Glee ni sus personajes me pertenecen. Yo solo juego con ellos :P

Capitulo 35. Cambios

La fecha de estreno de Los Locos Addams llego y con ella también la invitación por parte de Santana hacia sus amigos para que fueran a verla sobre el escenario, incluyendo a Quinn y Rachel.

-Escúchenme bien, par de siamesas. Me importa poco que el plumífero de St. James sea el protagonista de la obra. Ustedes irán a verme bailar a mí, igual que lo hará mi novia y el resto de mis amigos- Había sentenciado la latina cuando las invito y las chicas habían puesto sus obvias razones para no asistir.

-¿Tú quieres ir?- le pregunto Quinn a Rachel en un susurro. -Amo a Santana pero...

-Quiero ir y apoyarla a ella, como sé que ella lo hará cuando sea el estreno de mi obra- interrumpió Rachel con convicción. -No me importa Jesse. Es un momento especial para San y quiero estar ahí... a su lado. ¿Tú quieres ir?

-Santana es mi hermana. Es obvio que la apoyare... y además quiero verle la cara al idiota cuando nos vea allí- respondió Quinn con una sonrisa de lado.

-No busques problemas, Quinnie- advirtió la morena dándole la espalda a su chica.

Ahora allí estaban, en el teatro bajo una enorme marquesina que anunciaba el nombre de la obra con la imagen de sus protagonistas, entre ellos St. James con su arrogante sonrisa. Aquello le formo un nudo en el estomago a Quinn. No habían vuelto a ver al chico desde que le dio aquella paliza pero ahora allí estaba, con su novia agarrada a su mano izquierda y su hija aferrada a su mano derecha entrando a aquel teatro para ver a su mejor amiga sobre el escenario.

La prensa teatral y no teatral estaba allí y eso también la ponía nerviosa. Sabía que la actriz principal de la Bella y la Bestia entrando al espectáculo de Los Locos Addams donde actuaba su ex novio era algo que los periodistas no se perderían. Hizo ademan de soltar la mano de Rachel cuando el señor Harper apareció junto con Paul Johnson para promocionar también su obra. La morena al ver lo que pretendía no se lo permitió, se aferro con fuerza y seriamente le dijo:

-Si me van a idolatrar que sea por lo que soy realmente y no por lo que aparento ser.

Durante toda la semana lo hablaron a eso. El señor Harper le aviso a cada miembro de la obra que pronto comenzarían con las promociones, entrevistas, fotos, apariciones públicas, etc. Aquello inquieto tanto a Rachel como a Quinn. La morena consulto sobre el tema con el señor Harper, le pregunto si el hecho de que supieran que estaba con una mujer afectaría a la obra. El director expreso su opinión al respecto y le dijo que al menos por un tiempo lo mejor era no decir nada, más que nada por el bien de ella pero aun así si Rachel quería decirle al mundo su amor por Quinn él no se oponía, más que nada porque era su actriz fetiche y él la apoyaría incondicionalmente.

-¿Yo sería como Johnny Deep y usted como Tim Burton?- Pregunto Rachel con gracia haciendo reír al director y de paso eliminar la tensión.

Al llegar a la casa se lo consulto a Quinn y la rubia estuvo de acuerdo con el señor Harper en algún punto. Más precisamente en el de guardar el secreto, lo que de cierta forma molesto a Rachel. Ella estaba dispuesta a gritarle al mundo entero su amor por la rubia y… ¿Ésta le pedía que no lo hiciera?

-No quiero que pierdas oportunidades por mi culpa- había sido la última palabra de Quinn antes de tomar su chaqueta y salir del departamento.

Fabray sabía que eso era algo que pasaría, aun así no daría su brazo a torcer. Rachel no lo entendía, ella sabía lo que la morena había luchado por esa oportunidad y no podía desperdiciarla por decir que estaba con ella, aunque era lo que más anhelaba. Quizás no era el momento que la relación de ambas saliera a la luz, al menos no por ahora. Por el bien de Rachel y su carrera lo mejor era eso.

-Te llama el señor Harper. Deberías ir con él- comento la rubia soltando la mano de su novia que la miro con el ceño fruncido. -Beth y yo te esperaremos adentro.

Y sin más se fue dejando a Rachel allí parada fulminándola con la mirada y las irrefrenables ganas de golpearla por su actitud. Dejo escapar un resoplido y se acerco hacia el señor Harper que la esperaba con una sonrisa en los labios.

-¿Problemas con tu chica?- susurro el director abrazando a la morena por la cintura mientras ésta le regalaba una sonrisa a las cámaras.

-Lo mismo de siempre. Sigue con el mismo pensamiento- fue la respuesta de Rachel mirándolo significativamente un segundo. -Cree que me perjudica y no entiende que no estaría aquí parada junto a usted de no ser por ella.

-Solo trata de ser sensata, Rachel. Entiéndela tú a ella- indico el señor Harper acariciando con ternura a la morena. -Ahí te está demostrando lo mucho que te ama. Tanto que está dispuesta jugar a las escondidas por tu bien y el de tu carrera.

-Desde ya le advierto que no fingiré salir con mi co-protagonista para promocionar la obra- sentencio Rachel dejando en claro que si no podía estar con su novia no estaría con nadie más. –O es Quinn o no es nadie.

-Jamás les pedí algo así a mis actores y no lo haré ahora. Yo no me manejo así- fue la respuesta del señor Harper avanzando con la morena y con Paul a su lado hacia la entrada del teatro.

A lo lejos vio a Quinn jugando y sonriendo con Beth en las butacas mientras que al lado de la pequeña estaba Puck, Britt, Eleonor, Ashley, Alyson, Kurt y Luke, con el cual Hummel estaba cada vez más cerca. Rachel sospechaba que solo era cuestión antes de que le anunciara su noviazgo con el chico de los ojos azules.

Se despidió del señor Harper con un beso en la mejilla y de Paul con un abrazo tierno antes de ir hacia donde estaba su novia mirándola con una ceja en alto. Río para sí misma al darse cuenta de lo que esa mirada significaba. Quinn no quería que dijera a los cuatro vientos que estaban juntas pero se ponía celosa de Paul.

-¿En qué quedamos, Fabray?- se pregunto mentalmente con gracia sentándose al lado de Quinn.

Se cruzo de piernas provocándola, dejando al descubierto una importante porción de piel que llevo a Quinn a tragar saliva nerviosamente. La rubia decidió enfocar su mirada hacia el frente pero aun así no pudo evitar mirar a su chica cuando ésta se corrió el pelo hacia un costado dejando al descubierto su cuello.

-Lo que estás haciendo está mal- le susurro al oído haciendo sonreír de lado a Rachel que la miro con picardía. –Estas provocándome, Berry. Sé lo que intentas y no lo vas a conseguir. No se llevaran la primicia.

-¿De qué hablas, Quinnie?- pregunto con fingida inocencia pero cuando la rubia iba a contestar las luces se apagaron completamente. –Silencio. La obra dará comienzo.

Y así fue como Quinn se pasó casi dos horas viendo aquella obra, viendo como el estúpido de St. James cantaba y bailaba. También vio a las bailarinas que ella golpeo junto con Santana y por supuesto vio a su amiga sobre el escenario. Se sentía orgullosa de Santana, la latina se merecía ese puesto y quizás si tuviera la oportunidad también demostraría que tenía talento para la actuación, quizás no tanto como Rachel pero si el suficiente para defenderse y establecerse.

Sonrió con ternura cuando descubrió como Beth miraba el espectáculo completamente absorta. Definitivamente el estar mucho tiempo con Shelby la había hecho una ávida fanática del teatro y el hecho de pasar el último tiempo con Rachel no ayudaba mucho que digamos.

Otra sonrisa se instalo en sus labios cuando su chica apoyo su cabeza en su hombro y tomo su mano para entrelazar sus dedos. Tras esa acción miro alrededor en busca de alguien que pudiera verlas en esa posición y que pudiera afectar a Rachel y cuando no lo encontró se permitió relajarse y disfrutar de ese momento. La morena rodó los ojos. Ella era la "famosa" de la pareja y era Quinn quien se preocupaba por su reputación. ¿Qué parte de que no le importaba nada solamente ella no entendía? Esa situación comenzaba a cansarla. Amaba a su rubia pero odiaba que se comportara de esa manera y tenía la leve sospecha de que eso era solo el comienzo.

-Creo que la hormiga del suelo nos está mirando. Sera mejor que me aparte de ti, quizás puede hablar con el Dr. Dolittle y éste habla con la prensa- susurro Rachel con ironía alejándose de su novia que la miro con reproche.

-Sabes que es por tu bien- remarco la rubia en el mismo tono de voz. –Rachel, no seas caprichosa.

-¿Caprichosa? ¿Ser honesta con todos desde el principio es ser caprichosa?- replico la morena, esta vez con enojo. –Perfecto, Fabray. Haremos las cosas como tú quieras pero después no te quejes cuando tengas que verme de la mano de otro fingiendo para la prensa que es mi novio, cuando él pueda besarme en la calle con total libertad y tú tengas que verlo en las revistas o la televisión.

Aquello dejo completamente muda a Quinn. Iba a decir algo respecto eso cuando de repente la obra llego a su fin y todos se pararon para regalar un caluroso aplauso. Ella no fue la excepción por lo que también aplaudió, aunque su aplauso era más para Santana que para la obra en general. Sobre el escenario vio a su amiga que le regalo una sonrisa acompañada de sus pulgares hacia arriba, también lanzo un beso al aire pero estaba segura que aquello era para Brittany que aplaudía emocionada y gritaba cosas como 'Esa es mi chica' y 'Te quiero, San'.

Poco a poco fueron saliendo de la sala y ya se encontraban en la salida cuando los fotógrafos y periodistas comenzaron a entrevistar a los protagonistas de la obra. Entre ellos, Jesse.

-Jesse, Jesse, aquí. ¿Qué se siente que tu ex novia y futura competencia haya estado entre el público viéndote actuar?- cuestiono uno de los periodistas mientras el chico les regalaba su mejor sonrisa.

-Sinceramente se siente bien. Rachel es importante para mí, siempre lo fue- fue la respuesta de Jesse mirando fugazmente a la morena con una sonrisa. –De no haber sido por un error mío hoy estaríamos juntos, pero las cosas pasan por algo. No la considero mi competencia porque a pesar de todo la aprecio. Ella tiene un enorme talento y merece ser mostrado. Me alegra que el señor Harper la haya convocado para un proyecto tan importante y de verdad les deseo toda la suerte del mundo con la obra.

-Si las cosas están tan bien como dices, ¿Se podría decir que hablamos de una posible reconciliación?- cuestiono otra periodista, esta vez una rubia alta.

-No lo creo, como dije Rachel fue importante para mí. Es más, lo sigue siendo pero yo estoy muy bien con mi pareja y ella con la suya- fue la respuesta de St. James guiñándole un ojo a la morena que lo miraba sorprendida. –Lastime mucho a Rachel, hice cosas que no debía pero sinceramente me alegra saber y comprobar que la persona que hoy está a su lado la cuida y la ama como yo jamás ni ningún otro ser de este planeta lo lograremos hacer.

-¿Se podría decir que es un chico afortunado el novio de Rachel?- volvió a preguntar la rubia con una sonrisa mientras Jesse volvía a mirar a la morena que lo miro expectante.

-Algo así- fue la respuesta de St. James después de unos segundos. –Y debo decir que también es muy fuerte, físicamente hablando. Pude comprobarlo perfectamente.

-¿A este imbécil que le pasa?- pregunto Quinn en un susurro que obviamente Rachel escucho. –¿Ahora se le da por defenderte y hablar bien de ti? ¿Qué le pasa? ¿Está loco? ¿Se fumo algo?

-¿Quieres que lo golpeemos, tía Quinn?- pregunto Alyson con los ojos entrecerrados mientras se sujetaba el pelo en una coleta en alto. –Espera que salga la tía San y nos encargaremos de él. Ya lo veras.

-Ustedes no harán nada- sentencio Rachel con seriedad tomando la mano de Beth que frunció el ceño al ver quien se acercaba a ellas. –Beth, cielo ¿Pasa algo?

-Creo que soy yo el causante de su cara- intervino Jesse con las manos en los bolsillos mirando a las Fabray que lo miraban fulminantemente mientras Alyson esbozaba una sonrisa diabólica. –Hola, Quinn. Tranquila, vengo en son de paz. Demasiado ya tuve en nuestro último encuentro.

-Te merecías eso y mucho más- replico la rubia colocándose delante de Rachel y enfrentándolo con la mirada. -¿Qué quieres, St. James? Porque eso de que estés jugando al buen samaritano no me lo creo, ¿Cómo fue que pasaste de ser el estúpido egoísta más grande de la ciudad a ser el chico más bueno?

-Entiendo tus dudas, Quinn, pero como dije lastime demasiado a Rachel. Ya no más- Respondió Jesse mirándola a los ojos. –Todo este tiempo estuve pensando muchísimo y…

-Wow… ¿Tú piensas?- intervino Alyson colocándose al lado de su tía cruzada de brazos.

-Digna sobrina de Quinn y fiel seguidora de Santana- susurro St. James más para sí mismo que para las dos rubias que intercambiaron una fugaz mirada. –No espero que me crean porque sé que no lo harán, pero ahora estoy siendo cien por cierto sincero cuando digo que no quiero lastimar a Rachel.

-¿Y por qué deberíamos creerte? Si mal no recuerdo le fuiste infiel y la lastimaste, St. James- recordó Quinn con los dientes apretados mientras se acercaba al chico para quedar más cerca de él. -¿Qué pretendes?

-No pretendo nada, Fabray, y me da lo mismo si me crees o no- fue la respuesta de Jesse mirando a Rachel que observaba todo en completo silencio. -Cuando quieras nos tomamos un café y hablamos, Rach. De verdad ya no quiero pelear más. Si te veo por ahí quiero saludarte, sin rencores, sin reproches, sin nada. Como los viejos conocidos que somos. Debes creerme, ya estoy cansado de ser malvado.

-¿Qué pasa aquí? ¿Problemas?- cuestiono l voz de Santana llegando de la mano de Brittany que miraba todo con una sonrisa radiante. –Jesse, deja a mis chicas y vete. Las cámaras y los micrófonos están por allá. Piérdete.

-Sí, será lo mejor- indico el chico mirando tanto a Quinn como a Rachel. –Todo lo que dije fue cierto, Rachel, y la invitación a tomar un café estará siempre vigente. Me gustaría hablar contigo- La morena asintió más por inercia que por otra cosa antes de que St. James dirigiera su vista hacia la latina. -Por cierto, Santana. Estuviste genial sobre el escenario.

-Lo sé, todo lo que yo hago es genial- afirmo la latina con orgullo.

-Sobre todo el sexo- agrego Brittany haciendo ruborizar a su chica y arrancando un intento de sonrisa del rostro serio de Quinn. –Adiós, Jesse.

-Adiós, Brittany- se despidió el chico alejándose de allí y tomando la mano de una joven que Rachel se imagino que sería la nueva novia de Jesse.

Toco el hombro de Quinn que no había dejado de mirar a St. James en ningún momento, procesando todo aquello. ¿Por qué ahora? ¿A qué se debía ese cambio tan repentino? ¿Y si con esa amabilidad quería reconquistar a Rachel?

-Quinn, ¿Puedes mirarme?- escucho que le susurraba la voz de la morena girándola hacia ella. Miro alrededor en busca de sus amigos pero estos ya se dirigían hacia sus vehículos. –Amor, deja de pensar en lo que sea que estés pensando. Hoy es la noche de Santana, no de Jesse, ¿Ok?

-¿Y si él intenta… ya sabes, reconquistarte?- pregunto la rubia en un susurro tembloroso. –Los dos actores de las obras más importantes de la ciudad juntos. Sería una buena promoción, ¿No te parece?

-Yo no quiero hacer mi carrera a bases de promociones, Lucy. Lo hare a base de mi talento- replico la morena cruzándose de brazos completamente enojada. –Y solo para que lo sepas, el día que aparezca mi rostro en la primera plana adjudicándome un romance será el día que tú y yo nos estemos besando en plena calle sin importarnos nada.

Con una sonrisa que mezclaba la satisfacción y la molestia, Rachel se fue de allí directamente hacia el auto de su novia que se había quedando parada mirando a la morena que otra vez le había dejado con la palabra en la boca.

Camino con lentitud hacia su vehículo viendo como Rachel había optado por sentarse en el asiento de atrás con Beth entre sus brazos mientras miraba por la ventanilla. Alyson era la que ocupaba el asiento de copiloto mirando a su tía y a la morena alternativamente notando la situación de tensión. Rodó los ojos cuando comprendió que era lo que pasaba.

Durante el viaje ninguna dijo nada, Beth se quedo dormida en las piernas de Rachel y Quinn por un momento sintió envidia de su propia hija. Alyson había optado por poner música en estéreo del vehículo e iba cantando por lo bajo mientras tocaba una batería invisible siguiendo el ritmo de la canción que sonaba en ese momento.

Rachel por su parte fingía ignorar a su chica cuando era todo lo contrario. Muchas fueron las miradas que le lanzo al igual que muchas también fueron las que Quinn le lanzo a ella por el retrovisor. Cuando sus miradas se encontraron simplemente sonrieron al mismo tiempo, haciéndole saber a la otra que todo estaba bien, sintiéndose estúpidas por jugar a aquel juego donde ninguna cedería y sabían que eso no cambiaría, pero sabiendo que si podían hacer cambiar de opinión a la otra al menos lo intentarían. Quinn pensando en el futuro profesional de su chica y Rachel pensando en su futuro al lado de la rubia.

Quinn detuvo el automóvil frente al edificio donde estaba el departamento de Zach. Se bajo y se dirigió hacia la parte trasera de su auto despertando a Beth para llevarla hacia el hogar de Alex donde juntos pasarían una noche de primos mientras ellas se iban a festejar por el debut de Santana.

-Despídete de Rachel, cielo- le susurro Quinn a su hija que aun seguía dormida. Con los ojos cerrados Beth le dio un beso en la mejilla a la morena que le regalo otro pero en la cabeza acompañado de un 'Hasta mañana, princesa'. –Ahora despídete de Alyson.

-Adiós, Aly- se despidió Beth bostezando. –Cuida a mis mamás.

-Y tú cuida mi dormitorio, ¿Trato hecho?- pregunto Gallagher tendiéndole una mano a su prima que se la acepto con una sonrisa en los labios. –Ah, y también cuida a Alex. Te veo en la mañana, Beth.

Quinn le sonrió con agradecimiento hacia su sobrina que se hizo la desentendida. La rubia negó con la cabeza antes de abandonar el auto con su hija en brazos.

-¿Qué paso entre mi tía y tú, Alf?- pregunto Alyson sentándose el lado de Rachel viendo como Quinn entraba a dejar a Beth. -¿Sigue sin querer aflojar?

-Dice que es por mí bien, que es por mi futuro y todo eso que tú escuchaste la vez pasada- respondió Rachel completamente frustrada. –La entiendo, Aly, pero ella debe entenderme a mí. ¿Qué hay de malo en que quiera ser sincera desde el principio? Decirles a todos que amo a una mujer siendo yo una, ¿Está mal?

-Para algunas personas si lo está, para otras no. Es la sociedad ambigua en la que vivimos. Tenemos diferentes tipos de pensadores- respondió Alyson encogiéndose de hombros. –Tenemos los que piensan que está mal porque es anti natural y todas esas cosas que dicen sacadas de la biblia, como si la esclavitud en esos tiempos no fuera igual de "abominable" que la homosexualidad.

-¿Tú no eres la que va a la iglesia casi todos los domingos?- bromeo Rachel haciendo reír a Alyson que la tomo de la mano. -¿Por qué ese pensamiento tan… distinto a lo que piensa la iglesia?

-Creo en Dios, no en la iglesia. Creo que tienen un doble discurso. Se llenan la boca hablando de que Dios nos ama a todos por igual pero si dices que eres gay te irás al infierno por 'pecador', ¿Dónde quedo el amor de Dios entonces? ¿Dónde quedo eso de 'Dios es amor'? El amor es el amor, venga de la mano de quien venga, peor es vivir con rencor, odio y todos esos sentimientos negativos que te oscurecen el alma.

-Wow… No pensé que pensaras de esa manera- susurro Rachel con los ojos abiertos mientras Alyson sonreía con timidez. –Es un pensamiento fuerte y cuestionable… También bastante libre. Eso me gusta.

-Gracias. Lo hablamos a esto con tía Quinn varias veces y ambas tenemos la teoría de aquellos que se llenan la boca hablando de que está mal el amor entre personas de un mismo sexo son las mismas que después engañan a sus parejas, esposas, esposos, maltratan a sus hijos, etc. Entonces, ¿Cuál es la diferencia entre ser gay y ser ese tipo de persona?- cuestiono Alyson al aire encogiéndose de hombros. –Somos todos lo mismo. No te define lo que eres, sino quien eres. Tía Quinn no entendió esa parte todavía y tú tampoco se lo haces fácil, Rachel.

-¿Qué no se lo hago fácil? ¿Querer decirle a todos que estoy al lado de una mujer espectacular y perfecta es 'no hacerlo fácil'?- cuestiono la morena molesta y cruzándose de brazos.

-¿Qué pasa si la cosa fuera al revés? ¿Qué pasa si fuera Quinn la estrella de Broadway y tú su novia?- rebatió Alyson descruzando los brazos de Rachel. -Y si ella quisiera gritarle al mundo que tú eres al amor de su vida pero tú sabes que recién empieza y sabes lo jodido que es este ámbito, entonces, ¿Qué harías? ¿La dejarías seguir adelante sabiendo que eso puede afectar a su futuro? Tu solo piénsalo, Rachel- agrego viendo como Quinn salía del edificio con una sonrisa de oreja a oreja.

-¿De qué hablaban?- Pregunto la rubia entrando al automóvil siendo testigo de cómo tanto su sobrina como Rachel se quedaban en silencio. -¿Está todo bien o es uno de los tantos secretos que guardan entre ustedes y que nadie más puede saber?

-Sí, le estaba contando a Berry lo grandioso que es tener sexo con Derek. Parecía medio tonto pero la verdad es que no- respondió Alyson con malicia haciendo fruncir el ceño a su tía lo que la llevo a soltar una carcajada. –Es broma, tía Quinn. Tendrías que haber visto tu cara, ¿Cierto, Pulgarcito?

-Cierto. Quinnie y sus celos- intervino Rachel riéndose mientras la rubia las miraba a ambas con los ojos entrecerrados antes de sentarse correctamente al volante y emprender viaje hacia donde estaba esperándolas Santana. Rachel pasó entre los asientos sentándose en el de copiloto regalándole caricias a su novia. -Ya, amor. Vamos que San nos espera y ya sabemos que no le gusta que la hagan esperar.

-Aun sigo sin entender por qué Alyson va con nosotras. Es menor de edad, no puede estar en un bar y mucho menos beber- remarco Quinn mirando a su sobrina que se puso entre los dos asientos de adelante para encender de nuevo el estéreo.

-El mes que viene cumplo dieciséis- recordó Alyson como si eso marcara la diferencia. Rachel apretó los labios para no reír de la posible discusión que se avecinaba entre su rubia y Gallagher.

Era mejor eso antes que pensar y darle la razón a la sobrina de su novia. Alyson tenía razón, debía ponerse del lado de Quinn y ver la situación al revés. La rubia solo quería cuidarla y después de todo vivir un tiempo 'en las sombras' no haría la diferencia. Estarían juntas sin importar qué, al menos por su parte seria así. Ella haría lo que fuera para seguir como hasta ahora por lo tanto, y al menos por ahora, jugaría al juego de Quinn. Aunque si en algún momento llegaban a preguntarle sobre su vida personal y salía el nombre de su rubia a la luz ella no la negaría.

-Por cierto, Berry- repuso Alyson sacando de los pensamientos a la morena que le regalo una sonrisa. -¿Crees que el tío Hummel me ayudaría a organizar mi cumpleaños?

-Claro. Va a estar en el bar, lo consultamos con él ahora allí- respondió Rachel con alegría tomando inconscientemente la mano de su chica pero mirando a Gallagher. –Prepárate para escuchar sus gritos de emoción. Estará más que feliz de saber que lo tienes en cuenta para algo tan importante como tu cumpleaños.

Y Rachel no sé equivoco en su pronóstico. Al entrar al bar fueron directamente hacia el lugar donde había reservado Santana que también funcionaba como restaurante. Al llegar junto a sus amigos, y después de realizar su pedido, Alyson le comento a Kurt su idea y el chico empezó a gritar haciendo que Santana, que estaba a su lado, quedara sorda momentáneamente, o al menos eso fue lo que dijo la latina.

-Ya me lo estoy imaginando. ¿Noche de época? ¡No! Mmm… ¿Noche temática? Me gusta eso- comentaba Kurt más para sí mismo que para el resto de la mesa o la festejante misma. –Podría ser de disfraces… o de antifaces me gusta más, ¿Tú qué opinas, rubia diabólica?

-Mmm… no sé, ¿Tía San? ¿Qué opinas?- pregunto Alyson haciendo cruzar de brazos a Quinn. –Cambia esa cara, tía Q. A ti también iba a preguntarte, ¿No dicen que lo mejor es para el final?

-Ey, ¿Estas queriendo decir que yo soy lo peor?- cuestiono Santana frunciendo el ceño mientras Alyson negaba con la cabeza. –Digo, como me preguntaste primero a mí.

-Ya dejen a Aly en paz- intervino Puck con una cerveza en la mano mientras abrazaba por los hombros a la sobrina de Quinn. –Están ignorando el hecho más importante de toda esta discusión... ¡LA FIESTA! Descuida, mini Quinn. Yo me ofrezco para ser el Dj y para traer el alcohol.

-Tú no vas a traer nada, Puckerman- advirtió Quinn con el ceño fruncido. –Y lo digo en serio.

-Ya, tía Quinn. No seas aguafiestas. Además no sería fiesta si no hubiera alcohol- indico Alyson mientras todos asentían con la cabeza dándole la razón. Todos menos Quinn que negó con la cabeza. –Oh, ¿Te pones en mala? Perfecto. Rachel- fue lo último que dijo Gallagher señalando con la cabeza a su tía.

-Descuida. Yo me encargo- afirmo la morena con una sonrisa dulce antes de mirar a su novia a la cual le acaricio el rostro con ternura. –Amor, Aly tiene razón. No sería una fiesta sin alcohol. Además no es que beberemos en exceso, solo serán unas cuantas bebidas y nosotras estaremos ahí para controlar todo. ¿Qué te parece? Si quieres lo hablamos con Frannie y Zach para que estés más tranquila.

-No haremos nada hasta hablar con ellos, ¿Ok?- cedió Quinn después de unos minutos pensando dirigiéndose tanto a su sobrina como a su novia que le regalo un fugaz beso mientras sus amigos se reían. –¿De qué se ríen?

-De como Frodo te dominó y no necesito pedirle ayuda a Gandalf para hacerlo- respondió la latina riéndose. Recibiendo una mirada seria por parte de su chica. -¿Qué pasa, B?

-No me gusta que te rías de Quinnie. Ella está enamorada por eso hace lo que Rachie le dice- respondió Britt jugando con su botella de cerveza. –Ya sé que es divertido, es más me quiero reír de ella pero hacerlo en su cara está mal porque eso le pega justo en su orgullo y ya sabemos cómo es el orgullo Fabray.

-Esta… bien. Ya no me reiré más de ella- repuso Santana mientras Ashley se reía apuntándola. -¿De qué te ríes, pelirroja?

-¿Quién es la dominada ahora?- se burlo Carter recibiendo un manotazo por parte de Eleonor. –Auch, ¿Por qué me golpeas, mi amor?

-Porque te burlas de San- respondió la morocha con una ceja en alto. –Ya sé que ella empezó burlándose de Quinn, pobrecita, que no se puede resistir a los encantos de Rachel. Aunque pensándolo bien yo tampoco podría resistirme mucho a esas piernas que están bastante… hermosas.

-¡Cuidado con lo que dices!- exclamaron Fabray y Carter al mismo tiempo mientras Rachel se ruborizaba.

-Ahora lo pienso, Quinn. Eres una maldita hija de perra, con el perdón y el respeto de Judy- agrego Eleonor de manera pensativa haciendo reír a Santana, Brittany, Kurt y Puck mientras Alyson negaba con la cabeza y una sonrisa en los labios, Rachel apoyaba su cabeza en el hombro de su chica mientras ésta y Ashley miraban con una ceja en alto a Page. –O sea, yo tengo a mi chica y todas y cada una de las mujeres de esta mesa están que se parten solas de lo buenas que están…

-Gracias- dijeron al unísono Santana, Britt, Alyson, Kurt y Puck.

-Dije 'mujeres', Puckerman- aclaro Eleonor mientras el chico se encogía de hombros.

-Yo también quería partirme de lo bueno que estoy- se defendió Puck haciendo reír a toda la mesa. –Ey, ¿Qué hay de Hummel? ¿Por qué a él no se lo aclaras también?

-Porque él está bien ahí- respondió Eleonor quitándole importancia. –Como sea, decía que yo tengo a mi chica…- Le regalo una sonrisa a Ashley que se ruborizo. –Pero creo que, y estoy segura de que Santana estará de acuerdo conmigo, las piernas de Rachel son las mejores de esta mesa. Después de las de mi chica, claro está.

-Ey, las de mi novia van primero- replico Santana rápidamente. –Pero estoy de acuerdo en que las piernas del Hobbit están… buenísimas. Fabray, tiene la maldita suerte de tenerlas alrededor de su cintura. No es que yo quiera las piernas de Berry alrededor mío por que las únicas piernas que quiero alrededor mío son las de mi Britt…- agrego cuando todas las miradas se posaron en ella. –Pero seamos sinceros, ¿Quién no fantaseo con las piernas de Rachel?

-Ya está decidido entonces- intervino Puck sorprendiendo a todos. –Si Quinn no quiere que haya alcohol en la fiesta, mi princesa judía va a usar durante toda una semana solamente shortcitos. Así que tú eliges, Q. No, una semana no. ¡Un mes!

-Tú no te opongas, enana, total…- ironizo la rubia cuando su chica se encogió de hombros por la propuesta. -Solo yo tengo derecho y acceso a esas piernas así que... Está bien, habrá alcohol pero antes solo quiero decir tres cosas: la primera, antes que nada hablaremos sobre este tema con Frannie y Zach. Si ellos lo aprueban hacemos la fiesta; La segunda, en el caso de que la fiesta se haga, no quiero que el estúpido de Derek este allí presente.

-Ey, yo pensaba hacer las paces con él- interrumpió Santana con una sonrisa diabólica que indicaba lo contrario. -No, en serio. Pensaba invitarle una copa, hablar de nuestras vidas, que es lo que se siente llevar una bolsa en la cabeza por temor a que las personas te reconozcan por las fotos y...

-Tú lo que quieres es que seguir torturándolo- intervino Ashley jugando inconscientemente con la mano de Eleonor que la miraba completamente ensimismada. -Eso es lo que pasa. Tú quieres emborracharlo y humillarlo de nuevo, ¿Qué piensas hacer esta vez? ¿Emborracharlo hasta hacerlo perder la conciencia y luego hacerle creer que tuvo sexo con un enano de yeso?

-Es buena esa. Rachel, ¿Finges ser el enano por un rato mientras te sacamos las fotos incriminatorias?- pregunto Santana haciendo reír a la morena que negó con la cabeza mientras Quinn fruncía el ceño. -No, mejor no. Tener fotos contigo no es vergonzoso ni humillante...

-Es la cosa más dulce que dijiste hasta el momento, San- remarco Britt mirando a su novia que se encogió de hombros antes de sentir los labios de la rubia sobre los suyos.

-Si, como sea- soltó la latina restándole importancia mientras sus mejillas adquirían un tono rosa que hizo que Alyson y Quinn se mirasen con complicidad. Fabray iba a decir algo sobre eso pero Rachel le apretó suavemente la rodilla y prefirió guardar silencio. Más tarde se burlaría de Santana. -Me gusta tu idea, Carter. Pasa a la lista de 'venganzas futuras'. Yo pensaba algo más así como emborracharlo y luego vestirlo de mujer o con la ropa de Hummel… que es casi lo mismo.

-Ey, que a mí me gusta cómo se viste el tío Hummel- lo defendió Alyson abrazando al chico por los hombros mientras éste hacia pucheros. -Él marca tendencia.

-¿En algún momento me dejaran terminar mis tres puntos?- pregunto Quinn con celos mientras su sobrina y Rachel intercambian una mirada entre cómplice y divertida.

-Dejemos que hable su máxima eminencia- se burlo Santana realizando una pequeña reverencia. -Adelante, Lady Fabray. Escuchamos su último punto.

-Mmm... Me olvide cual era el tercer punto- murmuro Quinn completamente frustrada mientras el resto de la mesa se reía. -No se burlen. Estoy segura que era algo importante.

-Sí, era importantísimo- ironizo Santana rodando los ojos y causando más risas en la mesa. -Vayamos a lo importante, ¿Donde este el brindis en honor a mi?

-Ya iba a llegar ese momento. Por culpa de esa ansiedad...- empezó Rachel pero la latina levanto una mano deteniéndola.

-Y por culpa de tu enanismo yo no puedo abrazarte sin tener que tirarme al suelo para hacerlo. Es broma, Berry- le sonrió a la morena que negó con la cabeza rodando los ojos. -¿Quien empieza con el brindis? No, Brittany, tú no. Tú me dirás tu discurso en privado.

-Empezare yo- intervino Puck con la copa en la mano y poniéndose de pie. -Mmm... Confieso que estoy nervioso. Jamás di un discurso y mucho menos me sentí el macho alfa principal, pero de cierto modo lo soy, ¿No? Mírenme, soy apuesto, musculoso, todas las hembras mueren por mí...

-Menos nosotras seis, macho alfa- se burlo Quinn chocando su mano con la de Santana y posteriormente con la de Ashley. -Lo siento, continua.

-Como decía antes de que miss Fabray interrumpiera- continúo Puck aclarándose la garganta. -No soy bueno para estas cosas. Aun así debo decir que me siento orgulloso ser amigo de una sexy latina como Santana Lopez... y que después de haberte visto bailar y ahora aquí con tu novia, vuelvo a recordarte mi oferta para hacer un trío. ¡Por Santana!

-De ninguna manera brindare por mi tía San después de ese discurso- replico Alyson cruzándose de brazos. -Esperaba algo más elaborado de parte del "macho alfa".

-Hazlo tú si te crees tan lista, mini Quinn- rebatió Puck sonriendo encantadoramente mientras volvía a tomar asiento en su lugar esperando el discurso de Aly.

-Ok, creo que hablo por todos cuando digo estamos orgullosos de mi tía Santana- empezó Alyson con una copa de vino en la mano que fue cambiada rápidamente por una de agua gracias a Quinn. -Un trago de vino no me hará nada, Fabray- indico mientras la copa de agua era cambiada nuevamente por una de vino gracias a Santana. -Gracias, tía San. Estas pequeñas cosas son las que te hacen ser genial, única. Tal y como estuviste esta noche en el escenario. Jamás te había visto bailar hasta esta noche y debo decir que lo hiciste excelente... Como todo lo que haces.

-Sobre todo el sexo- agrego Britt de la nada.

-Si lo dice la novia- continuo Alyson encogiéndose de hombros. -Vuelvo a repetir que hablo por todos cuando digo que me siento orgullosa de ti, tía San. Al igual que lo estaremos todos cuando le toque el momento a Rachel- Gallagher le regalo una sonrisa a la morena que bajo la mirada con timidez. -Por eso propongo un brindis. No solo en honor a la gran Santana Lopez, sarcástica y directa como pocos en este planeta, sino también por Rachel Berry, futura actriz de Broadway, novia de mi tía y odiosamente encantadora. ¡Por mis tías!

-¡Por las tías!- exclamaron todos al unísono con las copas en alto.

-Me pareció o dijo 'por mis tías'. ¿Me trato de 'tía'?- cuestiono Rachel en el oído de su chica que se alejo un poco para regalarle una sonrisa encantadora mientras asentía. -Wow... me trato de 'tía'. Se siente bien aunque no me acostumbrare tan rápido por que con Aly jamás se sabe y...

No pudo continuar por que los labios de Quinn sobre los de ella no se permitieron. La rubia le regalo un beso tierno pero al mismo tiempo pasional. Pidiendo tímidamente permiso con su lengua para entrar en su boca y así comenzar una batalla por demostrar cuál de las dos tenía el poder. Un beso que le hizo olvidar a la rubia que estaba en un lugar público con la futura actriz de Broadway. Se separo bruscamente de su chica al recordar eso y aprovecho como excusa que no quería que Santana se burlase de ellas.

-No hagas eso- pidió Rachel presionando la mandíbula y mirando fulminantemente a la rubia. -No nos separes antes de que los de afuera lo hagan. Jugare con tus reglas pero no hagas tú de esto algo prohibido. Te amo pero odio cuando te comportas como una paranoica- Quinn la miro en silencio viendo como los ojos de su chica se volvían vidriosos. -Éramos libres antes de todo eso y seguiremos siéndolo. No quiero que nuestra relación de ahora en adelante se base en la intimidad de cuatro paredes, porque a pesar de hacer lo posible porque eso no pase si no tengo tu ayuda para eso entonces me cansare de remarla yo sola.

-¿Entiendes que es por tu bien?- pregunto Quinn fingiendo ignorar lo que dijo Rachel aunque lo cierto era que eso la dejo pensando. -Estoy pensando en tu futuro, Rachel.

-Piensa en el nuestro, no solo en el mío- replico la morena con los dientes apretados mirando alrededor viendo como sus amigos conversaban ajenos a lo que pasaba con ella y su rubia. -Me encanta que te preocupes por mí, lo digo en serio, pero no limites nuestra relación por que si eso pasa hay algo que si está seguro en tu futuro.

-¿Qué cosa?- cuestiono Quinn mirándola directamente mientras un nudo se formaba tanto en su estomago como en su garganta.

-Que no estaré en él por mucho que eso me destroce por dentro- respondió Rachel con tristeza. -Te amo, Quinn, pero piensa en nosotras dos, no solo en mí. Deja que me golpee, que me caiga y que me vuelva a levantar tomada de tu mano. Está bien, no diré que eres mi novia si me lo llegan a preguntar, pero por favor no te alejes de mi por miedo a que nos descubran, no te separes bruscamente de un beso por miedo a que nos vean. Mírame- pidió la morena tomando el rostro de su chica para mirarla a los ojos directamente. -¿No entiendes que mi futuro no es futuro si tú no estás conmigo? ¿Qué puedo llegar a tener cientos de premios pero ninguno será más importante o más especial que tu amor? Está bien, haremos lo que tú quieras, jugaremos a escondernos como Romeo y Julieta pero sin el final trágico. Solo... no te alejes, amor. Solo eso te pido.

-No lo hare, lo prometo- susurro Quinn rozando sus labios con los de su novia que sonrió con los ojos cerrados. -Créeme que la idea de no tenerte en mi futuro me asusto más que cualquier otra cosa. A pesar de que aun tengo mis dudas al respecto haremos lo que sea para que esto funcione, ¿Está bien así?

-Más que bien- respondió Rachel con alivio acariciando el rostro de su rubia. -Te amo.

-Te amo más- replico Quinn antes de besar nuevamente a la morena que se aferro con fuerza a su cuello como si temiera que se alejara de nuevo.

Santana iba a soltar algo respeto al beso de sus amigas pero Alyson negó con la cabeza indicándole que guardara silencio.

-No las interrumpas. Están... reconciliándose- susurro Gallagher en el oído de la latina que la miro con los ojos entrecerrados. -No, no estaban peleadas. Era por lo mismo que la última vez. Es tía Quinn que quiere fundar una asociación de 'salvadores de futuros'. Como si el estúpido futuro estuviera asegurado y no fuera impredecible. Eso es algo que tía Quinn aun no entendió tampoco.

-¿Nos vamos?- pregunto Kurt cuando sus amigas se separaron con idénticas sonrisas enamoradas. -Se hace tarde y si no cuido mis horarios de sueño...

-Cállate ya, Tinkerbell- interrumpió Santana rodando los ojos mientras con una mano tomaba su bolso y con la otra tomaba la mano de Brittany. -Si nos vamos de aquí no es para irnos a dormir. Es para ir al taller donde el sexy Collins nos está esperando con una fiesta. Me lo acaba de confirmar.

-¿Marley está con él?- Pregunto Rachel entrelazando sus dedos con los de Quinn que dejo un beso en su cabeza. Santana asintió abrazando a Alyson mientras se dirigían hacia la salida. -Bueno, mírale el lado positivo- indico Rachel mirando a su chica y siguiendo los pasos de su amiga latina mientras que detrás de ella venían el resto de sus amigos. -Marley está estudiando periodismo. Ya tenemos el apoyo de uno de ellos.

Aquella mínima broma fue suficiente para eliminar la tensión y la presión que sentía Quinn a lo largo de esos días. Bueno, esa broma y las palabras de la morena minutos antes. Las palabras de Alyson fueron las que permitieron que Rachel se replantease su actitud y fueron las palabras de la morena las que hicieron que Quinn se replantease la suya.

Todo estaba conectado y a pesar de las palabras de Berry, ella aun sentía cierto recelo respecto a la situación actual de ambas. Aun así no debía vivir con el temor de ser descubiertas y arruinar el futuro de Rachel, sino disfrutar el tenerla a su lado y con la certeza de saber que harían lo que fuera por que nada ni nadie perturbase esa paz, tranquilidad y confianza que caracterizaba a su relación con la morena.


Perdón por la falta de actualización. Juro que estoy haciendo lo posible por organizar mis horarios y actualizar como lo hacia antes :)

Gracias a todos y por todo!

Luli: Muchas gracias por todas tus amables palabras para conmigo y el fic. Mmm... si, escribo por hobby. Me gusta hacerlo :) Gracias de nuevo, sobre todo por lo ultimo, por considerarme una escritora. Es lindo leer eso :)

Hop: Gracias a vos también :) Como te dije antes creo, no me gusta el drama. Solo un poco. Aun asi no creo que haya accidentes. Demasiado con el de Shelby y si pongo un accidente lo más seguro es que termine en muerte xD No, esto ultimo es broma! :P

Guest: Gracias a vos :)

Sol: Gracias a vos también. Nos seguimos leyendo :)