Merlin es propiedad de la BBC, si fuera mío seguiría en emisión, Merthur sería canon y Arthur estaría vivo ;)

Arthur POV

Se despertó con la sensación de que algo le hacía falta aquella mañana, apresuró a su amnesia matutina a desvanecerse, intentando recordar que habría pasado la noche anterior para ocasionarle aquella sensación. –Pero, claro.- pensó, eso era exactamente.-La noche anterior. Merlin.- Lo que le hacía falta era Merlin, sonrió un poco ante ese pensamiento. Aunque no le duró mucho ya que, aparentemente su mente quería jugar con él. Anoche había hecho el amor con Merlin, ¿pero por qué el chico no estaba aún con él? No era el más apasionado por levantarse temprano y si bien él lo regañaba por llegar tarde con su desayuno, pensó que las cosas serían diferentes esa mañana.

Rodó hacia el otro lado de su cama donde había dormido el pelinegro, casi en la orilla y miró hacia abajo encontrándose, para su sorpresa la bufanda de Merlin, suspiró casi en reflejo y extendió su mano para tomarla. No recordaba ya, el día que había admitido (al menos para sí mismo) que estaba enamorado del hechicero. Cada vez que veía esos ojos, eran como lagos dónde le encantaba pasar su tiempo, hasta que Merlin se aclaraba la garganta y le preguntaba qué demonios veía fijamente en él… ¿Cómo era que no se daba cuenta que lo amaba? Pero él mejor que nadie sabía que Merlin no era exactamente un genio, un hechicero (el más grande que ha caminado en la Tierra había dicho Gaius) sí, pero para todo lo demás, definitivamente no. Era extremadamente torpe, olvidadizo y perfecto para él.

Dejó la bufanda en la cama. Se levantó y se puso sus pantalones, volvió a tomar el pedazo de tela y vagabundeó por su cuarto, pensando dónde estaría Merlin y si los acontecimientos de la noche anterior significaron tanto como para él.

Había decidido que iba a confesarle sus sentimientos a Merlin esa noche, y decidió también que quizá necesitaba "ánimo" y que iba a beber, pero luego lo pensó bien y si se emborrachaba Merlin no le creería nada, nunca lo hacía cuando consideraba que se había pasado de tragos, así que lo dejó y espero por el pelinegro.

Como cualquier otra noche Merlin entró (sin tocar la puerta) al cuarto del rey pero no lo vio de inmediato, así que lo llamo. -Arthur, ¿Arthur?

-Merlin, ¿Sabes? te ves particularmente bien hoy.

-Tú te ves particularmente borracho hoy.

-No seas malo Merrlin, ven aaquí.

-No has bebido casi nada, imbécil, ¿Cómo es que estás tan borracho?

-Talvez no estoy borracho y sólo quiero besarte.

-¡¿Qué?!

-Que quiero besarte, idiota.

-Te escuche, imbécil. Definitivamente estás borracho, vas a ir a la cama ahora mismo.

-Oh pero pensé que no querías ni siquiera besarme, y ahora me estás llevando a la cama.-dijo con tono burlón y se arrepintió al ver la cara que Merlin puso. Definitivamente pensaba que estaba borracho.

Pero de verdad quería besarlo, y de verdad se veía genial esa noche.

El menor lo sujetó por los brazos para empezar a guiarlo y cuando comenzó a hablar vio la oportunidad perfecta para besarlo -Vamos Arth...- Y cortó sus palabras colocando hábilmente sus labios sobre los del otro, que en un principio se quedó inmóvil, pero luego le devolvió el beso. Eso no se iba a quedar así ¿tanta negación para devolverle el beso? Así que, muy a su pesar se separó y susurró -Me devolviste el beso, Merlin.

-¿Por qué hiciste eso?- Preguntó.

Se lo pensó unos instantes y decidió que iba a probar y esperar la respuesta del pelinegro. Y se inclinó hacia él y susurró en su oído -Porque, me gustas.

Merlin se quedó simplemente allí unos momentos, parecía estar pensando muy seriamente las palabras que acababa de escuchar. Y luego de pronto para gusto de Arthur lo sujeto por el cuello de su camisa y empezó a besarlo, con más urgencia esta vez y él no iba a negarse ni a ceder el control, así que lo besó como tanto había querido, con igual o más urgencia que Merlin, sujetando con un brazo al menor por la cintura y la otra en los cabellos negros para mantenerlo cerca. Hasta que el aire les falto y tuvieron que separarse.

Arthur pensó unos segundos ¿Si él también quiere está bien, verdad? Así que sin alejarse por completo y medio jalándolo agregó -Ven Merlin vamos a la cama.

Lo colocó en su cama y se posicionó sobre él besándolo de nuevo, empezando a bajar hasta su cuello haciendo que Merlin se retorciera bajo él y gimiera al tiempo que empezaba a deslizar sus manos debajo de su camisa.

Siguió besándolo mientras el otro gemía

-¿Te gusta?

-Mmm hmm.

-Bien, sigamos entonces.

-¡Ah! ah-Arthur...

Volvió a sentarse en su cama y suspiró por quién sabe cuánta vez en lo que llevaba de la mañana. Merlin seguía sin aparecerse, si lo estaba evitando hacía un buen trabajo y si lo iba a matar de hambre, también. El sonido de su puerta abriéndose interrumpió su línea de pensamientos.

Merlin entró, y por la mirada en su cara esperaba que siguiera dormido, caminó hasta la mesa. Arthur decidió romper el silencio.

-Dejaste esto aquí.

Merlin, antes de responder colocó la bandeja con el desayuno y se quedó ahí de pie, incómodo aparentemente.

-Eh... umm... sí, no la encontré cuando desperté y...

-¿Por qué te fuiste?

-Para ahorrarte la incomodidad de despertarte junto a mí, sintiéndote mal.

Oh claro sintiéndome mal porque claramente no siente lo mismo…

-¿Por qué? Porque te dije que me gustabas y tú no me respondiste nada, te acostaste conmigo y te fuiste antes de que me despertara. Porque no sientes lo mismo, ¿no es así?

-No.

-¿Qué dijiste?

-Nada, yo... creo que es mejor que me vaya.

-No te vas a ir, necesitamos hablar ¿no crees, Merlin? No sé si aún crees que estaba borracho y si así es, pues, debes saber que no es así.- No sabía porque de pronto estaba tan molesto con el hechicero

-¿De qué necesitamos hablar? Arthur, no podemos volver en el tiempo y hacer que lo de anoche no pase, ya está hecho, es mejor si fingimos que nada de esto pasó.

-¿De verdad quieres eso? Ni siquiera me respondiste nada ayer, ¿No lo vas a hacer?

-Dijiste que te gustaba, pensé que sería suficiente para mí, pero no ahora sólo duele más, gran imbécil ¿es que no te das cuenta de que te amo? He estado enamorado de ti casi desde que nos conocimos y después de todo, tenía esperanza en que tú sintieras lo mismo, pero no, sólo "te gusto" y eso no es suficiente para mí. Listo, ¿estás feliz ahora?

El chico había bajado la cabeza y no vio su inevitable sonrisa. De verdad que aquella respuesta era todo lo que necesitaba, se sentía tan feliz que podría empezar a correr y saltar por todo el reino, gritándoles a todo que Merlin estaba enamorado de él. Pero se limitó a responder. -Bastante.

Claramente no era lo que Merlin esperaba escuchar.

-¿Qué?

-Me preguntaste si ahora era feliz. Lo soy. Merlin, nunca pensé que correspondieras lo que siento por ti, así que ayer te dije que me gustabas, pero lo cierto es que estoy enamorado de ti, yo... lo que pasó ayer significó mucho para mí... Vamos, idiota, no me hagas seguir hablando, sabes lo malo que soy con las palabras. – Y en serio, ya no sabía que más decirle, quería decirle tantas cosas que no podía poner nada en orden, y sabía que estaba balbuceando…

-¿Lo dices enserio?

¡Por Dios! Estaba seguro que lo había dicho muy claramente, quizá Merlin sólo quería golpear su ego y hacerlo repetir todo, se sonrojó, lo miró fijamente y contestó:

-Sí.

Pero el pelinegro no le contestó nada, simplemente se dedicó a caminar hacia él. Oh. Cuando lo entendió lo imitó, topándose ambos en algún punto de su cuarto y se besaron. Como si fuera lo más natural y obvio por hacer, pero esta vez más lento que la noche anterior, Arthur quería asegurarse que Merlin pudiera sentir en ese beso todo lo que lo amaba.

-Te amo, idiota.

-Y yo a ti, imbécil.

Y se besaron un rato más hasta que el rubio se encontró besando la mandíbula del menor, bajando hasta su cuello, mordiéndolo un poco, haciendo que una de las marcas que había hecho ayer se hiciera más visible. Merlin soltó un pequeño gemido y se apartó un poco.

-Arthur, voy a necesitar la bufanda, Gwen me hizo un interrogatorio esta mañana, y si haces más de esas marcas, no creo poder cubrirlas.

-Nop. -respondió el rey en un tono algo infantil. -Ahora es mía, igual que tú, no me importa si hacen preguntas o no.

-Eres el rey de Camelot, ya estás siendo juzgado por la gente, trabajando para quitar la restricción de la magia. ¿Qué dirán si descubren que estás con tu sirviente que además es hechicero?

-No importa lo que digan, deberían estar felices si su rey es feliz y ahora mismo lo que me hace feliz eres tú.