejor de si en cada verso. Sabia que debía impresionar a aquellas personas pero la única que le importaba en toda esa sala era su rubia, la que ahora se adelantaba dos butacas más adelante con cuidado para que no la descubrieran. El corazón de Rachel dio una punzaba cuando descubrió lagrimas en los ojos de Quinn, pero la sonrisa que le dedico la rubia le indico que eran lagrimas de emoción, lo cual le sirvió de estimulo para terminar de cantar aquella cancion.

El señor Harper la aplaudió de pie cuando termino su interpretación sobre el escenario. El hombre que estaba al lado del productor musical asintió con la cabeza mientras sonreia y la mujer simplemente parecía aburrida.

-Excelente interpretación, Rachel- indico el señor Harper guiñándole un ojo mientras que la morena sonreia con nerviosismo. -Mmm... Tenemos tu numero de teléfono por lo tanto te llamaremos en caso de que hayas quedado seleccionada, ¿Esta bien?- La morena asintió y al hombre continuo: -Como siempre ha sido un placer escucharte, Rachel. Gracias por deleitarme una vez más con tu voz. Por cierto, ¿Donde Quinn?- El hombre de al lado del señor Harper pregunto quien era la rubia. -Es la novia de ella, ¿Donde esta, Rachel?

-Esta allí- indico Rachel señalando hacia donde estaba Quinn.

La rubia levanto una mano con timidez pero en su mente aun rondaba la pregunta del señor Harper y la respuesta de Rachel. La morena no dudo un segundo, ni siquiera corrigió cuando el productor dijo "Es la novia de ella". Aquello la sorprendió y la emociono. Vio como la morena se despedía de las personas del lugar y desaparecía por completo detrás del escenario. Sin dudarlo salio de allí para encontrarse con ella.

-Pero, ¿Qué...?- empezó a decir Rachel mientras caminaba hacia donde estaban sus amigos pero un brazo en su cintura y una mano en su boca se lo impidieron. Se rió internamente cuando descubrió a Quinn mirando para todos lados mientras se ocultaban detrás de uno de los telones del lugar. -Ya sé... No ibas a matarme.

-De hecho si pensaba hacerlo- replico Quinn con una sonrisa de lado. -pero a besos.

No le dio tiempo de responder nada a Rachel por sus labios sobre los de esta se lo impidieron. Quería que por medio de ese beso la morena sintiera todo lo que ella estaba sintiendo en ese momento. La felicidad, el orgullo, la emoción, su dulzura, su ternura, todo. Una beso tierno y sentido que necesitaban las dos. Sin romper el beso se agacho un poco para tomar las piernas de la morena y levantarla del suelo al tiempo que ésta sonreia en el beso rodeando la cintura de Quinn con sus piernas.

-Eso fue... Wow- susurro Rachel con la voz entrecortada mientras Quinn dejaba suaves besos por el rostro y el cuello de la morena haciéndola reír.

-Me siento tan orgullosa de ti, Rachel- indico Quinn mirándola directamente mientras la morena se bajaba de encima de ella. -¡Dios! Naciste para esto. Eres asombrosa, talentosa, cantas excelentemente y... ¿Eres mi novia?

-No puedo corregir a quien posiblemente sea mi productor musical- respondió Rachel con un rubor mientras Quinn la miraba directamente a los ojos con una ceja en alto. -Lo siento si te molesto pero...

-Me encanta como suena- interrumpió la rubia acariciándole la mejilla. -¿Por que elegiste esa cancion?

-Por que refleja todo lo que quería expresar... Lo que significas para mi- confeso la morena en voz baja mientras Quinn la tomaba del mentón para que la mirase a los ojos. -Fue mi forma de agradecimiento por todo lo que has hecho por mi durante todo este tiempo. Por haberme abierto los ojos, por cuidar de mi, por hacerme reír, por... por quererme.

-Es imposible no quererte, Rachel- susurro Quinn con una sonrisa en los labios completamente emocionada por las palabras de la morena. -Gracias... por la cancion, por estar a mi lado, por quererme tú a mi, por... por haberme señalado con orgullo cuando el señor Harper dijo que yo era tu novia.

-Algún día lo...- empezó a decir Rachel después de que los labios de Quinn le regalaron un tibio beso en los labios pero Kurt y Santana llamándola interrumpieron lo que iba a decir. Abrió los ojos cuando se dio cuenta de que la descubrirían y Quinn se dio cuenta.

-Tranquila. Saldré yo primero, los distraigo un poco, cuenta hasta diez pausadamente y haces tu entrada magistral- susurro Quinn besando a la morena por ultima vez haciéndola temblar de pies a cabeza. -Por cierto... yo también soy todo lo que soy por que me amaste.

-Si supieras cuanto y como te amo en realidad, Quinn- susurro la morena para si misma viendo como la rubia se alejaba de ella con una sonrisa de oreja a oreja y las manos detrás de la espalda. Una ultima mirada hacia donde estaba ella oculta le dio a Rachel la certeza de todo lo que le dijo la rubia era cierto.

Se sentía orgullosa de ella y también del hecho que había dicho que era su novia, aunque eso no fuera realidad... Aun. Sintió la felicidad crecer en su pecho cuando su mente proceso todo eso pero una voz detrás de ella interrumpió sus pensamientos.

-Que bueno verte de nuevo... Mi amor.

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Como siempre gracias a todos y por todo!

Capitulo dedicado a laars15... Espero que llegues a leerlo, amiga! :)

Hasta la próxima!

Besos & Abrazos :)