Glee ni sus personajes me pertenecen. Yo solo juego con ellos :P

Capitulo 31. Inesperado

Dos besos, uno por cada hombro, fue lo que despertó a Rachel esa mañana de sábado. Dos besos que pasaron a ser tres, cuatro, cinco y asi hasta llevarla a perder la cuenta. Sintió los labios de Quinn dejando suaves besos sobre su piel, bajando y subiendo desde su cuello hasta el final de la espalda y un poco más.

Escucho su risa traviesa sabiendo que ya estaba despierta, lo cual la llevo a sonreír disfrutando de ese momento y un escalofrío le recorrió por todo su cuerpo cuando a los besos se le sumaron los dedos de la rubia marcando un camino por toda su columna vertebral. Se giro para mirarla y se encontró con la sonrisa de su novia que la miraba mordiéndose el labio.

Se giro arrastrando con ella la sabana para cubrirse el cuerpo desnudo, como si de golpe hubiese recordado mostrarse tímida aun sabiendo que no tenia por que mostrarse asi. No después de la noche anterior en la cual hizo el amor con su novia hasta casi rozar las primeras horas de la mañana. Pero ahora allí estaba, sintiendo como sus mejillas quemaban y por la sonrisa enamorada que le regalo Quinn supo que también se había ruborizado.

No necesitó palabras, no tenia la necesidad de hablar. Lo único que quería era mirar a Quinn que le devolvía la mirada con su cabeza apoyada en su mano y una dulce sonrisa en sus labios. Los dedos de la rubia volvieron a su labor y comenzó a dibujar otro camino pero esta vez en el estomago de Rachel, lo cual la llevo a cerrar los ojos. Los dedos fueron reemplazados por los labios haciendo estragos en todo el cuerpo de la morena.

Quinn se entretuvo unos minutos más de lo acordado en los pechos de su novia. Lamió, beso, pellizco, mordisqueo escuchando como un suave gemido se escapaba sin permiso de los labios de Rachel. Se hizo un hueco entre sus piernas mientras seguía con su trabajo. Poco a poco fue ascendiendo pasando por su cuello donde también lamió, beso y mordisqueo. Un mordisco que se llevo la cordura de Rachel acompañado de otro gemido.

Podía sentir como cada poro de su piel reflejaba excitación y sabia que en el momento exacto en que Quinn la besara ya no tendría las fuerzas necesarias para resistirse. Apretó con fuerzas los hombros de su novia cuando la sintió morder levemente su mandíbula antecediendo lo que sabia que pasaría. Rogó por que no llegara a besarla aun y al parecer sus ruegos fueron escuchados por que la rubia recorrió todo su rostro antes de mirarla a los ojos con ese brillo especial que solo era por y para ella.

-Te amo. Lo sabes, ¿Cierto?- pregunto Quinn en un susurro que extrañamente le resulto excitante. Solamente asintió por que sabia que al abrir la boca lo único que saldría serian gemidos, ya que su novia se había encargado de acariciar donde más la necesitaba.

Quinn se mordió los labios mientras Rachel se removía bajo su cuerpo, mordiendo cada resquicio de carne que encontraba en su camino. El cuello y los labios de la rubia fueron las victimas pero se quien llevo la peor parte fue su hombro donde quedo marcada la dentadura de la morena.

-Ni se te ocurra parar ahora- amenazo Rachel cuando Quinn detuvo sus movimientos pero una sonrisa traviesa le indico que eso solo era el comienzo.

Fabray comenzó a descender centímetro a centímetro dejando en el camino un excitante rastro de besos que, dependiendo del lugar, eran acompañados de su cálida lengua. Mordió el hueso de la cadera de Rachel haciendo que esta arqueara la espalda, descubriendo a su vez otro punto debil de su novia a la hora del sexo. Se divirtió torturándola unos segundos sabiendo que Rachel daria por sentado cual seria su siguiente movimiento. Ciertamente la morena acertó pero eso no quitaba que no quisiera jugar con ella unos segundos antes de atacar en aquel lugar prohibido y excitante que había descubierto con su lengua hacia poco y del cual se sentía completamente atraída.

-¡Mierda!- exclamo Rachel cuando Quinn soplo ligeramente su intimidad. La miro y pudo descubrir la expresión traviesa en cada centímetro del rostro de su novia -Quinn, hazlo de una jodida vez o moriré.

Pero la rubia no respondió con palabras, volvió a soplar una vez haciendo que Rachel se retorciera y volviera a soltar otro 'Mierda' que la hizo reír internamente. Beso las piernas de su novia antes de volver a su posición anterior donde decidió atacar sin retrasar más ese momento que sabia que Rachel necesitaba y, si tenia que ser sincera, ella también lo anhelaba.

-¡Mierda, Quinn!- grito Rachel sintiendo la calidez de la lengua de su novia recorriendo cada centímetro de su intimidad. Subiendo, bajando, lamiendo, mordiendo, llevándola a la locura.

Quito el pelo del rostro de Quinn para darle mayor comodidad y para que ella tuviera una mejor visión de ese momento. A pesar de la excitación no pudo evitar sonreír con ternura cuando la rubia busco sus manos para entrelazar los dedos con los de ella.

Arqueo más su espalda cuando Fabray aumento el ritmo haciendo temblar sus piernas a pesar de estar acostada y en su mente se pregunto como podía ser posible algo asi. Descubrió que solo Quinn era capaz de producir algo ese tipo de reacción en ella. Presiono más la mano de la rubia cuando comenzó a sentir el familiar hormigueo que le marcaba el final de aquel maravilloso momento que le estaba regalando su novia.

Se mordió el labio con fuerzas segundos antes de exclamar el nombre de Quinn cuando un increíble orgasmo la golpeo de lleno convulsionando todo su cuerpo. Se dejo caer completamente rendida sobre el colchón pero aun sintiendo las caricias de la rubia, primero en sus piernas, luego subiendo por su vientre y no pudo evitar soltar una pequeña risa cuando Quinn volvió a morderla en la cadera. Finalmente recorriendo los últimos tramos de su cuerpo hasta llegar a sus labios donde Rachel pudo disfrutar de su sabor mezclado con la saliva de Quinn. Una mezcla extrañamente perfecta si se lo preguntaban.

-Eso estuvo increíble- aseguro sintiendo los labios de la rubia en su cuello. Escucho la risa de Quinn en su cuello erizando su piel completamente. -Definitivamente creo que empiezo a amar a tu lengua tanto como te amo a ti- Quinn se rió una vez más antes de enfocar sus ojos verdes en los marrones de Rachel que se mordió el labio. -Te amo, Quinnie.

-Te amo más- replico la rubia quitando los mechones marrones del rostro de su novia. -Buenos días, mi amor.

-Muy buenos días- indico Rachel enfatizando la palabra 'Muy' lo cual llevo a reír a Quinn una vez más. -Cada vez me sorprendes más, Fabray. Tú y tus... habilidades.

-Soy Quinn Fabray. Destacar es mi fuerte- indico la rubia con una ceja en alto. -Y hacer el amor con mi novia también es mi fuerte. ¿Te dije que te ves hermosa ahora asi, toda desarreglada y con esa sonrisa de satisfacción en tu rostro? Cabe destacar que si estas satisfecha es...

-Ok, creo que tu ego quiere salir a pasear. Sera mejor que le compremos una correa y luego lo paseamos junto con Crusoe- interrumpió Rachel haciendo reír a Quinn. -Por cierto, ¿Donde esta mi hijo?

-Esta durmiendo con Beth. Aslan tambien esta ahí... y querrás decir 'nuestro hijo'- agrego Quinn ganándose un mordisco en su cuello por parte de Rachel. -¿Devolviendo favores, Berry?

-Más bien demostrándole a tu ego que yo tambien puedo dejarte satisfecha... Muy satisfecha- indico Rachel con una ceja en alto mientras se colocaba encima de Quinn para comenzar con su labor.

Después de esa sentencia ninguna de las dos dijo más nada, las palabras escasearon y en su lugar abundaron los jadeos, en su mayoría por parte de Quinn. Rachel imito cada uno de sus movimientos, pasando de sus pechos a su cadera y de allí volvió a ascender hasta encontrarse con el cuello de su novia donde se encargo de dejar una marca permanente, o quizás no tanto pero que si le duraría varios días.

Volvió a descender de a poco mordiendo, lamiendo, besando, cada resquicio de la piel blanca de Quinn. Los pechos de la rubia se llevaron las mejores atenciones cuando la morena se detuvo más de lo previsto allí para volver a dejar otra marca que sabría que solo ella tendría el privilegio de ver.

Fue dejando un rastro de besos a lo largo de todo el abdomen de Quinn hasta llegar a donde quería. Acaricio primero con la yema de sus dedos haciendo que la rubia arqueara la espalda pidiendo más. Sabia que eso la enloquecería, de hecho lo estaba haciendo con ella, pero al mismo tiempo no podía evitar querer jugar con su novia tal y como lo la rubia lo había hecho con ella. Solo que en lugar de soplar ligeramente ella acaricio cada centímetro de piel lentamente torturándola.

-Ok, ya lo entendí. Me-me... ¡Diablos, Rachel! Solo hazlo- ordeno Quinn mirando la sonrisa traviesa de la morena. Aunque más que una orden aquello sonó como una suplica. -Solo hazlo, amor.

Aquello fue lo ultimo que necesito Rachel para poner en contacto su lengua con la intimidad de la rubia que al simple contacto soltó un grito ahogado que resonó en toda la habitación. Fue algo rápido, solo una pasada y se alejo para seguir torturando un poco más a Quinn y cuando ésta levanto la vista para reclamárselo ataco sin piedad sorprendiéndola.

-¡Si... Ahí!- indico la rubia cuando la morena encontró el punto exacto donde se detono su locura.

Busco la mano de su novia para entrelazar sus dedos y cuando por fin lo logro apretó con fuerzas, como si de esa forma canalizara lo que estaba sintiendo en ese momento. Rachel se movía como si hubiese hecho aquello toda su vida y fue en ese entonces que una pregunta fugaz cruzo por la mente de Quinn. ¿Habría disfrutado Jesse de algo asi? ¿O alguna otra mujer que de la cual ella no sabia nada?

-Por su bien espero que no- advirtió su mente mientras volvía a concentrarse en lo que estaba haciendo Rachel entre sus piernas. Decidió ayudarla un poco y le sostuvo el cabello para que a su vez ella marcara el ritmo, sabiendo que llegara en pocos minutos pero antes de que eso pasara Rachel abandono su trabajo con una sonrisa traviesa relamiéndose los labios.

-¿Qué-qué haces? No te he dicho que pares- reclamo Quinn con la voz entrecortada pero antes de que siguiera reclamando la morena hundió dos dedos en ella continuando donde lo había dejado. -¡Maldita, enana! ¡Te odio!

-Es mentira... me amas y te encanta que lo haga de este modo- replico Rachel entrando y saliendo, aumentando el ritmo por momento y deteniéndose cuando sabia que su novia estaba por llegar.

Quería darle a Quinn el mejor orgasmo que haya tenido hasta ese momento, tal y como la rubia había hecho con ella, y si no era el mejor al menos uno que se acercara bastante. Una ligera mordida en su mandíbula fue lo que detono su perdición, eso y los besos que Rachel le regala en sus labios. Labios que mordió con fuerza cuando llego a su punto máximo desplomándose completamente en la cama tratando de regularizar su respiración.

-Recuerdame como me llamo- fue lo primero que dijo Quinn que aun seguía con los ojos cerrados mientras Rachel se reía sobre sus labios antes de besarla fugazmente. -¡Dios, Berry! Eres excelente. Definitivamente mi ego quedo aplastado... Aunque no tanto, eh.

-Con que hayas quedado satisfecha me alcanza y me sobra- susurro Rachel recostándose en el pecho de Quinn pero sin salir de entremedio de sus piernas. -Eso fue asombroso. Hacer el amor contigo es asombroso.

-Lo mismo digo, mi Frodo- aseguro Quinn acariciando el pelo de su novia que levanto la cabeza para darle un tímido beso. -Lo es más asombroso aun es que después de... ¿Cuanto? ¿Casi dos meses? Tú sufras de timidez después de lo que acabas de hacer. Te amo tanto, Rachel.

-Te amo más- susurro la morena con voz somnolienta quitándose de encima de la rubia para recostarse a su lado. -Es sábado, Q. ¿Sera que podemos dormir un poco más? Estoy agotada.

-Son las ocho de la mañana, Rachel. ¿Hasta que hora quieres dormir?- se rió Quinn recibiendo un pellizco en las costillas. -¡Auch! Esta bien. Solamente una hora nada más, ¿Ok?

-Si, lo que digas, amor. Ahora abrázame y duérmete- ordeno Rachel escondiendo su rostro en el cuello de Quinn que sonrió antes de hacer lo que su novia había ordenado.

No tenia sueño, para nada, pero aun asi poco a poco fue quedándose dormida mientras acariciaba el pelo de Rachel sintiendo como su novia hacia lo mismo pero en su cintura. Sabia que una hora no seria suficiente por lo que no se molesto cuando despertó dos horas y media más tarde. Y no le molesto por que sentir la respiración pausada de Rachel chocando en su cuello tal y como se habían rendido al sueño, elimino toda sensación de molestia.

La observo unos minutos en silencio como siempre lo hacia al despertar y después fue quitándola lenta y suavemente para no despertarla. Busco su ropa por toda la habitación y cuando estuvo presentable salio de la habitación, no sin antes haber tomado su teléfono móvil y haber dejado un beso en la cabeza de Rachel acompañado de un sentido 'Te amo'.

Paso por la habitación de Beth y se la encontró durmiendo abrazada a Stitch y con Crusoe a su lado derecho mientras que Aslan dormía para los pies. Se acerco a su hija y le acomodo las cobijas antes de regalarle un prolongado beso en la cabeza.

De camino a la cocina reviso su teléfono móvil. Tenia una llamada y dos mensajes de Puck en los cuales le decía que en la semana pasaría a ver a Beth por que tenia una sorpresa para ella. Sonrió con dulzura al pensar en su amigo. tal y como siempre lo hacia a lo largo de todos aquellos días. Puckerman había demostrado ser un padre presente a pesar de la ausencia física. Volaba hacia New York en cuanto podía y sino llamaba solo para hablar como su hija y preguntarle como estaba y si necesitaba algo.

Soltó una carcajada cuando escucho el mensaje de voz que le habían dejado Brittany y Eleonor. Mensaje donde le contaban que Lord Tubbington había desaparecido y que juraban que estaba en la casa de un vendedor de drogas, después como si se hubiesen olvidado que hablaban con la rubia empezaron a comentar sobre Santana y Ashley, por ultimo se despidieron con un beso a distancia y la promesa de que volverían a llamar pero esta vez para hablar con Rachel.

Por ultimo le respondió el mensaje a Kurt que le pedía permiso para ir con Beth y con Luke al centro comercial a comprar ropa. Negó con la cabeza y una sonrisa en los labios cuando leyó aquello. Su amigo y su hija se estaban convirtiendo en la peor combinación a la hora de las compras.

Abrió la boca cuando cayo en la realidad de que Luke Hansson se uniría a ese paseo. Últimamente Kurt pasaba mucho tiempo con el chico de ojos azules y eso incluía visitas a las tiendas de ropa. Fue en ese entonces que se pregunto si su amigo tendría algo con Hansson. Aun tenia cierto recelo respecto a Luke, no le perdonaba que haya llamado a Rachel 'Mi chica' y a pesar de saber que era gay aquello era algo que aun le molestaba por que la morena era su chica, suya y de nadie más.

Dejo el móvil a un lado y comenzó a preparar el desayuno para su novia mientras cantaba en susurros. Cuando lo tuvo listo, coloco todo en una bandeja y fue directamente hacia su dormitorio, no sin antes haber armado una flor con papel, algo que había aprendido hacer de uno de sus novios anteriores.

Al llegar al dormitorio se encontró con Rachel que aun dormida, esta vez boca abajo. Dejo la bandeja con el desayuno a un lado, tomo la flor de papel y se mordió los labios reprimiendo una sonrisa mientras pasaba la flor por toda la espalda de la morena que comenzó a removerse.

-Buenos días, preciosa- saludo Quinn cuando su novia la miro con una sonrisa en los labios. Con una expresión tímida le regalo la flor y Rachel la tomo dándole un tibio beso. -Es hora de levantarte y tengo una sorpresa para ti.

-Es hermoso, Quinnie- indico Rachel emocionaba cuando la rubia le señalo el desayuno. La tomo de la nuca y la acerco hacia ella para fundirse en un beso que ambas anhelaban. -Te amo.

-Te amo más- susurro la rubia con los ojos cerrados mientras rozaba los labios de Rachel. -Pero creo que deberías vestirte antes de desayunar. Beth podría despertar, venir y verte asi.

-Tienes razón- indico la morena con una sonrisa traviesa que le indico a Quinn que su chica no pensaba moverse de donde estaba. -Creo que como fuiste tú quien me desvistió anoche lo justo seria que ahora fueras tú quien me vistieras de nuevo.

-Tú también me desvestiste anoche y sin embargo tuve que vestirme sola- replico Quinn con una ceja en alto mientras recorría la habitación buscando la ropa de la morena.

Le hizo una seña a Rachel para que se acercara a ella y la comenzó a vestir de a poco bajo la traviesa mirada de la morena. Se mordió el labio conteniendo el deseo de dejarla completamente desnuda y dejar el desayuno para más tarde. Sonrió con orgullo cuando la sintió temblar bajo sus manos que recorría el cuerpo con lentitud en compañía de sus labios.

-Listo- indico Quinn cuando termino de vestir a su novia. Estaba dispuesta a alejarse cuando Rachel la tomo de la mano y la tiro a la cama haciéndola reír.

-No tan rápido, Fabray- advirtió la morena colocándose encima de su novia antes de quitarle varios mechones rubios del rostro para mirarla directamente a los ojos. -Eres realmente hermosa, mi amor. Gracias... no solo por el desayuno, sino por todo.

-Te lo mereces- sentencio Quinn con convicción aferrándose a la cintura de Rachel. -Eres lo que siempre espere, tenerte y no tratarte como te mereces seria imperdonable. Eres mi reina, mi chica, mi vida, mi amor, mi todo. Lo único que quiero es que seas feliz y si lo eres a mi lado mucho mejor.

-Lo soy. Juro que soy feliz al lado tuyo y es en estos momentos en los cuales no me imagino un futuro sin ti- susurro Rachel emocionada acariciando con ternura el rostro de su chica. -No quiero un futuro sin ti, Quinn. No quiero despertar el día de mañana y no tenerte a mi lado, no quiero ir a dormirme sola cada noche. No quiero eso. Me estoy acostumbrando a tenerte pero esta vez como el amor de mi vida y no quiero renunciar a eso. Te quiero a ti y solo a ti.

-También te quiero solo a ti- afirmo la rubia uniendo sus labios a los de Rachel.

Pudo sentir como todo su cuerpo temblaba debido a eso y supo que Rachel tuvo la misma reacción cuando la sintió temblar ligeramente contra su cuerpo. Amaba la manera en que sus labios se conectaban y se acoplaban perfectamente como si llevaran años besándose. Sonrió sobre los labios de su novia al pensar en eso, al pensar como serian dentro de varios años de noviazgo. Cinco, diez años, quizás.

Se separo de Rachel y se mordió el labio imaginándose a las dos en un futuro, juntas, con algunos minis Berry-Fabray correteando por la casa. Beth ejerciendo de hermana mayor. Se emociono al pensar en tener la familia que siempre soñó, la familia que sabia que solo lograría al lado de Rachel.

-¿Estas pensando lo mismo que yo?- cuestiono Rachel con una sonrisa de oreja a oreja. Quinn la miro con una ceja en alto como cuestionandole y agrego: -Pensaba en nuestro futuro. Tú y yo formando una hermosa familia, como lo somos ahora pero con algunos miembros más.

Quinn iba a responder a eso pero unos suaves golpes en la puerta del dormitorio se lo impidieron. Beso fugazmente a su chica segundo antes de que ésta se quitase de encima de ella. Se dirigió hacia la puerta con una sonrisa sabiendo quien se encontraba del otro lado y no se equivoco cuando vio a Beth con Stitch en la mano mientras con la mano libre se frotaba los ojos.

-Buenos días, princesa- la saludo la rubia levantando a su hija del suelo que se aferro a su cuello mientras ingresaban hacia el dormitorio. Rachel le regalo una sonrisa tierna al ver la escena. -¿Quieres desayunar, Beth? Quédate con mamá Rach mientras voy a prepararte tu leche chocolatada.

Beth asintió alejándose de Quinn. Le regalo un beso en la mejilla como forma de saludo y después se desplazo a lo largo de la cama y se recostó al lado de Rachel abrazándola por la cintura mientras volvía a dormirse.

El resto de la mañana la pasaron desayunando las tres juntas entre charlas y risas, sobre todo cuando Quinn se empeñaba en que sus dos chicas le dieran de comer en la boca. Le informo a Beth sobre lo que había dicho Puckerman y eso a la pequeña la lleno de ansiedad. Cuando terminaron de desayunar las mando a las dos a ducharse mientras ella limpiaba todo.

Cerca del mediodía, cuando las tres estuvieron lista, fueron al parque de atracciones donde habían ido una vez con Alex y Alyson. Quinn pensó que un día ellas tres solas seria una buena manera de agradecerle lo que tanto Rachel como Beth habían hecho por ella a lo largo de todos aquellos días.

-¡Wow, Quinn!- exclamo Beth cuando ingresaron al lugar. La rubia tomo la mano de su hija y sonrió cuando Rachel la tomo del brazo.

-Primero vayamos a algunos juegos y después almorzamos, ¿Qué les parece?- propuso Quinn mientras Beth y Rachel asentían.

Cuando estuvieron por subirse a la montaña rusa Rachel se negó a pesar de la insistencia de su novia, pero encontró la excusa justa cuando el lugar parecía llenarse de personas y alego que mientras Quinn y Beth disfrutaban del juego ella iría reservando una de las mesas del lugar para la hora del almuerzo. Las dos Fabray se despidieron de ella con beso en la mejilla antes de dejarla sola.

-¿Alyson?- se pregunto a si misma viendo a lo lejos a una chica rubia bastante parecida a la sobrina de Quinn que parecía estar discutiendo con un chico de más o menos su edad. Abrió los ojos asombrada cuando la vio abofetearlo y salir de allí rápidamente con lagrimas en los ojos.

La busco por todo el lugar pero tratando de no levantar sospechas en Quinn, al menos no hasta que haya encontrado a Alyson y haya hablado con ella. Se tranquilizo cuando se dio cuenta de que la rubia estaba tan ensimismada en disfrutar ese momento con su hija que ni siquiera se daria cuenta de su ausencia. Busco entre las personas, en cada juego, en cada rincón, hasta que la encontró sentada en uno de los asientos del lugar limpiándose las lagrimas con rabia.

Acudió a ella con nerviosismo por que no sabia lo que podía pasar. Alyson era un poco inestable respecto a sus actitudes, podía recibir una sonrisa como también podría recibir una cachetada. Se sentó a su lado con cautela y se sorprendió cuando la mayor de los Gallagher la abrazo por la cintura y comenzó a llorar contra su pecho. No sabia que hacer, jamas había visto a la chica de esa manera, parecía tan fuerte, tan independiente que verla asi, completamente destrozada, la destrozaba a ella tambien.

La apretó un poco más a ella y le acaricio el pelo, tratando de reconfortarla un poco. No estuvo segura de cuando minutos estuvieron en la misma posición lo que si sabia era que tener a Alyson en sus brazos era algo que jamas pensó que pasaría pero que se alegraba de eso a pesar de la situación.

-Gracias- susurro Alyson después de varios minutos en silencio. Su voz estaba completamente rota y cuando hizo ademan de querer apartarse de Rachel, ésta la sujeto con fuerzas. -Gracias, lo necesito.

-¿Estas bien?- pregunto Rachel golpeándose internamente por la estúpida pregunta. -Lo siento, no sé como... Es nuevo esto para mi, pero... ¿Me quieres contar que paso?

-¿Qué tanto viste?- pregunto Alyson reprimiendo un sollozo mientras sus ojos se enfocaban en los de Rachel. -¿Escuchaste todo?

-No, solamente vi cuando le diste vuelta la cara de una bofetada- respondió Rachel, de repente esbozo una sonrisa quitando el mechón rubio que caía sobre el ojo izquierdo de Alyson. -Fue muy buena, eh. Vi muchas bofetadas en mi vida, pero ésta y la que Santana le pego a un amigo nuestro, que por ese entonces era mi novio, definitivamente pelean por el primer puesto- Aquello hizo sonreír apenas a Alyson y Rachel volvió a acurrucarla más sobre su pecho. -No tenemos que hablar de esto ahora, Alyson. Es más, si quieres no lo hablamos o lo hablas con alguien que si sea de tu confianza, con tu tia por ejemplo.

-Mi tia tiene cosas más importantes de las que preocuparse ahora- replico Alyson con la mirada en el suelo. -La niña no va a cuidarse sola, necesita a su madre y yo no voy a ir a perturbar eso por algo que solo me incumbe a mi.

-Podrías contárselo a Santana- sugirió Rachel con suavidad mientras Alyson dejaba escapar una fría risa sarcástica.

-Santana destrozaría a Derek si lo supiera- susurro con dolor al pronunciar el ultimo nombre. Se quedo unos minutos en silencio, luego respiro profundo y agrego: -Pensé que me quería, ¿Sabes? Pensé que teníamos algo entre los dos, no te digo un 'para siempre' por que no creo en eso, pero si un 'mucho tiempo'- Se aferro con fuerzas a la cintura de Rachel y dejo que las lagrimas salieran solas. -Era mi novio, ex novio ahora. Resulto ser que también estaba con otra chica. El hijo de perra estaba jugando a dos puntas.

-Ya... Shhh... Tranquila- susurro Rachel haciendo suyo propio el dolor de Alyson. Le acaricio la cabeza con ternura y por un momento pensó en su situación con Jesse. No era lo mismo pero era algo similar. Escucho como Alyson no dejaba de llorar y fue en ese entonces que cayo en la cuenta de que la chica la había preferido por sobre su tia y Santana. No dudo un momento en dejar un suave beso en la cabeza de Alyson a modo de agradecimiento recibiendo como respuesta una tierna caricia en su cintura. -Llora tranquila. Yo estoy aqui... Contigo.

El teléfono de Rachel comenzó a sonar de repente rompiendo la burbuja en la cual estaba la morena con Alyson entre sus brazos. La chica se tenso cuando se dio cuenta de la situación.

-Es tu tia- indico Rachel en un susurro mientras Alyson la miraba limpiándose el resto de lagrimas. -Debo contestar sino se preocupara, ¿Quieres que le diga que estoy contigo?- Alyson negó con la cabeza y Rachel le regalo una sonrisa mientras volvía abrazarla al tiempo que contestaba la llamada. -Quinn, ¿Qué pasa?... No, estoy bien. Estoy en los baños y están repleto de gente... Si, claro. Ve buscando una mesa que saliendo de aqui voy hacia allí... Ok. si. También te amo.

-Cursi Fabray, eh- Bromeo Alyson con una apenas perceptible sonrisa. -Sera mejor que me vaya asi tú puedes ir a reunirte con mi tia y con la niña. Por que esta con ustedes, ¿Cierto?- Rachel asintió mientras le tomaba la mano a Alyson sin temor a su reacción. -No hemos sido buenas amiga pero agradezco que... Bueno, tú sabes. Sera mejor que me vaya.

-Puedes quedarte si quieres. Me gustaría que te quedaras- susurro Rachel apretando suavemente la mano de Gallagher que la miro con una sonrisa triste. -No te preocupes por tu tia, no dejare que haga preguntas incomodas. Es solo que... Realmente me gustaría que te quedaras y nos hicieras compañía. Sé que lo que paso no cambia la relación que tenemos pero creo que es un buen paso para ir mejorando, ¿No te parece?

-¿Crees que a la niña le moleste que me quede con ustedes?- cuestiono Alyson con la vista en el suelo y Rachel sonrió con ternura sin que la chica la viera.

-No lo creo. Deberías darle una oportunidad. Beth esta poniendo toda su voluntad para adaptarse y si te soy sincera, creo que te importa más de lo que dices- sentencio Rachel con nerviosismo por temor de haber arruinado el progreso entre ella y Alyson.

-Agradecería que no se lo dijeras a Quinn y mucho menos a la niña. Tengo una reputación que mantener- Bromeo Alyson levantándose de su asiento y mirando a Rachel con una ceja en alto. -Ademas Santana dejaría de sentirse orgullosa de mi si supiera lo frágil que soy.

-Santana también es frágil y eso es lo que la hace tan especial- replico Rachel aceptando la mano que le ofreció Alyson de repente. -Santana es ese tipo de personas que puede decirte la verdad sin tacto alguno pero que sabes que es necesario que lo haga. Puede ser fuerte, sarcástica y frontal, aparentar tener una coraza pero cuando la situación lo requiere se comporta acorde a eso. Tiene sentimientos y si tiene que llorar llora aunque después lo niegue- Alyson miro a Rachel con una ceja en alto mientras se dirigían hacia los baños y la morena le devolvió la mirada seriamente. -Esa es tu mentora y estoy segura de que si te ve frágil se sentiría doblemente orgullosa por serias igual de especial que ella. No debes tener miedo de llorar o mostrarte frágil, Alyson. Eso no te hace debil, sino todo lo contrario.

-Gracias, Hobbit- susurro Alyson en el oído de Rachel cuando la abrazo. Rachel lejos de molestarle el sobrenombre simplemente sonrió por que sabia que ese 'Hobbit' fue de manera cariñosa... o eso quiso creer.

-Venga, vamos. Entra al baño y lávate ese hermoso rostro. Tu tia diría: 'Límpiate las lagrimas, no combinan con tus ojos'- Recito Rachel recordando las palabras de la rubia. -Vamos, entra. Estaré esperándote aqui cuando salgas.


Mientras tanto a pocos metros de donde estaba la morena con Alyson, Quinn se encontraba con Beth sentadas esperando a que llegara Rachel. La rubia mayor jugueteaba nerviosa con su teléfono móvil sabiendo que Rachel algo le ocultaba, lo había percibido en su voz y eso la preocupaba. ¿Y si se había encontrado con St. James y éste volvía a molestarla? O peor aun, ¿Si exigía en que le diera una oportunidad? Sabia que Rachel no accedería a eso pero aun asi no podía evitar estar nerviosa.

Se sorprendió cuando vio aparecer a su novia con su brazo entrelazado al de Alyson. ¿Alyson? ¿Qué hacia allí su sobrina? Elimino esas cuestiones cuando miro a la pequeña Gallagher a los ojos y los descubrió completamente rojos. Todo en su interior se puso en alerta y estaba a punto de cuestionar sobre aquello cuando una mirada de Rachel se lo impidió y con un movimiento de cabeza apenas visible le indico que no dijera nada.

-Miren a quien encontré en los baños- indico Rachel señalando a Alyson que se acerco para saludar a su tia. -Le ofrecí que nos acompañara a comer y después a disfrutar de los juegos. No hay problemas, ¿Cierto?

-¿Donde esta Alex, Alyson?- cuestiono Beth mirando a su prima que le sonrió apenas. -¿Estas bien?

-Si, estoy bien. ¿Tú como estas?- pregunto Aly sorprendiendo a Quinn que después de saludar a su sobrina se acerco a Rachel en busca de explicaciones. -Alex se quedo en casa. Tenia tarea que hacer pero cuando lo vea le diré que preguntaste por él. Estoy seguro que le encantara.

-Alyson, ¿Sera que te puedes quedar con Beth unos minutos? Con Quinn iremos en busca del almuerzo- indico Rachel mientras Alyson la miraba seriamente y la morena supo lo que esa mirada decía. -Tranquila, los Hobbits somos confiables. ¿La cuidas? Solo serán diez minutos y estaremos cerca de aqui.

-¿Quieres quedarte conmigo en lo que Rachel y Quinn regresan?- le pregunto Alyson a Beth que asintió con la cabeza antes de regalarle una sonrisa tímida. -Vayan tranquilas, yo me quedo con ella.

-¿Sabes jugar naipes?- fue lo ultimo que escucharon Rachel y Quinn por parte de Beth mientras se alejaban de allí rumbo al puesto de comidas.

-¿Me puedes decir que significa todo eso, Rachel?- cuestiono Quinn con necesidad viendo como la morena respiraba con profundidad antes de responderle. -¿Qué me estas ocultando? ¿Por que Alyson tenia los ojos completamente como si hubiera llorado?

-No lo sé- respondió Rachel sintiéndose mal por mentirle a su novia pero en el fondo sabia que Alyson hablaría de lo que le paso con la rubia tarde o temprano. -Me la encontré en los baños asi y no quiso decirme... y si me lo hubiera dicho no te lo diría por que le di mi palabra de no hacerlo.

-¡Lo sabes!- acuso Quinn cruzándose de brazos. -Lo sabes, Rachel, y no quieres decirme.

-Si, lo sé- confeso la morena con los dientes apretados enfrentándose a su chica que la miro con una ceja en alto. -pero me pidió que no te dijera nada y pienso cumplir con mi palabra. Lo siento, Quinn. Eso no significa que no confiamos en ti por que eso no es cierto, solo dale un poco de espacio y de tiempo y te lo contara. No te enojes, por favor.

-¿Fue muy grave?- pregunto Quinn mirando hacia donde estaba Alyson jugando a las naipes con Beth.

-Digamos que no pasara tres meses en cama sufriendo como yo- respondió Rachel tratando de darle una pista a la rubia sobre lo que podría llegar a pasar con Aly. -Ella estará bien, amor. Es una adolescente y a esa edad todo es doblemente peor. Se vuelven... doblemente dramáticos.

-Mira quien habla de drama- replico Quinn son una sonrisa de resignación en los labios. -Esta bien, confiare en ti y en ella. Le daré su tiempo y su espacio pero tambien le haré saber que estoy a su lado.

-Exacto- acordó Rachel dejando un toque en la nariz de su novia que le regalo una sonrisa haciéndole saber que estaba todo bien. -Ahora deberíamos dedicarnos a disfrutar de este momento. ¿Acaso no viste como hablo con Beth? Paso a paso, Quinn, y pronto tus dos pequeñas rubias estarán completamente unidas.

-Y mi dulce morena estará conmigo tambien, ¿O no?- cuestiono Quinn con timidez mientras Rachel le regalaba una caricia en compañía de una sonrisa enamorada.

-Por supuesto- respondió la morena abrazándola por la cintura y apoyando su cabeza en el pecho de la rubia mientras ambas veían como Alyson sonreia de algo que decía Beth. -Definitivamente estaré a tu lado.


Hola... Como siempre gracias a todos y por todo, sobre todo gracias por la paciencia :)

Me quedaron algunos reviews sin responder, los responderé todos más tarde :)

Sol: Gracias y nos estamos leyendo :)

rosemarie: Puedo cuando quieras y me seguís contando sobre tus cosas... Solo relajate jajaja Gracias :)

Nos leemos cuando menos me esperen!

Hasta la próxima! :)

Besos & Abrazos!