Glee ni sus personajes me pertenecen. Yo solo juego con ellos :P
Capitulo 42. Estreno
Llevaba toda la noche sin dormir. Cada vez que cerraba los ojos soñaba que se quedaba sin voz o que se olvidaba las letras de las canciones, quizás que se desmayaba nada más poner un pie sobre el escenario. La fecha del estreno de La Bella y La Bestia había llegado en un abrir y cerrar de ojos. Ahora solamente le quedaban horas. Cerca de las ocho de la noche de aquel jueves por fin la obra haría su gran debut teatral por enésima vez pero esta vez con Rachel Berry, Paul Johnson y Brody Weston como protagonistas.
-Lo harás bien- le susurro Quinn abrazándola por la espalda. -Eres Rachel Berry, la chica más talentosa que he conocido.
-¿Y si me olvido la letra? ¿Si en medio de una escena golpeo a Paul sin querer?- cuestiono la morena girándose para mirar a su chica que frunció el ceño. -¿Qué pasa?
-Soy yo la que golpeara a Paul por besarte... ¡Estúpida Bestia!- gruño Quinn robándose la primera sonrisa autentica de Rachel en aquella noche. -Ey, ¿Estas sonriendo?
-Así parece, ¿No?- respondió Rachel con timidez recibiendo un beso corto. -Parece que solo Quinn Fabray es capaz de robarme una sonrisa en un momento de nerviosismo total.
-Ya sé que suena repetitivo pero... Lo harás bien, princesa- sentencio Quinn quitando el cabello del rostro de su novia con tanta dulzura que hizo estremecer a Rachel. -Eres Rachel Berry, te has preparado para este momento durante meses. Bueno, prácticamente toda tu vida, y ahora estamos a poco más de doce horas de tu debut en Broadway. Es lo que siempre has querido, ¿No?
-Si... y es gracias a ti. Por que fuiste tú quien llamo al señor Harper y lo invito a aquel acto escolar- recordó Rachel mientras la rubia le restaba importancia al asunto. -Es en serio, Quinn. Nadie ha hecho tanto por mí antes como lo has hecho tú.
-Eso es porque te amo... te amo como jamás llegare a amar a alguien- aseguro la rubia con una sonrisa de oreja a oreja levantando a su chica de la cintura para quedar atrapada entre sus piernas. -¿Estas más tranquila ya?- La morena asintió con una sonrisa mientras se mordía el labio. -Entonces, ¿Sera que podrás dormir? Necesitas estar completamente descansada para esta noche.
-Tienes razón... pero solo dormiré si tú también lo haces. No me mal entiendas- Agrego cuando Quinn la miro con desconcierto. -Me gusta despertarme y que tus hermosos ojos verdes sea lo primero que veo pero también me da vergüenza que me mires cuando duermo por qué no estoy...
-Estás perfecta- interrumpió Quinn con sinceridad. -Amor, aun con una bolsa de madera en la cabeza, con plumas o algo alocado para mi estarás perfecta siempre... Tú eres perfecta.
-¡Dios! Eres una maldita rubia compradora, ¿Cómo es posible que con dos palabras logres derretirme completa?- pregunto Rachel golpeando cuando suavidad el pecho de su novia que se reía. -Hablo en serio.
-Mmm... No lo sé. Soy Quinn Fabray. Todas y todos mueren por mi- respondió Quinn recostándose mejor en la cama y atrayendo a Rachel más cerca de ella. -Aunque solo una persona quiero conquistar... y eres tú, mi Frodo.
-Jamás te lo dije pero me gusta cuando me dices 'mi Frodo'- susurro Rachel ahogando un bostezo debido que la rubia le acariciaba el pelo. -Quinnie... harás que me quede dormida.
-Entonces, duérmete. Estaré aquí cuando despiertes- afirmo Quinn con una voz tan dulce que hizo que Rachel cerrara los ojos un segundo para no volver a abrirlos en toda la madrugada.
Fabray mientras tanto hizo todo lo contrario. Se quedo mirando a Rachel dormir, remarcando suavemente con su dedo índice cada centímetro del rostro de la morena. Esa sonrisa apenas perceptible, su flequillo desarreglado, sus ojos marrones cubiertos por sus parpados y sus largas pestañas. Con su dedo recorrió con parsimonia la nariz de Rachel donde dejo un tibio y rápido beso. Se mordió sus propios labios cuando su mirada se perdió en los de la morena, aquellos que ella tenía el placer y el privilegio de besar a su antojo, aquellos por los que soñó besar años atrás y de los que ahora era dueña absoluta. No pudo resistir el impulso de besarla, por lo que se inclino apenas y dejo un prolongado y suave beso.
-Eres perfecta- susurro mirando con absoluta devoción a Rachel. -Para mi eres perfecta... Te amo, mi Frodo.
Dejo un último beso en la frente de Rachel y luego cerró los ojos quedándose dormida a los pocos minutos. Solo fue capaz de despertar cuando sintió que alguien la corría para un lado de la cama.
-Muévete, Quinn- protesto Beth en susurros. La rubia sonrió porque después de mucho tiempo volvía a decirle Quinn en lugar de mamá, lo que le indico que hacía rato estaba la pequeña allí. -Muévete que tengo sueño y frío... y Stitch también.
Quinn hizo lo que su hija le ordeno y apenas se movió un poco para no despertar Rachel que se soltó de su cintura dándole la espalda. Ella en cambio se abrazo a su hija y así concilio el sueño de nuevo hasta que el resto de la mañana llego en un abrir y cerrar de ojos.
Sonrió cuando descubrió a Rachel abrazada a su cintura de nuevo pero abrazándola por la espalda. Poco a poco fue quitándose de en medio de la morena y su hija y salió de la habitación directo a la cocina donde se encargo de preparar un suculento desayuno. Cuando lo tuvo listo se dirigió de nuevo hacia la habitación donde Rachel y Beth seguían durmiendo dándose la espalda entre sí.
-Amor...Rach, despierta- susurro la rubia zarandeando suavemente a su chica que le pego una patada. -¡Auch, Berry!
-Lo... Lo siento- se disculpo la morena bostezando mientras abría los ojos antes de tirar a Quinn sobre ella. -Discúlpame, no quise golpearte.
-Me golpeaste el labio y ahora me duele- Indico la rubia con una sonrisa traviesa. -Creo que deberías curarme con un beso- escucho la risa de la morena antes de que le regalara un tibio y prolongado beso en la boca. -Mmm... Aun duele.
-Y te seguirá doliendo por que Beth está aquí- susurro Rachel mirando a la pequeña que seguía durmiendo. -Buenos días, mi amor.
-Buenos días, enana- saludo Quinn robándole un beso a Rachel que sonrió. -Traje el desayuno, así que despierta a nuestra hija.
Mientras desayunaban Rachel no dejaba de mirar el reloj que ese día parecía avanzar lentamente como si se burlara de ella. Después del mediodía tenía que ir al teatro y allí prepararse para el estreno de la noche. Volvía a sentir ese miedo a olvidarse la letra, a quedarse sin voz, a desmayarse o golpear sin querer a su amigo y co-protagonista pero la sonrisa que le regalaba Quinn lograba eliminar todos esos pensamientos.
Recibió las llamadas emocionadas y casi irrefrenables de Kurt, una de sus padres anunciándole que estaban llegando a Nueva York, un mensaje de texto por parte de Santana que básicamente consistían en que debía hacer la función excelentemente bien o tendría que atenerse a las consecuencias.
Pero en ese momento necesitaba otra cosa por lo que, aprovechando que Quinn estaba duchándose y Beth en su dormitorio arreglándose, ella se dirigió hacia la habitación que era ocupada por Shelby desde hacía poco más de un mes. Toco suavemente y con un suave 'Adelante' entro a la habitación de su madre. Se la encontró frente al espejo peinándose mientras que aun costado estaba la silla de ruedas que utilizaba para trasladarse. A pesar de que podía dar varios pasos por si sola aun le costaba mucho caminar con normalidad.
Se sentía orgullosa de Shelby por que en tan poco tiempo había logrado revertir su situación y seguía haciéndolo, poniendo lo mejor de sí misma con el tema de la rehabilitación y las citas a las cuales seguía asistiendo.
-Hola, hija. ¿Estás bien?- le pregunto observando su reflejo en el espejo mientras Rachel esbozaba su mejor sonrisa. -Mmm... Esa sonrisa. Estas nerviosa, ¿Cierto?
-Solo un poco- respondió la morena sentándose en la cama de Shelby pero solo fue un momento porque a los pocos segundos estaba ayudando a su madre a sentarse en la silla de ruedas nuevamente. -¿Tú estás bien?
-Sí, pospuse mi cita con el doctor Daniels para mañana por qué...- repuso Shelby mientras Rachel esbozaba una sonrisa traviesa. -Oh, no... No es lo que piensas. Es nuestra cita para realizar los ejercicios de rehabilitación y...
-Yo no he dicho lo contrario- se burlo Rachel sin borrar su sonrisa. -Aunque... No te niego que es apuesto, está soltero y... ¿Cuántos años tiene? ¿Cuarenta y monedas? ¿Cincuenta?
-Tiene cuarenta y siete- corrigió Shelby con un rubor en las mejillas haciendo ensanchar más la sonrisa de Rachel. -Borra esa sonrisa de tu rostro y mejor dime como estas… ¿Nerviosa?
-Sabes que a Beth y a mí nos cae bien, ¿Cierto?- continuo Rachel ignorando la pregunta de su madre que rodó los ojos. -Bueno, si no lo sabías ahora lo sabes. Mmm... Sí, estoy nerviosa, no te lo negare. Tengo miedo de olvidarme la letra, de quedarme sin voz, de golpear a Paul sin querer...
-Rachel, detente- interrumpió Shelby tomando a la morena por los hombros y zarandeándola suavemente. -Lo harás bien, lo harás excelente. Todo el mundo te ovacionara de pie con la boca abierta mientras les demuestras que tienes un inmenso talento.
-Gracias... mamá- susurro Rachel abrazando a Shelby que le devolvió el abrazo con una sonrisa feliz.
De un tiempo para acá el mamá Shelby de Rachel empezó a abundar tanto como los mami Quinn de Beth y al parecer Shelby se tomaba excelentemente bien aquello. El primero que escucho fue el día que llego del hospital y se mudo al Pequeño Broadway junto con sus hijas y su nuera, un mamá Shelby que fue acompañado por pequeñas lagrimas por parte de Corcoran que las disimulo y algunos balbuceos por parte de Rachel que lo había dicho naturalmente sin pensarlo.
Siempre había soñado con los abrazos de su madre por eso cada vez que tenia oportunidad buscaba uno. Jamás pensó que tener a Shelby cerca, en su vida, le daría esa inyección de felicidad plena. Estaba en su mejor momento, tenía a Quinn formando una familia junto con ella y Beth y también tenía a su madre. Estaba a horas de su estreno, de su debut en Broadway. No podía pedir nada más porque ya tenía todo lo que necesitaba y lo que quería.
El almuerzo lo pasó en familia y después fue al último ensayo de ese día antes del estreno. Se sintió un poco aliviada cuando descubrió que no era la única nerviosa. Paul caminaba de un lago a otro con las manos en las orejas y los ojos cerrados mientras repetía sus líneas una y otra vez. Brody sentado en un rincón bastante oscuro se golpeaba la cabeza contra su rodilla a tal punto de dejar una fuerte marca roja en su frente hasta que Jennifer acudió en su ayuda y solamente le tendió la mano mientras le hacia una seña con la cabeza. Después de eso ambos desaparecieron juntos rumbo hacia el área de vestuario y Rachel sonrió con complicidad.
Cuando menos lo pensó la hora de la función había llegado y con ella los nervios y pavor a su cuerpo. Ya estaba en su camerino con su vestuario de Bella puesto, perfectamente maquillada y peinada acorde al personaje. Pego un pequeño salto debido al susto que le produjo los golpes en la puerta. Lo único que logro articular fue un débil 'Adelante' y posteriormente se llevo las manos a la boca cuando descubrió las sonrisas orgullosas de sus padres.
-¡Mi pequeña estrellita!- exclamo Leroy abrazando fuertemente a su hija que dejo escapar una pequeña risa en el oído de su padre. -Estamos tan orgullosos de ti, Rachel. ¡Dios! Sabíamos que lo lograrías.
-Ya, Leroy. Yo también quiero mi dosis de padre orgulloso- intervino Hiram tirando de su hija hacia él regalándole un beso en la parte alta de la cabeza. -Aun no has salido a escena y ya estoy seguro que dejaras a todos con la boca abierta y aplaudiendo eufóricamente por ti, pequeña.
-Gracias- susurro Rachel quitando varias lágrimas de su mejilla. -Gracias por estar aquí y apoyarme. Los quiero… Los amo tanto.
-Y nosotros a ti, estrella- afirmaron Leroy e Hiram al unísono.
Estuvieron juntos hablando alrededor de diez minutos hasta que los señores Berry se fueron dejando nuevamente a la morena sola en su camerino pero no por mucho tiempo porque cinco minutos después de eso entraron Kurt y Santana, que extrañamente traía una margarita en la mano.
-¿Es para mí?- pregunto Rachel señalando la flor mientras su amiga negaba con la cabeza.
-Ni loca. Es para Britt, se la robe al esposo del señor Harper que justo pasaba por aquí- respondió la latina con una sonrisa diabólicamente encantadora. -¿Como estas, gnomo? ¿Nerviosa?
-Un poco- murmuro Rachel siendo abrazada tiernamente por Kurt mientras Santana sacaba una pulsera de color verde fluorescente de entre sus pechos. -¿Para qué es eso?
-Esto si es para ti- indico la latina tomando la mano de Rachel y colocándole la pulsera en la muñeca derecha. -Es para que no te pierdas cuando las luces se apaguen. No quiero que nadie pise a mi enana antes de la función. Deberías agradecerme. Encima que me preocupo por ti, Berry.
-Wow... Bonita- repuso Rachel sonriendo de oreja a oreja mirando el regalo de su amiga que asintió orgullosa por su regalo. -Muchas gracias, Santana… ¿Serás que puedo abrazarte?
-¡Dios! Tú y tu estúpida manía de pedir permiso antes de abrazar- rezongo la latina rodando los ojos mientras Rachel intercambiaba una mirada entre cómplice y traviesa con Kurt antes de abrazar a Santana. -Malditos Olsen Twins.
-Toc, toc... ¿Se puede pasar?- pregunto la voz de Beth interrumpiendo la escena de Rachel con sus amigos.
-Claro, pequeña Quinn. Puedes pasar. Tinkerbell y yo ya nos vamos por que debemos buscar sus cremas faciales... Si no se le cae la cara a pedazos- término susurrándole Santana a Beth pero con intensión de ser escuchada y Kurt rodando los ojos le indico que había cumplido con su objetivo. -Ya, no te enojes, Hada de los Dientes. Nos vemos, GayBerry. Ojala que te desmayes.
-Es "Rómpete una pierna"- aclaro Rachel viendo como su amiga la ignoraba y salía del camerino empujando a Hummel que apenas tuvo tiempo de regalarle un beso cariñoso en la cabeza. -No le hagas caso a la tía Santana, pequeña Beth. Dime, ¿Donde está mami Quinn y porque tú estás sola aquí?
-No estoy sola, mamá Shelby venía detrás de mí pero se habrá quedado fuera- respondió Beth yendo hacia la puerta y abriéndola donde se encontraba Shelby despidiéndose de Kurt que antes de irse la ayudo a entrar al lugar puesto que Corcoran se encontraba caminando lentamente con un bastón en lugar de hacerlo con la silla de ruedas.
-¡Oh, por dios!- exclamo Rachel emocionada al ver a su madre de pie frente a ella aunque se notaba el esfuerzo que estaba realizando Shelby para llevar a cabo tal hazaña. -Ven, ven. Siéntate aquí y me explicas porque esta mañana no me dijiste que harías esto. ¡Es increíble, mamá!
-Quería darte una sorpresa- respondió Shelby sonriendo de oreja a oreja mientras tomaba las manos tanto de Rachel como de Beth. -Aun me cuesta un poco pero de a poco voy volviendo a mi vida habitual.
-Me siento tan orgullosa de ti, mamá- dejo caer Rachel limpiándose una lágrima y preguntándose cuantas más derramaría en aquella noche. –¡Dios! Eres tan fuerte. No pude haber merecido mejor madre que tú. A pesar de todo que pasamos ahora estamos aquí y me siento tan afortunada de ser tu hija.
-Yo me siento afortunada de ser tu madre y de que hayas crecido al lado de dos hombres excepcionales como lo son Hiram y Leroy- afirmo Shelby acariciando la mejilla de Rachel mientras ésta le dejaba un beso en su mano. -También me siento orgullosa de tener a mi pequeña Beth como hija. Son los dos amores de mi vida y me siento feliz de tenerlas en mi vida.
-Nosotras también nos sentimos orgullosas de que seas nuestra madre, ¿Cierto, Beth?- pregunto Rachel mientras la pequeña asentía con una sonrisa llorosa. -Oh, no vayas a llorar, pequeña. Mejor dime donde esta mami Quinn, ¿Por qué no vino con ustedes?
-Estaba hablando con el abuelo Hiram y la abuela Judy... pero estoy segura de que quería escaparse para venir aquí- susurro Beth para que solo Rachel la escuchase.
A los dos minutos Shelby, caminando con lentitud, se fue del lugar con Beth sujetándola de la mano dejando a Rachel a solas. Fueron varias las veces que respiro con profundidad para intentar calmar los nervios. Calentó su voz correctamente, repaso mentalmente la letra y se auto convenció de hacer la mejor función de todas.
Escucho dos golpes en la puerta y del otro lado la voz de uno de los chicos de iluminación avisándole que faltaban cinco minutos para la función. Respiro con profundidad antes de salir del camerino insultando internamente a Quinn por no estar a su lado en un momento como ese. Necesitaba un beso y su clásico 'Todo va a salir bien' para sentir que de verdad todo saldría bien, pero la rubia allí no estaba. O al menos eso pensó hasta que un pequeño ramo de rosas apareció frente a ella haciéndola sonreír.
-¿Pensaste que me olvidaría desearle suerte a mi chica?- cuestiono la voz de Quinn en su oído y las rodillas le temblaron pero no por los nervios anteriores exactamente. -Mmm... Tengo entendido que a la protagonista femenina le entregan un ramo de flores al final la función, pero eso lo hace el director y a pesar de que ni siquiera soy la chica del vestuario quise que tuvieras tu propio ramo personal de parte mía.
-Son hermosas, mi vida. Gracias- susurro Rachel girándose para besar los labios de la rubia. -Dime que todo saldrá bien.
-Todo saldrá excelente, mi Frodo. Eres un metro cincuenta y siete de puro talento. Harás que esas personas de ahí afuera, ese público que está esperando a que salgas, se enamore perdidamente de ti... Como yo lo estoy- Sentencio Quinn tomando el rostro de su chica entre sus manos. –Princesa, hay un público esperándote. Quieren verte cantar y actuar... Yo quiero verte cantar y actuar. Imagínate que solamente estás tú...
-¿Puedo imaginar que también estás tú?- pregunto Rachel creando una especie de Déjà vu tanto para ella como para Quinn que recordó que aquellas eran casi las mismas palabras que le había dicho a Rachel en el acto escolar de Alex. -No, es una afirmación. Tú también vas a estar ahí.
-Rachel, dos minutos- intervino la voz de Brody que sonrió disculpándose por la interrupción. -Hola, Quinn.
-Hola, Brody. Suerte- le deseo la rubia a su amigo que le sonrió antes de desparecer nuevamente. Respiro profundo antes de enfocar su vista en la morena que se mordió el labio. -Amor, sabes que estoy orgullosa de ti, así como también lo están todos los que te quieren, nuestra hija, tus padres, nuestros amigos, todos... Absolutamente todos. Ahora sal a ese escenario y demuéstrales que estas perfectamente capacitada para ganar, no solo uno, sino muchos premios Tony. Te amo, Rachel, y siempre lo hare... ¿Tú me amas?
-Con todo lo que soy- susurro la morena antes de unir sus labios a los de su chica entregándose al beso que necesitaba y que sabía que Quinn le entregaría.
Una última sonrisa fue lo que intercambiaron las dos antes de que Rachel fuera arrastrada por uno de sus co-protagonistas, no estuvo segura si fue Paul o Brody.
-¿Estas lista?- le pregunto Johnson en un susurro acompañado de una sonrisa mientras Rachel asentía. -Lo harás bien, Berry. Ahora sal, realiza la primera escena y después le demostraremos al mundo de lo bellos y bestias que somos.
Mientras tanto del otro lado de la sala Quinn paseaba por las filas de las butacas acomodándose al lado de Beth y Judy, que había viajado para estar presente en ese momento y apoyar tanto a su hija como a su nuera. La función empezó y Quinn nada más ver a su chica sobre el escenario sintió que no cabía en sí de felicidad y orgullo.
Rachel se estaba comiendo el escenario, tanto a la hora del canto como de la actuación. La aparición de Brody a escena se robo algunos aplausos internos por su parte, se sentía orgullosa también de su amigo que demostraba ser más que músculos y una cara bonita. Él realmente tenía talento. Por otro lado, Paul le siguió el ritmo de una manera asombrosa cuando entro a escena. La química actoral entre los dos era perfecta. Fueron varios los suspiros que dejo escapar viendo a Rachel moverse sobre el escenario, saber que de vez en cuando la buscaba con la mirada y cuando la encontraba sonreía apenas perceptiblemente. Aquello la hacía sentir orgullosa de sí misma también, saber que de toda la multitud que se encontraba en el lugar Rachel solamente la buscaba a ella fue su propia inyección de adrenalina personal llevándola a pensar que, por primera vez, no le importaría si salía la relación de ambas a luz. Siempre y cuando la morena la mirase de esa manera.
El primer acto llego al final. Minutos después volvieron a escena y los aplausos ya se empezaban a palpar, las felicitaciones, todo. El público estaba absoluta y totalmente comprado por el trío principal. Quinn frunció el ceño cuando reconoció a varios críticos viendo la obra, sabia quienes eran porque Rachel se los había marcado y una mirada cómplice con Santana y Alyson en ese momento, le indico que ya tenía dos aliadas para cobrar venganza si aquellos críticos se proponían decir algo malo de la obra que hasta el momento estaba saliendo excelentemente impecable.
Se giro hacia su izquierda intercambiando una mirada con Beth que miraba absorta toda la obra y una rápida sonrisa hacia Shelby, que tenía los ojos llorosos, le hizo saber que el orgullo y la felicidad eran compartidos. Sonrió cuando vio a los señores Berry, Hiram limpiándose las lágrimas con un pañuelo y Leroy con sus manos sobre su corazón y una sonrisa que parecía que no se borraría con nada.
Estuvo segura de que sus aplausos eran iguales de efusivos que los del resto de los espectadores cuando la obra llego al final pero quería creer que para Rachel los suyos serian especiales y lo comprobó cuando la morena acepto el ramo de flores que le ofrecía el señor Harper y solamente tomo una rosa mostrándosela a ella desde el escenario y haciendo una silenciosa y significativa a alusión al ramo que la rubia le había entregado antes de salir a escena.
-Nosotros nos vamos yendo, Quinn. Nos veremos en la fiesta- le indico Shelby una vez que el teatro se fue vaciando y ellos se encontraban fuera viendo como Rachel juntos con sus dos co-protagonistas y el director de la obra se enfrentaba a la prensa. –Judy, Beth y yo iremos con Leroy e Hiram. Nos vemos allí.
Quinn asintió dándole un beso a su hija que se encontraba en un estado de ansiedad bailando y cantando las canciones de la obra y repitiendo algunas partes del guion. Después de eso su mirada volvió a concentrarse en Rachel y su hermosa sonrisa.
A los pocos metros de allí, Berry se sacaba las correspondiente fotografías sola y con sus dos co-protagonistas. Se sentía orgullosa de sí misma. Había hecho su debut en Broadway y lo había hecho de maravilla. Recordó como temblaba sobre el escenario, podía haber demostrado que no lo hacía pero era todo lo contrario. Era en esos momentos que dirigía su mirada hacia las butacas donde estaba su familia y amigos para llenarse de una fuerza invisible que la incitaba a seguir. Sobre todo cuando miraba fugazmente Quinn, a quien descubría con una sonrisa orgullosa adornando todo su rostro y eso le indicaba que su trabajo estaba siendo perfecto.
Era por aquella rubia que ahora podía poner en su curriculum que fue protagonista de La Bella y La Bestia del gran y reconocido director James Harper en nada más ni nada menos que en Broadway, su más grande sueño. Si, su talento también la había llevado hasta allí y si ahora le decían que estuvo excelente o impecable sobre el escenario era porque se debía a eso, pero en el fondo sabia que aquello no hubiese sido posible si no fuera porque Quinn hizo lo posible por que tuviera aquella oportunidad. Le regalo una sonrisa enamorada y un beso a distancia cuando la descubrió junto a la limusina del señor Harper que los llevaría a la fiesta post debut hablando con George pero girando para mirarla de vez en cuando a ella y regalarle una sonrisa tranquilizadora.
Sabía lo que esa mirada significaba. Debía responder a las preguntas de la prensa con total honestidad pero sin exponerse demasiado. Lo habían hablado a eso a lo largo de todo aquel mes llegando siempre a esa conclusión. Rachel seguía firme en su posición sobre su relación y la prensa y Quinn, solamente se encogió de hombros. No estaba completamente de acuerdo con eso pero aun así apoyaría a Rachel incondicionalmente.
-Rachel, Rachel… ¿Cómo se siente debutar en Broadway?- le pregunto uno de los periodistas a la morena que estaba abrazada al señor Harper buscando apoyo en él porque le temblaban las piernas de la adrenalina y emoción del momento.
-No sabría que responder por que son muchas emociones juntas. Desde mi adolescencia que sueño con esto y que ahora este pasando es… No tengo palabras para describirlo- respondió Rachel riendo. –Solía pasar horas frente al espejo cantando y subiendo vídeos a Internet para que las personas conocieran mi talento. Podría decir que mi debut es perfecto pero sinceramente creo que 'perfecto' se queda corto en comparación.
-¿Aun sigues cantando frente al espejo y subiendo vídeos?- pregunto otro causando varias carcajadas incluidas las de Rachel y Brody que se acerco a la morena abrazándola por la cintura dejándola así en el medio de él y el señor Harper.
-Por supuesto que sigo cantando frente al espejo. Es algo que todos hacemos alguna vez pero vídeos ya no subo. Me encantaría- agrego Rachel riéndose. –De verdad, me encantaría subir algún que otro video mío cantando como lo hacía años atrás pero los horarios no me dan. Ser la estrella de la familia no es fácil.
-Hablando de familia- repuso una rubia alta con un micrófono en la mano mientras Rachel se tensaba ligeramente por lo que podría llegar a preguntar. –Últimamente se te ha visto muy unida, literalmente, a una rubia muy hermosa de nombre Quinn Fabray, ¿Qué podrías decirnos respecto a eso?
-Mmm… no sé qué es lo que quieres saber concretamente- respondió Rachel sin borrar su sonrisa y haciéndole una disimulada seña hacia Quinn de que se quedara donde estaba por que la rubia tenía intenciones de acercarse a ella con el rostro completamente serio.
-No lo sé... Siempre se hablo de lo "felizmente enamorada" que estabas pero jamás se te vio caminando con alguien de la mano o algo similar salvo con esa rubia hermosa- volvió a hablar la periodista anterior y Rachel asintió con una sonrisa pero con ganas de matarla por haber dicho 'hermosa' a su chica. Dos veces ya. –Se rumorea que posiblemente ella sea tu pareja… ¿Qué tienes que decir respecto a eso?
-¿La verdad?- replico Rachel recibiendo un asentimiento de cabeza colectivo mientras intercambiaba una sonrisa cómplice con Brody, segundos después una mirada de lejos con Quinn que tenía el ceño fruncido y por ultimo una mirada con el señor Harper que claramente le decía que podía responder lo que quisiera. Él la apoyaría incondicionalmente en su decisión. –Primero, los rumores van y vienen todo el tiempo. Al principio me relacionaron con Paul siendo que él está felizmente casado y es padre del pequeño y tierno Louis, de quien secretamente estoy enamorada- Aquello ultimo provoco varias risitas, incluso Quinn sonrió de lado. –Luego se me relaciono con Jesse St. James por que nos vieron tomando un café juntos y por ultimo me relacionaron con el bombón que tengo a mi lado, siendo que solamente somos amigos, ¿Cierto, Brody?
-Es verdad. Somos solamente amigos. Yo estoy en pareja con otra persona- intervino Brody aferrándose más a la cintura de Rachel.
-Es por eso que te digo que los rumores van y vienen. Esta en uno hacerse eco de eso o no- afirmo Rachel mirando más que nada a la periodista rubia que tenía una sonrisa arrogante en el rostro. –Con respecto a Quinn te diré que lo que yo haga o deje de hacer en mi cama y entre mis sabanas es asunto mío. Si yo elijo a una mujer como mi pareja eso no tiene por qué afectar o importar a los demás, ¿Acaso yo te digo algo sobre tu vida? No. Aun así te digo que estoy orgullosa de que Quinn forme parte de mi vida, ¿En calidad de qué? Eso solo lo sabemos ella y yo. Así que si quieres decir que es mi pareja puedes hacerlo, si quieres decir que es mi mejor amiga, también puedes hacerlo. Si quieres decir que es mi enemiga, adelante, hazlo. Yo no perderé el tiempo afirmando o negando algo que no es de necesaria importancia. Mi felicidad no depende de lo que diga la sociedad, depende de la persona que tengo a mi lado y lo que una sonrisa o una mirada es capaz de hacerme sentir.
-Y así señores es como Rachel Berry demuestra que tiene carácter y yo me siento orgulloso de decir que es mi niña prodigio- intervino el señor Harper dando por finalizado aquel tema mientras la morena seguía sonriendo como si nada y bromeando con Brody.
-Y así es como Rachel Berry acaba de decir que Quinn Fabray es su pareja pero de una manera encubierta- susurro Weston en el oído de la morena riéndose mientras se tomaban las ultimas fotografías junto con Paul. –No sé tú, Johnson, pero no pude haber pedido mejor compañera que Rachie.
-¿Sabes qué, Brody?- pregunto Paul con una sonrisa encantadora. –Pienso exactamente igual que tú.
Rachel sonrió con timidez mientras ambos chicos la besaban al mismo tiempo en la mejilla haciéndola reír.
Después de eso busco la mirada de su novia y se la encontró con una sonrisa de oreja a oreja. Sabía que se sentía orgullosa de ella porque también sentía eso. No había dicho que estaban juntas como quería pero lo había dejado entrever y tal y como había dicho, ella no iba a negar ni a confirmar nada porque a la única persona a la que le debía explicación alguna, aunque la rubia le decía que no las necesitaba, era a Quinn Fabray. A nadie más.
El resto podía hacer especulaciones de ahora en adelante respecto a su relación pero al final del día solo ellas dos sabían la verdad, solo ellas dos sabían lo mucho que se amaban y lo mucho que lo harían el resto de su vida.
Hola! :)
Mmm... Solo tengo palabras de agradecimiento por todo el apoyo que me han dado en todo este tiempo, no solo con este fic, sino con el anterior también. Podría empezar a despedirme ya pero no lo hago por dos razones: La primera, aun falta el final. Y la segunda, una persona bastante especial para mi me dijo que esto no era un 'Adiós' sino un 'Hasta pronto' y sé que tiene razón... Así que no me despediré, quizás en el epilogo diga un 'hasta luego' pero mientras este en mis manos y en mi cabeza la posibilidad de seguir escribiendo historias no diré un 'adiós' en mucho tiempo... siempre y cuando la inspiración me acompañe :)
rosemarie: Fueron bien recibidas tus buenas vibras. Gracias por el apoyo! :)
Sol: Gracias a vos también por el apoyo de siempre :)
dany: Muchísimas gracias :)
Maria: /SirshaRomanoff :)
También agradezco al resto de los reviews. Saben que todos y cada uno fueron bien recibidos a lo largo de este camino :)
Hasta la próxima :)
Besos & abrazos!
