Glee ni sus personajes me pertenecen. yo solo juego con ellos :P
Capitulo 20. Juntas
Después de aquella solicitud de Rachel, Quinn no hizo más que hacer lo que la morena le había pedido y lo que ella también quería desde hace años. Los nervios aparecieron en ambas pero una mirada compartida entre tímida y segura fue lo que necesitaron para saber que aquello era compartido, que las dos lo querían.
No tenían apuro alguno en terminar aquello de una vez, sino todo contrario, tenían toda la noche para ellas solas, para conocerse en su totalidad, explorarse por primera vez, amarse en cuerpo y alma. Solo ellas dos y nadie más.
Rachel tembló cuando Quinn comenzó a repartir besos tanto en sus labios como en su cuello marcando un camino que pasaba por los hombros dejando a su paso una sensación cálida que erizaba su piel. Por otro lado, ésta otra no podía dejar quietas sus manos que ya se colaban por debajo de la blusa de Quinn subiéndola lentamente hasta hacerla desaparecer en una milésima de segundo después, hecho que pinto las mejillas de la rubia de un rojo adorable que llevo a Rachel a dejar un suave mordisco allí.
Berry acaricio la espalda desnuda de su novia haciéndose la idea de que realmente estaba allí, a su lado, compartiendo ese momento. Los ojos verdes de la rubia le indicaron que realmente quería aquello, que hasta ahora iban bien, y aquello disipo todas las dudas que podrían llegar a tener. Esa noche marcaría un antes y un después en ellas y ambas lo anhelaban.
Poco a poco Fabray fue recostándose en la cama pero sin separar sus labios de encima de la morena. Se sentía expuesta frente a Rachel, vulnerable. Con sus ex novios jamas le paso algo asi, quizás se debía a que la morena era especial, la mujer que amo durante los últimos cinco años y de la que ahora estaba segura de que amaría por el resto de su vida.
Rachel se hizo dueña del cuello de la rubia mientras ésta enterraba sus dedos en el pelo de la morena para que no se alejara bajo ningún concepto de ese sitio de su anatomía. Tembló cuando Berry comenzó a descender dejando un camino de besos y saliva que la estaba volviendo loca. Temblor que aumento cuando Rachel la miro a los ojos.
-Te amo- susurro la morena con los ojos vidriosos, lo mismo que le pasaba a Quinn en ese momento.
-También te amo- replico la rubia colocando a Rachel debajo de ella haciendo soltar una pequeña risa a la morena.
La beso con necesidad, con hambre mientras la morena recorría su cuerpo con sus manos hasta encontrar lo que buscaba. Un suave escalofrío recorrió a la rubia cuando sus pechos quedaron libres y a disposición de Rachel que no dudo un segundo en atrapar uno con su boca haciendo estremecer a Quinn. De un momento a otro la rubia volvió a posicionarse abajo mientras que su novia se colocaba sobre ella para más comodidad de ambas. Un leve mordisco llevo a Quinn al cielo ida y vuelta. Frunció el ceño cuando se dio cuenta de que Rachel tenia demasiada ropa encima.
-Igualdad de condiciones, amor- indico la rubia arrodillándose en la cama con Rachel en frente de ella mientras desabrochaba uno por uno los botones de la camisa de la morena dejándola solamente en sujetador.
Rachel comenzó a temblar pero no supo si fue por estar casi desnuda frente a Quinn, por la mirada que le dedico ésta o por el simple hecho de que le había dicho "amor". Era la segunda vez que se lo decía en el mismo día. La primera vez fue en su oficina con Santana de testigo y ahora se lo había dicho estando las dos solas.
Se sintió morir cuando Quinn dejo un leve mordisco en su clavícula llevando a clavar sus uñas en la espalda de la rubia que soltó un gruñido. Fabray poco a poco fue acariciando los costados de Rachel haciéndola estremecer en el camino. Llego a donde indicaba el inicio del pantalón y lo recorrió con dedos temblorosos hasta dar con los botones que fue desabrochando uno por uno para luego dejar al descubierto las piernas de la morena que le hacían perder la cordura, más aun cuando se enredaban alrededor de su cintura haciéndola presa de la mejor trampa que uno podría llegar a tener.
Podían sentir como sus corazones latían desbocados, sin control alguno, deteniéndose de vez en cuando para volver a latir con más frenesí, más aun cuando sus cuerpos desnudos hicieron contacto por primera vez contagiando a ambas de ese fuego interno que pedía ser apagado pero al mismo tiempo quería potenciarse. Los gemidos, suspiros y jadeos comenzaron a abundar en la habitación de Rachel, la testigo y cómplice principal de aquel momento tan ansiado y deseado por ambas.
Rachel podía sentir como su pecho se hinchaba de orgullo y felicidad, hasta tal punto de llevarla a las lagrimas. Para su desgracia, o su suerte, Quinn la descubrió y se sorprendió cuando descubrió los ojos de la rubia de igual manera que los suyos.
-Es por que soñé con este momento tanto tiempo que ahora el hecho de hacerlo realidad me llena de felicidad- explico Quinn ruborizándose mientras limpiaba las lagrimas silenciosas de Rachel y viceversa.
La morena atrapo la boca de la rubia en intento de confirmarle que aquello realmente estaba pasando, que las dos se estaban amando, entregándose por completo. Un beso que englobaba muchos sentimientos guardados y que marcaba el comienzo de algo nuevo para ambas.
Quinn mordió el labio de la morena cuando ésta se adentró en ella haciéndole ver las estrellas solo con eso, ni siquiera se estaba moviendo aun asi solo ella era capaz de lograr algo como tal. Rachel comenzó a entrar y salir de la rubia mirándola directamente a los ojos, siendo testigo de como Fabray se mordía el labio para no soltar el gemido que estaba atorado en su garganta.
-¡Maldita orgullosa!- exclamo la mente de Rachel al tiempo que Quinn la tomaba de la nuca para fundirse en un beso que ambas necesitaban.
La boca de ambas fue la mejor caja de seguridad donde guardaron sus gemidos. Por que Quinn ya empezaba a ser participe de ese momento también, acariciando y tocando cada parte del cuerpo de Rachel llevándola también a la locura, a morder cada pedazo de carne que se encontraba en el camino.
Quinn soltó un gruñido cuando Rachel mordió con demasiada fuerza su hombro pero sabia que se lo merecía por que momentos antes ella había hecho lo mismo pero con el cuello de la morena. Estaba segura de que al otro día tendrían que usar bufandas, pañuelos o algo que les cubriera el cuello a ambas y agradecía estar en invierno por que esa manera tenia la excusa perfecta para hacerlo.
Rachel cerro los ojos cuando las uñas de Quinn se clavaron en parte de su espalda y su hombro, lo que le indico que el final de la rubia no estaba muy lejos. El de ella tampoco gracias a las maravillas que estaba haciendo Quinn en su interior. Era increíble como había dicho no tener experiencia y sin embargo sabia donde tocar y qué hacer. No tenia ni punto de comparación con Jesse. Tampoco es que quisiera comparar por que nadie se comparaba con Quinn Fabray, su rubia era única... y siempre lo seria.
Un grito ahogado por las bocas de ambas le señalo el final de aquel glorioso momento. Quinn respirando con dificultad sobre la morena mientras que estaba aferraba con más fuerza la cintura de la rubia al tiempo que le quitaba los mechones húmedos de su rostro haciendo que Fabray sonriera con ternura.
-Te amo- sentencio la rubia dejando un tibio beso en los labios de Rachel. -Te amo, te amo, te amo... ¡Te amo, enana!
-También te amo, mi ovejita- replico la morena con su frente pegada a la de Quinn y con los ojos cerrados. Soltó una carcajada cuando la rubia se apodero de su cuello nuevamente. -¿Quieres más, Fabray? Veo que no has tenido suficiente.
-Contigo jamas tendré suficiente, siempre necesitare más de ti- indico Quinn robandole un nuevo beso. -Y más- otro beso robado, o quizás no tanto. -Y más... mucho más.
-Ok, Fabray. Provocaste y ahora veras- sentencio Rachel haciendo reír a la rubia. Risa que quedo ahogada en la boca de la morena cuando la besó con necesidad pero al mismo tiempo con ternura marcando el inicio de la segunda ronda de sexo en esa noche.
La mañana las encontró a ambas en la cama de Rachel completamente desnudas, cubiertas solamente por las sabanas. Quinn comenzó a removerse hasta lograr despertar y una sonrisa se escapó de sus labios cuando descubrió a Rachel a su lado, aferrada a su cintura.
No tenia intenciones de moverse de aquel lugar. Si le daban a elegir elegiría quedarse allí por el resto de su vida, con su novia aferrada a su cuerpo. No podía evitar emocionarse al pronunciar aquellas palabras, lo que siempre quiso, lo que que creía inalcanzable por fin estaba pasando. Lo único que tenia que hacer ahora era mantenerlo.
Estaba feliz, se sentía con confianza respecto a ella y a Rachel. Ni siquiera la imagen de Jesse quito esa seguridad que sentía, quizás la hizo tambalear pero eso cambio cuando recordó la noche anterior compartida con la morena. Donde sintió como Rachel le entregaba cada parte de ella, sobre todo su corazón. Como le dijo un "Te amo" en medio de gemidos, como quedo resto de su piel en las uñas de Rachel y como en su cuerpo estaba el olor de morena mezclado con el de ella. Eso era lo que le importaba realmente.
Sus dedos comenzaron a pasear entre la cabellera marrón de la morena y sonrió con dulzura cuando ésta se removió a su lado dejando un camino de tibios besos desde su pecho hasta su boca.
-Hola- susurro Rachel con un hilo de voz debido a la timidez que la invadió de repente tras descubrirse completamente desnuda frente a Quinn.
-Hola- saludo la rubia completamente enternecida por las mejillas rosadas de Rachel. -¿Con timidez después de lo que paso anoche? ¿Es en serio, Berry?
-No te burles, Fabray- replico Rachel bajándola la mirada pero Quinn la obligo a que la mirase. -¿Ahora que hice?
-¿Por que siempre preguntas eso cada vez que te obligo a que me mires?- cuestiono la rubia con interés haciendo sonreír a Rachel.
-No lo sé. Debes ser que estoy acostumbrada a meter la pata todo el tiempo sin darme cuenta que por las dudas pregunto- respondió la morena encogiéndose de hombros mientras Quinn la atraía más hacia ella. Dejo un tibio y prolongado beso en los labios de la rubia haciéndola sonreír. -Te amo.
-Yo te amo más- rebatió Quinn quitando los mechones marrones del rostro de la morena. -Gracias... Por todo. Por amarme, por elegirme como tu novia, como tu mejor amiga, por haberte entregado a mi anoche... Te amo, Rachel.
-¿Como no iba a entregarme a ti, Quinn?- pregunto la morena sentándose sobre la rubia al tiempo que sus frentes se unían obligandolas a cerrar los ojos para disfrutar mejor del momento. -¿Como no iba a hacerlo cuando te he esperado durante tanto tiempo? ¿Como negarme si es justo con la mujer que amo con quien haría el amor? ¿Como no amarte, no elegirte como mi novia si es lo que siempre quise?
-Te amo- repitió la rubia conmovida por las palabras de Rachel y agradeció tener los ojos cerrados, de lo contrario la morena se daría cuenta de las lagrimas que habían aparecido en sus ojos. Lagrimas que comenzaron a caer lentamente y que Rachel se encargo de quitar del camino pero sin decir palabra alguna. Después de todo ella estaba igual que Quinn. Sintiendo los latidos de su corazón marcando un ritmo irregular, más aun cuando se dio cuenta de la posición en la que estaban. Ella sobre Quinn y completamente desnudas las dos.
La rubia se dio cuenta de la situación y lejos de sentir vergüenza o pudor busco las sabanas sin dejar de mirar a Rachel y cuando por fin la encontró las cubrió a ambas hasta la cabeza haciendo reír a la morena por el mordisco que dejo en su cuello.
Una nueva sección de besos las sumergió a ambas. Besos y caricias que le indicaron que volverían a hacer el amor de nuevo en aquella nueva mañana.
No fue sorpresa para Rachel darse cuenta de como las manos de Quinn quemaban donde tocaban, de hecho lo había comprobado la noche anterior. Para la rubia tampoco fue sorpresa descubrir como su piel se erizaba con cada beso, cada caricia que Rachel le regalaba a su cuerpo.
Poco a poco fueron entregándose nuevamente una a la otra. Saboreando, disfrutando cosas que la noche anterior no habían podido hacer. Por ejemplo, Quinn descubrió como el cuerpo de Rachel temblaba cada vez que dejaba una leve mordida en las costillas o en el hueso de la cadera. Berry por otro lado se dio cuenta de que el punto débil de Quinn era el lugar exacto entre el cuello y la clavícula.
Ambas se estaban descubriendo una a la otra y lo mejor de todo era que no tenían prisa en hacerlo. No había razón por la cual debían apresurar las cosas, ninguna de las dos tenia que rendirle cuentas a nadie y si tenían que hacerlo era a la persona que estaba entre sus brazos en ese momento.
-Eso ha sido asombroso- repuso Rachel boca a arriba en busca de un poco de aire después de haber hecho dos veces el amor con su novia en esa mañana.
-Eres genial- indico Quinn con un rubor en las mejillas pero eso no impidió que se acercara a Rachel para besarla a su antojo. Un beso con ninguna intensión que no fuera la de demostrarle lo mucho que la amaba.
Rachel le correspondió el beso y después empezó a dejar suaves y tibios besos en todo el rostro de la rubia que sonreía completamente enamorada, lo cual la llevo a sonreír a ella también de igual forma.
Se recostó sobre el pecho de Quinn dibujando formas irregulares con el dedo indice sobre el abdomen ligeramente marcado de la rubia, mientras que ésta hacia lo mismo pero paseándose por su columna vertebral. Para nada era incomodo aquel silencio que se había formado y ninguna lo rompió por que sabían que lo necesitaban para asimilar lo que había pasado entre ambas a lo largo de aquellas 48 horas.
El silencio se vio interrumpido cuando el teléfono de Quinn comenzó a sonar. "Sexy San" rezaba la pantalla del móvil y aquello lejos de molestar a Rachel le hizo gracias por que sabia que había sido Santana quien había guardado su numero en todos los teléfonos de sus amigos bajo ese nombre. En el de ella también aparecía asi y siempre sonreía al recordar las ocurrencias de su amiga latina.
-Antes que digas algo te advierto que estas en altavoz, Santana- Fue el saludo de Quinn, lo cual la llevo a tener una especie de déjà vu de la noche en que ella y Rachel descubrieron a Jesse. Al parecer a la morena le paso lo mismo por que soltó una pequeña carcajada que quedo ahogada en el cuello de Quinn.
-¿Estas con Rachel?- cuestiono la latina sorprendiendo a las chicas. No por la pregunta en si, sino por el hecho de que llamo a la morena por su nombre y no por unos de sus ya clásicos sobre nombres.
-Estoy aquí, ¿Qué pasa, San?- pregunto Rachel con amabilidad intercambiando una mirada de desconcierto con Quinn. -¿Estas bien?
-Si, ¿Puedes quitar el altavoz?- pidió la latina generando más desconcierto aun en sus amigas. -Necesito hablar algo contigo... En privado.
-Y si necesitabas hablar con ella "en privado"- intervino Quinn con reproche mientras dibujaba comillas. -¿Por que no la llamaste a su teléfono?
-Por que me canse de llamarla y no me contestaba. Así que supuse que como últimamente ustedes dos andan pegadas todo el día como perros en celo estaría contigo y por eso te llame- respondió la latina con un dejo de histeria en la voz. -Ahora que ya me sometí al interrogatorio de mami Quinn, ¿Podrías quitar el altavoz, Berry, por favor?
-Listo, ya esta- indico Rachel una vez que hizo lo que su amiga le pidió. Quinn frunció el ceño y estaba dispuesta a abandonar la cama pero la mano de Rachel sujetando su brazo se lo impidió. La morena negó con la cabeza.y la rubia se quedo en su sitio mientras su novia volvía a hablar: -¿Qué pasa, San?
-Es Britt- susurro la latina del otro lado sorprendiendo a la morena que abrió los ojos con asombro. -Pero no digas nada, no quiero a "mami Quinn" en la puerta de mi departamento con la escopeta en la mano por que pase la noche con su "hija Britt".
-¿Tuviste sexo con ella, San?- pregunto Rachel un tono de voz demasiado alto para el gusto tanto de Santana como el de Quinn que disimuladamente se llevo una mano a su oído.
-Baja la voz, Maestro Splinter. No, no... no tuve sexo con ella- respondió la latina en un tono demasiado bajo a tal punto que Rachel le pidió que repitiera lo ultimo que había dicho. -¡Que no tuvimos sexo!
-Pero dijiste que pasaste la noche con ella- recordó Rachel escuchando como Santana soltaba un suspiro confirmandole que si la hubiese tenido en vivo y en directo la hubiese golpeado.
-Si pasamos juntas la noche pero no tuvimos sexo, Hobbit- aclaro la latina perdiendo la paciencia. Después continuo con voz frustrada. -No pude, la vi tan inocente durmiendo, tan... inofensiva que lo único en lo que pude pensar fue en cuidarla.
-Santana, ¿Segura que eres tú?- pregunto la morena sorprendida por las palabras que había utilizado su amiga. Eran palabras dulces con un poco de ternura. Si bien Santana en el fondo era asi, era inusual escucharla hablar de esa manera.
-Escúchame, Berry. Te llamaba por que como a ella le gustan los dibujos de Disney y tú harás el papel de Bella, quiere hablar contigo- explico Santana para no entran en detalles sobre su cambio drástico. -Hablaras con ella, la escucharas, luego cortaras la llamada y no le dirás nada de esto a Fabray. Enterrare tu menudo cuerpo en una maceta de bonsái si llegas a abrir la boca. Estas advertida.
-¿Qué quería?- pregunto Quinn después de quince minutos en los cuales vio a Rachel reírse, cantar la cancion de la Bella y la Bestia, hablar con alguien que parecía ser un niño de diez años. Aunque tenia la leve sospecha de que no se trataba de ningún niño, sobre todo teniendo en cuenta quien era que había llamado.
-Antes que nada déjame hablar hasta el final, ¿Ok?- pidió la morena mientras Quinn asentía. -Britt paso la noche con Santana pero tranquila, no hicieron nada. Según ella dice que no pudo por que lo único en lo que pudo pensar era en cuidarla- aquello logro robar una sonrisa de los labios de la rubia, pero fue tan rápida que Rachel apenas logro verla. -Como yo haré el papel de Bella y tú dijiste que a Britt le gustaban las películas de Disney, me llamo para que hablara con B.
-¿Y no pudo hacerlo enfrente de mi?- cuestiono Quinn fruncido el ceño y cruzando de brazos mientras Rachel le acariciaba el rostro. -Soy su mejor amiga. ¿No puede decirme las cosas de frente? ¿Qué tipo de confianza me tiene?
-Quinn... Mírate- indico Rachel y la rubia la miro interrogante. -Mírate como estas. Creo que San tiene razón y de verdad te comportas como una mamá. No digo que esta mal que lo hagas- agrego la morena cuando Quinn se giro dándole la espalda como si de una niña caprichosa se tratase. -Santana confía en ti, Q. Es solo que... que creo que Brittany le gusta de verdad y por eso se comporta asi. No es que no te considere su amiga, sino que tiene miedo de que te tomes a mal el hecho de que ella sienta algo por B. Dale tiempo, amor- Quinn se giro para mirarla olvidándose de mostrarse fría y distante. -¿Qué?
-Me dijiste... 'amor'- susurro la rubia con voz temblorosa mientras que las mejillas de Rachel adquirían un tono rojo furioso. -Rachel, me dijiste 'amor'.
-Tu me lo dijiste ya varias veces en estas 24 horas y yo no te he reprochado nada- replico la morena a la defensiva haciendo reír a Quinn que se acerco tomándola de la nuca para fundir nuevamente sus labios.
Aquel beso que era la prueba de que aquel 'amor' no tenia nada de malo sino todo lo contrario, era la palabra que por espero por años escuchar salir de la boca de Rachel, después del 'Te amo', claro esta.
-¿Ya se te fue el ataque de mamá guardabosques?- Bromeo Rachel acariciando la nuca de la rubia dejando que sus dedos se perdieran el pelo rubio de ésta mientras Quinn la miraba con el ceño fruncido. -Deja de comportarte asi. Es de Santana de quien hablamos. No es cualquier chica.
-Lo sé. Britt tampoco es cualquier chica. Ella es especial. No es como Christine o el resto de gatas con las que anduvo San- indico Quinn con una mueca de disconformidad. -Las amo a las dos y si me pongo en papel de 'mamá' es por que no quiero que ninguna de las dos salga lastimada. Conozco a Santana y también conozco a Britt. Quizás funcione, quizás no ¿Quien sabe?
-Hagamos una cosa, ¿Qué te parece si organizamos una cena todos juntos un día de estos?- prepuso Rachel llamando la total atención de la rubia que la miro atenta. -Ya sabes, llamas a Ty, yo llamo a Marley, tú invitas a Brody y a Ashley, yo invito a Kurt y a Luke- Quinn frunció el ceño cuando escucho el nombre del chico. -¿Tengo que recordarte que Luke es gay, Quinnie? Como sea, invitamos también a Eleo, a San y Britt y vemos como se comportan cuando están juntas. De esa manera veras si lo de ellas va en serio o es un juego.
-No lo sé, Rach- repuso la rubia pensando en la propuesta. -¿Y si no funciona? ¿Si no es serio y solo quieren jugar?
-Tú y yo empezamos jugando y mira como terminamos- razono la morena mientras la rubia asentía con una sonrisa en los labios. -Si quieren jugar, déjalas jugar, Quinn. No debes presionarlas por que ahí si todo terminara mal. Te repito, es San de quien estamos hablando, no es cualquier chica. Tú y yo sabemos como es cuando algo llega a importarle mucho. Dale una oportunidad y deja de ser tan hostil con ella.
-Mmm... Odio cuando tienes razón- susurro la rubia ganándose una sonrisa y un beso por parte de Rachel. -Dejemos el tema de "mi hija amante de los dibujos animados" y de su posible novia latina y vayamos a comer algo por que muero de hambre.
-Estoy completamente de acuerdo- coincidió Rachel alejándose de la rubia quitandole la sabana para envolversela al cuerpo. -Iré a ducharme primero mientras tú preparas el desayuno o lo que sea que comeremos, teniendo en cuenta la hora que es... A no ser que quieras ayudar al planeta con el ahorro del agua y te vengas a duchar conmigo.
-¿Propuesta indecente, Berry?- cuestiono Quinn con una ceja en alto al tiempo que las mejillas de Rachel se tornaban rosadas por enésima vez en aquel día.
-Puedes tomarlo como quieras, Fabray. Yo solo pienso en el bien del planeta- fue la respuesta de la morena mordiéndose el labio de manera sensual llevando a Quinn a tragar saliva.
Después de esa clara provocación Rachel se dirigió hacia en baño y Fabray permitió que su mirada se perdiera en el cuerpo de la que ahora era su novia. Sus piernas largas y su trasero la incitaban a que aceptara la oferta de la morena y asi lo hizo minutos después entrando al baño y encontrándose con la sabana que había utilizado Rachel para cubrirse tirada en el suelo.
-Sabia que no podrías cargar en tu conciencia la culpa de saber que no ayudas al planeta como corresponde- Bromeo la morena cuando Quinn se metió bajo la ducha con ella para disfrutar de ese agradable y excitante baño compartido.
Quinn ni siquiera respondió, se aferro con fuerza a la cintura de su novia mientras ésta rodeaba su cuello con los brazos para buscar estabilidad y no caer al suelo debido al temblor en sus piernas. Temblor que aumento cuando Quinn recorrió su cuerpo en compañía del agua tibia como su mejor aliada para un momento asi.
Era la primera vez que hacia el amor bajo la ducha. Jamas había hecho algo asi con Jesse. Básicamente cuando terminaban de tener sexo no hablaban, ella se colocaba de lado dándole la espalda al chico fingiendo dormir mientras que en su mente lo único que aparecía era la sonrisa de Quinn llevándola a sentirse culpable por traicionar de esa manera a su corazón por estar con alguien con quien no amaba.
-Se suponía que debíamos economizar el agua y estuvimos un poco más de una hora debajo de esa ducha- indico Quinn secandole el pelo a la morena una vez que terminaron de ducharse. -¿Donde esta tu conciencia de cuidar el planeta, Berry?
-Desapareció en el momento exacto en el que entraste a la ducha conmigo, Fabray- respondió la morena con picardía abrazando el cuello de Quinn. -Iré a preparar café mientras terminas de arreglarte, ¿Si?- Fabray asintió con una sonrisa de lado y Rachel dejo un prolongado beso antes de salir del baño.
En camino hacia la cocina se encontró con Aslan y Crusoe a los cuales les regalo un beso en la cabeza acompañada de una sonrisa que estaba segura no se le borraría en aquel día espectacular que había comenzado la noche anterior y todo gracias a Quinn.
Se mordió el labio intentando evitar que un suspiro se escapara de su boca pero no pudo retenerlo. Se concentro en preparar el desayuno, aunque teniendo en cuenta la hora debería estar preparando el almuerzo, pero hiciera lo que hiciera Quinn no se le iba de la cabeza. Al go imposible teniendo en cuenta de que volvía a hacerse dueña de su cintura por enésima vez en aquella mañana.
-Ni siquiera has preparado el café- repuso Quinn con voz divertida mientras la morena se giraba para mirarla con el ceño fruncido. -Es broma, mi Frodo. Lo haremos juntas- Rachel levanto una ceja con picardía y Quinn agrego: -Hablo del desayuno, Berry.
-Teniendo en cuenta la hora que es deberíamos preparar el almuerzo en lugar del desayuno- sugirió Rachel ganándose la aprobación de la rubia. De repente una idea llego a su cabeza. -Podríamos aprovechar y me enseñas a cocinar, ¿Qué te parece?
-Me parece perfecto, ¿Que te...?- empezó la rubia pero el sonido del teléfono de la sala la interrumpió. -Atiendo yo. Mientras tú busca las cosas para preparar pizzas.
-¿Qué lleva una pizza?- se pregunto la morena asi misma en un susurro y completamente desorientada por que la rubia le pidió aquello y la dejo allí con su cabeza hecho un revoltijo.
-Dime que esto no es cierto- se rió la rubia después de diez minutos de ausencia en la cocina. Entrar nuevamente allí y encontrarse con Rachel en la misma posición en la que la había dejado fue demasiado para ella. -Como sea, ahora lo haremos juntas.
-Deja de reírte, Fabray- ordeno Rachel cruzándose de brazos con actitud infantil haciendo reír aun más a Quinn que se acerco a ella abrazándola por el cuello. -Oh, no, no. No me convencerás con un par de mimitos, Q. Mejor dime quien era al teléfono.
-Eran mis sobrinos. Quieren pasar la tarde conmigo- respondió la rubia tirando el cabello de Rachel hacia atrás, quitándolos de los hombros. -Les dije que podían venir. No-no te... no te molesta, ¿Cierto?
-Para nada, mi amor- indico la morena enternecida por el tartamudeo de Quinn. -Me parece perfecto que vengan. Siempre la paso bien con ellos y lo sabes. Ademas necesitamos conejillos de indias que prueben nuestro experimento- Aquella broma con respecto a la pizza que debían elaborar juntas las hizo reír antes de que la rubia se hiciera dueña de los labios de Rachel.
La subió a su cintura ganándose un mordisco en su labio por parte de la morena. El quejido que soltó hizo reír a su novia mientras la depositaba sobre la mesa fundiéndose en un nuevo y apasionado beso que las llevo a perder la conciencia.
-Te amo- susurro Quinn cuando se separaron para recuperar el aire. Su pecho subía y bajaba de forma irregular al mismo tiempo que el de Rachel se encontraba igual comprobando una vez más que sentía lo mismo que ella.
-También te amo... mucho- sentencio Rachel con un rubor en las mejillas causando ternura en Quinn. Iba a agregar algo más pero el sonido del timbre las interrumpió. -Deben ser Alex y Alyson.
Quinn asintió y se fue a atender pero no sin antes haber dejado un beso en los labios de la morena. Cuando llego a la puerta se encontró con sus sobrinos sonriendo con idénticas sonrisas. Alex fue el primero en lanzarse a sus brazos regalandole un cálido abrazo. Alyson en cambio se quedo un poco apartada lo que significaba que Quinn era quien debía acercarse.
-Jamas seras la primera en saludar a tu tia, ¿no?- cuestiono Quinn levantando del suelo el cuerpo de Alyson que se rió como una niña pequeña. -Vamos, que la tia Rachel debe estar cubierta de harina intentando preparar el almuerzo.
-Oh, Fabray ¿Pizza?- pregunto Alyson con la misma expresión de incredulidad que a veces realizaba Santana, lo cual llevo a Quinn a darse cuenta una vez más que pasar tiempo con la latina era nocivo para cualquier persona. -¿De verdad esas son tus 'tácticas de seducción'? ¿Así pretendes enamorar a la nieta del señor Miyagi?
-¿La... la qué?- pregunto Quinn con curiosidad pero su sobrina la ignoro dejándola sola allí con aquello rondando en su mente. -¿La nieta del señor Miyagi? ¿El de Karate Kid?
Mientras tanto en la cocina, Rachel no dejaba de hablar con Alex que parecía una mini versión de ella misma. Le gustaba hablar con el sobrino de Quinn. El chico tenia esa inocencia propia de un niño de su edad pero con la madurez y el carácter de su hermana mayor.
-Hola, Berry- saludo Alyson entrando a la cocina e interrumpiendo la charla entre Rachel y Alex. La morena la miro sorprendida y la sobrina de Quinn rodó sus ojos. -Si lo prefieres puedo llamarte Hobbit, enana, gnomo, frasquito de veneno, muestra gratis de perfume, Alf, Willow, manhands, RuPaul...
-Esos dos últimos te los enseño Santana, ¿Cierto?- pregunto Rachel mientras Alyson esbozaba una sonrisa idéntica a la de Quinn al tiempo que asentía.
-¡Cambio de planes!- exclamo Fabray entrando a la cocina con las manos en alto. -¿Qué les parece si vamos los cuatro al parque que esta cerca de aquí y comemos fuera?- Alex corrió hasta su tia y se lanzo a sus brazos rodeando con sus piernas la cintura de la rubia. -Ey, más despacio. Tu tia ya esta viejita.
-Tú jamas estarás vieja, tia Quinn- replico Alex con amabilidad regalandole una sonrisa en conjunto con sus ojos azules. -Siempre seras la joven Quinn Fabray, la mujer por la cual mis amigos mueren de amor... ¡Idiotas!
-¿Tus amigos mueren de amor por mi?- pregunto la rubia mientras su sobrino de bajaba de encima de ella con el rostro contrariado al tiempo asentía. -Pero soy un poco mayor para ellos, podrían ser mis sobrinos.
-Pero no lo son- indico Alex cruzándose de brazos completamente enojado causando ternura tanto en Quinn como en Rachel y Alyson. -Ya les dije que se olviden de ti por que tú jamas estarás con ellos. Por que no estarás con ellos, ¿Cierto, Fabray?
-Tranquilo, Al- intervino Alyson llamando la atención de Rachel y de Quinn que intercambiaron una mirada sabiendo que algo venia a continuación. -La tia Quinn no saldrá con ninguno de tus amigos. Si bien son unos gnomos flacuchos, a Quinnie le van otro tipo de... gnomos- termino Gallagher mirando a Rachel con una sonrisa diabolicamente dulce que se convirtió en una carcajada cuando descubrió las mejillas sonrojadas de ésta.
-¿Por que miras a la tia Rachel cuando dices 'gnomo'?- pregunto Alex regalandole a Rachel una sonrisa. -Esta bien, es pequeña pero no tanto como los gnomos- Quinn miro orgullosa a su sobrino abrazándolo por los hombros mientras que Rachel articulaba un "gracias" silencioso. -Los gnomos son más altos que ella, Alyson.
Aquello las sorprendió a la tres que miraron a Alex con los ojos abiertos. Las mejillas del chico se tiñeron de rojo y aquello enterneció más que nada a Rachel, por que descubrió que el menor de los Gallagher hacia la misma cara de Quinn cuando se encontraba en ese estado. Por lo tanto soltó una carcajada a la cual se unieron, Quinn, Alex y por ultimo Alyson.
-Imagino que te estas sintiendo orgullosa de él, ¿Cierto?- pregunto Rachel mirando a Alyson que asintió. -Lo sospechaba.
-No te preocupes, tia Rachel. Bajita y todo yo te quiero igual- indico Alex acercándose a la morena para regalarle un tierno abrazo a Rachel que la morena correspondió. Soltó una carcajada cuando el chico la levanto ligeramente del suelo. -Santana tiene razón, pesas menos que un perro pequinés. Igual a mi no me importa, sera más fácil para mi cargarte después de casarnos.
-¿'Casarnos'?- cuestionaron Quinn y Alyson al mismo tiempo y con el mismo ceño fruncido. -¡De ninguna manera, Gallagher!
-¿Ves, tia Rachel? La única manera para que se pongan de acuerdo en algo es eso- repuso Alex siendo arrastrado por su hermana mientras que Quinn tiraba suavemente de Rachel. -Era broma. Tía Rachel siempre sera 'tia Rachel' para mi.
-Supongo que esa es su venganza por gustarle a sus amigos- susurro Quinn después de que Alyson se llevara a su hermano de la cocina. Rachel la miro con dulzura y dejo un suave y rápido beso. -Oh, ni lo intentes, Berry. Ni siquiera te negaste cuando Alex dijo eso de casarse contigo.
-¿Debe ser por que es un niño de doce años que esta realizando sus primeras bromas?- ironizo Rachel apoyándose en la mesa. -Ademas, yo no estoy disponible. Estoy enamorada de una hermosa rubia que me tiene loca. Alex no esta nada mal, es completamente hermoso y tendrá miles de lagartonas detrás de él con el correr de los años. Lo cual no me gusta para nada- Aquello hizo reír a Quinn, que no se esperaba esa actitud de la morena. -Como sea, por muy apuesto que sea Alex y por mucha sangre Fabray que tenga en sus venas, yo solamente amo a una persona con ese apellido... y la tengo frente a mis ojos.
-No conocía este lado tuyo, Berry. Así tan... ¿Cursi?- Bromeo la rubia ganándose un golpe en el hombro. -Y ese lado tan violento tampoco lo conocía. Santana tiene razón, ¿Has estado entrenando?
-Si, no sabes. Mi entrenador es un apuesto chico alto y completamente hermoso, musculoso...- ironizo Rachel pero no puedo continuar por que los labios de Quinn se lo impidieron.
Aun les costaba acostumbrarse al cosquilleo que sentían al besar los labios de la otra. Rachel se aferro con fuerzas al cuello de Quinn como si no quisiera dejarla ir mientras que la rubia hacia lo mismo con su cintura pegándola más a ella. Se alejaron solamente cuando el aire les hizo falta lo cual llevo a Rachel soltar maldiciones por lo bajo y a Quinn soltar una carcajada.
-Te amo- indico la rubia mirándola. -Y a cada momento que pasa te amo más por que me demuestras que eres la correcta, la indicada, con la que quiero pasar el resto de mi vida. Quien se hace cómplice de Alex y quien soporta las actitudes de Alyson...
-Es una mini Quinn Fabray con un poco de Santana Lopez- interrumpió Rachel con una sonrisa pero de repente se puso seria para que Quinn supiera que era sincera. -De más esta decir que si me comporto asi con ellos es por que realmente quiero y me agradan. Lo que yo sienta por ti, no tiene nada que ver.
-Lo sé... y eso es lo que más me enamora de ti- confeso Quinn con las mejillas sonrojadas. Iba a agregar algo más pero la entrada de Alyson la interrumpió. Rápidamente se separaron pero aun asi la mirada de Aly fue más rápida.
-Alex pregunta si ya nos vamos- informo Gallagher mirando alternativamente a su tia que esbozo una sonrisa nerviosa al tiempo que Rachel se pasaba una mano por la nuca. -Nos esta esperando.
-Por supuesto- respondió Quinn saliendo de la cocina no sin antes lanzarle una sonrisa. Rachel que le sonrió sabiendo que todo estaría bien.
-Lindo el trasero de mi tia, ¿No te parece, Willow?- ironizo Alyson cuando descubrió a Rachel mirando la retaguardia de Quinn. Un rubor apareció en el rostro de la morena pero esa escena adorable no detuvo el avance de la chica rubia. -Escúchame bien por que solo lo diré una vez, la segunda vez sera una muestra dolorosa y la tercera te puedo asegurar que no llegaras al bendito estreno de la obra a la que perteneces- Rachel trago saliva con temor por que la mirada de Alyson era la misma que Quinn le lanzaba en el instituto. -Puede que tengas a Alex en el bolsillo pero yo soy más complicada que él. Dame una mínima señal, pista o razón para creer que quieres jugar con Quinn y te juro que no tendrás que preocuparte por perder tu talento por que yo me encargare de que éste quede sepultado contigo, ¿Entendido?
-Entendido- respondió Rachel con nerviosismo. Era increíble como aquella chica de quince años lograba ponerla de esa manera, pero teniendo en cuenta quien era su tia y su mentora ese tipo de amenazas era de esperarse... y eran de asustar -Voy a demostrarte que de verdad quiero a tu tia... que la amo.
-Esperare eso con ansias- replico Alyson con una ceja en alto. De repente cambio su actitud intimidante por una más sociable. Hasta llego a esbozar una sonrisa tierna que desconcertó a Rachel. -Ahora vamos. Ve a buscar tu bolso y vayamos a la plaza que dijo tia Quinn.
Rachel se sorprendió cuando Alyson la tomo de la mano sacándola de la cocina pero un pensamiento se cruzo por su mente. Para que aquella extraña relación de amor-odio que ambas compartían llegase a funcionar debían poner un poco de cada una, hacer las cosas juntas... por el bien de Quinn
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Bueno... perdón por no haber actualizado antes :)
Espero que la escena de las chicas haya quedado bien y no fuera algo vulgar y ordinario de leer :)
Kevin Zegers fue el elegido para ser el rostro de Luke asi que estoy contenta con eso. Gracias por haberse unido a esa locura xD
No tengo nada más que decir, creo... Como siempre gracias por todo y a todos! Más tarde responderé los reviews que me quedaron pendientes :)
Hasta la próxima!
Besos & Abrazos :)
