Si, a pesar de haber querido actualizar, no lo conseguí, pues ciertamente no me pude liberar de ciertas cosas, bueno ya que, muchas gracias por sus deseos de recuperación ya me salí de la cama para mi mala suerte. Pues bien, basta de bla bla bla y aquí el siguiente capítulo ¡Disfrútenlo!
DISCLAIMER: Bleach y sus personajes pertenecen a Tite Kubo-sensei.
Capitulo 3: ¿Puedo confiar en ti?
Y ahí estaba él, con aquella sonrisa que enmarcaba sus labios; Orihime lo miraba sin dar crédito a sus palabras ¿Vecino y compañeros de clases? ¿Pues de que iba con aquello?
-Estas bromeando ¿verdad? No es posible que un vampiro haga eso -Ichigo siguió sonriendo, metió las manos a los bolsillos de su pantalón y se acerco a la chica hasta quedar muy cerca de ella, a lo cual la chica se puso nerviosa.
-Tengo motivos poderosos para hacerlo, uno de ellos es que te debo una -el chico se alejo de ella, se recargo en la pared y la miro de forma seria; Orihime se sonrojo al mirar los ojos cafés de Ichigo, sinceramente el chico era muy apuesto y atractivo, pero salió de su ensoñación para que este no lo notara.
-Olvídalo, no fue la gran cosa.
-Tal vez sea así para ti, pero a mí no me gusta deberle nada a nadie -la chica lo miro con desconcierto, ¿realmente se sentía comprometido a saldar su deuda?
-No es bueno ser orgulloso -aclaro la chica, entonces la puerta del ascensor se abrió y de este salió un par de chicas que quedaron embobadas con Ichigo y que una vez que quedaron un poco lejos de ellos soltaron una risita tonta mientras murmuraban cosas; Orihime soltó un suspiro por el comportamiento de aquellas chicas, sin embargo el chico las ignoro.
-Más bien yo lo llamaría dignidad -dijo para luego cruzarse de brazos.
-¿Acaso te molesta que una chica te haya protegido? -la chica también se cruzo de brazos y sonrió, esto llamo la atención de él y frunció su seño algo molesto.
-Eres valiente al decirme eso, chica lámpara -Orihime se ruborizo hasta el tope e Ichigo soltó una carcajada al notar esto.
-¡Ninguna lámpara! ¡Me llamo Orihime Inoue! -el chico siguió riendo, entonces la chica le dio la espalda bastante molesta dispuesta a marcharse, pues no estaba dispuesta a soportar las burlas del vampiro, pero entonces él la detuvo tomándola del brazo mientras trataba de normalizar su respiración.
-Bonito nombre, está bien, escucha Orihime…
-Inoue-san para ti -Ichigo sonrió, tal parecía que aquella chica con rostro de ángel tenía carácter.
-De acuerdo Inoue, yo soy Ichigo Kurosaki, es un placer -Ichigo le extendió la mano y ella dudo por un momento en tomarla, pero luego la acepto.
-Te falto el San, Kurosaki-kun, en fin, mejor explícame todas tus razones.
-Si por supuesto, pero yo creo que por ahora debes esperar, claro, si es que no quieres llegar tarde a clases -Orihime abrió los ojos asustada y miro su reloj; si, era verdad, ya llevaba quince minutos de retraso.
-No, no, no, no ya no por favor -Orihime apretó barias veces el botón del ascensor y este se abrió, entonces se metió seguida por el muchacho que miraba cada gesto y acción de la chica.
-Tranquilízate, no es para tanto, además yo puedo…
-Tal vez para ti no, pero para mí sí y por favor ya no digas nada mas -conforme bajaban por cada piso a Orihime le parecía una eternidad, era tan injusto que le pasaran estas cosas y aunque ella no era una persona explosiva y que se molestara con los demás, Ichigo estaba consiguiendo cambiar su actitud, además de que por su culpa ya iba de nuevo tarde. Por fin el elevador se detuvo, las puertas se abrieron y la chica salió corriendo a todo lo que le daban sus piernas, tanta era la prisa que no se dio cuenta que un hombre con varios paquetes se atravesaba en su camino e inevitablemente choco contra él, lo único que la chica sintió fue un fuerte golpe en la cabeza y todo se volvió negro.
-¡Diablos! -exclamo Ichigo cuando la chica quedo tendida en el suelo desmayada, inmediatamente corrió hacia ella, que ya estaba siendo rodeada por la gente que en esos momentos habían sido testigos de aquel suceso, se abrió paso entre la muchedumbre, se agacho a su lado y la tomó en brazos cargándola.
-¿Quiere que le ayudemos? -pregunto el hombre con el que había chocado Orihime.
-No gracias, yo me hare cargo.
¿Es usted algo de la señorita? -esta vez pregunto una anciana que miraba con desconfianza a Ichigo.
-Es mi… hermana -la mujer al ver que había dudado por unos momentos, los miro examinándolos y al parecer el chico no mentía pues ambos poseían casi el mismo color de cabello. -Bueno ahora si me disculpan llevare a mi "hermana" a que sea atendida por nuestra madre -Ichigo se alejo de todas esas personas que lo miraban con extrañeza, en verdad que algunos mortales eran muy molestos, como aquella anciana ¿Pues que insinuaba? Jamás se aprovecharía de alguna chica que estuviera en la condición como en la que se encontraba Orihime, el no era así, aunque bueno a decir verdad, esa chica le estaba causando ciertas inquietudes y tentaciones. Era la primera vez que le pasaba este tipo de cosas con una mujer y debido a esto había tenido que soportar burlas por parte de Renji y los demás que decían dudar de sus gustos solo porque había rechazado algunas chicas de su comunidad, pero era porque ninguna de ellas llamaba su atención, todas y cada una de ellas eran tan aburridas, vanidosas y prepotentes que en verdad lo hacían enfadar. Llego a su departamento y deposito a la chica en su cama, ya hablaría con ella cuando despertara.
-Esto paso porque no quisiste escucharme -dijo el chico en un murmullo, mientras negaba con la cabeza y acercaba su mano al rostro de ella para quitarle algunos de los mechones de su cabello que cubrían su cara, luego la observo y sonrió de lado. -Que chica más rara - dijo para luego salir de la habitación.
Isshin Kurosaki miraba con reproche a Urahara que se encontraba abanicando su rostro como era su costumbre. -No debieron suspenderlo, me preocupa que el idiota de mi hijo haga tonterías durante sus "vacaciones"
-Calma hombre, realmente creo que tu hijo estará bien, además sinceramente creo que él es más maduro que tu, así que no creo que comenta alguna tontería -el padre de Ichigo entre cerró los ojos ante el comentario de Kisuke, quien lo miraba divertido.
-No lo sé Kisuke, no me gustaría que Ichigo corriera algún riesgo estando por ahí, tu sabes que por lo menos aquí lo vigilábamos -el hombre soltó un suspiro de resignación, realmente le preocupaba su hijo, él muchacho era un tanto rebelde y sabía que iría a buscar a Nnoitra para vengarse de él y si eso pasaba, era bastante probable que Ichigo descubriera ciertas cosas.
-Te preocupa él, ¿verdad? Pero no puedes mantenerle siempre ocultando las cosas, tal vez debería ser la hora de que le cuentes sobre el pasado.
-Lo dices como si fuera sencillo -Isshin se levanto de su asiento y se dirigió hacia la ventana que se encontraba atrás de Urahara, el cielo se veía despejado dando un cielo muy azul. -El pasado, ahora me doy cuenta que no siempre puedes enterrarlo y más cuando irónicamente este esta tan presente -de pronto la vista de Isshin fue capturada por algo que hiso que abriera los ojos como platos. -¡AH! ¿Pero que hace ese niño con mi hija?
Urahara al escucharlo se asomo para ver lo que había perturbado la seriedad de hace unos momentos y entonces vio que Toushiro estaba detrás de Karin abrazándola, bueno realmente no era así, el joven capitán ayudaba a la chica a colocarse mejor en una posición para sostener la espada, pero Isshin no lo vio así. -Pero que se cree ese pequeño pervertido -hablo indignado el hombre mientras decidido se dirigía a interrumpir el entrenamiento de su hija.
-Yo no creo que sea lo que estas pensando -dijo Kisuke, mientras lo detenía tomándolo del hombro.
-¡Ja!, yo conozco mejor que nadie esas mañas y ese niño se está aprovechando de la situación.
-Así que conoces estas mañas, me pregunto qué dirá Masaki-san si se enterara de esto -el hombre del sombrero verde sonrió con malicia e Isshin se puso nervioso ante este comentario.
-Vamos amigo eso fue hace mucho tiempo cuando era libre, ahora la única mujer en mi vida es mi hermosa Masaki y mi deber como padre me obliga a proteger a mi pequeña -Isshin se zafo de su agarre y salió corriendo de la oficina de Urahara, en ese momento entro Yorouichi que miro desconcertada a su esposo.
-¿Qué le pasa a Isshin? -Urahara tomo de la mano a la mujer y la guio hasta la ventana para que viera la situación que pasaba en esos momentos afuera. Yorouichi enarco una ceja y miro a su esposo. -Si nuestro bebé es niña, ni se te ocurra hacer eso porque soy capaz de apalearte -Urahara miro asustado a su mujer, por supuesto que estaba seguro que Yorouichi cumpliría su amenaza, entonces trato de no pensar en eso y decidió continuar viendo el espectáculo que había armado Isshin contra Hitsugaya. En cuanto había llegado con ellos los separo, mientras miraba al chico con enojo.
-¿Crees que puedes aprovecharte de la situación? -ambos jóvenes miraron desconcertados al hombre.
-¿De qué habla señor Kurosaki? -Toushiro entre cerró los ojos molesto al comprender lo que insinuaba Isshin.
-No trates de fingir demencia -la cabeza de la familia Kurosaki señalo acusadoramente al joven capitán, mientras apartaba a su hija y la colocaba detrás de él, pero Karin enfureció por lo que pensaba su padre y lo golpeo en la cabeza.
-¡No todos son como tú! ¡¿Cómo te atreves a pensar esas tonterías? -el pobre hombre quedo tendido en el suelo por el fuerte golpe de su hija que lo miraba molesta y sonrojada, en ese momento Toushiro suspiro irritado dándole la espalda a padre e hija, para que no notaran que él también se había ruborizado.
-Dejemos esto para otro momento Kurosaki, nos vemos mañana, por ahora descansa -el chico se retiro y Karin ya no supo más que decir, pues el comentario de su padre había sido muy vergonzoso.
El joven capitán decidió ir a su oficina, desde que había amanecido no se había parado por allí y necesitaba estar solo para olvidarse de aquel momento bochornoso. El desorden reinaba en la oficina de Toushiro cuando este entro, mientras su teniente Rangiku dormía plácidamente en el sillón. El chico la miro con enojo mientras una vena palpitaba en su sien amenazando con explotar. -¡MATSUMOTO! -la mujer dio un brinco del susto y se incorporo sentándose, mientras escondía bajo el sillón con el pie unas botellas de sake que habían bebido ella y sus amigas.
-H-hola Capitán, bu-enos días -dijo nerviosa la mujer al notar la cara de pocos amigos que poseía Hitsugaya.
-Querrás decir tardes, son más de la una. Este lugar esta asqueroso, no dudaría ni por un segundo que organizaste una fiesta aquí -Rangiku mantenía la cabeza gacha, mientras su capitán no paraba de regañarla.
-Por favor Capitán ya no me regañe, yo solo…
-Sin excusas, ahora mismo arreglas este desorden y te pones a trabajar -Rangiku quiso protestar pero la mirada amenazadora acompañado de un -Ni lo pienses- la hiso retractarse y salir corriendo de ahí para ir por utensilios y limpiar la oficina de su capitán.
Renji se encontraba con Hisagi, Ikkaku, Yumichika y Kira tomando en un bar, el grupo de hombres conversaban animadamente pues las copas ya se les habían pasado un poco. -Es una pena que Ichigo no esté aquí, deberíamos buscarlo para que se una a la reunión y luego tener una buena pelea -Ikkaku desenvaino su zanpakuto y señalo con esta a Renji, el chico peli-rojo la aparto y lo miro con burla.
-Te gano la última vez que lo retaste, además es probable que no lo encuentres, a nadie le dijo donde tomaría sus "vacaciones" -Renji tomo un sorbo de su copa de vino y miro la hora en un reloj de pared que se encontraba frente a él. -¡Demonios! Ya se me hiso tarde, el capitán me va matar -el joven vampiro de los tatuajes salió corriendo mientras los otros se burlaban de él.
-¡Buena suerte Renji! ¡Y no hagas enojar a tu cuñado! -grito Ikkaku y los otros soltaron mas carcajadas -Renji bufo con molestia al escuchar aquel comentario, en ese momento una patada en la cara lo detuvo y cayó al suelo adolorido.
-¡Idiota! Como se te ocurre beber a estas horas y cuando mi Nii-sama te está buscando -Rukia Kuchiki miro al chico con furia, lo tomo del cuello y lo arrastro por el camino.
-¡Maldición! ¡Suéltame Rukia!
-Olvídalo, esto y más te mereces -el chico como pudo se zafo y la siguió con molestia.
-Supongo que ya te enteraste de lo que paso con Ichigo ¿no?
-Sí, el muy idiota cayó en la jugada de Nnoitra, pero supongo que le hará bien alejarse de aquí un tiempo -Rukia miro de reojo a Renji que miraba el lado contrario.
-¿Qué te pareció que me hayan cambiado de sitio durante un mes? -la pregunta de Renji sorprendió a Rukia, quien cerró los ojos y se cruzo de brazos.
-¿Por qué me preguntas eso? No le veo nada de malo, solo será un mes, ni creas que te libraras de Nii-sama -dijo burlona la chica, mientras volteaba al lado contrario y se mordía el labio inferior ocultando cierta tristeza.
-Sí, tienes razón -Renji hiso lo mismo que la chica y ambos siguieron su camino sin decir nada más.
El atardecer iluminaba en tonos rojizos la ciudad de Karakura; un hombre se encontraba de espaldas viendo desde su ventanal tan magnífico paisaje, en ese momento un hombre de cabello plateado y de mirada cautelosa entro junto con una joven de cabello negro, ojos azules y finas facciones. -Mira lo que traigo ¿no es linda? -el hombre que hace unos momentos se encontraba de espaldas volteo y miro a la chica que se sonrojo al verlo; el hombre se dirigió a ellos tomo el rostro de la chica en su mano y acaricio su mejilla.
-¿Cómo te llamas?
-Yuriko -contesto la chica, entonces el hombre se alejo de ella y sonrió
-Muy bien Yuriko, afuera se encontrara alguien a tu disposición, dile que te lleve a mi habitación y ahí te veré en unos momentos -dijo el hombre de forma amable y seductora.
-Como usted ordene Aizen-sama -dijo la chica para luego retirarse.
-Hiciste una excelente elección Gin, Yuriko es perfecta para mis planes -Aizen Sousuke toco el hombro de su aliado incondicional para luego salir de aquella habitación y Gin se quedo ahí parado con su típica sonrisa zorruna en sus labios.
La cabeza la sentía como si le fuera a estallar, mientras poco a poco recuperaba la conciencia, su vista estaba borrosa, así que con dificultad y parpadeando varias veces, esta se aclaro, miro su entorno y se dio cuenta que no estaba en su habitación ni en ningún lugar que ella conociera ¿Qué había pasado? Y ¿Dónde estaba? En ese momento la puerta se abrió e Ichigo entro con una bandeja de comida, la chica alarmada al verlo se tapo con la manta que la cubría de los pies a la cabeza. -¿Qué haces aquí?
-Aquí vivo, olvidas que ahora soy tu vecino, no me digas que no recuerdas lo que paso -a la chica le dio el atolondramiento y pensó otra cosa, entonces se arrincono hasta la pared y se envolvió en la cobija.
-¿Qué me hiciste? -dijo asustada y a punto de llorar, Ichigo se le acerco desconcertado y Orihime cerró los ojos y lo golpeo en la nariz. -¡No te me acerques! ¡Te advierto que soy cinta negra y se defenderme!
Ichigo se llevo las manos a la nariz que empezó a sangrarle, tomo rápidamente un pañuelo para detener el sangrado, fuertes punzadas de dolor sintió cuando hiso precion, incluso una pequeña lagrima escapo de uno de sus ojos al tremendo dolor que sentía. -¡¿Pero qué diablos te pasa? ¡Yo no te hecho nada! ¡¿Qué no recuerdas que en la mañana llevabas prisa y chocaste con alguien? -la joven se llevo una mano a la barbilla, mientras trataba de recordar, entonces pequeños recuerdos aclararon su mente de cómo había impactado con la otra persona y seguramente había quedado inconsciente, ¡claro! y seguramente el chico la había ayudado. Un enorme color carmín colorearon sus mejillas, entonces se levanto de la cama alarmada y trato de ayudar a Ichigo.
-Lo s-siento mucho, es que estaba confundida, po-por favor perdóname.
El joven se tapaba la nariz y la miro ensombreciendo su mirada. -¿Te das cuenta de lo que hiciste? Me has hecho perder sangre, ahora tomare de la tuya para recuperarme -Orihime lo miro aterrada y comenzó a retroceder; Ichigo se le fue acercando hasta que ella choco con la pared y el la acorralo con ambas manos apoyadas en la pared; Orihime pudo apreciar que la herida había sanado y que la sangre se había detenido. -No por favor, perdóname, ade-mas y-ya estas bien -dijo temerosa la chica.
-Pero te he dicho que me has hecho perder sangre, compénsame por lo que me hiciste -el joven vampiro abrió la boca dejando a relucir sus colmillos, poco a poco se le acerco al cuello, mientras ella cerraba los ojos muerta de miedo y esperando lo peor, de pronto escucho la risa del joven, desconcertada abrió los ojos y miro al chico que la miraba divertido.
-Solo bromeaba -dijo aun riéndose de ella.
-Eres muy cruel, me diste el susto de mi vida -Orihime se cruzo de brazos y lo miro enfado.
-Te lo mereces, en verdad que me dolió tu golpe, eres una pequeña salvaje -Orihime bajo la cabeza avergonzada, pues el tenia razón, ella no era de las que golpeaban a las personas pero en ese momento se había sentido aterrada. -Bueno olvidemos eso y come algo -la chica miro la bandeja con comida y se acerco para comerla.
-Te lo agradezco -dijo la chica en una sonrisa cálida que llamo la atención del joven, aquella sonrisa era tan cálida que le recordó a las que le dedicaba su madre, solo que en la de Orihime había algo que lo hacía sentir de una forma que jamás había sentido, negó con la cabeza se encogió de hombros y se sentó en la cama.
-Anda come o se te enfriara -poco después Orihime termino de comer y miro a Ichigo que se encontraba con los brazos cruzados viendo la ventana.
-Kurosaki-kun, recuerda que tenemos una plática pendiente -dijo la chica para llamar su atención, Ichigo volteo a verla y asintió con la cabeza, entonces se sentó a su lado y miro hacia su techo.
-Te pagare mi deuda protegiéndote, recuerda que Nnoitra amenazo con venir atacarte y lo más probable es que otros querrán cazarte -a la chica se le helo la sangre al recordar las palabras de aquel hombre y la advertencia que le hacia el chico. –Además si el imbécil de Nnoitra cumple su amenaza yo podre vengarme, tienes que saber que estoy aprovechando estar un mes aquí para no solo desquitarme y pagar mi deuda, sí no que también poder investigar ciertas cosas que me involucran a mí y mi familia ¿entiendes?
-Te entiendo y te lo agradezco pero… ¿Como sé que puedo confiar en ti y en lo que me estás diciendo?.
-Tendrás que confiar en mí ciegamente si quieres vivir -Ichigo la miro directamente a los ojos, en ellos se reflejaban sinceridad y algo le decía a la chica que podía confiar en él.
-Está bien, creo en ti, ¿puedo preguntarte algo?
-Si adelante.
-¿Qué es eso que tienes que investigar? -Ichigo se levanto de la cama levanto su mano y centro su vista en la palma.
-Lo mejor es que no lo sepas -el chico formo un puño y lo apretó con fuerza, mientras su rostro se tornaba furioso, el silencio se hiso presente, lo cual se volvió incomodo para ambos; afortunadamente el celular de la chica sonó haciendo que el silencio se desvaneciera, Orihime se apresuro a contestar; se trataba de Sora.
-Hermano ¿Qué ocurre?
-Orihime, mi jefe volvió a invitarme a cenar, así que llegare tarde ¿esta bien?
-¿De nuevo? Está bien hermano, no te preocupes y cuidate.
-Tú también hermanita, te quiero mucho, adiós.
La chica corto la comunicación después de despedirse y miro su teléfono con una sonrisa en sus labios. -¿Así que es tu hermano con la persona con la que vives? -pregunto el chico con cierto interés que oculto muy bien.
-¡Sí! Pero es una lástima que no vaya a merendar conmigo, irá a cenar con su jefe -Orihime miro a Ichigo que la miraba serio y una idea surgió de su mente. –Ku-kurosaki-kun, ¿te gustaría merendar conmigo? -dijo la chica con nerviosismo y con un pequeño rubor en sus mejillas, realmente no estaba segura de lo que había dicho pero quería ser amable con él y devolverle el favor de la comida.
-¿Estás segura? -pregunto sorprendido Ichigo.
-Sí, creo que así podríamos platicar y conocernos mas ¿n-no crees? -el chico sonrió de lado al notar los nervios de la chica y quiso jugar un poco con ella.
-No será más bien que te gusto y me quieres cortejar.
-¡¿He? ¡N-no! ¿Y desde cuando una chica corteja a un chico? -Orihime se cruzo de brazos y le dio la espalda para que Ichigo no viera su rubor.
-A mí siempre me pasa eso, ellas me buscan y tratan de conquistarme -dijo divertido el chico.
-Eres un egocéntrico Kurosaki-kun y como veo que solo gozas burlarte de mí, olvida mi invitación -la chica tomó sus cosas dispuesta a marcharse, pero el chico le bloqueo el paso y le sonrió.
-Era una broma, está bien acepto tu invitación.
-Pero con una condición.
-¿Cuál?
-Que dejes de hacerme bromas ¿es un trato? -Orihime le extendió la mano y él se la estrecho.
-Hecho.
-Bien, estoy segura que los bocadillos que voy a preparar te gustaran, fueron inventados por mi ¿sabes? -dijo la chica alegre, mientras salían de él departamento de Ichigo para dirigirse al suyo, el chico solo la observaba y escuchaba preguntándose de dónde sacaba tanto entusiasmó la chica, definitivamente era extraña pero era algo que llamaba aun mas su atención y tal parecía que su vida cambiaria de cierta forma con ella.
(…) (…..) (…..)
Bueno ¿Qué les pareció? Ojala les haya gustado y que me disculpen por mi retraso, en verdad quería actualizar pero ¡ah! Mi linda familia se encargo de que eso no pasara, en fin, otra vez les doy las gracias a cada una de las personas que leen esta y mis otras historias y si no es mucho pedir un review por favor. Nos leemos a la próxima. *o*
