Capítulo 4

Rick ensayó su mejor cara de tristeza cuando tocó el timbre de Kate. Ella sonrió apenas cuando abrió la puerta. Las cosas se habían puesto algo tensas, por la incomodidad entre ellos.

-¿Estás bien?- le dijo y lo hizo pasar.

-Más o menos…- le dijo él y miró el suelo.

-¿Qué pasó?- le preguntó.

-Me dejaron plantado…

-¡No!… el evento de caridad…- dijo ella.

-Así es…

-¿Entonces?

-Nada… no se qué hacer… creo que no le intereso… no puede hacerme esto… está jugando conmigo…- dijo y sacudió la cabeza.

-No… a veces las mujeres somos complicadas, pero eso no significa que no nos interese…

-No la defiendas… eres mi amiga, no de ella…

-Lo siento…-dijo y apoyó una mano en su hombro- ¿qué puedo hacer para ayudarte?

-¿Vienes conmigo?- le preguntó y ella achicó los ojos.

-Habrá buena comida y bebida…- dijo en voz alta, pensativa.

-Toda la que quieras… - dijo él sonriendo.

-Entonces… si…- dijo ella.

-Ella se perderá todo lo bueno…- dijo con algo de enojo.

-Incluido tú…- dijo Kate y le guiñó el ojo.

Rick se fue a cambiar y ella hizo lo mismo. Unas horas más tarde, la pasó a buscar.

-Dios… no recordaba lo bien que te quedaba ese vestido…- dijo cuando la tomó del brazo.

-Y yo tampoco lo bien que te queda ese smoking…- dijo y se detuvo para arreglar su moño.

Llegaron a la cena y de inmediato se les acercó la prensa.

-Hey… Castle…- le dijo un reportero- ¿nos presentas a tu nueva novia?

-Su nombre es Kate… es una muy buena amiga… de hecho es mi musa… la inspiración de Nikki Heat…

-Y… dinos algo, Kate… ¿Castle dice la verdad? Son amigos…

-Solo amigos…- dijo Kate sonriente y siguieron caminando.

Entraron y charlaron animadamente con algunos de los personajes más conocidos de New York. Rick estaba entusiasmado presentándole a Kate a todo el mundo. Tomaron champagne y algunos tragos y también comieron…

Kate estaba un poco mareada cuando pusieron música y ellos se acercaron a bailar. Rick la tomó de la mano y bailaron juntos, al ritmo de la música. No hablaron en ese momento, estaban conectados por la mirada… pero la música se puso lenta y Rick hizo el intento de irse, pero Kate lo tomó del brazo y lo atrajo a su cuerpo, perdiendo su mirada en la de él.

Rick deslizó sus manos a la cintura de ella y Kate descansó sus manos en el pecho de él. La música los fue guiando y Rick la acercó cada vez más, hasta que casi sus narices se tocaban…

-¿Alguna vez te dije que hueles increíble?- le preguntó y ella sonrió.

-No despliegues tus tácticas de seducción conmigo, Castle… estoy aquí para cubrir a tu novia…- dijo ella confundida y algo molesta.

-Ella no es mi novia…- se defendió él.

-Es cierto… pero tú quieres que lo sea…- le dijo ella y lo empujó un poco. Lo dejó ahí parado en la pista y fue a terminar una copa de champagne…

Rick la observó a lo lejos e intentó calmar su ansiedad. Estaba demasiado celosa… y eso podía resultar algo bueno, o algo nefasto.

Caminó hacia ella, que se había tomado tres copas más. Cuando llegó, colocó una mano sobre su hombro y la acarició.

-Déjame… - le dijo ella.

-No, Kate… perdóname…

-A veces creo que lo haces a propósito… cenas conmigo, entrenas conmigo, trabajas todo el día conmigo… me compras vestidos, me besas, me traes a tus eventos de caridad, pero claro, la amas a ella…- dijo y levantó una mano, no quería escucharlo.

-Kate…

-Me estoy confundiendo Rick… esto es peligroso… yo te quiero… me hace sentir bien tenerte cerca… pero esto se está poniendo demasiado riesgoso…

-Yo también… a todo lo que dijiste… y siento ponerte en este lugar…- dijo y la abrazó.

-Quizás he estado mucho tiempo sola…- se quejó.

-Ven… te llevaré a tu casa…

Salieron juntos y se subieron a un taxi. Rick le dio la dirección de la casa de Kate y se sentó con ella. Tomó su mano y besó sus dedos. Kate lo miró y contuvo la respiración. ¿Qué le pasaba a este hombre? ¿No se daba cuenta de las emociones que causaba en ella?

Rick la miró y trató de decodificarla. Kate tomó su mano e hizo lo mismo que él, besó sus dedos. Cerró los ojos un momento, deleitada en el aroma de su perfume y algo mareada por el alcohol y cuando los abrió él movió su dedo índice sobre sus labios y ella los entreabrió, mirándolo con deseo.

Kate cerró sus labios alrededor del dedo y testeó su cálida piel con la lengua. Sus ojos centellearon de excitación. Con su mano libre, Rick acarició su cuello, y la base de su nuca.

La miró con deseo, necesitaba besarla. Se inclinó sobre ella y extrajo su dedo suavemente, acariciando sus labios en el proceso. Su respiración acelerada sobre sus labios, preparándose para saborearlos.

El taxi se detuvo y el conductor los observó por el espejo, habían llegado.

Él le pagó y bajaron. Rick la siguió hasta la puerta. Ella lo miró y él colocó su manos sobre sus hombros.

-No quiero irme…- le dijo- necesito que hablemos…

Kate no contestó, introdujo sus llaves y entraron. Lo miró de costado mientras esperaban el ascensor. Y él se mantuvo en silencio hasta que por fin entraron al departamento.

-¿Quieres tomar algo?- le ofreció ella, consciente de que podría seguir bebiendo toda la noche.

-Ya hemos tomado suficiente…- dijo él.

-Es cierto…- dijo ella y bajó la cabeza.

-Kate… lo último que quiero hacer es lastimarte… eres muy importante para mí…

-Pero amas a otra mujer…- dijo ella con tristeza.

-En este momento… te juro que nada más me importa… solo… solo quiero abrazarte…

Kate se sumergió en sus brazos y suspiró. Tenía que contener el deseo. Había tomado lo suficiente como para tener la excusa perfecta…

Él la separó un poco y la miró a los ojos.

-¿Qué me está pasando, Kate?- dijo perdido en sus ojos.

-No sé… - solo contestó ella.

-No puedo dejar de pensar en ti… siento un deseo tan intenso que casi no puedo manejarlo…- dijo y sus manos la atrajeron hacia su cuerpo y Kate notó, a la altura de su abdomen, que él no mentía.

-No me tortures más, Rick… ¿te das cuenta el triste papel que me haces jugar en esta historia?

-Pensé que nuestra amistad era incondicional…

-Lo único incondicional aquí, parecen ser mis sentimientos… y en este momento, me siento una tonta…

-No eres una tonta, Kate… eres una mujer increíble…

-Una mujer sola… que juega a la casita con su mejor amigo… el problema aquí es que tú te estás aprovechando y quieres llevarme a la habitación…

-Podemos quedarnos aquí si quieres…- dijo él y ella sonrió con cansancio.

-¿Aquí en la mesa?- dijo ella y se sentó.

Rick se acercó y separó un poco las piernas de ella para ponerse en medio.

-¿Y mañana qué ocurrirá?- le preguntó cuando sintió los labios de él en su cuello.

-Eso no importa… - jadeó en su oído y la miró unos segundos antes de besarla con tanta intensidad, que Kate pensó que perdería el equilibrio…


Ya sé, ya sé... no puedo dejarlo aquí... pero les prometí que se pondría bueno ¿no? ¿Les gustó?