Glee ni sus personajes me pertenecen. yo solo juego con ellos :P

Capitulo 21. Regresos

La segunda semana de enero había llegado y con él los primeros ensayos de la Bella y la Bestia donde Rachel ya estaba inmersa en su papel. Había conocido a su 'Bestia', Paul Johnson, un chico alto y musculoso, de cabellos castaños claros y ojos azules, de mirada atrapante que si no fuera por que estaba completamente enamorada de Quinn seguramente se habría perdido en esos ojos. Los hoyuelos en su mejilla dándole un aire de niño travieso fue lo que más llamo la atención de Rachel la primera vez que lo vio en la sala del teatro donde ensayarían a lo largo de aquellos nueve meses, seis de ensayos preparativos y tres de ensayos generales.

Paul era bastante atractivo, más aun cuando sonreia, lo cual hacia todo el tiempo. Era un chico bastante divertido y durante esas dos semanas de ensayo se la había pasado haciendo bromas con todos en el teatro, incluso con Rachel con quien pasaba más tiempo. Otro con quien la morena pasaba mucho tiempo era con Brody Weston, con quien poco a poco iba mejorando su relación llevándola a dejar de ver al chico como una posible amenaza. Esos dos chicos se estaban convirtiendo en un gran apoyo para la morena en aquel teatro donde se empezaba a formar su sueño más grande. Aun asi por muy apuestos que fueran Johnson y Weston ninguno de los dos le llamaba realmente la atención hasta tal punto de llevarla a sentir algo más que amistad hacia ellos. Ninguno era Quinn Fabray, su hermosa y dulce novia.

La rubia la iba a buscar cada día a la salida del teatro, como lo había hecho miles de veces cuando solamente eran amigas pero ahora había una pequeña diferencia: Iba en calidad de novia, tal y como siempre lo quiso Rachel. Quinn casi siempre la esperaba con una rosa en la mano pero cuidando el detalle de no hacerlo rutina. Cuando los ensayos no salían como Rachel esperaba y terminaba estresada simplemente la llevaba a caminar por todo Central Park o cualquier otro sitio con intensión de distraerla hasta llegar a su hogar donde le regalaba masajes desestresantes que terminaban en largas secciones de besos llevándolas a hacer el amor a lo largo de toda la noche hasta recién entrada la mañana, por esa razón Rachel asistía más a los ensayos de la tarde que a los matutinos, pero ese día fue una excepsion. Salia del teatro justo a la hora del almuerzo y con una sonrisa en los labios a juego.

-Ey, ¿Ya te vas, judía?- le pregunto una de las bailarinas.

Una chica pelirroja con una sonrisa de lado que ya había robado los suspiros de más de uno en el lugar, pero teniendo en cuenta quien era su hermana mayor, aquello era de esperarse. Aquel pequeño y asombroso detalle sorprendió a Rachel. Jamas pensó que Ashley Carter tendría una hermana menor y que ésta terminaría siendo su compañera de teatro. Aquella chica pelirroja se había convertido en una especie de guía para la joven actriz el primer día que había pisado allí, fue la primera con quien hablo y a pesar de ser la más joven de todas las bailarinas era la más responsable y la más centrada.

-Así es- respondió Rachel con amabilidad mientras la otra chica se acercaba para abrazarla por los hombros. -¿Tú que harás, Jenn?

-Ashley viene a buscarme por que debemos ir a ver a mamá que quiere presentarnos a su nuevo novio- respondió la chica rodando los ojos y haciendo reír a Rachel. -El segundo en un año, ¡Un año! Ni siquiera yo, con mis diecinueve años encima, cambio de novio tan rápido como ella... Eso es tan frustrante.

-Yo puedo quitarte esa frustración si lo deseas- intervino Brody acercándose a ellas con su sonrisa de lado haciendo gala de su atractivo. Se acerco a la pelirroja y la abrazó por los hombros pero ésta lo golpeo en las costillas y el chico se alejó. -¡Auch, Carter!

-¿Por que no le vas a quitar la frustración a las otras bailarinas? Ah, cierto. Ya lo has hecho- indico la pelirroja con ironía al tiempo que Rachel escondía una sonrisa. -Ademas de quitarles la calentura, claro está.

-¿Celosa, Jennifer?- pregunto Brody recuperándose pero por las dudas se coloco al lado de Rachel que entrelazo su brazo con el del chico.

-¿Por que habría de estar celosa? Solo eres un estúpido engreído que se cree el más guapo del lugar y al cual el personaje de Gastón se lo comió por completo. Si tuviera que estar celosa de alguien esa persona seria Paul, es el único chico que vale la pena en este lugar- respondió Jenn mirando directamente a Brody que abrió la boca como pez fuera del agua pero no salio ningún sonido de ella. La pelirroja rodó los ojos y se dirigió a Rachel: -Te dejo con Gastón. Saluda a Quinn de mi parte. Más tarde te llamo, ¿te parece bien?

-Claro, cualquier cosa que necesites me llamas... y sé amable con el novio nuevo de tu mamá, Jenn- pidió Rachel abrazando a la pelirroja que asintió con una sonrisa traviesa que se convirtió en una mirada asesina dirigida hacia Brody.

-¿No hay un abrazo para mi?- pregunto Weston con los brazos abiertos y la chica lo ignoro olímpicamente yéndose del lugar. Brody se quedo con el ceño fruncido y Rachel soltó una carcajada. -No es gracioso, Rachel. ¿Por que mi sonrisa de lado y mis brazos musculosos con ella no funcionan?

-Debe ser por que ella busca algo más que una sonrisa de lado y unos brazos musculosos- indico la morena encogiéndose de hombros emprendiendo su salida del teatro. -Y supongo que el hecho de salgas con todas las bailarinas no ayuda mucho que digamos, Weston. Algo de razón tiene cuando dice que Gastón te consumió- Rachel retrocedió sobre sus pasos y le regalo al chico un beso en la mejilla. -Intenta hacer las cosas bien en mi ausencia, ¿Si?

La morena salio del lugar con la misma sonrisa que siempre tenia reservada para Quinn que ya estaba esperándola con una sonrisa enamorada en los labios. Ese día no había rosas, en su lugar había un pequeño peluche, el numero once en aquellas casi cuatro semanas. Estaba apoyada en el auto de Eleonor, lo que le indico a Rachel que posiblemente realizarían algún tipo de viaje.

-Hola- saludo con alegría tomando a la morena con uno de sus brazos y con el otro le enseño el peluche. -Este pequeño amigo estaba buscando a su dueña, dice que se llama Rachel Berry, ¿La conoces?

-Puede ser- indico la morena con una sonrisa juguetona tomando al que en esa ocasión era un león de peluche. -Gracias, Quinn. Es hermoso.

-Como yo- indico la rubia con orgullo haciendo reír a su novia. -Ey, yo te di al pequeño Eddy y tú no me has dado mi beso aun.

-Lo siento- replico Rachel rodando los ojos pero con una sonrisa en los labios antes de acercarse a su novia y besarla. Un beso tranquilo, sin prisas pero sin pausa tampoco. -Gracias por el pequeño Eddy, ¿Otro hijo más?- la rubia asintió antes de robarle un corto beso. -El numero trece creo que es. ¿Sabes como se pondrá papá Hiram cuando le diga que, no solo salgo con una chica, sino que ya tengo trece hijos con ella?

Jamas habían hablado demasiado sobre ese tema en aquellas casi cuatro semanas que cumplirían. Faltaban tres días para cumplir el primer mes juntas pero aun no le habían dicho a sus padres que estaban de novias. Habían hablado con ellos tanto Rachel con los suyos como Quinn con Judy pero la única que sabia que estaban juntas oficialmente era Santana. Todavía no le habían dicho a sus amigos, no sentían esa presión de hacerlo pero tampoco se ocultaban. Si sentían la necesidad de besarse lo hacían aunque casi siempre dejaban eso para cuando estaban solas y al estar rodeadas de personas simplemente se conformaban con dejar una suave caricia en la otra. No necesitaban demostrarle nada a nadie por que ambas sabían lo que significaban para la otra, pero ya era hora de que sus padres lo supieran.

-Podríamos...no sé... decirle este fin de semana a "papá Hiram" que, no solo tiene una nuera, sino que también tiene trece nietos- sugirió Quinn con nerviosismo pero la sonrisa que se empezaba a formar en los labios de Rachel la invitaron a que siguiera expresando su idea. -Ya sabes, me gustaría decirle a mi madre que Rachel Berry es su nuera, pero si no quieres...

-Si, quiero- interrumpió Rachel con efusividad. -Si, quiero, Quinn. Creo que ya es hora de que nuestros padres lo sepan. No te negare que enfrentarme a la gran Judy Fabray no me pone de los nervios por que te juro que de solo pensarlo estoy temblando...

-Mamá no te hará nada- se rió la rubia apartando los mechones de pelo del rostro de la morena. -Estará encantada de conocerte.

-Pero ya me conoce, Quinnie- replico Rachel con obviedad.

-Si, pero no es lo mismo. Quiere conocerte como su nuera, no como mi mejor amiga- indico la rubia con una sonrisa tímida enterneciendo a Rachel que no dudo en besarla. Un beso lleno de amor y ternura, ni muy largo ni muy corto, lo justo y necesario para demostrarle que estaba de acuerdo. -Entonces, ¿Tomo ese beso como un si? ¿Le diremos a nuestros padres?

-Este fin de semana vamos a Lima y hablaremos con ellos- confirmo Rachel ganándose una sonrisa de oreja a oreja de parte de su novia. -Le diremos que estamos juntas. Seguramente papi Leroy se pondrá feliz, a papá Hiram le dará un ataque y mamá Judy se pondrá contenta ¿Cierto?

-Cierto, ¿Sabes quien también hubiese estado feliz, o por lo menos contento?- pregunto Quinn con un nudo en la garganta y los ojos vidriosos. -El idiota de Russel estaría alegre. Recuerdo cuando le dije que me gustabas, que me moría por ti. Pensé que me sacaría a patadas de la casa como la vez que le dije que estaba embarazada de Beth, pero me miro a los ojos y me dijo: "Solo espero que esa chica sea mejor que Hudson".

-¿Eso te... eso te dijo?- balbuceo Rachel con sorpresa.

-Si, eso dijo. Tres meses después murió- recordó Quinn con la mirada triste mientras que las lagrimas caían silenciosas por sus mejillas. Lagrimas que Rachel se encargo de limpiar. -Fue un estúpido al no decirme que estaba enfermo. De haberlo sabido habría pasado más tiempo con él, lo hubiera ayudado. Lo habría...

-Lo habrías mirado de una forma diferente a como lo hacías- refuto Rachel mirándola seriamente y Quinn frunció el ceño ligeramente. -Debes dejar de cuestionarte el 'hubiera sido'. Estoy segura de que si no te dijo que estaba enfermo era por que no quería que lo mirases como tal sino como el héroe que siempre fue para ti. A quien veías como un ejemplo, un modelo a seguir cuando eras niña- Quinn esbozo una apenas perceptible sonrisa, pero que aun asi Rachel logro ver. -Si tú hubieras sabido que estaba enfermo, los días que pasabas con él los hubieras vivido como si fuera el ultimo, con la añoranza de saber que lo perderías de un momento a otro, sufriendo por el hecho de pensar que al despertar él ya no estaría contigo. Él solo quiso protegerte, Quinn.

La rubia no dijo nada, solamente se abrazó a Rachel. Un abrazo que necesitaba y que al mismo tiempo reflejaba lo agradecida que estaba por tener a la morena a su lado, no solo como su novia, sino como su mejor amiga. Quizás ella era la más romántica de las dos, quien se expresaba mejor por medio de regalos o citas, pero la morena era mejor con las palabras. Rachel sabia qué decirle en el momento justo, como hacerla sentir bien, como ayudarla a recuperar su confianza, la alegría. Cada día que pasaba al lado de la morena agradecía tenerla a su lado, no solo ahora, sino que también lo hacia cuando solamente eran amigas. Rachel sin saberlo era su cable a tierra, su fuerza, su pilar, su mejor amiga, la mujer que amaba, su compañera de aventuras... su todo.

-Te amo- fue lo único que salio de los labios de la rubia antes de posarlos sobre los de Rachel entregándole un beso que necesitaba y que reflejaba lo mucho que la amaba. Poco lo importo estar en la calle o si pasaba alguien cerrado de mente expresando su disconformidad al hecho de ver dos chicas besándose. Ella lo único que quería era que su novia supiera que se alegraba de tenerla a su lado. -Gracias por siempre decir las cosas en el momento justo.

-Supongo que hablar demasiado tiene que tener sus ventajas, ¿O no?- Bromeo Rachel para eliminar la tristeza que invadió a Quinn, una tristeza inusual en la rubia pero que siempre aparecía cuando se trataba del recuerdo de su padre. -También te amo.

-Si, pero yo te amo más- replico Quinn riéndose mientras que su novia le pellizcaba la cintura. -¡Auch! eso dolió, enana.

-Te lo merecías- resoplo Rachel cruzándose de brazos, pero la sonrisa traviesa de su novia desmorono todo su teatro. -Te odio, Fabray.

-Es mentira, me amas. Es imposible no amarme- indico Quinn con soberbia y Rachel rodó los ojos. -¿Nos vamos? Nos espera un rico almuerzo, después debo volver al trabajo mientras tú regresas aqui para luego reunirnos en casa para cenar y dormir abrazaditas, asi toda pegaditas- Rachel soltó una carcajada por el tono de voz utilizado por Quinn y por que ésta la había hecho presa de sus brazos mientras dejaba besos en su cuello. -Amo tu risa... ¿Nos vamos?

Rachel asintió antes de dejar un rápido beso sobre Quinn y entrar al auto. La rubia, por otro lado, soltó un suspiro antes de seguir los pasos de su novia que observaba cada uno de sus movimientos desde el asiento de copiloto. Soltó una carcajada cuando vio a Quinn alejándose del auto y después correr hasta él para deslizarse sobre el capo del mismo.

Le gustaba eso de su novia. Esos momentos en los que Quinn daba rienda suelta a su lado divertido, ya sea deslizándose por el capo de un auto o pintarle la cara a uno de sus amigos mientras dormía, como había hecho con Tyler dos días antes. Otra cosa más que le gustaba era ese lado protector que sacaba a relucir cuando se trataba de 'sus chicas'. A pesar de ya no tomarse muy en serio el papel de 'mami Quinn', Rachel aun la descubría mirando con el ceño fruncido a Santana o a Ashley cada vez que estaban cerca de Britt y Eleo.

Durante el camino ninguna dijo nada dejando que el silencio se convirtiera en su mejor aliado, pero no era un silencio incomodo sino más de esos en los cuales disfrutas de la compañía de la persona que esta a tu lado, un silencio que vale mucho más que las palabras. Rachel se sorprendió cuando pasaron de largo el restaurante al que habían ido las ultimas veces a almorzar y esbozo una sonrisa cuando se dio cuenta del camino que había tomado Quinn.

Otra de las cosas que le gustaba de la rubia era su espontaneidad. Nunca se sabia con lo que podría salir, por ahí estaban en su departamento disfrutando de una tarde juntas y de repente se levantaba del sofá y proponía salir a caminar por ahí, o como la vez que estaba terminando un proyecto de trabajo y de la nada tomo su teléfono llamando a sus sobrinos, media hora después estaba debatiendo con Alyson sobre cual era el mejor rapero mientras jugaba a los vídeos juegos con Alex.

Los pequeños Gallagher aun no sabían que Rachel era la novia de Quinn. La morena temía la reacción de la mini Fabray. Sabia que con Alex no había problema alguno pero Alyson era otra cosa, otro tema. A pesar de hablarse un poco más, apenas un poco más, Rachel aun intentaba descifrar o al menos entender los repentinos cambios de humor que le daban a Alyson, no sabia si calificarlos como bipolares, ciclotimicos, o alguna otra cosa más.

Las clases de manejo que Quinn le daba a su sobrina ayudaban muchísimo, pero el beneficio era para la rubia mayor por que pasaba más tiempo con Alyson, lo que siempre quiso. Rachel cada vez que las veía juntas no podía evitar darse cuenta de cierto dejo de complicidad entre ambas y eso la hacia sonreír feliz, por que las veía a las dos felices. Alyson le caía bien pero aun asi no podía evitar sentir también una punzada de recelo cuando estaba con Quinn. No es que estuviera celosa de la chica, solamente eran derechos de propiedad. Aunque si de eso se trataba Alyson tenia todas las de ganar.

-Creo que antes de decírselo a nuestros padres deberíamos decírselo a nuestros amigos- había dejado caer Quinn una vez que estaciono el auto en la entrada del taller de Eleonor y Brittany. -Solo si no te molesta, por supuesto. No quiero hacerte sentir incomoda, es solo que ellos organizaron este almuerzo hoy y creo que seria un buen momento para decirle que estamos juntas. Aunque claro Santana lo sabe y yo solo quería que...

-Me parece perfecto, Quinn- interrumpió Rachel el monologo de la rubia que la miro con una mezcla de alivio y nervios. -Es hora de decirle que estas conmigo, asi no tengo que preocuparme por pelirrojas de ojos atrapantes ni amigas que tienen demasiada carne expuesta.

Quinn rió por aquello, en parte para quitar la tensión que sentía y por otro lado para unirse a la broma de la morena. Sabia que hacia tiempo que Rachel había dejado de ver a sus amigas como una amenaza, sobre todo a Ashley de la quien se había hecho amiga en el ultimo tiempo. Quizás trabajar con la hermana de la pelirroja había ayudado pero aun asi Quinn sabia que a pesar de todo aun quedaba cierto recelo por parte de la morena para con aquellas chicas.

Se acerco lentamente y la besó con suavidad tomando su rostro con una mano y el otro atrayendola más cerca de ella. Rachel no dudo un minutos en quitarse el cinturón de seguridad y sentarse en las piernas de su novia. De repente la idea de tener sexo en el auto la sedujo, ni siquiera le importaba estar en un lugar publico o a plena luz del día, solo le importaba Quinn, sus besos y las manos de ésta que ya recorrían sus piernas haciéndola temblar de pies a cabeza.

-Piedra libre para Quinn y Rachel- canturrearon Eleonor y Britt cada una al lado de las ventanillas del auto sorprendiendo a las chicas.

-¿Qué hacen aqui?- cuestiono Quinn completamente roja mientras que Rachel escondía su rostro en el cuello de su novia completamente avergonzada. -¿No les dije que esperaran adentro?

-Si, pero... Rachel, el juego terminó. Deja de esconderte- indico Eleonor con una sonrisa traviesa mientras Quinn y la morena intercambiaban una mirada. -¿Eso es lo que querías decirnos, mami Quinn? ¿Qué Rachel es nuestra nueva mamá?

-Que bonito, una nueva mamá. Espero que esta sea más permisiva- intervino Britt con ilusión mirando a Eleonor. -Ya sabes, alguien que apoye mi relación con Santana.

-Si, y la mía con Ashley- agrego Eleo como si nada y Quinn las miro a las dos sorprendida por aquello. Rachel ahogo una carcajada en el cuello de la rubia y ésta la miro interrogante.

-¿Tú sabias sobre esto?- pregunto Quinn con el ceño fruncido.

-Chicas, ¿Por que no van adentro mientras yo hablo con mami Quinn?- sugirió Rachel y las otras dos se fueron no sin antes haber soltado un 'Nos vemos, mamá Rachel' que hizo reír a la morena. -Quinn, ¿Ahora que pasa? ¿Otra vez el ataque de 'mamitis crónica'?

-No es... No es eso. Es solo que... Me da gusto que las cosas les salgan bien a las cuatro pero me molesta, o al menos me lastima, que no me digan que están saliendo- resoplo Quinn y Rachel unió su frente a la de la rubia mientras le regalaba caricias en la nuca. -Soy su amiga, Rachel. Que bromee con eso de que me molesta que estén juntas no significa que sea verdad. Solo quiero que confíen en mi.

-Y lo hacen, amor. Confían en ti pero... Santana es cerrada con sus sentimientos y Ashley... Apenas inicia tu relación de amistad con ella- repuso Rachel llamando la atención de Quinn. -Quizás piensa que si te dice que se muere por Eleonor tú te sientas traicionada por brindarle tu confianza y ella a la primera de cambio se enamora de tu amiga...

-Pero ya hablamos sobre eso, me dijo que Eleonor le gustaba y yo no me sentí traicionada ni nada- negó la rubia con frustración. -Estúpida Carter y estúpida Lopez, ¿Acaso soy mamá ogro?

-Eres más hermosa que un ogro- replico Rachel con ternura. -Quizás el hecho de que te comportes como una mamá controladora no ayuda mucho a que ellas se abran a ti. Deberías hablar con ellas. Una charla entre las tres vendría bien para dejar todo aclarado. Tú les harás saber que no te opones a la relación y ellas sabrán que pueden confiar en ti.

-Supongo que tienes...

-Si no lo veo, no lo creo. ¿Sexo en el auto y a pleno sol?- cuestiono Santana con picardía acercándose al vehículo. Rachel soltó un suspiro antes de quitarse de encima de las piernas de su novia pero ésta se lo negó. -Fabray, quítale las manos encima a Berry.

-Es mi novia, puedo mantener mis manos donde yo quiera- replico Quinn desafiando con la mirada a la latina. -¿Qué haces aqui, Santana? Debías esperarnos adentro.

-Lo sé, pero Britt y Eleo me dijeron que estaban aqui afuera y no pude contenerme de salir a recibirlas. No han contestado mi pregunta, ¿Sexo en el auto?- volvió a cuestionar la latina sentándose en el asiento de copiloto con una sonrisa traviesa. -Si quieren podemos hacer un trío. No me molestaría.

-El único trío que haremos sera entre tú, Ashley y yo... y sera para hablar de Brittany y Eleonor- la sonrisa de Santana se borro al escuchar eso y Quinn pudo ver un atisbo de nerviosismo que la descolocó. ¿Santana nerviosa? ¡Imposible!.

-Yo mejor me voy para que puedan hablar tranquilas- indico Rachel bajándose de encima de la rubia para cruzar sobre Santana y finalmente salir del vehículo. -Nos vemos adentro.

-Tu gnomo sabe como provocar cuando quiere- murmuro Santana mirando el caminar de Rachel. -Sonara un poco descabellado pero si no fuera por que es tu novia y por que tengo una reputación que mantener te diría que le doy- Se giro hacia Quinn que la fulmino con la mirada. -No me mires asi, ¿Has visto como cruzo por encima mio? Aunque claro, tú te llevaste las mejores vistas por que su trasero y sus piernas quedaron prácticamente en tu rostro y...

-Santana, basta. Es mi novia y tu amiga, respétala- Ordeno Quinn cruzándose de brazos mientras la latina la ignoraba. -¿Y asi quieres que te permita estar con Britt?

-Lo de Britt es diferente- replico Santana rápidamente mirando a la rubia. -Brittany es... es... si bien es sexy y te dan ganas de pegarte un buen revolcón con ella al mismo tiempo te inspira ganas de protegerla, de cuidarla, de no dejarla ir- Santana tensó la mandíbula al darse cuenta que había dicho más de la cuenta pero si quería que Quinn supiera que aquello era en serio debía bajar sus muros y hablar sin sarcasmo. -Britt me interesa, ¿Ok, Fabray? Me gusta, me gusta muchísimo pero tengo en claro que ella no es para un polvo de una noche y listo. Brittany se merece más que eso...

-¿Y tú se lo darás?- pregunto Quinn pero la mirada de Santana le indico que aquella pregunta no había sonado muy bien. -Lo siento, no quería que sonara agresivo. Lo que quise preguntar era si tú realmente estarías dispuesta a darle lo que ella merece. Yo no tengo dudas de eso pero quiero escucharte decirlo, quiero confirmar que Brittany estará en buenas manos, que esto no es un juego para ti, Santana.

-Jamas fue un juego para mi, Q- replico la latina cruzándose de brazos con un dejo de ofensa. -¿No escuchaste cuando te dije que Britt no es para una noche de sexo y ya? Ella me gusta realmente y...

-¿Y?- pregunto la rubia al ver que su amiga detenía su relato perdiendo su mirada en la ventanilla del auto como si estuviera luchando consigo misma.

-Tengo miedo, ¿Ok? Tengo miedo de enamorarme de ella y... y ni se te ocurra decir nada de lo que dije. Es más, olvídalo- ordeno Santana haciendo ademan de salir de auto pero Quinn la detuvo del brazo negando con la cabeza. -No quiero palabras cursis, ¿Esta bien?

-¿Por qué tienes miedo de enamorarte de ella?- pregunto Quinn ignorando el ultimo comentario de la latina. -Santana, hablemos sin tapujos las dos. Como hacíamos cuando se trataba de mi y Rachel. Después olvidaremos esta conversación. Ya sabes que lo que pasa entre tú y yo...

-... Queda entre tú y yo- termino la latina con una sonrisa apenas visible. -Olvidaremos esta conversación y tú no la usaras en mi contra, ¿De acuerdo, Lucy?- Quinn asintió con una sonrisa y la latina respiro profundamente antes de continuar. -No quiero enamorarme de ella por que soy una mala influencia para todo aquel esta cerca mio. Por que ella es tan pura, tan inocente que tengo miedo de corromperla con mi personalidad. Ya corrompí a Alyson, no quiero que pase lo mismo con Brittany.

-Quita a Alyson de esto. Ella es asi, tú no la corrompiste- negó Quinn con firmeza. -Es mi sobrina, algo más tenia que sacar de mi ademas de la bipolaridad, ¿No te parece?- Santana dejo escapar una sonrisa que contagio a la rubia. -Tú solo acentuaste esa personalidad y si bien bromeo, o quizás no tanto, con eso de que me molesta la complicidad que ambas tienen, me hace bien saber que Aly tiene más de una tia... asi sea una tia del corazón- indico Quinn con una sonrisa mientras colocaba su mano sobre el hombro de su amiga. -Y desde ya te ordeno que quites de tu mente eso que eres una mala influencia, por que no lo eres. Eres todo lo contrario, Santana. ¿Quien estuvo a mi lado cuando me sentía confundida? ¿Quien me escucho cuando lloraba por las noches? ¿Quien estuvo a mi lado en nuestros años de animadoras? ¿Quien canto conmigo 'Take My Breath Away 'en nuestro ultimo año?

-Que cancion más empalagosa pero que efectiva- resoplo Santana riéndose y contagiando a Quinn que la atrajo hacia ella para regalarle un abrazo que, al menos la rubia, necesitaba. -Debería apartarme pero teniendo en cuenta que esta conversación en breve ya no existirá te diré que este abrazo es algo que necesitaba... Gracias, Fabray.

-De nada, Lopez. Ya sabes... eres mi hermana. Estaré siempre para ti, no lo olvides- Quinn sonrió cuando la latina se aferro más a su cintura y supo que esa era su forma de decir que aquello era mutuo. -Y con respecto a Britt... No tengas miedo de enamorarte de ella. No seras una mala influencia, sino todo lo contrario.

-¿Me da su bendición, mami Quinn? ¿Puedo salir con su hija?- bromeo la latina separándose de la rubia que negó con la cabeza al tiempo que una sonrisa adornaba sus labios. -¿Tomo eso como un si?

-Tómalo como un 'Debes hablar con tu otra suegra'- respondió Quinn tomando su bolso del asiento trasero para bajar del vehículo y encontrarse con su novia nuevamente. Soltó una carcajada cuando descubrió a Santana mirándola interrogante. -Britt y Eleo adoptaron a Rachel como su nueva mamá. Así que, hasta hace un par de horas atrás tenia once hijos peluches, dos hijos mascotas y ahora hijas humanas. Estoy hecha toda una madre... Wow.

Santana la miro desconcertada antes de soltar una carcajada al tiempo que abandonaba el auto seguida de Quinn que ya había visualizado a Rachel en la puerta del taller esperándola con una sonrisa capaz de enamorar a cualquiera, pero la sonrisa desapareció cuando vio quien caminaba hacia donde estaba la rubia.

-Quinnie. Tanto tiempo sin vernos- repuso la voz de St. James que estaba acompañado de dos chicas que Santana reconoció como las bailarinas del staff de la obra donde ella también trabajaba. -¿No piensas saludarme?

Quinn apretó los puños con fuerzas antes de girarse y enfrentar al chico. El ultimo recuerdo que tenia de él no era muy lindo que digamos, a su mente acudió el día que lo descubrió besando a Rachel a la salida de la audición y eso la lleno de rabia. A lo lejos vio a la morena caminando hacia ella con el ceño fruncido.

-¿Qué pasa, mi amor?- cuestiono la Rachel abrazándola por la cintura al tiempo que se giraba para enfrentar a Jesse que parecía asombrado por lo que había dicho la morena. -Hola, Jesse, ¿Buscando un taller mecánico? Eleonor es muy buena arreglando vehículos ¿Se te rompió el auto?

-Yo creo que más bien le rompieron el caño de escape y no hablo del auto- intervino Santana con malicia mientras las mejillas de Jesse adquirían un tono rosa que sorprendió tanto a Quinn como a Rachel. -¿Qué haces aqui, St. James? La perrera esta para el otro lado. Digo, por si quieres dejar estas perras en su sitio- señalo a las bailarinas que la fulminaron con la mirada.

-Cuida tus palabras, Lopez. Sabes que tus días están contados en la obra- replico Jesse con desprecio pero Santana no le dio importancia. -Ya sé que fuiste tú la del laxante, la vaselina en mis zapatos, la tintura de pelo en mi shampoo, quien corto mi pelo en compañía de alguien más...

-Lo admito, si fui yo. Yo hice todo eso- reconoció Santana cruzándose de brazos y mirando al chico con una sonrisa que le indico a Quinn que no se arrepentía de nada. -Pero te olvidas de uno muy importante, demasiado diría yo. El encierro de Nick en tu camerino...contigo adentro. Ah, ¿No? ¿Eso no fue una de mis travesuras? Creo que más bien fue una de las tuyas- Todos se giraron a mirar a Jesse que tenia el rostro completamente rojo pero no supieron si era de ira o de vergüenza. -Puedes echarme de la obra, St. James. Por lo menos yo no elijo aparentar ser quien no soy.

-Veo que conseguiste lo que querías, Quinnie- indico Jesse cambiando completamente de tema mientras que la latina sonreia orgullosa por confirmar su teoría. -Rachel por fin te dice 'mi amor'. Disfrútalo. Hasta hace unos meses atrás a mi también me llamaba de la misma manera y mira donde termino ahora. Supongo que esa es su forma de agradecerte el hecho de que hayas estado con ella en mi ausencia- Quinn tenso la mandíbula al escuchar eso pero antes de que pudiera rebatir, St. James se adelanto: -¿O de verdad pensaste que podría enamorarse de ti realmente? Mírame y mírate, hay una gran diferencia entre tú y yo y esa es que...

-Que a ella realmente la amo- intervino Rachel con convicción acercándose a Jesse que se quedo con la boca abierta. -Al que jamas ame fue a ti. Siempre fue Quinn, Jesse. Lo siento pero es la verdad. Cuando tenia sexo contigo pensaba en ella, cuando te besaba era ella quien estaba en mi mente, ¿Nunca te preguntaste por que jamas te dije 'Te amo'?

-Estas confundida. Estar rodeadas de... ellas te confunde- replico Jesse pasándose una mano por el pelo. -Rachel, mírate. Eres demasiado para ella. Ella solo jugara contigo y...

-Y tengo la certeza de que no me meterá los cuernos como tú lo hiciste- corto la morena que ya empezaba a enojarse. -No estoy confundida, Jesse. Entiéndelo de una vez, AMO-A-QUINN. La amo. Respétame y déjame en paz tal y como yo hago contigo, por favor.

-Vamonos, Jesse. De seguro hay miles de gnomos ayudante de Santa por ahí- intervino una de las bailarinas que Quinn reconoció como la rubia alta con la que St. James le había sido infiel a Rachel.

-¡Nadie llama a Rachel 'Gnomo ayudante de Santa' a no ser que sea Alyson o yo!- grito Santana antes de lanzarse a la bailarina para obsequiarle un puñetazo que dio de lleno en la mandíbula de la chica.

Quinn interfirió más que nada para separar a la latina pero la otra bailarina se lo impidió golpeándola a ella también. Aquello se convirtió en una batalla campal en la cual la latina parecía moverse como pez en el agua por lo que al cabo de unos minutos la bailarina que había llamado a Rachel 'Gnomo' estaba apoyándose contra lo primero que encontraba con el rostro completamente ensangrentado y soltando insultos a diestra y siniestra. Santana iba a acudir a ayudar a Fabray pero ésta estaba haciendo muy bien su trabajo.

-¡El golpe final!- exclamo la latina viendo como Quinn sostenía a la bailarina del pelo mientras le daba puñetazos uno tras otro sin descanso alguno. Sonrió con orgulloso cuando vio que Fabray le daba un cabezazo en la nariz a la chica dando por finalizado aquello. Santana fingió limpiarse una inexistente lagrima mientras sonreia. -Esa es mi chica. Me siento tan orgullosa de ti, Quinnie.

-¿Donde esta St. James?- pregunto Quinn completamente ciega por no encontrar al chico. Corrió cuando lo encontró cerca de Rachel pero la morena no estaba sola. Estaba acompañada de Tyler que tenia a Jesse agarrado del cuello de la camisa. -Déjalo, Tyler. Él no vale la pena.

-Suéltame, apestoso- ordeno Jesse y Tyler le empujo con demasiada fuerza haciéndolo caer. -Te denunciare... Y ti también, Fabray. Por robarme a mi chica.

-Lo siento, St. James, pero 'tu chica' ya hablo y me eligio a mi. Así que desaparece de puta vez, por que la próxima sera peor- amenazo Quinn pero por si las dudas el chico no entendió bien le dio un puñetazo de lleno en la nariz haciéndola sangrar. -Para que tengas una prueba física cuando vayas a denunciarme, infeliz.

Jesse se fue despotricando rumbo hacia su camioneta donde ya lo esperaban las otras dos bailarinas completamente destruidas, pero eso no le importo a Quinn. La rubia lo único que quería era encontrar a Rachel entre la multitud que habían formado sus amigos, y la encontró cuando ésta se acerco a ella con sus ojos marrones reflejando preocupación.

-¿Estas bien?- pregunto Rachel acariciándole el pómulo del lado izquierdo que ya empezaba a hincharse. Después fue el turno del labio partido donde dejo una suave caricia que hizo estremecer a Quinn. -No puedes agarrarte a trompadas todo el tiempo, amor... Aun asi gracias por defenderme.

-En realidad fue Santana quien te defendió. Yo solamente me quede quieta sin saber que hacer- replico Quinn bajando la mirada completamente frustrada pero Rachel se encargo de unir sus miradas nuevamente. -Soy una mala novia.

-Eso no es cierto, Quinnie- negó Rachel uniendo sus frentes mientras la rubia la abrazaba por la cintura. -Aunque digas que no, me defendiste y eso es lo que me importa. Con respecto a lo que dijo Jesse, no estoy contigo por agradecimiento... Realmente te amo. Te amo demasiado.

-Lo sé, sé que es cierto por que lo siento en cada beso, en cada caricia... las veces que hacemos el amor- susurro en el oído de Rachel haciéndola estremecer. -Lo siento cada vez que estamos juntas... Sé que amas y yo te amo, solo eso me importa. Mmm... ¿Crees que después de ese hermoso y cursi discurso me he ganado mi beso regenerativo?

-¿Tu beso regenerativo?- pregunto Rachel con diversión. -Creo que mejor te curamos el labio y ese pómulo y después hablamos de besos regenerativos, ¿No te parece? Ademas no quiero lastimarlo más de lo que está.

-Al diablo con eso. Besame, Berry- ordeno Quinn con una sonrisa traviesa antes de que su novia uniera sus labios.

Fue un beso suave, cuidando el detalle de no sobre pasarse de fuerzas para evitar el dolor se hiciera más latente. Rachel se resistió el impulso de morder el labio como siempre hacia cada vez que se besaban pero Quinn no lo resistió y mordió el de ella levemente ganándose un gruñido mezclado con un suspiro por parte de Rachel.

-Mis fantasías se hicieron realidad- indico una voz obligandolas a separarse y mirar a sus amigos con una sonrisa tímida por parte de las dos. Se sorprendieron cuando se encontraron con Noah Puckerman mirándolas con una sonrisa traviesa. -No me miren asi. ¿Cuando pensaban decirnos que se revolcaban juntas? Mi princesa judía y mi sexy mamá... Me siento tan feliz y tan excitado al mismo tiempo.

-Entonces, ¿Están juntas?- cuestiono Tyler con ilusión. Más aun cuando Rachel y Quinn intercambiaron una mirada para finalizar asintiendo a la respuesta. El chico se acerco y las abrazo a las dos juntas antes de susurrarle a Quinn un 'Te lo dije' que Rachel escucho y eso la sorprendió. -Bueno, ahora dirás el nombre correcto cuando tengas sexo. ¡Auch! Era broma, Fabray. Me alegro por ustedes.

-Si, nosotros también, ¿Podemos ir a comer? De preferencia algo salado por que hay mucho dulce rondando por aqui- intervino Santana con cara de asco que cambio por una sonrisa tímida cuando Britt la tomo del rostro para inspeccionar los golpes.

-Primero hay que curarte, San- indico Brittany con el ceño fruncido. -¿Quieres besos regenerativos tú también?

-¡Oh, por dios! ¿Otra pareja más? ¡Hoy es mi día de suerte!- exclamo Puckerman con intenciones de seguir a Santana y a Britt pero Quinn lo detuvo. -¿Qué quieres, Q? Dos chicas van a curarse las heridas, necesitaran un medico que las ayude, ¿No te parece?

-¿Ahora también eres medico?- Ironizo Quinn con una ceja en alto recibiendo un beso en la mejilla por parte de Tyler antes de que el chico se fuera con Eleonor de la mano hacia el interior del taller. -¿Qué haces aqui, Puck?- pero el chico de repente se puso serio y parecía nervioso, lo cual alerto a la rubia. -Puckerman, ¿Qué pasa?

-Alguien... alguien quiere verte- respondió Puck con seriedad. Quinn intercambio una mirada con Rachel pero la morena estaba en el mismo estado de desconcierto que ella. El chico se alejo de las dos chicas hasta que regreso, diez minutos después, abriendo la puerta trasera de su camioneta.

-Noah, ¿De que se trata todo esto?- cuestiono Rachel mirando fijamente a Puck pero él no respondió. Esbozo una sonrisa que ni Rachel ni Quinn llegaron a descifrar al tiempo que tendía una mano frente a la puerta trasera para ayudar a bajar a alguien.

-Hola- saludo una nueva voz y todo el cuerpo de Quinn se tenso. Las piernas comenzaron a temblarle con solo escuchar esa voz. Se llevo una mano a la boca al tiempo que sus lagrimas hacían aparición en sus ojos. -¿Es ella, Pucky?

-Si, es ella- respondió Puckerman con una sonrisa de oreja a oreja mirando hacia Quinn.

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Como siempre... Gracias a todos y por todo! Perdón por no haber actualizado con anterioridad.

Las actualizaciones de esta semana serán todas a esta hora (Tarde-noche, hora Argentina) Gracias por la paciencia y la buena onda :)

Me quedaron algunos reviews por responder... Los responderé todos más tarde y si me olvide de responder alguno pido disculpas por eso :)

Hasta la próxima!

Besos & Abrazos :)