Glee ni sus personajes me pertenecen. yo solo juego con ellos :P
Capitulo 17. Preguntas no formuladas
-Hora de irnos- susurro Quinn en el oído de Rachel mientras ambas veían la puesta de sol en aquella playa que fue testigo de todas las cosas que hicieron y dijeron a lo largo de aquel día que ya estaba llegando a su fin.
Quinn se recostó hacia atrás colocando las palmas de sus manos en la arena mientras que Rachel, entre sus piernas, se recostaba mejor en su pecho con los ojos cerrados disfrutando los últimos momentos de aquel día. Sentía esa paz interior que hacia tiempo no sentía y como plus tenia a Quinn a su lado.
-No quiero irme aun, Quinn- indico la morena mientras la rubia la abrazaba por la cintura y se tiraba para atrás haciéndola reír mientras le hacia cosquillas luchando con la morena que quería soltarse. -¡Dios! Eres completamente infantil.
-Te gusta que sea infantil- replico Quinn con una ceja en alto y una sonrisa soberbia en sus labios mientras Rachel se giraba para mirarla.
-Amo que seas infantil- Aclaro la morena con un rubor en las mejillas mientras que la rubia se mordía el labio sintiendo como la felicidad hacia aparición nuevamente en todo su ser. Sabia que aquello había sido un desliz de Rachel, el lugar la llevo a decir aquel "Amo" que había pronunciado por eso lo dejo pasar.
-¿No quieres que nos vayamos aun?- pregunto la rubia para quitar la tensión que había aparecido en la morena y se dio cuenta de eso cuando la vio soltar un suspiro. Rachel negó con la cabeza. -Esta bien, nos iremos más tarde. Ahora date vuelva sino te perderás la puesta de sol.
-Tengo algo más hermoso en frente de mi- susurro Rachel haciendo ruborizar a la rubia que bajo la mirada completamente ruborizada causando ternura en la morena. -Aww... Mi ovejita se pone coloradita.
-¿Por que hablas con diminutivos, R?- pregunto Quinn entre risas mientras la morena tomaba su mano entre la suya. La vio esbozar una tímida sonrisa sin dejar de mirar sus dedos entrelazados. -¿Qué pasa?
-Nada- respondió la morena escogiéndose de hombros pero la ceja en alto de Quinn la hizo ceder. -Es solo que... estamos juntas. Por que... por que estamos juntas, ¿Cierto, Quinn?
-Ahora me siento presionada- Bromeo la rubia fingiendo incomodidad y nerviosismo pero la cara de susto de Rachel la hizo retroceder con la broma. -Solo bromeaba. No hay nada que quiera más que estar contigo, mi Frodo.
Se acerco a la morena y la besó para que supiera que lo que decía era cierto. Que realmente quería estar con ella y que ya no habían dudas, o al menos no tantas, después de que ambas pronunciaron aquel "Te quiero" que les marco un antes y un después en su relación, no solo de amigas sino que también en la que estaban empezando a tener.
-No te pediré que seas mi novia en la primera cita, pero quiero que sepas que solamente quiero estar contigo- susurro Rachel mirándola a los ojos mientras que el viento azotaba el cabello de Quinn colocando varios mechones en su rostro y obstaculizando la visión de la morena que con paciencia fue quitándolos de a poco. -Eres hermosa, Fabray.
-Tú lo eres más, Berry- replico Quinn con emoción haciéndose dueña de la cintura de Rachel mientras se acercaba para besarla nuevamente.
Rachel sujeto el rostro de la rubia mientras saboreaba sus labios, aquellos que pensó que jamas besaría y que ahora eran su perdición. Si alguien le hubiese dicho tiempo atrás que ahora estaría besando a Quinn Fabray, la chica de la cual tenia prohibido enamorarse, no lo hubiese creído. Se hubiese reído de esa persona en la cara pero ahora allí estaba, disfrutando de los labios de la rubia sobre los suyos, sus lenguas jugando tímidamente, como si fuera la primera vez que hacían contacto, la sonrisa de Quinn en medio del beso que la llevo a sonreír a ella también.
-Me gustas tanto- indico Quinn con la voz entrecortada mientras la morena repartía besos por su cuello y rostro haciendo que su piel se erizara. -De verdad me gustas muchísimo.
-Tú también me gustas muchísimo, Quinnie- replico Rachel mirándola los ojos siendo testigo de como un brillo especial invadía los ojos verdes de Quinn que esa tarde parecían más claros de lo que eran, lo cual significaba que no solo estaba contenta sino que también estaba feliz. Misma felicidad que ella sentía en ese momento. -Deberíamos volver. Debemos prepararnos para la fiesta de Britt.
-Si, y enfrentarnos a la mirada acusatoria de Santana- repuso Quinn rodando los ojos mientras Rachel se quitaba de encima de ella y le tendía una mano para ayudarla a levantar del suelo. -Prepárate, por que ahora se viene un ataque de "Mamá latina controladora, irónica y vigilante".
-No seas mala con ella, Quinnie- pidió Rachel mientras caminaban de la mano hacia donde estaba la bicicleta y el resto de las cosas. -Se preocupa por nosotras, por eso quiere saber todo a cada momento. Ademas, detrás esa coraza de latina mala e intimidante se esconde una chica dulce y cariñosa que siempre esta dispuesta a ayudar a sus amigos.
-Tienes razón- coincidió Quinn sonriendo. -La amo, es mi hermana pero eso no quita que a veces quiera arrancarle la cabeza por ser tan... tan ella.
-No seria Santana Lopez sino fuera... tan ella- indico Rachel haciendo reír a Quinn que se soltó de la morena para tomar la bicicleta del suelo.
Acomodo mejor su bolso en su hombro y se subió en la bicicleta mientras Rachel la observaba con una sonrisa enamorada en los labios y la canasta en las manos. Estaba por subirse al mismo lugar que había ocupado durante el camino de ida pero la rubia la detuvo y le señaló el lugar que quedaba entre el manubrio y el asiento.
-No me sentare en ese tubo, Quinn- se negó Rachel mientras la rubia la miraba con los brazos cruzados, el ceño fruncido y un leve puchero en los labios pareciéndose a una pequeña y caprichosa. Aquella imagen hizo reír a la morena que golpeo suavemente con la canasta a Quinn haciéndola reír también. -A ver, déjame un maldito espacio.
Antes de que la morena se sentara, Fabray coloco la toalla doblada en varias partes sobre el tubo de la bicicleta para que el trasero de Rachel no sufriera las consecuencias y sonrió con timidez cuando Berry la miro sorprendida antes de dejar un suave beso en sus labios.
Durante el camino de regreso ninguna dijo nada, Quinn iba concentrada en el camino pero no podía hacerlo mucho si Rachel de vez en cuando se hacia dueña de su cuello y de sus labios donde dejaba tibios y provocativos besos.
-Vamos a tener un accidente si sigues asi- Bromeo Quinn haciendo reír a la morena que le robo por enésima vez otro beso. -Ya lo he dicho. Que conste en actas que si morimos es por culpa del gnomo besador.
-Si morimos sera por culpa de la oveja egocéntrica- replico Rachel riendo mientras Quinn levantaba una ceja sin quitar su vista del camino. Rachel le iba a dejar otro beso en el cuello pero la imagen de la casa del tío de Eleonor se levantaba frente a ellas y para evitar sospechas se quedo donde estaba. -¿Por que teníamos que llegar tan rápido, Fabray?
-Por que no íbamos a quedarnos en aquella playa, Berry- respondió Quinn dejando un rápido beso en la cabeza de la morena sin ser testigo de la sonrisa que se apodero de la chica. -Al menos no hoy.
-¡Quédense donde están!- exclamo Santana cuando ambas chicas llegaron frente a la casa. Intercambiaron una mirada de desconcierto cuando la vieron desaparecer y luego reaparecer con una sabana blanca en la mano seguida de Eleonor, Britt, Kurt y Ashley. Se acerco a las chicas con una sonrisa diabólica y cubrió la cabeza y parte del cuerpo de Rachel con la sabana. Después se giro hacia los demás y grito: -¿Ven? ¡Les dije que Quinn había ido a buscar a E.T.!
-¡Santana!- reprocharon Quinn y Rachel al unisono mientras la latina se reía en compañía del resto que se desternillaba de risa varios metros más atrás.
-Ya, tranquilas- replico la latina quitandole importancia. -¿Donde estaban? Las estábamos esperando. Tyler, Mike y Marley ya llegaron y adivinen quien es el Dj.
-¿Quien?- preguntaron las otras dos al mismo tiempo mientras Santana las golpeaba en la cabeza. -¡Auch! ¿Por que nos golpeas?
-Por que están hablando las dos al mismo tiempo como si fueran gemelas- respondió Santana cruzándose de brazos con una ceja en alto que le indico a Quinn que se venia una de sus famosas preguntas reveladoras. -Algo esta pasando aqui... y yo lo averiguare, ¿Qué esta pasando entre ustedes dos?
-Nada esta pasando- volvieron hablar al mismo tiempo mientras que la latina rodaba los ojos.
-Como sea, negadoras- replico Santana mientras Rachel se quitaba la sabana de encima bajándose de la bicicleta. Pero una mueca de dolor al tiempo que la morena se frotaba el trasero llamo la atención de la latina. -¡Por los calzones de Merlín! ¿Qué le hiciste al trasero del Hobbit, Fabray?
-No le hice nada a Rachel. No la toque... ¡Lo juro!- exclamo la rubia con nerviosismo mientras Santana soltaba una carcajada y Rachel le acaricia el rostro a la rubia con ternura. -Dile que no te toque, Rach.
-Déjala- susurro la morena dejandole un beso en su mejilla antes de sentir que alguien la jalaba del brazo y la abrazaba con entusiasmo. Una cabellera casi idéntica a la de ella y unos ojos azules le indicaron de quien se trataba. -¡Marley!
Quinn soltó un suspiro y esbozo una sonrisa enamorada al ver como las primas Berry-Rose hablaban entre ellas, pero borro rápidamente todo eso cuando sintió la mirada de Santana observándola atentamente. La latina esbozo una sonrisa traviesa e inquisidora mientras asentía con la cabeza y aquello le indico que no se libraría tan fácil de sus bromas.
Fabray negó con la cabeza mientras se dirigía hacia el garaje de la casa a guardar la bicicleta y luego entrar a la casa a darse una ducha que necesitaba con urgencia. Con lo que no contaba era con Santana detrás de ella, se preparo para un interrogatorio que jamas llego y eso la sorprendió aun más.
-Distraeré a Britt mientras vas a comprar su regalo- indico la latina apoyándose un el auto de Eleonor que estaba allí. Quinn la miro con desconcierto, rodó los ojos y después agrego: -Le dijiste que irías a comprarle su regalo pero andas perdida desde la mañana con Berry, luego reaparecen y no traen nada más que sus sonrisas de idiotas enamoradas, pero ni rastro del regalo de B- Quinn sonrió en forma de agradecimiento por recordarle ese detalle. -Algún día tendrás que contarme en que andan tú y Willow, mientras tanto me haré la desentendida.
-Te amo, San- indico Quinn abrazando a la latina que correspondió el abrazo pero rápidamente se separo de la rubia y se fue del lugar.
La rubia salio del garaje y se dirigió hacia el interior de la casa encontrándose con Tyler Collins esperándola con una sonrisa en los labios. Corrió hasta el chico y le rodó la cintura con sus piernas mientras le llenaba el rostro de besos. Había extrañado a su amigo, no lo había visto desde hacia bastante tiempo y ya necesitaba saber que era de la vida del chico lejos de New York.
-Ey, parece que me extrañaste- Bromeo Tyler riéndose por que Quinn le mordió el cuello. -¡Oh, vampire Quinn!
-¿Con que 'vampire Quinn', eh?- intervino la voz de Rachel al tiempo que Quinn se bajaba de la cintura de Tyler esbozando una sonrisa de disculpas a la morena que solamente levanto su ceja. -Hola, Collins.
-Hola, Berry- saludo Tyler fingiendo seriedad pero soltó una carcajada cuando se acerco a la morena y la levanto del suelo haciéndola sonreír y viendo por el rabillo del ojo como Marley se acercaba a Quinn para saludarla.
-¿Qué tal va todo, rubia?- saludo Marley abrazando a la rubia que le correspondió el abrazo con sinceridad. -Espero que estés cuidando a mi prima, Fabray. De lo contrario te enfrentaras a mi, ¿Entendido?
-No me das miedo, Rose, pero tranquila que la estoy cuidando. Tú deberías cuidar de mi chico, de lo contrario te enfrentaras tú a mi- replico Quinn pellizcando suavemente la nariz de Marley que le pego un manotazo en la mano mientras fruncía el ceño. Después se alejo de la rubia y se llevo a Tyler con ella dejando a las dos chicas solas. Quinn se acerco a la morena con intenciones de abrazarla pero ésta se alejo. -¿Te dije que me encanta cuando te pones celosa?
-No son celos, son derechos de propiedad. No lo olvides- replico Rachel dándole la espalda a la rubia pero ésta la abrazo por la cintura mordiéndole el hombro. -¡Auch! dolió, Fabray. Si estas hambrienta ve a comerle el cuello a Collins.
-Prefiero comérselo a la persona que tengo entre mis brazos- indico Quinn con una sonrisa traviesa mientras le daba un mordisco en el cuello a Rachel haciéndola reír justo antes de que se girase para enfrentarse a sus ojos verdes. -Debo ir a comprar el regalo de Britt por que nos olvidamos ese pequeño detalle y tu querida 'mamá San' tuvo la consideración de recordarmelo.
-Esta bien, yo aprovechare para prepararme para la fiesta y luego debo hablar con Marley- informo la morena viendo como Quinn miraba alrededor para ver si alguien las miraba pero como no encontró a nadie aprovecho para besarla rápidamente. -Debes prepararte tú también, asi que no te demores mucho.
-No lo haré- dijo Quinn alejándose lentamente de la morena con una sonrisa en los labios pero antes de salir corriendo volvió y le dejo un nuevo beso en los de Rachel, que con sus ojos cerrados, le coloco su mano en su mejilla para retenerla un poco más. -Te veo más tarde. Te quiero.
-También te quiero- susurro para si misma por que Quinn no le dio tiempo a que se lo dijera a ella. Lanzo una ultima mirada hacia donde corría la rubia y la vio salir nuevamente con la bicicleta a toda prisa. Aquella imagen la hizo reír.
Se dirigió hacia el interior de la casa encontrándose con la mayoría de sus amigos ordenando algunas cosas, colocando las luces, poniendo los muebles pequeños en un lugar donde no estorbaran, preparando lo que seguramente seria la barra y la pista de baile donde Britt y Eleonor ya estaban bailando mientras que Santana y Ashley parecían luchar contra el impulso de no mirar. Subió hasta el dormitorio que seria suyo ese fin de semana y se encontró con Marley recostada en la cama con los ojos cerrados.
-¿Durmiendo?- pregunto la morena para saber si su prima estaba con sus cinco sentidos en alerta o por el contrario carecía de alguno. Marley gruño como respuesta pero no abrió los ojos sino que palmeo a su costado invitando a Rachel a recostarse con ella. -¿Esta todo bien?
-¡No!- exclamo Marley levantándose de golpe de la cama asustando a Rachel. -No esta todo bien. Se acerca la hora de la fiesta y yo no sé que ponerme. No quiero vestirme con algo demasiado sugerente pero tampoco con algo inocente. Quiero que me preste atención solamente a mi esta noche.
-¿Qué te preste atención? ¿Quien?- interrogo Rachel cruzándose de brazos y piernas mirando fijamente a su prima que ya adquiría un tono rosado en sus mejilla, lo cual le dio una pista a la morena sobre de quien podría tratarse. -¿Tyler tiene algo que ver?- Marley no respondió sino todo lo contrario, le dio la espalda y se giro para mirar hacia ventana donde ya se podía apreciar la llegada de la noche que parecía prestarse a ser la compañera perfecta para aquel festejo. -¿Él te gusta?
-No lo sé, R- murmuro Marley respirando con dificultad mientras se giraba para mirar a su prima. -No lo sé. Solo sé que me siento bien hablando con él, que las veces que me fue a ver a Lima me divertí muchísimo y que me hace olvidar a Jake, no olvidarlo a él por que ya lo hice, sino olvidar lo que me hizo.
-Te entiendo- susurro Rachel completamente perdida en sus pensamientos al tiempo que en su mente aparecía la imagen de Quinn sonriendole y detrás de eso todo lo que había pasado entre ellas. -Te entiendo perfectamente. Te lastimaron, pensaste que no volverías a creer nunca más en el amor pero aparece ella y te cambia los planes, pensaste que...
-¿Ella?- interrumpió Marley con el ceño fruncido sentándose al lado de Rachel que se ruborizo. -Pensé que estábamos hablando de mi y Tyler, no de Quinn y tú.
-Jamas nombre a Quinn- replico Rachel levantándose de la cama para buscar la ropa que se pondría para fiesta asi de esa forma no podría enfrentarse a las preguntas de su prima.
-No hace falta que nombres a Quinn, por que es obvio que hablas de ella. Siempre hablas de ella- indico Marley con gracia en la voz mientras Rachel la fulminaba con la mirada. -No me mires asi, sabes que es cierto. Mejor cuéntame como va todo después que me contaste lo de Jesse.
-Va todo bien. Como siempre- respondió la morena sin entrar en detalles. No es que no quisiera que los demás supiera de lo que pasaba entre ella y la rubia, por que si lo quería, pero por el momento prefería seguir en la clandestinidad. -Ya sabes, ella ejerciendo el papel de mejor amiga, yo a su lado... Lo mismo de siempre.
-¡Me estas mintiendo!- exclamo Marley cuando se dio cuenta de que Rachel no la miraba a los ojos. -Me estas mintiendo, Berry. ¿Qué esta pasando entre tú y Quinn?
-Nada esta pasando, Rose- negó Rachel escapando de la mirada de Marley mientras se dirigía hacia el baño a ducharse pero antes de perderse allí le lanzo una mirada a su prima: -Debería dejar de preocuparte por mi vida amorosa y concentrarse en la tuya. Tyler es un muy lindo y buen chico.
Sabia que con eso ultimo había dejado a su prima con la palabra en la boca, cosa que era un poco imposible teniendo en cuenta de que por sus venas corría sangre Berry, no en su totalidad pero si cierta cantidad. Fue desvistiéndose de a poco y su corazón dio un vuelco cuando descubrió que en su cuerpo había una mezcla de olor al mar con el perfume de Quinn, pero al mismo tiempo con la esencia de ella.
Dejo que el agua tibia recorriera todo su cuerpo eliminando todo rastro de aquella playa de su cuerpo pero eso no significaba que quería o podía quitar de su mente a Fabray, los besos que compartieron, las caricias que le proporciono la rubia debajo del agua, como la miraba con devoción y aquel "Te quiero" que jamas olvidaría. Aquella dos palabras la hacían temblar, le erizaban la piel y la llenaba de orgullo y felicidad. Eran las dos palabras que espero por años escuchar y si bien Quinn se lo había dicho miles de veces sabia que se lo decía como amiga, pero esta vez había sido diferente por el simple hecho de que era un "Te quiero" de algo más que amistad, un "Te quiero" que englobaba algo más complejo y maravilloso como lo era el amor que empezaban a sentir una por la otra.
Quinn por otro lado había llegado a la casa con las piernas completamente destrozadas por haber pedaleado tanto en aquel día. Hacia mucho que no andaba en bicicleta y estaba un poco fuera de forma. Si le hubiesen dado a elegir un vehículo hubiera elegido un automóvil o una motocicleta pero se quiso hacer la romántica ecologista que no usaba nada que pudiese contaminar el ambiente y ahora allí estaba pagando las consecuencias. Con el regalo para Britt en la mano entro a la casa encontrándose con el lugar perfectamente decorado para la fiesta y al fondo una cara que le resulto bastante conocida.
-¡Ey, sexy mamá!- exclamo Noah Puckerman desde el rincón donde se situaría el Dj aquella noche. Quinn avanzo hacia él con emoción mientras el chico hacia lo mismo regalandole un cariñoso abrazo cuando se encontraron. -¿Como esta la rubia de ojos verdes más hermosa?
-¿Qué-qué haces tú aqui?- pregunto Quinn acariciándole el rostro como si comprobara que de verdad el chico estaba allí.
-Seré el Dj de la fiesta- respondió Puck pasándose la mano por su cabeza donde su corte mohawk que aun persistía en su apariencia. -Brittany me llamo hace poco invitándome a su cumpleaños y como estoy probando suerte con la música me ofrecí como Dj.
-¿Desde cuando se conocen tú y Britt?- pregunto Quinn colocando su mano sobre la cabeza de su amigo para acariciar su pelo. El chico le regalo una de esas sonrisas que había heredado Beth de él y eso la hizo emocionar más aun. -¿Desde cuando eres Dj? ¿Qué paso con tu negocio de limpia piscinas?
-El negocio sigue intacto pero lo deje a mi hermano a cargo mientras yo busco otras alternativas- explico Puck abrazando a la rubia por los hombros mientras se dirigían al sofá para seguir conversando más cómodamente. -Dj soy hace poco. De hecho, mientras ejercía esa profesión conocí a B. Ella bailaba con la chica que parece Megan Fox, el asiático, Magic Mike y algunos más pero como el que tenia que pasarle la música nunca llego, me pasaron la pista que ellos habían preparado y asi los conocí.
-¡Dios! no puedo creer que estés aqui, Puckerman- repuso Quinn emocionada volviendo a abrazar al chico mientras éste le dejaba un beso fraternal en la cabeza. -Es bueno tenerte aqui de nuevo, aunque eso signifique solamente hacerlo por unas cuantas horas.
-Ey, me quedare el tiempo suficiente para que puedas hacer otra hermosa bebé rubia conmigo- bromeo Puck ganándose un manotazo en el hombro por parte de la rubia. -Solo bromeaba, Q. Sabes que nadie superara a nuestra primera y única hija.
-¿La has visto?- pregunto Quinn después de largo silencio con un nudo en la garganta mientras bajaba la mirada, pero Puckerman la tomo de la barbilla para regalarle una sonrisa cariñosa.
-Mmm... Me cruce con ella y Shelby hace poco más de un mes en Los Ángeles- contó Puck mientras los ojos de Quinn se volvían vidriosos pero aun sonrió por la noticia. -Shelby le dijo quien era yo. Me saludo correctamente, parece bien educada y... me dijo que era muy apuesto- Aquello hizo reír a Quinn mientras Puck le limpiaba las lagrimas que caían silenciosas por sus mejillas. -Es preciosa, Fabray. Es una mini tú. Digna hija tuya, elegante, con la frente en alto y ese aire de superioridad.
Quinn se mordió el labio mientras sonreia y negaba con la cabeza. Desde hacia prácticamente cuatro años que no veía ni tenia contacto alguno con Beth y no por que ella lo quisiera sino por que sabia que era lo mejor. Aun asi se sentía feliz cada vez que tenia noticias de ella. La tranquilizaba saber que la niña estaba creciendo con todo lo que merecía y que ella no pudo ni podría otorgarle jamas.
Estuvieron un buen rato hablando, poniéndose al día hasta que un carraspeo a sus espaldas los distrajo. A Quinn se le congelo el corazón cuando descubrió a Rachel al pie de la escalera con las manos adelante y una expresión tímida en su rostro. El vestido blanco, orden explicita de Britt, acompañado de unos tacones que no eran ni muy altos ni muy bajos, en conjunto con un ligero maquillaje y una trensa de lado fue lo que llevaron a Quinn a la perdición y a la necesidad de ir hasta Rachel y besarla como jamas lo había hecho.
-¡Oh, por dios! Miren lo sexy que se ve mi princesa judía- repuso Puckerman levantándose del sofá para ir hasta donde estaba Rachel que lo esperaba con una sonrisa en los labios pero sin quitar su mirada de encima de Quinn.
-¡Noah!- exclamo la morena riéndose cuando el chico la levanto en el aire y comenzó a dar vueltas en el lugar con ella en sus brazos hasta que se detuvo.
-Wow, quién te ha visto y quién te ve, Berry. Mucho hueso para un perro como St. James- repuso Puck mirándola de arriba a abajo haciéndola girar en el lugar mientras Quinn se mordía el labio luchando para desviar su vista para no mirarla pero lo cierto era que no podía.
-No estoy más con Jesse, Noah- informo Rachel lanzando una rápida mirada a la rubia que sonrió disimuladamente. -Me fue infiel y ahí quedo todo pero no quiero hablar de eso por que no vale la pena. Mejor cuéntame como va tu vida.
-Yo los dejo. Voy a ducharme- indico Quinn acercándose a los dos chicos. Le regalo un abrazo tierno a Puck y después se giro hacia Rachel regalandole una de sus sonrisas que decían las palabras que no salían de su boca. Quería besarla pero sabia que no podía. La morena se lo hizo fácil acercándose a ella para dejarle un beso en la comisura de los labios lo cual le genero miles de cosas en su interior. -Los-los veo luego.
Puckerman sonrió con picardía viendo como la morena seguía con la mirada a Quinn hasta perderla de vista. Sonrisa que aumento cuando la descubrió mordiéndose el labio después de soltar un suspiro.
-Oh, ya entendí- susurro Puck abrazando a Rachel por atrás mientras colocaba su mentón en el hombro de la morena. -Te gusta la mamá de mi bebé.
-Muero por ella, Noah- soltó Rachel de repente y sin darse cuenta haciendo reír a Puck. La morena se giro apuntándolo con un dedo. -Deja de reírte y no digas ni una palabra de lo que escuchaste.
-Ya era hora de que empezaras a sentir lo mismo que ella siente, Rachel- Repuso Puckerman sorprendiendo a la morena por esa información que ella no sabia. ¿Como que 'ya era hora'? ¿Qué significaba eso? ¿Que Quinn hace rato sentía algo por ella? Estaba a punto de preguntar cuando entraron el resto de sus amigos interrumpiendo la catarata de preguntas que pensaba formulárselas al chico del mohawk.
Dejo a todos allí que ya empezaban a beber y a bailar al ritmo de la música que Puckerman se encargo de colocar. Salio al patio trasero de la casa sentándose en uno de los asientos del lugar perdiéndose en sus pensamientos y con su corazón latiendole de una manera que le era imposible de controlar. Había muchas preguntas en su mente. ¿Qué era eso que dijo Puckerman? El 'Ya era hora' retumbaba en su mente una y otra vez llevándola a sospechar que había algo que ella no sabia pero que el resto si.
No estuvo segura de cuanto tiempo estuvo perdida en sus pensamientos hasta que escuchó la voz de Kurt cerca de ella. Parecía que el chico estaba hablando por teléfono y Rachel sonrió cuando escucho el nombre de Luke salir de los labios de Hummel. Se cruzo de brazos y espero a que su amigo reparara en su presencia lo cual lo hizo minutos más tarde abriendo los ojos completamente sorprendido mientras adquiría un tono rosa bastante revelador.
Rachel iba a preguntarle que se traía entre manos pero el chico se metió rápidamente a la casa mientras la morena se reía de la actitud de su amigo. La música seguía sonando, acompañada de varios gritos, en el interior de la vivienda y la diva se dispuso a entrar justo cuando Quinn salia a su encuentro.
Se le callo la mandíbula al suelo cuando la descubrió con un vestido suelto de color blanco como había ordenado Britt alegando que era fiesta temática, el cabello suelto pero con el flequillo recogido hacia atrás dejando su rostro al descubierto, sin mucho maquillaje, solo lo necesario y por ultimo una sandalias bajas que llamaron la atención de Rachel.
-Así estaremos a la misma altura- respondió Quinn cuando la morena le pregunto sobre eso. Es respuesta hizo reír a Rachel que bajo la mirada mientras Quinn se acercaba a ella para abrazarla por la cintura. -Estas hermosa... Muy hermosa, Rachel.
-Tú estas perfecta como siempre- respondió la morena con un nudo en la garganta por la proximidad de Quinn a su rostro. -¿Como haces para estar siempre asi?
-Solo lo hago para impresionarte- Bromeo Quinn acariciando la cintura Rachel mientras ésta miraba a los alrededores asegurándose de que nadie más las veía. Después de eso la vio acercándose a ella y besarla con necesidad. Necesitaba probar sus labios nuevamente y Quinn parecía querer lo mismo. Se separaron solamente cuando el oxigeno se les acabo. -Ven.
-¿Adonde me...?- empezó la morena siendo guiada por Quinn hasta una de las paredes del lugar donde quedaban ocultas de la vista de los demás. No pudo terminar su pregunta por que los labios de la rubia se lo impidieron.
Un beso que comenzó lento, saboreándose y disfrutando de las descargas eléctricas que generaban una en la otra. Poco a poco fueron profundizando hasta el punto de perder la cordura y el oxigeno llevándolas a detenerse una vez más. Cuando lo hicieron se quedaron con sus cabezas unidas mientras recuperaban el aliento perdido.
-Te quiero- susurro Quinn sin poder contenerse tomando por sorpresa a Rachel. No por que fuera la primera vez que lo escuchaba o por que le incomodase, sino por que la frase de Puck volvió a su mente: 'Ya era hora'.
-¿Hace cuanto?- pregunto Rachel con un hilo de voz y respirando con dificultad al tiempo que su corazón latía desbocado y un nudo se formaba en su estomago. -¿Hace cuanto me quieres, Q?- La rubia bajo la mirada mientras tensaba la mandíbula pero la morena no dio su brazo a torcer. -Quinn, mírame y dime hace cuanto me quieres.
-Hace rato- respondió la rubia para no decir una fecha exacta exponiéndose. Recién empezaban no podía decirle a la morena que desde hace años la quería... que la amaba. -Hace rato te quiero, Rachel.
La morena iba a preguntar cuanto era 'Hace rato' pero la llegada Eleonor alegando que se estaban perdiendo la fiesta las interrumpió y decidió guardar esa pregunta en lo más remoto de su cabeza para formularla más adelante y cuando estuvieran las dos solas. Quinn le tendió su mano para entrar a la casa encontrándose con sus amigos y algunas personas que Rachel no conocía.
-¿No sé suponía que la fiesta seria en la playa?- pregunto Rachel saludando a Puckerman que estaba en el rincón que funcionaba como la cabina del Dj. El chico la señalo con un dedo haciéndole saber que la próxima cancion seria dedicada a ella.
Soltó una carcajada cuando de repente empezó a sonar Barbra Streinsand de Duck Sauce, cancion pasada de moda, o al menos no el ultimo hit del año, pero efectiva como muy pocas. Se acerco a la mitad de la pista encontrándose con Eleonor y Britt bailando demasiado juntas mientras que del otro lado Santana y Ashley hacían lo mismo como si compitieran con las chicas de ojos azules. Aquello la hizo reír, más aun, hasta que vio como Quinn se hacia un lugar a su lado para bailar y eso se llevo toda su atención.
Poco a poco la noche fue dándole paso a la madrugada entre música y alcohol, mismo que ya empezaba a hacer efecto en el cuerpo de la mayoría de los invitados. Algunos estaban completamente desplomados en el suelo o en las escaleras, otros bailaban solos encima de la mesa o el sofá. Entre cancion, tragos, bailes, luces de colores, la locura de los invitados y muchas cosas más, ellas se concentraron en si misma besándose de vez en cuando allí en mitad de la pista o en algún lugar oculto y oscuro. Sabían que no había peligro de ser descubiertas por que sus amigos estaban completamente distraídos. En un rincón estaba Kurt besándose con un chico, un poco más apartada estaba Eleonor besándose con un rubio alto y cara de tonto mientras Ashley la miraba 'disimuladamente' con un vaso en la mano, vaso que se hizo añicos por la presión que ejerció la pelirroja al ver la escena. Cerca de donde estaba Puck ejerciendo de Dj estaban Santana y Britt diciéndose cosas al oído y Rachel hubiese jurado que ambas estaban ruborizadas pero no podía asegurar si era por el alcohol o por algo más, tampoco sabia si aquello era real o no, por que las luces no le permitía ver con claridad.
-Silencio... silencio, alumnos- pidió Tyler completamente ebrio apoyándose en Puck que se cruzo de brazos con una sonrisa en los labios. -¿Donde esta...? ¿Donde esta la recién casada?
-Querrás decir la cumpleañera- corrigió Quinn que parecía ser la menos borracha de todos. Incluso Rachel, que estaba sentada con Marley en uno de los sofás, andaba como un poco perdida riéndose y lanzandole besos desde lejos.
-¡Así se habla, Fabray!- exclamo Tyler dando un trago a su vaso de vaya uno a saber de que era. -¿Donde esta la cumpleañera recién casada?
-¡Aquí estoy!- grito Britt robandole un beso a Santana antes de dirigirse hacia donde estaba el chico. Junto con Quinn parecía ser una de las pocas con conciencia en aquel lugar. -Hola a todos. Gracias... Gracias por haber venido a mi cumpleaños y a mi boda- los que estaban más o menos conscientes se rieron de aquella broma pero al resto no había forma de hacerlos reaccionar. -Los que vinieron en camellos por favor déjenlos afuera y los que vinieron en alfombras voladoras pueden guardarlas en el cuarto de escobas debajo de las escaleras pero con cuidado, por favor. No vayan a despertar a Harry.
Aquello hizo reír a la mayoría a pesar de no saber de que se reían. Quinn negó con la cabeza y una sonrisa en los labios sabiendo que quizás ya era hora de dar por finalizada aquella jornada fiestera. Paso por entre los invitados, pisando alguna que otra parte del cuerpo de los que estaban tirados en el suelo, buscando a la única persona que quería rescatar de toda esa locura y la encontró. Rachel estaba riéndose estrepitosamente en compañía de Marley mientras cantaban algo por lo bajo, seguramente algo de Broadway. Sus ojos marrones se enfocaron en los de Quinn y esbozo una sonrisa que la rubia no llego a descifrar.
-Mira, Marley... Ahí esta mi chica- indico la morena señalándola antes de Quinn soltara una carcajada estrepitosa para que la chica se creyera que se lo tomaba en broma pero al parecer Marley estaba tan borracha que no le dio importancia a nada más por que de repente tiro la cabeza para atrás y allí se quedo. -Ey, se durmió nuestra madrina de bodas. Ahora tendré que buscar un padrino.
-Querrás decir una madrina- indico Quinn pero Rachel agito la mano mientras intentaba ponerse de pie aferrándose al cuerpo de la rubia para no caer a suelo.
-¡Weston!- grito la morena tratando de enfocar la mirada en Brody que bailaba en una de las mesas sin música y sin camisa haciendo las delicias de las chicas del lugar. El chico alzo la mano en señal de que la escuchaba. -¿Te gustaría ser el padrino de mi boda con Quinn?
-Claro, ¿Por que no?- respondió Brody cayéndose de la mesa. No se vio nada hasta que aparecieron sus dos brazos musculosos. -¡Alguien me empujo pero estoy bien!
Quinn soltó una carcajada mientras colocaba uno de sus brazos en la cintura de Rachel y el otro debajo de las piernas de la morena mientras ésta le rodeaba el cuello y escondía su rostro allí. A lo lejos vio como Ashley tomaba a Eleonor del brazo mientras que ésta sonreia con picardía. Britt se bajaba del escenario abrazada a Tyler y Puck volvió a subirle el volumen a la música para continuar con la fiesta.
-Quinn... Tú-tú de verdad me quieres, ¿No?- pregunto Rachel de repente mientras la rubia subía la escalera tratando de no caerse al suelo con la morena en brazos.
-Si, si te quiero. Te quiero mucho- respondió Quinn dejando un beso en la frente de Berry que sonrió. -Ahora duerme que mañana no te acordaras de nada.
-Si recordare. Recordare todo... ¡Todo!- replico Rachel mirándola directamente. -Te recordare a ti, ¿Sabes por que? Por que hace tiempo intente olvidarte pero no pude. Ni Jesse lo logro y ahora por fin te tengo a mi lado como la mujer de mi vida, la que siempre quise y por estúpida no espere.
Quinn quiso preguntar sobre aquello, saber más mientras intentaba controlar los latidos de su corazón pero la morena completamente dormida en sus brazos le indico que tendría que esperar para averiguar que significaba aquello. Por lo pronto debía recostar a Rachel en la cama y rezar para que al otro día la resaca de la morena no fuera tan insoportable, pero teniendo en cuenta todo lo que bebió, eso parecía imposible.
-Yo no sé si Jesse logro o no lo que tú querías- susurro la rubia viendo como la morena dormía en la cama mientras ella le quitaba el cabello del rostro. -Pero lo que si sé es que no te amó ni te amara como yo lo hago, mi amor.
Dejo un beso en la frente de la morena y luego se recostó a su lado abrazándola por la cintura sabiendo que su futuro con Rachel no era tan incierto como pensaba.
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Como siempre gracias por todo y a todos!
El lunes diré quien es el elegido como Luke Hansson. Por lo pronto creo que Kevin y Chase van en un empate con dos puntos cada uno pero pueden seguir eligiendo al resto :)
Perdón por no haber actualizado mucho más temprano! :)
Hasta la próxima!
Besos & Abrazos :)
