Los personajes son de Stephenie Meyer, la historia es mía
Monotonía
Bella's POV.
Bah, por enésima vez que me miro en el espejo del baño, esto estaba mal. Luzco más vieja de lo que soy, ¿que esperaba? ¿Qué el estrés le haga justicia a mi rostro?, debo ir el fin de semana al spa o algo pero ahora era hora de salir del baño de mi oficina y ponerse a ver qué hago —considerando que ya revise, los registros de gastos, los contratos y ya leí y releí el contrato de Edward Cullen. Mmm… algo no cuadra. Todo está perfecto y eso no es normal considerando que en algún tiempo trato de destruir mi empresa, me sorprende que sea tan distinto a sus padres… no, recordar está mal. El pasado y el amor destruyen.
—de que me sirve no recordar, si casi nada ha cambiado. —dije sentándome en mi sillón de cuero, si creo que me volví masoquista en alguna parte del camino. Por Dios ¿Qué clase de persona tiene una foto de la persona que más la odia en el mundo?, solo yo. La detesto, detesto a Leila como a nadie, pero la quiero. El llamado de la sangre es más fuerte en mi pero no en ella, me odio desde que nací, sin motivo ni razón. Dejaron que crezca en la mentira que Leila era "una prima" a la que no debía estorbarle, estorbarle, mis bragas victoria secret que lave anteayer. Reí en voz alta por mi último pensamiento, en eso entro Ángela con una sonrisa.
—wow, estas riéndote eso es raro.
—mmm, si lo estoy haciendo—respondí sonriendo
— ya, dime de que tanto ríes
—de nada solo yo y mis tonterías. —Angie meneo la cabeza resignada a que no le iba a decir, no podía evitar sonreír. —Bien…—Angie comenzó a vacilar y a ponerse nerviosa al recordar algo— eh, Bella, llamaron de la empresa de Cullen. Quieren verte hoy mismo a las 10:45. —en ese momento se me borra la sonrisa de la cara, el buen humor como si fuera magia se fue. —no hay problema, confírmales por mí por favor
—ok, ¿almorzamos juntas?
—sí, claro—con una sonrisa salió de la oficina, almorzaba con ella casi siempre. Cuando ella no estaba con humor "yo lo sé y soy todo para el mundo", o yo estaba con ganas de matar a alguien o esos horrendos días donde pasaban ambas cosas. Me sobresalto oír su voz atraves del intercomunicador conectado al teléfono de la oficina —Bella es Charlie, está en la línea te paso la llamada o le digo…
—No Ángela, pásamelo. —en ese momento escuche la voz de Charlie por el teléfono
—Bells, hola mi niña. —tenía un tono inseguro, a eso yo le llamo remordimiento de conciencia con cargo de 17 años. — Hola papá, dime que necesitas —dije bostezando
—Parece que no dormiste bien linda, llame para preguntar si querías desayunar conmigo—hice una mueca al recordar la pesadilla de anoche, era duro aunque realmente haya pasado.
—cierto no dormí muy bien que digamos. Mmm si tal vez, es que vendrá mi nuevo socio y depende de cuánto dure la reunión. Pero si dura poco conduciré lo más rápido que pueda a Forks.
—pero no quiero molestarte si estás trabajando…—si claro y en escuela al señor no le importaba mi vida y no le importaba mis compromisos y debía estar a su disposición para recoger mi mesada de forma que Renee y yo le dejáramos de "molestar". Y ahora si le importa mi trabajo, claro como en parte yo lo mantengo después de que sus gatas lo abandonaron. —no hay problema papá solo tengo lo de mi nuevo socio ya me adelante a hacer todo lo que faltaba.
— ¿eso es un sí?
—Es un tal vez —me tomaría el día libre, Ángela que se asomaba que decía "ya llegaron" moviendo los labios sin hacer ruido.
— mmm, papá debo irme. Ya llegaron.
—está bien adiós linda de quiero mucho.
—yo también, papá. —mi voz sonó tan lastimera como la de Charlie, el colgó y yo me lévate de sillón de cuero con un suspiro. Al salir de la oficina veo que Ángela prepara su libreta y una pluma para tomar apuntes.
— ¿dónde están Angs?
—están en la sala de juntas todo esta listo solo faltas tú. —en ese instante me dirigí a la sala de juntas con Ángela atrás de mí, mierda olvide dejar los lentes en la oficina aun los llevo puestos y me veo rara con ellos, además NADIE me ve con lentes, me hacen sentir tan ridícula como una niña, solo mi familia y amigos me ven con ellos puestos. No importa total combinan con mi falda café.
Justo antes de entrar Ángela me detiene cuando tomo el pomo de la puerta.
—suerte, Bells.
—gracias Angie. —le correspondo la sonrisa y por fin entramos cuando recupero la seriedad. En la sala están Cullen, su abogado Emmett si no me equivoco se llama así, mi abogado, y mi contador; Gerald para sacar presupuestos supongo. Al principio se me hacía un poco difícil trabajar con tantos hombres, con el tiempo me acostumbre.
—Buenos días señores. — soy yo o Cullen me estaba examinando las piernas, o esta falda es demasiado corta. Me estoy volviendo loca.
—díganme, ¿que necesitan? — dije lo más amable posible.
—pues, vinimos a planear los conceptos de estilo, ver propiedades, lugares y fechas de supervisión. Solo eso Isabella—el muy perro disfrutaba el que odie mi nombre, vamos Swan muérdete la lengua y trágate tu veneno. Cambio la mueca por una sonrisa. —claro, por mí no hay problema. —eso es tener el enojo controlado, si, si lo es.
— ¿bien y trajeron muestras?
—si señorita Swan. —dijo amable y con una sonrisa.
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Esto era aburrido solo veíamos muestras, muestras y más muestra.
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La reunión había sido en exceso aburrida, quedamos en que todo sería en tonos claros y muebles de madera.
—Angie, perdón no podré ir a comer contigo, esto. Charlie me invito a "desayunar"—dije lo último formando comillas con los dedos. —no hay problema Bells, sabes nunca estuve de acuerdo con que no pasaras tiempo suficiente con tus padres. —ella sonreía tan dulcemente como cuando veía a sus dos hermanos menores, eran gemelos. Para ella yo era su hermana, la que nunca tuvo y ella era para mí la hermana que nunca me correspondió. Nos abrasamos y subo al ascensor, apretó el botón del aparcamiento. Esto era realmente irónico, en algún tiempo, de niña, cuando aún no sabía la verdad, deseaba con toda mi alma una hermana mayor a toda costa a cualquier precio, siempre la tuve, una que me odia hasta ahora, y con el tiempo ni Renata fue capaz tratarme como yo esperaba. Las llamaba el par de arpías y en público hermanitas. Subí a mi auto, mi hermoso Audi negro, uno de mis juguetitos. No me gusta estar con Charlie, no sé porque voy, nuestra relación es difícil, soy tan parecida a el que nunca congeniamos, por ser tan callados casi ni nos hablamos. Suspiro. Charlie era raro era alguien tan lastimado como yo, claro que por diferentes causas. Por otro lado éramos igual de fríos, sínicos, crueles, cerrados, rencorosos, despiadados y perversos. Solo había una diferencia; yo podía amar a otras personas aparte de mi misma, pero el, el solo se amaba así mismo. Era demasiado ególatra. Si alguna vez me quiso fue porque se veía reflejado en mí, una versión más infantil, joven y pequeña pero más fuerte que él. En el colegio no tenía muchos amigos y era callado igual que yo, su padre, el abuelo Max viajaba mucho por lo que no lo veía a él o a sus hermanos pero era frio en especial con Charlie, con el tiempo se convirtió en lo que soy ahora, él fue casi igual de frio conmigo como lo fue el abuelo Max con él. Charlie arreglaba todo con un poco de dinero, el no verme, el no estar para mí en los momentos más importantes, el no hablarme, el haberme gritado de niña, simplemente todo. Cuando tenía cinco años él bebía y pero yo era su princesa, la niña de sus ojos y su futuro. Recuerdo que ahí comenzó a volverme así, siempre me decía "debes ser mejor que yo y tu mami juntos no te detengas a ser como Renee, una simple profesora ni a ser como yo, un jefe de policía estancado en lo único que pudo aspirar a ser. Si debes pisotear a alguien para llegar alto, pero no dejes que te pisoteen, debes ser la mejor en lo que hagas para que este orgulloso de ti." Un año después termino su adicción pero era más frio y la cosa se puso peor cuando el ex de Renee, Phil, la comenzó a molestar con que romper y que se haya casado con Charlie era un error. Y Charlie comenzó a serle infiel a Renee, no es que fuera la mejor esposa del mundo y por eso mismo las cosas terminaron mal aunque Renee rechazara a Phil. Primero fue una chilla medio loca que arresto y sus padres ni le prestaron atención, no me movió ni un pelo ya que al final Charlie termino con ella cuando le mostré lo cruel que podía ser a esa edad, termino pidiéndome perdón de rodillas. Luego se volvió aún más frio y callado cuando mi abuela Isabella muro y de ahí viene el odio a mi nombre; la última noche antes de ella entrase en coma y a los tres días muriese, en su última noche mando a llamar a todos sus hijos y nietos. Yo nunca me lleve bien con la familia de Charlie el cual me daría la razón al pasar el tiempo, es más me dan asco. Yo no fui, solo fue Charlie ni siquiera pude sacrificar un momento a pesar de lo buena que fue conmigo, fue el peor error de mi vida, le dijo que me dijera que era una pena que no haya podido ir pero que siempre me querría y estaba orgullosa de su única nieta con su nombre. Al día siguiente me sacaron del colegio cuando me avisaron que había entrado en coma, y a los tres días murió. La quemas sufrió fui yo, solo yo quede destrozada realmente.
La segunda fue cuando yo tenía unos doce o trece años, una mujer recién llegada a Forks, a ella la odiaba, la odiaba como para que quisiese que le pase todo mi dolor hasta que se retuerza moribunda pidiéndome piedad, y con el tiempo lo hiso. Sonrío al recordar. No fui yo la primera en hacer justicia, fue justicia divina cuando todos la comenzaron a humillar, pero quien me busca me encuentra. Aún tenía ganas de venganza por haber hecho brujería a Charlie —cabe recalcar que la zorra estaba loca—difamarme, bueno delatar mi lado perverso aunque nadie le creyó y sobre todo por haber ido a golpear a Renee en la puerta de nuestra casa cuando echo a Charlie de caza en plena separación y unos días antes de irnos a Phoenix con mis tíos y Leila, ya que nunca vivimos con ella y me conto la verdad después de su divorcio. Recuerdo que la mujer con lo loca que estaba fue a intentarme golpear y maldecir a una reunión mundial de empresarios, en el aparcamiento no había nadie más que yo y mis guardaespaldas, la inmovilizaron cuando vino a atacarme maldiciéndome pero ahí comprobé algo cierto, ella trabajaba con brujería obscura o algo así porque cuando me burle de ella intento arañarme la muñeca dónde llevaba una pulsera con el símbolo del ángel Uriel, me la regalo tía melisa, la "mamá" de Leila e hizo que el padre la bendijera para mí, cuando la toco le quemo la mano literal como si fuera hierro ardiente. Eso me asusto un poco. Luego de irme a Phoenix pase allí un año y otro en Jacksonville, volví a Forks en mi último año de secundaria para luego estudiar en Vancouver pero como Leila consiguió trabajo en Seattle me tuve que mudar con Renee y mi familia, tuve que estudiar ahí y desechar mis sueños. Pero cuando aún era esa chica inocente y dulce trate de hacerle cambiar. No pude. Aprendí que no se puede cambiar la naturaleza de alguien, Charlie no fue el mejor padre pero a veces con el tiempo aun cuando ya era tarde intento de todo por recuperarme por cierta parte lo hizo aunque solo una parte de mí, yo nunca volví a ser la misma Bells, todo el odio de Leila, la ceguera a como en realidad eran las cosas de Renee , la frialdad de Charlie, la traición de Renata, los malos tragos que pase en el tiempo en que viví por culpa de mis compañeros de clase, la desesperación de Angie por ayudarme, me volvieron así. Sonrió al recordar cuando los muy hijos de puta me robaron el teléfono celular solo por verme sufrir, solo que no sabían con quien se metían, uno porque Charlie era amigo de la mayoría de mis profesores, segundo porque lo encontraron a base de amenazas por parte del señor Barner junto a Charlie y tercero porque Charlie nunca me confeso quien lo hizo, no hasta que cumplí los veintidós para ese entonces yo comenzaba la empresa con paso firme, y me encargue de ellos uno por uno, sin piedad. Yo soy tan vengativa como rencorosa poco queda buena y pura Bells. Porque desperdiciar lo que se me había cedido, ya que mi anterior jefe, Ben, era un hombre de la tercera edad, uno de los grandes empresarios que ya habían muerto. Angie y yo trabajamos para el como asistente y secretaria, al ser su asistente pase mucho tiempo con él. Para mí era como un tío divertido a pesar de que ante los demás parecía frio en exceso, un día me conto porque era así y porque me tenía tanto cariño.
(Flash back)
—Bella, ven un momento por favor.
— dígame señor Benson. — dije acercándome a su escritorio, cada día estaba peor, su cabello resaltaba por la luz de la araña en el techo que estaba sobre él, mientras formaba sombras bajo sus ojos, otras copiando la forma de sus lentes y el resto de su rostro era un juego de luz y sombra entre sus arrugas. Cuando llegue a el me miro con una expresión algo seria y pensativa.
—pequeña siéntate ahí, siempre me preguntas porque te quiero tanto y te trato bien en cuanto a otros me comporto frio, pues bien te lo diré. —le interrumpo ya sentada frente a él. —señor si no quiere hacerlo no lo haga. —le regalo una sonrisa comprensiva la cual me corresponde. —lo quiero hacer y además te pido no me interrumpas, ¿entiendes?
—entiendo.
—veras, aunque no lo creas yo en algún tiempo estuve casado, pero ella estaba enamorada de mi hermano menor, el que murió en la guerra y a mí me veía como un amigo, al encontrar cierto parecido entre ambos decidió casarse conmigo. A los dos años tuvimos una hija, pero ella nunca me quiso a mí ni a su madre a pesar de que le dimos lo mejor, cuando mi esposa me abandono mi hija decidió irse con ella solo venía a pedirme cosas ya que mi ex esposa era de la clase media y mi hija era exigente con sus gustos, solo la vi cuando su madre murió, la única vez que la vi llorar fue esa y aun así era un llanto frio. Con el tiempo fueron disminuyendo la frecuencia con la que nos veíamos y ahora ya no sé nada de ella, tenía tu edad, por eso para mí eres como la hija que no pude tener, la que yo hubiese deseado tener, por eso Isabella te agradezco el que acompañes a este viejo en sus últimos días. —los dos comenzamos a llorar. —no, Ben usted sabe que lo hago porque realmente lo quiero y quien debe agradecer soy yo, por aceptarme en su empresa y salvarme de la boca del lobo. Es mas prometo estar con usted hasta el fin.
—Isabella quiero darte todo mi conocimiento, quiero que triunfes y de cierto modo seas mi heredera, ¿aceptas? —moví la cabeza a modo de asentimiento al secarme las lágrimas.
—primero que nada, no seas nunca una blandengue, siempre se fría y firme con tus decisiones, nunca hagas las cosas a la ligera, siempre pon lo mejor en tus proyectos, desde la gente hasta tus ánimos. No olvides quien eres ni de dónde vienes, siempre agradece al señor…
Nos pasamos toda la tarde así, enseñándome cosas que el día de hoy me ayudó bastante. Cuando Ben murió su hija no lloro en el funeral, es más casi ni llega en cambio Angie y yo estábamos tan destrozadas como los otros trabajadores. Casi me desmayo cuando me entere que no le dejo nada a su hija, una rubia plástica que no valía la pena. Pero a mí me había dejado parte de su herencia, su dinero y acciones de la empresa que quedo a manos de uno de sus sobrinos y que lo demás lo repartió a sus trabajadores.
(Fin flash back)
Desde que me conto lo de su hija jamás quise ser así ni con Charlie ni con Renee. Comencé a ver a lo lejos las casitas de Forks, la reserva la push, los bosques terminando de rodear pate de la carretera.
No juzgaba a Charlie ni nada, finalmente a pesar de que fue por distintas razones somos iguales como el espejo del otro.
Hola, espero que les esté gustando. Perdón por el retraso en subir este cap. Pero en el grupo les contare por qué y de paso ahí están imágenes, play list y contenidos exclusivos. No olviden unirse, tiene el mismo nombre que el fic. El link es: groups/636398836427380/
Y no olviden dejar su review.
Besos
Mar
