Glee ni sus personajes me pertenecen. Yo solo juego con ellos :P

Capitulo 33. El orgullo de mamá

-¡Arriba! ¡Todos arriba!- gritaba la voz de Quinn entrando tan nítida por la puerta de la habitación de Beth y despertando a la pequeña y a Alyson aquel lunes por la mañana.

La pequeña Gallagher se quedo todo el fin de semana en el departamento de Quinn. El domingo a la hora del almuerzo se le sumo Alex y ahora los dos estaban en casa de las Berry-Fabray, donde pasaron la noche.

-¡Vamos, levántense! ¡Hoy es un día hermoso!- indico Quinn asomando la cabeza por la puerta de la habitación con una sonrisa de oreja a oreja. -Arriba, no hay que desperdiciar ningún minuto más en esa cama. Hoy...- Pero no pudo continuar por que la zapatilla de Alyson fue a dar directamente a su rostro. -Auch, Alyson. Que mal despertar tienes.

-Ya cállate, maldito loro parlanchin. Déjame dormir- replico Aly tapándose hasta la cabeza con el edredón y de paso tapando a Beth también que se acurruco más a su lado. -¿No te das cuenta de que queremos dormir? ¿Cierto, Beth? ¿Ves? No contesta por que esta dormida... ¡Dormida! Vete a despertar al gnomo y a nosotras déjanos en paz.

-Ya estoy despierta- intervino la voz de Rachel tomando el rostro de Quinn entre sus manos y examinándolo. -¿Dolió, amor?

-Se lo merecía- sentencio la voz de Alyson desde debajo del edredón. -¿Por que tenia que hacerse el despertador humano y empezar a gritar? Odio cuando hacen eso.

-Ya, Aly. Levántate- le pidió Alex entrando a la habitación y quitandole el edredón. -Vamos, debemos ir al colegio, luego tenemos el partido de Beth y por la noche cena con mamá y papá.

-Esta bien, pero solo lo hago por ti, ¿Ok?- cedió Alyson con ternura levantándose de la cama abrazando a su hermano. -Buenos días, pequeño.

-Buenos días, gruñona- devolvió el saludo Alex correspondiendo el abrazo de su hermana que le agito el pelo con una sonrisa. -No me agites el pelo, Aly. ¿Sabes lo que cuesta acomodarlo?

Rachel y Quinn miraban la tierna escena de los Gallagher en completo silencio y con una sonrisa cómplice. Sonrisa que aumento cuando a la escena se le sumo Beth, que aun estando dormida, se subió a la espalda de Alex y los tres salieron de la habitación dejando a Rachel y a Quinn allí sorprendidas y emocionadas por el momento.

Llegando a la cocina se encontraron con Beth durmiéndose en la mesa y Alyson haciendo lo mismo pero con su cabeza apoyada en su mano y la boca ligeramente entreabierta. Quinn iba a decir algo respecto a eso pero el timbre sonando se lo impidió. Beso fugazmente a Rachel antes de ir hacia la entrada a ver quien era el visitante a esa hora de la mañana.

-Ey, ey, ey, sexy mamá- Saludo Puck abrazando cariñosamente a Quinn que dejo escapar un grito de asombro. -¿Donde esta mi pequeña Quinn? ¡Beth, llego papá!

-¡Papá Pucky!- grito Beth con emoción arrojándose a los brazos de su padre que segundos antes había liberado a Quinn de su abrazo. -Mira, mamá. Papá esta aquí.

Quinn asintió con una sonrisa viendo como su hija y Puckerman hablaban de cosas que ella no llego a entender por que los dos hablaba en un tono lo suficientemente bajo como para escucharlos pero aun asi le gustaba esa complicidad que ambos mostraban entre si. Soltó una carcajada cuando Beth y Puck la miraron con idénticas sonrisas traviesas. Sintió el brazo de Rachel rodeando su cintura y por el rabillo del ojo vio como Alex salia también de la cocina seguido de Alyson que quiso escabullirse e irse hacia el dormitorio de nuevo pero Quinn la tomo del cuello del pijama y la tiro hacia ella abrazándola.

-Tú te quedas aquí- le susurro a su sobrina que lo único que hizo fue gruñir antes de morderle el hombro. -Auch, Alyson. Definitivamente tienes un mal despertar.

Aly volvió a morderle el hombro y por esa razón decidió colocarla entre medio de ella y Rachel. Le sorprendió cuando Gallagher se aferro al cuello de la morena y le susurro algo al oído haciéndola reír. Iba a cuestionar sobre eso pero Puck entrando algo al departamento se lo interrumpió.

-¿Qué es eso, Noah?- pregunto Rachel abrazando a Alyson de un lado que parecía que se había vuelto a dormir mientras que Alex hacia lo mismo apoyando su rostro en el hombro de la morena. Quinn se mordió el labio ante aquella imagen. -¿Es lo que creo que es? ¿Es una... bicicleta?

-Si, mi hija necesita un medio de transporte y créeme cuando te digo que ya le compre un Volkswagen escarabajo del '68 pero ese se lo daré cuando cumpla dieciocho años y pueda correr en las carreras de Nascar- comento Puck restandole importancia a lo que decía mientras ayudaba a Beth a romper el envoltorio dejando al descubierto el obsequio.

-Puckerman, ¿Hablas en serio?- pregunto Quinn con una ceja en alto siendo ignorada por su amigo. -Puck, ¿De verdad piensas que tu hija, mi hija, nuestra hija, sera corredora de autos? Esto no es la película de Herbie y ella no es Maggie Peyton.

-Ya lo sé- respondió el chico sin prestar atención a lo que decía Quinn que busco ayuda en Rachel pero ésta se dirigía hacia la cocina de nuevo aun con los Gallagher colgados de ella. -No seas aguafiestas, Q. Para que nuestra pequeña hija cumpla dieciocho falta mucho, ¿Cierto, Beth?- la pequeña asintió más por inercia que por otra cosa. -Quinn, tú estas con ella todo el tiempo. Déjame un poco para mi, ¿Si? Soy nuevo en esto de ser padre.

-Ven aquí- ordeno Quinn abrazando a su amigo sintiéndose un poco culpable por las palabras del chico. -Lo siento, ¿Si? Para mi es nuevo esto de ser madre también y aun no quiero pensar en el futuro de Beth. Debe ser por que no quiero que crezca tan rápido- Aquello ultimo hizo reír a los dos viendo como Beth alternaba su mirada entre el regalo de su padre y ellos mismos. -Mírala, Siete años tiene, Puck. Cuando menos lo pensemos ya estará presentándonos a su novio.

-Créeme que también me compre un AK-47 para ese momento- afirmo Noah con una sonrisa traviesa que le indico a Quinn que decía la verdad. -Las escopetas están sobre evaluadas y son típicas en esos casos. Yo tengo que un método mejor.

-El desayuno esta listo. Van a llegar tarde a clases sino, Quinn- intervino Rachel asomando apenas la cabeza por la puerta de la cocina y perdiéndose rápidamente por ella.

-Ey, ahora que la veo mi princesa judía esta cada vez más sexy- comento Puck ganándose un manotazo por parte de Quinn que lo miro con el ceño fruncido. -No me mires asi. Eres una maldita afortunada, Fabray.

-Beth, cielo. Ya escuchaste a mamá Rach... ¡A desayunar! Luego probamos el regalo de papá Puck, ¿Si?- indico Quinn mientras su hija asentía antes de arrojarse a sus brazos regalandole un beso en la mejilla. -Así me gusta.

Los seis desayunaron entre charlas, risas y coqueteo por parte de Puck para con Alyson hasta que Quinn lo amenazo con el cuchillo y desistió. Rachel se reía en silencio, completamente divertida por la situación. Risa que aumento al ver como Alyson ignoraba a Puckerman, que le guiño un ojo haciéndole saber que en realidad coqueteaba para molestar a Quinn.

Una hora después estaban todos listos para ir al colegio. Bueno, no todos. Alyson no se había puesto el uniforme por que no tenia clases esa mañana por lo que Quinn le propuso que la acompañase a un sitio por que necesitaba una opinión objetiva sobre algo. Rachel se dirigió a los ensayos de esa mañana y le pidió a Quinn que no la pasase a buscar por el teatro por que ella pasaría por el hospital a visitar a Shelby.

Puckerman se ofreció a llevar a su hija al colegio y la rubia accedió. Noah iría con Beth y Alex en su camioneta y Quinn y Alyson en la motocicleta que Eleonor le había prestado a Fabray. La misma que la vez anterior, la Honda Twister.

-Tú y esa motocicleta son una mala combinación- indico Rachel antes de irse. -Las dos son extremadamente sexy juntas y seguramente habrá zorras que querrán que las acerques a algún sitio.

-No te preocupes, Berry. Llevo el repelente anti-zorras- intervino Alyson con una sonrisa traviesa. -¿Nos vamos, tia Quinn? Mi tiempo es oro.

Después de eso, cada uno se fue por su lado. Quinn al colegio de Beth y posteriormente a su trabajo en compañía de Alyson y Rachel a los ensayos.


Los ensayos de ese día fueron realmente agotadores pero por lo menos la obra iba tomando forma. Cada vez se compenetraba más con su co-protagonista, Paul Johnson, lo que según el señor Harper era excelente. Le sorprendió un poco algunas miradas cómplices o clandestinas que se dedicaban Brody y Jennifer, la hermana de Ashley. Fue en ese entonces que creyó que quizás la pelirroja había caído en las redes de Weston. Pero definitivamente lo que se robo su atención fue un pequeño niño de tres años con hoyuelos en sus mejillas y una sonrisa entre inocente y traviesa propia de su edad. Era el hijo de Paul, lo había llevado ese día, con aviso previo, por que su esposa había tenido que hacer un viaje relámpago a Miami y Rachel jugo con el pequeño en cada descanso que tuvieron entre escena y escena. El niño tenia la misma sonrisa que su padre y la inaudible risa que escapaba de sus labios cuando le hacia cosquillas la hacia reír a ella también.

-¿Practicando para cuando tengas los tuyos con la rubia?- le pregunto Jenn, que como de costumbre se encontraba con ella al finalizar los ensayos. -Te queda muy bien un niño en brazos.

-Para eso falta mucho, Jenn. Somos jóvenes aun y ademas primero queremos disfrutar de Beth- comento Rachel jugando con el pequeño Louis Johnson mientras esperaba a su padre que estaba hablando con el señor Harper. -Luego pensaremos en hijos con Quinn. ¿Por que no mejor me hablas de ti? He visto algunas miradas cómplices y silenciosas entre tú y mi chico Brody.

-Nada pasa con Weston- negó Jennifer con un rubor en las mejillas y hubiese agregado algo más si Paul no hubiese llegado en busca de su hijo.

-¿Nos vamos, pequeño osito?- le pregunto el chico a su hijo que se aferro un poco más al cuello de Rachel. -Oh, oh. Creo que se enamoro de ti, Rachel.

-Suelo tener ese efecto en las personas- bromeo la morena haciendo reír tanto a Paul como a Jenn y Brody que se había sumado al grupo. -Estoy de salida, Johnson. Vamos hasta allí y te devuelvo a tu hijo en la entrada.

Los cuatro se dirigieron a la salida y allí se despidieron. Jennifer y Brody se fueron juntos para diversión de Rachel que ya planeaba reírse de su amiga pelirroja la próxima vez que la viera. Paul se fue con su hijo, tras varios intentos fallidos de separarlo de la morena, y ella se tomo el primer taxi que encontró rumbo al hospital donde estaba Shelby.

Los hospitales jamas le gustaron. Ese olor particular e inexplicable le causaba una sensación amarga, pero aun asi se aguanto sus ganas de salir huyendo al recordar el por que estaba allí. Al llegar a la habitación de Shelby se encontró con el doctor que atendía a su madre.

-Hola, doctor Daniels, ¿Como le va?- saludo la morena ofreciéndole su mano al medico que le sonrió. -¿Alguna novedad respecto a mi madre?

-Hola, señorita Berry- devolvió el saludo el doctor con una sonrisa amable mientras estrechaba la mano de la morena. -Su madre sigue en coma pero esta estable. Ha habido leves progresos. Aun asi sigue sin despertar pero creemos que es solo cuestión de tiempo para que eso suceda. todo depende de la voluntad del paciente para hacerlo.

-¿Puedo pasar a verla?- pregunto Rachel y el medico asintió. -Gracias.

-Cualquier cosa toque el botón rojo- indico el doctor Daniels saliendo de la habitación y dejando a la morena sola con su madre.

Una de las pocas cosas que le gustaba de ese lugar era que la cama donde estaba Shelby fácilmente podría ser una cama matrimonial. No era como las camas típicas de hospitales, por lo que siempre que iba a ver a Corcoran se recostaba a su lado y dejaba que el tiempo pasara en completo silencio, y esta vez no fue la excepsion. Como siempre se acurruco junto a su madre y se abrazo a su cintura como intentando transmitirle su presencia y su fuerza por medio de esa acción.

-Debes regresar, Shelby- le susurro acariciando la cintura de la mujer. -Beth tiene a Quinn y tendrías que verlas juntas. Son increíblemente parecidas, no solo en el físico, sino también en la personalidad pero aun asi te necesita... Yo te necesito, mamá. Solo lucha por volver, ¿Si? Solo quiero tener la oportunidad de decirte 'Te quiero' y que tú me digas 'Yo también'... Solo eso. Ademas me gustaría verte en mi debut en Broadway.

Se quedo en silencio unos minutos, cantando en susurros 'Poker face', la primera cancion que canto con Shelby a dúo cuando estaba en el club Glee. Cerro los ojos, como siempre hacia, para disfrutar e intensificar la sensación de calidez que le ofrecía el cuerpo de Shelby a su lado.

-Hoy Beth va a tener su primer partido de fútbol. No lo ha demostrado esta mañana pero sé que estaba nerviosa- indico Rachel después de un rato con un nudo en la garganta. -Movía el pie y gesticulaba mucho con las manos, algo muy común en Quinn cuando esta nerviosa y creo que Beth ha heredado eso. No debes preocuparte por que pienso sacarle fotos y creo que Puck va a filmar el partido por lo que cuando despiertes podrás verla jugar.

Volvió a quedarse en silencio hasta que el horario de visita llego a su fin. Se quito de al lado de Shelby, muy a su pesar, y tomo su bolso para salir de aquel lugar, pero antes se acerco a su madre y le regalo un beso en la frente acompañado de un 'No olvides que te esperare y tampoco olvides que... que te quiero'. Después de eso salio de la habitación y obviamente del hospital. Fue en ese entonces que se permitió soltar un suspiro que tenia en su interior y dejo que varias lagrimas cayeran silenciosamente mientras esperaba un taxi que la llevase a su próximo destino.


Estaba nerviosa, igual o mas que su hija. Después de salir del estudio donde se paso la mañana en compañía de Alyson y de Ashley, se dirigió a su departamento a buscar el bolso de Beth con el uniforme que utilizaría para su primer partido. Ya por ese entonces estaba nerviosa pero ahora viendo como Beth se acomodaba su pelo en una coleta en alto, los nervios aumentaron. Ver a su hija con el uniforme puesto le hizo recordar sus años de animadora y al parecer no fue la única que lo vio de esa manera.

-Es digna hija tuya, eh- comento Rachel en su oído viendo como Beth se miraba desde todos los ángulos frente al espejo. -Se parece a ti cuando eras animadora.

-Lo mismo estaba pensando- confeso Quinn abrazando a su novia por la espalda. -Pensé que no llegarías.

-Si iba a llegar. Le prometí a Beth que vendría y yo siempre cumplo con mis promesas. Me retrase un poco por que pase por el hospital- susurro Rachel mientras Quinn la miraba fijamente. -Tranquila, el doctor Daniels dice que evoluciona levemente y eso es bueno, supongo. Creen que solo es cuestión de tiempo para que despierte.

-Esas son buenas noticias, créeme- afirmo Quinn con una sonrisa tranquilizadora contagiando a Rachel de esa seguridad y entereza. -Ya veras que cuando menos lo esperes ella despertara y estará el día de tu estreno. Todo estará bien, amor.

-Lo sé- susurro Rachel con una sonrisa sincera. A lo lejos vio como Beth se acercaba a ellas con timidez. -Hola, pequeña.

-Hola, Rach, ¿Como estoy?- cuestiono con la mirada en el suelo mientras jugaba con sus manos. -¿Crees que me veo bien?

-Te ves... Extraordinariamente hermosa- respondió Rachel honestamente mientras la pequeña asentía. -Eres toda una Fabray. Eres perfectamente bonita y elegante por naturaleza... y dile a tu ego que se mantenga en su lugar, Fabray- agrego cuando Quinn iba a hacer algún comentario al respecto. -Lo digo en serio, Beth. Te ves bien.

-Estoy completamente de acuerdo con el enano de yeso- intervino Alyson entrando al vestuario abrazada a Alex que sonreía de oreja a oreja. -Se puede decir que casi, casi eres una Fabray en su totalidad.

-¿Estarás viéndome jugar, Aly?- pregunto Beth en un susurro mientras Gallagher se acercaba a ella. -¿Estarás en las gradas alentándome?

-Estaré alentando al equipo- respondió Alyson con una ceja en alto y aparentando indiferencia. -Pero ninguna de las... niñas que están ahí es la hija de mi tia- Beth la miro una milésima de segundo con los ojos vidriosos y Alyson agrego: -Y si, si estaré viéndote jugar.

-¿Y si... Y si lo hago mal?- cuestiono la pequeña Fabray con la voz a punto de quebrarse.

-Lo que pasa aquí, queda aquí- sentencio Alyson mirando a todos y apuntándolos con el dedo antes de acercarse a su prima para regalarle un abrazo tierno. -Lo harás bien. Juegas de nueve y de diez también. Eres la mejor jugadora que tienen y si el equipo gana sera por ti- Beth levanto la vista para encontrarse con los ojos de Alyson. -Sal ahí y demuéstrales, y demuéstrame a mi también, que eres una Fabray en su totalidad, ¿Esta bien?

-Lo haré- susurro Beth con una sonrisa mientras Alyson limpiaba las lagrimas silenciosas de su prima. -Marcare muchos goles y todos serán para ti.

-¿Y que hay de mi? Soy tu madre- protesto Quinn antes de que Beth se arrojara a sus brazos. -No me convencerás con un par de besitos, Corcoran.

-Fue un gesto muy lindo el que tuviste con ella- le susurro Rachel a Alyson una vez que se acerco a Gallagher. -Poco a poco vas cediendo.

-Cierra el pico, Hobbit- replico Alyson en el mismo tono pero lejos de molestar a Rachel aquello la hizo reír. -No es gracioso. Siento que estoy perdiendo mi maldad. Ni siquiera puedo ponerte apodos nuevos. Me siento tan... perdedora.

-Ser perdedor esta de moda, créeme- indico Rachel con una sonrisa de oreja a oreja. Le gustaba desconcertar a Alyson, verla tan diferente a como era habitualmente. -Y me gusta ver que la gran Alyson Gallagher no es tan fría como pensaba.

-Una palabra más y juro que entierro tu... pequeñísimo cuerpo en el campo de juego- amenazo Alyson viendo como el resto del equipo de fútbol entraba al lugar. -Te salvo la campana, Berry.

Quince minutos después Beth y el resto del equipo salia al campo de juego, no sin antes asegurarse de que Rachel había llevado la cámara de fotos y que Quinn junto con los Gallagher la estarían viendo jugar.

Fabray tomo la mano de su novia y fue a situarse a su lugar en las gradas. Allí se encontró con Eleonor y Ashley que se mordía el labio ocultando una sonrisa mientras acariciaba la mano de Eleo disfrutando del rubor en las mejillas y la sonrisa tímida de ésta. Compartió una sonrisa cómplice con Rachel mientras se sentaba al lado de sus amigas. Atrás de ellas estaban sentadas Santana y Brittany, que estaban de la mano, seguidas de Puck que ya estaba con la cámara filmadora en la mano mientras coqueteaba con una chica de dos lugares más atrás.

En los primeros diez minutos del partido no paso nada importante, más allá de una tarjeta amarilla a una de las jugadoras del equipo contrario, un casi gol por parte de Beth después de hacer una grandiosa pared con otra delantera.

-¡Penal!- gritaron Quinn y Santana al unisono cuando derribaron a Beth en el área chica. -¿No lo cobro? ¡No lo cobro!

-¡Dios! Suéltame, B. Iré a golpear a ese estúpido arbitro- se exaspero la latina mientras Britt la tomaba de la mano para volver a sentarla.

Lo mismo que Rachel trataba de hacer con Quinn y lo que Ashley y Eleonor hacían con Alyson que miraba al arbitro con ganas de asesinarlo. Rachel la vio susurrarle algo a Alex al oído y el chico asintió con una sonrisa traviesa que demostraba ser digno hermano de Alyson.

Los siguientes minutos pasaron sin ofrecer nada más que varios tiros libres y el paso por alto de otro penal hasta dar por finalizado el primer tiempo y con él llegaron los nervios al cuerpo de Quinn. Le regalo una sonrisa alentadora a su hija cuando paso cerca de allí y por la mirada que le regalo Beth se dio cuenta de que, más allá del resultado, su hija estaba disfrutando de ese momento.

-Ey, Fabray. Voy por algo para comer, ¿Me acompañas?- le pregunto Santana con una sonrisa diabólica en los labios que le indico a Quinn que no solo quería eso.

-Claro- respondió la rubia dejando un beso en la frente de Rachel antes de ir en compañía de su amiga que ya la esperaba al final de las gradas. Cuando llego junto a ella le pregunto: -¿Me dirás lo que te traes entre manos, Santana?

-Dicen que la venganza es un plato que se sirve en frío, ¿Cierto?- repuso la latina guiando a Quinn hasta un puesto de comida donde había un chico parado, al parecer coqueteando con otra chica. -Bueno, el destino nos la esta ofreciendo en bandeja de plata y nos da la posibilidad de cobrárnosla.

-¿De que hablas? ¿Te volviste loca?- pregunto Quinn con el ceño fruncido pero Santana no respondió, simplemente señalo al chico anterior. -¿Qué tiene que ver ese chico, San?

-Tu nombre clave sera 'Perra animadora' y el mio sera 'Sexy animadora'- susurro Santana antes de dirigirse hacia el chico pero Quinn la detuvo. -¿Ahora qué, Fabray?

-¿Como qué yo soy 'Perra animadora'? ¿Por que no puedo ser 'Sexy animadora'?- pregunto Quinn cruzándose de brazos. -No te seguiré a ningún lado hasta que no haya un cambio de nombres.

-No hay tiempo para eso, Perra animadora. El cachorro se aleja- indico Santana señalando al chico que se alejaba del puesto de comidas, pero como Quinn no se movió ni un centímetro se giro de nuevo hacia su amiga. -¿Es en serio, Q? ¿De verdad te comportaras como una niña pequeña? Ni siquiera tu hija se comporta como tú- Quinn la miro con una ceja en alto pero sin pronunciar palabra alguna. -Esta bien, seremos 'Sexy animadora uno y dos', pero yo seré la numero uno y es mi ultima palabra. Ahora mueve tu infantil trasero que tengo una venganza que cobrarme... Corrijo, tenemos una venganza que cobrarnos.

Quinn, con una sonrisa en los labios por haber conseguido lo que quería, siguió a su amiga. No es por que fuera una caprichosa pero, ¿Por que tenia que ser 'Perra animadora' cuando Santana era 'Sexy animadora'? Debían ser las dos por iguales o ninguna. Eso no es capricho, es... compartir, ¿O no?

Eso mismo le iba a decir a la latina cuando se dio cuenta de quien era el chico al que estaban siguiendo. Esbozo una sonrisa diabólica, al igual que su amiga, cuando Santana tomo el brazo del chico y le hizo una seña para que ella hiciera lo mismo. No quería tener ningún tipo de contacto con ese imbécil pero todo sea por saciar su sed de venganza.

-Tu debes ser Derek, ¿Cierto?- pregunto Santana en un tono satánicamente dulce al chico que la miro, primero a ella y después a Quinn.

-Si, soy Derek Park- respondió el chico inflando más su pecho mientras Quinn rodaba los ojos y apretaba su mano libre en un puño. -¿En que puedo...?

-¿Dijiste... Derek Park?- pregunto Quinn con autentica curiosidad mientras el chico asentía con una sonrisa estúpida. -Te llamas como... Ah, no. Ese es David Park. No sé si viste Ra...

-Sexy dos, no tenemos tiempo para hablar sobre el personaje de una estúpida película de autos- intervino Santana mirándola significativamente. -¿Podemos concentrarnos en esto ahora?- Quinn asintió y la latina se giro para hablar con el chico. -Veras, quizás te parezca raro que te pidamos esto pero...

-Puedes pedirme lo que quieras, hermosa- interrumpió Derek mirando lascivamente a Santana que sonrió coquetamente. -Lo siento, quiero decir que pueden pedirme lo que quieran. Soy todo suyo.

-Eso era lo que quería escuchar- afirmo Santana intercambiando una mirada con Quinn.

-No me digan nada. Quieren hacer un trío y como soy el único sexy del lugar vinieron por mi- aquello hirvió la sangre de Quinn viendo como la sonrisa de su amiga se ensanchaba más. -Con gusto lo haré. Es mi fantasía numero uno.

-Nosotras también tenemos una fantasía- indico Santana viendo como Quinn sonreía de lado confirmandole que estaba pensando en lo mismo que ella.

La rubia cerro los ojos unos segundos imaginándose con la cabeza del chico en una mano y en la otra un machete bien afilado. Quizás de esa manera saciaría esa ansiedad de vengarse, aunque siguiendo los pasos de Santana sabría que eso era solo cuestión de minutos.

-¿Cuantos años tienes?- pregunto la latina entrando a uno de los baños seguida de Derek y de Quinn. -Ya sabes, no queremos problemas legales por meternos con un menor de edad.

-Tengo dieciocho recién cumplidos- mintió el chico y Fabray reprimió el impulso de gritarle 'mentiroso'.

Se preguntaba que le había visto Alyson a ese idiota. Esta bien era lindo, los ojos azules y el cabello color miel lo hacían apuesto pero fuera de eso no tenia nada que destacase, ni siquiera era musculoso. Ella recordaba que Puck más o menos a la edad del chico ya tenia sus brazos bien formados y marcados, algo que siempre le gusto de su amigo, ademas del corte mohawk, pero este no tenia nada. Era solo un flacucho inservible.

Cuando salio de sus pensamientos, Derek ya no estaba sujeto a su brazo sino que estaba en un rincón quitándose los pantalones mientras Santana fingía quitarse ella también su ropa.

-Ni siquiera tiene abdominales- pensó Quinn mirando al chico y recordando a Tyler con su firme y marcado abdomen.

-Bien, nosotras iniciaremos pero tú nos miraras y para que no sientas la tentación de tocar te ataremos- indico Santana que se había quitado la blusa y ahora estaba solamente en sujetador.

Quinn la miro de arriba a abajo sin poder contenerse mientras su amiga rebuscaba en su bolso y sacaba una cuerda con la cual ato a Derek que estaba completamente entregado a la situación.

-Sexy uno, ven un segundo. Necesito tu ayuda con algo- mintió Quinn llamando la atención de Santana que ya se había encargado de taparles los ojos al chico alegando que eso era 'el pre-calentamiento'.

-¿No quieres mi ayuda, rubia? Desátame y te ayudare con gusto- afirmo Derek y Quinn resistió una vez más el impulso de romperle la cabeza contra el inodoro.

-Santana, ¿Qué haces?- cuestiono la rubia en un susurro cuando la latina saco una botella de vodka de su bolso y se dirigía hacia el chico que la bebió con gusto.

-¡Hora del show, perra!- exclamo Santana después de unos minutos en los cuales se encargo de darle de beber a Derek lo suficiente para que el olor quedase impregnado en él. Se acerco al chico y le quito la venda de los ojos. -Escúchame, idiota. ¿Sabes quien somos nosotras?

-Si, las dos mujeres que me darán la mejor experiencia de mi vida- respondió Derek con una sonrisa en los labios como si eso fuera a concretarse.

-No, somos las dos mujeres que te darán la mejor paliza de la historia- aclaro Quinn apretando los dientes mientras le daba vuelta la cara de una bofetada.

-¡Dios! Me encanta el sexo masoquista. Sigue pegándome, sigue pegándome... por favor- rogó el chico mientras Quinn miraba desconcertada a Santana antes de que ésta ultima lo golpeara también. -¡Gracias, Dios!

-Es un idiota, Sexy uno. Jamas entenderá que esto es una venganza- comento Quinn después de cinco minutos en los cuales Santana golpeo al chico completamente divertida por la situación. -El segundo tiempo seguramente ya habrá empezado y yo no quiero perderme ni un minutos más. Este... estúpido no lo vale.

-Esta bien, haremos esto rápido- afirmo la latina sacando un marcador de su bolso y dirigiéndose nuevamente al chico con una sonrisa diabólica. -Escúchame, ser inservible que habita este planeta por que tu padre no tuvo mejor idea que acabar dentro de tu madre sin preservativo por lo que ahora estas aquí pululando tu estupidez y...

-Sexy uno- apresuro Quinn chequeando su reloj pulsera. -Aun debemos comprar algo para comer sino se darán cuenta de que mentiste.

-Mentimos- enfatizo la latina escribiendo el cuerpo del chico mientras con la otra mano le tapaba la boca. -Tu me seguiste sabiendo que no compraría nada para comer. Como sea...- Se dirigió de nuevo a Derek que empezaba a mirarla con odio. -No me intimas, pequeña mierdita. Cuatro años de miradas asesinas con Sue Sylvester sirvieron para que ahora sea inmune a ellas. Vamos a los que estábamos. Espero que esto te sirva de experiencia de que no debes jugar con ninguna mujer.

-Yo no jugué con nadie, ¿De donde sacas eso, loca desquiciada?- grito Derek forcejeando para soltarse mientras Quinn ayudaba a Santana a sostenerlo. -Suéltame, rubia. ¡Las denunciare!

-Tenemos una coartada para eso- replico Santana restandole importancia. Saco una cámara fotográfica de su bolso y Quinn se pregunto cuantas cosas más tendría allí dentro. -Sexy dos, apártate. Le demostraremos a este chico quienes somos.

-¿Por que me hacen esto?- pregunto Derek con lagrimas de frustración en los ojos mientras seguía forcejeando por soltarse. -Yo no hice nada malo. Soy un chico bueno.

-Jurarle amor a una chica y al mismo tiempo también salir con otra, ¿Te convierte en un buen chico?- pregunto Quinn con los dientes apretados mientras volvía a golpear a Derek mientras Santana se reía y daba saltos cual Bellatrix Lestrange mientras sacaba fotos a diestra y siniestra. -Jugaste con dos chicas pero solo una me interesa, por lo que ahora debes pagar.

-¿Con quien jugué? Yo no jugué con nadie- repitió Derek con soberbia mientras Quinn reemplazaba a Santana con la cámara de fotos. -Yo no prometo amor a nadie. Si ellas son tan estúpidas de caer no es culpa mía.

-Sexy dos, ¿Puedo?- pregunto Santana sacando una guía de teléfono bastante gruesa de su bolso y mostrándoselo a Quinn que asintió. -¿Izquierda o derecha?

-El que más te guste, sexy uno- respondió Quinn con una ceja en alto

No sintió ni un poco de piedad por el chico cuando la latina le dio de lleno con la guía en la mandíbula a Derek y éste soltó un grito de dolor. En su opinión se merecía eso y un poco más por ser tan idiota, egocéntrico y soberbio. Por esa razón cuando Santana volvió a golpearlo sintió la satisfacción y la confirmación de que aquella venganza ya había concluido. Aun asi no podía irse sin satisfacer ella también sus ganas de golpearlo, por lo que le quito la guía de teléfono a la latina y lo golpeo por ultima vez.

-Agradece que solo fue esto. Para la próxima sera peor- amenazo la rubia mientras Santana tomaba la ropa de chico y salían juntas de allí.

-¿Sabes qué, Q? No me siento bien dejándolo ahí, casi desnudo- confeso la latina tirando la ropa del chico en recipiente de basura más cercano.

-¿Sabes qué, San? Me siento igual que tú. Creo que deberíamos volver por él- comento Quinn con una sonrisa diabólica que también tenia su amiga, lo que le indico que estaba pensando lo mismo que ella.

-Sabia que no me dejarían aquí- suspiro aliviado Derek cuando vio a Santana y a Quinn de nuevo en el baño. -Ahora, desatenme, malditas perras.

-¿Un consejo, estúpido? No insultes a quien puede liberarte- replico Quinn mirándolo con asco mientras la latina se acercaba al chico. -Aunque nosotras no te liberaremos. Haremos algo muchísimo mejor eso.

Diez minutos después, Derek estaba atado al árbol más cercano del baño, casi desnudo, con las mejillas rojas que no se sabia si era por la vergüenza, la rabia o por que lo habían golpeado con la guía telefónica. De nada le sirvió removerse para soltarse por que la cuerda en sus manos y en sus piernas se lo impedían.

-Eso le pasa a los imbéciles que juegan con las mujeres- sentencio Santana mientras un grupo de personas empezaba a rodear a Derek que, si Quinn no se equivocaba, estaba llorando mientras las personas empezaban a señalarlo y cuchichear entre ellas. -Espero que te sirva de lección. Las mujeres mandan, cachorro. Te metes con una y te metes con todas.

-Sobre todo si la mujer en cuestión es Fabray-Lopez- agrego Quinn chocando su mano con la latina antes de irse de allí rumbo al campo de juego.

Miro con el ceño fruncido cuando la latina se acerco de nuevo al chico y le escribió en el abdomen 'Poder femenino, perra'. Aquello la hizo reír sobre todo cuando escucho como Derek las insultaba y juraba venganza contra ellas.

Cuando llego a las gradas donde su novia le esperaba con el ceño fruncido trago saliva con nerviosismo. Estaba en problemas, serios problemas.

-Recién comentaron que cerca de los baños ahí un chico atado a un árbol y que una rubia y una morena hablaban algo sobre no meterse con las mujeres, ¿Tú sabes algo sobre eso, Quinnie?- pregunto Rachel en un tono dulcemente intimidante.

-Fuimos nosotras, Hobbit. El estúpido de Derek se lo merecía- sentencio Santana al ver que Quinn no dejaba de balbucear. -Jugo con Alyson y no se libraría tan fácil de eso. Créeme que lo que le hicimos no fue nada. Yo pensaba vendarle la cara con cinta adhesiva como si fuera la momia, llevarlo a algún sótano y por ultimo golpearlo con un matafuego antes de rociarle los ojos con gas pimienta. Lamentablemente eso sera la próxima vez.

-No habrá próxima vez- intervino Alyson fulminando con la mirada tanto a su tia como a la latina. -Al menos, no sino me invitan a participar de la venganza. Díganme que le sacaron fotos, por favor.

-Si, aquí están- indico Santana pasandole la cámara a Alyson que se sentó a su lado con una sonrisa macabra. -¿Crees que podemos hacer algo con esas fotos?

-Algo es poco. Tengo el lugar perfecto para subirlas- afirmo Alyson mirando a la latina que sonrió de lado. -¡Facebook, perras! Gracias, tías. Son las mejores.

Quinn le sonrió a su sobrina antes de alejarse un poco con Rachel, dejando que Alyson planeara el siguiente paso con Santana. Sabia que Rachel estaba molesta con ella, lo que no estaba segura era de si lo estaba por lo que había hecho o por que no había llegado a tiempo para disfrutar del partido de su hija.

-Ey, no te enojes, ¿Si?- susurro la rubia mirando a su novia a los ojos que ni siquiera dio señales de querer ceder a la petición. -Era algo que tenia que hacer, amor. Quizás si lo planeábamos no hubiera salido tan genial. Se dio y lo aprovechamos- Rachel negó con la cabeza desviando la mirada hacia el campo de juego. -Rach, mírame. Estoy aquí y quiero disfrutar del primer partido de mi hija con mi novia al lado. Ademas, tengo algo para ti.

-¿Algo para mi?- cuestiono la morena mientras Quinn ocultaba su sonrisa. Sabia que eso pasaría.

-Si, estaba esperando a la noche pero dado que me ignoras y no me gusta que lo hagan... mucho menos tú- susurro Fabray buscando en los bolsillos de su campera el regalo de la morena.

Rachel se llevo las manos a la boca debido a la sorpresa cuando la rubia le enseño un estuche rectangular de unos quince centímetros que en su interior albergaba una pulsera de plata y oro con pequeñas piedras verdes.

-Quería agradecerte por el hecho de estar conmigo este ultimo tiempo- murmuro Quinn con nerviosismo dejando el estuche en sus piernas y tomando la pulsera para colocársela a Rachel que la miraba emocionada. -Sé que no soy fácil, que tengo mis días buenos y malos pero aun asi tú has estado a mi lado todo este tiempo y lo mejor de todo es que me apoyas en esto de ser madre. Sé que un anillo seria lo más apropiado pero para eso falta. Solo espero que con esto alcance... al menos por el momento.

-No tienes nada que agradecerme, amor- susurro Rachel entrelazando su mano con la de Quinn que le regalo una sonrisa tímida. -Lo digo en serio. Hago esto por que quiero, por que te amo tanto que te seguiría hasta el mismísimo infierno. No me importa nada mientras tú estés a mi lado. ¿Como no apoyarte en esto de ser madre si cada vez que te veo con Beth logras enamorarme un poco más? Aunque a estas alturas no se si eso es posible- ahora fue su turno de sonreír con timidez mientras la rubia lo hacia pero orgullosa de si misma. -Te amo... y esta bien, no es un anillo pero creo que estamos de acuerdo en que para eso falta un tiempo. Después del año juntas, quizás. No hay que darnos prisa... 'Por siempre' es solo el comienzo, mi amor.

-Te amo- fue la respuesta de Quinn antes de robarle un beso fugaz y acurrucarla en su pecho. -Eres lo mejor que me paso después de Beth. Por cierto, le compre algo a ella también- indico la rubia sacando otro estuche y mostrándoselo a la morena. -Alyson lo escogió.

-Buena elección- afirmo Rachel con sinceridad cuando se encontró con un collar y una medallita con la inicial de Beth. Lo dio vuelta y descubrió que decía: 'el orgullo de mamá'. -Es hermoso, mi vida. Definitivamente le gustara.

-Eso espero por que... ¡Gol!- grito Quinn de repente poniéndose de pie con los puños en alto. -¡Gol, Rachel! ¡Gol! ¡Y fue hecho por mi hija! ¿Puedes creerlo? ¡Te amo, Beth!

Se sintió feliz cuando la pequeña la busco entre la multitud y cuando la encontró le regalo una sonrisa de oreja a oreja. Felicidad que aumento cuando Beth agito su mano y la señalo, obviamente dedicándole el gol a ella, después de habérselo dedicado a Alyson, pero eso no le importaba. Lo importante ahora era la felicidad de su hija.

Con los ojos llorosos y una sonrisa en los labios volvió a sentarse al lado de la morena que le regalo una sonrisa entre tierna y enamorada. No sabia que estaba llorando hasta que Rachel paso los pulgares por sus mejillas y removió las lagrimas. Pudo ver como la felicidad y el orgullo que ella sentía en ese momento también lo sentía su chica y eso la llevo a sentirse doblemente feliz.

-El orgullo de mamá- susurro Rachel después de unos segundos recostándose en el pecho de su novia para disfrutar lo poco que quedaba de aquel partido. Automáticamente al pronuncia esas palabras la imagen de Shelby apareció a su mente en compañía de una sonrisa entre dulce y melancólica. -El orgullo de mamá.


Un parón de estudios para publicar. Perdón por el retraso :)

Si hay faltas de ortografías o no se entiendo lo corregiré más tarde :)

Como siempre gracias a todos y por todo :)

CharliesWife, Sol, Luli, rosemarie y Guest gracias por sus reviews... y obviamente gracias también a los clásicos de siempre :)

Hasta la próxima... Haré lo posible para que sea lo más rápido posible :)

Besos & Abrazos :)