Glee ni sus personajes me pertenecen. Yo solo juego con ellos :P

Capitulo 28. Cuestión de tiempo

-Creo que deberíamos levantarnos. Tú madre y Beth pueden llegar en cualquier momento- indico Rachel con su espalda pegada al pecho de Quinn mientras la rubia repartía suaves besos por todo su cuello. -Auch... No muerdas, Fabray. No eres un vampiro.

-Podría serlo... solo si eso me garantiza que viviré toda la eternidad contigo- susurro la rubia en el oído de su novia haciéndola estremecer. -Y confieso que me gustaría ver como brillas bajo el sol.

-No necesito ser vampiro para brillar, mi vida- replico Rachel con orgullo girándose justo a tiempo para descubrir la sonrisa traviesa de Quinn. -Soy una estrella, brillo por naturaleza. Ademas la sangre y yo no somos muy amigas que digamos. Te dijo tu mamá que ya estaban viniendo, ¿Cierto?- Quinn asintió con lentitud y Rachel se libero de su abrazo. -Entonces deberíamos abandonar esta cama antes de que lleguen, no quiero que me descubran asi y... ¿Puedes dejar de mirarme de esa manera? Me pones nerviosa, Q.

-Ven aqui- indico la rubia arrastrándola nuevamente a la cama donde la aprisiono debajo de ella. -¿Por que te pone nerviosa mi mirada? Solo soy yo... Quinn Fabray.

-Por eso mismo... por que eres tú- respondió Rachel ruborizándose. -No eres consciente de lo que me generas, ¿No? ¿Acaso no te das cuenta de lo que una simple mirada tuya provoca en mi, Quinn? Yo creo que no- se respondió rápidamente al tiempo que la rubia la miraba con una ceja en alto. -No me mires asi, tus ojos verdes son bastantes hipnotizantes, mueves tus perfectas pestañas y...- Suspiro como si estuviera frustrada por algo al tiempo que Quinn se mordía el labio para no sonreír. -y con solo hacer eso giras mi mundo completamente, me dejas perdida... Tú y tu maldita mirada.

-Pero, ¿Te gusta?- pregunto la rubia ya sin ocultar su sonrisa cuando Rachel asintió con los ojos cerrados. -Podría torturarte con esto pero me conformo con saber que tengo ese efecto en ti- Le robo un rápido beso mientras las manos de Rachel recorrían su espalda con suavidad. -He pensado que como ya me 'enfrente' a tus padres y Judy ya sabe todo entonces podríamos organizar un almuerzo familiar mañana...

Pero la respuesta de la morena se vio interrumpida cuando sonó teléfono móvil de ésta. Frunció el ceño cuando descubrió el nombre de Alyson y estuvo a punto de decirle a Quinn pero recordó cuando Gallagher le dijo que cada vez que la llamase por teléfono no dijera su nombre en alto bajo ningún concepto.

-Hola, ¿Como estas?- cuestiono Rachel mientras Quinn la miraba con el ceño fruncido alejándose un poco de ella. -¿Esta todo bien?

-Si, esta todo bien, ¿Estas con mi tia?- La voz de Alyson se escuchaba animada como si aquella llamada le produjera eso. Rachel contesto un raro 'Si' que desconcertó más aun a Quinn. -No le digas que soy yo, ya lo sabes.

-No lo he hecho, te dije que no lo haría- corroboro la morena acariciando el pelo de su novia que se recostó sobre su pecho. -Entonces, ¿En que te puedo ayudar?

-Ya sabes que estamos en Los Ángeles. Fuimos con Alex a una tienda de ropa y a él... si a él le gusto una camiseta que vimos para... Beth- comento Alyson con indiferencia pero Rachel sospecho que a lo mejor era lo contrario. -Tiene estampado en frente la cara de Bob Esponja pero no sabemos si le gusta o no. Entonces, te llamaba para saber si tú sabes ese detalle.

-Mmm, no estoy segura pero ¿Por que no llamaste a... a tú sabes quien para saber sobre eso? Después de todo tiene un vinculo directo con... Bueno, ella- indico Rachel cerrando los ojos cuando Quinn le dejo un beso en su vientre plano. -Es su hija, ¿No?

-No quiero hablar con tia Quinn por que pensara que... que la niña me importa- respondió Alyson y Rachel sonrió para sus adentros.

-Y estará en lo correcto, ¿O me equivoco?- presiono Rachel que confirmo su teoría cuando escucho un resoplido del otro lado.

-¿Sabes o no sabes si le gusta Bob Esponja, Willow?- pregunto Alyson ignorando lo anteriormente lo dicho por la morena. -Alex quiere saber.

-Si, claro... ¿Solo Alex?- ironizo Rachel y pudo imaginarse el ceño fruncido de la sobrina de Quinn. -Lo siento. Averiguo eso y te mando un mensaje de texto, ¿Te parece?

-Que Quinn no se entere, Berry. De lo contrario te cocinare y te comeré entre dos panes- amenazo Alyson haciendo reír a Rachel. -Hablo en serio, Hobbit. Mi dieta ahora permite enanos de piernas largas.

-Te escribo en un rato- fue lo único que dijo la morena cortando la llamada antes de dirigirse hacia su novia que jugaba con sus dedos en su vientre, provocandole miles de sensaciones. -Era Alyson. Según ella, Alex vio una camiseta que tiene la cara de Bob Esponja y quiere saber si a Beth le gusta.

-¿Alyson preguntando cosas sobre Beth?- Cuestiono Quinn mirando a su novia que asintió. -¿Donde esta el truco?

-El truco esta en que tu sobrina quiere acercarse a tu hija- respondió Rachel encogiéndose de hombros. -Mírale el lado positivo. De a poco, pero empieza a interesarse por Beth. Entonces, dime ¿Le gusta o no Bob Esponja a la mini Fabray?

-No lo...

-¡Quinn, ya llegamos! ¿Puedo pasar?- pregunto la voz de Beth golpeando la puerta.

Rachel quito a la rubia de encima de ella tirándola hacia el piso mientras que ella se envolvió con la sabana y entro corriendo al baño de la rubia.

-¡Auch, gnomo!... Dame unos minutos, hija- pidió Quinn buscando su ropa por la habitación. A los pocos minutos abrió la puerta encontrándose con el rostro sonriente de su hija que no dudo en arrojarse a los brazos de la rubia. -¡Ey, cuanta efusividad!

-No sabes, Quinn. ¡Estuvo asombroso! La abuela Judy me llevo a visitar mucho lugares. Fuimos al cine, después a almorzar, a ver los patos al lago- contaba Beth con emoción acompañando sus palabras con las manos. -La abuela Judy es lo más, Quinn. También me llevo a conocer a muchas personas y... y les dijo que yo era su nieta- comento con timidez bajando la mirada y en un susurro. -También nos cruzamos con la mamá de Puck, me pareció buena y tiene los ojos de papá...

-¿Como es que a Puck le dices 'papá' y a mi me dices 'Quinn'?- cuestiono la rubia con una ceja en alto y cruzada de brazos mientras que Beth agitaba la mano restandole importancia al asunto.

-Ya, mam... Ey, ¿Y esa ropa tirada? ¿Estas con alguien, Quinn?- pregunto Beth frunciendo el ceño y mirando mal a su madre. -¿Estas engañando a Rachel? ¡Oh, no! Rachel no lo merece, Quinn. Ella es buena y yo no quiero otra mamá que no sea ella. Así que no me importa con quien estés, solo querré a Rachel, Fabray.

-¿Terminaste con tu dramatismo, Corcoran?- pregunto Quinn recogiendo la ropa de Rachel del suelo antes de golpear la puerta del baño y entregársela a la morena, todo eso bajo la atenta mirada de Beth que parecía ofendida con la rubia. -¿Puedes ir cambiando esa cara, Beth? ¡No estoy engañando a Rachel!

-No lo sé, Fabray. Quiero ver a la que quiere robarme a mi madre, quiero que sepa que con las únicas mujeres que te comparto es con Rachel, Alyson, la tia San, la tia Britt, la tia Eleonor, la tia Ash y la abuela Judy- enumero Beth contando con los dedos. -Yo no aceptare ninguna otra mamá que no sea Rachel. ¡¿Escuchaste eso, ladrona de mamá?! ¡Solo querré a Rachel Berry como novia de Quinn!

-Beth, ¿Por que gritas?- pregunto la rubia entre conmovida, feliz y divertida.

-Grito para que esa roba mamás sepa que no la quiero... y tú...- la apunto con un dedo completamente enojada sorprendiendo a la rubia. -Rachel es buena, canta bien, es dulce, me gusta como me trata, ¿Y tú la engañas, Quinn? ¡Eres mala, muy mala!

-Amor, ¿Puedes salir y ayudarme? Tú eres la experta en drama- indico Quinn al tiempo que Rachel salia del baño completamente muerta de risa. -No te rías, no es gracioso ¿Acaso no escuchaste todo lo que me dijo?

-Si lo escuche y me encanto todo lo que dijo. Creo que ya amo a tu hija- comento Rachel besando fugazmente a la rubia antes de dirigirse a Beth. -Ey, pequeña. No te enojes con mami Quinn, no me esta engañando. Era yo quien estaba en el baño.

-¡Rachel!- Exclamo Beth en un tono agudo que llevo a Quinn a taparse el oído disimuladamente pero eso no evito que se emocionara al ver como su hija se arrojaba a los brazos de la morena rodeando la cintura de ésta con sus piernas. -Pensé que mi mamá te estaba engañando. Tú eres buena y yo te quiero. Quinn, no deberías... ¿Di-dije algo malo?- pregunto buscando complicidad en Rachel cuando descubrió la mirada de Quinn fija sobre ella con algunas lagrimas en los ojos de la rubia.

-Mmm... si-si. Es-estoy ofendida po-por que...- balbuceo la rubia intentando recuperarse de la emoción que la embargo cuando Beth dijo 'mi mamá'. Busco la mirada de la morena y supo que ella estaba en el mismo estado.

-Mmm... Beth, ¿Te gusta Bob Esponja?- pregunto Rachel desviando la conversación.

-!Si, claro! ¿Por qué?- Rachel negó con la cabeza y una sonrisa en los labios cuando descubrió la emoción en la pequeña Quinn. -¡Oh, lo olvide! Bájame, Rachel, bájame. Debo ir a decirle a la abuela Judy que están aqui y también debo buscar el regalo que le compramos a Quinn.

-¿Estas bien?- le pregunto Rachel con cautela a su novia una vez que Beth salio del dormitorio dejándola solas a las dos. Quinn la miro y esbozo una sonrisa de oreja a oreja antes de tomarla por la cintura y elevarla obligandola a que le rodeara la cintura con las piernas.

-Estoy feliz, enana. ¿La has oído? Dijo 'mi mamá'- remarco Quinn con emoción mientras Rachel le limpiaba las lagrimas silenciosas antes de besarla suavemente. -Dijo 'mi mamá', Rach. Si ahora reacciono asi por que lo dijo indirectamente, no quiero imaginarme cuando me lo diga directamente... Lo siento, preciosa.

-¿Te disculpas por ser feliz?- cuestiono Rachel haciendo reír a la rubia que le beso el cuello formando un camino hasta su boca donde se quedo anclada un largo rato.

Sin quitársela de encima guió a la morena hasta la cama donde la recostó suavemente sin romper el beso. Un beso tierno que las llevo a sentir miles de cosas que le eran imposibles de expresar con palabras.

-Te amo. Lo sabes, ¿Cierto?- pregunto Rachel con los ojos cerrados sintiendo los labios de Quinn en todo su rostro. La respuesta de la rubia fue un sensual ronroneo que la obligo a tragar saliva. -Te amo mucho, Quinn.

-Me alegro... Por que yo también te amo mucho- indico la rubia mirándola directamente a los ojos desarmandola por completo. -Deberíamos bajar, ¿Te quedas a cenar?

-No me mires asi- pidió Rachel pero Quinn formo un pequeño puchero que ella se encargo de morder levemente. -Creo que llego la hora de enfrentarme a las tres generaciones de Fabray's, ¿No?- Soltó un suspiro antes de que la rubia le robase un beso rápido y quitarse de encima de su novia. -Esta bien, me convenciste. Acepto quedarme a cenar, Quinnie.

-Perfecto. Vamos- Quinn le tendió la mano a la morena que se la tomo pero tiro suavemente de ella para que la rubia volviera a caer encima suyo. -¿Estas juguetona, Berry?

-No, solo quiero tenerte cerca de mi un poco más. Eso es todo- respondió Rachel con timidez mientras acariciaba el rostro de la rubia. -¿Tú no quieres estar cerca de mi, mi amor?

-Todo el tiempo- contesto Quinn escondiendo su rostro en el cuello de Rachel que enterró sus dedos en el pelo de la rubia. -Quiero quedarme asi por siempre, Rach. Solo tú y yo...

-¿Y que hay de mi?- pregunto Beth entrando a la habitación haciendo reír tanto a Rachel como a Quinn. -La abuela Judy pregunta si Rachel se queda a cenar- Quinn le respondió que si y asi como Beth llego se fue. Las chicas intercambiaron una mirada de desconcierto hasta que escucharon: -¡Abuela Judy, Rachel se queda a cenar. Debes poner un plato más!

-Beth, ¿Desde cuando gritas como si estuvieras en un estadio de fútbol?- pregunto Quinn sentándose en la cama cuando su hija reapareció mientras Rachel hacia lo mismo. -Veo que ya tienen la confianza suficiente con la abuela Judy como para gritarse.

-La abuela Judy es buena y como tanto subir y bajar las escaleras me cansa, me pareció lindo gritarle- aclaro Beth sentándose entre las piernas de Rachel, mirando las dos hacia Quinn que al ver la imagen esa no dudo en hacer una fotografía con su teléfono móvil. -¡Ey, Quinn! Dame eso... Rachel, ayúdame. Mamá nos esta sacando fotos sin nuestro permiso.

-Eso es cierto, Quinnie- intervino Rachel sacando a la rubia de su trance por escuchar por segunda vez la palabra 'mamá' salir de los labios de Beth. Rachel sabia, o creía saber, lo que estaba sintiendo su novia en ese momento y la mirada que compartieron juntas se lo confirmo. Quinn estaba feliz. -Amor, tienes que darnos ese teléfono por que con Beth somos famosas y si te lo llegan a robar, van a ver nuestras fotos y las van a subir a Internet, ¿Cierto, Beth?

-Cierto. Quinn, danos ese teléfono- ordeno la niña con autoridad en la voz y una ceja en alto mientras chasqueaba los dedos. Quinn y Rachel intercambiaron una mirada cómplice mientras que en las mentes de las dos resonaba la misma palabra 'Fabray'. -Nos lo das o te lo quitamos, Quinnie. Tú eliges.

-No me dan miedo, pequeños gnomos- pico Quinn haciendo fruncir el entrecejo a Beth y reír a Rachel. La rubia se levanto rápidamente de la cama cuando vio que tanto la pequeña como la morena esbozaron sonrisas traviesas antes de perseguirla por toda la habitación. -¡No! ¡Gnomos me atacan! ¡Auxilio!

Corrieron por toda la habitación pero, a pesar del espacio y de ser dos contra uno, no pudieron atrapar a la rubia por lo que ésta salio corriendo del lugar dirigiéndose hacia el piso de abajo seguida de Rachel y Beth que parecían contagiarse de la alegría de la rubia a cada segundo.

-Ayúdame, mamá. Rachel y Beth quieren atraparme- indico Quinn entre risas entrando a la cocina donde estaba Judy preparando la cena. -¡No! ¡Ahí vienen!

-Solo danos el teléfono y nadie saldrá herido, Quinn- ordeno Beth haciendo reír a su abuela que parecía ejercer de escudo humano de su hija. -Abuela, dile que me haga caso.

-Quinn, hazle caso a Beth- ordeno Judy mientras la pequeña sonreia con orgullo y Rachel, detrás de ésta se reía. -Hola, Rachel.

-Ho-hola, señora Judy, ¿Como le va?- pregunto la morena por cortesía mientras bajaba la mirada y su risa cesaba.

-¿Tú que crees?- repuso Judy abriendo apenas sus brazos para indicar que se refería a su hija y a su nieta que peleaban silenciosamente con sus miradas. -¿Qué tal estas tú? Y deja de decirme 'Señora Judy'. Eres mi nuera, ¿o no?

-¡Mamá!- reprendió Quinn saliendo detrás de la espalda de su madre para acercarse a su hija. -¿Por qué tienes que asustarla asi? Mira, hasta la haz dejado sin hablar y eso es imposible teniendo en cuenta de que es Rachel Berry.

-Creo que acabo de demostrar que es casi imposible- remarco Judy enfatizando la palabra 'casi'. Se podía ver la travesura en sus palabras. Travesura que aumento cuando se acerco a Rachel y la abrazo por los hombros. -Ya, tranquila, Rachel. Creo que el momento más incomodo ya paso.

-¿Ah, si? ¿Cuando?- ironizo la morena aun con la mirada en el suelo.

-Cuando las descubrí besándose. Eso si que fue una presentación oficial un tanto... original- fue la respuesta de Judy que comenzó a reír al ver la cara de confusión de su nieta. -Tú estabas durmiendo, Beth, por eso no sabes nada y es mejor que no lo sepas. Digamos que... fue algo fuera de lo común esa presentación.

-¡Mamá!- volvió a reprender Quinn subiendo a Beth a la mesa y colocándose ella de espaldas a su hija que la abrazo por el cuello. -¿Por que los padres tienen que hacer eso? ¿Realizan algún curso de 'Padres incomodando a las parejas de sus hijos' o qué?

-¿En New York también es igual de... exagerada?- le pregunto Judy a Rachel que asintió apenas mientras se reía haciendo entrecerrar los ojos a su novia. -Ya, Quinnie. Cuando Beth crezca y te presente a sus novios o novias, me comprenderás.

-Creo que no es necesario que ese día llegue. Quinn ya demuestra la madre sobreprotectora que es con Britt y Eleonor. Ni siquiera deja que Santana y Ashley se le acerquen- comento Rachel hablando ya no tan cohibida por la presencia de Judy a su lado. -Si es asi con sus amigas, no me quiero imaginar lo que sera con su hija.

-Para eso estas tú, para convencerla- intervino la pequeña dejando un beso en la mejilla de la rubia que cerro los ojos al contacto esbozando una sonrisa de oreja a oreja. -Mamá siempre te hace caso, Rach, y... ¡Oh, lo olvide! Quinn dame tu teléfono, prometimos que llamaríamos a las tías y no lo hemos hecho.

-Cla-claro. A-aqui tienes- la rubia le tendió su móvil a su hija con lagrimas en los ojos.

La tercera vez. Tres veces fueron las que Beth pronuncio 'mamá' haciendo referencia a ella y eso la llenaba de felicidad y orgullo. Más aun cuando la pequeña, antes de salir de la cocina le regalo otro beso en la mejilla. Que Beth haya pronunciado tres veces aquella emocionante palabra le hacia pensar que poco a poco empezaba a aceptarla. Solo esperaba con ansias que el día que le dijera 'mamá' directamente llegara pronto. Una mirada directamente a Rachel le hizo comprender que la morena estaba igual que ella y esperando lo mismo.

-¿Ya le dice 'mamá' a Quinnie?- le susurro Judy a Rachel viendo ambas la mirada perdida de la rubia en donde había salido su hija.

-Algo asi. Es la tercera vez que le dice 'mamá' indirectamente- respondió la morena en el mismo tono de su suegra que sonrió feliz. -Creo que solo es cuestión de tiempo.

-¿Cuestión de tiempo para qué? ¿Para que crezcas, Berry?- bromeo la rubia saliendo de su trance.

-No, cuestión de tiempo para que tú encuentres un cerebro- replico la morena sacandole la lengua a su novia que repitió el gesto haciendo reír a Judy.

-Son dos niñas pequeñas las dos- remarco Judy alejándose de la morena y volviendo a su anterior posición viendo como su hija ocupaba su lugar junto a su novia. -Hacen una linda pareja. Me da gusto que seas mi nuera, Rachel. Jamas vi a Quinnie tan feliz como lo es cuando esta contigo. Eso es bueno... Bienvenida a la familia.

-Gra-gracias, ¿Eso me libera de la famosa charla?- pregunto la morena mirando rápidamente a su novia y descubriendo un rubor en sus mejillas. -Por que si no es asi, por mucho que me incomode o me ponga nerviosa, acepto tenerla. Aceptare lo que sea por su hija, señora Judy. Al igual que ella, solo quiero ver feliz al amor de mi vida- indico Rachel sin apartar la mirada del rostro de Quinn que se alejo un poco para mirarla también. -No sabe lo mucho que espere a su hija y cuando llegó me hizo sentir la mujer más feliz del mundo. No quiero a otra persona en mi vida, solo a ella... Amo su cursileria, amo que me regale peluches cada semana. Por cierto, tiene varios nietos ya, le diría el numero exacto pero perdí la cuenta- aquello hizo reír a Judy y sonreír a Quinn que miraba a la morena completamente emocionada. Rachel le devolvió la mirada acompañada de una sonrisa tímida. -Amo cuando esta con Alex y Alyson, ya sea viendo la tele o discutiendo. Amo que sea ella en su totalidad y sé que aun hay cosas que me faltan descubrir y vivir pero sé es con ella con quien quiero compartir eso.

-Creo que...- empezó Quinn pero la morena negó con la cabeza indicándole que no era el final todavía. -Hay más, ¿Cierto? Siempre hay más... Eres Rachel Berry.

-Solo una cosa y termino- indico Rachel besándola rápidamente en la mejilla antes de dirigir su mirada hacia Judy que la miraba entre enternecida, emocionada, orgullosa y feliz. -Yo no sé lo que me espera en el futuro, señora Judy. Lo que si sé es que quiero a Quinn en él...

-Y me tendrás- susurro la rubia en su oído haciéndola temblar de pies a cabeza.

-Entonces, ¿Qué dice, señora Judy? ¿Me-me acepta como... como la novia de su hija?- pregunto Rachel con nervios a pesar de lo que le había dicho la madre de Quinn con anterioridad.

-No lo sé- respondió Judy jugando y las chicas la miraron sorprendidas por lo que esbozo una sonrisa traviesa. -Es broma, si te acepto, Rachel. Solo una pequeña cosita.

-Lo que sea- repuso la morena respirando con alivio mientras Quinn miraba a su madre con los ojos entrecerrados.

-Deja de llamarme 'señora Judy', por favor- pidió Judy haciendo sonrojar a la morena y reír a su hija. -Me acabas de soltar un hermoso discurso sobre el amor que le tienes a mi hija y vi que eres sincera, pero si sigues llamándome 'señora Judy' como si fuera una mujer mayor, que lo soy pero no hay por que remarcarlo, pasaras a mi lista negra, Rachel. Dime, ¿Quieres eso?

-No, señ... Judy. No quiero eso- respondió Rachel remarcando el nombre de su suegra que le sonrió son suficiencia.

-Aclarado todo, continuemos preparando la cena. ¿Me ayudan?- invito Judy y Rachel asintió pero la rubia negó con la cabeza. -¿Tienes otros planes, Quinnie?

-Si, ir a ver a mi hija que hace rato que esta hablando por teléfono y conociéndola, lo poco que la conozco, y conociendo también a Eleonor y a Britt, seguramente estarán a hablando de las cosas más insignificantes de este planeta. Vamos, Rach.

-Te quedas a cenar, ¿Cierto, Rachel?- pregunto Judy y Rachel asintió mientras era arrastrada por su novia saliendo de la cocina.

-Fue muy lindo lo que dijiste- susurro la rubia abrazando a su novia por la espalda mientras caminaban en busca de Beth. -Como 'enfrentaste' a mamá, demostrando que lo nuestro es serio.

-Bueno, tú te enfrentaste a mis padres con un hermoso discurso. Yo no quise quedar atrás- bromeo Rachel cerrando los ojos cuando escucho la risa de Quinn en su oído. -Espero a ver estado a la altura, o al menos, cerca, del tuyo.

-Yo te amo, lo que significa que no seré objetiva al decir si tu discurso estuvo a la altura del mio o no- indico Quinn mientras subían las escaleras. -Solo diré que lo ame completamente... Como amo cada cosa que haces.

Rachel no encontró palabras que agregar a eso por lo que opto por un silencio que Quinn lo tomo como adecuado. Entrando a la habitación de la rubia se encontraron Beth hablando por teléfono mientras jugaba con Stitch entre sus manos. Quinn se sentó al lado de su hija y la morena hizo lo mismo pero para los pies de la cama quedando en frente de las dos rubias.

-Si, ya están aqui... La tia San, la tia Britt, la tia Eleo, la tia Ash y el tío Mike mandan saludos y...- indico Beth escuchando las voces del otro lado.

-¿No era más fácil decir 'Los tíos mandan saludos' y ya?- pregunto Quinn con obviedad mientras su hija la fulminaba con la mirada. -No me mires asi, solo era una duda, Corcoran.

-La tia Britt dice que no te olvides de las galletas de la abuela Judy y tia Eleonor dice que esta enojada por que no la llamaste como prometiste, Quinn- informo Beth volviendo a prestar atención al teléfono.

-Hable hoy antes del mediodía con ella- replico la rubia mirando a Rachel que sonrió mientras se recostaba en la cama. -Pasame ese teléfono, Beth- la pequeña hizo lo que su madre le ordeno y luego fue a recostarse al lado de Rachel. -¡Hable contigo hoy, Eleonor!

-Deja de gritar, Fabray. Vas a dejarme sorda, rubia idiota- le recrimino la voz de Santana del otro lado. -Como sea, ¿Como esta mi Hobbit? ¿Mucha mano loca entre las dos?

-¡Santana!- reprimió Quinn escuchando la risa de la latina del otro. -Vete al diablo, latina. Salúdame a las chicas y cuida a mi Britt Britt. Si la lastimas...

-Bla bla bla. ¿Sabes que es lo que escucho cuando hablas, Quinnie?- cuestiono Santana burlándose. -Escucho un desagradable zumbido que me hace doler las pelotas, lo cual es raro por que yo no tengo pelotas, ¿Entendiste o...?

-Entendí, entendí. No necesito que me expliques tu "metáfora"- interrumpió Quinn mirando como Rachel le acariciaba el pelo a Beth haciéndola cerrar los ojos, lo que quizás indicaba que posiblemente el sueño acechaba a la pequeña. -Santana, amo hablar contigo pero ahora voy a cortarte.

-Ni se te ocur...- pero sea lo que sea que iba a decir la latina quedo en la nada cuando la rubia finalizo la llamada para concentrarse en Rachel y Beth que hablaban por lo bajo algo que ella no llego a escuchar.

-Si sigues acariciándole la cabeza se quedara dormida- indico Quinn viendo como su hija abría los ojos para mirarla antes de levantarse de la cama. -¿Qué haces, Beth? ¿Adonde vas?

-¿Podemos dormir un rato antes de cenar?- pregunto la pequeña ignorando las preguntas de la rubia que intercambio una mirada con Rachel antes contestar afirmativamente. -Que bien, por que estoy cansada, Quinn. Judy me llevo a... ¡Ey, hay que...!- Beth se paro en la puerta y de ahí grito: -¡Abuela Judy, con mamá y Rachel dormiremos un ratito! ¿Nos despiertas cuando esta la cena lista?

-¡Claro, pequeña! ¡Descansa!- respondió la voz de Judy desde abajo. Quinn pudo notar la diversión la voz de su madre y aquello la hizo sonreír viendo como la misma sonrisa aparecía en el rostro de Rachel.

La morena le mostró cuatro dedos a la rubia y ésta entendió lo que le quiso decir. Era la cuarta vez que Beth la llamaba 'mamá' tan libremente, lo cual la llenaba de felicidad y orgullo. Rachel la tomo de la mano y le sonrió haciéndole saber que estaba junto a ella compartiendo ese momento.

-Bueno, ¿Dormimos? Yo estoy cansada, Quinn. La abuela Judy me hizo recorrer todo Lima- hablaba Beth acomodándose al lado izquierda de la rubia. -No me estoy quejando, eh. No me estoy quejando pero...- se le escapo un bostezo que hizo sonreír a Rachel mientras su novia se acomodaba mejor al lado de su hija. -Entonces, vimos a la... a la mamá de Pucky y... ¿Puedo dormir y después les cuento todo? Rachel recuéstate al lado de Quinn asi dormimos las tres abrazadas.

Rachel hizo lo que la pequeña Fabray le pidió y le regalo un beso a su novia antes de recostarse al lado de ésta, pero como no tenia sueño prefirió quedarse en silencio disfrutando de ese momento con dos personas importantes en su vida. Supo que Quinn estaba igual que ella, las caricias en su cabello se lo indicaban. De repente recordó que debía mandarle un mensaje de texto a Alyson con la respuesta sobre el regalo de Beth.

-Aun no me acostumbro a que tú y Alyson sean amigas- comento Quinn en un susurro llamando la atención de Rachel que dejo nuevamente su teléfono sobre la mesita de luz que estaba al lado de la cama de su novia. -Me gusta eso.

-A mi también me gusta eso... y no somos amigas. Lo seremos algún día... Al menos eso espero- susurro Rachel más para si misma que para su novia.

-Alyson es buena. Ok, es rebelde y un poco fría y sarcástica a veces pero es buena. Solo es cuestión de tiempo, amor- indico Quinn con esperanza en la voz mientras Beth se abrazaba más a su cintura en medio del sueño.

-Como también es cuestión de tiempo para que ella te llame 'mamá'- susurro Rachel señalando a Beth con la cabeza. -Hoy lo ha dicho cuatro veces indirectamente pero haciendo referencia a ti. Cuando menos te lo esperes te lo dirá de frente.

-Hasta entonces esperare. Tal y como lo hice contigo- remarco Quinn con orgullo mientras un rubor cubría las mejillas de la morena. -En este momento siento lo mismo que sentí respecto a ti. Algo dentro de mi me decía que debía esperarte, aun cuando ya no tenia las fuerzas para hacerlo, que la espera valdría la pena y míranos ahora. Estamos juntas... finalmente juntas, mi amor. Dime tú si no vale la pena esperar si al final eso me garantiza la felicidad.

-Te amo- susurro Rachel sin ser capaz de decir nada más debido al estado emotivo en el cual Quinn siempre la dejaba con sus palabras. Le regalo un tibio beso a su novia y después de eso se recostó sobre el pecho de ésta que nuevamente comenzó a acariciarle el pelo, esta vez si llevándola a dormir.

Quinn también cerro los ojos pero no para dormir sino para disfrutar del momento. Estaba feliz, tenia a Rachel a su lado como siempre quiso, también estaba Beth que había dicho 'mamá' cuatro veces haciendo referencia a ella, su madre parecía estar feliz por ella en esa nueva etapa de ser madre y novia al mismo tiempo. Tenia más de lo que creía merecer. Su intención no era quedarse dormida pero fue lo que paso.

Cuando Judy subió a despertarlas para cenar las dos Fabray's en compañía de Rachel estaban completamente dormidas. Una sonrisa entre tonta y tierna apareció en sus labios y su mirada automáticamente se traslado a la imagen de Russel con Quinn que la rubia tenia al lado de su cama.

-Estamos muy orgullosos de Quinnie, ¿Cierto?- susurro al aire recibiendo como respuesta la nada misma. Después se limpio una lagrima que escapo de sus ojos y se dirigió a su hija. -Quinnie, hija... Despierta.

-Quieto, Crusoe- fue la respuesta de la rubia agitando la pierna que su madre zarandeaba suavemente. -Déjame dormir... No... Perro apest... ¡Mamá!

-¿Pensaste que era tu perro, Quinn?- cuestiono Judy mientras su hija se levantaba de la cama y a su lado Rachel y Beth se acercaban una a la otra para abrazarse y seguir durmiendo.

-No, mamá. Pasa que Crusoe suele morderme las piernas para que le deje más espacio en la cama y... ¿Necesitabas algo?- pregunto la rubia ahogando un bostezo en el hombro de Judy que sonrió para sus adentros.

-Estas cansada, ¿Cierto? No te preocupes los primeros meses son asi pero eso es hasta que te acostumbres- indico Judy con un doble sentido que Quinn no percibió por que parecía estar durmiéndose de nuevo en el hombro de su madre. -Despierta, Quinnie. La cena esta lista y después debes limpiar el patio. Eres desastrosa para preparar un almuerzo.

-Por eso el de mañana lo prepararas tú- anuncio Quinn despertándose completamente mientras se acercaba a Rachel y Beth para despertarla. -Invitare a los padres de Rachel a almorzar mañana para que tú y ellos socialicen o lo que sea que hacen los padres "torturadores", ¿Cierto, Rach?

-¿Cierto qué, Quinn? Es primera hora de la mañana y no estoy muy lucida que digamos- indico Rachel cubriéndose los ojos con su brazo mientras Beth le daba la espalda a Rachel y seguía durmiendo.

-Primero, no es primera hora de la mañana. Ya es de noche, amor- aclaro Quinn con ternura mientras seguía intentando despertar a Beth. -Beth, despierta... y segundo, Rach. Que... ¿Te estas durmiendo de nuevo, enana? Despierta, Berry. Le estaba contando a mamá que vendrán tus padres a...

-¡¿Mis padres?! ¿Qué? ¿Donde? ¿Como? ¿Cuand...? ¡Auch! Me caí, Quinn. Ayúdame- pidió Rachel desde el suelo al que cayo debido al susto de creer que sus padres estaban allí. -No te rías, Fabray y ayúdame- agrego cuando escucho la risa de su novia que no ceso ni siquiera cuando la ayudo a levantarse y Rachel comenzó a golpearla suavemente. -Eres... no vuelvas... estaba... ¡Quinn!

-¡Rachel!- exclamo la rubia en el mismo tono que su novia solo para tomarle el pelo. -Ya, ahora en serio. ¿Estas bien?- la morena asintió mirándose el trasero a lo que Quinn levanto su ceja. -No hagas eso, Berry. Como sea, le decía a Judy que ella se encargara del almuerzo de mañana con tus padres.

-Si, pero eso sera mañana. Ahora hay que cenar- intervino Judy sonriendole a su hija. -Despierta a Beth, Quinnie. Cinco minutos y bajan.

Diez minutos después las tres bajaron a cenar. Beth aun bostezaba lo cual enterneció a Quinn y a Rachel. Durante la cena la atención de Judy se centro más en Rachel y Beth que en Quinn, lo cual la rubia agradeció. Le parecía divertido escuchar los tartamudeos de Rachel respondiendo algo privado de ellas dos o la emoción de Beth contando lo que había hecho ese día buscando complicidad en su abuela.

-Creo que ya es hora de que me vaya- indico Rachel una hora después de la que la cena termino. -La cena estuvo muy rica, Judy. Debería pasarme algunas recetas para tener el estomago de Quinn contento en New York.

-No le des ninguna receta, mamá. Rachel no sabe cocinar y quiero llegar a cumplir mis veinticuatro años y no morir en el intento- Provoco Quinn esbozando una sonrisa traviesa mientras que su novia la fulminaba con la mirada. -Es broma, amor. Mamá, uso tu auto para llevar a Rachel hasta su casa.

Rachel se despidió de Judy y de Beth regalandole a cada una un abrazo amable. Después de eso salio al encuentro con su novia que ya la esperaba en el interior del auto de su madre. Le temblaron las piernas cuando Quinn le sonrió con esa sonrisa hacia abajo que la volvía loca.

-He pensado que el almuerzo de mañana lo podríamos dejar para más adelante. Para cuando estemos en New York- repuso Rachel de camino a la casa de sus padres. Quinn la miro rápidamente una milésima de segundo y después volvió su atención hacia el camino. -No me mal entiendas. Quiero que nuestros padres vean la hermosa familia que somos tanto allá como aqui- Como la rubia no respondió eso la puso nerviosa. -Mmm... ¿Te enojaste?

-No, solo estaba procesando el hecho de que la palabra 'familia' acaba de salir de tus labios y que me encanto como se escucha- respondió Quinn tomando la mano de Rachel un momento mientras sonreia feliz por el hecho de que la morena ya hablara de familia. -Me gusta tu idea. Lo dejamos para más adelante. Creo que ya fue mucha dosis de suegros para un fin de semana, ¿No te parece?

-Te amo- fue la respuesta de Rachel riendo antes de acercarse a su novia regalandole un suave y tibio beso en la mejilla que hizo que la rubia cerrara los ojos.


Como siempre... Gracias a todos y por todo!

Perdón por el retraso en actualizar... y gracias por la paciencia :)

Sol: Espero que me invites a la boda si encontras alguien asi xD Gracias :)

rosemarie: Ok, más Brittana :)

Guest: Gracias :)

Creo que eso es todo, asi que...

Hasta la próxima!

Besos & Abrazos :)