Disclaimer: Los personjes de Hana Yori Dango pertenecen a Yoko Kamio y demas asociados.

A Rose by Any Other Name

By Ishtar_Moon

Capitulo 8. Preludio

Senti mi cabeza later estrepitosamente. Estaba encaramada en el buro de las oficinistas de H&D Attorney con el telefono de la recepcion pegado de la oreja y un frio calandome la espalda. Que iba a decir? Que podia decir yo que pudiese de alguna forma arreglar algo que no tenia ni pies ni cabeza?

"Bueno? Te mordio la lengua el raton?" Le escuche burlon en el telefono. "Que es esa proposicion mas interesante que tienes que ofrecerme?"

"Disculpa, la recepcion no es muy buena." Menti rodando por el buro y callendo en cuclillas al suelo. Por lo menos ahora estaba fuera de la vista de cualquiera que pasara por el lobby. Las recepcionistas se acurrucaron a mi lado tratando de escuchar la conversacion, una de ellas habia apagado el radio para evitar el eco.

"En estos momentos esta ocurriendo un desalojo en la perfectura de Meguro. La edificacion era refugio de mascotas abandonadas y necesitamos voluntarios que esten dispuesto a cuidarlos hasta que podamos asegurar un mejor local para ellos."

"Eso suena muy bonito, pero tu informacion es muy vaga. Por ejemplo donde exactamente en Meguro esta ocurriendo este desalojo?"

Me mordi el labio. Dar detalles del evento pondria en riesgo la integridad de la firma y el negocio que se estaba implantando en estos momentos. Ya no estaba tan segura de mi decision de boycotear la llamada.

"Sera que te estas refiriendo al almacen que en estos momentos esta saliendo por television? Ese el cual en estos momentos tienen un cordon de personas y a la policia involucrada?"

"Es el mismo." Acenti porque ya era noticia del dia. Maldije por lo bajo. "En estos momentos la situacion esta siendo controlada." Menti otra vez, esperando que fuese verdad. "La compañia demoledora esta dispuesta a esperar una hora mientras los animales son evacuados a un lugar seguro. Necesitamos voluntarios que esten dispuestos a tenerlos en casa hasta que un nuevo hogar se pueda encontrar. h

"Dime, cual es tu nombre y cual es tu posicion en este incidente?" Aprete el puente de mi nariz con algo de enojo. Jumpei-sama no tenia intenciones de cooperar, lo podia escuchar en su voz. Era locutor de radio, y queria una mejor historia de la que yo le estaba dando. "Mi nombre es Tsukushi Makino, soy estudiante de leyes y amiga cercana de Sayako-san la que mantenia el albergue. Sayako-san dedica su tiempo libre a rescatar animales abandonados y maltratados. Sea cual sea la situacion en estos momentos, la causa que ella defiende es justa. Solo pido cooperacion del que tenga los medios."

"Entonces como estudiante de leyes denuncias esta demolicion como injusta. Verdad, Makino-san?"

"No condeno la demolicion, Jumpei-sama. El local va a ser renovado en un centro que va a traer prosperidad y trabajo para la comunidad cercana. Sayako-san estaba conciente de eso."

"Entonces es culpa de Sayako-san por estar en el lugar incorrecto, Makino-san. No creo que los demas deban involucrarce, especialmente cuando no ganan nada." "A menos, por supuesto que tu tengas alguna oferta para ellos, como supuestamente la tenias para mi."

Estaba perdiendo tiempo con Jumpei. Ya habia pasado 20 minutos de conversacion y no obtenia ninguna aprovacion de que el fuese a mencionar algo a los seguidores del programa despues de la musica.

"Jumpei-san, le agradesco su tiempo, y me disculpo si mi proposicion no fue interesante para usted. Disfrute su tarde promocionando anguilas." Y colgue para la desdicha de las recepcionistas que intentaban tomar el telefono. Me incorpore y medi las opciones que tenia. Tal vez hubiese sido mas eficaz haber ido directamente a Meguro en vez de intentar ahorrar tiempo haciendo algun tipo de anuncio en la radio. Pero Jumpei tenia razon. No era su problema, ni siquiera era el problema de los oyentes. Me despedi de las muchachas disculpandome por mi rudeza y sali del edificio. Tenia un tren que tomar hacia Meguro. Volvi a marcar el telefono de Sayako-san esperando que no hubiese terminado en el hospital despues de chocar el auto. Solo obtuve el correo de voz.

II

Llegue al lugar sin contratiempos. Me encontre un reportero de un canal local grabando la escena. Los trabajadores de la compañia de demolicion se habian bajado de las maquinas y parecian esperar ordenes de otro que gritaba en un celular. Realmente no eran 15 personas haciendo un cordon, eran al menos cinco, entre ellos una anciana que deveria estar en casa regañando a sus nietos. Me acerque al grupo primero.

"Donde esta Sayako-san?" Le pregunte a un gordito que parecia sofocado del calor.

"Quien es Sayako?" Perpleja le hice la pregunta al resto de los "defensores" y ninguno sabia siquiera quien era Sayako. Ellos solo estaban en contra de las demoliciones y para salir en television. Tenia muchisimas ganas de repartir patadas a cada uno de ellos, pero aun me quedaba la abuelita por preguntar.

"Abuela, que hace usted acostada en el piso?" Le pregunte agachandome a su altura.

"Tu no eres nieta mia!" Me dijo la señora con alarma. Luego se incorporo para verme mejor detras de unos espejuelos sucios. "O si?"

"Abuela, usted sabe porque esta aqui tirada en el piso ensuciando su kimono tan lindo?"

La señora se levanto agil como un ave y me dedico una mirada de gallina. "Estoy cuidando el fuerte para cuando Sayako-chan regrese del hospital."

Sonrei, porque no me quedaba mas remedio. "Muchas gracias abuela, no se preocupe, yo estoy aqui para ocuparme de este malentendido. Vaya a casa, Sayako esta bien." "Y ustedes tambien!" Vocifere a los otros. "Vayan a casa y ayuden a sus padres." El grupo se escurrio como una banda de muchachos malcriados, pero la abuela me clavo su dedo huesudo en una costilla sin vacilar.

"De aqui no me muevo hasta que Sayako-chan regrese, oyo?" Sonrei, porque a penas me llegaba a la barbilla, pero tenia un fuego en los ojos imposible de dominar.

"Muy bien abuela, cuento con usted para mantener el orden."

"Yo no soy tu abuela!" Me aclaro con un bastonazo por la pantorrilla que esquive por un pelo. Mi proxima meta era el jefe de la demolicion.

El jefe tendria alrededor de unos cuarenta años de edad. Vestia el uniforme de la compañia y hacia gestos con las manos mientras hablaba en un celular. Me vio mientras me acercaba, y lo senti medirme con la vista. Endereze la espalda desafiante, si se ponia terco se lo introducia a la abuela para que lo ablandace a base de bastonazos.

"No importa, ya esta aqui. Ok, adios." Le escuche decir antes de acabar la conversacion y guardar el telefono en el bolsillo de su camisa.

"Takanara Kenji, para asistirle." Se introdujo extendiendome la mano como un extranjero. Sin vacilar la tome y la aprete fuerte.

"Makino Tsukushi." Me presente.

"Veo que ya logro entrar en razon a ese grupo revoltoso." "Me dijeron que era bueno en negociaciones, sin que se ofenda, crei que usted era un hombre." Le mire de reojo tratando de no enojarme. A mi mente llego el panfleto que Chu Hong-san habia dejado en el sobre con mi pago de la quincena. Estaba segura que Takanara-san me estaba confundiendo con alguna otra persona enviada para arreglar el asunto; en nada tenia que ver mi figura plana.

"Me explica usted que fue lo que paso con Sayako-san?" Takanara enrojecio hasta las punta de las orejas y bajo la vista.

"Fue un error realmente. La señora me pidio amablemente que esperara unos minutos para ver si podia sacar algunos animalitos que estaba cuidando en el almacen. Yo naci en el campo y me crie entre animales, no soy incensible. Yo tambien tengo mascotas en casa. Son la adoracion de mi hija." Takanara urgo en su bolsillo y me enseño una foto de una adolescente abrazando un perrito que tenia cara de raton. "Es un chihuahua, lo trajimos de California, se llama Quesadilla." Viendo que no me hacia mucha gracia desviarme del tema, dio una tosecita y continuo. " Pues Sayako-san me pide un momento para hablar con unas amistades suyas que a lo mejor le pueden ayudar en albergar a los animales cuando apreto el acelerador en error y choco contra el camion para recoger escombros." Los dos miramos dicho camion que no tenia ni un arañazo del golpe. "Le pedi a uno de mis trabajadores que la llevara al hospital para que la chequearan."

No me extrañaba la historia. "Muy bien, gracias por esa informacion. Ahora solo hace falta ver donde vamos a trasladar a los animales para que puedan continuar con el trabajo."

"Tsukushi! Tsukushi!" Escuche a mis espaldas, al voltearme vi a Yuki trastabillar entre escombros hacia mi. Traia una cesta enorme en sus manos y el delantal que usaba en el restaurante todavia puesto.

"Yuki?" Pregunte anonada mientras recibia su abrazo y me plantaba la canasta inmensa en las manos. Luego la vi dirigir a unas cinco muchachas y al hijo de la dueña del restaurante hacia un lugar debajo de la sombra de un arbol donde planto una mesa plegable y una pancarta enorme que leia: Hana Yori Dango Specials: dulces de donacion.

"Tsukushi, traeme la canasta por favor." Aun en trance lleve la canasta que deduje eran los dulces de donacion y se los lleve hacia la mesa. Yuki saco unas cestas cargada de chucherias que lucian deliciosas y con motivos de Halloween y las acomodo sobre la mesa. El reportero de la television intrigado se acerco a la mesa a preguntar la razon de Yuki para aparecerce de la nada cargada de dulces.

"Estos dulces fueron hechos exclusivamente para los voluntarios dispuesto a brindar un hogar temporal a los animalitos rescatados. Son un agradecimiento a estas personas. Los que esten dispuestos pueden llegar a esta mesa, darnos su nombre, direccion, numero de identificacion y telefono donde van a llevar a su mascota adoptiva. Como regalo se llevan una cesta de dulces. La dulceria Hana Yori Dango va a donar las ganancias para alquilar un local donde las mascotas rescatadas puedan vivir sin problemas hasta que sean adoptadas."

Yo estaba aturdida. Jumpei dijo algo por radio que inspiro a Yuki a correr en mi ayuda?

"Tsukushi!" Me ordeno. "Trae a los animalitos aca, para que no esten en peligro." Con la ayuda del equipo de demolicion sacamos las jaulas donde vivian los animales y las acomodamos bajo la sombra del arbol. Un vecino trajo agua y comida para ellos, y muy pronto una hilera de personas llegaron para adoptar a una mascota temporalmente. Yuki repartia dulces, yo anotaba nombre y direcciones, y las muchachas ayudaban con los animales.

Al final de la tarde todos los animales estaban a salvo y el edificio habia sido demolido. Me parecia una situacion de pelicula. Solamente quedabamos Yuki y yo bajo el arbol. La abuela se habia ido con su nieta de verdad hacia unas horas antes. Yuki lucia desafiante, y de vez en cuando murmuraba frases como : "Se lo merece." "Chanchullero." "Poco hombre." "No voy a escuchar su programa nunca mas!"

Escondi la cabeza entre los brazos,y sonrei. Por lo visto Jumpei-sama se habia dado gusto burlandoce de mi en la radio, lo suficiente como para que Yuki saltara al rescate. "Gracias, eres la mejor." Le dije dandole un empujoncito. Yuki me miro y me paso un pastel de queso. Lo corte a la mitad para compartirlo. "Tienes una plaza en la reposteria que me brindes? No tengo trabajo."

"Ni lo sueñes, eres horrible cocinando." Me rei bajito. "Pero si estas aburrida puedes pasar ayudarme con el inventario."

"Trato hecho." Le dije. Chocamos los puños como lo haciamos desde pequeñas. "Vamos a casa, todavia tengo que pasar por la oficina a recoger mis cosas."

"Ay Dios! Yo tengo el buffet de un evento que planear todavia!" Nos apresuramos las dos hacia la estacion de trenes. Yuki se despidio de mi en la plataforma y se fue con toda su tropa pisandole los talones. Senti un orgullo inmenso por ella.

Mire el reloj digital en la pared de la estacion. Eran las 6:30 pm. La oficina ya estaria cerrada al publico. Era mejor asi. De esa forma no tendria que ver a nadie mientras recogia mis pertenencias. El tren llego justo a tiempo. Crei que me iba a sentir decepcionada que apenas dure un par de semanas en el trabajo, pero no era asi. Habian otras oportunidades para mi. De eso estaba segura.

III

Aparentemente el personal de la oficina era bastante generoso, a juzgar por la completa ausencia de mi estadia en el lugar. Mi escritorio habia desaparecido, al igual que la centenaria maquina de escribir y hasta la cesta plastica donde me acumulaban el trabajo. No tenian que esforzarce tanto, pense un tanto cinica y rebusque esperando encontrar mis cosas en la basura. Por suerte estaban en la gaveta debajo del fregadero, junto con el repelente de cucarachas. Que encantador! Sin mucho preambulo saque la bolsa, verifique que todo estaba en orden y sali con la cabeza en alto como si tuviese una audiencia. Al pasar por la recepcion el telefono comenzo a timbrar. No era mi trabajo responderlo asi que segui caminando hasta llegar al elevador y decender al lobby. Extrañamente el telefono del lobby comenzo a timbrar. La contestadora lo tomo, y escuche una voz : "Tsukushi Makino...tome el teleono por favor." Sorprendida entretuve la idea de salir del edificio. "Tsukushi Makino tome el telefono y no piense en salir del edificio." Los pelos de la espalda se me erizaron como puas y temblorosa tome el telefono.

"Hello?"

"Por favor suba al piso 10, a la suite 3. Necesito hablar con usted."

Sin vacilar tome el elevador y presione el 10. Me acorde de como la señorita Smith me dijo que nunca visitaria ese piso; a pesar de la ironia no queria subir bajo las circustancias. El ascenso fue el mas largo que pudiese achacar a mi corta existencia, pero respire profundo, me encuadre y cuando las puertas del elevador se abrieron pise certera la magnifica alfombra y localize la suite 3 sin quedarme mucho tiempo admirando la esquicitez del lugar.

La puerta estaba entreabierta y luz corria por el pasillo. "Come in." Escuche ordenarme. Las orejas se me encendieron espontaneamente. Preferiria hablar en japones, mi ingles era terrible, eso sin contar que los extranjeros tambien me ponian algo nerviosa, no porque los rechazara, pero por que nunca sabia como comportarme con ellos.

Me disculpe al abrir la puerta y entre a la oficina que me parecio bastante minimalista en su decoracion.

"Take a seat, please."

"Tanks." Murmure para que ni me oyera el acento y eleji la silla mas lejana y cerca de la puerta que encontre.

"Tsukushi Makino, 21 years old, enrolled at Eitoku University, majoring in Law." Trague en seco. Hablaba despacio, no se si para mi beneficio o porque se burlaba de mi; no podia verlo de espaldas a mi como estaba sentado.

"Yes. Da is mi." Dije

"Tu acento es horrible." Me dijo en perfecto japones y se viro hacia mi. Era el joven del ascensor, y el mismo joven que horas antes me habia dado una hora de gracia para que resolviera el problema.

"Sabes que estas despedida, verdad? No fue tu culpa realmente, el trabajo lo tenia que haber hecho el asistente que te entrego el paquete, pero aun asi se fue de proporcion sin necesidad alguna."

"Yo especificamente indique en el reporte que el almacen estaba en uso por un conocido del dueño." Reboque con firmeza.

"Pero eso no aparece aqui." Dijo el mostrandome el reporte pasado a computadora por el asistente. "Asegurate de hacer copias siempre de lo que haces y no trates de hacer lo que no te corresponde eso te evitara dolores de cabeza." Se sonrio con picardia y me hirvio la sangre su actitud.

"Sus sugerencias han sido notadas, ahora si me permite tengo otros compromisos que atender." Llamar a mi trabajo de limpieza un compromiso sonaba high class. Orgullosa me levante y camine hacia la puerta.

"Si te refires a tu trabajo de limpieza no te preocupes fuistes despedida tambien." Gire en mis talones incredula.

"Yo me tome la atribucion de pedirles que te despidieran." Me dijo sonriente acomodando los papeles en su buro en una cesta.

"Con que derecho!" Temble de ira.

"Con el derecho que me da ser tu empleador. No quiero que te distraigas trabajando para otra gente. Te voy a pagar suficiente como para que puedas pagar la matricula de tu hermano a la escuela y vivir bien."

A zancadas llegue a su buro y lo agarre del cuello de la camisa. "Eso se llama asalto sexual sabes?" Me dijo sonriendo sin importarle mi gesto.

"Y lo suyo es acoso." Espete. Su rostro endurecio y lo solte pero no me aleje acobardada.

"Pienso que lo que hicieron fue injusto, si te hubieses marchado llorando, o hubieses pedido perdon no le daria ni la mas minima importancia; pero no lo hiciste y de cierta forma resolviste el problema. Hasta el cliente se enternecio con la historia y dedico un piso de su edificio para un daycare de mascotas."

Anonada recibi la informacion.

"Estas contratada a partir de mañana te quiero aqui temprano lista para trabajar bajo mis ordenes. Entendido?"

"Hai."

"Oh, mi nombre es Hanazawa Rui, por si no has hecho tu tarea todavia."Se levanto victorioso, me dio una palmadita en el hombro y salio silbando una cancioncita. "Good night Makino-san." Le escuche decir a lo lejos.

Creo que las piernas se me aflojaron y cai en la silla otra vez. De veras, era en serio? Cuando mi vida se convirtio en una telenovela?

"Si este pichon de rico me esta tomando el pelo, va a tronar en esta oficina!"

AN: Gracias por su apoyo, y les agradesco tambien su paciencia. Como siempre sus comentarios son bienvenidos.