Al parecer esta vez he decidido no ser tan capullo y crear antes un nuevo capítulo. Eso, o quizás no haya tenido un bloqueo de inspiración, un ataque de vagancia, demasiadas cosas a hacer, bla bla bla. Pero bueno, dejemos de hablar de mí y pasemos a responder a los reviews (parece que me habéis castigado, solo hay dos xD).
Satorichiva: Joder, te he debido hacer enfadar bastante para que pensaras en insultarme. Y sí, es cierto, está algo desesperado para hacer copias de sí mismo. Pero por desgracia, habrá que esperar un buen tiempo para que ambos se enfrenten. Supongo que no saldrá directamente al campo de batalla hasta hacer unas cuantas jugarretas más.
Lun Black (Karly): ¡Hola! Me alegro de verte por aquí de nuevo (y de ver que te guste mi historia). Sobre el porqué he matado a Lloyd… no es algo que tuviera previsto hacer, pero al final tuve la idea de añadirle un toque algo más trágico a la historia, quería demostrar que Voldemort también tenía alguien lo suficiente fuerte como para derrotar a un Rey del Infierno. Y al recordar las circunstancias y la historia que había creado sobre Lloyd pensé qué Voldy debería tener a alguien que tuviera una rencilla con él y con su tribu. Y sobre Harry, solo quiero pedirte que te armes de paciencia, aún no es el momento de dejar caer la sorpresa.
Bueno, como dicen en el cine, ¡Luces, cámara, acción!
Cap. 22 ¡Toma de contacto! Drake vs Dumbledore
Algo malo había pasado. El grito de Varian hacía que se temiera lo peor. La muerte de uno de sus mejores hombres. Si uno de los Reyes había muerto significaba que Voldemort tenía un aliado muy poderoso. Pero sabía que ahora mismo no debía hundirse en su pena, no cuando estaba en un lugar donde cualquier distracción podía suponerle la muerte. Se colocó una mano en el cuello y gritó con todas sus fuerzas
-¡AAAAAAAAAARGHHHH! –el grito logró lo que deseaba. Sus tropas levantaron la moral y empezaron a luchar con muchísimo más brío que antes. Él mismo agarró con fuerza la katana que estaba y se lanzó a por todo Mortífago que aún estuviera vivo.
-¡Inmolar! –exclamó Drake. Al instante, diez Mortífagos, dos dementores y seis vampiros se rodearon de llamas mientras se hacían cenizas.
Ese era su hogar. Se movía ágil y grácilmente entre sus enemigos, cortándolos con su espada sin que la vieran. Incluso se notaba más libre tras escuchar el fuerte alarido de su amado. Veinte dementores la rodearon.
-¡Apartaros de mí, bestiajos inmundos!-soltó la chica mientras se concentraba en Drake -¡Devastación paradisiaca!
Su cuerpo empezó a emanar rayos de luz cual ametralladora, desintegrando a los seres chupa almas. Una vez libre de los dementores, Brunilda se dispuso a seguir luchando cuando notó un resplandor blanco dirigirse hacia ella. Salto grácilmente para esquivarlo cuando vio a quien la había interrumpido. Albus "mil nombres" Dumbledore.
-Os dije que la próxima que vez que nos encontráramos os consideraría enemigos, niña –afirmó Dumbledore, dejando clara su opinión sobre la Orden de Lucifer.
-¿Porqué no te vas a tomar por el culo, viejo casposo? –respondió la rubia, que decidió entretenerse con el viejo. Desenfundó su pistola y empezó a disparar contra Dumbledore mientras se acercaba hacia él. Sin embargo, una cúpula de luz se interpuso en el camino de las balas, si bien había logrado situarse lo suficientemente cerca como para atacarlo con su sable. La misma cúpula volvió a aparecer, bloqueando su ataque.
-A ver qué te parece esto, viejo. ¡Aire afilado!
Una ráfaga de viento huracanado se dirigió con fuerza hacia el abuelete, que volvió a usar su cúpula de luz para protegerse.
-Ahora es mi turno, Brunilda –respondió Dumbledore mientras levantaba una de sus manos y apuntaba otra hacia la rubia –Fuente santa. Decenas de rayos de luz salieron de la mano que apuntaba al aire. Una vez alcanzaron su punto álgido, los rayos de luz cayeron dirigiéndose hacia Brunilda, que empezó a brincar con su ligereza característica esquivándolos todos.
-Has fallado, Dumblipooh –se burló la chica, que no se dio cuenta de que uno de los rayos rectificó su trayectoria y le golpeó por la espalda.
-Te confías demasiado, mi niña –ahora el turno del vejete de burlarse de ella, y volvió a dirigir los rayos desde el suelo hacia su enemiga, que, estando esta vez alerta, empezó a esquivarlos de nuevo.
"Esto es muy raro" pensó la chica, mientras seguía esquivando. "Ya sé, avanzaré hacia él y esquivaré en el último momento". La chica empezó a correr hacia Dumbledore con los rayos persiguiéndole, y se teletransportó justo cuando estaba encima de él. Su táctica funcionó. Los rayos, sin tiempo a cambiar de trayectoria, impactaron de lleno contra el viejales.
-¿Qué se sienta al probar tu propia medicina, abuelo? –preguntó la chica, divertida ante el hecho de que el poderoso y sabio Albus "me gusta presumir de nombre largo" Dumbledore hubiera caído de lleno en su trampa. Sin embargo, al ser el terreno nuevamente visible quedó sorprendida: el viejo apenas había recibido daño.
-No ha estado mal, jovencita –admitió Dumbledore –una idea bastante ingeniosa, lo admito. Pero, como puedes ver, no ha funcionado.
Mientras, en la otra punta del sitio, Drake estaba masacrando Mortífagos.
-¡Apartaros de mi camino! ¡Implosión! –creando varias explosiones alrededor, las ondas expansivas lograron que el terreno delante de él se comprimiera creando un agujero negro instantáneo causando la muerte a más de cincuenta Mortífagos. Notó una presencia fuerte "Un momento", pensó "esa presencia me suena. Se trata del viejo follacabras. Y al parecer mi novia está luchando contra él. Debo darme prisa y ayudarla". Pensado esto, empezó a correr más rápido.
Estaba harta. Tendría que haberlo cortado más de mil veces, pero esa estúpida cúpula se interponía siempre en su camino.
-¡Prueba esto, maldito! ¡Puño de luz!-sin embargo, una vez el aura blanca rodeó su puño, un fuerte dolor le afectó la mano. -¿Pero qué?
-¿Qué te pasa? –preguntó el anciano. Brunilda probó de lanzarle un rayo de luz, pero al segundo este si dirigió contra ella, obligándola a esquivarlo.
-¡Ah, la Luz! –Suspiró Dumbledore mientras sonreía –La Luz siempre castiga a los niños malos, jovencita. Y tú has cometido muchas travesuras, mi niña. Dicho esto, Dumbledore lanzó diez rayos de luz hacia la chica, que se movió ágilmente para esquivarlo.
-¡Entonces, a ver qué te parece esto! ¡Muerte silenciosa!
Brunilda volvió a notar la sensación de que el tiempo alrededor suyo se ralentizaba. Mientras, logró colocarse a la espalda del viejales y trató de sorprenderla. Sin embargo, la cúpula se interpuso (otra vez) en su camino, devolviéndola a la realidad y causándole un fuerte dolor de cabeza.
-¿Pensaste que me pillarías desprevenido? –inquirió Albus mientras se giraba para ver a su enemiga. Sin embargo, no notó como alguien le atacaba por la espalda desde el aire, recibiendo un fuerte puñetazo que lo atontó momentáneamente -¡UAAAGH!
-Quizá ella no, pero yo sí –reconoció la voz de inmediato. Su peor enemigo después de Voldemort (¿o antes? Ya no me acuerdo xD), Drake Jacobsen, había aparecido en la escena –lo has hecho bien, cariño. Pero será mejor que me lo dejes a mí.
-Ten cuidado, Drake –advirtió la chica –Si pruebas de usar la luz, te atacarás a ti mismo.
-Pues entonces, lucharé a la sombra –respondió el pelirrojo mientras desenvainaba la katana que sustituía a su vara. Pronto, un aura negra le recubrió –Ve y acaba con los Mortífagos. Yo me encargaré del viejo.
-De acuerdo –respondió la rubia. El tono de su novio no daba a lugar a réplicas, sabía que ella, con sus poderes, no podía enfrentarse bien a Dumbledore. Tendría que trabajar un poco más con la oscuridad, porque cada vez que alguien usaba la luz, el Pontífice la volvía contra el enemigo.
-¡Muy bien, viejo verde, vamos allá!-El joven se lanzó a por Dumbledore espada en alto y cubierto de sombras. Tanto el aura como la cúpula se neutralizaron tras el ataque. El pelirrojo se dedicó a asaltar al abuelo a espadazos, siendo sus ataques rechazados por la cúpula salvo el último, que logró rozar a Dumbledore en la cadera.
-Llama rotora –Al estar demasiado cerca del viejo, el pelirrojo logró evitar la formación de la cúpula y alcanzó a su enemigo con su ataque, haciéndole escupir sangre.
-Has logrado llegar más lejos que tu novia –respondió Dumbledore –Resplandor
Drake tuvo que cerrar los ojos debido al fogonazo que origino Dumbledore. Cuando los abrió, se sorprendió. El viejo había creado una jaula de luz aprovechando la distracción.
-Y he aquí que el diablillo está enjaulado –exclamó Albus satisfecho de su trabajo-¿Eh?
-Agujero negro –el pelirrojo creó una esfera negra en su mano izquierda que empezó a absorber los "barrotes" de la jaula de Dumbledore –ni siquiera la luz puede escapar de un agujero negro. ¿Lo sabías?
-Muy ingenioso, Drake –elogió Dumbledore, sin perder la calma –pero por desgracia tuya habrá un momento en lo tendrás saturado y no podrás absorber mi Luz.
-Ya te dije que lucharía a la sombra –respondió el pelirrojo mientras estiraba de un hilo color perla y le prendió fuego –Fuego de alma.
El alma imbuida de llamas se dirigió hacia Dumbledore, que volvió a usar la cúpula para bloquear el ataque –Llamas del Inframundo –la katana del joven se recubrió de llamas negras mientras se disponía a atacar al viejo. Esta vez, el ataque logró atravesar la cúpula y forzó al viejo a dar un paso hacia atrás, pero Drake fue demasiado rápido y giró, causándole un corte en el estómago –Inmolar –la herida empezó a arder, rodeando las llamas negras a Dumbledore. Al cabo de cinco segundos, el abuelito salió con ligeras quemaduras.
-Vaya, pensaba que acabarías cual falla humana –se burló el pelirrojo "Mierda. Tanto uso de la oscuridad me afecta".
-Te veo ofuscado –se limitó a responder Albus -¡Devastación paradisíaca!
Dumbledore empezó a echar rayos de luz en todas direcciones, hasta que estos empezaron a converger hacia Drake rodeándolo. "Estoy atrapado", pensó. El ataque le alcanzó de lleno. El joven notó un fuerte dolor recorrerle el cuerpo entero y cayó al suelo.
-¿Lo entiendes ahora, Drake? –Preguntó el anciano –Nada puede oponerse a la Luz con la esperanza de salir victorioso.
-Te… equivocas –respondió el pelirrojo haciendo acopio de fuerzas para mantenerse en pie. Un aura negra empezó a rodear su espada -¡AVALANCHA NEGRA!–Rugió Drake mientras cortaba hacia abajo con su espada.
El aura que imbuía la espada se transformó en un gigantesco torrente de energía negra que se dirigió hacia Dumbledore, que se rodeó de una cúpula de luz para evitar los daños. El torrente impactó contra la cúpula y cubrió la zona a la vez que levantaba una polvareda, haciendo la zona imposible de ver. Al cabo de un minuto, el aire se aclaró, permitiendo ver un gigantesco surco que recorría la zona, que estaba bastante destruida.
-¡A… Ugh! –Dumbledore se levantó de entre los escombros con algo de dificultad.
-Vaya, parece que tu cupulita no te podido salvar enteramente esta vez –respondió Drake mientras se acercaba hacia el viejo, que empezó a lanzar rayos de luz. El pelirrojo logró desviarlos con su espada –paga por tus pecados, Noveno Círculo –un círculo azul claro se formó en el suelo que pisaba Dumbledore, pero la famosa cúpula evitó que el ataque funcionara –Eres persistente, follacabras. Pero este es tu final. Un aura verde se formó en la katana, y el chico esprintó de golpe hacia Dumbledore arma en alto -¡Muerte súbita! Drake saltó y lanzó un mandoble hacia su enemigo, cuya cúpula intentó proteger, anulándose esta junto con el ataque del pelirrojo. Pese a la desaparición del aura, la espada siguió bajando algo desviada y provocó un tajo en el brazo del abuelete. En eso, el pelirrojo volvió a asediar a su enemigo a espadazos, obligándolo a retroceder para tener espacio para usar su cúpula. Un minuto más tarde, el viejo usó su magia para empujar al joven.
-Me has hartado, chiquillo –respondió con un tono que empezaba a denotar furia –¡Cólera de los santos!
Un haz de luz gigantesco cayó del cielo hacia el pelirrojo, que interpuso una cúpula negra. A su vez, Dumbledore empezó a lanzar bolas de luz cada cual más grande, haciendo ceder la cúpula del pelirrojo, que recibió todos los ataques de lleno y empezó a gritar del insoportable dolor que estaba sufriendo. Dos minutos después, la luz se apagó, dejando ver el cuerpo de un pelirrojo semiinconsciente tumbado.
-Mi… mierda –masculló Jacobsen. Se había sobreestimado. Pensó que sería capaz de destruir a Dumbledore con su actual poder, pero no. Esto le suponía un golpe durísimo en su orgullo. Vio como Dumbledore se acercaba hacia él, probablemente para darle el golpe de gracia. Apenas podía mover su adolorido cuerpo. Desenvainó uno de sus revólveres y apuntó hacia el viejo.
Creó un campo de fuerza para proteger el cuerpo sin vida de su padre. Sin embargo, todo su cuerpo temblaba de impotencia. Impotencia, por no haber podido ayudar a quien lo crió, pero también furia. Furia por los secuaces de Kay, que habían masacrado a muchos de su tribu con su traición. Furia por Voldemort. Por Dumbledore. Oyó un disparo, y vio una explosión. A los segundos, vio a Dumbledore acercarse a un sitio, sin que ni la bala ni la explosión le hubiesen herido más de lo que estaba. En ese momento, la furia lo invadió. Ya había muerto su padre, y al parecer, su líder estaba por morir a manos del viejo. No lo permitiría. Soltó un alarido y se montó en el colacuerno de su padre mientras se lanzaban a toda velocidad hacia el viejo.
Ya estaba al lado del cuerpo del pelirrojo. Sonrió. No lo mataría, pero aún así le haría sufrir. Se dispuso a entrar en su mente para descubrir quién era ese chiquillo y manipularle cuando fue arrollado. El golpe lo envió bastante lejos. Vio a su agresor. Un chico joven, de poco más de veintidós años, alto, con el pelo verde a media melena y cubierto de una armadura de piel de dragón. El chico en cuestión montaba un colacuerno, y jinete y montura tenían una fuerte mirada de odio.
-Va… Varian –murmuró Drake. Al ver su rostro, comprendió enseguida lo que había pasado. Lloyd había muerto. Hoy no era un buen día. Notó como la rabia empezaba a invadirle. Intentó levantarse, ignorando los quejidos de su maltrecho cuerpo, y se rodeó de llamas negras.
-¡Almirante! –Gritó Varian -¡Déjalo, estás demasiado herido como para continuar!
-No… no puedo –respondió el pelirrojo -¡NO PUEDO ABANDONAROS AHORA! ¡AL CONTRARIO QUE ESTE VIEJO VERDE Y CIERTA SERPIENTE ASQUEROSA, NO SOY UN COBARDE!
Seis chasquidos más aparecieron. Eran los restantes Reyes.
-¡Drake, por favor! –respondió Brunilda con un tono de preocupación –hazle caso. Apenas puedes mantenerte consciente, mucho menos seguir luchando.
Cierto licántropo estaba temblando de ira. ¿Cómo se atrevía ese viejo a dejar hecho jirones a su líder, al joven que qué logró convertir su enfermedad en ventaja?
-¡DUMBLEDORE! –Rugió Lupin, cegado por su ira mientras se lanzaba a por su anterior líder. Sus garras metálicas chocaron contra otra cúpula de luz (en serio, ¿no se cansa Dumbly de ellas?)
-¿Eres tú, Remus? –Preguntó el viejo –No pareces el mismo. ¿Qué te ha hecho Jacobsen?
-Para más información, viejo, le he dado la habilidad de controlar su "problema peludo" –respondió Drake –Ahora, Remus puede transformarse a voluntad y sin temor a herir a sus seres queridos. Y como soy un hombre generoso, he ayudado a más gente como él.
-Eso explica porqué había hombres lobo no solo en tu bando, sino que se comportaban de una manera extraña –respondió el barbudo refiriéndose al hecho de que los hombres lobo del bando de Drake no mostraban signos de estar descontrolados. Y veo que Tonks también me ha traicionado, y Charlie no ha seguido a su familia como debería.
-¡CÁLLATE! –Respondió el Dragonante -¡Prefiero estar a diez metros bajo tierra a vivir en el mismo techo que la escoria traidora que son Ronald y Ginevra Weasley! ¡Además, Drake me ha dado la oportunidad de vengar la muerte de mis padres a manos de esa escoria que son los Tontífagos!
Dumbledore se puso nervioso. Una cosa era enfrentarse a Brunilda, incluso era capaz de enfrentarse a Jacobsen, pero otra cosa era hacerle frente a los Nueve Reyes del Infierno a la vez.
-Esta vez os dejaré estar, pero quiero que sepáis que lucharé hasta extinguir vuestra oscuridad para siempre –respondió el viejo antes de desaparecerse del lugar.
¡Corten, es buena! Se acabó esto por ahora, al menos hasta que vuelva a publicar. Eso sí, querría pediros un pequeño favorcito, y es que si hay alguien con algo de habilidad dibujando que cuelgue algún dibujo sobre alguno de los personajes principales como ella/él se los imagine. En serio, lo haría yo mismo, pero mi habilidad para dibujar es más allá de catastrófica. Ahora sí, pasemos con la descripción de otro poder. Hoy le toca a… (Suenan los tambores) ¡ALEXANDER!
Alexander: Hola y muy buenos días. Al parecer, el % &# del escritor ha decidido que hoy sea yo quien describa mis habilidades. Qué le haremos (Hellcold: ¡CALLA Y VÉ AL GRANO O TE DESPIDO!). Bien, mi habilidad se llama Logia elemental. No sé si habéis leído (o visto) alguna vez el manga de One Piece, pero mi habilidad es parecida a eso. Puedo transformar mi cuerpo en mi elemento haciéndolo intangible ante cualquier peligro. Sin embargo, no soy totalmente invulnerable, ya que los ataques de luz u oscuridad, junto con los de Maestro Elemental (como lo es Charlie con su Dragonante) aún pueden afectarme. Esto es todo. Adiós.
