Glee ni sus personajes me pertenecen. Yo solo juego con ellos :P

Capitulo 23. "Tu Pequeña Rubia"

Hacia poco más de una hora que había despertado pero aun asi no quería abandonar la cama. La imagen que se presentaba frente a ella era como un imán. No todos los días tenias el placer y el privilegio de ver a Quinn Fabray durmiendo con su pequeña hija en brazos.

La noche anterior Beth le había pedido a la morena que durmiera con ella y la rubia. Por lo tanto después de la cena las tres se dirigieron al dormitorio de ésta ultima donde Beth se situó entre medio de las dos con Stitch entre sus brazos. Hablaron de todo un poco, o quizás hablaron más Rachel y Beth haciendo delicias en el cuerpo de Quinn, llevándola a experimentar nuevos sentimientos que no sabia que podía llegar a sentir pero que aquellas dos chicas le demostraron lo contrario.

Rachel ahogo un suspiro mientras le acariciaba el rostro a su chica. Muchos fueron los amaneceres que compartieron juntas, no solo como novias, sino también como amigas. Solía fingir dormir solo para ver a la rubia hacerlo, cuando sabia que no había peligro alguno se giraba y se perdía en el rostro de Quinn admirándolo en secreto, preguntándose una y mil veces que debía hacer para no sentir nada más allá de cariño, maldiciéndose internamente por desear besarla y no poder hacerlo. Sonreía como una idiota cada vez que la escuchaba murmurar en sueños, hasta llego a sentir orgullo una vez que la descubrió balbucear su nombre. Ese día necesito toda su fuerza de voluntad para no besarla allí mismo.

Ahora allí estaba, compartiendo un nuevo amanecer con Quinn, esta vez como su novia, esta vez podría besarla a su antojo si quería, y al lado de su novia estaba Beth, durmiendo con la boca ligeramente abierta. Era extremadamente parecida a Quinn y definitivamente había sacado su carácter. La noche anterior lo había sacado a relucir al colocar en su lugar a Puckerman tras un comentario característico del chico. Por la noche habían hablado hasta el cansancio. Beth, desde su inocencia, le había dejado caer bastante información a Rachel respecto a Shelby. Se había enterado que su madre biológica no se había perdido ninguna de sus obras de teatro, a pesar de ser pocas. Que la defendía cuando alguien decía algo malo de ella y que al enterarse lo que Jesse le había hecho había dejado de protegerlo, de mirarlo con buenos ojos para pasar a mantener una relación más cortante.

Rozo con su nariz la mejilla de Quinn antes de dejar un beso en el cuello de ésta y salir del dormitorio. Quería dejar a la rubia con su hija para que el despertar sea entre ambas. Sabia que las dos necesitaban ese tiempo juntas para ir afianzando un poco más su confianza. Mientras tanto ella prepararía el desayuno, aunque lo cierto era que no sabia lo que le podía llegar a gustar a Beth.

-Con una leche chocolatada ya estoy hecha- Le indico la niña una vez que entro a la cocina para acompañar a Rachel. La morena ahogo una carcajada cuando descubrió a Beth por que ésta tenia todo el pelo alborotado pareciéndose aun más a Quinn. -¿Hace cuanto estas despierta? Abrí mis ojos y no estabas.

-Quería preparar el desayuno para ustedes dos- respondió Rachel con una sonrisa. -Pensé que seguirías durmiendo.

-No tenia más sueño y los ronquidos de Quinn me despertaron- bromeo Beth haciendo reír a la morena que le preparo el desayuno. -Mamá Shelby no me dejaba tomar leche chocolatada por que decía que eso me ponía más inquieta que de costumbre.

-¿Eres inquieta?- pregunto Rachel esperando que las tostadas estuvieran hechas mientras ella centraba toda su atención hacia Beth que asintió. -Mmm... no te imagino siendo inquieta, no creo que hagas demasiadas travesuras. Eres como un angelito sin alas.

-Eso es por que aun no entre en confianza. Tú espera y veras- advirtió Beth con una sonrisa traviesa idéntica a la de Puck. -Espero no colmar demasiado la paciencia de Quinn. ¿Te imaginas? Ni un día aqui y ya debo irme.

-Tienes su humor- indico Rachel con asombro mientras las mejillas de Beth adquirían un tono rosa al tiempo que bajaba la mirada. -Mmm... No te preocupes, Quinn esta acostumbrada a tratar con niños traviesos. Alyson quizás entra en esa categoría... o quizás entra más en la de 'sarcástica y bipolar'.

-¿Quien es Alyson?- cuestiono Beth con curiosidad mirando directamente a Rachel.

-Alyson es la sobrina de Quinn. Tiene quince años pero no lo parece, es como tú... demasiado madura para su edad- respondió la morena sacando las tostadas de la tostadora. -Es bastante irónica celosa y posesiva pero también es dulce, tierna y protectora... Bueno, eso dependiendo de la persona.

-¿Contigo es irónica, celosa y posesiva o es dulce, tierna y protectora?- pregunto Beth que no perdía de vista los movimientos de la morena.

-Conmigo es un poco... cambiante. Tenemos nuestros momentos buenos y nuestros momentos malos- fue la respuesta de la morena sin entrar en detalles. Recordó que frente a ella había una niña de siete años, no una de veinte. -Pero Alyson es buena chica, ya veras como te llevaras bien con ella. Con Alex también te llevarías bien... el otro sobrino de Quinn- agrego cuando Beth la miro interrogante. -Es el hermano menor de Alyson pero no te preocupes, él es más... amigable.

-Si, Quinn me dijo que tenia un sobrino que jugaba al fútbol. Debe ser el mismo- indico Beth encogiéndose de hombros, pero su rostro se torno un poco más serio. -Espero que no te moleste que llame a Quinn por su nombre. Estoy segura de que si todo sale bien con el tiempo la llamaré 'Mamá', eso solo que... Tú me entiendes, ¿No?

-Sé que te lo he dicho mucho en menos de un día pero... eres demasiado madura para tu edad- sentencio Rachel con asombro haciendo ruborizar a la niña. -Te entiendo, Beth... y estoy segura que Quinn también lo hace. No debes preocuparte, solo disfruta tus días aqui, ¿Si?- La niña asintió con una sonrisa. -Mmm... ¿Por que no vas a buscar a Quinn para desayunar?

-No hace falta. Ya estoy aqui- indico la voz ronca de la rubia entrando a la cocina y sentándose al lado de su hija. -Mmm... creo que sigo durmiendo por que sigo viendo a los dos angelitos de mis sueños.

-Descuida, Beth. Ella es asi de cursi cuando recién despierta- Bromeo Rachel haciendo reír a la niña y fruncir el ceño a Quinn. -No te enojes, Fabray. Sabes que en parte es cierto.

-Te quedaste sin besos por el resto del día, Berry. Olvidame- replico Quinn cruzándose de brazos con actitud infantil haciendo reír aun más a Beth. -No te rías, Corcoran. Cuando tengas un novio me entenderás- pero la risa de Beth no ceso y la rubia la ataco con cosquillas. -¿Ahora que harás, eh? Te tengo en mis manos, Beth.

Rachel dejo lo que estaba haciendo para dedicar toda su atención hacia su novia y la hija de ésta. Su corazón dio un vuelco cuando escucho las risas de las dos rubias y la mirada rápida que le dedico Quinn le hizo ser conocedora de la felicidad que embargaba a la rubia en ese momento. Jamas había visto ese brillo en los ojos de Quinn, los había visto brillar de una y mil manera pero nunca asi, donde lo que más se podía ver era el orgullo, la felicidad y el amor.

-Ya estuvo bien. Ya has tenido tu merecido- indico Quinn con la voz agitada mientras Beth se recuperaba del ataque de cosquillas apoyándose en los brazos de la rubia, que sonrió feliz por esa acción. Espero algunos minutos a recuperarse antes de continuar. -Sera mejor que terminemos de desayunar por que luego hay algunas personas que quiero presentarte, ¿Si?- Beth asintió por que no podía hablar ya que tenia la boca llena con el desayuno que Rachel le había ofrecido. -Eres igual que Puck comiendo.

-Por algo es mi papá, ¿No?- replico Beth una vez que tragó. Después se dirigió hacia Rachel que la miraba como si no pudiera caer en la cuenta de que aquella niña de siete años estaba allí. -Muy rico el desayuno, Rachel. La leche chocolatada te quedo riquísima. ¿Sera que puedo ir a darme una ducha?

-Claro, ya-ya te la preparo- indico la morena con asombro dejando a Quinn y a su hija solas en la cocina.

-Veo que te agrada Rachel- comento Quinn en voz baja con su taza de café en la mano. -Te entiendo, el efecto Berry es letal. Solo no la mires mucho, ¿Si? Demasiado ya tengo con mi sobrino pidiéndole matrimonio.

-Descuida, Quinn. Rachel esta contigo y yo apenas soy una niña de siete años- respondió Beth encogiéndose de hombros haciendo reír a Quinn. -Ademas podría ser mi mamá... o teniendo en cuenta que es la hija de mi mamá Shelby podría ser mi hermana.

-¿Quien te dijo que Rachel es hija de Shelby?- cuestiono Quinn con los ojos abiertos. -¿Fue-fue ella?

-Si, mamá Shelby y yo no tenemos secretos- respondió Beth con una sonrisa. Dejo una caricia en la mejilla de la rubia que la tomo por sorpresa esa acción. -Me gustaría tener esa relación también contigo, Quinn. Espero que no te moleste que te llame por tu nombre. Como le dije a Rachel, algún día te diré 'Mamá'.

-Ven aqui- pidió Quinn con un nudo en la garganta al tiempo que abrazaba a su hija. -Puedes decirme como quieras, Beth. No te negare que la palabra 'Mamá' dirigida hacia a mi suena hermoso saliendo de tus labios y me llena de felicidad, pero esperare a que te sientas preparada. No quiero que te sientas presionada, ¿Si? Cuando estés lista me lo dirás.

-Gracias, Quinn- susurro Beth en el oído de la rubia haciéndola estremecer. Después se alejo un poco y le regalo un beso en la mejilla antes de salir de la cocina dejando a Fabray tiesa en el lugar.

-Wow... ¿Estas bien?- cuestiono Rachel entrando a la cocina encontrándose con la rubia mirando a la nada misma.

-Acostúmbrate a verme de esta forma más de seguido, más si Beth va a estar con nosotras- respondió Quinn mirando a Rachel que la miro con desconcierto. -Me acaba de decir que quiere tener una relación conmigo donde no haya secretos y que no me moleste si no me dice 'Mamá', que con el tiempo lo hará.

-Lo sé, a mi me dijo lo mismo- susurro Rachel acercándose a la rubia. -Te entiendo. Yo aun no me acostumbro a que una niña de siete años tenga el pensamiento de una adolescente, hasta te diría que la de una adulta.

-¿Has escuchado como habla?- cuestiono Quinn con orgullo y emoción. -A mi me engañaron, Beth no tiene siete años. Es un enano rubio usurpando el cuerpo de mi hija. Debe ser algún gnomo conocido tuyo, Rachel.

-Ahora eres tú la que se quedo sin besos por el resto del día, Fabray- replico Rachel alejándose de la rubia pero ésta la tomo de la cintura riéndose. -No... No, no, no. Suéltame, no sé que haces conmigo si soy un gnomo. Ve a...

-Era broma, dramática- indico Quinn con una sonrisa traviesa mientras quitaba el cabello del rostro de Rachel. -Si estoy contigo es por que te amo asi como eres. Con tu dramatismo, con tu intensidad, con tu egocentrismo por momentos, con tus aires de diva...

-Estas enumerando mi lado negativo y eso no esta ayudando- remarco Rachel en susurros haciendo reír a Quinn.

-Todos tus lados son buenos, no hay ninguno negativo. Todos aportan eso que te hace ser quien eres y quien amo que seas- replico Quinn con sinceridad viendo como Rachel se ruborizaba. -Incluso ese rubor en tu mejilla. He visto a muchas personas ruborizarme por mis palabras pero ninguna me pareció tan adorable como tú ahora.

-Creo que después de eso te has ganado un beso... Cortito, eh- indico Rachel al tiempo que Quinn esbozaba una sonrisa traviesa antes de un unir sus labios.

Un beso que no tuvo nada de 'cortito' sino todo lo contrario. Se extendió por un buen tiempo llevando a Quinn a colocar a su chica sobre la mesa mientras ésta le rodeaba la cintura con las piernas atrayendola más hacia ella. Un beso que las llevo a desear más, sobre todo cuando la morena jugo con sus manos en la cintura de su novia hasta bajarlas al trasero de ésta presionándolo con fuerzas.

-Te necesito- susurro Quinn sobre el cuello de Rachel dejando besos y alguna que otra mordida. -Anoche extrañe hacer el amor contigo, ¿Crees que...?

-Beth anda rondando por ahí- recordó Rachel con la voz entrecortada mirando a su novia que la miro con suplica. -No me mires asi por que no respondo, Fabray. Yo también te extrañe pero... No quiero hacer sentir incomoda a Beth.

-Esta bien. Tienes razón- cedió la rubia con una sonrisa de lado que le hizo saber a Rachel que era todo lo contrario. -No queremos 'traumatizar' a Beth, pero eso no significa que no podamos echarnos uno cortito.

-¿Como el beso de recién?- Ironizo Rachel haciendo reír a Quinn que la beso rápidamente. -Muero por hacer el amor contigo, me haz mal acostumbrado a hacerlo todos los días, pero mejor lo dejamos para esta noche, ¿Ok? Beth dormirá en tu dormitorio y tú en el mio. Es más creo que Beth podría quedarse allí el resto del tiempo que pase con nosotras.

-¿Me estas proponiendo vivir juntas?- pregunto Quinn con una ceja en alto.

-Lamento corregirte, ovejita, pero ya vivimos juntas. En todo caso te estoy proponiendo compartir habitación y cama juntas- aclaro Rachel mordiéndose el labio con un ataque de nervios que no tenia por que sentir. -¿Qué-qué me dices?

-Exijo el lado derecho de la cama y Crusoe y Aslan deben dormir con nosotras. No en nuestra cama pero si en la habitación- fue la respuesta de Quinn después de haber besado fugazmente a su chica.

-De ninguna manera- negó Rachel con el ceño fruncido poniendo en alerta a la rubia. -Saque fuerzas de donde no tengo para que tu hija no nos viera teniendo sexo en la cocina y ¿Tú me exiges que dos de nuestros quince hijos duerman en nuestra habitación, donde es seguro que ninguna de las dos le dará descanso a la otra? ¿Estas loca, Quinn?- pregunto la morena al tiempo que Fabray reía sobre su cuello donde dejó un ligero mordisco. -¡Auch, Fabray! ¿Te agarro el ataque 'zombie come carne fresca'?

-Me gusta más el termino 'Vampire Quinn'- replico la rubia con intenciones de volver a morder pero Rachel se alejo de ella con una sonrisa traviesa. -Ey, solo era un mordisco.

-Para ti es solo un mordisco, para mi son horas y horas de explicaciones del por qué tengo el cuello todo marcado- se justifico la morena bajándose de la mesa. -Ya llegara tu turno de dar explicaciones y me entenderás, ya lo veras- Quinn no se conformo con eso y volvió a atacar, esta vez el hombro de su chica. ¡Auch! Bueno, por lo menos esta vez fue en el hombro, allí nadie vera nada.

-Solo yo lo voy a ver- susurro Quinn en el oído de Rachel corriendo un poco el pijama de ésta viendo la apenas perceptible marca roja de sus dientes. -Ey, mira. Si te marque... Oh, se esta borrando.

-Ni se te ocurra morderme de nuevo- advirtió Rachel alejándose de Quinn que esbozo una sonrisa traviesa en conjunto con una ceja en alto. -Oh, no. Yo conozco esa mirada. No, Fabray. Ni se te ocurra... ¡Quinn!

Pero Fabray no le hizo caso a su novia, sino todo lo contrario, comenzó a correrla por toda la cocina hasta que la morena huyo a la sala donde la rubia la atrapo sin problema alguno y la tiro al sofá inmovilizándola. La risa de Rachel inundo todo el lugar haciendo reír también a Quinn.

-N-no... Fabray, no... por favor- rogaba la morena mientras su chica le hacia cosquillas en el cuello con sus labios, dejando leve mordiscos. -¡Quinnie!

-Mmm... lamento interrumpir, pero...- la intervención de Beth quedo en la nada cuando Quinn, sin temor alguno, se acerco a su hija levantándola sobre sus hombros y arrojándola sobre Rachel antes de volver a hacerle cosquillas a ambas.

Se detuvo un momento para disfrutar de la risa de Beth a manos suyas. Ser ella misma la causante de la alegría de su hija le lleno el pecho de orgullo y los ojos de lagrimas. Y Rachel pudo notar eso, pudo ver como los ojos de Quinn adquirían ese nuevo brillo que aparecía cuando se trataba de Beth. Un brillo que ella aun no llegaba a descifrar, o al menos no era capaz de poner un nombre, pero que se estaba convirtiendo en su favorito.

-¡Están locas las dos!- exclamo Beth con la voz entrecortada debido a la risa. Quinn la abrazo por los hombros dejando un beso en la parte alta de la cabeza de su hija mientras Rachel se alejaba a paso lento de la escena. -Rachel, ven. ¿Adonde vas?

-Debo ir a bañarme por que tengo que ir al teatro- respondió la morena con una sonrisa. Quinn la observo atentamente para intentar descifrar si aquella respuesta era sincera o solo era algo para tranquilizar a Beth. -Ya sabes, asisto a los ensayos de la mañana asi tengo la tarde libre.

-Mmm... ¿Tú que dices, Beth? ¿La dejamos ir ahora y la tenemos toda la tarde para nosotras o la secuestramos ahora pero nos abandona por la tarde?- pregunto Quinn buscando complicidad en su hija que se quedo pensativa como si de verdad analizara la situación.

-Aunque me gusta pasar tiempo con Rachel... y también contigo, Quinn- respondió Beth mientras Berry y Fabray se miraba entre orgullosas y sorprendidas. -Me gusta mucho la opción dos. Más aun si la secuestramos con cinta adhesiva y la ocultamos en el sótano...

-O el altillo, por que sótano no tenemos, Beth- indico Quinn conteniendo la risa haciendo que su hija la mirase con una ceja en alto. -Lo siento, continua.

-Como decía antes de que Fabray me interrumpiera- continuo Beth mirando nuevamente a Rachel que se cruzo de brazos esperando el desenlace de aquel asunto. -Podríamos secuestrarte ahora, Rachel, pero me gusta mucho la idea de tenerte por el resto de la tarde para nosotras. Ademas no quiero que dejes de ser Bella.

-Ya oíste a la niña, Frodo. Te dejamos ir pero a la tarde eres toda nuestra- sentencio Quinn mientras Beth asentía en su apoyo y Rachel rodaba los ojos antes de salir de allí. Se mordió el labio para no reír cuando escucho a Beth preguntar '¿Frodo?' y posteriormente la explicación de Quinn a eso.

-¿Estas bien?- le pregunto Quinn a su hija mientras salían del hospital donde estaba ingresada Shelby.

Después de que Rachel abandono el departamento para ir rumbo al teatro, Beth le pregunto a Quinn si podían ir a ver a su madre a lo que la rubia no pudo negarse. Al llegar al hospital, no pudieron ingresar a la habitación de Corcoran pero si verla a través de la ventanilla y eso fue suficiente para la niña que dejo escapar algunas lagrimas. Aun asi, Quinn se sorprendió de que mantuviera una actitud madura y positiva al respecto.

Los médicos le informaron que el estado de Shelby seguía siendo el mismo, que no había avances pero tampoco retrocesos. Como había dicho Puckerman, Rachel y los doctores solamente debían esperar, esperar un milagro o lo que tenga que ser. Quinn se asusto un poco cuando Beth no hablo en todo el camino hacia el taller de Eleonor, pensó que quizás llevarla al hospital había sido una mala idea, pero eso cambio cuando la niña se recostó en su pecho susurrando un 'Gracias, Quinn' que la llevo al borde de las lagrimas. Es más, tuvo que limpiarse algunas silenciosas cuando Beth agrego un 'Se pondrá bien, sé que lo hará'.

Al llegar al taller la actitud de Beth cambio completamente, cambio su seriedad por una sonrisa de oreja a oreja cuando descubrió a Brittany y Eleonor que salieron a recibirlas. Quinn sonrió con alivio cuando escucho la risa de Beth mientras que las otras dos le hacían cosquillas y anoto mentalmente agradecerle más tarde a sus amigas.

-¿Esta todo bien, Fabray?- le pregunto Santana sorprendiéndola por su presencia allí. -¿Qué tal van tus heridas?

-Mejores, ¿No las ves?- respondió Quinn moviendo su rostro de un lado al otro con actitud infantil haciendo reír a su amiga. -¿Como están las tuyas?

-Me dieron besos regenerativos- respondió la latina con una sonrisa de oreja a oreja. Quinn la miro con una ceja en alto y eso la hizo reír aun más. -Es broma, Fabray. Si me los dieron pero no donde yo quería.

-No quiero saber lo que haces o dejas de hacer con Britt- replico Quinn viendo como Beth jugaba con Brittany mientras Eleonor arreglaba uno de los vehículos bailando al ritmo de la música. -No ahora que estoy dejando de lado a 'Mami Quinn'. Por cierto, ¿Qué haces tú aqui? ¿No deberías estar en el teatro?

-Me suspendieron hasta la semana que viene por que St. James le fue con el cuento al director- respondió Santana restandole importancia al asunto. -Ja, maldito idiota. Le salio el tiro por la culata por que pensó que me echarían pero solamente me suspendieron. Tengo demasiado talento para desperdiciarlo.

-Lo que tienes de talento lo tienes de ego- bromeo Quinn ganándose una mirada asesina por parte de la latina. -No me dan miedo tus miradas, Lopez. Como sea, ya que estamos hablando de St. James quería preguntarte que fue eso lo que dijiste ayer sobre él. Lo del caño escape y...

-Si ya sé lo que dije- interrumpió la latina cruzándose de brazos. -Escucha, rubia. Tú sabes que no me gusta meterme en la vida ajena por que no me gusta que se metan en la mía pero el idiota me hizo enojar ayer y yo solo dije lo que vi.

-Pero, ¿Qué significa eso de que quedo encerrado con el chico ese? ¿Él es... gay?- cuestiono Quinn en un susurro haciendo reír a Santana.

-No lo sé, Q. Te repito, yo solo digo lo que vi- respondió la latina con una sonrisa traviesa. -No sé si es gay o no, lo que si sé es que si no es del barrio, por lo menos se para en la vereda- Quinn la miro sin entender nada y eso hizo rodar los ojos a Santana. -¿Que atiende los dos teléfonos?- sugirió la latina pero la rubia seguía con la misma expresión. -Que podría ser bisexual, Fabray. ¡Dios! A veces olvido que tu cerebro funciona con combustible limitado.

-Ey, si hablas en un idioma que no entiendo no es mi culpa- replico Quinn cruzándose de brazos ofendida. Ignoro a la latina y se dirigió hacia su hija. -Beth, ¿Nos vamos? Quiero presentarte a algunas personas.

-Cinco minutos más, Quinn- pidió Beth al unisono con Brittany y Eleonor.

-Solo cinco minutos. Luego nos vamos- cedió la rubia con una sonrisa que contagio a su hija.

-Veo que se adaptó rápido- Comento Santana mirando la sonrisa que apareció en los labios de Quinn al tiempo que asentía. -¿No pregunta por Shelby?

-Si, de hecho hoy fuimos a verla al hospital- relato Quinn con una sonrisa triste. -Ella... ella se comporto muy madura y entera a pesar de la situación y mantiene la actitud positiva de la que yo carezco. Yo no sé que haré si Shelby no...

-Corcoran saldrá de esto- replico Santana con convicción abrazando a su amiga. Un gesto poco común en ella pero que sabia que la rubia lo necesitaba. -No dramatices, Q. Contagiate de la actitud de Beth, muestrale una sonrisa y tu apoyo. Ella te necesita más a ti que a los demás. Por cierto, ¿Qué tal lo lleva Rachel?

-Ella es... perfecta, Santana. Sé que esto le afecta pero se mantiene a mi lado brindándome confianza y seguridad- Quinn se separo de su amiga para mirarla a los ojos donde la latina fue testigo del brillo en sus ojos. -Yo no sé que haría sin ella. En dos días cumplimos un mes juntas y...

-¿Un mes juntas?- cuestiono Santana sorprendida mientras que las mejillas de Quinn adquirían un tono rosa revelador. -¡¿Un mes mandándole mano al enano, Fabray?! Wow, como pasa el tiempo.

-La verdad que si- susurro Quinn perdiéndose en recuerdos compartidos con Rachel. -Un maravilloso, feliz y glorioso mes- Ignoro a Santana cuando ésta rodó los ojos y fingió vomitar haciéndola reír. Vio como Beth estaba con Lord Tubbington entre sus piernas riéndose de las ocurrencia de Britt y Eleonor. -Beth, ¿Nos vamos? Ya pasaron los cinco minutos.

-Jo, yo quería quedarme un rato más, Quinn, pero bueno... ¿Nos vemos más tarde?- les pregunto a las otras dos chicas que asintieron con énfasis mientras se acercaban a la niña para abrazarla a modo de despedida. -Guarda con ensuciarme. Quinn quiere presentarme a unas personas y tengo que estar presentable.

-Digna hija tuya- murmuro Santana mirando la escena. Quinn se giro para mirarla y sonrió de lado cuando descubrió el suspiro que se escapo de los labios de la latina. -No hagas comentario alguno o te dejare la cara más magullada aun. Mira ahí viene.

-¿Ya te despediste de las tías?- le pregunto Quinn a su hija señalando a Britt y Eleo que agitaban las manos al aire. Beth asintió con una sonrisa antes de girarse y mirar a Santana de arriba a abajo. -Despídete de la tia San, Beth.

-¿Estas analizándome, pequeña Quinnie?- cuestiono la latina con una ceja en alto y cruzándose de brazos mientras que Beth seguía mirándola de arriba a abajo adoptando la misma posición. -Te advierto que no le tengo miedo a enanos como tú. Si puedo dominar a Berry también podrá hacerlo contigo.

-Tampoco le tengo miedo a personas como tú- replico Beth haciendo sonreír a Quinn con orgullo mientras que Santana fruncía el ceño. -Y si, te estoy analizando. Se podría decir que me inspiras... respeto pero no miedo- Santana asintió después de eso antes de mirar a Quinn con una sonrisa en los labios. -Ya estoy lista, ¿Nos vamos, Quinn?

-Claro. Saluda a la tia Santana antes- indico Quinn al tiempo que Beth volvía a mirar a la latina de arriba a abajo antes de esbozar una sonrisa que la rubia ni la latina llegaron a descifrar, por eso se asombraron cuando la pequeña se arrojo a los brazos de Santana que la recibió con una sonrisa en los labios. -En el fondo es buena.

No solo lo decía por su hija, sino también por la latina que pocas veces mostraba ese lado amistoso y sociable olvidándose de su lado sarcástico. Sonrió con orgullo cuando vio a su amiga completamente sorprendida cuando Beth le regalo un beso en la mejilla antes de bajarse de sus brazos.

-Ey, Eleonor, ¿Me prestas tu auto?- pregunto la rubia levantando a su hija del suelo al tiempo que ésta le rodeaba el cuello con sus brazos. La morocha asintió y se le arrojo las llaves a Santana que la atrapo al vuelo. -¡Qué reflejos, Lopez! ¿Viste, Beth? La tia San no solo sirve para decir idioteces.

-Habla por ti, Fabray- replico la latina con el ceño fruncido haciendo reír a Quinn. -Escúchame, mini Quinn. Yo que tú me saco un seguro de vida antes de viajar con la rubia que tienes como madre. Es un peligro al volante. Mi abuela con artrosis maneja mejor que ella.

-Vete al diablo, Lopez. Olvidame- replico Quinn saliendo del taller mecánico con su hija que se reía a carcajadas. -No le hagas caso a la tia Santana, Beth. Yo si sé manejar.

-Si tú lo dices- ironizo Beth con picardía haciendo fruncir el ceño a Quinn de manera fingida.

Durante el viaje ninguna dijo nada. Beth se dedico a alternar su mirada entre el camino y Quinn. La rubia sonría cada vez que la descubría mirándola detenidamente como si la estuviera analizando. Le gustaba el rubor que aparecía en las mejillas de Beth cuando la hacia saber que la había descubierto. Varias fueron las veces que tomo la mano de su hija entre las de ella en cada paraje que hicieron en el trayecto.

-Es Rachel- indico Beth después que el teléfono de Quinn comenzó a sonar y ésta le pidió que se fijara de quien se trataba. -Esta llamando.

-Atiende y pon el altavoz- Pidió Quinn con una sonrisa y el corazón latiendo de la misma manera que siempre lo hacia respecto a la morena. -Hola, amor.

-Hola, cielo. ¿Donde estas? Se escucha raro- comento Rachel del otro lado. -¿Estas con Beth?

-Aquí estoy. Hola, Rachel- saludo la pequeña causando ternura en Quinn. -Quinn esta conduciendo por eso se escucha raro. ¿Tú sigues en el teatro?

-Si, preciosa, pero ya terminaron los ensayos y pensé que podríamos almorzar juntas las tres- respondió la morena con ilusión y Quinn se sintió morir de ternura. Rachel estaba poniendo lo mejor de si para que Beth se sintiera bien.

-Escucha, bebé. Quiero presentarles algunas personas a Beth, pero ¿Qué te parece si nos encontramos en lo de Zach y almorzamos allí todos juntos?- sugiero Quinn con emoción viendo el asombro y el desconcierto en el rostro de su hija. -Conocerás a Alex y Alyson, mis sobrinos, Beth. No te preocupes.

-Me parece perfecto. Estoy yendo para alla- indico Rachel que a pesar de no estar frente a Quinn, ésta se la imagino con una sonrisa adornando sus labios. -Nos vemos en un rato. Beth, usa el cinturón de seguridad por que mami Quinn es un peligro al volante. Es broma, amor. Te amo.

-No te preocupes, Quinn. Para mi manejas mejor que la abuela de Santana- repuso Beth con una sonrisa traviesa.

-Pero no conoces a la abuela de Santana- replico Quinn mirando a su hija fugazmente.

-Por eso mismo- Bromeo Beth haciendo fruncir el ceño a Quinn que después soltó una carcajada contagiando a la niña.

Lejos de molestarle, aquello le gusto. Que Beth bromeara con ella como si se relacionaran desde años, le hacia pensar que aquella relación madre e hija estaba avanzando de a poco. Se sintió bien, sintió como la felicidad le invadía todo el cuerpo al darse cuenta de eso. Como le había dicho a Rachel, Beth hacia fácil lo complicado.

-Llegamos- anuncio Quinn deteniendo el auto frente al edificio donde estaba el departamento de Zach. Vio como Beth tragaba saliva como si de repente estuviera nerviosa por la situación. -Escucha. Beth. Todo va a estar bien. Tus primos te caerán bien y tú a ellos. No hay nada de que preocuparse pero si te sientes mal con esta situación no es necesario que hagamos esto. Puedo llamar a Zach y decirle que hubo un cambio de planes. No quiero presionarte, ¿Si?

-Ellos son importantes para ti, ¿No, Quinn?- pregunto Beth mirándola a los ojos al tiempo que la rubia asentía con confusión. -Quiero conocerlos, no hay problema alguno.

-¿Lista, entonces?- pregunto Quinn asegurándose mientras Beth asentía jugando con sus manos. -No estés nerviosa. Si en algún momento quieres irte, me lo dices y nos vamos, ¿Esta bien?- Beth asintió con énfasis antes de que la rubia se bajara del vehículo. -Vamos, los Gallagher nos esperan.

Podía sentir como Beth temblaba y esbozo una sonrisa cuando la descubrió en el interior del ascensor mirándose en el reflejo de éste acomodándose la ropa y el pelo. La vio fruncir el ceño cuando se dio cuenta que su vestido mostraba una pequeña mancha de grasa de la cual seguramente las culpables de eso eran Britt y Eleonor.

-Estas hermosa- soltó Quinn sin poder contenerse mientras se arrodillaba frente a su hija para ayudarla con el pelo y la ropa. -Eres hermosa, Beth. Tu rostro, tus ojos, tu pelo, toda tú opacas la pequeña mancha de tu vestido. Ademas apenas se ve. Tienen que ser muy críticos para darse cuenta de eso y ni Zach, Alex o Alyson son asi. Créeme... estas hermosa, princesa.

-Gracias, Quinn- susurro la pequeña abrazando a la rubia que la levanto del suelo justo antes de que el ascensor se detuviera.

Quinn camino con su hija entre sus brazos mientras ésta le acomodaba el pelo para que estuviera igual de presentable que ella. Eso la hizo sonreír al tiempo que intentaba que las lagrimas no aparecieran en sus ojos.

-¡Tía...!- empezó a saludar Alyson con efusividad tras abrir la puerta pero no se esperaba encontrar a Quinn con Beth en brazos. -¿Ella quien es?

-¿Donde esta Alex?- pregunto la rubia después de varios minutos ignorando a su sobrina al tiempo que depositaba a Beth en el suelo pero antes de que Alyson pudiera contestar el timbre volvió a sonar.

-Perdón por llegar... ¿Esta todo bien?- pregunto Rachel mirando el ceño fruncido y los brazos cruzados de Alyson. -Hola, Gallagher.

-Berry- fue el escueto saludo de la sobrina de Quinn que no quitaba de vista los movimientos de su tia, mucho menos los de Beth. -Sigues sin contestarme quien es... ella, Quinn.

-¡Tía Quinn!- exclamo Alex yendo al encuentro de la rubia que lo recibió con los brazos abiertos dejando besos en todo el rostro y cuello de su sobrino. -Ya, tia... Rachel esta presente y no quiero que me vea asi. Ademas no quiero que piense... Ey, ¿Quien es ella?

-Beth, ven- indico Quinn ofreciéndole la mano a su hija que se acerco a ella temblorosa. Alyson la miro de arriba a abajo y Alex se acerco hasta Rachel para saludarla con tierno abrazo. Después dirigió su mirada a su tia mientras la morena se colocaba detrás de él rodeando con sus brazos el cuello del chico. -Ella es Beth Corcoran, es... Es mi hija. Beth, ellos son Alyson y Alex... Mis sobrinos, tus primos.

-¿Qué?- pregunto Alyson con un dejo de molestia y confusión. -¿Me estas jodiendo, Fabray? ¿Qué dices de tu hija? ¿Que...? ¿Es una broma?

-No es broma, Aly. Beth es mi hija. Es una larga historia pero esta pequeña rubia de aqui es... mi hija y prima de ustedes- respondió Quinn viendo como Alex intercambiaba una mirada con Rachel y Alyson la fulminaba con la mirada. -¿Pasa algo, Alyson?

-Si... Pasa que yo era tu 'pequeña rubia'- respondió Gallagher yéndose del lugar y dando un portazo fuerte cuando llego a su habitación.

-Creo que no le caí bien- comento Beth en un susurro mientras Quinn negaba con la cabeza para tranquilizarla. Intercambio una mirada con su novia y ésta le regalo una sonrisa.

-¿Cuidas de Beth mientras hablo con Aly?- le pregunto Quinn a su chica pero esta negó con la cabeza.

-Tú quédate con ella mientras yo hablo con Alyson- replico Rachel dejando un beso en la mejilla de Alex antes de ir hacia el dormitorio de la sobrina de Quinn.

Seria hipócrita si dijera que no le molesto la actitud de Alyson, por que si lo hizo. Lo molesto la actitud egoísta que había tenido la chica para con Quinn y eso era lo que la incitaba a enfrentarse a Gallagher a pesar del respeto que le imponía con apenas quince años.

-¡Seas quien seas, vete a la mierda!- grito Alyson desde el interior de su habitación cuando la morena llamo a su puerta. -No quiero hablar contigo, Fabray. Ve a jugar a la mamá con esa... intrusa.

-No soy Quinn... y tú y yo hablaremos aunque no te guste- replico Rachel con seriedad entrando al dormitorio de Alyson. Quizás su rudeza flaqueo un poco cuando la vio con lagrimas en los ojos. -Olvídate quien soy yo y hablemos directamente, sin filtros, ¿Esta bien?

-No te hagas la comprensible conmigo, Berry- ataco Alyson con los dientes apretados acercándose a Rachel peligrosamente. La morena trago saliva pero no se movió ni un poco. -Tú no entiendes nada. Primero tuve que compartir a mi tia contigo y ahora debo hacerlo con esa niña de la cual no sabia ni que existía.

Rachel dejo que Alyson se descargara golpeándola en su pecho hasta que la sujeto por las muñecas deteniéndola y la sobrina de Quinn la abrazó con todas sus fuerzas. Aquello la sorprendió pero no dijo nada. Simplemente le correspondió el gesto, acariciando su espalda de arriba a abajo con dulzura.

-Tú no entiendes, Berry- susurro Alyson en el oído de la morena. -Mi tia Quinn es todo para mi, era ella quien jugaba conmigo cuando yo era pequeña, quien me contaba cuentos para dormir, quien hacia travesuras conmigo, quien me decía que me quería cuando pensaba que yo dormía- Alyson se alejo de Rachel para sentarse en la cama. De repente se sentía vulnerable frente a la morena pero una vez que había comenzado no pudo parar con su descargo. -Hasta que llegaste tú.

-¿Yo?- cuestiono Rachel sentándose al lado de Alyson.

-Si, llegaste tú y contigo llegaron mis peores miedos. Quinn dejo de jugar conmigo, dejo de contarme cuentos, dejo de hacer travesuras y sus 'Te quiero' comenzaron a escasear- relato Alyson mirando a Rachel directamente que trago saliva al ver como los ojos de la chica en ese momento eran iguales a los de Quinn. -De repente, todo lo que hablaba conmigo era relacionado contigo. 'Rachel hizo esto', 'Rachel hizo lo otro'. Dejo de leerme los cuentos que a mi me gustaban para pasar a contarme tus cosas. Sus 'Te quiero' ya no eran para mi, todos eran para ti, todo lo que hacia y decía era por ti y fue en ese entonces que comprendí que había perdido a mi tia. Que la había perdido a manos tuyas... y eso me lastimo, me lastimo muchísimo.

-Ay, Alyson. Que versión equivocada tienes de la historia- replico Rachel tomando las manos a Aly entre las suyas a riesgo de que ésta la golpeara. -Jamás perdiste a Quinn. Confieso que hubo un tiempo en que sentí celos de ti... y aun lo siento- confeso Rachel con un rubor en las mejillas mientras que Alyson la miraba con una ceja en alto. -Quinn cuando estaba conmigo lo único que hacia era hablar de ti. 'Alyson se saco un diez', 'Fue abanderada en el acto escolar', 'Deberías verla, Rachel. Es tan dulce cuando se trata de Alex' y miles de frase como esas era las que tu tia me decía cuando estábamos juntas. Podía ver el brillo de orgullo en sus ojos y eso me lleno de celos por que yo quería que también se sintiera orgullosa de mi, que hablara de mi como lo hacia de ti...

-¿Es verdad lo que me estas contando?- cuestiono Alyson con un hilo de voz mientras Rachel asintió limpiándose las lagrimas silenciosa que caían de sus ojos. -¿No-no... no me estas mintiendo? Por que si es asi...

-Juro que no te estoy mintiendo, Gallagher- interrumpió Rachel. -Todo lo que te digo es cierto. Jamas perdiste a Quinn y jamas lo harás. Tu tia te ama, eres importante para ella y no importa cuantas mujeres, niñas o adultas, aparezcan en su vida... tú siempre seras su pequeña Alyson.

-Esa niña... ¿Beth?- Rachel asintió con una sonrisa al ver que la sobrina de Quinn comenzaba a ceder. -¿De verdad es la hija de tia Quinn? ¿Por que jamas me dijo nada? ¡Soy su sobrina!

-No es fácil decir algo asi, Aly. Quinn no tenia contacto con Beth ni con Shelby Corcoran, su madre adoptiva, hasta ayer- indico Rachel respirando profundamente. Sabia que aquello era algo de lo que Quinn debía hablar con su sobrina por esa razón trato de no decir demasiado. -Eso es algo que deberías hablar con tu tia. Las preguntas debes hacérselas a ella pero... Por favor, Quinn necesita apoyo ahora y tú eres importante para ella, ¿Puedes dejar de lado tu egoísmo y sarcasmo y apoyar a tu tia? No lo hagas por que yo te lo pido, olvídate de mi. Hazlo por Quinn... por favor.

-Ni una palabra de lo que hablamos aqui, ¿Entendido?- repuso Alyson de repente levantándose de su cama. Rachel asintió con nerviosismo y dos palabras en su mente: "Ataque bipolar". -Perfecto, ahora vamos. Tengo cosas que hablar con mi tia. Tiene muchas cosas que explicarme y tengo muchas cosas que entender.

-Me parece lo adecuado, pero antes...- murmuro Rachel avanzando hacia la chica que la miro con una ceja en alto. -¿Podrías no ser tan hostil con Beth, por favor? Esta pasando por un mal momento. Su madre adoptiva esta internada y con Quinn recién esta entrando en confianza. No quiero que...

-Descuida, Hobbit. Se comportarme- dictamino Alyson con una sonrisa que apenas duro unos segundos. Le tendió su mano a Rachel y ésta se la acepto con cierta duda. -Vamos, no seas arisca. Soy buena con las personas que son buenas conmigo pero eso no significa que nuestra relación allá cambiado después de esta conversación.

-Ya sabia yo que había alguna trampa escondida- susurro Rachel pero la sobrina de Quinn la escucho y soltó una carcajada antes de salir de su habitación con la morena detrás de ella. -Por cierto, Gallagher. Comienzo a acostumbrarme a tus ataques bipolares. Aunque no lo creas eres igual que tu tia Quinn.

-Eso es mentira... Yo soy más hermosa- replico Alyson guiñándole un ojo a Rachel haciéndola reír.

Quizás su relación no había cambiado después de eso, quizás habían sentido celos una de la otra, quizás jamas dejarían de ser Berry y Gallagher pero ambas ponían lo mejor de si para que al menos las cosas entre ella mejoraran y fueran más fáciles para Quinn, que después de todo era lo único que tenían en común.

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Como siempre gracias a todos y por todo!

Perdón por no haber actualizado con anterioridad y pido disculpas anticipadas por que mañana tampoco lo haré. Actualizare el sábado o el domingo en compensación por eso :)

Me sentiría orgullosa diciendo que llegue a este capitulo sin deber respuestas de reviews pero aun me quedan algunos por responder xD También algunos MP's :)

Quería decirles también que saben que acepto todo tipos de criticas... Buenas y malas. Todas y cada unas de ellas me sirven para seguir creciendo. Así que si algo no les gusta los invito a que me lo digan. Siempre y cuando sea con respeto.

Por ultimo, la muerte o vida de Shelby lo decidí por medio del azar, por que algunos querían su muerte y otros su recuperación y no es fácil complacer a todos, asi que... Decidí dejarlo en manos del viejo 'Cara o Seca' :)

No tengo nada más que decir por que sino sera más largo la Nota de Autor que el capitulo en si xD

Hasta la próxima!

Besos & Abrazos :)