Capítulo 15

Rick se rascó la cabeza sin comprender lo que sucedía. Kate parecía distante, desde el último caso y aunque no quería molestarla, realmente se estaba preguntando qué le ocurría… ella no solía ser así… ella a menudo lidiaba con el tema de estar al filo de la muerte muy seguido y él nunca la había visto así…

El día en el trabajo había pasado sin pena ni gloria y él le había propuesto ir a su pequeño refugio a olvidarse del mundo y ella se había negado…

Por supuesto, él sabía que ella no estaba arrepentida de estar con él, pero sin duda, algo le sucedía…

Sin embargo, la había acompañado a su casa, y había incluso advertido que ella desviaba su mirada a menudo para no tener que cruzarse con la de él…

Y al llegar a la puerta, él la había tomado de los hombros y la había obligado a mirarlo a los ojos.

-¿Qué es lo que te pasa, Kate? Me tienes preocupado… yo te juro que intento respetar tu privacidad, y no quiero presionarte, pero estás mal… y necesito ayudarte, como sea…- le dijo y ella lo miró con nerviosismo y esbozó una sonrisa, comprendiéndolo. No es que le gustara hacerlo sufrir, es que realmente estaba muy nerviosa por todo lo que venía pensando esos días…

-Rick…- dijo ella y tragó saliva, nerviosa- necesito que confíes en mi… esto es algo que tengo que asimilar por mi cuenta… ya he hablado con quien necesitaba hablar y cuando sea el momento, hablaré contigo…- dijo y puso la llave en la cerradura.

-¿Con quién necesitabas hablar? Quiero que hables conmigo, Kate…

Kate empujó la puerta y pudo observar dos velas encendidas sobre la mesa, por lo demás, todo estaba en penumbras. Rick la siguió en silencio, un poco afectado por la conversación y casi con curiosidad por saber qué sucedía…

Kate levantó una nota de la mesa y sonrió.

-Qué dulce… es de Alexis…- dijo y se la extendió a él.

Rick la miró sin comprender y leyó la nota.

"Kate, papá: espero que les guste la cena que les preparé, Kate me aseguró que sería una noche muy especial. Los quiero. Lex"

Rick achicó los ojos sin comprender demasiado y Kate sacudió la cabeza. Era obvio que él no comprendía, pero tendría que relajarse sabiendo que todo estaba bien…

Kate se quitó el abrigo, aún en penumbras y cuando se dirigía a la cocina, él la tomó del brazo y la acercó a su cuerpo.

-¿Qué está pasando, Kate?- dijo con seriedad, pero ella lo notó más distendido.

-Relájate, Castle… no es nada malo…- le dijo y le sonrió, besando sus labios brevemente.

Rick la miró intentando adivinar, pero sin pistas. No podía ser malo, así que intentó hacerle caso…

-¿Puedes ir sirviendo la comida? Me daré una ducha rápida y me pondré algo más cómodo…

Rick asintió y se dedicó a preparar las cosas para servir la comida. Quiso llamar a Alexis, no entendía que podría tener que ver ella en todo eso, pero no le pareció bien ponerla en el compromiso de decirle algo que lo que, tarde o temprano, se enteraría…

Y cuando acomodaba las cosas sobre la mesa ratona, la vio salir de la habitación y se quedó con la boca abierta.

Él se había imaginado que ella volvería con algún camisolín sexy, incluso con una bata, o en el peor de los casos, una de esas remeras gigantes que ella adoraba usar para estar más cómoda, pero no era el caso…

Kate tenía puesto un vestido, no de gala, tampoco largo, era corto, de un color claro que él no podía precisar aún por la oscuridad casi total y estaba descalza…

-Wow… estás hermosa, Kate… - dijo él y ella sonrió casi son timidez.

-Gracias… pensé que te gustaría…- dijo con honestidad y se sentó a su lado en el suelo.

Disfrutaron de la comida casi en silencio. Rick se sentía a gusto, pero por alguna razón, estaba inquieto, intentando saber a dónde iría todo eso…


Al terminar la comida, Rick le entregó la copa de vino a Kate y se sentaron en el sofá. Kate se sentó sobre los talones y apoyó uno de sus brazos en el respaldo, casi inclinada sobre él.

-¿Te gustó la comida?- le preguntó ella luego de beber un sorbo de vino.

-Increíble… aunque ya conocía la receta…- dijo y sonrió.

-Me imaginaba…- dijo Kate y le devolvió la sonrisa.

-Y ¿Cómo es que Alexis cocinó para nosotros?

-Bueno, ayer al mediodía nos encontramos para almorzar- dijo y sonrió cuando él la miró sin comprender- sí, almorzamos juntas, ¿es un problema para ti?

-Por supuesto que no… solo me pareció raro…

-Quiero tener una buena relación y me pareció que hablar con ella a solas era mejor que tenerte siempre en medio de ambas…

-Bien… me gusta la idea… y por lo que veo, ustedes se llevan muy bien…

-Sí…- dijo Kate y tomó otro sorbo de vino.

-¿Y bien? ¿Qué es eso especial a lo que se refería Alexis?

-Solo… le dije que luego de un caso como el del otro día, necesitaba relajarme aquí contigo y comenzar a valorar un poco más lo que tenemos… por eso me ofreció hacernos una cena…

-Ah… bien… por eso no quisiste ir a nuestro refugio…

-Naturalmente, ella no sabe nada de ese lugar y preferí mantenerlo en secreto…- dijo ella y él colocó una mano sobre su hombro, acariciándola con ternura y ella dejó caer algunas lágrimas.

-¿Qué te está pasando amor? Dime cómo puedo hacer para ayudarte…- le dijo y ella descansó su frente sobre el hombro de él un momento.

-Estoy bien…-dijo luego de levantar la cabeza y enfocando sus ojos en los de él- es solo que… quiero cuidar esto que tenemos… esto es muy especial para mi… y tengo que admitir que, aunque al principio pensé que era algo que me traía incertidumbre, cada día que pasa estoy más agradecida de haberte conocido, Rick…

-Yo también… te juro que yo también, Kate…

-El otro día charlaba con Alexis y ella me aseguró que tú me amas…

-Por supuesto…

-Fue bueno escucharlo de ella, que es una espectadora, aunque esté tan cerca… porque a veces uno se plantea si de verdad lo que siente es realmente correspondido…

-¿Acaso hice algo que te hiciera pensar que no te amo?- preguntó sorprendido.

-Para nada… yo puedo sentir lo que tú sientes… y siento lo mismo…- dijo ella.

-Bien…

-Rick… cuando ese hombre me apuntó con el arma…- dijo y volvieron a escapársele algunas lágrimas.

-Shhh, Kate… no hace falta que lo recuerdes…

-Ese hombre sacudió todo lo que yo tenía perfectamente armado en mi vida…

-¿Qué quieres decir?

-Quiero decir que me hizo pensar qué era lo realmente importante…

-Bien…- dijo con cautela.

-¿Y sabes qué? Lo realmente importante en mi vida eres tú…- dijo y él sonrió de una forma que ella nunca lo había visto, con una mezcla de emoción y amor.

-Me hace muy feliz que me digas eso…- dijo él y besó sus labios.

-Y por eso, hace un par de días que vengo pensando en algo y me gustaría hacerte una pregunta…- dijo y entrecerró los ojos, sintiendo que el aire se le terminaba.

-Dime…- le dijo él, todo oídos, perdido en sus ojos.

-Rick… amor… ¿te casarías conmigo?- le dijo y alzó ambas cejas, expectante.


Creo que yo estaba más nerviosa que Kate, espero que les haya gustado! Nos vemos en el próximo!