Bien, por fin vuelvo a subir. Sé que llevo tiempo sin subir (unas dos semanas, creo), pero no puedo estar como a los inicios que me sacaba capítulos como churros. De momento he diseñado a algunos personajes futuros, pero todavía me faltan y, sinceramente, no se dibujar personajes femeninos.

Ahora a los reviews.

-Zarkan: Lamento decepcionarte, pero no va a ser así. He colocado algunos casos puntuales, pero he de recalcar que, de la Orden, era Remus quien estaba más "apegado" a Harry… además de alguna relación con Tonks. Además, muchos miembros de la Orden han muerto o se han pasado al bando de Voldy (si bien no serán importantes en el desarrollo de la historia).

-Draon mll: Ah, sí, he leído ese fic, en potterfics. Al principio era demasiado "idealista", pero afortunadamente ha tomado un tomo más oscuro alrededor de Harry… lamento haber tardado tanto en mi actu, pero ahora no tengo tanto tiempo y me falla un poco a la hora de plasmar la idea en el "papel".

-Sirius312: Tú lo has dicho, hay demasiado pocas historias de este tipo. Ojalá salieran más autores, y algunos (a.k.a Tismen y Tom Marvolo Potter) actualizaran las suyas. En todo caso, mírate la de Dark Mare Dragon.

-Verodelprado: Ahí la has clavado. Espero que te guste este capítulo.

-Dark Mare Dragon: Gracias por tu review, compañero. Y sí, está empezando a tener aliados. Sobre tu segunda cuestión, la verdad se revelará cuando se encargue del viejo, pero no revelará "eso" hasta el combate final con Voldemort (algo parecido como hice en mi otra historia, pero en ese caso solo lo reveló al público).

Cap. 10: La sugerencia de Viper

Ya habían pasado cinco días desde que Remus y Tonks se unieron a Drake. Cinco días que, para ellos, había sido como si hubieran pasado año y medio con el pelirrojo debido a un hechizo de ralentización temporal que había invocado el pelirrojo en su castillo. Durante esos cinco días, Drake les había enseñado aspectos de la magia que nunca habían visto. Si bien el pelirrojo era estricto cuanto a sus entrenamientos, simplemente se limitaba a hacerles de guía y ayudarles con sus dudas.

Ahora mismo, los nuevos compañeros de Drake ya eran capaces de realizar cualquier hechizo sin necesidad de usar sus varitas. Al principio se cansaban muy rápidamente cuando empleaban esa magia, pero gracias a la práctica y al intenso entrenamiento físico que les había dado el pelirrojo ahora les parecía algo cuotidiano.

Además, habían aprendido a pelear a mano desnuda sin magia, simplemente utilizando su cuerpo para luchar. Drake había detectado que Remus, como secuelas de su licantropía, mejoraba su físico el doble de rápido que una persona normal. Hablando de Remus, el pelirrojo le había proporcionado una poción que, si bien era para muchos considerada de magia negra, era muy útil, ya que le permitía al licántropo controlar sus transformaciones. La única pega es que el licántropo tenía que tomarse una dosis cada seis meses, pero, según Drake, con entrenamiento lograría independizarse de ella. El pelirrojo también les había enseñado a combinar su magia con ataques físicos, permitiéndoles aumentar la fuerza de sus golpes o dar un golpe físico a distancia.

También les enseñó a manipular la magia espiritual. Se trataba de una magia ancestral que, si bien era considerada oscura, en manos un maestro podía realizar cosas impensables para un mago normal y corriente. Si bien el joven no era un gurú en ese tipo de magia, era capaz de realizar cosas increíbles.

También les enseñó a dominar sus elementos. Según el muchacho, lo primero que tenían que hacer para introducirse en esos lares era descubrir cuál era su elemento. Les explicó que cada mago podía dominar un único elemento de forma natural. Lo que tenían que hacer era concentrar su energía en una de sus manos, la cual se convertiría en la esencia de uno de los cuatro elementos: fuego, agua, tierra y aire. Más tarde, les enseñó a modificar el elemento a partir de una fuente externa. Cuando podían controlarlo a partir de esas fuentes, les enseñó a generarlo. Remus demostró ser bueno dominando la tierra, especialmente moldeándola en varias formas. Por otra parte, Tonks era una maestra con el agua, si bien había una cosa que no podía apagar: el fuego de Drake.

Más tarde, les enseñó a ambos lo que, para él, significaría la gran ruptura con los cánones clásicos de magia negra y magia blanca. Él prefería llamarlo "magia de sentimientos", ya que utilizaba la energía de los sentimientos del mago para lanzar un tipo de magia u otro. Sorprendentemente, tanto Remus como Tonks demostraron tener mayor dominio de la oscuridad que de la luz, lo que obligó al pelirrojo a darles consejos para no caer en lo que él llamaba "lado oscuro".

Para terminar, les enseñó a combinar sus magias como hacían él, Charlie y Brunilda. Al principio era costoso, pero con paciencia y trabajo lo consiguieron. A esto hacía falta juntar el entrenamiento en armas que les impartió. Remus, por su parte, consiguió una gran maestría con unas zarpas metálicas que se enganchaban a sus manos con una muñequera junto con una barra que permitía asirlas con la mano. Por otra parte, Tonks se había especializado en el uso de unos katares que presentaban una correa que permitía que se agarraran en la muñeca.

Pero una cosa estaba clara: ambos tenían sus propias especialidades. Por una parte, Remus, ahora que ya podía controlar su forma licántropa, podía transformarse a voluntad para aumentar aún más el daño que realizaban sus ataques físicos, si bien solo podía estar 10 minutos en esa forma. Por otra parte, Tonks era una maestra en el arte del ilusionismo, pudiendo engañar a cualquiera con sus espejismos.

Ahora mismo, Drake se encontraba en la sala de meditaciones junto a Remus. Ambos parecían estar imperturbables, mientras se concentraban. Unas leves auras les rodeaban, indicando su estado. Ya llevaban así cinco horas enteras. Al final, Drake se levantó.

-¿Cómo va todo, Remus? –preguntó el pelirrojo.

-Bastante bien –respondió el aludido –sin duda nunca creí que la magia fuera tan extensa.

-Lo mismo pensaba yo cuando era un estudiante –continuó Drake –pero ahora mismo… hay capacidades de la magia que nunca soñé controlar. Muchos Mortífagos morirían por aprender todo esto.

-Tienes razón, Drake –admitió el licántropo –pero dudo que hasta los del círculo interno de Voldemort sepan algo de lo que sabemos.

-Puede que nosotros solos podamos con él… pero necesitamos gente si realmente queremos hacer algo.

-¿Estás hablando… de un ejército? –preguntó Remus mientras él y Drake se dirigían a la sala de estar.

-Sí –respondió Drake cuando llegaron a la sala. En ella, estaban Tonks, Charlie y Brunilda, al parecer hablando de cosas sin importancia. Se sentaron en sus sillones respectivos –al menos algo así. Tenemos que conseguir aliados.

-Permitidme daros una sugerencia –dijo una voz. De repente, una figura encapuchada había aparecido en el centro de los 5 sillones. Remus, Tonks y Charlie se tensaron, mientras Drake y Brunilda mantuvieron la calma

-Buenos días, Viper –respondió Drake alegremente –chicos, chicas, se me olvidaba, os presento a Viper, un infiltrado mío en las filas de Voldy.

-Mucho gusto –respondió el aludido.

-Bueno, a lo que íbamos –dijo Drake -¿qué querías sugerirnos?

-Voldemort tiene muchos Mortífagos… pero no todos están de acuerdo con sus ideales. Me apostaría mi magia a que debe tener gente bajo la Imperius u obligados a unirse. Propongo que sondeéis la mente y, si encontráis a alguno de esos que creáis que vale la pena, lo noqueéis y lo traigáis aquí, para luego tratar de convencerlo de que se una a nosotros.

-Es una buena idea –reconoció Brunilda -¿pero y si se niega?

-Entonces lo matamos –respondió Drake, encogiéndose de hombros –pero es una muy buena idea: a la vez que ganamos aliados, le hacemos daño a Voldy y nos reímos en su face. Vuelve a las filas de Voldemort, y si pasa algo llámame.

Entonces, Drake cogió tres Blackberry y se los entregó a Charlie, Remus y Tonks.

-Usad esto si, por algún motivo, estamos separados y queréis comunicaros. He colocado mi número junto con el de Brunilda en ellos. Cuando lo encendáis, automáticamente se activará un hechizo de aprendizaje que he colocado, así no tendré que explicaros como funciona.

Los tres encendieron sus móviles.

-Es… es verdad –exclamó Remus sorprendido –es como si supiera usarlo desde toda la vida.

-Y con esto… nos podemos comunicar sin problemas –continuó Charlie.

-Y hay más –puntualizó el pelirrojo –he colocado un hechizo para que las llamadas no os cuesten un duro, y otro para que no se puedan pinchar las conversaciones.

-Eres un genio, Drake –dijo Tonks, ganándose una mirada asesina de reojo por parte de Brunilda.

-Tranquila, cariño, no te enfades –respondió el pelirrojo mientras acariciaba el pelo a la rubia, intentando calmarla. Afortunadamente, Brunilda se calmó.

Ya habían pasado seis horas desde esa reunión. Ahora cada uno se encontraba haciendo sus quehaceres: Drake en el gimnasio, entrenando, Tonks en la biblioteca, Remus y Charlie en el tatami practicando artes marciales (desde que Drake les enseñó un poco sobre eso ambos le pillaron cierto gusto) y Brunilda en la sala de meditación. La rubia empezaba a manejar más fluidamente la oscuridad, si bien no le salían los ataques tan fuertes como cuando utilizaba la luz.

-Quinientas noventa y siete –contó Drake, levantando a hombros unas pesas el doble de grandes que él. Cualquiera diría que no era un maniático del entrenamiento físico –quinientas noventa y ocho… quinientas noventa y nueve… y seiscientas.

Dejó caer las pesas cuando el móvil empezó a sonar. Miró la pantalla. Era el número de Viper.

-¿Qué pasa, Viper? –preguntó mientras se traía una poción revitalizante, pues probablemente sería un ataque.

-Ataque en el Callejón Diagón –dijo el aludido –presentaros dentro de diez minutos.

Se limpió y vistió con una pasada de mano y mandó un mensaje a sus compañeros, avisándoles del ataque. Acto seguido se desapareció hacia allí.

Bien, veo que el anterior capítulo os gustó en general. Espero que este también os guste. No sé cuando volveré a actualizar, pero intentaré meterle algo más de caña.

PD: Lamento que sea tan corto.