Capítulo 3
Los días fueron pasando y tanto Rick como Kate se enfrascaron en largas conversaciones telefónicas a veces, otras en comidas informales. Hablando de todo un poco. Rick le pedía opinión sobre sus conductas y a menudo terminaban discutiendo amigablemente sobre la forma que él tenía de manejarse en la vida…
Los juegos de palabras abundaban, más que nunca. La diferencia era que Kate se tomaba las cosas más relajadamente y Rick tenía que reconocer que disfrutaba de esta nueva relación más que nunca…
El lugar de reunión siempre terminaba siendo el departamento de ella, lejos de los murmullos de Martha y Alexis. Que no sabían nada de esta nueva relación.
Kate se sentó con las piernas cruzadas sobre el sillón de su casa, con el codo apoyado en el respaldo y lo miró analítica.
-¿Y bien? ¿Pudiste hablar con ella?
-Poco y nada…- dijo él- las cosas van demasiado lentas…- suspiró él.
-Bueno…- dijo ella y apoyó una mano en el hombro de él- no te preocupes, ya caerá… pero prométeme algo…
-Dime…
-Seré la madrina de tus hijos…- dijo y sonrió. Hubo un cambio en la mirada de él y Kate volvió a sonrojarse.
-Prometido…- dijo él y se perdió un momento en sus ojos.
-Y dime… ¿has avanzado algo con todo lo que estuvimos planeando…?
-Bueno… tengo planificada una cita el miércoles… un evento de caridad… ella prometió acompañarme…
-¡Bien! – aplaudió ella.
-Pero estoy nervioso… en cuanto aceptó confirmé mi asistencia y no me ha llamado más…
-Ya lo hará…
-¿Y tú como sabes?
-Simple… si tú estás enamorado de ella, no creo que ella desperdicie la oportunidad…
-Gracias Kate…- dijo y sonrió- el otro día hablábamos de ti y mencionó que le gustaría conocerte algún día…
-Por mí está bien… me gustaría saber quien se está llevando a la ballena blanca… uno de los solteros más codiciados, mi amigo Rick…- dijo ella y sintió una punzada de celos.
-Veremos qué pasa… primero necesito que se enamore de mi…
-Oh vamos, Rick… ella ya está enamorada de ti…- dijo ella y lo codeó.
-Ojalá pudiera estar tan seguro…- dijo él.
-Ya bésala… yo en su lugar…- dijo y se interrumpió. El aire se tornó incómodo.
-¿Qué?- quiso saber él.
-Si yo estuviera en su lugar y estuviese enamorada de ti… estaría deseando que me beses…
-Y dime algo…- le dijo él y se inclinó sobre ella, mirándola con curiosidad- ¿cómo sería ese beso?
-¿Cómo que cómo sería?
-Quiero decir…- dijo y miró hacia arriba, pensativo- ¿sería un beso dulce, tierno, romántico? ¿O tal vez apasionado, para dejarla sin aire, sin poder pensar?- y cuando dijo esto miró sus labios.
-No lo sé, Rick… yo no soy ella, ni siquiera la conozco…- dijo y se hizo hacia atrás, estaban demasiado cerca y casi no podía enfocar su mirada.
-Bueno… pero puedes darme tu opinión…- insistió él sin moverse.
-Quizás uno romántico estaría bien… para mí, quiero decir… aunque… a veces uno apasionado sería más efectivo… todo depende… si quieres dejarla pensar, entonces bésala dulcemente… y espera a ver qué hace… sino, puedes arriesgarte y también explorar las posibilidades…
-¿Y tú?
-¿Yo qué?
-Tú… ¿qué esperarías?
-Ya te dije… depende de quien tenga en frente… de ti supongo que esperaría pasión… por lo menos al principio… y luego romance… - dijo y sonrió- sería una combinación explosiva…
-¿Combinación explosiva…?
-Porque sería un poco de ambas cosas…
-Me gusta… - dijo pensativo y se inclinó más sobre ella.
-Rick…- dijo Kate un poco nerviosa.
-Confía en mí…- dijo él y deslizó sus labios lentamente tocándola apenas.
Kate sintió que todo su cuerpo temblaba. Quería dejarse llevar, quería cerrar los ojos y permitir que él la besara. Quería saber lo que era…
Rick se movió suavemente sobre su boca. Besó delicadamente sus labios primero. Y cuando se dio cuenta de que sus defensas habían bajado, comenzó a besarla más y se dejó llevar… y ella también y entreabrió sus labios para él y Rick profundizó el beso, explorando su boca tortuosamente. Y Kate suspiró. Y él se apartó delicadamente y la miró a los ojos.
-¿Así?- preguntó él y se quedó mirando sus labios.
-Creo que sí…- dijo ella intentando recuperar la respiración.
-Bien…- jadeó él.
-Sí…- dijo ella- pero por favor no lo hagas más, Rick…
-Lo siento… solo… me dio curiosidad…- se disculpó.
-Es que…- dijo y se ruborizó- he estado sola mucho tiempo… corres el riesgo de que te pida que sigas adelante… y no quiero estropear tus planes…- terminó y miró hacia otro lado, un poco avergonzada.
-De verdad lo siento…- dijo y la abrazó, apretándola contra su pecho- tú sabes lo que significas para mí… no quiero hacerte mal…
-¿Qué significo para ti?- quiso saber ella.
-Eres la amiga más especial que he tenido… una mujer en la que puedo confiar… que me comprende y que está dispuesta a escucharme en todo momento…- Rick la miró a los ojos y besó su frente.
-Y seguirá siendo así… si te mantienes a distancia…
-Lo siento, Kate… no volverá a ocurrir… te quiero… lo sabes…
-Yo también te quiero…- le dijo ella y trató de sonreír, todavía le ardían los labios.
Rick se levantó y le tiró un beso antes de irse.
Kate se tocó los labios y sintió lágrimas corriendo por sus mejillas.
-Dios… no me hagas esto, Castle…- dijo cuando estuvo a solas.
Muy a su pesar, Kate se metió en la cama y suspiró, tratando de olvidarse del beso que acababa de compartir con Rick…
Dio vueltas durante horas, hasta que finalmente se durmió.
Se despertó al otro día y casi tiene un ataque cuando abrió los ojos y encontró a Rick sentado al costado de su cama.
-¿Qué estás haciendo aquí?- le dijo y se tomó el pecho, asustada.
-Vine a buscarte…- dijo sonriente.
-¿Cómo entraste?
-Me diste la llave el otro día, ¿recuerdas?
-Era para una emergencia… ¿recuerdas?
-Es una emergencia…
-¿Qué pasó? ¿Se te terminó el helado?- Kate no podía olvidarse del beso de la noche anterior y se sentía incómoda.
-Estuve pensando… no dormí en casi toda la noche…
-Bienvenido al club… - dijo ella sacudiendo la cabeza.
-Escucha… quiero hacer algo por mi físico… siento que no estoy en forma… me gustaría que me entrenaras…
-Olvídalo, Castle… no tengo tiempo…
-Te pagaría bien… y solo sería en los momentos en que tú quieras y puedas… por favor Kate… es importante…
-Olvídate de pagarme…- le dijo luego de meditarlo un momento- iré a cambiarme… ¿puedes correr?- le preguntó algo fastidiada.
-Algo…- contestó él y la miró cuando se levantó y caminó por la habitación, el camisolín que llevaba puesto le quedaba escandalosamente corto.
Kate buscó ropa y se encerró en el baño. Cuando salió lo encontró recostado en su cama.
-¿Vamos?- preguntó de mal humor y él se levantó instantáneamente.
Se fueron a Central Park… ella corrió y él la siguió todo lo que pudo.
-Bien, Castle…- dijo satisfecha- creo que vas bien… ahora vamos a distender esos músculos… o mañana no podrás moverte… imita mis movimientos…
Rick la siguió y Kate sonrió complacida.
-Muy bien…- Kate estiró unas planchas de goma sobre el pasto y se recostó- abdominales…
Kate hizo una serie de cincuenta abdominales y Rick la observó. Al terminar, ella se levantó y él se acostó.
-Flexiona las piernas a noventa grados…- le dijo- ahora…- lo sostuvo- inténtalo…
Rick se levantó con dificultad y ella tuvo que sostenerlo con más firmeza, hasta que pudo completar una serie de veinte.
-Tendremos que practicar más…- dijo entre dientes- y ahora la última parte…- lo miró misteriosamente y sacó de su bolso y par de guantes- un poco de guantes…
Rick se puso los guantes y se golpeó los puños.
-Intenta golpearme…- dijo ella y sonrió.
No… no puedo…- dijo y la miró serio.
-Si no lo haces… lo haré yo…- dijo y lo golpeó suavemente- anímate… es un juego… solo quemamos calorías…
Rick le pegó suavemente en el hombro y Kate sonrió. Se quitó los guantes y ella lo imitó.
-Intenta tirarme… vamos…- le dijo ella.
Rick se agachó un poco y la tomó de la cintura, intentando tirarla. Kate barrió sus piernas con una pierna de ella y terminó aterrizando sobre él en la goma.
-Esto no funciona, Castle… no puedes dejarme lugar… tienes que inmovilizarme…- le dijo cuando él la miró con los ojos muy abiertos, a pocos centímetros de distancia.
Rick se movió rápidamente y giró en redondo, atrapándola bajo su cuerpo y la inmovilizó.
-¿Así?- dijo jadeando y ella sonrió.
-Así…- dijo y lo empujó, doblándole la pierna y cambiando rápidamente la posición para no dejar que se moviese.
-Mmmm…- dijo él con una pierna de ella sobre el pecho y una perfecta visión de su escote- me está gustando esto… es como el sexo… intenso… excitante… sudoroso…
Kate se levantó como un resorte y lo dejó libre.
-Ve a bañarte, Castle…- le dijo y sacudió la cabeza- si puedes moverte, te espero mañana…- se secó la transpiración con la mano- Dios, necesito una ducha…
-¿Quieres compartir?- le preguntó sonriendo inocentemente.
-¿Me estás hablando en serio?- le dijo tentativa, quería saber hasta dónde llegaría él.
-Eres demasiado linda… no podría mantener a raya mis manos…- dijo y sonrió.
Kate sintió un golpe en su pecho y reaccionó con una sonrisa. Ambos sabían que estaban en problemas…
¡Cada vez más cerca! ¡Espero que les siga gustando! ¿Opiniones?
