Todos se encontraban en la cocina del Sunny, celebrando el éxito de la escandalosa misión para acabar con Buggy, Zoro, Robin y Chooper, fueron los últimos en entrar, encontrándose a Brook tocando una canción alegre con su violín, mientras Luffy, Franky y Usoop bailaban al son encima de la mesa. Sanji les gritaba furioso; "Esa no es manera de comportarse ante un bella dama imbéciles", lo cierto era que Nami se lo estaba pasando genial y se reía por el comportamientos de sus compañeros de crucero.

De repente, para la sorpresa de muchos, Luffy paró de bailar acordándose de algo, prometió que volvería y salió de la cocina en busca de su objetivo.

-Y ahora que le pasa a este. Espetó Sanji.

Justo 20 segundos después, Luffy apareció cargado con cinco maletines metálicos y se dirigió hacia Nami con una sonrisa.

-Esto es todo lo que pude encontrar donde el narizotas.

Nami le miró sorprendida e intrigada por el contenido de los maletines, abrió uno, y al encontrarse miles de billetes perfectamente colocados, no pudo controlarse en sus acciones, ni el grito que dejó escapar, ni el abrazo efusivo que le estaba dando a Luffy.

-Gracias, gracias, gracias...Decía sonriendo Nami.

Las caras de la tripulación mostraban diferentes sentimientos, incredulidad por parte de Zoro, Usoop y Chopper, picardía en los rostros de Robin, Franky y Brook y una ira descomunal emanaba de Sanji.

Luffy estaba sorprendido y por primera vez en su vida sonrojado con los brazos abiertos sin atreverse a moverse un milímetro.

Cuando Nami soltó a Luffy y le vio petrificado, se giró para ver a sus compañeros, al ver sus caras Nami entendió que había hecho fruto de la emoción y su rostro empezó a rivalizar con el color de su cabello debido a la vergüenza.

Zoro al ver el incomodísimo momento por el que estaban pasando decidió echar una mano a su capitán.

-Emmm bueno creo que estábamos a punto de celebrar algo, ya sabéis, el haber escapado con vida del ejército de un loco.

Todos entendieron el mensaje y empezaron a sacar comida y bebida para su fiesta personal, solo los dos que habían causado tanto revuelo estaban estáticos, Nami miró a Luffy para encontrarse con su eterna sonrisa, provocando un poco más de sonrojo, pero devolviendo también la sonrisa.

Esa noche fue la primera de muchas fiestas que vendrían después y que consiguió acercar un poco más a los miembros de esa extravagante tripulación.

...

-Estamos tardando demasiado en llegar a Arabasta. Sentenció Zoro.

Habían pasado 2 meses desde aquella fiesta, cuando se alejaron de las costas sudamericanas, pusieron rumbo a África.

Por el camino fueron recogiendo las brújulas necesarias para seguir con la competición, mientras organizaban un plan para entrar discretamente en el país.

Sin embargo, ese era el problema, su siguiente objetivo, Crocodile, era cien veces peor que Buggy, los informes que recogió Robin sobre él obtenidos de la Interpol le daban en el mismo reconocimiento que a un mafioso de los años 50, todas las otras mafias del mundo; Yakuza, Gomorra, Cárteles de droga... todos tenían negocios y miedo al poder de Crocodile.

-No podemos desembarcar como lo hicimos en Rio, prácticamente Crocodile controla todo el continente, está al mando de una de mayores organizaciones criminales de los últimos años, en cuanto embarquemos, sabrá para que hemos venido. Explicó tranquilamente Robin.

-Vaya, parece que le conoces muy bien. El comentario se vio agravado por la intensa mirada del teniente a la espía.

Puede que la relación con los otros tripulantes pudiese haber mejorado bastante, pero entre ellos dos todavía había una desconfianza terrible.

Podrían haberse quedado así, uno enfrente del otro, mirándose a los ojos y ocultándose las ganas de volver a pelear, pero alguien, mejor dicho algo los interrumpió.

Una sartén se estampó directa en la nuca de Zoro, lógicamente lanzada por Sanji.

-¡Como te atreves a decir esas cosas a una preciosidad como lo es madeimoselle Robin, marimo imbécil!.

-¡Tú cállate y vuelve a jugar a las cocinitas cejas rizadas!.

Como ya era normal estos dos últimos meses, los dos empezaron a pelear mientras el resto del grupo les ignoraba.

-Es decir, necesitamos un plan para entrar en el país sin alertar a Crocodile, podría huir, o peor atacarnos con todo lo que tiene. Brook habló intentando tener la atención de la tripulación mientras tomaba un té., después de un sorbo, volvió a dirigirse a Robin, no sin antes soltar un eructo y ganarse los insultos de Nami y Usoop.

-Qué sabes sobre Arabasta.

-Es uno de los países más antiguos del continente, rodeado y atravesado por algunas zonas por el desierto, su sistema político es democrático, siendo su rey Cobra, pero últimamente está sufriendo problemas, llevan mucho tiempo de sequía y la población teme morir de sed, además hay un movimiento rebelde que ha surgido prácticamente de la nada, seguramente ayudado desde la sombra por Crocodile, eso es solo lo que sé.

-¿Solo?. Nami, Usoop y Franky estaban muy sorprendidos por toda la información que Robin había dicho.

-Pero un momento, si Crocodile es un criminal muy peligroso, por qué el gobierno de África o la ONU, no han luchado contra él. Preguntó temeroso Usoop.

-Fácil, él es muy inteligente, se ha formado una imagen de hombre del pueblo, construyó su casino a pocos kilómetros de la capital, y ahora mismo es el referente del turismo y del negocio en esa zona.

-Resumiendo, estamos muy jodidos. Franky dijo lo que todos estaban pensando.

Todos estaban sentados pensando en algo, hasta los dos que estaban peleando.

-Debe haber algo que se nos escapa, Robin hay algo que pueda estar contra ese mafioso, el rey de Arabasta, o los rebeldes.

Robin miró al rubio y empezó a pensar, "El rey está demasiado ocupado luchando contra los rebeldes y con la sequía, Crocodile le tiene que tener muy controlado... al rey". De pronto, la expresión meditadora de Robin pasó a ser una sonrisa enigmática.

-Creo que la damisela rusa a dado en el clavo. Dijo sonriendo Franky.

-Capitán, ¿Sería un inconveniente poder contactar con el coronel Garp?.

La atención pasó a Luffy, que miraba a Robin con cara de no entender nada de lo que estaba pasando.

-¿Con el abuelo?. Claro que no, se alegrará de que lo llame. Franky, ¿Puedes hacerlo?.

-Dame diez minutos.

Al cabo de 15 minutos un teléfono de emergencias se encontraba en el centro de la mesa, Franky después de mucho trastear había conseguido una línea segura con el teléfono de Monkey D Garp. Tras unos diez segundos intentando comunicar, una voz respondió al teléfono.

-Garp

-¡Abuelo!

-¡Qué, maldito niño insolente, después de 5 meses esta es la primera vez que me llamas, te juro que te voy a moler a palos la próxima vez que te vea!. Garp estaba furioso en la actitud de su nieto, el cual estaba detrás de Usoop asustado recordando los "puños de amor" de su abuelo.

-Hey Garp, soy Roronoa, no tenemos mucho tiempo, ¿Estás informado de nuestra misión?.

-¡Encima estás con el punki!. Volvió a gritar el viejo soldado provocando la risa de los tripulantes ante la descripción de Zoro por parte del coronel. Garp suspiró y volvió a hablar.

-Si, Sengoku me lo ha contado todo, se que despachasteis a Buggy, ¿Qué necesitáis?.

-Coronel, soy Nico Robin, es un honor, ¿Debo esperarme de usted el típico capitán Ámerica?. Dijo Robin entrando en la conversación y sonriendo.

-Nico Robin, he oído de ti y no te preocupes soy más tirando a vago, no soy muy nacionalista.

-Es bueno saberlo, ahora mismo estamos intentando entrar en África para ir a por Crocodile, pero como sabrá nos resulta casi imposible, no tenemos nada que pueda ayudarnos contra él.

-Lo tenéis muy jodido. La voz de Franky se oyó de fondo gritando "Os lo dije". –Pero en que puedo ayudaros yo.

-Podría encontrar a la princesa de Arabasta, me temo que su país la necesita.

La tripulación abrió los ojos de para en par, ¿Había una princesa?.

-Bwa Ha Ha Ha Ha. La risa de Garp se oía a través del teléfono.-Eres lista Nico Robin intentaré contactar con ella, os llamare cuando lo consiga, adiós.

La llamada se cortó, y todos miraron a Robin en busca de respuestas.

-¿Cuál es el plan Robin?. Preguntó decidido y orgulloso de su pupila Brook.

-De momento lo estoy organizando pero básicamente es distraer a Cocodrile e ir a por él.

Nadie entendía nada de lo que acababa de pasar hace escasos minutos. Hasta que el carpintero abrió la boca.

-Ok, es tu plan, guíanos tu. Esto provocó la sonrisa casi general.

Mientras seguían hablando, Robin pudo divisar a Zoro saliendo de la cocina. Este se encontraba en cubierta y apoyado en la barandilla no paraba de repetir en su mente "¿Cómo pueden seguirla y confiar en ella como idiotas?...da igual como sea este plan, no puedo fallar, nada de dudas". Con la mirada tan oscura como sus pensamientos el peliverde se dirigió hacia el puesto de vigía para entrenar un rato.

Pasaron dos días cuando recibieron la llamada de Garp.

-Todo arreglado, la princesa Vivi os espera en el puerto de Liverpool, cuidarla bien, es la única esperanza de su pueblo, y vuestra única posibilidad de acabar con Crocodile.

Hasta aquí este capitulo, siento tardar tanto en actualizar pero es cuando tengo tiempo libre para hacerlo, espero que os guste el capitulo y la historia que no voy a abandonar, y menos que viene el verano y con ello más tiempo libre. Me encantaría recibir reviews, con vuestra opinión, critica o cualquier cosa, ayudan muchísimo, bueno que decir, a partir de esta misión Zoro y Robin empezaran a acercarse más y también Luffy y Nami, un abrazo y muchas gracias por leer.