Glee ni sus personajes me pertenecen. yo solo juego con ellos :P
Capitulo 19. Iniciativa
Estaba nerviosa, ¿Para que negarlo? Siempre le pasaba eso cuando sabia que Rachel iría a verla a su trabajo, su lugar, su hábitat, donde mejor sabia moverse. Si bien, la morena había ido miles de veces a verla en aquel lugar ese día era especial. Las veces anteriores lo había hecho en plan de amiga pero ahora era mucho más que eso.
Decidió concentrarse en su trabajo al darse cuenta de que Ashley también parecía perdida en otro lado. Sabia por lo que estaba pasando la pelirroja por que ella había pasado por lo mismo. Sabia que la chica estaba confundida, temerosa, angustiada por esa razón prefirió darle su espacio pero siempre haciéndole saber que estaba a su lado. También se ponía del lado de Eleonor y sabia que debía mantener una conversación con su amiga, debía averiguar por que trataba de esa manera a Ashley y si ella también estaba confundida.
Los golpes en la puerta la sacaron de sus pensamientos y en su lugar se instalaron los nervios nuevamente pero éstos se disiparon cuando se encontró con el rostro de Santana sonriendo como si estuviera feliz por algo.
-¿Qué haces aquí, San?- fue el saludo de Quinn mientras la latina entraba al lugar.
-Nunca un 'Hola, ¿Qué tal?', ¿No, Fabray?- replico Santana haciendo rodar los ojos a Quinn. -No te maquilles demasiado que no estoy aquí por ti, rubia. Vine por Jessica Rabbit, ¿Nos vamos?- le pregunto a Ashley que asintió con la cabeza.
-¿Adonde van?- pregunto Quinn con curiosidad viendo como Santana se sentaba en una de las sillas del lugar cruzándose de piernas de una manera sensual. -¿Es necesario que tengas que hacer eso antes de sentarse, Santana?
-¿Hacer qué?- cuestiono la latina al tiempo que Ashley desaparecía de la oficina. Quinn negó con la cabeza sentándose al lado de su amiga que se cruzo de brazos con una ceja en alto. -¿Qué pasa?
-Nada pasa, ¿Por que tendría que pasar algo?- replico Quinn con nerviosismo. -¿Acaso no puedo sentarme al lado de mi mejor amiga solo por hacer algo?
-¿Qué pasa?- volvió a indagar Santana mientras Quinn resoplaba completamente resignada al tiempo que una sonrisa enamorada aparecía en sus labios indicándole a la latina sobre qué era lo que podría pasar. -¿Se trata del Hobbit? Lo siento, no era pregunta era una afirmación... Se trata del Hobbit.
Quinn sabia que Santana debía ser la primera en saberlo. Fue la latina quien estuvo a su lado la mayoría de las noches que se paso llorando por Rachel, fue ella quien la escuchaba siempre que empezaba con su lamento, fue ella quien le dijo que debía luchar por Berry. Si alguien merecía saber lo que había pasado con Rachel horas antes esa persona era Santana Lopez.
-Rachel dijo que me ama- susurro Quinn sorprendiendo a la latina que estaba con todos sus sentidos en alerta después de esa confesión. -Me ama, San, ¿Entiendes lo que te estoy diciendo? ¡Me ama! ¡ME... Auch, Santana! ¿Por que siempre me golpeas?
-Por que te estabas poniendo histérica y estabas por empezar a dejarme sorda- respondió Santana fingiendo indiferencia pero Quinn sabia que era todo lo contrario. -Vayamos por parte, Fabray. Por que acá hay algo que no me estas contando.
Quinn le relató a su amiga todo lo que había pasado últimamente con Rachel. Relato que se vio interrumpido varias veces por los "¡Lo sabia!" o "¡Te lo dije!" de Santana, algún que otro golpe, bromas, sarcasmo y por ultimo un abrazo que la rubia no se esperaba.
-Ok... ¿Por que me abrazas, San?- cuestiono Quinn al tiempo que la latina se separaba de ella para regalarle una sonrisa de oreja a oreja.
-No vayas a creer que es por que estoy feliz de que el gnomo abandonara la seta en donde vive y haya corrido hacia tus brazos por que... Bueno, si estoy contenta con eso por que significa que ya no te veré llorando por los rincones como una novia abandonada en el altar- respondió Santana haciendo reír a Quinn mientras se levantaba del sofá para dirigirse hacia la salida. -Estoy contenta por que ahora que tú estas con tu enano parlanchin no tendrás mucho tiempo para controlarme o vigilarme, lo cual significa que podre hacer lo que quiera sin que "mami Quinn" lo sepa.
Después de eso se fue dejando a la rubia completamente desorientada por aquello, ¿Qué significaba eso de "mami Quinn"? ¿Por que Santana había dicho eso? ¿Hacer lo que quisiera? ¿Con quien o con qué? No tuvo mucho tiempo para pensar en eso por la puerta de su estudio volvía a sonar dejando al descubierto una morena de ojos marrones que era la dueña de su corazón.
Vio entrar a Rachel con expresión tímida y una sonrisa en los labios que hizo temblar sus piernas. Vio como la morena se giro para cerrar la puerta y no le dio tiempo de reacción cuando la abrazo por la cintura girándola para que la mirase a los ojos. Tampoco le dio tiempo de hablar por que sus labios sellaron los de ella. Necesitaba besarla una vez más.
No importaba cuantos besos habían compartido antes de ese día. Todos eran especiales, pero éste lo era aun más por el simple de hecho de saber que se amaban. Sujeto a Rachel de la cintura y la levantó del suelo guiándola hasta su escritorio donde corrió todo lo que tenia a su paso para más comodidad de la morena que soltó una carcajada que rápidamente fue callada por los labios de Quinn.
¿Qué importaba si Quinn no le había dicho que la amaba? Sus labios le demostraban lo contrario. Sus manos acariciando su cintura y parte de su espalda le indicaban que la rubia quería aquello tanto como ella. Un beso que se estaba tornando en algo más intimo, algo más necesitado. Si bien Rachel deseaba hacer el amor con Quinn, no quería que su primera vez juntas fuera en el lugar de trabajo de ésta, en una mesa dura cuando podían disfrutar de la comodidad de una cama. Poco a poco fue bajando la intensidad del beso hasta convertirlo en apenas un roce. Sintió miedo de que Quinn se tomara aquello de la peor manera pero el suave beso que la rubia dejo en sus labios antes de abrir los ojos le confirmo todo lo contrario.
-Aquí no- susurro Quinn mirándola a los ojos lo cual significo para Rachel ser testigo directo de como los ojos de la rubia perdían ese verde oscuro, producto del momento intenso y pasional que habían compartido, hasta convertirse en un verde claro que reflejaba el momento de felicidad que sentían en ese momento.
-Estoy completamente de acuerdo. Nuestra primera vez no sera aquí, sera en tu cama- sentencio Rachel sorprendiendo a la rubia que levanto una ceja. -No me miras asi. Quieres esto tanto como yo. Así que, no me hagas quedar como la loca sexual de la pareja.
-¿Somos una pareja?- Bromeo la rubia quitando el cabello del rostro de Rachel mientras ésta colocaba sus manos en su cintura acariciándola de arriba a abajo haciéndola temblar. -No provoques. Berry. Que haya dicho que no te haré el amor aquí, no significa que vaya a cumplir mi palabra.
-Idiota- repuso Rachel sonriendo de lado mientras que Quinn se hacia dueña de sus labios para regalarle un nuevo beso. -Cada vez es mejor.
-Dímelo a mi- replico la rubia bajando la mirada al tiempo que una sonrisa tímida aparecía en sus labios. -Jamas pensé que llegaría este momento contigo y mírame ahora. Te estoy besando y estamos hablando de nuestra primera vez juntas... Todo lo que siempre soñé.
-Te amo- susurro Rachel juntando su frente con la de Quinn que parecía no hacerse a la idea de escuchar esas dos palabras saliendo de los labios de la morena. -Siempre quise decírtelo, ahora que lo hice no puedo dejar de hacerlo, es como si se escapara solo. No te lo digo para que te sientas presionada ni nada de eso. Quiero que me lo digas cuando realmente lo sientas mientras tanto... Te amo, Quinn.
-También te amo, Rachel- indico la rubia dejando escapar un suspiro mientras los ojos marrones de Rachel se enfocaban en los suyos reflejando la felicidad que estaba sintiendo por escuchar eso. -Lo hago desde hace años. Al principio no quería pero fue más fuerte que yo.
-¿Por que jamas me dijiste nada?- pregunto Rachel con un dejo de reproche que hizo sonreír a Quinn.
-Por la misma razón por la cual tú no lo hiciste- fue la respuesta de la rubia haciendo fruncir el ceño a la morena. -Rachel, no podía llegar y decirte: "Deja a Jesse por mi, enana. Yo te amo, él no". Te veía junto a él y quería morirme por que él lograba tenerte y yo no. Lo peor de todo es que él sabia lo que yo sentía por ti y lo hacia a propósito.
-¿Qué cosa? ¿Jesse sabia que tú estabas... enamorada de mi?- pregunto Rachel sorprendida y de repente recordó la noche que descubrió a Jesse siéndole infiel. -¡Claro! Por eso dijo que tenias un secreto vergonzoso, que lo esperaba de Santana y no de ti. Que yo jamas te amaría como lo amaba a él... Lo cual es cierto.
-¿Lo amaste?- cuestiono Quinn temerosa de saber la respuesta pero con la certeza de saber que la necesitaba.
-Al principio creí que si, o al menos quise creer. Como te dije, él me hacia olvidarte unos segundos pero después en medio de sus besos aparecías tú a mi mente y...- un encogimiento de hombros fue más explicito que cualquier palabra. -Tener sexo con él era todo una odisea por que...
-No quiero esos detalles. Para mi eres virgen- interrumpió Quinn con el ceño fruncido haciendo reír a Rachel por eso ultimo. -No quiero saber lo que hacías o dejabas de hacer con St. James a pesar de saberlo por las conversaciones que manteníamos sobre eso, pero desde que dijiste que me amas solo me interesa lo que pase de ahora en adelante. No me importa tu pasado sino tu presente... Tu presente al lado mio.
-Y mi futuro al lado tuyo- susurro Rachel asintiendo con convicción antes de que Quinn le robara un beso que confirmaba aquello. -Estoy completamente de acuerdo. A mi tampoco me importa tu pasado. Demasiado ya tengo con eso de Tyler, Jack y el que jamas me acuerdo. No quiero saber si hubo alguna mujer antes que yo, solo quiero saber que seré la única a partir de ahora.
-Siempre fuiste la única, R- indico Quinn acariciando la mejilla de Rachel que la miro incrédula. -Es la verdad. Fuiste la primera mujer por la cual sentí y siento algo asi, no hubo ni va a ver nadie que logre hacerme sentir lo que tú has logrado. No importa cuantos hayan estado en mi vida antes que tú... Ya sabes lo que dicen: las primeras cosas jamas se olvidan.
-Tienes razón- coincidió Rachel haciendo suya propias las palabras de Quinn. Después se ruborizo antes de continuar: -Tú también eres la primera para mi, Quinn... Pero basta de esto, tenemos una segunda cita esperándonos.
-Cierto, pero antes de dar por terminado esto quiero que sepas que... que te amo, que siempre lo hice y siempre lo voy a hacer- dictamino Quinn mirándola directamente a los ojos mientras se llevaba la mano de la morena hacia su corazón. Rachel soltó un suspiro cuando se encontró con los latidos constantes de la rubia. -Así late por ti desde hace años y ahora puedo tener la certeza de que lo hará por el resto de mi vida. Eres mi mejor amiga por sobre todas las cosas, siempre sera asi pero... me gustaría que fueras algo más- Rachel se alejo un poco para mirarla mejor y Quinn pudo percibir la emoción en ella. Los nervios volvieron a su cuerpo pero aun asi continuó: -Seria un poco tonto esperar por que yo te amo y tú me amas, entonces... ¿Te gustaría ser mi novia?
-¿Qué? ¡No, Quinn!- exclamo Rachel asustando a la rubia por la negativa pero sin darle tiempo a deprimirse agrego: -Yo quería pedírtelo. Eso no se vale. Quería ser yo quien te pidiera que fueras mi novia pero como siempre la señorita Fabray tiene que ser la primera en todo. El macho Alfa de la manada, la que...
Pero no pudo continuar por que los labios de Quinn en los de ella se lo impidieron. Tardo en cerrar los ojos siendo testigo de como la rubia si lo hacia y sus mejillas adquirían un tono rosa que la volvieron loca. Cuando los cerro fue descubrir un nuevo mundo, cada beso que le regalaba Quinn era especial pero éste lo era aun más por el simple hecho de que era el que marcaba el inicio de su noviazgo.
-Si quiero... Sera un placer para mi ser la novia de Rachel Barbra Berry- murmuro Quinn sonriendo de oreja a oreja mientras Rachel se contagiaba de la sonrisa. La morena soltó un suspiro que estaba reteniendo en su interior, mismo suspiro que Quinn soltó segundos después sabiendo que el sentimiento por el que estuvo luchando años, negandolo al principio, asumiéndolo después y sufriendolo, al final siempre fue correspondido y ahora era compartido.
-Te amo- susurro Rachel sobre los labios de la rubia antes de sellar aquello. No le importaba el pasado sufrido por creer que Quinn no la amaba, no le importaba las noches que lloró, las que sufrió. Lo que le importaba ahora era tener a la mujer que amaba portando el titulo que estuvo reservado para ella y el único que le sentaba bien: el de novia.
Sonrió en el beso cuando fue consciente de eso. Ya no era solamente Rachel Berry, la actriz de Broadway, la capitana del Club Glee, la futura Barbra Streisand, hija de Leroy e Hiram Berry, ahora era Rachel Berry, la novia de Quinn Fabray, el titulo que más le gustaba.
-Quinn, nosotras nos...- empezó diciendo Santana entrando al lugar sorprendiendo a Quinn y a Rachel que ni siquiera se planteo moverse de la posición en la que estaba. -Ey, ¿Qué le estas haciendo al gnomo, Fabray? ¡Aléjate de ella!- Quinn levanto las manos al aire fingiendo rendición haciendo reír a Rachel que vio por el rabillo del ojo como Santana se acercaba para abrazarla. -¿Estas bien, Alf?
-Estoy bien, mamá. Llegaste justo a tiempo- bromeo Rachel regalandole una sonrisa cómplice a Quinn que negó con la cabeza. -Abrázame que tengo miedo. Fabray es peligrosa. No vuelvas a dejarme mucho tiempo sola con ella.
-Nunca más, hijita mía- respondió Santana uniéndose a la broma haciendo reír a las dos chicas. Rachel tendió su mano hacia Quinn pidiendo que se acercara a ella. -¿Qué estaban haciendo antes de que yo llegara?
-Nos estábamos besando apasionadamente y estábamos a punto de tener sexo aquí, pero llego mamá San y nos interrumpió- respondió Quinn mientras Rachel ocultaba su rostro en el hombro de la rubia para ocultar el rubor en sus mejillas al tiempo que le regalaba un mordisco al hombro de ésta.
-¿Por qué tengo el presentimiento que eso es verdad?- indico Santana abrazando a Rachel por los hombros al tiempo que Quinn se mordía el labio ocultando una sonrisa. -Ya en serio, ¿Qué pasa? ¿Ustedes están juntas?
-Ella lo sabe- se adelanto Quinn respondiendo a la pregunta silenciosa que Rachel formulo con su mirada. -No podía no decirle que te amo. Fue quien estuvo todo este tiempo a mi lado, Rach. Es mi hermana. San conoce todos mis secretos, fue mi confidente, el oído, el hombro en el cual llore. Ella sabe todo y no puede no saber esto.
-¿Por que jamas me dijiste nada, Santana?- reprocho Rachel golpeando el hombro de la latina con fuerza sorprendiéndola. -Te dije que Quinn me gustaba pero no me dijiste que ella sentía lo mismo que yo. Eres una maldita.
-Primero, bájale al volumen, Berry- replico la latina con el ceño fruncido pero con un dejo de diversión en su rostro. -Segundo, como dijo la rubia era su confidente, ella me pidió silencio y eso fue lo que hice. Tercero...- le devolvió el golpe a Rachel que frunció el ceño: -No vuelvas a golpearme, gnomo. Dolió eso... ¿Estuviste entrenando con tus otros seis hermanos?
-Rachel no tiene hermanos, San. Es hija única- recordó Quinn con inocencia haciendo reír con ternura a la morena que le regalo una caricia en la mejilla al tiempo que formaba un pequeño puchero en los labios. -¿Qué dije?
-Una estupidez, como siempre, pero descuida estamos acostumbradas a eso- respondió Santana con una sonrisa traviesa. -Pasado el momento 'confesión cursi al más puro estilo película romántica de mala calidad' deben responder mi pregunta... ¿Están juntas si o no?
-Quinn es mi novia, Santana- respondió Rachel con orgullo mientras la rubia se hacia un lugar en su espalda abrazándola por la cintura apoyando su mentón en el hombro de la morena para mirar las dos hacia Santana que se cruzaba de brazos sin borrar su sonrisa. -¿Por que sonríes de esa manera?
-Por nada en especial- respondió la latina con una sonrisa que le indico a Rachel todo lo contrario. -Estoy contenta por ustedes. Eso significa que ya no tendré a rubias cantando siempre el mismo tango: "No me quiere, San" "Ama a Jesse" "Siempre seré su mejor amiga, nada más"- imito la latina haciendo sonreír a Rachel con ternura y fruncir el ceño a Quinn. -Tampoco tendré enanos celosos y psicópatas que querían arrancar la cabeza de todo el séquito de... ¿Como era, Rachel? Ah, si... El séquito de chicas altas y hermosas que rodeaban a cierta rubia...
-Pero Rachel es hermosa- interrumpió Quinn con convicción mientras que la latina asentía con una ceja en alto.
-Es lo mismo que pienso yo, sin contar sus eternas piernas largas- indico la latina mientras la rubia se acercaba para chocar sus manos en total acuerdo con su amiga. -¡Por dios! ¿Como hace para tener las piernas tan largas si mide menos que hamster recién nacido?
-Jamas he entendido eso- repuso Quinn olvidándose de la presencia de la morena a su lado que las miro a ambas con una ceja en alto y cruzada de brazos. Santana la señalo con la cabeza y Quinn se giro para mirarla con timidez mientras se encogía de hombros: -Lo siento, amor. Eso es algo que jamas entendí... y al parecer Santana tampoco.
-Ey, Lopez. ¿Nos vamos?- intervino Ashley entrando a la oficina de Quinn que se acerco a Rachel para abrazarla por los hombros al tiempo que la morena la abrazaba por la cintura tomando la mano de la rubia que reposaba sobre su hombro izquierdo.
-Claro, vine a decirle eso a Fabray y me distraje con el gnomo- indico Santana como si nada regalandole una sonrisa a Ashley que asintió. Después se giro hacia las otras chicas y agrego: -Berry, ¿Puedes venir un minuto?- Rachel intercambio una mirada de desconcierto con Quinn que se encogió de hombros mientras se dirigía hacia su escritorio para ordenarlo un poco. La morena se acerco a su amiga mientras ésta le hacia una seña a Ashley para que se acercara también. -Escucha, con Ash nos vamos al taller por eso necesitamos que Fabray no se aparezca por allí, ¿Entendido?
-¿Por que?- pregunto Rachel confundida intercambiando una mirada con la pelirroja que mostraba la misma confusión que ella.
-Por que no quiero que juegue a ser la mamá de Britt...- explico Santana sorprendiendo a la morena. -Ya sabes, Ashley quiere estar un tiempo con ella y-y...
-¿A ti te gusta Britt, Ash?- pregunto Rachel mirándola con el ceño fruncido mientras que la pelirroja negaba enérgicamente con la cabeza. -Pensé que te gustaba Eleonor. No juegues con mi chica de pelo negro y ojos azules, Carter.
-¿Tu chica?- pregunto la pelirroja en un susurro cruzándose de brazos. -¿Eleonor es tu chica, Rachel? Pensé que te gustaba Quinn. ¿Desde cuando Eleonor es tu chica?
-No es mi chica de esa manera, Carter. No te pongas celosa- replico la morena con una sonrisa de lado que se acentuó cuando las mejillas de la pelirroja se tiñeron de rosa. -Yo amo a Quinn...
-¡Yo también te amo!- interrumpió la rubia recostada en su silla con una sonrisa en los labios mirando a las tres chicas. -Y dejen de hablar en "susurros", escuche todo. Ashley, a Eleonor le gustan los girasoles y armar y desarmar autos. Santana, tú aléjate de mi Britt y Berry tú ven aquí.
-¿Por que a la pelirroja le das "tips" para conquistar a su chica y a mi me pides que me aleje de Britt-Britt?- pregunto Santana con reproche y el ceño fruncido. -Eres una maldita, Fabray.
-Ashley me demostró que lo de ella con Eleonor es en serio. Eleo le gusta de verdad- respondió Quinn con tranquilidad mientras Rachel se sentaba en sus piernas y las mejillas de la pelirroja volvían a tornarse rojas. -Tú no has hecho lo mismo. Es más, quieres deshacerte de mi para vaya uno a saber lo que pretendes hacer con mi rubia.
-Deja de llamarla como si fuera tuya. Ahí tienes a la muestra de perfume para ti- replico la latina señalando a Rachel que la fulmino con la mirada. -Si no quieres decirme nada, lo averiguare por mi misma y para que te quede claro, Fabray... No pretendo jugar con Britt- Quinn asintió como superioridad y eso enojo más a la latina. -Vamonos pelirroja. Fabray se cree más que nosotras.
Rachel se levanto de las piernas de la rubia cuando ésta le indico que lo hiciera. La vio caminar hasta la puerta pero manteniendo cierta distancia y sin borrar su sonrisa.
-Le gustan los dibujos de Disney, cree que la raíz cuadrada de cuatro es arco iris y que los ataques al corazón son por amar demasiado- indico Quinn cuando Santana volvió a aparecer en su oficina. Sabia que eso pasaría y no se sorprendió cuando la latina le regalo un abrazo rápido en forma de agradecimiento. -Cuídala, por que juro que te matare si la lastimas.
-Lo mismo digo respecto a Berry- susurro Santana antes de separarse de la rubia. Después le dio una bofetada en la mejilla y salio de allí dejando a Fabray parada con una sonrisa en los labios.
-Sabes que la cuidara, ¿Cierto?- murmuro Rachel tomando su bolso del sofá donde lo había dejado. Quinn se giro para mirarla al tiempo que asentía con la cabeza. -Se supone que debimos almorzar hace una hora atrás pero no lo hemos hecho, ¿Te parece si vamos a otro lugar?- Quinn iba a preguntar a donde pretendía llevarla pero el móvil de la morena comenzó a sonar y ésta atendió: -Ey, Aly... Si, claro... Estamos yendo para allá, pero... Si, sabes lo lenta que es tu tia... Claro, nos vemos en un rato.
-¿Aly?- pregunto Quinn con curiosidad pero al mismo tiempo con desconcierto. -¿Alyson? ¿Alyson Gallagher, mi sobrina?- Rachel asintió y eso descoloco más aun a la rubia. -¿Desde cuando tú y mi sobrina son tan amigas?
-No somos amigas, Quinn. Guarda tus celos tú también- bromeo la morena palmeandole la mejilla suavemente. -Lo que paso fue que fui a buscar las películas de terror que me pediste a lo de Alex pero él no estaba y me atendió Alyson que estaba esperando a Zach para llevarla al partido de fútbol de Al. Hoy empieza el campeonato... No me digas que lo olvidaste- Agrego Rachel cuando Quinn se llevo las manos a la cabeza antes de ir en busca de su agenda.
Cuando la encontró se dio cuenta de que, efectivamente, tenia una cita con su sobrino para ese día y se lamento. Se lamento por que no quería decepcionar a Alex pero había tenido tantas cosas en la cabeza que se olvido de eso.
-Ya, cambia esa carita- le pidió Rachel tomándola de la mano. -Toma rápido tu bolso y vamonos. Ya esta todo arreglado. Lo único que tienes que hacer es manejar.
-No traje el auto, Rachel- negó Quinn sin querer parecer demasiado brusca pero lo cierto era que no podía pensar en otra cosa que no sea el hecho de que se perdería el primer partido de su sobrino. -¡Dios! Alex va a matarme, me odiara por el resto de su vida.
-¿Este es tu bolso?- pregunto Rachel sin darle importancia a lo que decía la rubia. Quinn asintió con enojo. -¿Esta todo lo que necesitas aquí?- Quinn volvió a asentir pero esta vez con el ceño fruncido. -Ok, vamonos.
-¿Qué? ¿De que hablas, Rachel?- replico Quinn acentuando su entrecejo por que la morena parecía demasiado tranquila. -Te estoy diciendo que mi sobrino, el hombre de mi vida, mi bebe, me va a odiar por que me voy a perder su primer partido de fútbol y ¿Tú quieres que tengamos nuestra segunda cita?
-Mírame- pidió la morena con paciencia enternecida por las palabras que Quinn le dedico a su sobrino. -Te recuerdo que quiero a Alex como si fuera mi propio sobrino, ¿Crees que a mi también me gustaría perderme su primer partido? No, Quinn. Por eso mismo te digo que levantes tu dramático trasero de esa silla y vayámonos de aquí. Alex nos esta esperando. Alyson dice que no quiere salir a la cancha si tú no estas ahí- Quinn la miro sorprendida por eso y Rachel bajo la mirada. -¿De verdad pensaste que estaría planeando nuestra segunda cita sabiendo que para ti tus sobrinos están primero que todo? Pensé que me conocías, Lucy- le lanzo el bolso a Quinn al tiempo que ésta sentía la culpa creciendo en su interior. Vio como Rachel rebuscaba en los bolsillos de su pantalón encontrando un juego de llaves que también se lo lanzo. -Eleonor me presto su motocicleta. Úsala para llegar a tiempo. Te veo después, Fabray.
Quinn reacciono justo antes de que la morena saliera del lugar. No podía dejarla ir asi, completamente dolida por saber que la creía ese tipo de persona que no le importaba más que ella misma. Rachel había aplazado su segunda cita para que ella asistiera al primer partido de su sobrino, algo importante para ella y la morena lo sabia. Había pensado primero como amiga y no como su enamorada. La detuvo justo a tiempo viendo como Rachel tensaba su mandíbula.
-¿Ahora que hice?- pregunto la morena sin mirarla. -¿Qué he hecho mal esta vez?
-Ser perfecta... Eso has hecho- respondió Quinn siendo testigo de como una sonrisa luchaba por aparecer en los labios de Rachel. -Discúlpame. Tú sabes lo que mis sobrinos significan para mi. Me volví loca de solo pensar que me perdería algo asi y tú lo único que has hecho fue dejar a un lado lo que pasa entre nosotras para comportarte como la mejor amiga que eres. Gracias...
-Quinn, haría lo que fuera por verte feliz- indico Rachel con timidez. -Tus sobrinos son tu felicidad y tú eres la mía. Además... ¿Quien dijo que esto no sera nuestra segunda cita? Mataremos dos pájaros de un tiro. Ahora vamos que Alex nos esta esperando.
-Te amo- indico Quinn tirando de Rachel suavemente para que volviera a quedarse frente a ella mientras se hacia dueña del rostro de la morena y ésta de su cintura. -Te amo, enana.
-Yo también te amo, ovejita- susurro Rachel acortando las distancias, uniendo sus labios a los de Quinn en un beso que ambas necesitaban para dar por superada la pequeña diferencia que habían tenido momento antes. -Ahora vamonos de una vez. No quiero que Alex me odie por que le robo a su tia.
-Tú también eres su tia- recordó Quinn tomando su bolso del escritorio antes de ofrecerle su mano a la morena para entrelazar sus dedos y partir rumbo hacia donde estaba Alex esperándolas.
Afuera del edificio estaban Santana, Ashley y Eleonor hablando de algo que Quinn no presto atención. Se despidió de cada una de sus amigas y se subió a la motocicleta viendo como la morena hacia lo mismo que ella había hecho momento antes. El casco ocultó su sonrisa enamorada cuando sintió los brazos de Rachel rodeando su cintura y soltó una carcajada cuando la morena le pico las costillas haciéndole cosquillas.
Durante el viaje miro a Berry de soslayo para asegurarse que iba todo bien con ella. La morena en cambio la miraba detenidamente, sonriendo con ternura cuando la descubría mirándola y chocando los cascos en una clara señal de que si no tuvieran los cascos puesto le dejaría más de un beso a la rubia en su cuello.
Cuando llegaron al campo de fútbol que estaba dos cuadras antes de la escuela de Alex fueron recibidas por Alyson que las miraba con el ceño fruncido. la chica se acerco a su tia una vez que ésta estacionó la motocicleta y la arrastró hacia donde estaba Alex esperándola. Durante el camino ninguna de las tres dijo nada. Quinn le tendió su mano a Rachel arrastrándola junto a ella.
-¡Tía Quinn!- exclamo Alex corriendo hacia su tía cuando la vio entrar a los vestuarios. La rubia lo abrazo con fuerza levantándolo del suelo. -Pensé que no vendrías- Después se giro hacia sus compañeros y agrego: -¿Vieron? Le dije que mi tia Quinn vendría.
-Perdón por llegar tarde, Alex- le susurro la rubia mientras su sobrino se encogía de hombros regalandole una sonrisa tierna al tiempo que los ojos azules y verdes hacían contacto.
-Estas aquí y es lo que me importa. Ademas has traído a la tia Rachel contigo- indico Alex bajándose de los brazos de la rubia para abrazar a la morena que lo esperaba con los brazos abiertos.
-Ya sabes, Alex. No podía faltar el duende de la suerte, ¿O si?- intervino Alyson mientras Alex asentía con inocencia y Rachel rodaba los ojos. -Como sea. Cinco minutos y empieza el partido... ¡Circulo familiar!
Todos, incluida Rachel y el resto del equipo de fútbol, formaron un circulo. Frannie y Zach también se unieron al tiempo que Alex se posicionaba entre medio de la morena y Quinn, que estaba seguida de Alyson. Frannie se abrazo al hombro de Rachel y Zach al de su ex esposa seguido del resto del equipo de fútbol finalizando aquel circulo.
-Tía Quinn, ¿Nos haces el honor de decir algunas palabras antes del partido?- pregunto Alyson sonriendo mientras la rubia asentía tragando saliva por que no se le ocurría que decir.
-Ok, escuchen- pidió Quinn con nervios mientras todas las miradas se posaban en ella. -Como dijo un gran filosofo del rap- Alyson asintió como si supiera lo que su tia estaba por decir: -"Siempre aguantare de pie, no tenéis con que amenazarme. Vivo sin miedo, mi vida es un duelo, sé que no lo puedo dejar y es que aunque me tiren al suelo os juro por mi ego que me volveré a levantar"- Todos las miraron sorprendidos pero ella no le dio demasiada importancia. Estaba metida en el papel de capitana, de líder y la sonrisa de Alex fue la que la lleno de confianza para continuar. -Así que ahora salgamos a esa cancha, demostremos al otro equipo quien manda aquí, quienes somos y quienes seremos a partir de ahora. Los he visto crecer, a la mayoría los conozco desde el principio y a otros en el camino, aun asi los amo a todos y a cada uno. Ganen o pierdan eso no cambiara. Como les digo siempre, no importa la llegada sino el viaje que realizas.
-¡Amén!- Exclamo Alyson secundando a su tia que le regalo una sonrisa de agradecimiento. -Ya escucharon a mi tia. Ahora muevan sus piernas flacuchas y demosle una buena paliza al otro equipo. A la cuenta de tres Gigantes, ¿Ok?... No-no te asustes, Rachel. Así se llama el equipo.
-Uno, dos, tres... ¡Gigantes!- vitorearon todos al unisono saliendo del vestuario guiados por el entrenador y chocando sus manos con la de Quinn y Alyson al pasar por allí.
-¿Qué?- pregunto la rubia cuando solamente quedaron ella, su sobrina y Rachel. Alyson la miraba con una ceja en alto y una sonrisa en los labios que le indico que algún tipo de comentario irónico se acercaba.
-¿Una frase sacada de un rap? ¿En serio eso fue lo que se ocurrió, tia Quinn?- cuestiono Alyson mientras la rubia buscaba apoyo en Rachel que con las manos en alto le indico que no se metería en esa disputa. -¿Ves? Hasta Berry decide dejarte sola en esto.
-Si, gracias por eso, Frodo- ironizo Quinn mientras la morena se encogía de hombros con una sonrisa. La rubia se giro hacia su sobrina que parecía estar esperando su replica: -¿Qué esperabas que dijera, Alyson? Si me hubieras dicho un día antes habría preparado un discurso más elaborado pero no, la señorita Gallagher tiene que cuestionar todo lo que su tia hace.
-No cuestiono nada, Fabray- replico Alyson cruzándose de brazos. -Solo remarque el hecho de que utilizaste una cancion de rap para inspirar al equipo. Jamas dije que eso estuviera mal solo que me pareció raro que tú supieras algo asi.
-Tengo una sobrina a la que le gusta el rap- indico Quinn haciendo referencia a Aly que desvió la mirada. -En un intento desesperado por llamar su atención tuve que aprenderme todas y cada unas de las canciones de rap habidas y por haber, de diferentes idiomas y...
-Ahora entiendo- interrumpió Alyson mirando a su tia que le tendió la mano a Rachel para salir del vestuario rumbo hacia la cancha. -La que acabas de recitar debe pertenecer a una en español por que no la reconocí.
-Si, es en español... Una de las ventajas de saber idiomas es que logras entender muchas cosas- indico Quinn con orgullo caminando al lado de su sobrina que rodó los ojos. -Cuando quieras podemos rapear juntas.
-No lo creo. Apuesto lo que sea que si te pongo un rap de Eminem, 50 Cent o Jay Z no lo reconocerías- desafió Alyson con una ceja en alto mientras su tia la abrazaba por los hombros con Rachel aferrada a su mano. -Tendrías que buscar en Google para saber cual es cada uno.
-Oh, estas desafiándome y eso no es bueno, Gallagher- repuso Quinn con soberbia haciendo reír a Rachel y fruncir el ceño a Alyson. -Soy Quinn Fabray, no lo olvides.
-Y yo soy Alyson Gallagher, no lo olvides tú- replico Aly caminando entre las gradas hasta llegar a donde estaban sus padres esperándola. -Desafío planteado, Fabray. Rapearemos pero en ingles. Tú sabes algo de español y yo no, correrías con ventaja.
-Cierto. Tú lo único que sabes decir es 'Hola' y 'Mi amor', nada más- pico Quinn mientras su sobrina le enseñaba el dedo medio haciéndola reír. -Ey, respeta a tu tia. Soy mayor que tú.
-Si, pero tienes una mentalidad inferior a la mía- replico Alyson sentándose al lado de su madre mientras que Quinn se sentaba a su lado seguida de Rachel que le regalo un beso en la mejilla. -Controla al león, Berry. Si lo haces te daré semillas blandas que puedas comer.
Rachel ni siquiera se molesto en replicar aquello. Estaba concentrada en Quinn que sonreía completamente orgullosa viendo a su sobrino jugar al fútbol. Siempre le gustó esa faceta de la rubia. Como discutía con Alyson pero con un dejo de diversión como lo había hecho momentos antes, como ejercía el papel de líder cuando se trataba de guiar al equipo de Alex, como daba lo mejor de ella para acercarse a las personas, como había hecho con Aly aprendiéndose canciones de rap para tener algo en común de que hablar con la chica. No se arrepentía de haber cambiado lo que hubiese sido una segunda cita de ensueños por un partido de fútbol de niños de doce años por que si eso no hubiese interferido no había podido disfrutar de Quinn en su estado más puro. Tal y como era en realidad.
Fabray por otro lado se dio cuenta de la mirada de Rachel sobre ella y se giro para corresponderle encontrándose con una de las mejores imágenes que podría llegar a pedir, la sonrisa tímida de Rachel que se encogía de hombros antes de voltear su vista hacia el partido donde el equipo de Alex ganaba por un gol arriba. Quinn la abrazo atrayendola hacia ella.
-Te amo- susurro la rubia en el oído de Rachel haciéndola temblar al tiempo que la morena la miraba con una sonrisa feliz en los labios antes de robarle un rápido beso sin importarle nada más que ella y Quinn.
-También te amo- los ojos marrones de Rachel se conectaron con los verdes de Quinn y fue lo único que necesitaron las dos para saber que aquello era en serio.
El resto del partido lo pasaron abrazadas, compartiendo juntas ese momento especial de Alex en el cual había sido el autor de uno de los tres goles que le dio la victoria al equipo. Rachel murió de ternura cuando Alex salio de la ducha con el pelo húmedo y una toalla en su mano mientras la rubia se acercaba a su sobrino para ayudarlo secandole el pelo. Después de eso se fueron a festejar la victoria.
Quinn y Rachel se quedaron un buen rato pero después de hora y media se fueron del local de comidas rápidas rumbo hacia su departamento donde las esperaba una agradable y esperada noche.
Fabray sabia que aquella tarde que habían compartido no contaba como segunda cita, a pesar de que Rachel había dicho lo contrario. Quería que la morena recordara ese día en el cual no solo le había dicho que la amaba sino que también le había pedido ser su novia.
-Oh, romántica Fabray- canturreo Rachel cuando la rubia le regalo una flor que había arrancado durante el camino a su hogar. Quinn soltó una carcajada contagiando a la morena. -¿Pretende enamorarme, señorita?
-Pensé que ya lo había hecho. ¿No es usted la señorita Berry, futura señora Fabray?- pregunto Quinn siguiendo con la broma haciendo reír aun más a Rachel que olfateo la flor antes de agarrar a la rubia de la nuca para regalarle un sentido beso.
Ambas agradecieron estar en el resguardo de su edificio, de lo contrario hubiesen tenido que soportar las miradas curiosas de los pasantes. En el interior del ascensor los besos continuaron, a veces siguiendo un patrón otras veces dejándose llevar pero siempre con los mismos sentimientos: Amor, ternura, pasión y deseo a partes iguales.
Se saltearon las películas y todo lo que venia con ella para pasar rumbo a la habitación de Rachel, la mas alejada, la más oscura y la que le brindaría mejor la privacidad que necesitaban para un momento asi... Tan intimo como el que estaban a punto de compartir. Ambas sabían que lo deseaban, que lo anhelaban, que lo querían. Años esperando para ese momento y ahora se llevaría a cabo.
-¿Estas segura?- pregunto Quinn con la voz entrecortada y los ojos brillandole en aquella oscuridad que se estaba convirtiendo en la cómplice de ambas.
-Completamente- respondió la morena con determinación mirándola directamente. -Quiero hacer el amor contigo, Quinn... Aquí y ahora.
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Como siempre gracias por todo y a todos!
Más tarde responderé algunos reviews que me quedaron del capitulo anterior :)
Hasta la próxima!
Besos & Abrazos :)
