¡Lo sé, lo sé, he tardado demasiado en actualizar! Pero antes de lincharme a Cruciatus y Raptus extremun dejadme subir este capítulo, por favor. Simplemente que había perdido la inspiración (es algo que nos pasa siempre a los escritores) y no se me ocurría como avanzar.

Pero primero a responder a vuestros comentarios. Veamos, parece que hay una cantidad sustancial. Empecemos:

Zarkan: Me alegro que te guste el capítulo. Y de eso se tratara, que Remus pudiera vengarse de Greyback por los problemas que le ha causado. Espero que también te guste este.

Shineevero: Lo siento si últimamente me salen los capítulos flojos. Al menos me alegra que te haya gustado la trama.

Kate Black Evans: ¿Aterrador? Bueno, algunos momentos que recuerdan a pelis de terror ha tenido, pero me alegro que te haya gustado.

Karlyzhaa G. dBlack: Me alegra verte. Sobre lo de meter a cada miembro en misiones de este calibre… bueno, quizá habrá algún capítulo donde me centraré en algún otro, más que nada para que se vean sus habilidades.

Dark Mare Dragon: Tranquilo, más te habré hecho esperar yo a que actualice. Y sí, Remus se vengó de Greyback, algo que algunos hubiéramos deseado que sucediera en los libros (¿Por qué Rowling tuvo que ser tan blanda a la hora de cargarse villanos? ¿Por qué tuvo que inventarse muertes tan inverosímiles como la de Voldemort con tal de mantener a Harry puro de alma? Yo creo que a la historia oficial le hubiera quedado bien un oscurecimiento en la mente de Harry a partir del 5º o 6º libros, que este se vengara cruelmente de Bellatrix, Colagusano (y por qué no, Snape) y una redención tras una batalla épica con Voldemort). Menos mal que está el fan fiction para esto.

Selene-chan: Hombre, entre una pelea entre D. Jacobsen y Chuck Norris… ahora mismo obviamente Chuck, pero hacia el final de la historia esa sería una pelea ÉPICA. Aunque no entiendo por qué quieres matar a Brunilda.

Bueno, hasta aquí los comentarios. Ahora, a leer.

Cap. 19: Algo por lo que luchar

Ya habían pasado dos semanas desde que Azkaban había sido asaltada por la OdL (Orden de Lucifer) y una desde la llegada de Canis al Valle de Godric. Los licántropos se adaptaron bien a los nuevos cambios, entre ellos, las nuevas tecnologías en las que se apoyaban Drake y los suyos. Ahora mismo, Drake estaba volviendo del gimnasio. Iba con el torso desnudo, enseñando veinte pequeñas cicatrices en su pectoral izquierdo fruto de su pelea con Mascrow y un cuerpo muy buen formado. Además, el joven se había afeitado.

-¡SEÑOR! ¡SEÑOR! –un miembro del departamento de inteligencia iba corriendo hacia él.

-¿Qué pasa, camarada? –preguntó el pelirrojo con calma. Al contrario que otros (Voldemort: ¡ACHÚS!), Drake tenía su paciencia y sabía que si su subordinado le buscaba con tanta urgencia era por algo importante.

-Creo que nuestro castillo está llenándose mucho, señor. Poca gente más podrá venir –respondió el de inteligencia jadeando por la carrera que había hecho buscando a Drake. -¿Qué podemos hacer?

-Habla con los arquitectos de I+D y diles que me gustaría ampliar el castillo con estructuras anexas. Preferiblemente de forma hexagonal –ordenó el guerrero. Era la forma ideal. Para empezar, su castillo ya tenía forma hexagonal y el hexágono permitía economizar bien los materiales (sí señores, me he basado en la "Mother Base" de MGS: Peace Walker para diseñar la fortaleza de Drake) al encajar las paredes de las "celdas" contiguas.

-¡Sí, señor! –respondió el de inteligencia haciendo pose militar y dirigiéndose a la sala de arquitectos (sin duda cada departamento estaba dividido según la especialidad que trataban, por ejemplo I+D estaba dividido entre ingenieros, biólogos, físicos, químicos, nanotecnólogos, geólogos y arquitectos) a dar las órdenes mandadas por su líder.

Tras refrescarse con una buena ducha, se vistió con una camiseta negra sin mangas y unos tejanos largos para dirigirse a la sala de reuniones a militar. No contó con encontrarse a Brunilda durante el camino.

-¿Sabes? Estás muy sexy con esta combinación –dijo la rubia al ver a su novio. Y razón no le faltaba, ya que la camiseta sin mangas que llevaba el pelirrojo se le arrapaba un poco, marcando sus bien formados pectorales y abdominales (ya quisiera yo estar como él).

-Eres una chica mala –respondió Drake con un tono juguetón, causando las risas de la aludida. Acto seguido, el joven le dio un rápido beso que no duró más que uno o dos segundos –pero aún así eres la persona a quien más quiero.

-¿Qué te preocupa algo? –preguntó Brunilda mientras se enganchaba a la espalda del hombre al que amaba, colocando su mano izquierda encima de su pecho.

-Es solo… que necesitamos una razón para luchar –respondió el joven –Algo por lo que podamos decir que estamos luchando, además de nuestros motivos personales. Necesitamos un motivo que nos cohesione como grupo, una ideología con la que poder identificarnos. No todo es salir a luchar, matar Mortífagos y acabar con Voldemort. Necesitamos un sueño común, algo que nos dé una razón para luchar. Por eso quiero reunirme con vosotros ahora.

-¿Algo… por lo que luchar? –preguntó la rubia.

-Sí –respondió Drake –no sé si lo has notado, pero durante las sesiones de entrenamiento y las inspecciones entre los departamentos me he dado cuenta de que aquí no solo hay gente que quiere venganza, sino también gente que desea cambiar la sociedad. Y, personalmente, yo también creo que ésta debe cambiar.

-Es una buena idea –afirmó Brunilda –pero, ¿cómo?

-Podríamos hacer algo parecido a los estados escandinavos –dijo el pelirrojo –por el tiempo que estuve en Noruega, he analizado la sociedad de allí y es bastante más democrática que la sociedad mágica británica llegó a aspirar. Desde mi nacimiento que me hicieron creer que la sociedad mágica inglesa era lo mejor del mundo, pero cuando abandoné Inglaterra, me convencí de que me habían estado engañando toda mi vida. En realidad, la sociedad mágica británica es de lo más anacrónico que te puedes encontrar en este mundo. ¿Sabes que aquí en Inglaterra aún se usan plumas y pergaminos cuando en el mundo muggle ya se usa papel y bolígrafos? ¿Sabes que en Inglaterra aún se envían los mensajes con lechuzas cuando en Estados Unidos y Escandinavia tienen una versión mágica de Internet? ¿O qué aquí se esclavizan y maltratan elfos domésticos cuando en Japón ya tienen robots mágicos que hacen las tareas domésticas con una eficiencia muchísimo mayor? ¿O el poco respeto que tiene esta maldita sociedad hacia los que son de otras especies cuando en las sociedades tribales africanas conviven en un mismo entorno licántropos, vampiros, orcos, minotauros, etc.? ¿O como aquí hay un fuerte miedo hacia los muggles cuando en Noruega te puedes encontrar pacíficamente magos, muggles, elfos, etc.? Te diré una cosa, y es que lo primero que hice al llegar a Noruega fue pedir la nacionalización allí del asco que me daba Inglaterra.

-Drake… -susurró Brunilda al ver el enojo del hombre. No sabía que podía decirle, pues no le faltaban motivos a su novio para estar enojado con su propio país hasta el punto en que renunció a su nacionalidad. Para ella, Noruega, pese a no ser un paraíso terrenal, era uno de los mejores países y se sentía orgullosa de haber vivido allí. Sin embargo, las palabras de Drake la hicieron reflexionar. ¿Qué fue lo que le pasó a Drake para que estuviera tan afectado?

A los cinco minutos, ya estaba el círculo interno de Drake. Entre ellos estaban los 9 Reyes del Infierno, con él incluido, y los jefes de las diferentes ramas, siendo Fleur Delacour (sí, es ella) la dirigente del equipo médico, Dave Strife (un hombre alto y calvo que siempre llevaba gafas de sol y perilla) el dirigente de Inteligencia (los que se encargaban de obtener información de otros entes, tales como la Orden del pollo rostizado (así se referían a la Orden del Fénix) y los Mortífagos). Otra chica, Alexandra Marx, dirigía el departamento de Economía (su función era controlar la economía y obtener financiación exterior), y los gemelos Fred y George Weasley (sí, ellos, hice que se unieran a Drake) dirigían conjuntamente el departamento de I+D (según Drake, su imaginación era un arma más peligrosa que la más afilada de las espadas). También se encontraba el líder de la tribu de licántropos que había hablado con Remus, Canis. Drake se levantó.

-Señores y señoras –empezó el pelirrojo –os he llamado por una razón. Sin tapujos, necesitamos una ideología política. No podemos sencillamente salir, cargarnos a Voldemort y a los Mortífagos y ya está. Nos hace falta un proyecto.

-Está claro que el Ministerio está corrupto y a manos de Voldemort –dijo Fleur, que ya había aprendido inglés correctamente.

-Y que el viejo Dumbly… -empezó George

-…en caso de que ganara la guerra… –continuó su hermano Fred

-…dejaría el sistema…

-…tal y como está.

-Y eso no nos convendría –dijo Lloyd.

-Además, este país directamente es anacrónico –intervino Hiro –ni siquiera el mundo mágico de Japón es tan reaccionario, y eso que le dan una fuerte importancia a sus tradiciones.

-Supongo que estaremos de acuerdo con que el país necesita una revolución –dijo Canis.

-Tú lo has dicho, Canis –razonó Drake –y creo que tengo algo por lo que podemos apoyar los bastimentos de esta revolución.

-¿Qué propones, jefe? –preguntó Marx.

-Democracia –respondió Drake con firmeza –propongo luchar por una sociedad democrática, donde todos podamos convivir en paz y libertad, una sociedad donde no se discrimine por poder adquisitivo, especie, sexo u origen. Donde todos podamos decidir nuestro futuro, y no unas cuantas familias ricas con dinero, que es lo que ha imperado hasta ahora. Sin prejuicios, racismos ni discriminaciones.

-Es un buen motivo –admitió Fleur –mucha gente que está con nosotros es gente llana, del pueblo. No creo que muchos de nosotros vengamos de alguna familia aristocrática, así que sería racional.

-Los 9 Reyes opinamos lo mismo –dijo Remus.

-Por lo que respeta… -empezó Fred

-…a nosotros dos… -continuó George

-¡Olé tus cojones! –acabaron los dos conjuntamente

-Estamos de acuerdo –dijo Marx.

-Al fin veremos nuestros derechos reconocidos –soltó al aire Canis.

Así, todos fueron dando su apoyo a la iniciativa de Drake. Después de que Strife susurrara algo a la oreja derecha del pelirrojo este paró.

-¡Hiro!

-¿Sí, Drake? –respondió este.

-¿Te interesa causar un poco de caos en las filas de Voldy?

-¿Por qué no?

Por fin acabo. Aunque siento que ha quedado algo flojo, espero que os guste. Sobre las motivaciones políticas, me he inspirado en algunos fics ingleses donde están esos rollos de "contratos nupciales", el "Jefe de Casa" y donde solo los que tienen pasta pueden meterse en el Wizengamot, aunque esa parafernalia no se encuentre presente explícitamente. Hasta la próxima.