Glee ni sus personajes me pertenecen. Yo solo juego con ellos :P
Capitulo 25. Excelentemente Bien
-Muy buen ensayo- felicito el señor Harper una vez que finalizo el ensayo de ese viernes. -Weston, menos Gastón, ¿Puede ser?- Brody asintió mientras la hermana de Ashley ocultaba una sonrisa. -Paul, más Bestia y menos sonrisas. Las bailarinas excelentes, aunque Carter, sonríe un poco más, ¿Si?- Ahora fue el turno de Brody de ocultar una sonrisa pero la pelirroja lo fulmino con la mirada antes de sacarle la lengua al chico que le devolvió el gesto. -Ya, basta ustedes dos. Como dije, fue un buen ensayo. Pueden retirarse.
Poco a poco fueron yéndose de a uno. Brody y Jenn se fueron peleando como siempre mientras que Paul, le regalo una caricia en el hombro a Rachel acompañado de una sonrisa. La morena se retraso un poco y no le sorprendió que el director no le dedicara algunas palabras como lo había hecho con el resto del reparto, por que Rachel sabia que el señor Harper siempre le decía lo que pensaba respecto a ella cuando estaban los dos solos. No por que no la considerara talentosa, sino todo lo contrario. Siempre tenia los mejores halagos para la morena y esa era una de las razones por la cual no la felicitaba frente a los demás, no quería que el resto pensara que tenia favoritismo alguno.
-Rachel- llamo el señor Harper al tiempo que la morena sonreia con amabilidad. -Déjame decirte que cada día me sorprendes más. Eres excelente.
Siempre eran las misma palabras. El señor Harper destacaba la excelencia de Rachel, su capacidad actoral, su majestuosa voz y por sobre todas las cosas la grandeza con la que Rachel aceptaba esas palabras. No había día en el cual el director de la obra no la elogiara y la morena no sonriera de oreja a oreja por esa razón.
-Gracias, señor Harper. Es usted muy amable con sus palabras- repuso la morena con un rubor en las mejillas mientras que el director hacia ademanes con las manos quitandole importancia a eso. -Disculpe, pero no sé si le habrá dicho su esposo que yo hable con él y le pedí la tarde libre.
-Oh, si, si. Me lo dijo. No te preocupes, Rachel. Puedes tomarte la tarde libre- otorgo el señor Harper con una sonrisa amable. -De hecho, pienso darle la tarde libres a todos asi que no hay problema alguno... Pero no te olvides que la semana que viene eres completamente mía.
-Ya sabe que desde el primer día soy completamente suya, señor Harper, pero que no se entere ni su esposo ni mi novia- bromeo la morena haciendo reír al hombre mientras consultaba su reloj pulsera. -Hablando de ella, se me hace tarde. Si me disculpa, debo irme.
-Oh, si, claro. Salúdame a Quinn y dile que te cuide- indico el señor Harper abrazando a Rachel. -Si no lo hace se las vera conmigo. No puedo darme el lujo de perder a mi estrella. De cualquier forma, disfruta tu fin de semana, Rachel.
-Lo mismo digo, señor Harper. Saludos a su esposo- repuso Rachel despidiéndose del director y yendo rumbo a su camerino donde estaban sus cosas para luego partir hacia Lima.
Aquel viernes al mediodía Quinn pasaría a buscarla por el teatro junto con Beth y los Gallagher, después de eso irían hacia el aeropuerto para tomar el vuelo que los llevaría hacia el hogar de sus padres para oficializar frente a ellos su noviazgo y de paso disfrutar de un fin de semana en familia.
-Ya se volvió habitual encontrarnos a la salida- Bromeo una voz a espaldas de la morena. Sonrió al darse cuenta de que era Jennifer Carter sonriendole de oreja a oreja. -El señor Harper nos acaba de decir que tenemos la tarde libre, ¿Tú que harás, judía?
-Viajare con Quinn a Lima para ver a mis padres y a la madre de ella- respondió Rachel tomando el brazo que le ofrecía su amiga mientras se dirigían hacia la salida del teatro. -¿Y tú, Jenn? ¿Conocer a otro novio de tu madre?
-Aceptara mi invitación a cenar, ¿Cierto, pelirroja?- intervino Brody mientras que Jennifer rodaba los ojos y Rachel sonreia mirando alternativamente a los dos. Weston se acerco a la morena y le tendió también su brazo que ésta acepto con gusto. -No tienes excusa, Jenn. Tenemos la tarde libre y mañana no trabajamos. Después de cenar podríamos ir a bailar.
-¿Un concejo, Weston?- repuso la pelirroja mirando al chico que asintió. -Renueva tus "tácticas de seducción" por que las demás bailarinas me dijeron que lo mismo hiciste con ellas. Yo no pienso salir con un idiota que no tiene cerebro para pensar en una mejor idea que la de cenar y salir a bailar pensando que de esa forma terminare en su cama- Brody la quedo mirando con la boca abierta y Rachel sintió la sensación de estar viviendo un especie de déjà vu.
-Te mintieron- negó Brody mientras que la pelirroja rodaba los ojos haciendo reír a la morena. -Ey, Rachel. Ayúdame, ¿Quieres? Te nombrare madrina de mi boda con Carter si todo sale bien. Mira que no me olvido que soy el padrino de la tuya con Quinn.
-¿Boda? ¿Cuando paso eso, Rachel? ¿Como es que yo no me entere?- se escandalizo la pelirroja soltándose del agarre de la morena y enfrentándola de frente mientras seguía caminando pero de espaldas.
-Eso fue algo que le propuse a Brody cuando estábamos borrachos- aclaro Rachel viendo como Jenn caminaba hacia atrás y estuvo a punto de alertarla de que se caería cuando vio un pequeño escalón detrás de ella.
-Debes tener cuidado para la próxima- le murmuro Brody a Jennifer mientras la tomaba de la cintura para evitar que esta se cayera para atrás.
Rachel vio esa escena un poco intima entre los dos chicos y decidió darles privacidad a ambos abandonando el lugar. Afuera del teatro se encontró con una de las camionetas que Eleonor tenia en el taller para arreglar y en una de las ventanillas de ésta se encontró con la cara de Beth sonriendole de oreja a oreja y al lado de la niña Quinn con la misma sonrisa que su hija. Se detuvo unos segundos para guardar aquella hermosa imagen en su mente. Avanzo lentamente al vehículo mientras que su novia hacia lo mismo yendo a su encuentro.
-Hola- saludo cuando tuvo a la rubia enfrente y después de besarla tiernamente. -¿Lista para irnos?
-Si, estoy... Ey, ¿Donde están Alyson y Alex?- pregunto la morena al ver que ninguno de los Gallagher estaban en la camioneta. En el interior solo se veía a Eleonor, que era la que conducía, Ashley de copiloto, Santana en el asiento de atrás y Britt a su lado, mientras que en el ultimo estaba Beth que parecía no poder borrar la sonrisa de su rostro.
-Zach viajo con ellos hasta Los Ángeles para encontrarse allí con Frannie. Al parecer, quieren un tiempo como familia. Creo que intentan recomponer las cosas entre ellos dos- explico Quinn encogiéndose de hombros. -Alex protesto por que quería venir con nosotras pero Alyson le dijo que ya tendríamos oportunidad de viajar todos juntos la próxima vez y eso medio que lo tranquilizo un poco.
-Entonces, ¿Solo seremos nosotras tres o ellas irán con nosotras?- pregunto Rachel señalando con la cabeza hacia el interior de la camioneta.
-No, ellas nos acompañaran hasta el aeropuerto y después se irán las cuatro en una cita doble o algo asi- indico Quinn con una sonrisa en el rostro que desoriento a Rachel. -No me mires asi, no estoy tan tranquila sabiendo que las cuatro están en una cita pero estoy tan feliz con este viaje que por el momento se lo dejo pasar.
-¡Fabray, mueve tu duro trasero que se hace tarde!- grito Santana desde la ventanilla interrumpiendo la respuesta de la morena que le regalo un nuevo beso a su novia antes de dirigirse hacia el vehículo.
-¡Rachel!- saludo Beth con efusividad una vez que la morena entro a la camioneta. -Con Britt queremos que nos cantes la cancion de la Bella y la Bestia mientras viajamos.
-Beth, Rachel lleva toda la mañana cantando. Déjala descansar, ¿Si?- pidió Quinn con una sonrisa sentándose en medio de la morena y su hija que frunció el ceño mirando a la rubia y después a Rachel que le guiño un ojo que la hizo sonreír de nuevo. -Complicidad entre enanos no, ¿Ok?
-Lo que digas, Quinn- murmuro Beth mientras la rubia la abrazaba por los hombros pegándola más a su cuerpo.
Los últimos días aquella era la misma posición que adoptaban las dos rubias cada vez que estaban juntas, ya sea para ver la televisión, para leer, algo que a Quinn le gustaba y más aun si Beth la escuchaba atentamente. A la hora de dormir era lo mismo, Quinn se quedaba con su hija hasta que ésta se quedaba dormida, Rachel solamente intervenía para darle el beso de las buenas noches y luego las dejaba solas a ambas por que sabían que aquello era indispensable para que fortalecieran su relación.
Cada día iban a visitar a Shelby al hospital. La mujer seguía en el mismo estado, quizás una leve mejoría, pero apenas. Por las mañanas eran Quinn y Beth quienes la visitaban y, después de salir de los ensayos del teatro, era Rachel quien visitaba a su madre. Se quedaba unos minutos con ella, le hablaba como si pudiera escucharla, le contaba su día a día, como era convivir con Beth y estar al lado de Quinn, cosas del teatro y demás cosas de la vida cotidiana, por ultimo antes de irse le dejaba un beso en la frente, algo que se volvió habitual y necesario, como si de esa forma pudiera brindarle la calidez que el cuerpo de Shelby necesitaba.
Beth cada día se adaptaba más, a pesar de llevar con ellas menos de una semana. Por las mañanas, después de visitar a Shelby iba con Quinn al taller de Eleonor donde pasaba la mañana jugando con la morocha y Brittany, de vez en cuando se unía Mike que le enseñaba a la niña algunos pasos de baile que Beth parecía aprender con rapidez. Santana también las acompaño a lo largo de aquellos días. Podía pasar con Beth del desafío a una muestra de cariño de un momento a otro y eso hacia reír y enternecer a Quinn.
La relación con Alex era la misma que la ultima vez, a lo largo de aquellos días jugaban juntos cada vez que se veían y siempre que veían la televisión, ya sea viendo una película o un dibujo animado, terminaban completamente dormidos los dos, lo cual causaba ternura en Quinn. Alyson seguía igual, quizás había dejado un poco de lado su orgullo y egoísmo cuando uno de esos días estaban jugando al fútbol con Alex y Beth y ésta ultima se cayo al suelo golpeándose la rodilla. Quinn la miro sorprendida cuando corrió hacia ellas y la vio abrazando a Beth por la cintura mientras la ayudaba a caminar, pero después de eso, la joven Gallagher no volvió a dar muestras de cariño o acercamiento hacia la pequeña Fabray.
-Quinn, ¿Como... como es Judy?- pregunto Beth con timidez una vez que emprendieron camino hacia el aeropuerto.
-Es... es buena- fue la respuesta de la rubia después de haber compartido una mirada con la morena que le sonrió con ternura. -Mmm... es rubia como nosotras, sabe hacer galletas, como Alex te dijo y... y seguramente le caerás bien.
-¿De verdad?- cuestiono la niña bajando la mirada, haciendo enternecer, no solo a Quinn, sino a todas las presentes en la camioneta. -¿Tú crees que me rechazara?
-Es imposible que te rechace, mini Quinn- intervino Santana con una dulzura poco usual en ella. -Dile que vas de mi parte, que yo te di mi aprobación.
-Eres tan dulce cuando quieres, San- indico Britt mirando fijamente a la latina que esbozo una sonrisa de lado encogiéndose de hombros antes de girarse hacia Quinn y mirarla con superioridad. -¿Puedo besarte?
-Ni se te ocurra, Pierce- advirtió Quinn con seriedad mientras que Santana y Britt se miraban cómplices. -Hablo en serio. Lo mismo va para ustedes dos Carter y Page, no se hagan las idiotas. Me llego el rumor de que las vieron muy juntitas ayer.
-Estúpida Jennifer- murmuro Ashley para si misma pero todas las escucharon. Respiro profundo antes de continuar. -No hicimos nada, Quinn. Eleonor, dile que no hicimos nada.
-Es cierto. Solamente peleamos, como siempre- informo Eleonor sin despegar la vista del camino.
-Pelearon con sus lenguas- indico Santana haciendo ruborizar a las dos chicas mientras que Britt reía a su lado y Beth y Rachel se acomodaban mejor junto al cuerpo de Quinn que miraba la escena con el ceño fruncido. -Eso de las 'peleas' no me lo creo. Ustedes dos intentan engañarnos. Bueno, al menos intentan engañar a 'mami Quinn'.
-A mi no me engañan- replico la rubia mientras que Beth se recostaba sobre sus piernas con los ojos cerrados. Rachel coloco la mano sobre la cabeza de la niña acariciándole el pelo. -Como sea, Carter, Page, ¿Están juntas?
-No- respondieron las dos al unisono con una sonrisa cómplice que le indico a Quinn que algo ocultaban. Una ultima mirada fue lo ultimo que intercambiaron antes de que la morocha volviera a hablar: -No pasa nada entre nosotras. Somos solamente amigas, Quinn.
-Déjalas- le susurro Rachel en el oído a su novia. -Hazle creer que les crees.
Quinn no dijo más nada. Abrazo a Rachel por el cuello, a Beth por la cintura y se recostó mejor en el asiento del vehículo con los ojos cerrados y una sonrisa en los labios. Escucho las conversaciones de sus amigas, alguna que otra broma de Santana que la hizo reír, alguna frase inocente por parte de Britt que la lleno de ternura y las caricias que dejaba Rachel en su mano que descansaba en el hombro de su novia.
-Llegamos- anuncio Eleonor deteniéndose en la entrada al aeropuerto.
-Beth, princesa... llegamos. Despierta- le susurro Quinn a su hija que se froto los ojos antes de acurrucarse más en las piernas de la rubia causando ternura en su madre. -Beth... vamos, despierta.
-Deja, Fabray. Yo me encargo- indico Santana una vez que abrió la puerta trasera de la camioneta y quito a Beth de las piernas de la rubia. -No me miren asi.
Pero ni Rachel ni Quinn cambiaron su mirada de asombro hacia la latina cuando la vieron cargar a Beth en sus brazos. La niña le rodeo el cuello a Santana con sus brazos y la cintura con sus piernas. La latina rodó los ojos antes de darle la espalda a sus amigas con Beth en brazos.
-Prometan que nos llamaran- ordeno Eleonor con un puchero en los labios haciendo reír a sus amigas menos a Ashley que la miro con ternura. -Lo digo en serio, Quinn.
-Eleonor, solo nos vamos dos días nada más- replico Quinn abrazando a su amiga que no dio su brazo a torcer. -Esta bien, te llamaremos.
-Tráenos recuerdos, Quinnie, y dile a Judy que mande galletas- intervino Britt y esta vez fue el turno de Santana de mirar con ternura, pero esta vez a la rubia de ojos azules. -Rachel, salúdame a tu familia gnomo y si es posible tráeme uno.
-Haré mi mejor intento. No te prometo nada, Britt- repuso Rachel con amabilidad.
Después de varios minutos de despedidas y pedidos de obsequios por parte de Eleonor y Brittany, las dos rubias y Rachel entraron al aeropuerto. Durante el vuelo Quinn prefirió guardar silencio mientras veía como su novia y su hija interactuaban entre si. La emociono descubrir como Rachel congeniaba con Beth, sabia que para su novia aquello era nuevo y complicado, de hecho para ella también lo era. Nuevo por que jamas había estado rodeada de un niño las veinticuatro horas del día como ahora y complicado por que la niña en cuestión era la hija adoptiva de su madre biológica.
Por otro lado para Beth era casi lo mismo, con la leve diferencia de que ella lo veía todo desde el punto de vista de un niño propio de su edad. Para ella Shelby se recuperaría, Quinn era la madre que sabia que tenia pero con la que nunca llego a convivir y Rachel era aquella hermana mayor de la que su madre le hablaba, la misma que iban a ver en obras de teatros desde lo lejos y de la que ahora tenia el placer de conocer en persona.
La llegada al aeropuerto de Lima las atrapo con el sol cayendo, dándole paso al atardecer y con él llegaron los nervios a las tres chicas pero por diferentes razones. Beth por que sabia que conocería a una mujer que no sabia como era ni física ni emocionalmente, solo sabia que era 'la abuela Judy'. Quinn por que estaba preocupada por como podría reaccionar Beth respecto a esa nueva experiencia de conocer a la mujer que era su abuela y por como le diría que su madre que era novia de Rachel Berry, la única mujer que siempre amo. Por ultimo, Rachel que no sabia como le diría a sus padres que estaba de novia con Quinn, no por que sintiera vergüenza alguna sino por que no sabia como reaccionarían, al menos Hiram por que lo que respecta a Leroy seguramente estaría contentísimo. Él era el único que sabia de los sentimientos de la morena para con Quinn. No es que no confiara en su otro padre sino que tendía a ser un poco sobreprotector al respecto. Era como la versión masculina de Quinn en ese sentido.
Durante el viaje hacia sus respectivos hogares ninguna de las tres dijeron nada. Beth jugueteo con los dedos de la rubia mientras que ésta le sonreia dulcemente. Ahora fue el turno de Rachel de observar a su novia interactuando con su hija. Las dos rubias no hablaban, sus acciones lo hacían por ellas, quizás se debía al famoso 'llamado de la sangre' o algún otro tipo de conexión. Aun asi a la morena le gustaba aquello y rogaba por que Shelby se recuperase para poder presenciar con sus propios ojos eso que ella misma tenia el placer de vivir en carne propia.
-Beth, baja a despedirte de Rachel- le indico Quinn a su hija por la ventanilla del taxi con el equipaje de su novia en la mano acercándose a ésta que ya la esperaba con una sonrisa en los labios. -Entonces, ¿Seras capaz de estar sin mi una noche?
-Sinceramente no- fue la respuesta de la morena mientras que Quinn se hacia dueña de su cintura sin importarle que estaban en la vereda frente a la casa de sus suegros. -Pero eso no es problema por que pienso ir a la medianoche a tu casa, subir hasta tu ventana, congelarme afuera mientras espero que me abras y asi pasar la noche contigo.
-¿Y solamente dormiremos o haremos algo más?- pregunto Quinn con picardia haciendo reír a su novia que escondió su rostro en el hombro de la rubia mientras Beth se acercaba a ellas. -Me muero por repetir lo de anoche.
-Yo también pero tenemos... espectadores- indico Rachel mirando hacia Beth que las miraba con una sonrisa adornando su rostro. -¿Y mi abrazo, Beth?
La pequeña se acerco a Rachel una vez que ésta se soltó de Quinn. El abrazo que se regalaron entre ambas fue tan tierno que la rubia no pudo reprimir el impulso de unirse ellas también.
-Ya tuve mi abrazo, ahora quiero mi beso- indico Rachel mientras que Beth se abrazaba a su cintura sin abandonar su sonrisa. -¿Verdad que me merezco mi beso, Beth?- la niña asintió soltándose de Rachel pero quedándose cerca de la escena. -Ya has visto a tu hija, Quinnie. Quiero mi beso.
-Mmm... no lo sé. Estamos frente a la casa de tus padres y... y no quiero que... que piensen que soy una... ¿Pervertida?- Rachel se hubiese reído de aquello sino hubiese sido por la imagen tímida que Quinn le estaba regalando. Amaba ese lado tímido de la rubia, era algo que lograba enamorarla cada día más.
-No se enteraran, amor, y si lo hacen deberían ir acostumbrándose por que eres mi novia, ¿O no?- indico Rachel colocando su mano detrás de la nuca de su novia para acercarla más hacia ella.
El beso que se regalaron fue un tanto especial para ambas. El primero que se daban en el lugar que las vio crecer, donde se conocieron, donde se enamoraron una de la otra. Con la adrenalina de saber que a lo mejor serian descubierta por los padres de la morena o de algún otro pasante del lugar. Un beso que les supo a poco pero que sabían que no seria el único ni el ultimo que se darían, quizás en ese momento si por que hasta el otro día no se verían. Esa noche la pasarían cada una en su antiguo hogar para ponerse al día con sus respectivas familias. Sintieron como les tiraban de sus suéteres pero no se separaron del beso hasta que escucharon un carraspeo grave que definitivamente corto el momento.
-P-pa... papá- balbuceo Rachel un rubor en las mejillas pero sin separarse demasiado de la rubia que estaba completamente roja. -Mmm... papi.
-Hola, hija- la saludo Leroy con ternura y una mirada cómplice mientras la morena rodaba los ojos para quitarle importancia al asunto. -Hola, Quinn.
-Se... s-se... señor Berry, ¿Como le va?- repuso la rubia con nerviosismo mientras el padre de la morena se acercaba para regalarle un abrazo a forma de saludo. A lo lejos vio como Hiram la miraba seriamente y eso la hizo temblar de pies a cabeza.
-Ahora que las veo mucho mejor y... ¿Quien es ella?- cuestiono Leroy mirando a Beth que lo miro con una ceja en alto antes de sentir la mirada del hombre sobre ella, lo que la obligo a bajar la mirada. -Hiram... acércate. No me hagas ir por ti, cielo.
-Beth, ven preciosa. Debes conocer a los padres de Rachel- indico Quinn ofreciéndole la mano a su hija que se la tomo con timidez. -Mmm... Ella es Beth. Beth, ellos son los señores Berry. Saluda.
-Hola- saludo la niña escondiéndose detrás de su madre provocando una expresión de dulzura en Rachel y Leroy y una leve, apenas perceptible, sonrisa en Hiram.
-Mmm... nosotras debemos irnos. Te-te... Te llamo en la noche, ¿Si?- Rachel asintió mientras que su padre Hiram se hacia dueño de su equipaje y Leroy las miraba con una sonrisa que parecía que no podría quitarse en mucho tiempo. -Fue... fue un gusto verlos señor... Señores Berry.
-El gusto fue nuestro, Quinn- repuso Leroy con amabilidad yéndose para darle privacidad a su hija y a la rubia que se lo agradeció silenciosamente. -Adiós, Beth. Espero verte pronto.
La niña hizo un movimiento de cabeza que el padre de Rachel lo tomo como un saludo silencioso. Le guiño un ojo a su hija y se volvió a ir dejando a las tres completamente solas. Beth, al parecer también se dio cuenta de la situación y volvió al interior del taxi donde el conductor sonreia de oreja a oreja por que sabia que ese día se ganaría un buen billete con aquella espera.
-¡Dios!- se lamento Quinn en un susurro causando una risa nerviosa en su novia. -No-no te burles, Berry. ¡Dios! ¡Estoy temblando! ¿Acaso no viste como me miraba tu papá? No hablo de Leroy sino de Hiram... ¡Me asesinara!
-Quinn, tranquilízate y mírame- ordeno la morena sujetando el rostro de la rubia entre sus manos. -Ok, esta no era la manera en que debíamos decirles pero es asi como se enteraron, ya paso. Ahora no hay nada por lo que... temer. El momento ya paso... y tranquila, mi papá no te asesinara, si lo hace yo misma lo asesino a él.
-Te amo- susurro la rubia con su frente pegada a la de Rachel que le acaricio la nuca antes de regalarle un rápido beso. -¿Crees... crees que les caeré bien?
-Excelentemente bien. Bueno, a Leroy ya lo tienes ahí y con Hiram te costara un poco pero lo lograras- fue la respuesta de Rachel conectando sus ojos marrones con los verdes de Quinn. La rubia soltó un suspiro que hizo temblar a la morena. -No debes preocuparte, amor. Todo saldrá bien. Ahora debes irte y no por que yo quiera sino por que debes hacerlo. No olvides de llamarme en la noche.
-Y tú no olvides de visitarme a medianoche en mi ventana- bromeo Quinn con una sonrisa de lado. -Te estaré esperando.
Quinn beso nuevamente a su novia pero esta vez fue un beso lento, con intensiones de guardar el sabor de Rachel en sus labios hasta la próxima vez que volviera a besarla. Un ultimo y corto beso y después de eso la rubia se subió al taxi. Rachel soltó un suspiro cuando vio el vehículo alejarse mientras que Beth la saludaba con la mano desde el interior.
La morena camino hasta la casa de sus padres donde sabia que la esperaba un gran interrogatorio, al menos por parte de su papi Leroy, con Hiram sabia que le esperaba más bien una charla seria y reveladora. Respiro profundo antes de entrar y compartir tiempo, palabras, algunos abrazos y caricias con sus padres. Mientras tanto en el taxi Quinn y Beth iban charlando ajenas a los pensamientos de la morena.
-Yo les avise pero ustedes no se separaban- indico Beth haciendo referencia al beso que compartió Quinn con su novia. -Me gusto el señor Berry, se parece un poco a Rachel... ¿Crees que le caeré bien a-a Judy?
-Mmm... Excelentemente bien- respondió Quinn con una sonrisa mientras su hija se giraba para mirarla antes de abrazarla rápidamente y volver a sentarse con su espalda en el pecho de la rubia. -No debes temer. Todo saldrá bien, princesa.
-Entonces, ¿Tú y Quinn están... juntas?- cuestiono Hiram después de varios minutos en la cual Rachel hablo de cosas superficiales sin entrar en detalles, al menos no en el tema de Quinn. -¿Cuando fue que eso paso? ¿Tú sabias algo sobre esto, Leroy?
-Papá, siempre estuve enamorada de Quinn. Al menos desde hace varios años y... y si, si estamos juntas- respondió Rachel sin un atisbo de duda en la voz. Como le había dicho Santana una vez "Mejor decir pocas palabras sinceras que formar cientos de oraciones que no revelan nada". -La amo, papá, y lamento que te hayas enterado asi por que teníamos planeado un mejor momento y con un mejor escenario que la vereda de casa. No te enojes con papi, por que sabia poco y nada sobre esto.
-¿Por que jamas me dijiste nada? Pensé que la confianza era primordial en esta familia, Rachel- comento Hiram sin emoción en la voz y Rachel no supo como tomarse aquello.
-Eso no ha cambiado, papá. Confío en ustedes pero ¿Tú... tú te has visto como reaccionas cuando hablamos de novios o, en este caso, de novias?- replico Rachel con una sonrisa mirando a su padre que sonrió apenas, lo que le indico a la morena que la situación era más actuación que otra cosa. -Para tú tranquilidad, apenas llevamos casi un mes juntas. Mañana es nuestro mes aniversario y...
-¡¿Un mes?! ¿Es en serio, Rachel?- cuestiono Leroy con asombro mientras que Hiram fruncía el ceño y miraba a su hija de pies a cabeza. -¿Por que no nos dijiste antes?
-¿Ya lo hicieron?- pregunto Hiram interrumpiendo la respuesta de su hija que al igual que su otro padre, ambos miraron a Hiram como si estuviese loco. -¿Qué? No me miren asi, saben de lo que hablo y no piensen que esto es fácil para mi por que no es asi. Solo quiero saber si esa rubia dejo su huella en el cuerpo de mi bebé.
-Eso es privado, papá- fue la respuesta de Rachel ruborizándose. -Si hice o no el amor con Quinn queda entre ella y yo, nadie más. Te amo pero... ¿Sabes lo vergonzoso que es esto para mi?
-Para mi también- intervino Leroy fulminando con la mirada a su marido. -Si nuestra pequeña estrella es feliz, nosotros lo apoyaremos, ¿Cierto, Hiram? ¿Cierto?
-¿Eres feliz?- interrogo Hiram con el rostro serio mirando a su hija que trago saliva antes de esbozar una sonrisa y asentir. -¿Todo gracias a... a esa chica?
-A Quinn, papá, a Quinn. No actúes como si no la conocieras. Si, gracias a ella- sentencio Rachel con convicción mirando fijamente a su padre para hacerle saber que estaba hablando en serio. -La amo. Me has apoyado en todas las decisiones que tome, incluso en la descabellada de querer casarme con Finn, ¿Podrías apoyarme en esto también?
-Quiero hablar con esa chica- fue lo ultimo que Hiram antes de hacerle una seña a su hija para que se acercase a él y asi entregarle el abrazo que ambos necesitaban. Una vez entre sus brazos y susurro: -Ya te extrañaba, hija.
Mientras tanto a varias cuadras de la casa de los Berry, Quinn era abrazada por su madre que parecía a punto de romperle las costillas. Le gustaba esa intensidad que mostraba Judy cada vez que volvían a juntarse, siempre terminaba sonriendo completamente feliz por el comportamiento de su madre.
-Quinnie. Qué gusto verte de nuevo, ¿Por que no me avisaste que vendrías?- cuestiono Judy mirando seriamente a su hija pero sus ojos se desviaron hacia la espalda de Quinn. -Quinnie, ¿Ella... ella es...?
-Beth, ven, princesa. Saluda a la abuela Judy- indico Quinn sonriendole a su hija mientras que Judy no podía quitar los ojos de encima de la niña. -Es una larga historia, mamá. Por el momento Beth se quedara unos días conmigo, ¿Cierto, pequeña?- la pequeña rubia asintió mirando de soslayo a Judy que intercambio una mirada de desconcierto con su hija. -Ella... ella es la abuela Judy, Beth. Mamá, ella... Bueno, tú ya sabes quien es.
-Hola- saludo Judy con un nudo en la garganta mientras se limpiaba disimuladamente una lagrima rebelde que no pudo contener. Le tendió una mano a su nieta y después de unos segundos ésta se la acepto con timidez. -Mmm, ¿Ti-tienes hambre, Beth?- la pequeña asintió y Quinn la miro con una sonrisa tonta en los labios. -Estaba a punto de preparar algo para comer, ¿Quieres ayudarme o... o prefieres recostarte un rato antes de la cena?
-Lo mejor sera que descanse, mamá- intervino Quinn mirando significativamente a su madre que ni siquiera la miro sino que seguía con la mirada fija en la mini Fabray. -Fue un día un poco... largo. Mañana podremos preparar el desayuno, el almuerzo o cualquier otra comida juntas pero ahora Beth debe descansar, ¿Cierto, pequeña?- Beth asintió con timidez aferrándose al brazo de la rubia que sonrió con ternura.
Ingresaron al antiguo hogar de Quinn y fue como volver al pasado. Ese olor a hogar, la calidez que alguna vez careció en aquel lugar, fotos de la familia en la pared, la sensación de volver a sentirse una niña, los recuerdos de Russel en aquellos rincones. Siempre había sentido eso cuando visitaba a su madre pero ahora todo eso se potenciaba, quizás ahora se debía a que quería transmitirle esas sensaciones a su hija, que en ese momento miraba todo el lugar con los ojos abiertos, como si quisiera guardar para siempre aquellas imágenes en sus retinas y en su mente. Una sonrisa entre las dos fue lo que necesitaron para saber que aquello era compartido.
-Llevare a Beth y el equipaje arriba y luego bajo para que charlemos, mamá- indico Quinn ofreciéndole de nuevo la mano a su hija.
Podía sentir la mirada de Judy puesta en ellas dos mientras subían las escaleras, sabia que para su madre había sido algo shockeante pero agradeció que supo estar a la altura de la situación y no hizo ninguna pregunta fuera de lugar. De hecho sus preguntas fueron superficiales, quizás su instinto maternal le había dicho que debían hablar cuando estuvieran las dos solas o vaya uno a saber qué.
-Wow, Quinn... ¿Aquí dormías?- le pregunto Beth una vez que estuvieron dentro de la antigua habitación de la rubia. -Es bonita. Me gusta más esta que la de New York.
-Si, es bonita. Aquí hay... muchos recuerdos guardados- Los ojos de Quinn automáticamente fueron a parar a la fotografía en su mesita de luz. Una foto de Russel y ella abrazados en sus mejores tiempos. Sonrió apenas cuando Beth tomo la imagen entre sus manos y la cuestiono con la mirada. -Es Russel, mi papá. Él... él falleció.
-Russel- susurro Beth más para si misma que para la rubia. Paso dos dedos por encima de la foto y la dejo en su posición original para continuar con su inspección del dormitorio de su madre. -¡Cuidado con mi equipaje, Quinn! Podrías golpear a Stitch.
-¿Stitch? ¿Mi hijo Stitch?- pregunto la rubia con sorpresa viendo como su hija revolvía entre su equipaje sacando al koala de peluche. -¿Qué hace Stitch aqui?
-Quiso venir y lo traje- respondió Beth encogiéndose de brazos restandole importancia. -Me encantaría que me cuentes sobre todo esto pero, ¿Puedo dormir primero y después pasamos la noche hablando mientras esperamos que Rachel venga a golpearte la ventana para dormir con nosotras?
-Rachel solo bromeaba, cielo- respondió Quinn riéndose. -Pero si, si puedes dormir. Quítate los zapatos y recuéstate que yo voy al baño y vuelvo.
Después de varios minutos la rubia regreso a la habitación encontrándose con su hija hablando por teléfono, no es que no lo hiciera habitualmente, de hecho era Beth quien marcaba esos días para hablar con Alex o Rachel cuando no estaba con ellas, pero aun asi Quinn no dejaba de sorprenderse con aquella niña de siete años.
-Si, estoy bien... No, no hable mucho con la abuela Judy pero me gusta... Mmm, ¿Qué?... Ah si, si... Mi rodilla esta bien, esta sanando- Aquello le dio una pista a Quinn de con quien podría estar hablando su hija y sonrió mientras anotaba mentalmente agradecerle a Alex lo mucho que le estaba ayudando con Beth. -¡No! ¿En serio?... Si, si quiero... Ey, no peleen... Mmm, si. Esta aqui, ya te la paso... Ok, besos a Alex y dile que no se golpee demasiado. Adiós- se despidió Beth que le tendió el teléfono móvil a Quinn que ahora la miraba con desconcierto. -Alyson quiere hablar contigo, Quinn.
-¿Hola?- susurro Quinn saliendo del asombro que le provoco creer que su sobrina hablaba con su hija. -¿De-de verdad eres Alyson?
-Si, soy yo, rubia hueca. ¿Como esta la abuela?- pregunto la joven mientras que del otro lado se escuchaban voces. -¡Cállate, Alex! Sigue jugando ahí.
-¿Donde esta el truco? ¿Por que hablaste con Beth? ¿Quién eres realmente?- pregunto Quinn ignorando la pregunta de su supuesta sobrina.
-Ok, me atrapaste. No soy Alyson, soy un maldito extraterrestre que vengo a habitar el cuerpo de chicas hermosas e inteligentes, pero no te preocupes que tú estas a salvo en ese sentido- respondió Alyson con ironía riéndose. -Es broma, tia Quinn. Soy yo. Lo que paso fue que como Alex esta jugando no pudo hablar con tu hija y tuve que hablar yo con ella.
-No pareces molesta por haberlo hecho- remarco Quinn y solo se escucho silencio del otro lado. -¿Alyson, estas ahí o se corto?
-Tu cabeza habría que cortar, total ni siquiera la usas- replico la chica volviendo a reír mientras que Beth volvía y se recostaba al lado de Quinn. -Escucha, yo llame y ella atendió. Alex me trasmitía las preguntas y yo las repetía. Eso fue todo. No te emociones demasiado.
-Peor es nada- pensó Quinn mirando a su hija que jugaba con Stitch antes de regalarle una sonrisa.
-Como sea, Fabray. Llamaba para ver si esta todo bien por ahí pero como tu hija me dijo que si y no tengo ganas de hablar contigo, voy a cortar- indico Alyson interrumpiendo los pensamientos de su tia. -Alex te manda besos, tia Quinn, pero antes pasame nuevamente con tu hija.
-Si, ajam... Si, dijo que venia a medianoche y que entraría por la ventana... Ok, yo le digo... Adiós, Alyson. Un abrazo de Alex de mi parte- Beth le entrego el teléfono a Quinn que la miraba con sorpresa y confusión. -Alyson manda un abrazo para la abuela Judy y... ¿Por que me miras asi?
-¿Desde cuando Alyson y tú son tan amigas?- pregunto Quinn dejando el teléfono en la mesita de luz y recostándose con su hija en su cama.
-No somos amigas, pero cuando me lastime nos quedamos solas mientras Alex te iba a buscar y le pregunte por que me odiaba- relataba Beth dándole la espalda a Quinn mientras acurrucaba a Stitch en su pecho. -No me contesto rápido pero después me pregunto que si yo era capaz de compartir.
-¿Compartir? ¿Compartir qué?- cuestiono Quinn mientras su hija se giraba para abrazarla por la cintura y la cabeza en su pecho dejando escapar un bostezo.
-No lo sé. Le dije que si y me sonrió apenas... Tiene una linda sonrisa, me gusta- repuso Beth volviendo a bostezar y Quinn sonrió al darse cuenta de que se iba quedando dormida de a poco.
-No te olvides de dejarme la ventana abierta ;) Te amo. (R)- Aquel mensaje la hizo reír en silencio para no despertar a su hija. Le respondió a su novia y después acurruco a Beth más cerca de ella y asi se quedo dormida en uno de sus sitios favoritos: Al lado de su hija.
-Con Beth dormiremos ahora por que a la noche estaremos esperando al gnomo escalador que tengo como novia ;) También te amo. (Q)
-Cursi Fabray- fue el pensamiento de Rachel con una sonrisa enamorada en los labios antes de entrar a la cocina donde estaban sus padres esperándola.
Perdón por el retraso... Mañana no hay actualización. Visita al medico ya programada pero volveré cuando menos me esperen ;)
Como siempre... Gracias a todos y por todo! :)
Hasta la próxima!
Besos & Abrazos :)
