Capítulo 5: Viaje a 1981.

Kasey se encontraba en la enfermería. Hacia unas horas había llegado a su primera parada en el tiempo, Howgarts de 1981. Estaba siendo revisada ya que accidentalmente cuando había ingresado al colegio se había roto la muñeca. Madame Profey, la enfermera, le había recomendado tener cuidado porque, a pesar de haberla curado de inmediato mediante magia, todavía no estaba del todo recuperada. Ella vagamente había escuchado todo lo que le decía ya que estaba sumida en sus propios pensamientos mirando hacia otra persona que se encontraba allí mismo en la habitación. Justo enfrente de ella se encontraba un hombre alto, delgado y muy anciano, a juzgar por su pelo y barba plateados, tan largos que podría sujetarlos con el cinturón. Llevaba una túnica larga, una capa color púrpura que barría el suelo y botas con tacón alto y hebillas. Sus ojos azules eran claros, brillantes y centelleaban detrás de unas gafas de cristales de media luna. Tenía una nariz muy larga y torcida, como si se la hubiera fracturado alguna vez. Su nombre era Albus Dumbledure, el director del Colegio Hogwarts de Magia y Hechicería.

- Madame Profey, disculpe pero me gustaría hablar a solas con la Señorita...-

- Gross, Kasey Gross- completo la aludida.

- Con la Señorita. Gross, por favor- continúo el Profesor Dumbledure con una sonrisa. La bruja se retiró no sin antes murmurar unas palabras inaudibles contra el susodicho. El hombre posó su vista detenidamente en la joven observándola, Kasey sintió como si no pudiera ocultar nada frente a esos ojos azules que la miraban como si fueran Rayos X.

- Creo que no nos hemos presentado correctamente ¿Verdad Señorita. Gross?-preguntó amablemente el anciano pero sin quitar su vista de la chica -. Mi nombre es Albus Percival Wulfic Brian Dumbledure, pero por favor dígame Prof. Dumbledure o simplemente Dumbledure- se presento con una cálida sonrisa.

- Yo-yo soy Kasey Gross- se presentó la joven algo nerviosa e intimidada.

- Tengo varias preguntas para hacerte. Sinceramente no se por cual comenzar, pero supongo que debo hacer la más primordial ¿Quién eres? y no me refiero, claro está a tu nombre-

- Me temo que las respuestas a esas preguntas no están en mi poder- respondió Kasey con más confianza-. Pero creo que esta carta responderá a varias de sus preguntas- dijo extendiendo su mano hacia el Director quien miró detenidamente lo que está le ofrecía antes de aceptarla.

El Profesor Dumbledure abrió con cuidado el sobre y leyó atentamente su contenido lanzando, de vez en cuando, miradas fugaces a Kasey y, a su vez, enarcando una ceja. Cuando terminó de leer se quedó observando atentamente el sobre buscando alguna manera para encontrarle sentido a lo que había leído, aunque luego de analizar la situación decidió hacer lo más lógico según su punto de vista. Con un ágil movimiento de varita convocó un frasco que contenía un líquido transparente al cual, difícilmente, podría diferenciarse del agua.

- Creo que sabe lo que es esto, ¿Me equivoco Kasey? - preguntó haciendo referencia al frasco que tenía minuciosamente entre sus dedos-, ¿Puedo llamarla así verdad?.

- Veritaserum- contestó al instante la joven-. Y claro que me puede llamar así.-

- Veo que estas realmente bien informada-comentó dibujando una media sonrisa Dumbledure-. Según esta carta se me está permitido hacer cualquier pregunta, siempre y cuando, sea exclusivamente para comprobar que todo es cierto. ¿Estabas informada de esto?- Kasey asintió dando a entender que la respuesta era positiva - . Si bien no desconfío de usted me temo que igualmente deberé de hacerlo solo para mayor seguridad. Entonces, supongo que no queda más que tomarla, y no se preocupe-agregó- no haré más de las preguntas necesarias.

La joven cogió el frasco y temerosa bebió todo el contenido. Ambos esperaron un par de minutos para que surtiese efecto el Veritaserum.

- Veamos, comenzaré con unas simples preguntas para comprobar si surtió efecto la poción. Veamos...¿Qué te dijo Madame Profey sobre tu muñeca?-

- No le estaba prestando atención, estaba pensando y mirándole Profesor- contestó rápidamente ruborizándose la casi-morocha a lo que el anciano sonrió divertido por la situación.

- No se preocupe, no le diga nada a Poppy pero a veces ni si quiera yo le presto atención- contestó guiñándole un ojo a lo que Kasey solo pudo sonreír-. Bueno, creo que con esa respuesta no hace falta comprobar que surtió efecto- Dumbledure comenzó a dar vueltas por la enfermería antes de preguntarle lo que era realmente importante y optó por comenzar por lo más práctico.

- ¿Quién eres?-

- Mi nombre es Kasey Gross, tengo 16 años, y soy muggle-respondió hablando atropelladamente.

- Creo que con eso es suficiente. Ahora, si no te importa te haré algunas preguntas- prosiguió el anciano con una mueca indescifrable en su cara-. Según quienes escribieron está carta tu vienes del futuro ¿O me equivoco?

- No Prof., no se equivoca-

- Dime Kasey, ¿De qué año vienes?

- Del año 2015- contestó instantáneamente la joven.

- Supongo que me puede explicar ¿Cómo es que si usted viene del año 2015 esta carta-dijo señalando el sobre entre sus manos- fue enviada del año 2017?

- Es que yo también he viajado en el tiempo, pero no solamente hacia el pasado, sino también hacia el futuro- contestó esta inmediatamente.

- ¿Podría ser más específica?-

- Pues, verá...

- Y bien, primor... ¿Cuándo aceptarás salir conmigo?- volvió a repetirle a Kasey por millonésima vez un joven de veintiún años, de pelo corto color negro, de contextura delgada pero bastante musculoso y fornido, definitivamente hermoso.

En ese momento, Kasey se encontraba rodeada de varias personas en el despacho del Director Dumbledore, este estaba ubicado en una bonita y espaciosa habitación circular, llena de pequeños ruidos divertidos. Había unos cuantos instrumentos plateados sobre una mesa de una sola pata, emitiendo pequeños soplidos de humo. Las paredes estaban cubiertas por retratos de antiguos directores y directoras, los cuales dormían gentilmente en sus marcos. También había un enorme escritorio de patas como garras, y colocado en un estante tras él, estaba un desgastado y andrajoso sombrero de mago. Realmente, era muy parecido a lo que describía el libro y tal y como ella lo había imaginado.

- ¡Sirius!- le regaño una joven de ojos verde brillante y almendrados, cabello largo, poblado y rojo oscuro, realmente preciosa.

- Mi querida Lily, pensé que ya habíamos pasado la etapa de llamarnos por nuestro apellido... Digo, luego de que tu y Cornamenta se casarán, tuvieran un hijo, me nombrarán padrino de su boda y, obviamente, de mi apuesto ahijado- enumeró terminando socarronamente y con una sonrisa marca Merodeador. La joven iba a decir algo pero para suerte del joven otro lo hizo.

-Canuto...-suspiró un joven de ojos color miel, cabello entre castaño claro y grisáceo con cara de cansancio y - no sabes ni siquiera quién es y ya le estás coqueteando.

- Mi querido lunático...- suspiro negando - Creí que ya habías aprendido la lección... Nunca se debe dejar una a una chica tan hermosa - comentó alagando a la joven - sin el magnífico Sirius Black. -

- Lo siento lunático, pero, sinceramente Canuto tiene razón, - corroboró un hombre pelinegro despeinado de ojos castaño claro detrás de unas gafas, alto y delgado. - El siempre será un hombre libre, con miles de mujeres hermosas, voluptuosas...- e iba a seguir con su discurso hasta que vio la mirada fulminante que le enviaba la pelirroja.

- ¿Qué ibas a decir Potter? - preguntó claramente enojada la joven a la que habían llamado Lily.

- Nada cariño, quién se podría fijar en esas mujerzuelas, esas zorras, nadie se compara contigo mi amor - respondió el aludido.

- Si que te tienen domado James - se carcajeó Sirius secundado por todos en la sala menos el aludido y su esposa.

- ¿Por casualidad no saben para que nos citó aquí el Profesor Dumbledore? - Cuestionó una mujer de cabello negro, cara redonda y bondadosa.

- No nos han dicho Alice, pero estoy segura de que esta chica tiene algo que ver con todo esto - respondió Sirius.

- Disculpen, pero estoy aquí, y los escucho - dijo Kasey haciendo notar su presencia.

- Oh, querida, estoy segura de que lo sienten mucho, disculpa su falta de modales - argumentó Lily, sonriendo a modo de disculpas.

-No se preocupe Señora Potter...

-Llámame Lily, por favor -pidió amablemente la pelirroja.

-... Lily-esbozó una sonrisa la joven.-Pero yo si sé para que les citó el Profesor Dumbledore aquí...

-¿Y por qué nos citó? -Preguntó Remus curioso a la joven.

-Pues... -comenzó a decir Kasey, pero fue interrumpida por el mismísimo Dumbledore que entraba en esos momentos a su despacho.

-Perdonen por la demora, pero he tenido que pasar antes por unos lugares, ¿en qué estábamos? -Inquirió el anciano acomodando sus anteojos en forma de media luna.

-Pues Kasey nos estaba por explicar el por qué nos había llamado a todos nosotros...

-Entiendo. Supongo que ya se presentaron, entonces -interrogó con la mirada a las personas en la sala.

-Si, Profesor -respondió un hombre de cabello negro.

-Perfecto entonces Señor Longbottom, simplemente perfecto... -sonrió sentándose en la silla detrás de su escritorio. Con un movimiento de varitas hizo que apareciesen sillas para las siete personas que se encontraban en su despacho.- Siéntense, por favor -pidió amablemente con una pequeña sonrisa traviesa asomada por sus labios, como si supiera algo que nadie más en la sala sabía, ni siquiera la propia Kasey. Esperó hasta que todos estuvieron sentados en sus asientos y que el silencio reinara por un par de minutos para hablar.- Verán... Me ha llegado una carta, lo que realmente debo aceptar, me sorprende... hizo una pausa en la que Sirius aprovechó para hablar.

-¿Y por qué se supone que debe de sorprendernos que usted reciba una carta?

-¡Sirius! -Regañó Remus.- No seas irrespetuoso.

-De hecho, Señor Lupin, debo de aceptar que el Señor Black tiene un punto..

-¡Ves! ¡Hasta él me da una razón! Después de todo, además de sexy soy inteligente -alegó sonriendo de lado.

-Si, claro -ironizó Lily.

-En fin, a lo que veníamos -decidió interceder el Profesor, después de todo, sabía que si comenzaba una discusión no terminarían a tiempo, y tenía que hablar de varias cosas.- Esta carta, me sorprendió, porque venía del futuro...

-¿Del futuro? -Preguntó Remus antes que nadie, frunciendo el entrecejo al igual que la pelirroja. A todo en la habitación, menos a Kasey y Dumbledore, se les hacía completamente inexplicable. ¿Cómo podía llegar una carta del futuro si los viajes en el tiempo eran imposibles? Sí, eran magos, pero no por eso significaba que pudieran hacer todo.- Pero eso es imposible, completamente imposible.

-¡Exacto! -Agregó Lily.- Si bien los giratiempos pueden retroceder un par de horas en el tiempo no hay forma de viajar al pasado. ¡Es simplemente imposible! -Sus amigos, en la sala, estaban completamente de acuerdo con lo dicho por la pelirroja, eso era imposible.

-Son magos ¿No? Todo es posible con eso -dijo Kasey encogiéndose de hombros.

-Yo les explicaré-dijo Dumbledore, antes de que comenzara una discusión.- En esta carta, de unos... Bastantes años en el futuro... Me explicaron que ciertas personas tendrían que viajar al futuro...

-Recibir una carta del futuro es inaudito, viajar al futuro aún más -declaró Remus.

-Mi querido Remus...-Sonrió serenamente el anciano.- Nada es imposible si así lo crees... Además, he comprobado todo, y es cierto.

-¿Y cómo? Si se puede saber, Señor. Son tiempos oscuros, cualquier mortífago podría haberlo ideado, o hacerle creer eso. -Inquirió un serio James.

-Me encargado yo mismo de comprobar que eso no es cierto. He recurrido a los mejores magos que conozco para comprobarlo.

-Disculpe que lo diga Profesor, sabe que le tengo la mayor estima -dijo Frank Longbottom.- Pero usted mismo lo ha dicho, nadie es infalible.

-Lo sé, créeme que lo sé Frank -dijo con paciencia, esbozando una sonrisa.- Pero confíe, solo por esta vez... Y la manera de comprobar que es cierto... -Alegó mirando a James.- Eso, creo que puede explicarlo la Señorita Gross-Sonrió volteándola a verla.- ¿Nos concedería el honor?

-De acuerdo... -Dijo un tanto nerviosa.- Pues... ¿Por dónde empezar?

-Pues por el principio ¿No es obvio? -Lily le pegó en la nuca, mirándole mal.- ¡Ay! ¡Pelirroja! ¡Eso duele!

-¿No me digas? -Ironizó.- Ese era el objetivo -rodó los ojos para luego volver su vista a la pelinegra con una leve sonrisa.- Sigue querida.

-Pues, como todos saben, mi nombre es Kasey Gross... Y pues, para empezar, tengo 16 años, realmente, no 18, como aparento. Esto es posible debido a un hechizo, no sé el nombre, así que no pregunten, simplemente es así. Y pues, donde tengo 16 años... Es en el año 2015, provengo del futuro.

Las reacciones no se hicieron esperar...


Hola!

Primero y principal, se que ha pasado más de un año desde la última vez en que actualicé, lo siento, no tengo escusa. ¿Qué pasó? Simple, la inspiración no me venía, comencé a dejar de escribir y hace cosa de una semana comencé a pensar en continuar la historia. Se que no es una escusa, lo sé, y también que prometí que a pesar de todo no dejaría de escribir la historia. No sé si la dejaré algún día, pero de momento la seguiré. No pondré fecha ni diré cuando pueda llegar a actualizar porque sinceramente hoy seguí el capítulo y lo terminé. Este capítulo lo había comenzado hace más de un año, y ni siquiera lo había seguido. Un año es mucho tiempo, lo sé, espero que puedan perdonarme y que sigan allí. Y si no, pues lo acepto, nada justifica el hecho de que dejara escribir.

Respecto al capítulo, iba a continuarlo, no iba a cortalo ahí, pero luego pensé que sería un buen modo de terminar el capítulo. No me odien por dejarlo en suspenso, de todos modos espero que les haya gustado el capítulo.

El capítulo 6 no lo comencé siquiera, así que no lo esperen hasta el año que viene. Hablando de eso, dado que no creo publicarles hasta entonces... ¡FELIZ NAVIDAD Y PRÓSPERO AÑO NUEVO!

Como verán he cambiado mi nombre también, ahora pasaré a llamarme " Little-Secret.M.G. " ¿Razones? Quería cambiar el nombre, simplemente eso.

Como siempre estoy abierta a lo que sea, siempre y cuando sean críticas constructivas.

Atte: Little-Secret.M.G.