Hola, es un gusto de estar otra vez aquí con ustedes y quiero agradecer sus comentarios y que sigan leyendo esta historia. Lamento mucho la tardanza, espero que este capítulo sea de su agrado :)
Capitulo 5: No rompas las reglas
Ichigo se elevo hacia el cielo con Orihime en sus brazos, mientras miraba la gran arma de Nnoitra impactarse en el suelo. –Esta vez si te matare Kurosaki -dijo riendo Nnoitra, entonces levanto su arma y la lanzo en dirección hacía ambos chicos con gran rapidez, afortunadamente Ichigo logro esquivarla, pero teniendo a la chica con él le restaba agilidad para seguir esquivando sus ataques, además de que sería muy peligroso para ella, así que la bajo al suelo y miro a Nnoitra con seriedad.
-Aquí no, Nnoitra. Vamos a otro lugar, sabes que no es conveniente que peleemos aquí.
-Está bien, pero ten por seguro que cuando te elimine, regresare por ella -Nnoitra dirigió una mirada libidinosa a la chica, mientras que ella lo miraba con enojo.
-Eso está por verse -Ichigo miro con una sonrisa de lado a Orihime y se acerco a ella. –Regresare pronto, no te preocupes -dijo al ver la cara de angustia de la chica.
-Ten… ten cuidado -el joven vampiro asintió ante las palabras de Orihime y se marcho con Nnoitra siguiéndolo. La chica se quedo contemplando cómo se alejaban ambos, sentía mucho miedo de que a Ichigo le pasara algo, pues aquella vez el tramposo aquel traía consigo a sus hombres y aunque esta vez venía solo pudiese ser que en cualquier momento aparecieran los otros y lo atacaran.
Tatsuki buscaba con la mirada a Orihime, pues le había preocupado la manera en la que había salido corriendo del salón y más cuando Ichigo salió detrás de ella, a saber con qué tipo de intenciones lo había hecho. Comenzó a llamarla, pues no la ubicaba con la vista, en ese momento al escuchar Orihime el llamado de su amiga, corrió hacia la dirección donde estaba ella, lo mejor era que no la viera en el lugar donde Nnoitra había dejado aquella enorme grieta en el suelo. -¿Qu-e pasa Tat-suki? -pregunto la chica al momento de que llegaba al lado de ella.
-¿Cómo que pasa? Eso debería preguntarlo yo ¿Por qué saliste corriendo de esa manera? Y luego ese Ichigo saliendo detrás de ti -Tatsuki observo a su amiga de forma reprobatoria esperando una respuesta.
-Bueno, es que no me sentía bien y quise tomar un poco de aire fresco y a Kurosaki-kun no lo he visto -dijo la chica tratando de sonar convincente.
-Está bien, ahora será mejor regresar al salón, esta próxima a empezar la siguiente clase -Orihime asintió y siguió a su amiga, no sin antes de dirigir una mirada al cielo deseando que Ichigo volviera pronto.
Una vez que los dos vampiros se encontraron alejados de la ciudad, comenzaron a pelear. Nnoitra atacaba a Ichigo con su enorme arma, mientras él lo esquivaba y asestaba una patada al estomago de su enemigo haciéndolo retroceder unos pasos; el hombre del parche lo miro disgustado y se arrojo atacarlo nuevamente. Aunque Ichigo se movía con agilidad y lograba golpearlo, le hacía falta su espada y en ese momento que se detuvo a pensar, Nnoitra lo acorralo contra un árbol. –No debes detenerte a pensar o esto te pasara -dijo el vampiro del parche mientras sonreía con burla, "Maldición" pensó Ichigo, mientras trataba de esquivar el golpe con el arma de Nnoitra, pero de pronto su atacante se alejo de él, mientras una flecha de luz pasaba a gran velocidad y se clavaba encima de la cabeza de Ichigo en el árbol; el chico hundió los ojos al mirar la flecha que casi le perfora la cabeza.
-¡¿Pero qué mierda? ¡Pudiste haberme dado Ishida! -Ichigo miro con reproche al joven que se encontraba parado en la rama de un árbol y que lo miraba con burla, mientras acomodaba sus lentes
-En absoluto Kurosaki, analice perfectamente la situación, además deberías agradecer que estoy aquí y que te traje esto -el chico le mostro la espada que pertenecía a Ichigo alzándola al aire.
-¡Zangetsu! -Ichigo sonrió, mientras se dirigía a la rama donde se encontraba Ishida y este se la entregaba. –Gracias Ishida ¿Pero cómo es que estas aquí?
-Ningún gracias, ya veremos después como me pagaras este favor y el que este aquí no importa -Ichigo lo miro con enojo, mientras una vena palpitaba en su cien.
-¡Claro, ya decía yo que eres un mal amigo! -dijo gritándole en la cara Ichigo.
-¡¿Yo, mal amigo? ¡Yo no tengo la culpa de que tú seas un descuidado y yo tenga que sacarte del apuro! -dijo Ishida también gritando, entonces una discusión empezó abrirse entre ambos, cuando de pronto los dos sintieron que Nnoitra se dirigía hacia ellos para atacarlos. Ambos jóvenes esquivaron el golpe cayendo en diferentes direcciones y mirándose mutuamente.
-¿Qué te parece si resolvemos nuestro problema después Ishida? -dijo el chico mientras observaba con sigilo a Nnoitra.
-Por primera vez estoy de acurdo contigo Kurosaki.
-Entonces no interfieras, Nnoitra y yo tenemos una deuda pendiente -Uryuu lo miro con molestia, pero si fuera su situación le pediría lo mismo, pues los vampiros de su comunidad y ellos, eran bastante orgullosos y siempre debían respetar este tipo de decisiones. Ichigo se movió a gran velocidad, mientras Nnoitra esperaba que lo atacara, pero grande fue su sorpresa al notar que el chico estaba tras de él y le daba una patada por la espalda haciendo que se estrellara contra un árbol, entonces Ichigo tomo ventaja de ello lanzándose para atacarlo con la espada. Nnoitra apenas reacciono a ello y el chico pudo hacerle un corte en el hombro, la sangre no tardo en brotar y en seguida se llevo una mano a la herida, haciendo presión en ella.
-Maldito Kurosaki -los ojos de Nnoitra infundían un profundo coraje al verse en aquella situación; Ichigo lo observo con seriedad mientras tomaba a Zangetsu para seguir peleando, en ese momento Nnoitra soltó una carcajada que desconcertó a ambos chicos que lo miraban dudosos.
-¿Se puede saber que es tan gracioso? -la mirada de Nnoitra se clavo en la de Ichigo que esperaba la respuesta de su pregunta, entonces el vampiro del parche se levanto con dificultad mientras seguía riendo.
-Todo, absolutamente todo. Mírate, se cuan desesperado estas… Sé que quieres saber el motivo del porque eres diferente a los demás que te rodean… Sé que quieres saber cuál es el origen de aquello que te atormenta… Y sé… Que te asusta -de pronto Ichigo al escuchar aquellas palabras, tomó a Nnoitra por el cuello y lo estrello contra el árbol nuevamente.
-¡¿Qué sabes sobre eso? -dijo el chico con furia y apretándolo aún más. Ishida se aproximo rápidamente a los dos y miro con extrañeza a Nnoitra.
-¿De qué está hablando este sujeto, Kurosaki? -el joven vampiro no contesto y siguió mirando de forma amenazante al vampiro del parche.
-Más de lo que te imaginas -Nnoitra aparto con brusquedad la mano de Ichigo y de pronto los chicos se alejaron de él, pues en ese momento los hombres de aquel vampiro llegaron con la intención de atacarlos. Tesla tomo el brazo de Nnoitra para que este le rodeara los hombros y así poder ayudarlo apoyarse bien. –Si quieres respuestas, te serán difícil conseguirlas -Nnoitra y sus hombres estaban dispuestos a marcharse, pero Ichigo se los impidió posándose frente a ellos.
-No dejare que escapes Nnoitra. No sin antes decirme lo que quiero saber -aquel vampiro lo miro de forma burlona y amenazante.
-Lo siento Kurosaki, pero esta vez solo cumplo órdenes -fue inevitable que aquellos vampiros escaparan, pues los hombres de Nnoitra lograron hacer una ruta de escape, mientras dos de ellos atacaban a Ishida e Ichigo para distraerlos. Ichigo logro quitar de su camino a uno de ellos, pero Nnoitra ya había escapado.
-¡Maldita sea! -el chico dio un golpe al árbol con frustración, mientras Ishida quitaba de su camino a su contrincante. Ichigo miro a los dos hombres de Nnoitra que yacían tirados en el pasto; tal vez podría preguntarles a ellos, algo que le diera alguna pista, pero lo más seguro es que se trataban de simples peones sin importancia.
-¿Y ahora qué? -Ichigo miro a Ishida ante su pregunta y comenzó a caminar ignorando el desconcierto del otro.
-Oye Kurosaki, tu y yo debemos hablar -dijo mientras le seguía el paso.
-No hay nada de qué hablar.
-Por supuesto que sí. Me puedes explicar ¿Quién es la humana y que haces tú con ella? -el chico detuvo su andar y miro con su seño fruncido a su interlocutor.
-Claro, ahora entiendo cómo es que estas aquí ¿Se puede saber desde cuando me estas espiando? Y no sé porque tengo la sospecha de que el viejo tiene algo que ver -Uryuu se cruzo de brazos y lo miro analíticamente.
-Créeme que no tenía la más mínima intención de hacerlo, pero tu padre insistió mucho. ¿Te das cuenta que estas rompiendo una de las reglas más importantes de nuestra comunidad?.
-Hay motivos poderosos que me obligan a estar con ella y realmente no tengo ganas de explicártelas -Ichigo estaba a punto de marcharse pero Uryuu se lo impidió tomándolo del brazo.
-Pues entonces tendré que decírselo a los otros -el chico rodo los ojos en señal de fastidio y se deshizo del agarre de Ishida.
-Si tú dices algo, entonces yo me veré en la penosa necesidad de contarle ciertas cosas a Mayuri que seguramente les interesaran -Ishida palideció ante aquellas palabras e Ichigo sonrió triunfante; en verdad que valía la pena después de todo ir aquellas reuniones que organizaban Hisagi, el capitán Shunsui y el teniente Tetsuzaemon, pues en esas reuniones pasaban y te enterabas de cosas que luego te servían como chantaje, como en esos momentos ayudaba a Ichigo.
-No lo harías -dijo con cierto temor Ishida; Ichigo se encogió de hombros y se recargo en un árbol, mientras lo miraba con sonrisa burlona.
-Si tú te callas, yo me callo.
-¡Está bien, está bien! Solo espero que sepas lo que haces -Ishida suspiro con resignación y decidió marcharse. Ahora tenía que inventar algo muy convincente para Isshin; maldecía internamente que Ichigo supiera aquellos secretos tan vergonzosos de él y por supuesto no volvería asistir a esas reuniones, aquello había sido un error que jamás volvería a cometer. Ichigo miro como se alejaba y luego que se perdió de vista él también se marcho.
Orihime observaba el reloj en la pared, sin prestar atención a la clase de historia que impartía la profesora. Con su lápiz tamboreaba su cuaderno, pues anhelaba que la clase terminara, faltaba poco para eso, pero para los minutos que faltaban se le hacían eternos. En cuanto se diera el anuncio de que la clase terminara, ella saldría corriendo de ahí con la intención de ir a buscar al joven vampiro, pues no saber de él la estaba angustiando. Y entonces por fin la clase termino, tomó sus cosas y las de Ichigo para poderse marchar, pero Tatsuki la detuvo.
-Orihime, no sé lo que está pasando, pero sea lo que sea, quiero que sepas que puedes contar conmigo -aquellas palabras hicieron sentir muy mal a la chica, pues Tatsuki desde el primer día que había llegado a esa escuela, había sido muy amable con ella y se había convertido en su única amiga y en verdad le dolía no poderle contar lo que estaba pasando.
-Gracias Tatsuki-chan -Tatsuki sonrió y se despidió de ella, pues tenía que irse a su club y Orihime después se marcho de igual forma. Sus pasos eran lentos y la mirada la tenía clavada en el suelo pensando en lo mala amiga que era con Tatsuki y luego pensó en Ichigo y en lo preocupada que estaba por él ¿Dónde podría buscarlo? Mientras se dirigía a la salida y aun manteniendo su vista clavada en el suelo vio que alguien se detenía frente a ella; la chica levanto su vista y vio un par de ojos marrones mirarla con una sonrisa de lado en sus labios.
-¡Kurosaki-kun! ¡Estás bien! -Sin pensarlo, la chica lo abrazo, dejando a un desconcertado Ichigo y cuando ella se dio cuenta de lo que estaba haciendo, se separo rápidamente de él con las mejillas totalmente rojas. –Lo siento… Y… ¿Qué paso con Nnoitra? -Orihime conservaba sus mejillas rojas y miro al chico de reojo, este cambio su expresión de asombro a una de enojo y frustración ante su pregunta.
-Escapo -la chica bajo la mirada, no sabía que decir ante esto, pero entonces una idea cruzo su mente y una sonrisa apareció en sus labios.
-Te llevare a un lugar que estoy segura te gustara -Ichigo la miro con desconcierto ¿A dónde lo llevaría? Cada día se convencía mas de que Orihime era una chica bastante extraña.
-Tengo que inventar algo lo suficientemente convincente para que Isshin-san me crea ¿Pero qué? -Ishida caminaba por el bosque mientras pensaba en que mentira inventar; en ese momento alguien se le arrojo encima y ambos cayeron en el suelo, aquella persona quedo encima de él. El chico abrió los ojos y se encontró con un rostro que lo miraba con seriedad. -¡Nemu! -la mencionada se levanto e Ishida hiso lo mismo.
-¿Dónde has estado? Te he estado buscando desde ayer -la voz de la chica sonaba tranquila, pero su rostro estaba sumamente serio, lo suficiente para saber que estaba disgustada.
-Yo… Bueno, veraz… … … Tuve que hacer algo importante por petición de Isshin-san -Ishida se sentía nervioso, aunque sabía que lo que decía era verdad, la mirada analítica de Nemu lo ponía de ese modo, porque solo él sabía lo que ella podría estar pensando en esos momentos. La chica siguió mirándolo y entonces se acerco a él, le dio un beso en los labios y lo abrazo. Aunque Nemu fuera fría e inexpresiva; solo cuando estaba a solas con él, esto cambiaba un poco, pues mostraba otra faceta que solo a Ishida le había permitido conocer, aquella que no dejaría conocer a nadie más, pues por algo lo había escogido a él para que fuera su compañero de toda la vida e Ishida no dudaba por un segundo que ella fuera la indicada para él, a pesar de que la chica tuviera un padre como Kurotsuchi Mayuri. –Disculpa si te preocupe, realmente no fue mi intención -Uryuu abrazo a Nemu y ambos se quedaron por un momento así, hasta que la joven se separo de él y deslizo coquetamente un dedo por la mejilla del chico, entonces le quito los lentes y se los puso ella; Ishida se puso nervioso ante aquel acto de su novia, sabía que cuando Nemu hacía eso, era porque quería algo.
-Hoy hablaras con mi padre ¿verdad Ishi-kun? -el chico trago duro ¿Por qué tuvo que decirle Ishi-kun? Cuando ella le decía de esa manera, no había forma de negarse a sus caprichos; solo esperaba que jamás se enteraran los demás de como lo llamaba Nemu cuando estaban a solas porque seguramente sería la burla de todos ellos.
-¿Tiene que ser hoy? -pregunto con irritación el chico, el solo imaginar que le vería la cara a ese científico loco, lo ponía realmente mal.
-Sí, además ya habíamos decidido que sería hoy -la chica enarco una ceja y se cruzo de brazos, entonces el joven suspiro con resignación, pues después de todo ya era necesario hablar con aquel hombre.
-Tienes razón… Vamos -la chica tomo su mano y ambos se dirigieron al cuartel del padre de Nemu. Cuando llegaron, la chica le dijo que lo esperaría afuera, mientras Uryuu hablaba con Mayuri. Perfecto, no solo tenía que verlo, sino que también tendría que enfrentarlo solo; toco la puerta y en seguida le contestaron con un "Adelante" el chico se adentro a la habitación y ahí frente a una mesa y volteado de espaldas se hallaba aquel hombre revisando lo que parecía ser un cadáver. Mayuri volteo a verlo y una expresión de desinterés surco su rostro.
-¿Tu? Hasta donde he visto en todas mis citas para este día. Tú no estás en ella, así que te sugiero que hagas una y que vuelvas ese día -Mayuri volvió a su trabajo, mientras que Uryuu lo miro con fastidio, así que camino hacía él, volviendo a capturar la atención del otro.
-Créame que lo que menos deseo es estar aquí, pero esto lo hago únicamente para hablar de Nemu -Mayuri volteo a verlo con intriga ¿Qué es lo que querría hablar ese chico de su hija? El hombre dejo el bisturí con el que planeaba cortar el cadáver y con un ademan con la mano le indico al chico que lo siguiera. El hombre se quito los guantes que estaban sucios de sangre, tirándolos en un bote de basura y abrió una puerta que llevaba a un sitio más agradable que al anterior; Mayuri se sentó tras un escritorio y se cruzo de brazos.
-Mi tiempo a comparación del tuyo, es muy valioso, así que te pido que seas breve.
Ishida dio un hondo suspiro ¿Por dónde empezar? Sabía que lo que le diría a ese científico no le causaría ninguna gracia ¿Cómo decirle que durante un año él y Nemu mantuvieron una relación a escondidas de él? Ishida había decidido hablar desde un principio con Mayuri, pero la chica se lo había prohibido, hasta que ella estuviera lista para enfrentarlo, aunque en esos momentos solo fuera él y la chica no lo acompañara. Uryuu acomodo sus lentes y se aclaro la garganta, mientras tomaba valor. –Su hija y yo somos novios.
-¡¿QUÉ HAS DICHO PEDAZO DE EXISTENCIA INECESARIA? ¡¿CÓMO QUE HALGO COMO TU, ES NOVIO DE MI HIJA? -la expresión de Mayuri en su rostro no tenía nombre y los gritos y los reclamos se oyeron por todo el lugar. Nemu se encontraba sentada con expresión seria, mientras al escuchar todo lo que pasaba en aquella habitación su cuerpo se tensaba un poco, solo esperaba que su padre no terminara diseccionando el cuerpo de Ishida.
No muy lejos de ahí, Renji caminaba y escucho claramente todos los gritos que se oían en el doceavo escuadrón. –Parece que por fin Ishida se armo de valor para hablar con su futuro suegro -dijo sonriente y burlón el vampiro de los tatuajes.
-No deberías burlarte; no dudo que muy pronto tú te veas en la misma situación que él -Renji miro con desconcierto a Ikkaku que se había detenido a escuchar aquel escándalo.
-¿De qué hablas?
-De qué más va ser, si no de cuando enfrentes al capitán Kuchiki por la misma situación, aunque bueno eso no pasara hasta que no te decidas a decirle a su hermana lo que… -de pronto Renji le tapo la boca a Ikkaku, mientras lo miraba con nerviosismo.
-Cállate, alguien pudo escucharte -el otro vampiro se zafo del agarre y lo miro con burla.
-No te ofendas Renji, pero a pesar de que fue Nemu quién declaro sus sentimientos hacia Ishida, él ahora está tomando el valor para enfrentar a su padre y tú no has hecho ni lo uno, ni lo otro -Maldita sea la hora en que había ido aquellas estúpidas reuniones y se había emborrachado, ahora todos los que estuvieron ahí presentes sabían los secretos más íntimos de unos de los otros y el único que se había salvado de esto había sido Ichigo, que astutamente no había bebido de la forma en que lo habían hecho ellos, pero juraba no volver a ir a esas reuniones.
Orihime e Ichigo se encontraban frente a la repostería donde Tatsuki la había invitado para reanimarla y que de la cual le habían encantado los pastelitos. –Tatsuki-chan me mostro este lugar hace poco, estoy segura que te encantara lo que venden aquí -la chica y él, entraron al lugar y el observo que era un lugar agradable y con un delicioso olor a dulce por todo el lugar.
-Así que este es el sitio donde quieres trabajar.
-Sí ¿No es grandioso? Pero espera un momento ¿cómo sabes que yo quiero trabajar aquí? -pregunto la chica con gran duda y asombro.
-Tengo mis medios para enterarme de todo -Orihime negó con la cabeza y le lanzo una mirada de desaprobación. Ambos chicos se acercaron al mostrador y frente a ellos se hallaba Yuriko, quien les sonreía con amabilidad.
-Buenas tardes ¿Qué van a pedir?
-Antes de pedir algo, me gustaría saber si aún hay vacantes para trabajar aquí, es que me gustaría trabajar en este lugar.
-Vaya, estas de suerte, aun falta un puesto por ocupar. Ven conmigo para que hables con la jefa del lugar -Orihime asintió y una gran sonrisa apareció en su rostro.
-En un momento vuelvo Kurosaki-kun, si quieres puedes pedir algo mientras regreso, yo invito.
-Mejor te esperare -la joven asintió e Ichigo se sentó en una de las mesas que había al lado de un ventanal a esperar a la chica; se sentó en la silla y recargo un codo en la mesa y su cara en la mano, mientras observaba fuera por aquella ventana sin mucho interés. Sin que él se diera cuenta, las empleadas del lugar comenzaron a mirarlo y hablar entre ellas.
-Pero parece que es su novia -dijo una de ellas de caballo rubio y ojos verdes.
-Nada perdemos con preguntarle, puede que sea solo una amiga -dijo otra de cabello castaño y ojos del mismo tono.
-Pues vamos -volvió a decir la de cabello rubio, el grupo de empleadas se acerco a la mesa y rodearon al chico; Ichigo al verlas enarco una ceja y las miro con extrañeza.
-Disculpa pero ¿cómo te llamas? -pregunto la chica de cabello castaño con una sonrisa boba en la cara; el chico puso una cara de total irritación, ya sabía por dónde iba el asunto, de pronto todas comenzaron hacerles preguntas y a presentarse ellas mismas ¿Pero qué les pasaba? Como si al le importaba como se llamaban y lo peor era que parloteaban tanto que ni siquiera lo dejaban hablar a él.
Orihime y Yuriko salían de la oficina de la dueña del lugar. La chica se sentía muy contenta, pues la habían contratado, para empezar mañana y al parecer ya se había ganado a una amiga porque Yuriko le hablaba con mucha amabilidad y se había ofrecido para ayudarla en lo que necesitara. –Así que Inoue Orihime ¿no? -la chica asintió con una leve sonrisa. –Bien, pues yo soy Hanae Yuriko y como ya te lo dije puedes contar con mi ayuda ¿de acuerdo?
-Sí, muchas gracias Hanae-san.
-Puedes llamarme solo Yuriko -dijo con una sonrisa amable la chica, a lo que Orihime asintió, de pronto ambas chicas escucharon algo de alboroto y Orihime miro al grupo de chicas que rodeaban a Ichigo y como una de ellas le daba un papel con su número telefónico y le guiñaba un ojo. Un sentimiento de enojo invadió a la joven de cabello naranja, al ver aquella situación, era como si estuviera ¿celosa? ¡No! ¿por qué tendría que estarlo? Pero inevitablemente se sentía molesta. Orihime se despidió de Yuriko y esta con extrañeza la miro. -¿Y el chico que te acompaña?
-Él está muy ocupado, mejor no lo interrumpo -entonces la chica salió de la tienda y Yuriko sonrió con burla, entonces se dirigió a la mesa donde estaban las empleadas e Ichigo.
-¿Qué es todo este alboroto? A trabajar -dijo en tono autoritario la chica, el grupo de empleadas se asusto y volvieron a sus respectivos deberes.
-¿Dónde está Inoue? -pregunto el chico buscando con la mirada a Orihime al ver que la otra ya no estaba con ella.
-¿Inoue? Así, se fue hace unos momentos.
-¡¿Cómo que se fue? -Yuriko se encogió de hombros e Ichigo salió corriendo del lugar, mientras ella volvió a sonreír con burla. Definitivamente la iba pasar muy bien en la misión que le había dado Aizen.
Ichigo maldecía una y otra vez ¿por qué la chica se había marchado sin él? Y todo por culpa de aquel grupo de fastidiosas que no le habían dejado en paz y dejado ver cuando ella había salido, miraba por todas partes buscándola con la mirada hasta que cruzo por un parque y escucho un grito de auxilio ¡Era ella! Alarmado corrió hasta donde se había escuchado su grito, temiendo que algún vampiro la estuviera atacando. Grande fue su sorpresa al verla arriba de un árbol y abrazada a él, mientras un grupo de perros callejeros le ladraba y alzaban las patas en el árbol; el chico se acerco al árbol y ahuyento a los perros con una mirada que los hiso salir corriendo. Ichigo sonreía con diversión, mientras ella aun permanecía asustada y abrazada al árbol. -¿Pero qué hiciste para hacerlos enojar?
-Fue un accidente, sin querer le pise la cola a uno -dijo avergonzada la chica.
-Como siempre andas en las nubes ¿y se puede saber por qué me dejaste en aquel lugar sin avisarme? -Ichigo la miro con enojo, mientras que ella también lo hacía y recordaba aquel momento.
-Porque tú estabas de lo más contento con todas esas chicas y no quise interrumpirte -Orihime se cruzo de brazos y volteo su rostro al lado contrario.
-Suena como si estuvieras celosa -dijo sonriente y con burla.
-¡Por supuesto que no! ¿Por qué tendría que estarlo?
-No mientas, sabía que te gusto -Ichigo comenzó a reír y Orihime enrojeció, entonces lo miro con mas enojo y sacando su lapicera de la mochila se la arrojo a la cabeza, el chico hiso una exclamación de dolor y se llevo una mano a la zona afectada. –¡Lo dicho, eres una salvaje! -dijo molesto, entonces se dio la vuelta dispuesto a marcharse.
Orihime se sintió culpable y arrepentida de lo que había hecho y decidió bajar del árbol para seguir al chico y disculparse. –Espera Kurosaki-kun, en verdad lo… -pero la chica resbalo soltando un grito y cayendo del árbol. Ichigo volteó alarmado al escuchar su grito y al verla en el suelo corrió hacia ella muy asustado.
-¡Inoue! -el chico la tomo con cuidado y le aparto el cabello del rostro; la chica se encontraba inconsciente y esto alarmo aun más a Ichigo. –Soy un imbécil, perdóname.
-A-auch -Orihime abrió los ojos encontrándose con la mirada preocupada de él que sonrió al verla abrir los ojos.
-Tienes una costumbre muy rara de meterte en problemas -Ichigo sonrió de lado y la chica hiso lo mismo.
-Si lo sé, soy todo un problema.
-Pero eres mi problema -Orihime se sonrojo ante su comentario y ambos se quedaron viéndose; teniéndola tan cerca sentía un gran impulso por besarla, así que dirigió su mirada a los labios de la chica y ella se puso nerviosa, Ichigo se fue acercando mas, pero una voz en su cabeza le dijo "Alto" y se alejo de ella. –Se-será mejor que nos vayamos, se está haciendo tarde ¿puedes ponerte de pie? -la joven asintió y con la ayuda del chico se puso de pie, mientras sus mejillas se incendiaban al pensar en lo que había estado a punto de pasar; Ichigo se sentía bastante inquieto con lo que estaba a punto de hacer. –¿En qué diablos estaba pensando? -se dijo mentalmente el chico. Ya había roto una de las reglas más importantes de su comunidad y ya no podía romper otra, pero no sabía si podía evitar esto, porque aquella chica le estaba causando sensaciones peligrosas.
(…) (…) (…) (…) (…) (…) (…) (…)
Bien, hasta aquí este capi, espero que les haya gustado y las cosas pues se pondrán aun más emocionantes en los próximos jejeje. Otra vez pido disculpas y bueno por ahora me despido y si no es mucho pedir un review por favor.
Nos leemos a la próxima :)
