Bueno, bueno, aquí otro capítulo. No sé cuanto tardaré en subir el siguiente (me he enganchado a un juego que vicia bastante), pero intentaré que sea algo más largo que este. Simplemente diré que, a partir de los sucesos de este habrán algunos cambios en la historia (no serán muy drásticos, pero algo habrá).
Bien, empezemos a responder a los reviews. A todos aquellos que tengan miedo de comentar decirles que se animen (o eso o sino no me cuadraría que tuviera tan pocos lectores).
Zarkan: No te pienses, a partir de aquí ya no será tan cabezota, después de todo ahora puede que le considere enemigo. Todo esto está por ver aún.
Dark Mare Dragon: Pues sí, ya está la parejita formada. De hecho, creo que, románticamente hablando, la historia se centrará en estos dos personajes (puede que incluya alguna otra, pero soy mal dado cara al romance). Y Dumbledore creo que ya sabe que no podrá controlar a Drake.
Y tienes razón lo de Ron. Es más, desde mi punto de vista, Drake me parece más santo que él (y eso que lo pinto con un carácter bastante… peliagudo).
Draon-mll: Gracias por el comentario. Puede que coloque alguna más, pero aún está todo por ver.
Cap. 6: El primero a la causa.
-¡CRUCIO! –gritaba una figura con calva, sin nariz y ojos rojos. Estaba bastante enfadado debido al fracaso del ataque en Liverpool -¡Cuatrocientos Mortífagos, cincuenta vampiros, cincuenta licántropos, diez gigantes cien dementores y habéis fracasado en vuestra misión!
-¡AAAAAAAAAAAAAAAHHH! –Gritaban los Mortífagos que en ese momento estaban siendo torturados -¡ES…! ¡ES IMPOSIBLE DERROTARLES!
-¿CÓMO QUE IMPOSIBLE? –Rugió Voldemort, ya fuera de sus casillas -¡PASA QUE SOIS TAN IDIOTAS QUE OS DEJÁIS DERROTAR POR DOS TIPARRACOS! ¡CRUCIO!
Y es que estaba realmente cabreado por culpa de Drake y su chica.
-¡AAAAAAAAAAARRRRGHHH! –Gritaron los Mortífagos -¡La… la chica es una fuerte adversaria! Y por no hablar del idiota de Jacobsen, ¡no hay maldición que le afecte! Todas le atraviesan sin hacerle ni cosquillas.
-¡MENTIRA! ¡HELL IN LIF!
-¡! –Los Mortífagos continuaron gritando mientras notaban como si todos los huesos se les fueran rompiendo con un intenso dolor. Tras un minuto, uno de ellos cayó inconsciente y una espuma blanca empezaba a salirle de la boca, provocando que el heredero de Slytherin desenvainara su espada y se la clavara en el cuello matándole instantáneamente.
-Quiero que me consigáis las cabezas de Jacobsen y su chica –ordenó con un tono que destilaba odio –y si fracasáis, rezad para que sean ellos quien os maten.
Mientras, en Middlesbrough, podíamos ver a nuestros héroes dándose el placer de empezar la comida unas horas antes de lo habitual. Sin duda, la batalla les había abierto bastante el apetito.
-Me parece que Voldy está MUY jodido después de la humillación de hoy –comentó Drake con una sonrisa en la cara. Después de todo, ellos dos se habían bastado para acabar con la mayoría de los Mortífagos. Brunilda rió por el comentario de su novio.
-Lo mismo creo, cariño –respondió la chica –además de que te has hecho más poderoso.
-¿Qué quieres decir? –preguntó el pelirrojo extrañado.
-Ya dominas la luz –respondió la rubia –felicidades por eso.
-Gracias –respondió Drake –he de confesarte que no lo hubiera logrado sin ti.
El pelirrojo cerró sus ojos y, tras abrazarse a la chica, la besó en los labios. Estuvieron jugando con sus lenguas durante unos minutos mientras el chico recorría la espalda de la rubia con su mano derecha. Brunilda hacía lo mismo con la fornida espalda del pelirrojo, cuyos pelos parecían erizarse ante el contacto. Al cabo de unos minutos pararon debido a la falta de aire de ambos.
-No me cansaré de repetirlo –respondió Brunilda –pero es que besas fantásticamente.
-Gracias, y lo mismo digo, mi ángel –respondió Drake.
Ya por las cinco de la tarde habían decidido salir a pasear un rato, esta vez en Manchester. Era una ciudad bastante grande y, si bien no era como Londres, no tenía nada que envidiar a la capital. Habían ido a ver un partido del United, que había ganado al Wigan por 3 a 0. Y es que aunque no lo pareciera, Brunilda era una seguidora del fútbol, su equipo favorito de su país natal (Noruega) era el Rosenborg, campeón de la última edición. Si bien a Drake le gustaba un poco el fútbol (su equipo favorito a nivel inglés era el Manchester U. y a nivel internacional era seguidor del F.C. Barcelona), el pelirrojo prefería el balonmano, siendo su equipo favorito el IR Reikiavik, de Islandia, si bien a nivel internacional dudaba entre la sección de balonmano del Barça y el B.M. Ciudad Real. Ahora mismo se encontraban sentados en un banco mirando cómo se ponía el sol. Era una vista realmente maravillosa, ideal para una velada romántica.
-Esta puesta es realmente preciosa –susurró Brunilda.
-No tanto como alguien que está contemplándola conmigo justo ahora –respondió el pelirrojo mientras le ordenaba el pelo detrás de la oreja izquierda con su mano –y que nadie podrá separarnos.
Dicho esto, empezaron a besarse con pasión mientras se abrazaban suavemente y con cariño.
-Ejem, no sabía que fueras tan romántico, Drake –dijo una voz.
El pelirrojo reaccionó rápidamente y se giró con un revólver en su mano. Delante de él había un hombre pelirrojo con una tonalidad más clara que la suya y más corto. El hombre era un poco más bajo y grueso que él, y vestía con una chaqueta de cuero que le llegaba hasta las rodillas, una camiseta negra y unos pantalones de piel de dragón del mismo color, y llevaba un tridente un poco más largo que su bastón en su espalda.
-¿Quién eres? –preguntó Drake, aún apuntándole con el revólver.
-Me llamo Charlie. Charlie Weasley –respondió el pelirrojo.
-¿Qué es lo que quieres?
-Quisiera aliarme a ti.
-No necesitamos aliados –respondió Drake con un tono vanidoso. El chico sabía que el pelirrojo decía la verdad (Legeremancia), pero consideraba que no necesitaba ayuda.
-Drake, por favor –dijo Brunilda.
-Pero Brunilda… -replicó el pelirrojo.
-Basta. Ten en cuenta que, por muy fuertes que seamos, no podremos acabar con todo el imperio de Voldemort nosotros solos. Tarde o temprano tendremos que buscar aliados.
-Vale –respondió el pelirrojo –pero primero quisiera comprobar tu nivel –dijo el pelirrojo mientras guardaba el revólver y desenvainaba su varita, la cual casi nunca utilizaba.
-Te demostraré de que soy capaz –respondió el otro pelirrojo mientras desenvainaba la suya.
-Nada de maldiciones mortales o que causen daños irreversibles –anunció Brunilda -1, 2… ¡TRES!
-¡Crastmin! –gritó Charlie
-¡Contundum! –respondió Drake
Dos rayos chocaron en el aire, amarillo el de Charlie y blanco el de Drake.
-¡Bombarda!
-¡Protego, incarcerous!
-¡Glacius, depulso, desmaius!
-¡Deflecto!
Una avalancha de rayos iba de un lado a otro, mientras ambos se protegían y atacaban con fuerza.
-¡Repelio!
Drake salió despedido hacia atrás. Y es que su técnica de cuerpo oscuro no le protegía de hechizos que afectaran a su movimiento como repelio o depulso. Dio una voltereta en el aire y cayó bien.
-¿Esto es todo lo que puedes hacer? -¡Averno!
Un rayo de color ámbar salió de su varita dirigiéndose hacia Charlie.
-¡Black wall! –un escudo negro protegió al otro pelirrojo devolviendo el ataque a Drake, el cual lo recibió absorbiéndolo con la oscuridad -¿Pero qué…?
-¡No te distraigas en un duelo, Contundum! –un rayo blanco golpeó a Charlie en la cara.
-¡Ugh! –gritó el pelirrojo, el cual se dirigió hacia Drake para deslizarse por el suelo y golpearle en la espinilla con el pie tirándolo al suelo. Se levantaron y, entonces, el más joven de los dos pelirrojos le propinó al otro una patada en el muslo a la vez que recibía un puñetazo en el estómago.
-¡Ugh! Pegas fuerte, Charlie –dijo Drake mientras se llevaba una mano al estómago.
-Lo mismo digo, Drake –respondió el aludido mientras lanzaba una bola de fuego al pelirrojo, el cual se limitó a esquivarla para contraatacar con un rayo blanco que no golpeó a su objetivo por micras.
-¡Prueba esto! ¡Rayo ardiente! –gritó Weasley mientras un rayo de llamas se dirigía hacia Drake.
-¡Llama rotora! –una espiral de fuego cruzó el espacio que había entre el rayo y su objetivo impactando ambos en el medio con una explosión. Charlie cruzó las llamas para propinarle un puñetazo a Drake en la cara, el cual se apoyó en el suelo y levantó a su atacante con una fuerte patada en el estómago. Rectificaron sus posturas para caer de pie.
-Veamos cómo te desenvuelves con ese tridente –respondió Drake mientras cogía su bastón. Charlie hizo lo mismo en su tridente y empezaron a correr hacia el otro para atacarse, chocando sus ataques en el aire. Drake deslizó su vara por el asta del arma de su enemigo para intentar golpearle con ella pero su rival saltó hacia atrás esquivando el golpe y lanzó un ataque vertical con el tridente, obligando a Drake a defenderse con su arma. Entonces, Drake apartó el tridente con un giro de sus brazos y golpeó de revés la cara de su enemigo con el bastón.
-¡Argh! –gritó el pelirrojo al recibir el golpe, respondiendo con una estocada de su arma que Drake esquivó para propinarle una patada en el mentón y lanzarle un golpe horizontal, pero logró reaccionar a tiempo para interponer el tridente en la trayectoria del golpe.
-Pude haberte matado una vez –respondió el pelirrojo mientras se defendía de un contraataque del otro pelirrojo, el cual, después, le rozó la mejilla con su arma.
-Lo mismo digo –replicó mientras le propinaba a Drake una patada en el pecho haciéndolo retroceder varios metros. Charlie se dispuso a atacar horizontalmente con el tridente, pero Drake se tumbó al suelo y le cogió del tobillo para desequilibrarlo y tumbarlo al suelo.
-¡Uaaaah! –gritó Charlie mientras se caía hacia el suelo desequilibrado por la acción de Drake, que le había pillado por sorpresa. El pelirrojo se levantó y cogió su bastón y atacó verticalmente a Charlie con él, pero el otro pelirrojo logró esquivar el golpe y coger su tridente. Hizo un remolino con la vara sin efecto debido al tridente, y golpeó verticalmente, pero Charlie, con una estocada de su tridente, logró atrapar el bastón y lo desarmó con un giro de muñeca.
-¡Puño aéreo! –gritó Jacobsen dando un puñetazo en el aire. Charlie notó como si hubiera recibido un puñetazo en el estómago y soltó el tridente cayendo al suelo. Drake se apresuró a coger el arma y apuntó con ella al cuello de su rival.
-Eres fuerte, pero todavía te queda bastante que aprender –reconoció el que estaba de pie. Dejó el tridente al lado de su propietario y le ofreció la mano. Charlie la aceptó y se levantó.
-Tienes razón. Pero por cierto, ¿Qué técnica era esa del "puño aéreo?
-Magia marcial –respondió el pelirrojo –una magia oriental que mezcla las artes marciales con la magia –explicó ante la cara extrañada del otro pelirrojo –bueno, ten este papel. Léelo y luego quémalo.
Charlie así lo hizo.
Bien, capítulo terminado. Más que nada en este quería hacerle entender a Jacobsen de que necesitaría algún aliado si quería tener éxito en su cruzada anti-Voldemort (Dumbledore es un caso aparte). Y puede que Charlie no sea el único aliado, al igual de que puede que haya gente que cambie de bando. Aún está todo por ver.
