Glee ni sus personajes me pertenecen. yo solo juego con ellos :P
Capitulo 15. Audición (Parte II)
La felicidad que sentía momentos antes se esfumo al escuchar esa voz. Hacia tiempo que no lo hacia, prácticamente se había olvidado de esa persona pero volver a escuchar como le hablaba de nuevo fue como un balde de agua fría para ella. Encima osaba llamarla "Mi amor" después de todo lo que le había hecho sufrir. Se giro y se encontró directamente con esa sonrisa arrogante que antes le gustaba pero que ahora le molestaba demasiado.
-¿Qué haces aqui, Jesse?- cuestiono Rachel alejándose un paso hacia atrás cuando éste avanzo hacia ella. -No-no te acerques.
-Ey, no seas tan cortante conmigo- ordeno Jesse acercándose más a la morena. -Me entere que estabas por audicionar de nuevo para la nueva obra del viejo Harper, quería saber si era cierto y brindarte mi apoyo, obviamente.
-No necesito tu apoyo, Jesse- replico Rachel alejando la mano que St. James pretendía colocar en su mejilla. -No me toques... No lo hagas.
-¿Por que? Antes te gustaba cuando te tocaba- repuso Jesse acercándose más a Rachel que corrió su cara cuando el chico pretendía besarla. A pesar del rechazo St. James continuo: -Te gustaba cuando te besaba, cuando te hacia mía. Regresa conmigo, Rachel. Te extraño.
Aquello sorprendió a la morena. Jesse la miraba a los ojos haciéndola saber que decía la verdad. Lo vio acercarse cada vez más hacia su rostro y no pudo hacer nada para evitar aquel beso que sabia que seria un error. Después de cuatro meses volvía a sentir los labios de St. James sobre los de ella pero esta vez no sintió nada, absolutamente nada. El chico movía sus labios pero ella no realizo ningún movimiento, estaba petrificada.
Escucho unos aplausos pausados e irónicos que lograron romper el beso y el corazón de le detuvo cuando descubrió a Quinn observándola con los ojos vidriosos que reflejaban la tristeza y el dolor que sentía en ese momento. Al lado de la rubia estaba Santana que había sido la que aplaudió y del lado izquierdo Kurt que la miraba completamente desorientado.
Sintió que se le rompía el corazón en mil pedazos cuando su mirada se centro en Quinn y ésta le regalo una sonrisa triste al tiempo que le mostraba una rosa que tenia en la mano. La vio agacharse para depositar la flor en el suelo al mismo tiempo que Brody Weston hacia su aparición junto al grupo.
-¿Como va todo?- pregunto el chico de ojos azules con una sonrisa que se esfumo cuando se dio cuenta de la tensión en el ambiente. Sobre todo cuando su mirada se centro en Quinn -¿Pasa algo? Q, ¿Estas bien?
-Si, estoy bien, ¿Me acompañas a buscar algo?- logro decir la rubia a pesar del nudo en su garganta y su corazón destrozado y después se giro hacia Rachel que estaba haciendo abrazada por Jesse. -Felicidades, hacen una linda pareja.
-Por fin lo entiendes, Fabray- indico Jesse deteniendo la huida de Quinn. -Te dije que me ella me amaba y que volvería conmigo, pero como eres cabeza dura no quisiste entender.
-¿Sabes... lo que es más triste de todo esto, Rachel?- pregunto Quinn ignorando la provocación de St. James. La morena tenia un nudo en la garganta y estaba completamente aturdida. Vio como Quinn se limpiaba una lagrima rebelde antes de continuar: -Lo triste no es haberte visto besándolo, sino saber que volviste a creer en él, que volverá a engañarte y que yo ya no estaré ahí a tu lado para cuidarte. Esto es demasiado para mi, hasta aqui llegue yo- Después de eso la rubia se giro hacia Brody. -Sácame de aqui, Weston.
Rachel vio como Quinn salia del teatro con Brody del brazo. Sabia que la rubia estaba sufriendo, de hecho ella también lo estaba haciendo. Quiso salir corriendo detrás de ella pero el brazo de Jesse en su cintura se lo impedía. Miro al chico que sonreia con altanería y sin dudar le dio vuelta la cara de una bofetada.
-No vuelvas a tocarme nunca más, Jesse- grito Rachel sorprendiendo a St. James. -¿Por que tenias que decir todas esas estupideces? ¿De donde sacas que tú y yo volvimos? Eres un maldito idiota. No quiere verte en mi vida.
-¿Es por ella?- replico Jesse con enojo. -Es por Fabray, ¿Cierto? Te esta confundiendo, ese es el problema pero cuando vuelvas conmigo recordaras todo lo que vivimos juntos.
-¡Si, sobre todo la parte de los cuernos que me metiste!- exclamo Rachel sorprendiendo a Kurt y a Santana. -Y para que te quede claro de una maldita vez... ¡QUIERO A QUINN! La quiero a ella, siempre lo hice. Salí contigo para intentar olvidarla pero no siquiera eso lograste... lo siento.
Y sin más se fue en busca de su rubia, no sin antes haber recogido la rosa que Quinn dejo en el suelo. Aun asi pudo escuchar como Santana se enfrentaba al chico, lo amenazaba y posteriormente un grito pero eso no le importaba, lo único que quería era encontrar a Quinn y aclararle todo de una vez, decirle que ella no tuvo nada que ver, que solo ella le importaba. Sintió como las lagrimas aparecían en sus ojos, más aun cuando la llamo y ésta no contestaba sus llamadas, para colmo ni siquiera tenia el numero de Brody.
Quinn por otro lado no podía parar de llorar. Se sentía estúpida, usada, engañada, ilusa, ingenua por creer que tendría un futuro con Rachel. Había conseguido esa rosa para sorprenderla pero la que se sorprendió fue ella cuando descubrió a la morena besándose con St. James. Vio como el idiota besaba esos labios que ella misma había tenido el placer de besar minutos antes, como se hacia dueño de la cintura de Rachel tal y como ella lo había hecho por la madrugada y fue en ese entonces que entendió que Rachel jamas le pertenecería a ella, que Jesse tenia razón: Jamas llegaría amarla como algo más que su amiga. Que el hecho de que quisiera conquistarla era solo un juego, no lo hacia en serio. Saber ese detalle fue la estocada final que necesito su corazón para comenzar a morir lentamente.
-Llegamos- susurro Brody en su oído mientras la ayudaba a bajar del taxi.
Ni siquiera sabia donde la había llevado el chico. Lo único que quería era salir del teatro para olvidarse por completo de todo y de todos, especialmente de la morena. Su corazón se encogía de solo recordar lo que había pasado momentos antes. Quería gritar, romper cosas, llorar, pero sobre todas las cosas quería odiar a Rachel por jugar de esa manera con ella. ¿Por qué le había dicho que quería conquistarla si al final terminaba besuqueándose con St. James? ¿Por que jugaba con su corazón de esa manera? ¿Para que le había dedicado esa cancion en plena audición si después iba a volver con Jesse? Pero a pesar de todo eso no podía odiarla por mucho que lo intentara. Su corazón no lo permitía y comenzó a sentirse frustrada. Quería hacerlo, quería odiarla, ¿Por que era tan difícil?
-Bienvenida a mi hogar- indico Brody cuando abrió la puerta de su departamento empujando levemente a Quinn para que entrase al lugar.
La rubia ni siquiera le presto atención al departamento simplemente se dejo caer en el sofá y se abrazo a una de las almohadas que había allí. Le sorprendió sentir que Weston le quitaba la almohada de los brazos y se colocaba él en su lugar. Se aferro con fuerzas a su cintura mientras apoyaba su cabeza en el musculoso pecho del chico que comenzó a acariciarle el pelo de manera reconfortante.
No estuvo segura de cuanto tiempo estuvieron en aquella posición. Su teléfono sonaba cada cinco minutos donde el nombre de Rachel aparecía constantemente, por esa razón prefirió ponerlo en silencio para no tener que escuchar el sonido a cada rato.
-Ella te gusta, ¿Cierto?- pregunto Brody de repente sorprendiéndola. -Hablo de Rachel. Ella te gusta. Se te nota en los ojos cuando la ves o hablas de ella. Me di cuenta de eso mientras planeábamos el acto escolar. Sabia que había algo más que ayudarme con el espectáculo.
-Gustarme es poco, Bro- susurro Quinn con la voz rota mientras colocaba una mano sobre pecho de Weston arrugando la camiseta del chico con su mano. -Estoy enamorada de ella y ¿Sabes lo que es peor? Que ella no esta enamorada de mi.
-El amor es asi, Q- repuso Brody tomando la mano de la rubia. -Muchas veces duele y otras simplemente vale la pena. Debes darle un poco de tiempo, pero ¿Estas segura de que ella no siente nada por ti?
-No lo sé- respondió la rubia mientras ocultaba su rostro en el cuello de Brody. -Nos besamos unas cuantas veces y dijo que quería conquistarme pero después va y se besa con St. James.
-No te dejes engañar por la situación, Quinn- indico Brody sorprendiendo a la rubia que lo miro con el ceño fruncido. -Jesse es vil, arrogante, manipulador, hará lo que sea por conseguir lo que quiere.
-¿Lo conoces?- pregunto Quinn con curiosidad mientras Brody asentía con semblante serio. -¿De donde?
-Compartimos una obra de teatro hace poco más de tres años atrás. Se sintió amenazado por mi "talento"- dibujo comillas mientras rodaba los ojos. -Invento que lo acose en uno de los baños, hablo con el director y el productor de la obra dándoles a elegir entre él y yo. Sabia que era una decisión difícil por lo tanto se las hice fácil presentando mi renuncia- Quinn se separo de él y se sentó correctamente para seguir escuchando el relato mientras el chico imitaba su posición. -Tengo entendido que algo parecido paso con Luke Hansson, en su ultima obra. Al pobre lo echaron y St. James siguió en su papel de estrellita como si nada hubiese pasado.
-¿Conoces a Luke también?- pregunto Quinn con el ceño fruncido.
-Hemos hablado algunas veces pero no llegamos a ser amigos, solamente somos simples conocidos- respondió Brody encogiéndose de hombros mientras Quinn se cruzaba de brazos. -Es un buen chico, es amigable y tierno- Quinn realizo una mueca haciendo reír a Brody. -¿Qué pasa? ¿No te cae bien Luke?
-No es eso, ni siquiera lo conozco más allá de un "Hola, ¿Qué tal?" pero es amigo de Rachel o pretende ser algo más, no lo sé- respondió Quinn intentado no ser demasiado expresiva.
-¿Estas celosa de Luke?- se rió Brody mientras Quinn adoptaba una pose más infantil. -Quinn, él es... Ey, tu teléfono se prendió.
-No quiero saber nada con ese teléfono, seguramente es Rachel y no quiero hablar ahora con ella- repuso Quinn recostándose nuevamente en el sofá.
Brody se encogió de hombros y anuncio que prepararía café. Mientras tanto ella se quedo pensando en todo lo que habían hablado en los últimos minutos. Weston tenia razón, St. James era capaz de todo y eso encendió una luz en su cabeza. Si Rachel lograba entrar a la obra de teatro del señor Harper y a su vez salia con el chico de la obra competitiva eso daria mucho de que hablar entre la prensa teatral. Un romance al mejor estilo Romeo y Julieta, más prensa, más luces, más fama, todo lo que Jesse quería pero para eso necesitaba a Rachel. Fue en ese entonces que en su mente apareció la posibilidad de que quizás Rachel no tenia nada que ver en todo eso, ¿Qué pasaba si Jesse la beso y ella no quería? ¿Y si todo lo que le había dicho los últimos días era verdad? ¿Si realmente quería conquistarla y no era un juego? Su corazón se aferro a esas posibilidad mientras que tomaba su teléfono de la mesa ratonera de la sala de Brody.
Cinco llamadas perdidas y diez mensajes de texto de Rachel, tres mensajes de Kurt y uno de Santana. Los mensajes de Hummel eran básicamente para saber si esta bien y si Rachel estaba con ella por que había desaparecido del teatro. Aquello, a pesar de todo, la preocupo y mucho. El de Santana era para decirle que St. James había obtenido su merecido y la obligaba a hablar con Rachel. Leyó los de la morena y el alma se le vino a abajo. Todos decían casi lo mismo, que debían hablar, que necesitaba explicarle las cosas, que solo ella le importaba y el que se convirtió en su favorito:
-Quinn, hasta hace unos días atrás eras solamente mi mejor amiga y ahora eres la mujer con la que quiero empezar algo, la que con el correr de los días se gana un pedazo de mi corazón, ¿De verdad piensas que prefería a Jesse antes que a ti? Cuando quieras hablarme, avísame. Te estaré esperando. (R)
-Deberías hablar con ella. Seguramente estará preocupada por ti- sugirió Brody mientras la rubia escribía en el teclado del móvil.
-Déjame pensar un poco en lo que acaba de pasar y luego hablamos. Lo prometo. (Q)- escribió la rubia y le envió el texto a la morena.
-¿Le escribiste a ella?- cuestiono Brody pasandole una taza de café que la rubia acepto con una sonrisa en los labios.
-Si. Le dije que después hablaremos- respondió Quinn conectando sus ojos verdes con los azules de Weston. -Tengo muchas cosas en la cabeza, Brody. Por un lado quiero pensar que no tuvo nada que ver, y sé que si hablo con ella y me dice eso me olvidare de todo lo que paso, pero cuando logro convencerme de eso a mi mente llega la imagen de ella besándose a St. James y no puedo evitar creer que soy un juego para ella.
-No creo que seas un juego para ella, Q- replico Brody y Quinn la miro desconcertada. - No mires asi, sabes de lo que hablo. Yo tendría que estar muerto de tantas miradas asesinas que me lanzo aquel día del acto escolar- La rubia soltó una pequeña carcajada. -Yo creo que si le gustas. Deberías hablar con ella, sobre todo cuando le digan que la escogieron para el papel.
-¿La eligieron a ella?- pregunto Quinn con emoción mientras Brody se encogió de hombros.
-Harper esta loco por ella, esta enamorado de su talento y el hombre que estaba al lado de él es su esposo- explico Brody con una sonrisa. -Lo complace en todo. Lo que Harper quiere, Harper tiene. Ademas estoy seguro que Rachel conseguirá el papel de Bella no solo por tener loco al viejo Harpy sino por su talento.
Se sentía orgullosa de Rachel y deseaba con todo su corazón que la morena consiguiera el papel protagonico. Sabia que lo lograría con o sin el viejo Harper pero aun asi los nervios se apoderaron de ella. Más allá de todo lo que habían pasado eran mejores amigas, debía estar al lado de Rachel en ese momento.
Por otro lado la morena estaba en el departamento que ocupaba con Quinn, más precisamente en la biblioteca recostada en el sofá donde se besaron por segunda vez en aquella noche en la cual todo cambio. Necesitaba estar en su lugar, aquel que había sido testigo de los primeros besos que se entregaron. La habían llamado hacia pocos minutos atrás desde la oficina del señor Harper para anunciarle que le habían elegido como la protagonista de la obra. Se emociono pero no tanto, no tenia ánimos de festejar cuando sentía que había perdido a Quinn. Maldecía a St. James una y otra vez por haber hecho que todo se complicara. Estaba bien con Quinn, conociéndose más allá de la amistad pero tuvo que aparecer él y arruinarlo todo. Con el koala que la rubia le regalo se recostó en el sofá y poco a poco fue quedándose dormida con lagrimas en los ojos.
Todo estaba en silencio cuando la rubia entro a su departamento. No sabia si la morena estaba allí pero era un buen lugar donde buscar. Busco en la cocina, en la sala, el comedor, las habitaciones de ambas y los baños tanto el de arriba como el de abajo y no la encontró. Se estaba por ir nuevamente cuando se dio cuenta de que no había revisado la biblioteca.
Se acerco hasta allí, su corazón dio un vuelco cuando la encontró dormida con el koala de peluche que ella le regalo entre sus brazos y huellas de lagrimas en sus ojos, lo cual termino de destrozar su corazón. Poco a poco fue avanzando y se arrodillo frente allá para limpiar las lagrimas mientras la morena se removía parpadeando varias veces hasta despertar.
-Hola- susurro Quinn cuando los ojos de Rachel se enfocaron en ella. Estaban completamente rojos y aquello disipo todas sus dudas. Rachel, al igual que ella, era la victima de todo eso. Sin poder contenerse la abrazo, la abrazo muy fuerte mientras la morena hacia lo mismo.
Rachel sollozo sobre su hombro durante varios minutos. No sabia cuanto había necesitado ese abrazo por parte de Quinn hasta que por fin lo sintió. Ver los ojos de la rubia cargados de tristeza y dolor fue demasiado para ella. Se separo para poder mirarla directamente y se encontró con aquellos ojos verdes que la volvían loca.
-Hola- repitió de nuevo Quinn esbozando una sonrisa mientras limpiaba las lagrimas de los ojos de Rachel. -Ya no llores más.
-No puedo- replico la morena tomando la mano de Quinn. -No puedo cuando sé que tú estas sufriendo por mi culpa, sabiendo que te tuve y te perdí, que lo que teníamos se acabo... No puedo, Quinn.
-Respondeme una cosa pero con sinceridad. Olvídate de lo que estamos empezando, recuerda que somos amigas ante todo, ¿Si? Entonces, por respeto a esa amistad me dirás la verdad- sentencio Quinn mientras Rachel asentía con énfasis. -¿De verdad quieras conquistarme por que lo sentías o solo fui un juego para ti? Alguien con quien pudieras olvidar a Jesse.
-¿Qué? Por supuesto que no, Quinn- respondió la morena mirándola directamente a los ojos para que supiera que decía la verdad. -Jamas fuiste ni seras un juego para mi. Tú me gustas, me gustas de verdad y con respecto a Jesse yo no sabia que él iría a mi audición, que me besaría a la fuerza- Rachel realizo una mueca de asco que hizo sonreír internamente a Quinn y prender en ella una luz de esperanza. -Que diría toda esa estupidez de que volvimos cuando no es cierto.
-¿No-no volviste con él?- Cuestiono Quinn intentando ocultar su emoción mientras Rachel negaba con la cabeza. -¿Me lo juras?
-Juro que es cierto, Q- respondió Rachel acariciándole las mejillas borrando el rastro de lagrimas que había quedado marcado. -No quiero ni puedo volver con él, ¿Sabes por qué?- Quinn negó con la cabeza y Rachel unió su frente con la de la rubia. -Por que tengo todo lo que quiero y necesito enfrente de mi. A mi hermosa ovejita, a la madre de mi hijo koala, al ángel de cabello rubio y ojos verdes y por sobre todas las cosas a mi mejor amiga... Te quiero solo a ti, Quinn. A nadie más.
-¿Jesse significa algo para ti?- cuestiono Quinn. Necesitaba sacarse todas esas dudas de encima antes de creer en Rachel nuevamente. Hasta el momento sentía que estaba siendo sincera. -¿Sientes algo por él?
-Absolutamente nada- respondió Rachel con sinceridad. -Ni siquiera moví los labios cuando me besó y...- Rachel bajo la mirada pero Quinn le levanto el rostro para mirarla y que siguiera hablando. -Tampoco eran tus labios lo que me besaban, Quinn.
-¿Cuando te beso yo sientes algo?- pregunto la rubia con una ceja en alto mientras Rachel se ruborizaba.
-Algo es poco- respondió Rachel por lo bajo haciendo sonreír a Quinn. -Dame tu mano- La rubia hizo lo que le ordeno mientras Rachel se llevaba su mano a su corazón. Abrió los ojos completamente sorprendida cuando sintió los latidos. -¿Te das cuenta? Solo tú generas eso en mi. Solo por ti late asi... Solamente me importas tú, Quinn.
Aquello a pesar de todo le había devuelto el alma al cuerpo a la rubia. Podía sentir la sinceridad de Rachel en cada palabra, en cada cosa que le decía o hacia, como sus ojos no perdía contacto en ningún momento y lo mejor de todo era su corazón latiendo rápidamente en su mano. Sonrió feliz por primera vez después de todo lo que paso y lo hizo por el simple hecho de saber que el sentimiento empezaba a ser mutuo. Si St. James presentaba guerra, ella se la iba a dar y estaba lista y dispuesta a ganar cada batalla, siempre y cuando Rachel estuviera a su lado.
-Va a ser difícil ahora- susurro la morena llamando la atención de Quinn. -Digo, volver a ser simplemente tu amiga pero estoy dispuesta a soportarlo si de esa forma te tengo a mi lado. Solo eso necesito.
Quinn no dijo nada, quito al koala del sofá y lo dejo en el suelo cuidadosamente, se arrodillo frente a Rachel entre sus piernas y se apodero de la cintura de ésta haciéndola temblar. La miro directamente mientras se acercaba de a poco hacia sus labios al tiempo que Rachel le rodeo el cuello con sus brazos con timidez, como si sintiera miedo de realizar un movimiento en falso y terminar con aquel momento.
Cuando sus labios se conectaron Rachel sintió que perdía el aliento. Quinn la besaba con ternura y nervios como si fuera la primera vez que se besaban. Nada que ver cuando Jesse la beso, esta vez sintió un fuego quemandole por dentro, la necesidad de no dejarla ir nunca más de su lado y la certeza de saber que seguían donde se habían quedado antes de la aparición del chico en escena.
La rubia poco a poco fue recostándola en el sofá mientras se recostaba encima con cuidado. Su lengua pidió permiso tímidamente en la boca de Rachel y ésta la dejo entrar sin problema alguno. Rompió el beso solo para hacerse dueña del cuello de la morena que enterró sus dedos en su cabello. La rubia volvió a sus labios mientras acariciaba la cintura de la diva. Rompió el beso solamente para recuperar el aire y para mirarla a los ojos.
-No quiero que seas solamente mi amiga, Rach- susurro Quinn acariciándole la mejilla. -No quiero por que ya no hay vuelta atrás. Me gustas muchísimo y es algo que crece cada día más, con cada cosas que haces, con cada palabra que dices te haces dueña de mi corazón, por eso me puse asi cuando te vi con St. James, por que temo perderte, temo despertar este sueño que estoy viviendo a tu lado.
-Quinn... Quiero que tengamos nuestra primera cita- repuso Rachel completamente emocionada por las palabras de la rubia y por como todo había dado un giro que ella no esperaba. -¿Qué te parece este fin de semana? ¿Tú, yo y un fin de semana para nosotras solas?
-Pero este fin de semana es el cumpleaños de Britt- recordó Quinn mientras Rachel asentía acordándose ella también la conversación que tuvieron el día anterior en el taller mecánico con la chica rubia.
-Bueno, pero dijo que lo haría en la playa. El lugar perfecto para nuestra primera cita, ¿No te parece?- cuestiono Rachel mordiéndose el labio mientras Quinn asentía con una sonrisa completamente de acuerdo.
-Cualquier lugar es perfecto mientras tú estés ahí- indico Quinn con un rubor en las mejillas enamorando más a Rachel que se acerco para unir nuevamente sus labios en un nuevo beso cargado de sentimientos.
-Mmm... Con todo esto me olvide de contarte- susurro Rachel con una sonrisa acariciando la mejilla de Quinn y parte de su cuello con el dedo indice marcando un camino de ida y vuelta. -Me llamaron de la oficina del señor Harper y adivina qué...
-¡No!- Exclamo Quinn emocionada. -No me digas que... ¡¿Te dieron el papel?!- Rachel asintió con los ojos cerrados pero sin borrar la sonrisa. Soltó una carcajada cuando sintió los labios de Quinn por todo su rostro felicitándola y diciéndole lo orgullosa que estaba de ella. -¡Dios! Sabia que lo lograrías. Eres puro talento, mi am... mi amiga- corrigió la rubia ruborizándose mientras Rachel la miraba con una ceja en alto. Antes de decir algo más prefirió cambiar de tema. -Hay que festejar esto. Llamare a los chicos e iremos a comer todos juntos y brindaremos por estar la presencia de la futura actriz de Broadway.
La rubia se separo de Rachel y busco en su teléfono móvil el numero de la primera persona que debería saber aquello.
-¿Brody?- Rachel al escuchar el nombre del chico frunció el ceño antes de Quinn se acercara a ella para dejar un beso en sus labios. -Si, todo esta perfecto... ¡No! ¿De verdad?... Te felicito, amigo. A Rachel le dieron el papel de Bella... Ok, yo le digo. Gracias... Por eso mismo te llamaba. Iremos a festejar y quiero que estés con nosotros... Por supuesto, te llamo cuando tengamos el lugar elegido... Ok, adiós- Termino la llamada y se dirigió hacia Rachel que la miraba con curiosidad. -Brody obtuvo el papel de Gastón y envía sus felicitaciones para ti y dice que se siente honrado por trabajar contigo.
Antes de que Rachel pudiera decir algo más la rubia la beso una vez más hasta dejarla sin aliento. Después, mientras Rachel recuperaba el aliento, Quinn llamo a Santana, a Kurt y, para sorpresa de la morena, también llamo a Ashley.
-Debemos irnos. Nos están esperando en el taller de Britt y Eleo- indico Quinn tomando la mano de la rubia para salir de la biblioteca, pero asi como se fue volvió al lugar bajo el desconcierto de Rachel que sonrió cuando la vio aparecer con el señor koala Fabray en brazos. -No podía dejarlo ahí, tendrá frío. Ademas no sé a que hora volveremos asi que... Saluda a mamá, hijo- ordeno la rubia mientras acercaba el peluche a Rachel que hacia lo imposible por no reír. -Saluda a nuestro hijo, Berry- La morena le dio un beso al koala y después la rubia hizo lo mismo.
La vio alejarse de ella y subir hasta su habitación donde dejo al muñeco allí y luego volvió a su lado con una sonrisa de oreja a oreja. Rachel acepto gustosa la mano que la rubia le ofrecía.
-Crusoe, quedas a cargo de la casa. Aslan esta durmiendo el dormitorio de mamá Rachel y Stitch esta durmiendo en mi dormitorio- informo la rubia arrodillada junto a su perro mientras Rachel se mordía el labio para no reírse. -Te amo, bebé. Nos vemos más tarde.
-¿Stitch, Quinn?- pregunto Rachel saliendo del departamento mientras la rubia se encogía de hombros.
-A mi gusta... Stitch Fabray- repuso la rubia remarcando cada palabra con las manos. -Es mejor ese. No puede seguir llamándose señor koala Fabray. Ademas tampoco podemos llamarlo Experimento 626 por que...
-¿Quien es "Experimento 626"?- pregunto Rachel entrelazando sus dedos con los de Quinn mientras se dirigían hacia el ascensor disfrutando ese lado infantil que estaba mostrando la rubia.
-Es "Experimento 626". Se escribe 626 y se pronuncia 6-2-6, pausado- explico Quinn llamando la atención de Rachel que intento no reírse. -Como sea, Experimento 626 es el verdadero nombre de Stitch en la Comunidad Intergaláctica antes de escaparse de la nave que lo llevaba hacia su condena al exilio en un asteroide desértico y... Ey, ¿Te estas riendo de mi?
-Lo siento- se rió Rachel abrazando a la rubia por el cuello mientras ésta se hacia lugar en su cintura mientras el ascensor empezaba a descender. -Es que es... super tierno verte asi tan infantil. Me gusta... y me gusta que hayas bautizado a nuestro hijo como Stitch Fabray...
-Stitch Fabray Berry- aclaro la rubia quitando el cabello de Rachel de los hombros. -Crusoe también lleva tu apellido ahora, por lo tanto es Crusoe Fabray Berry, ¿Quieres adoptar también a Aslan?
-Contigo quiero todo- confeso Rachel siendo testigo de como una sonrisa asomaba en los labios de Quinn antes de besarla. Un beso pausado que afirmaba que se elegían una vez más a pesar de lo que había hecho Jesse. Por eso cuando se separaron la morena la miro a los ojos antes de volver a hablar: -Luchare por nosotras, Quinn. Luchare por esto, por ti, por mi, por un futuro juntas. Lo juro. No me importan cuantos tipos se me acerquen por que solamente tendré ojos para ti.
-Me gusta escuchar eso... por que yo también luchare por nosotras, Rachel- dictamino la rubia acompañando sus palabras con un beso en los labios de la morena. -Matare a Jesse si se vuelve a acercar a ti. Eres mía y de nadie más. Quiero ser yo quien te haga feliz, preciosa.
-Créeme que quiero que seas tú la causante de eso- Repuso Rachel volviendo a besar a la rubia sellando aquella promesa. Iban a profundizar el beso pero la puerta del ascensor abriéndose se los impidió.
Salieron juntas del edificio con sus manos unidas, comportándose como una pareja mientras le hacían la parada primer taxi que encontraron. En el interior del vehículo Rachel se recostó sobre el pecho de Quinn sintiendo los latidos del corazón de ésta en su espalda mientras jugaba con sus manos, comprobando una vez más lo perfecta que se veían juntas.
Quinn por otro lado no podía dejar de mirarla, disfrutando las caricias que dejaba en sus manos generando miles de descargas en todo su cuerpo. Hacia horas atrás había estado sufriendo por culpa del idiota de St. James creyendo que había perdido a su morena y ahora allí estaba completamente feliz por saber que solamente fue un nuevo obstáculo que lograron superar.
-¿Como quieres que sea nuestra primera cita?- pregunto Quinn llamando la atención de Rachel que la miro con una sonrisa en los labios. -Ya sabes, me la imagino tú y yo caminando por la playa, tomadas de la mano, viendo el atardecer juntas, aunque prefiero más el amanecer...
-De verdad quieres esto- comento Rachel en voz baja y con los ojos brillosos mirándola directamente a los ojos mientras Quinn asentía con énfasis. Se mordió el labio y dejo un beso prologado en los labios de la rubia. -Me hace bien saberlo, por que yo también lo quiero.
Quinn sonrió completamente feliz mientras llegaban al taller mecánico. Se bajaron del taxi y emprendieron camino hacia el galpón con sus manos entrelazadas y dejando alguna que otra caricia en el rostro de la otra mientras se reían disfrutando de la compañía de la otra. Cuando entraron todos se giraron para verlas y las mayorías de las miradas se posaron en sus manos entrelazadas, pero ellas prefirieron no darle importancia a eso y fingir normalidad.
Rachel se llevo las manos al pecho cuando vio un cartel hecho a mano con crayones y marcadores que decía "Felicitaciones ayudante de Santa". Sintió los abrazo de Britt y Eleonor que la felicitaron y le dijeron que debía tener cuidado con Bestia, aquello la hizo reír. Santana, Kurt y Brody también le entregaron sus abrazos y cada uno le decía lo orgullosos que sentía de ella. A lo lejos vio a Ashley con expresión de no saber si acercarse o no. Sabia que parte de esa inseguridad de la pelirroja se debía a ella, por lo tanto le hizo una seña con la cabeza para que se acercara.
-Juro que no quiero nada con Quinn- le susurro la pelirroja en su oído haciéndola reír. -Por cierto... Felicitaciones.
-Gracias, Ashley- Rachel le dedico una sonrisa a la pelirroja pero aun asi no pudo evitar acercarse y susurrarle en el oído: -Puedes ser amiga de Quinn pero no más que eso, pelirroja.
-Rachel, ¿Es en serio? ¿Tienes celos de mi?- pregunto Ashley en un susurro también mientras Quinn las miraba de lejos. -Si es asi no deberías por que sentirlos. Eres hermosa y Quinn solo tiene ojos para ti. En el estudio habla solamente de ti y de sus sobrinos, deberías escucharla- Rachel la miro sorprendida por esa información y estaba dispuesta a preguntar más cosas pero Eleonor llevándose a Ashley se lo impidió pero aun asi escucho que la pelirroja le decía: -Deberíamos tomarnos un café uno de estos días.
-Mmm... ¿Tan rápido me cambiaste, Berry?- cuestiono Quinn en su oído mientras la abrazaba por detrás haciéndola estremecer. -¿Que les diré a nuestros tres hijos cuando regrese a casa?
-Le dirás que su mamá Rachel no quiere a nadie más a su lado que a mami Quinn- respondió la morena girándose para mirarla a los ojos encontrándose con la sonrisa tímida de Quinn que se acerco a ella lentamente para besarla pero la morena giro la cara y el beso fue a parar a su mejilla: -Aquí no, Quinn. Hay demasiadas personas... y no es que me avergüence de esto- agrego mirando a la rubia. -pero es que mira hacia donde esta Santana- la rubia le hizo caso encontrándose con la latina que las miraba disimuladamente mientras Britt le ofrecía un pedazo de pizza: -¿Ves? Nos mira como si fuera una mamá que esta esperando atrapar a su hija con las manos en la masa.
-No seas exagerada- Rachel soltó una carcajada cuando Quinn le dejo un beso en su cuello. La rubia desvió la vista hacia donde estaba la latina y la descubrió mirándolas con los brazos cruzados y una ceja en alto antes de ser arrastrada por Britt hacia donde estaban bailando Kurt, Ashley y Eleonor al ritmo de la música colocada en el estéreo del auto. -Mmm... creo que no exageras tanto. Lo mejor sera irnos a otro lugar donde solo seamos tu y yo, ¿Qué te parece?
-No trajimos auto y no quiero irme en el auto de Eleonor por que nos llamaría cada rato para saber como esta su bebé- indico Rachel mientras Quinn se alejaba de ella dirigiéndose hacia donde estaba su amiga de ojos azules.
-Ey, Eli- llamo la rubia cuando llego junto a la chica que hablaba en el oído de Ashley mientras esta se ruborizaba. -Lamento interrumpir su... conversación, pero podrías prestarme la llave de alguno de los autos de aqui que no sea el tuyo, morocha.
-Mmm... no tengo ningún auto disponible, a todos les falta algún repuesto pero, ¿Qué me dices de una moto?- Quinn asintió y Eleonor se fue en busca de las llaves dejando a la rubia con Ashley que miraba para otro lado.
-¿Pasa algo con mi chica Eleonor, Ash?- Le pregunto Quinn a Ashley una vez que Eleo desapareció.
-Tenia entendido que tu chica era aquella que esta allí asesinándome con la mirada- replico Ashley riéndose mientras Rachel disimulaba mirar para otro lado. -Es hermosa, Quinn. Debes cuidarla, ¿Ok?... Y dile que hablaba en serio cuando dije lo de tomarnos un café.
Quinn asintió mientras Eleonor regresaba con las llaves en su mano y se las entregaba a la rubia. Le señalo donde estaba la motocicleta y Quinn se sorprendió cuando descubrió una Honda Twister 250. Era un poco grande para ella pero aun asi la idea de escapar de allí con Rachel fue mucho mejor.
-¿Lista para irnos?- pregunto la rubia cuando salio fuera del galpón donde Rachel estaba esperándola. Le paso el casco a la morena mientras ella ponía en marcha la moto y sonrió completamente feliz cuando Rachel se coloco detrás de ella y se aferro con fuerza a su cintura. -Pensé que no te gustaban este tipo de cosas.
-Hasta hace un tiempo atrás tú tampoco me gustabas y míranos ahora- replico Rachel sorprendiendo a Quinn que se coloco ella también un casco y comenzó a conducir sin rumbo fijo. Lo único que necesitaba era a Rachel aferrada a su cintura. -¿A donde vamos?
-Aun lugar donde solo estemos tú y yo sin ex's novios idiotas arruina futuros- respondió Quinn mientras Rachel chocaba su casco con el de la rubia haciéndola reír.
- 0 -
Bueno... como siempre Gracias a todos y por todo!
Como saben los fines de semana no actualizo pero aun asi me pegare una vuelta por acá mañana para responder los reviews ya que ahora no podre hacerlo por que estoy corta de tiempo. Responderé todos... Desde ya Gracias por la paciencia :)
No tengo nada más agregar, salvo agradecer a aquellas personas a las cuales no puedo responderles los reviews pero que sepan que tomo en cuentas sus opiniones al igual que lo hago con el resto :)
Hasta la próxima!
Besos & Abrazos!
