Glee ni sus personajes me pertenecen. yo solo juego con ellos :P

Capitulo 18. Catarsis

El olor a café, no solo en la cocina, sino en todo el departamento fue lo que despertó a Quinn aquel lunes por la mañana. Se sintió absurda cuando recorrió su cama en busca del cuerpo de Rachel a su lado y no lo encontró. Sabia que nadie más que ella estaría preparando el desayuno y eso la hizo sonreír completamente sorprendida. Se levanto de su cama y se dirigió hacia la cocina con Stitch en una mano mientras que con la otra se frotaba los ojos para terminar de despertarse. Por el camino se encontró con Aslan y Crusoe a los cuales les dejo un beso en la cabeza a cada uno.

Se mordió el labio cuando se encontró con Rachel de espalda hacia ella al tiempo que su mirada se perdía en el short de algodón que la morena había usado como pijama la anoche anterior y que se estaba convirtiendo en su tortura. Las piernas y el trasero de Rachel a primera hora de la mañana no era lo adecuado para su corazón.

-Asi da gusto despertarse cada mañana- susurro Quinn abrazando a la morena por la cintura antes de que ésta se girara para mirarla con una sonrisa en los labios. -Buenos días... Pensé que no sabias cocinar.

-Y sigo sin saber- indico Rachel con frustración. -Pero se trata de un simple desayuno, no de física cuántica. Solo son un par de tostadas, calentar el café y nada más. Algo básico que todo ser humano sabe hacer.

-Con que sepas eso a mi me basta- respondió Quinn alejándose de la morena para sentarse a la mesa mientras Rachel le pasaba la taza de café tomando una para ella también y sentándose al lado de la rubia. -¿Como amaneciste?

-Perfectamente. A tu lado siempre amanezco asi- respondió Rachel con una sonrisa tímida antes de que Quinn le regalara un beso en los labios. -Ya sabia que me faltaba algo.

Quinn rió mientras dejaba su desayuno a un costado y se acercaba más a la morena que la esperaba con una sonrisa traviesa en los labios. Rachel quito el cabello del rostro de la rubia mientras ésta cerraba los ojos para disfrutar de la sensación.

-Te quiero- susurro Rachel mirando directamente a Quinn.

-¿Te has despertado sensible hoy?- bromeo Quinn ganándose una suave cachetada en la mejilla por parte de Rachel. -No me golpees. No quiero ir a trabajar toda golpeada.

-Te lo mereces por romper el momento- replico Rachel mientras Quinn le robaba otro beso. -Ni lo intentes, Fabray. No vas a comprarme con un beso.

-Si tú lo dices. Tendré que buscarme a alguien quien si quiera mis besos- bromeo Quinn alejándose de la morena antes de agarrar su taza de café. -Ashley pasara a buscarme en unos minutos. Quizás ella si quiera besarme.

-Le cortare la cabeza a esa pelirroja si te toca un solo pelo- amenazo Rachel con el ceño fruncido haciendo reír a Quinn. -No estoy bromeando, Fabray. A ti también te asesinare.

-Si me asesinas te quedaras sin la mujer de tu vida- replico Quinn en voz baja recordando lo que había dicho la morena en la fiesta del cumpleaños de Britt.

El domingo por la mañana hubiera indagado sobre eso si no fuera por que Rachel no tenia ánimos ni para moverse de la cama. La morena había estado de mal humor todo el día, jurando a diestra y siniestra que no volvería a tomar nunca más, típica promesa de borracho. Quinn en cambio, tampoco estaba tan entera como había aparentado, al despertar lo primero que había hecho había sido vomitar hasta no dejar nada en su estomago. La única que sabia sobre eso había sido Ashley, por que el resto de sus amigos estaban iguales o peores que ella.

Cuando volvieron a su hogar, la tarde-noche anterior, Rachel ni siquiera tuvo ánimos de deshacer el equipaje, lo único que hizo fue cambiarse de ropa para colocarse el pijama y luego acostarse en la cama de Quinn. A los pocos minutos la rubia hizo lo mismo y se recostó a su lado. Le hubiese gustado amanecer al lado de Rachel pero el hecho de que la morena se hubiese despertado antes que ella para preparar el desayuno se robo más de un suspiro suyo.

-¿De donde sacaste eso?- cuestiono Rachel sorprendida por haber escuchado esas palabras de la boca de Quinn. Algo que siempre estuvo latente en su mente. -¿Puckerman te lo dijo?

-¿Puck? ¿Qué tiene que ver Puck en todo esto?- replico Quinn con desconcierto mientras Rachel adquiría un tono rosa en sus mejillas por meter la pata de esa manera. -Hay algo que no me estas contando, ¿Cierto?

-Tú tampoco estas siendo cien por ciento sincera conmigo- replico Rachel mirándola directamente y ahora fue el turno de Quinn de ruborizarse.

Se produjo un duelo de miradas en la cual ninguna de las dos dio su brazo a torcer. Había mucho que decirse, muchos secretos ocultos o quizás no eran muchos. sino uno solo que parecía ser que seria revelado en ese momento. Quinn levanto su ceja como dándole permiso a Rachel de que empezara ella primero a hablar pero la morena se cruzo de brazos y frunció el ceño, lo cual le indico a la rubia que ninguna de las dos estaba dispuesta a iniciar aquella conversación.

-¿Piedra, papel o tijera?- sugirió Rachel cansada del silencio que se produjo entre ambas. Quinn asintió y la morena se puso enfrente de su amiga para dar iniciado el desafío.

-Al mejor de tres- agrego Quinn agitando la mano mientras que Rachel hacia lo mismo. -Quien pierde inicia primero.

-¿Te das cuenta de lo infantil que es esto?- pregunto Rachel sonriendo y contagiando a Quinn. -Uno, dos, tres- Pego un grito de felicidad cuando Quinn le enseño su puño cerrado y ella su palma extendida. -¡Gane! ¡Te gane, Fabray!

-¿Quien es la infantil ahora?- murmuro Quinn rodando los ojos al tiempo que Rachel entrecerraba los ojos mirándola. -Ya, sigamos. Dijimos al mejor de tres y recién vamos uno. Asi que no festejes tanto, Berry. Puedo dar vuelta la torta.

-Qué irónico- repuso Rachel riéndose mientras volvía a agitar su mano en conjunto con Quinn. -¿Lista, Fabray?- Quinn asintió y ella agrego: -Prepárate por que besaras el suelo cuando yo gane.

Quinn no dijo nada, solamente sonrió de lado y dejo que la morena se confiara. Los dos siguientes puntos los gano ella mientras Rachel se cruzaba de brazos completamente molesta por haber perdido. Quinn, por otro lado, tomo a Stitch de la mesa para decirle un "Le gane a mamá Rachel" que molesto más a la morena.

-Ya, quita esa cara y empieza a hablar- ordeno Quinn cuando termino de festejar mientras se sentaba al lado de la morena que la miraba seriamente. -Cuéntame todo y no te guardes nada... por favor.

-Para ti es fácil decirlo por que no tuviste que luchar contigo misma para no sentir, o al menos borrar, lo que ya estabas sintiendo- replico Rachel en voz baja completamente nerviosa por que sabia que aquello marcaría un antes y un después con Quinn. Debía decir todo de una vez y dejar que las cosas tomen su curso. Sabia que había dos posibilidad en decir toda la verdad: Podía llegar asustar a Quinn y ésta saldría corriendo o bien podría quedarse a su lado y decirle que ella también estaba enamorada desde hacia bastante tiempo.

-¿Quien te dijo que no tuve que luchar conmigo misma para no sentir lo que se supone que no debo sentir?- cuestiono Quinn haciendo que Rachel la mirase sorprendida. -No me mires asi. No es mi turno de hablar, asi que sera mejor que empieces tú primero, por favor.

-¿Qué es lo que quieres saber?- pregunto Rachel adoptando una pose de superada aunque lo cierto es que por dentro se moría de miedo.

-Todo. Desde principio a fin- respondió Quinn con nerviosismo y un nudo en la garganta. Los minutos fueron pasando pero Rachel jamas comenzó con la historia, por lo tanto se armo de paciencia y respiro profundamente antes de continuar: -Ey, mírame Sé que estas nerviosa. Yo también lo estoy. Solo deja que me hable tu corazón. Yo dejare que te hable el mio, ¿Esta bien?

-No sé por donde empezar- susurro Rachel tomando las manos de Quinn para armarse de valor. -No sé que esperas que te diga.

-Yo solo te diré lo que más necesito saber y luego tú continuaras, ¿Ok?- pregunto Quinn y la morena asintió. -En la fiesta de Britt dijiste que... que ni siquiera Jesse logro hacer que me olvidaras, que por fin estabas con la mujer de tu vida y la que dejaste ir por no esperar- Trago saliva para eliminar el nudo en su garganta viendo como los ojos de Rachel se volvía cristalinos. -Solo quiero saber si eso fue o es real, si fue cierto y no producto del alcohol.

-¿Yo dije todo eso?- pregunto la morena sorprendida por lo que le acaba de decir Quinn. Vio como la rubia asintió y supo que ya no había vuelta atrás. Debía exponer su corazón y que fuera lo que tenia que ser. -Es cierto... Todo lo que dije fue cierto.

-Dime que es lo que estoy pensando- repuso Quinn con un dedo en alto y los ojos cerrados para concentrarse mejor en aquella revelación. Se sentía shockeada. ¿Rachel estaba diciendo lo que ella creía que le estaba diciendo? -Explícame por que juro que no lo entiendo.

-¿Qué no entiendes, Quinn?- cuestiono Rachel con aspereza y lagrimas en los ojos mientras se alejaba de la rubia para poder enfrentarse a ella y tener el espacio suficiente para emprender una huida si era necesario. -Dime, ¿Qué no entiendes? ¿Qué salí con Jesse para olvidarte? ¿Qué te veía con tus novios perfectos y yo en lo único que podía pensar era en que pegamento podía usar para unir los pedazos mi corazón roto? ¿Qué cada vez que me hablabas de lo contenta que estabas con ellos yo lo único que hacia era pensar de que piso tirarme? ¿Qué...?

-¿Por que jamas me dijiste nada?- pregunto Quinn en un susurro asimilando todo esa información. Aunque una parte de ella estaba feliz de escuchar todo eso. -¿Por que jamas me dijiste que te dolía cada vez que te hablaba de mis novios, Rachel?

-¿Qué esperabas, Fabray?- replico la morena paseándose por toda la cocina ida y vuelta, mientras acompañaba sus palabras con sus manos tratando se calmarse pero la mirada de Quinn encima de ella la ponía más nerviosa aun, eso sumado al hecho de que por más que limpiara sus lagrimas éstas volvían a caer. -Qué llegara a tu departamento y te dijera: "Ey, Q. Ya no hables de tus perfectos novios enfrente de mi por que muero por ocupar el lugar de ellos. Por que muero por ser yo quien besa tus labios, quien duerme a tu lado, quien te hace el amor, quien te dice que te ama a cada momento..."- La vio acercarse pero ella se alejo hasta chocar contra la heladera y al parecer eso fue de gran ayuda para Quinn que no detuvo su caminata. -Aléjate... Por favor, Quinn. Solo... aléjate.

-¿Por que?- cuestiono Quinn tocando el hombro de la morena que se estremeció al contacto. -¿Por que quieres que me aleje ahora de ti, Rachel?

-Por que estoy muriéndome- respondió la morena enfrentándola siendo testigo directo de las lagrimas que adornaban los ojos de Quinn. -Por que te estoy abriendo mi corazón, por que me siento vulnerable, por que se supone que es muy pronto para decir todas estas cosas, por que recién empezamos y tú solamente me quieres, mientras que yo muero por ti- bajo la mirada completamente derrotada respirando con dificultad mientras que las lagrimas caían al suelo. -Por que me jure a mi misma olvidarte y no pude. Te veía pasear de la mano con Tyler, con Jack, con el ultimo que no me acuerdo su nombre y yo lo único que podía hacer era desear que algún día yo pudiera estar asi contigo. Tomarte de la mano, no como mi mejor amiga, sino como mi pareja, la mujer que amo, mirarte a los ojos y soñar un futuro juntas.

-No-no sabia que-que tú sentías todo eso- repuso Quinn saliendo del shock que le produjo saber todo eso. Rachel le estaba diciendo que la amaba, que siempre lo hizo y ella no se había dado cuenta de nada. -¿Cuando... cuando empezó todo? ¿Por que jamas lo supe?

-No lo sé. Cinco años, seis como mucho- respondió Rachel con una sonrisa triste limpiándole las lagrimas a Quinn. -No preguntes como soporte tanto tiempo sin decirte nada por que ni yo lo sé. Solo sé que me dolía tenerte a mi lado y la vez no, ser tu amiga y no tu novia, fueron muchas las noches que me desvele llorando por ti, rogándole a un dios que parecía haberme olvidado, pidiéndole por favor que si no te tenia al menos me diera la oportunidad de olvidarte, de arrancarte de mi... hasta que llego Jesse- Quinn la miro con el ceño fruncido alejándose un poco para observarla mejor. -Al principio sus labios reemplazaron la ausencia de los tuyos, sus caricias hacían que olvidara las tuyas una milésima de segundo, sus palabras surtían efecto. Pensé que él sanaría mi corazón pero de repente tú ya no tenias novio, ya no me hablabas de tu vida amorosa, te interesaste más en mi y el papel de "amiga enamorada de su novio" pase a cumplirlo yo...

-Ni me lo recuerdes- susurro Quinn haciendo sonreír a Rachel apenas.

-Pasamos a estar más tiempo juntas y los "progresos"- la morena dibujo comillas al aire mientras rodaba los ojos. -se fueron a la basura. Mi corazón volvió a latir incontrolablemente cuando me mirabas, me hablabas, me abrazabas o simplemente estabas ahí al lado mio, sin hacer nada en concreto- Varias fueron las bocanadas de aire que tuvo que dar para tranquilizarse y continuar con su catarsis. -Con el correr del tiempo Jesse ya no llamaba mi atención por que en lo único que podía hacer era pensar en ti, preguntarme que era lo que estabas haciendo cuando no estábamos juntas, si pensabas en mi, si algún día podría ganarme tu corazón o simplemente si habías notado el vestido que me había comprado o mi nuevo corte de pelo solo para hacer que te fijaras en mi, pero jamas lo notaste.

-Si lo note- replico Quinn rápidamente con una sonrisa en los labios mientras se acercaba nuevamente a Rachel haciéndola temblar. -Si me di cuenta de eso, del vestido que te quedaba perfecto y que a mi me estaba volviendo loca. Rezaba por que fuera por mi por quien te vestías asi pero en fondo creía que era por Jesse que lo hacías.

-Pero te acabo de decir que fue por ti que me compre ese vestido- aclaro Rachel con una sonrisa tímida intentando alejarse de la rubia mientras que Quinn le tomaba el rostro para que la mirase a los ojos. -¿Ahora que hice? Ya dije todo lo que tenia que decir. Te abrí mi corazón, te dije que muero por ti, ¿Qué más quieres que haga, Quinn?

-¿Me amas?- pregunto Quinn con el nerviosismo que no debería sentir, no después de todo lo que Rachel había dicho momentos antes, pero necesitaba asegurarse antes de abrir ella también su corazón. -¿Estas enamorada de mi?

Rachel se mordió el labio viendo como los ojos de Quinn brillaban con emoción, expectativa y ansiedad por saber aquella respuesta y estuvo a punto de dársela si no hubiese sido por el timbre que sonó sacándolas de su burbuja pero ninguna se movió de su lugar. Rachel por no saber que hacer después de todo eso y Quinn por no querer irse sin su respuesta.

-Una de las dos debe ir a abrir- indico Rachel sonriendo mientras colocaba sus manos en la cintura de Quinn. -¿Vas tú o voy yo?- Quinn negó con la cabeza haciéndole saber que no se moverían de ahí. -¿No va a ir ninguna? ¿Qué pasa si es la pelirroja que estabas esperando para darles los besos que yo no quería?

-¡SI ERES ASHLEY CARTER ESPERA UN MOMENTO... Y SI NO ERES ELLA TAMBIÉN ESPERA!- grito Quinn haciendo reír a la morena al tiempo que el timbre sonaba por ultima vez en clara señal de que la persona había entendido el mensaje. Después se giro hacia Rachel y hablo en un tono normal. -¿En que estaba? ¡Ah, si! Estaba en que quería decirte que no quiero besar a nadie más que no seas tú... sobre todo ahora- Rachel sonrió con timidez mientras negaba con la cabeza como si no se creyera aquello. -¿Puedo besarte?

-¿Desde cuando pides permiso para besarme?- pregunto Rachel con sorpresa viendo como Quinn se ruborizaba.

-Desde que sé que el sentimiento es mutuo- susurro la rubia haciéndose dueña de la boca de Rachel que se aferro con más fuerza a la cintura de Quinn.

Un beso cargado de sentimientos, por parte de Rachel un "Te amo" silencioso que no había llegado a pronunciar, y por parte de Quinn un "Yo también" que gritaría cuando la morena le confirmara lo que ya empezaba a creer real. Un beso que las llevo a ambas a luchar por querer tener el control. Se olvidaron que había una persona esperando en su puerta, lo único que importaba eran ella besándose, luchando con sus lenguas y con sus manos que parecían no poder quedarse quietas como si necesitaran abarcar todo el cuerpo de la otra. Se separaron solamente cuando les comenzó a faltar el aire y se regalaron una sonrisa tímida que se vio interrumpida cuando el timbre volvió a sonar.

-¡TE DIJO QUINN QUE DEBES ESPERAR!- Grito Rachel haciendo reír a la rubia que volvió a atacar su boca pero con un beso más tranquilo, más suave pero con un dejo de deseo que le hizo saber a ambas que aquello solo era el comienzo.

-Ire a abrir antes de que nos tiren la puerta al suelo- susurro Quinn mientras Rachel asentía con los ojos cerrados. La rubia le robo un ultimo beso y fue a ver de quien se trataba. No sé sorprendió de encontrarse con Ashley, lo que si la tomo por sorpresa fue encontrarse con Eleonor que tenia cara de pocos amigos. -Hola, ¿Qué tal va todo?

-Teniendo en cuenta que me encontré con Carter en la puerta digamos que mi día no empezó de la mejor manera- respondió Eleonor entrando al departamento de Quinn sorprendiéndola con su respuesta mientras que Ashley tenso su mandíbula para no responderle a la morocha. -¿Donde esta Rachel?

-En la cocina- respondió Quinn con el ceño fruncido mientras Ashley la abrazaba por la cintura susurrando un "¿Ya nos vamos?" que le causo tristeza, no solo por que tenia que irse y dejar a Rachel allí cuando aun tenían muchas cosas de las cuales hablar, sino por que la pelirroja prácticamente suplico aquello. -Si, ya nos vamos. ¿Me esperas diez minutos que me ducho y salimos?- Ashley asintió tragando saliva y la rubia antes de irse se dirigió a Eleonor. -¿Has desayunado?

-No, necesitaba hablar contigo sobre algo- respondió Eleo cambiando su actitud hiriente por una timidez extrema. -Con Britt ya lo hable y me fue de gran ayuda hasta que salio con sus teorías de que debería hacer terapia con Lord Tubbington y no creo que un gato parlante me ayude.

-Te entiendo. Ve con Rachel y dile que te prepare algo para desayunar, ¿Si?- propuso Quinn y Page asintió antes de regalarle un beso en la mejilla e ir hacia donde estaba la morena. La rubia después se dirigió hacia Ashley y le regalo una sonrisa dulce. -Tú también ve con Rach. Dile que te prepare un poco de café si quieres y espérame allí. Tardare lo menos posible para no hacer tan larga tu tortura.

-No es una tortura. Es solo que... Tú has visto como me trata- Susurro Ashley completamente frustrada alejándose de Quinn mientras la rubia asentía. -No sé que le hice para que me tratara de esa manera.

-Eleonor es asi. Es como el clima, tiene días lindos y días grises, como cualquier persona- repuso Quinn intentando comprender la actitud de su amiga. -Seguro no es nada en contra de ti. Ya la escuchaste, necesita hablar de algo. Seguramente esta perturbada por eso y no tiene nada que ver contigo. Ya veras como solo es eso- Ashley asintió con resignación y Quinn le dejo una caricia en el hombro para tranquilizarla. -Ire a ducharme. Te veo en un rato.

Mientras tanto en la cocina Eleonor picoteaba una tostada mientras Rachel preparaba más café observándola de vez en cuando. Hacia poco que conocía a la chica pero por como se estaba comportando esa mañana se dio cuenta de que algo le pasaba.

-¿Esta todo bien?- pregunto Rachel mirándola mientras Eleonor negaba con la cabeza. -¿Te puedo ayudar en algo?

Eleonor no pudo responder por que Ashley hacia su aparición en la cocina con expresión tímida avanzando hacia Rachel para regalarle un beso en la mejilla. La morena le regalo una sonrisa mientras le ofrecía una taza de café que la pelirroja acepto gustosa.

-¿Como va todo?- pregunto Rachel después de unos largos minutos para romper el silencio viendo como Ashley y Eleonor se miraban disimuladamente sin que la otra se diera cuenta, lo cual le causo ternura. -No suelo preparar café muy de seguido asi que si esta horrible pueden decírmelo y no me ofenderé.

-Esta rico, Rachel- indico Ashley con una sonrisa sincera. -Es el mejor café que probé en mi vida, Si Quinn no te propone casamiento, definitivamente yo lo haré.

-Aww... ¿Puedo ser la dama de honor?- ironizo Eleonor mientras Ashley rodaba los ojos ignorándola. Page se cruzo de brazos y Rachel frunció los labios para no reírse. -¿Rachel sera tu esposa numero cuanto, Carter?

-La numero quince, ¿Algún problema con eso, Page?- replico Ashley mirándola con el ceño fruncido. Eleonor iba a contraatacar pero Rachel decidió interferir.

-Ya, basta las dos- ordeno la morena mirándolas alternativamente al tiempo que las dos chicas se desafiaban con la mirada. -¿Qué les pasa? ¿Por que se tratan asi? Tenia entendido que había buena relación entre ustedes dos.

-Ella es la del problema- acuso Eleonor apuntando a Ashley que negó con la cabeza.

-Eres tú la del problema, Eleonor- resoplo la pelirroja mientras la chica de ojos azules la fulminaba con la mirada. -Eres tú la que me trata mal y no sé por qué, ¿Qué fue lo que te hice para que me trataras tan mal?

-¡No darte cuenta de las cosas!- exclamo Eleonor acercándose a Rachel en busca de un abrazo mientras la pelirroja la miraba sorprendida. -Eso fue lo que hiciste mal.

-¿De que cosas me tengo que dar cuenta supuestamente?- cuestiono Ashley buscando explicaciones en Rachel pero ésta negó con la cabeza mientras Eleonor le rodeaba el cuello con sus brazos. -Eleonor, dime de que debo darme cuenta.

Pero Eleonor no contesto por que justo entro Quinn con una toalla en la mano secándose el pelo y llevándose toda la atención de Rachel. El corazón de la morena dejo de latir momentáneamente cuando la rubia le regalo una sonrisa acompañada de un guiño de ojos.

-¿Qué esta pasando aquí?- pregunto la rubia mirándola a todas por igual. Rachel se encogió de hombros mientras que Eleonor y Ashley se señalaban mutuamente acusándose. -¿Siguen peleando? ¿Qué les pasa?

-La culpa es de ella- dijeron las dos al mismo tiempo haciendo reír a Rachel que se soltó del abrazo de Eleonor para acercarse a Quinn.

-¿No probaron con hacer terapia de pareja?- bromeo Fabray colocando sus manos en la cintura de la diva mientras ésta le secaba el pelo con el ceño fruncido completamente concentrada.

-Deja de decir estupideces y apúrate que llegamos tarde, Quinn- fue la respuesta de Ashley con molestia. Quinn sonrió antes de entregarle un beso a Rachel en la mejilla como forma de agradecimiento y después salio nuevamente de la cocina a terminar de prepararse.

Quince minutos más tarde volvió a aparecer completamente lista para ir a trabajar. Llamo a Rachel para que uniera a ella en su habitación y la morena fue hasta allí con una sonrisa de oreja a oreja.

Después de que había sacado todo lo que tenia dentro respecto a sus sentimientos por Quinn se sentía liberada, como si se hubiese quitado un peso de encima pero aun asi tenia ese miedo a perderla. Quinn no le había dicho nada que ella pudiera tomar como reciproco, aunque aquel "Desde que sé que el sentimiento es mutuo" pronunciado por la rubia antes de besarla había encendido una pequeña luz de esperanza en su interior.

-¿Que pasa?- cuestiono Rachel una vez dentro de la habitación de Quinn viendo como esta estaba sentada en la cama con la mirada en el suelo mientras jugaba con sus manos como si estuviera nerviosa por algo. -¿Esta todo bien?

-Si. Es solo que quería despedirme de ti antes de ir a trabajar pero no quería hacerlo en frente de Eleonor o Ashley- respondió Quinn levantando su mirada al tiempo que una sonrisa tímida a parecía un sus labios. -Ademas quiero mi respuesta.

-¿Tu respuesta?- pregunto Rachel desorientada mientras Quinn se acercaba a ella acorralándola contra la puerta. La morena trago saliva ruidosamente cuando la rubia coloco las manos en su cintura haciéndola temblar de pies a cabeza. -No-no... No sé de que respuesta me hablas.

-En la cocina te pregunte si estabas enamorada de mi... Si me amabas, pero jamas me diste mi respuesta- aclaro Quinn con nerviosismo sintiendo como el corazón le latía sin un patrón establecido, de una forma irregular que la asusto.

Rachel la miro a los ojos descubriendo como los de Quinn brillaban de manera especial invitándola a que le dijera lo que se moría por decirle. Años ocultando aquello para ahora por fin decirlo en voz alta. Se sintió morir cuando sintió que la rubia temblaba pero no sabia si era de nervios o por otra cosa.

-¿Tengo que responder esa pregunta después de todo lo que te dije?- cuestiono Rachel con sus manos en la cintura de la rubia.

-Quiero escucharlo- respondió Quinn con un hilo de voz. -Quiero escuchar que me lo digas... por favor, Rachel.

-Estoy enamorada de ti, Quinn- susurro Rachel mientras la rubia soltaba un suspiro de alivio al tiempo que las lagrimas aparecían en sus ojos. -Desde hace años... Te amo- Rachel bajo la mirada pero Quinn la tomo de la barbilla para que la mirase. -No, Quinn. No me hagas esto. Demasiado ya tengo con decirte que te amo sabiendo que tú no lo haces, asi que...

-¿Quien dijo que no lo hago?- replico Fabray tomando la mano de Rachel para llevarla hacia su corazón que pedía a gritos salir de su cuerpo. -¿Lo sientes? Años esperando para que me dijeras algo asi, Rachel. Años muriéndome de a poco por no tenerte y resulta que tú sentías lo mismo que yo. Fuimos dos idiotas jugando a ser mejores amigas cuando queríamos ser algo más.

Rachel iba a replicar, a pedir explicaciones pero la voz de Ashley del otro lado de la puerta diciendo que se hacia tarde para ir a trabajar la interrumpió. Estaba a punto de alejarse de Quinn cuando ésta la miro y negó con la cabeza obligandola a que se quedara donde estaba. La rubia se mordió el labio esbozando una sonrisa antes de atacar los labios de Rachel reclamándolos como suyos. La morena tampoco se quedo muy quieta que digamos, se abrazo al cuello de Quinn pegando un salto para enredar sus piernas alrededor de la cintura de la rubia que sonrió en el beso mientras las lagrimas caían por parte de las dos.

-Debes ir a trabajar- susurro Rachel con la poca cordura que le quedaba. Ni siquiera fue consciente de como paso de estar en la puerta de la habitación de Quinn a estar en la cama de ésta. -No quiero que te vayas por que aun tienes preguntas que responderme pero si no queremos conocer a la pelirroja enojada lo mejor sera que vayas a trabajar.

-No quiero ir- negó Quinn con un puchero en los labios ganándose una sonrisa por parte de Rachel. -Pero, como siempre, tienes razón. Debo ir a trabajar- Pero no se movió ni un poco de encima de Rachel y la morena vio como dudaba sobre algo. Una mirada fue todo lo que necesito Quinn para formular sus dudas: -Creo que es hora de que me propongas tener una segunda cita conmigo, por que seria un poco tonto esperar después de habernos dicho que nos amamos, lo cual me hace muy feliz, por cierto.

-Primero, también estoy feliz- enumero Rachel antes de Quinn le robara un beso. -Segundo, no me has dicho que me amas. Fui yo quien dijo "Te amo". Y tercero, fui yo quien sugirió tener nuestra primera cita y fuiste tú quien la llevo a cabo, por lo tanto ahora es tu turno de sugerir y yo me hará cargo de todo.

-Mmm... no lo sé. No me convence el trato, pero bueno- repuso Quinn rodando los ojos. -Ya sabes que no soy de pretender mucho aunque a veces pareciera que si pero las cosas simples son las más especiales- indico la rubia encogiéndose de hombros mientras que Rachel descubría que no era tan complicado compensar a Quinn Fabray. -¿Que te parece noche de pizzas, películas y muchos, muchos besos?

-Me gusta eso... sobre todo la parte de los "muchos, muchos besos"- respondió Rachel riéndose por que Quinn repartía besos en su cuello. -Te sugiero que dejaras mi cuello tranquilo, Fabray. De lo contrario echare a Eleonor y a Ashley de nuestra casa y no iras a trabajar.

-¡Quinn! Lamento interrumpirlas pero, ¿Podemos irnos?- Pregunto Ashley del otro lado de la puerta. Después de eso escucharon como Eleonor volvía a atacar a la pelirroja y ésta no se quedaba callada. -Tienes cinco minutos, Fabray. Sino me ire sin ti.

-Ya estoy aquí, ¿Por que tanto escándalo?- pregunto Quinn después de cinco minutos lista para ir a trabajar. Cinco minutos en los cuales no abandono en ningún momento las labios de Rachel. No ahora que sabia todo. -¿Por que siguen discutiendo? Eleonor deja de molestarla y tú, pelirroja, deja de hacerte la importante y ahora vamonos.

Quinn empujo a Ashley hasta las escaleras mientras ésta fulminaba con la mirada a Eleonor que le sonrió con soberbia. Rachel se retraso un poco para quedar a la par de la chica de cabello negro que parecía una niña pequeña y caprichosa.

-¿Vienes con nosotras o te vas al taller, Eleo?- le pregunto Quinn a Eleonor antes de salir de su departamento. La chica negó con la cabeza mientras que Ashley fingía no prestarle atención pero lo cierto era que no perdía de vista sus movimientos.

-Me gustaría quedarme con Rachel... sino te molesta, claro está- agrego mirando a la morena que negó con la cabeza y una sonrisa en los labios. -Me gustaría comentarte algo y como Quinn es mi amiga y al parecer esta del lado de cierta persona pelirroja, tu visión objetiva me vendría bien.

-Trata de no trastornar a mi chica, Eleonor- bromeo Quinn siendo testigo de como las mejillas de Rachel adquirían un tono rosa que la lleno de dulzura. Después se giro hacia la morena acercándose a ella para susurrarle: -Ya lo sabes, esta noche tenemos una segunda cita juntas. Llama a Alex para que te preste sus películas de terror, ¿Ok?

-¡Estas loca! De ninguna manera pienso ver una estúpida película de terror en nuestra seg...- se detuvo al darse cuenta de las miradas curiosas de Ashley y Eleonor que parecían haber dejado de pelear solo para prestarles atención a ellas. -No pienso mirar películas de terror esta noche, Fabray.

-La película es solo una excusa y lo sabes- susurro Quinn en el oído de la morena haciéndola estremecer al tiempo que sus mejillas adquirían un tono rojo revelador mientras Eleo y Ash intercambiaban una mirada. -Debo irme. Te veo más tarde.

-¿Almorzamos juntas?- pregunto Rachel con timidez. Quinn asintió mientras le daba la espalda a las otras dos para que no vieran el beso que dejo en los labios de la morena. -Perfecto, paso por ti al estudio.

Quinn asintió y se despidió de Eleonor mientras que Ashley hacia lo mismo con Rachel. La despedida de la pelirroja y Eleo fue un poco tensa pero ésta ultima fue la primera en abandonar su pose defensiva regalandole un beso en la mejilla a Ashley que cerro los ojos al sentir el contacto.

-¿Te molesta si me voy a duchar y luego me acompañas a pasear a los perros?- pregunto Rachel y Eleonor negó con la cabeza. -No me tardare mucho pero por si acaso ahí esta la consola de Quinn. Puedes jugar si quieres.

-¿Tiene el Need For Speed? Necesito un poco de velocidad en estos momento- Indico Eleonor acercándose a la consola para dar iniciada la partida. -Mmm... creo que me jugare un Black o un Residente Evil mejor. Imaginare que las personas que voy a matar tienen la cara de Carter.

Rachel negó con la cabeza completamente divertida por lo que decía la amiga de Quinn. Tenia el leve presentimiento que la conversación que mantendría con Eleonor seria respecto a Ashley Carter. Dejo a la chica de ojos azules jugando a los vídeos juegos y ella se fue rumbo al baño donde la esperaba una agradable ducha de agua tibia. La compañera por excelencia de los pensamientos.

Mientras dejaba que el agua tibia recorriera su cuerpo relajando cada uno de sus músculos a su mente acudió lo que había pasado en las ultimas horas. La noche anterior se había acostado con la incertidumbre de no saber que pasaría entre ella y Quinn, de no saber hace cuanto la rubia sentía algo por ella, pero ahora tenia la certeza de que el amor era mutuo. Si bien Quinn no lo había expresado en voz alta cada cosa que dijo la rubia, cada uno de los movimientos que realizo se lo confirmaron y estaba feliz. Feliz por que por fin podía soñar en tener un futuro con la gran Quinn Fabray.

Después de todo valió la pena haber dicho todo lo que dijo. Ahora lo único que tenia que hacer era pensar en la segunda cita para sorprender a Quinn, a pesar que la rubia dijo lo de la noche de películas. Quería hacer algo como lo que hizo la rubia en la primera cita, pero allí no había playas, solo edificios. Quizás una cena en la azotea o en el espacioso balcón del departamento lograría impresionar a la rubia.

Mientras tanto en el auto de Ashley, Quinn iba cantado en susurros cada cancion que sonaba en el estéreo de la pelirroja que la mirada de vez en cuando para asegurarse de que no había perdido la cabeza. Poco le importo eso a Quinn lo único que tenia en mente era lo que le había dicho Rachel.

-¡Por dios. nos ama!- le grito su mente haciéndola sonreír aun más. -Reacciona, Fabray. La mujer de la que estuvimos enamoradas por años nos ama... Y nosotras la amamos a ella.

-Ok, Quinn. De verdad que tu sonrisa como la del Joker de Batman me esta asustando- indico Ashley sacándola de sus pensamientos. -¿Por qué estas tan contenta?

-Cuando Eleonor deje de pelearte y te empiece a dar besos en lugar de golpes me entenderás- respondió Quinn en broma pero el rubor repentino en las mejillas de la pelirroja llamaron su atención. -¡Oh, por dios! ¿Te gusta Eleonor?

-Hoy te despertarte más retrasada que de costumbre, ¿Cierto?- ironizo la pelirroja para no entrar en el terreno hacia donde pretendía llevarla la rubia. Pero ésta esbozo una sonrisa diabólica mientras se cruzaba de brazos y Ashley decidió ignorarla aunque no pudo hacerlo por mucho tiempo ya que Quinn siguió mirándola. -Deja de mirarme, Fabray. No me gusta Eleonor y... y estoy segura de que yo tampoco le gusto a ella, ¿No te has dado cuenta de como me trata?

-Eleonor es asi, Ashley. Por miedo muchas veces tiende a alejar a las personas que le importan... o en este caso que le gustan- explico Quinn sorprendiendo a la pelirroja. -Escucha, ella tuvo una mala experiencia en el amor. Cuando por fin pensó que había encontrado al amor de su vida éste se fue sin ni siquiera dejar rastro. Ella quedo completamente rota, recién ahora esta teniendo una nueva ilusión y al parecer tú fuiste la elegida para eso.

-No-no lo sabia- balbuceo Ashley deteniendo el auto justo en la entrada del estudio. -Yo... YO no sé lo que me pasa con ella, ¿Ok?. Cuando estamos juntas es como si solamente quisiera estar allí, sonrió como una estúpida cuando me mira con sus ojos azules y siento que ya no puedo estar mucho tiempo alejada de ella- la pelirroja respiro profundamente antes de continuar mientras Quinn le regalaba una sonrisa cariñosa. -No sé si me gusta o si no, lo que si sé es que lo que siento con ella no lo sentí con nadie más.

-Te entiendo. Yo pase por eso- murmuro Quinn abrazando a la pelirroja que se apoyo en su pecho -Pase lo mismo con Rachel. Intentaba verla como mi mejor amiga pero cuando ella me miraba con sus ojos marrones o me sonreía sabia que se estaba ganado un pedacito de mi corazón sin proponerselo. Solo siendo ella misma.

-¿Como te diste cuenta que te gustaba? ¿Qué le gustabas a ella?- cuestiono Ashley con desesperación mientras Quinn le limpiabas las lagrimas silenciosas, entendiendo el estado de su amiga.

-¿Como me di cuenta que me gustaba? No lo sé, un día mi corazón me lo grito y eso fue todo- respondió Quinn encogiéndose de hombros con una sonrisa enamorada en los labios. - ¿Y como fue que me di cuenta que le gustaba? El momento exacto en que la bese. Ahí descubrí un nuevo mundo donde sus labios me decían que le gustaba, que quería besarme, solo a mi... a nadie más.

-Eso es diferente, Quinn- replico la pelirroja mirándola a los ojos. -Rachel y tú tienen algo, se les nota en la mirada a las dos pero Eleonor y yo somos diferentes. Ni siquiera le gusto, estoy segura que ella no siente ni la más mínima parte de lo que yo siento.

-Si tan segura estas de eso, entonces dale tiempo- repuso Quinn acariciándole el pelo. -Es como te digo, Eleonor tiene miedo y suele huirle a las personas que le gustan. Todo saldrá bien, Ash.

Aquella ultima frase se repetía Rachel una y otra vez en su cabeza al pensar en ella y Quinn. Estaba caminando por Central Park con Eleonor a su lado y varios perros tironeando de ella. Agradecía internamente que la chica de ojos azules se hiciera cargo de algunos de lo contrario hubiese sido arrastrada por los animales.

-... Y entonces, yo la miro, le digo cosas pero ella no me da ni la hora- escucho que rezongaba Eleonor y eso la saco de su mente. -Ey, Rachel... ¿Me estas escuchando? ¡No! ¿Qué me vas a escuchar? Si de seguro te canse con este tema. Britt-Britt tiene razón, tendré que hacer terapia con el doctor Lord Tubbington.

-¿Quien es el doctor Lord Tubbington?- pregunto Rachel con curiosidad sentadose en uno de los bancos del lugar para descansar un rato.

-Es el gato de Britt. Estudio psicología pero lo abandono por que sufre de adicciones, recayó en una y vendió los libros para comprase las drogas- explico Eleonor como si nada mientras Rachel la miraba con una mezcla de sorpresa e incredulidad por el relato.

-Mmm... Bueno, como sea- continuo Rachel para no decir en voz alta lo que estaba pensando. -¿Es de Carter de quien hablas?

-Si, de ella. ¿De quien más?- replico Eleo en voz baja con sus mejillas luciendo un adorable tono rosa que enterneció a Rachel. -No sé, siento que me gusta, que todo lo que hago es para impresionarla pero ella ni me registra. En la fiesta de Britt me llevo al rincón y pensé que por fin me diría algo pero lo único que me dijo fue '¿Donde esta el baño?' ¡Como si no lo supiera!

-Ya, ya, tranquila- indico Rachel mirando alrededor para ver si alguien prestaba atención al ataque de histeria de Page. -Ven, siéntate. Respira profundo y dime... ¿Por que te pones asi?

-Por que pensé que no volvería a sentir esa dependencia por otra persona pero Quinn trae con ella a esa pelirroja infartante y yo siento que no tengo vuelta atrás. Por que la miro a esos ojos verdes que te hipnotizan y sé que no puedo negarle nada.

-Te entiendo. Los ojos verdes tienden a tener ese efecto en las personas- repuso Rachel recordando los ojos de Quinn al tiempo que un escalofrío la recorría de pies a cabeza. -Sé que es difícil pero no desesperes, ¿Si, Eleonor?

-Es la primera chica por la cual siento algo asi y...- susurro Eleonor después de unos minutos en silencio. -Tengo miedo. No por lo que diga el resto, sino por confundir su manera de ser conmigo con algo más, ¿Y si ella es asi de amigable con todo el mundo? ¿Si solamente me quiere como su amiga? ¿Entiendes por que no quiero realizar ningún movimiento en falso, Rachel?

-Te entiendo- repito la morena haciendo suyo propio todo lo que sentía Page. Ella paso por lo mismo al principio, cuando se dio cuenta de que para ella Quinn era más que su amiga. Abrazo a Eleonor para brindarle su apoyo y se dio cuenta de que no era solo la sexy mecánica sino que también era una chica asustada del amor. -Todo saldrá bien, Eleo. Yo no sé lo que ella sienta por ti pero si quieres mi opinión no la trates tan mal, por que si sigues asi ella pensara que no la quieres y se alejara de ti, ¿Entiendes?

-No le peleo por que quiero sino por que de esa forma obtengo su atención- contesto Eleonor alejándose de Rachel para seguir con la caminata. -Lo menos que quiero es alejarla de mi pero al parecer tampoco puedo mantenerla cerca.

-Ya lo resolveremos- indico Rachel regalandole una sonrisa que Eleo correspondió. -Ya veremos que hacer para que estés con tu pelirroja- Eleonor iba a agregar algo más pero el móvil de Rachel comenzó a sonar y eso la interrumpió. -Toma, cuida unos minutos a los perros mientras veo quien es.

-No olvides que almorzaremos juntas y esta noche tendremos nuestra segunda cita... tú, yo y muchos, muchos besos :) (Q)- Aquel mensaje la hizo temblar de pies a cabeza. No solo por la propuesta sino por que se trataba de Quinn, la chica que siempre quiso, la que amo y que ahora sabia que la amaba a ella a pesar de no habérselo dicho aun.

-Espero con ansias ese momento. Te amo (R)- Aquella respuesta acelero el corazón de Quinn. Rachel volvía a decirle que la amaba y ella no cabía en si de la felicidad que eso le producía pero aun asi se controlo de no escribirle lo mismo por que quería hacerlo cuando la tuviera frente a ella, mirándola a los ojos para que supiera que de verdad lo hacia.

-Yo también te amo- susurro la rubia para si misma y con una sonrisa enamorada en los labios al tiempo que su corazón confirmaba aquellas palabras.

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Si ya sé... Yo un domingo por acá? Todo tiene explicación! El lunes no actualizare por que tengo el día programado asi que preferí hacerlo hoy :) Ademas esta el hecho de que en la semana me porte un poco mal con ustedes al no haber actualizado como solía hacerlo... Pido disculpas por eso :)

También aprovecho para disculparme por los reviews que jamas conteste, lo que paso fue que se acumularon y me perdí en cual respondí y cual no... si muy torpe de mi parte. Más tarde responderé los del ultimo capitulo y responderé las dudas en el próximo capitulo :) Igual les agradezco como siempre por la buena onda que tienen para conmigo y con el fic.

Ahora hago paraje para dedicarle este capitulo a mi adorada amiga SoLonely 82 que esta teniendo un domingo un poco 'ploff' xD Es mi humilde regalo para ver si tu día mejora. No apareció Santana en el capitulo pero... No sé quizás logro animarte :) Igual no te distraigas mucho tenes que seguir estudiando eh jajajaja

Ahora me despido. Como dije más tarde responderé los reviews del capitulo anterior y los de este, en caso de que no estén enojados conmigo y dejen alguno jajaja

Besos & Abrazos :)