Bien, por fin actualizo después de tanto tiempo (creo que me he tirado casi tres semanas con este capítulo). Para empezar, lamento la tardanza, pero es que no estaba inspirado. Después, también lamento que sea tan corto, pero no me ha dado para más. No os preocupéis por que el siguiente será más largo…

Bueno, mejor vamos a comentar los reviews, que hay unos cuantos.

Zarkan: Te equivocas, tendrás que esperar un capítulo más para la gran pelea… pero igualmente gracias por el comentario (no te vayas a ofender, tío).

Sirius314: Tienes razón, le da un poco más de realismo a la cosa… al menos se sabrá un poco de donde vienen algunos posibles power-ups que aparezcan en la historia.

Karlyzhaa: Gracias por pasarte y por leer mi historia, y me alegro que te guste… lo de que es algo sangrienta… bueno, soy algo explícito a la hora de las hostias, además, me ayuda a darle un toque algo más oscuro a los protagonistas (un héroe no siempre va a ser el niñito bueno que no mata ni a un piojo). Sobre tu pregunta… pues siento decirte que no podré respondértela hasta dentro de bastante tiempo (ese es el gran misterio, saber que está haciendo Harry junto con el pasado de Drake). Buenas ideas, ya había pensado un poco en Charlie, pero aún está en el aire).

Fairy White: Me alegra que te haya encantado. Sobre Dumbly, aún queda, pero intentaré que sea un combate de los guapos.

Dark Mare Dragon: Gracias por pasarte, casi te daba por desaparecido. Sobre lo de la enfermedad, sale al final del capítulo anterior. Y a ver cuando te vuelve la inspiración, tío, que me tienes en ascuas.

15: Plan de ataque.

Ya había pasado un mes desde que Drake se recuperó de su neumonía draconiana. Durante ese tiempo, habían atacado algunos puntos clave, en los que lograron reclutar a varios Mortífagos que estaban amenazados o bajo la maldición Imperius. Ahora mismo, ya tenían a 100 hombres para la unidad de combate, la cual estaba bastante mejor entrenada que los hombres de Voldemort (y ni hablar de la OdF). Si bien el pelirrojo no los entrenó personalmente, entre Alex, Remus y Tonks hicieron un buen trabajo, poniendo énfasis en las artes marciales, el entrenamiento físico y el manejo de armas, entre las cuales había revólveres, lanzas, espadas y varas. Para independizarlos de la varita, el pelirrojo había usado un método que había aprendido en sus viajes, y es que, en vez de usar varita, sus hombres tenían unos guantes parecidos a los que llevó Mascrow (el mercenario contratado por Voldemort al que mató), producidos en masa por la unidad de I+D. Al principio había pensado en usar anillos, pero le pareció que, en algunos casos, eran propensos a perderse, así que lo prefirió así.

Por otra parte, una semana en tiempo real después de que Drake se recuperara de su enfermedad, llegó Lloyd. El peliverde iba solo con su dragón, dejando al mando a su hijo. Una vez allí, Drake le explicó un poco algunos aspectos de su cuartel general, como el hecho de que, en todo el recinto del pueblo, el tiempo pasaba bastante más lento que en otros lugares, permitiendo facilidades a la hora de organizar sus planes, junto con la capacidad de tener más tiempo para los entrenamientos. Lo mejor de todo era que el ritmo de envejecimiento era el mismo que el que había fuera del castillo.

-A ver si lo pillo, tenéis unidad de espionaje, unidad de combate, unidad de inteligencia, médicos e investigadores, ¿no? –preguntó Lloyd al pelirrojo.

-Exacto –respondió Drake. Bueno, nos vemos esta noche.

Dicho esto, ambos se separaron en una bifurcación. Drake se dirigió hacia la izquierda, mientras el jinete de wyvern se iba hacia la derecha.

Mientras, en Azkaban…

En una de las celdas situadas en el sótano más profundo, las cuales estaban destinadas a los prisioneros de estatus más peligroso, estaba colgado un hombre bastante joven de aspecto oriental por varias cadenas que le ataban las manos. El hombre llevaba el pelo largo grasiento de pasar varios meses sin ducha. Solo vestía unos simples harapos que le cubrían poco más que el tronco hasta los muslos, y presentaba varias heridas abiertas y quemaduras. Estaba rodeado de varios carceleros, los cuales parecían disfrutar de su penuria.

-¿Y bien? -preguntó uno de los carceleros -¿Qué sabes sobre Jacobsen?

-¡No os diré nada sobre él! –respondió el hombre. Uno de los carceleros le volvió a atizar con un látigo lleno de espinas.

-¡HABLA! –gritó el otro carcelero, mientras le propinaba un golpe en el estómago con un puño americano. El reo tosió un poco de sangre por el golpe -¿Qué sabes sobre ese maldito?

-Podéis seguir torturándome si os place, porque no os diré nada sobre él –gritó el reo.

-Mañana volveremos –dijo uno de los hombres –y si no nos dices nada, sufrirás una muerte extremadamente dolorosa.

Volviendo al Valle de Godric…

Las ocho personas que en ese momento conformaban el círculo interno de la Orden de Lucifer (el nombre que Drake había dado a su nombre) estaban reunidas en el salón del castillo. En el medio se encontraba proyectado en el suelo un holomapa de las Islas Británicas.

-¿Para qué nos has llamado? –preguntó Tonks intrigada. Algo le decía que el pelirrojo tenía algo en su mente.

-Hace poco adquirí cinco catamaranes a los que los chicos de I+D han armado con artillería durante este tiempo. Propongo que los saquemos a pasear.

-¿Qué quieres hacer? –preguntó Lloyd.

-Dime, Lloyd, ¿tienes algún barco que os permita navegar con vuestros wyverns?

-Sí –respondió el peliverde –no tienen armamento, pero tienen capacidad para 500 jinetes de wyvern en conjunto con sus monturas.

-Perfecto –concluyó Drake –tengo mi escuadra escondida en este punto –el pelirrojo señaló un punto rojo que había en el norte de Escocia –tras llegar con la ayuda de trasladores, usaremos esos yates tuneados para llegar a Azkaban –dicho esto, mostró un mapa donde salía el norte de Escocia, las Islas Feroe y Heligoland, isla donde estaba situada la prisión, para luego mostrar un mapa de la isla –una vez allí, usaremos los cañones absorbentes para desactivar las barreras protectoras y, una vez destruidas, atacaremos. Lloyd, tú y tus jinetes de wyvern os desharéis de todas las criaturas que pueda haber en el aire, y los más pesados ayudarán a tierra con un bombardeo. Alex, cuando el buque de transporte llegue a tierra, dirigirás el asedio por agua. Nadie salvo nosotros debe entrar o salir de la isla. Los demás atacaremos por tierra.

Dicho esto, el holograma cambió a un mapa de una estructura en la cual se podían ver doce plantas (diez de ellas a lo alto y dos de ellas (que, según los de la unidad espía, era donde se colocaban a los presos más peligrosos y había mayores protecciones) subterráneas. Entonces, Drake decidió asignar las plantas por pares a cada miembro restante de su círculo interno, reservándose él las dos últimas.

-¿Estás seguro, Drake? -preguntó Tonks –después de todo, tus zonas son las más peligrosas.

El pelirrojo se limitó a sonreír maliciosamente, para luego decir

-Yo no soy tan gallina como ese malparido de Voldy. Además, no sería tan divertido, ¿verdad?

Bueno, ya he terminado. Como he dicho antes, lamento que sea así de corto, pero no daba para más. Nos vemos a la siguiente.