Hola... Una vez más agradezco los buenos comentarios que me han dejado, son esos comentarios los que me animan a seguir esta historia y llevarla a un buen final...

Acá les dejo un uevo capítulo... Ya las cosas empiezan a desenredarse un poco. Espero que les guste y se sorprendan un poco con los giros que está teniendo la trama.

No siendo más, acá tienen "El destino de la Tierra"


El grupo de 17 guerreros apareció en una zona devastada y en completa calma. Era fijo que se encontraban en el ojo del huracán. Las casas al rededor estaban destechadas, los árboles desmembrados y había carros esparcidos en mil posiciones por todo el lugar. Era un desastre completo, pero era el primer pueblo al que llegaba la temible tormenta, así que si la detenían podrían salvar a muchas personas.

- Este es el ojo del Huracán - hablaba Amy mirando en su computadora - hay cerca de 250 personas en diez kilómetros a la redonda, todos bajo tierra.

- Eso es alentador - Mina miraba a todos lados con desolación.

- Es hora chicos - Serena se empezaba a elevar al cielo y a apuntar el cristal de plata hacia arriba.

El destello de luz era débil en comparación con el desastre. El círculo más cercano a ella, el de sus hermanos, apuntaron a ella toda su energía, seguidos por los cuatro guardianes y las ocho Sailor.

El destello esta vez era enorme. Cualquiera que viera la imagen desde lejos no podría más que reconocer siluetas grises en medio de una incandescente luz que empezaba a emanar primero en diferentes colores, y al llegar a Serena se volvía intensamente blanca. Como si ella fuera un prisma que la descompusiera y la emanara en un solo tono.

Pasaron unos diez minutos en esa dinámica hasta que la voz de Amy, que estudiaba el proceso del huracán con su visor, se escuchó

- La tormenta se ha disipado, el huracán desapareció.

Todos, cansados, dejaron de emitir energía y de repente La voz de Esmeralda se escuchó en un grito ahogado.

- ¡Serena!

Rubeus se percató de lo alto que había subido la rubia y corrió a atraparla antes de que chocara contra el suelo. La fuerza de la caída era mucha y tanto Zafiro como Diamante tuvieron que apoyar a Rubeus para recibir a Serena sin que los lanzara al suelo.

- L... Lo... Lo lo... Lo logramos... - la voz de Serena era solo un susurro. Era demasiada energía para soportarla ella sola.

La transformación de Serna se deshizo en los brazos de Rubeus justo cuando ella perdió el conocimiento. Y un grupo de cerca de seis familias salían del sótano de la casa más cercana escuchando lo sucedido.

Una mujer de unos treinta años se acercó a Rubeus viendo a la joven rubia en sus brazos.

- Soy doctor, puedo ayudarlos? - se limitó a decir ignorando lo que habían visto minutos antes.

- Se lo agradezco, pero solo debe descansar - Diamante se acercó a la mujer y tomando sus manos agradeció su buena intención.

- Ustedes fueron los que estuvieron hace un mes en Chile? - un joven de unos quince años se acercó a la mujer que habló primero.

- Si... - Mina no sabía que más decir - somos nosotros.

- Debemos agradecerles entonces lo que han hecho... No creíamos poder sobrevivir después de que el ojo de la tormenta se moviera y volvieran los vientos - un hombre alto se paró detrás de la mujer y el joven - gracias por ayudar a mi familia y a nuestros vecinos - terminó mostrando como, de cada sótano salían entre 10 y 15 personas.

- Es nuestro deber - ahora era Esmeralda quien hablaba - esperamos puedan reconstruir sus vidas.

- Príncipes, su majestad debe descansar, vamos - Setsuna hablaba dulcemente, sabía a la perfección que la conciliación que hacían los jóvenes príncipes serían de utilidad en el futuro, pero era cierto que Serena debía reponerse.

Los jóvenes tomaron su posición, ahora en el centro estaba Rubeus cargando a Serena. Y entre un "hasta pronto" desaparecieron del lugar en un haz de luz.

Los pobladores del lugar se miraban y miraban el espacio vacío frente a ellos donde habían estado los guerreros.

- Esto fue un milagro - dijo el hombre alto.

- Son enviados de Dios - dijo la mujer mirándolo y abrazándolo al mismo tiempo que atraía al joven.

- Reverendo qué hacemos? - un hombre rubio y desgarbado le hablaba a la familia abrazada.

- Reconstruiremos el pueblo y pondremos un monumento en este lugar en honor a ellos - terminó mientras miraba al cielo.

En el sótano de la mansión apareció el extenso grupo tomando desprevenido a Sammy que estaba haciendo la tarea de vigilancia y mantenimiento de los equipos. Muchos de esos aparatos habían sido diseñados por él y programados especialmente para cumplir las necesidades del grupo.

- ¡Chicos! - se levantó de la silla y corrió a abrazar a Hotaru - Linda, me alegra que regresaran - soltó el abrazo y se percató de que su hermana estaba inconsciente en brazos de Rubeus - que...

- No es nada Sammy, solo fue mucha energía para ella - lo consoló su novia.

- Rubeus, dámela, la llevaré a su cuarto, le avisaré a Eliot que puede partir y los cuidaré hasta que despierten - Sammy se sentía mal por no poder ayudar en la batalla y quería sentirse útil.

El pelirrojo le entregó a su hermana y se sentó en el sofá a descansar.

En la habitación, Darien y su pequeño estaban dormidos y sin señas de dolor. Rini dormía en el sofá con su cabeza acostada en el regazo de Eliot que dormía recostado en el espaldar.

Sammy entró y puso a Serena en la cama con suavidad. Luego tomó a la pequeña y la acostó con sus padres y su hermano en la cama. Finalmente se sentó al lado de Eliot moviéndolo para que despertara.

- Sammy? - el guardián de los sueños estaba algo desorientado.

- Si Eliot, soy yo... - le dijo suavemente - ya puedes partir, yo los cuido.

- Cómo salió todo?

- No he visto el registro, supongo que los noticieros tardarán una hora, por lo menos, para dar el reporte - respondió el rubio - pero en mis sensores todo está perfecto... Fue un buen trabajo.

- Está bien - dijo poniéndose en pie - despídeme de ellos - dijo señalando a la cama y desapareció.

Sammy se acomodó en el sofá y un par de minutos después calló en brazos de Morfeo.

En el sótano, Luna y Diamante que tenían el turno de la vigilancia después del medio día, miraban los noticieros esperando información. Los demás decidieron ir a descansar un poco, a excepción de Rubeus, Zafiro y Esmeralda que descansaban en el sofá haciéndole compañía a los guardias de turno.

- "Otro desastre natural ha sido detenido por el grupo de guerreros que se hacen llamar Sailor Scouts y guardianes del planeta. El huracán que azotaba la costa Este de los Estados Unidos desapareció misteriosamente sin dejar una lluvia por lo menos. El primer pueblo que tocaba la enorme tormenta quedó devastado, pero los sobrevivientes afirman haber visto a los guerreros. Muy pronto estaremos en el lugar del desastre" -

- Espero que esto no sea muy seguido... - comenzó a hablar Diamante - Serena no está acostumbrada a manejar tanta energía.

- Ella es una chica fuerte Diamante... - Luna intentaba consolarlo y creer esas mismas palabras. La verdad temía que le pasara lo que ya había vivido tantas veces por usar el cristal en su máximo poder.

Cerca de tres horas habían pasado desde la llegada de los guerreros. La tarde empezaba a caer y en la habitación principal Sammy despertaba para darse cuenta que Darien no estaba en la cama.

Se levantó del sofá buscándolo en el baño sin éxito. Después salió al balcón y lo encontró recostado en el barandal mirando al horizonte.

- Me asustaste Darien.

- Perdóname Sammy, pero no quería despertarte - dijo con un tono nostálgico - el huracán desapareció? - Preguntó el pelinegro volteándose a verlo.

- Cómo sabías que era un huracán? - el rubio estaba confundido.

- En el tiempo que estuve inconsciente, mi mente estuvo en el centro de la tierra... - dijo sobándose la sien, sentía un fuerte dolor de cabeza - El planeta está luchando para detener a Caos que quiere destruirlo desde el centro... Me pidió ayudarlo para salvarse y con él a la humanidad... - se sentó en una silla que había en la terraza - podrías traerme algo para este dolor de cabeza? En mi mesa de noche está mi botiquín. - terminó señalándole el lugar.

El rubio obedeció, le dio un par de pastillas y se sentó a acompañarlo.

En el sótano, una noticia sacó de su descanso a los cuatro príncipes y a la gata.

- "Ellos nos salvaron, son enviados de Dios y queremos agradecerles en donde estén por lo que hicieron" - decía el reverendo con el que hablaron a la cámara.

- Bueno, ya los toman como ángeles - decía la gata para restar importancia a la noticia.

- "Esta es la segunda fotografía que se toma del grupo de guerreros. Se pueden observar cada una de las personas que lo integran. 17 en total si contamos a la mujer que lleva el hombre de armadura roja en sus brazos. La ONU y otras organizaciones mundiales están en busca de los guerreros para interrogarlos y proponerles planes militares, de prevención y de combate contra los fenómenos naturales" - terminó de decir el periodista.

- Grabaste eso Diamante? - preguntó Esmeralda desde el sillón donde estaba recostada.

- Si... Supongo que debemos reunirnos esta noche todos y discutir eso - dijo volteando la silla para ver a sus sorprendidos hermanos - preparemos la cena para cuando todos despierten.

Y así se dirigieron los cuatro a la cocina dejando a Luna a cargo de los equipos.

En la habitación matrimonial, una rubia abría los ojos encontrando a su esposo y a su hermano hablando en voz baja del mantenimiento que el joven había hecho a los equipos.

- Princesa! - Darien se levantó y la abrazó cuando la vio acercarse a ellos - estas bien amor? - la miraba de arriba a abajo buscando alguna herida o algo malo.

- Si... Aunque algo perdida, no supe que pasó cuando caí de tan alto... - dijo intentando recordar.

- Alto? - Sammy estaba asustado - como que caíste?

- Sammy pues... No tengo alas para volar y la energía se me acabó... Me tuve que elevar más de 50 metros para parar la tormenta... - los recuerdos venían a ella en flashes.

- Princesa... Perdóname por no estar allí - le decía Darien arrepentido

- Darien, no podías hacer nada... - le dice abrazándose a él.

- Serena... Me alegra que estés bien... - dijo el rubio avergonzado - iré a terminar el mantenimiento.

- Gracias Sammy... Y por favor, cítalos a todos a las nueve de la noche - Dijo Darien mientras veía salir a Sammy y besaba los cabellos de su esposa.

Pasaron algunos minutos y Darien seguía abrazado a Serena sin decir una palabra. Solo recostaba su rostro en los cabellos de la rubia, sosteniéndola como si alguno de los dos estuviera a punto de esfumarse.

- Darien... - lo llamó su esposa - cuando estaba en el aire... Sentí una voz... - le decía temerosa.

- Una voz?... Qué te decía princesa? - no quería que fuera la misma voz que lo acompañó al centro de la tierra mientras estuvo inconsciente.

- Era femenina... Me pedía ayuda para salvarla y a la humanidad de Caos... Me dijo...

- ... que la única forma de salvarlos es congelar la tierra desde el centro y vencer a Caos desde allí... - Darien completó la idea... era la misma voz... La Tierra le pedía ayuda a sus futuros gobernantes.

- Cómo lo sabías? - preguntó ella separándose un poco para mirarle el rostro a su esposo.

- Princesa... El planeta nos está pidiendo ayuda... Mientras tú combatías el huracán, esa voz me transportó al centro... Pude ver la energía negativa que empieza a apoderarse del planeta y me mostró la forma de vencerlo... Pero debemos esperar un poco...

- Aún falta un tiempo... Fue lo último que me dijo - completó Serena esta vez.

- Falta terminar de poner los pilares... Ya pusiste dos... - dijo el pelinegro mirando los ojos celestes que tanto amaba.

- pilares?... El cristal que apareció en Chile? - preguntó confundida.

- Sí... Pero en la reunión de esta noche le explicaré todo con detalles... La Tierra ya trazó su destino y quiere que la ayudemos.

- Sabes que confío plenamente en ti mi príncipe.

- Te amo princesa - se limitó a decir antes de acercar sus labios y fundirse en un beso cargado de amor.

Los pequeños estaban agotados y siguieron dormidos. Darien y Serena bajaron al comedor cuando Diamante les avisó que la cena estaba lista. En la enorme mesa estaban sentados los 18 guerreros y Sammy. Hablaban poco y miraban con incertidumbre a la cabecera de la mea donde estaban los futuros reyes. Serena y Darien comieron con sus manos izquierdas tomadas, tenían que sentir su apoyo mutuo, su amor y su compañía para enfrentar lo que vendría.

Cuando la cena hubo terminado, Serena salió al patio delantero para ver la Luna y meditar en lo que debía hacer. Llevaba sentada sola unos veinte minutos. Darien la miraba desde la casa con preocupación. Luna apareció de repente al lado de Serena, sentándose junto a ella y mirando al cielo de la misma forma.

- Luna... No quiero ser reina... No creo ser capaz... - dijo dejando derramar una lágrima.

- Serena... cuánto tiempo llevas ocultándolo? - Luna se había percatado de lo que la consternaba hacía más de un mes.

- No se Luna, pero cada vez es más difícil controlar mi tono de voz, mi forma de vestir - decía señalando el vestido blanco que llevaba puesto - la corona la debo guardar en el tocador porque no desapareció más...

- Tu naturaleza te está llamando Serena... El cristal te está mostrando lo que debes hacer... No debes negarte...

- No quiero ser la Neo Reina... Con esfuerzo mantengo esta casa ordenada ahora para mantener el planeta entero...

- Tienes a tus hermanos para delegar Serena... Recuerda que los convertiste en príncipes...

- no fui yo Luna... Fue el cristal... Fue su voluntad - dijo sin girar sus ojos de la Luna.

- Sabes que siempre voy a estar acompañándote...

- Solo prométeme algo Luna - Serena miró a la gata y se encontró con los profundos ojos azules de su consejera - nunca dejes de tratarme como a Serena Tsukino... Nada de majestad, nada de reina... Solo Serena...

- Lo prometo Serena - dijo sosteniéndole la mirada.

Sin decir nada más, el atuendo de Serena cambió. La corona apareció en su cabeza y la Neo Reina Serena se encontraba sentada en el césped del jardín.

En la ventana, Darien cambió su atuendo de la misma forma. El smoking lavanda del Rey Endimion había aparecido... Detrás de él apareció Setsuna.

- Al fin lo aceptó majestad - dijo con respeto.

- He perdido a mi Serena Setsuna - dijo él sin mirarla.

- No la ha perdido, ella sigue siendo la misma, y le aseguro que después de que esto termine, su alegría volverá... Aunque con muchas obligaciones... Pero será la misma niña alegre... En el vestido de la reina...

- No había forma de cambiar este destino, verdad?

- Hay cambios que no puedo decirle... Pero se han quitado un par de enormes cargas futuras con las decisiones que han tomado. - dijo la Sailor del tiempo acercándose a la ventana y mirando a su reina sentada con la gata - ahora... Creo que ella lo necesita.

- Gracias Setsuna - dijo saliendo por la puerta principal en dirección a su esposa.

Serena seguía mirando en silencio al cielo. La luz de la luna se reflejaba en su piel. Era como si esa luz le otorgara un brillo especial. Luna miraba al cielo de la misma forma hasta que la presencia de Darien la devolvió a la tierra.

- Puedo princesa? - dijo sentándose a su lado.

- Los dejo solos - dijo la gata entrando a la casa.

- Darien... - comenzó ella a hablar sin apartar la mirada de la Luna - perdón por no decírtelo...

- No tenías que decirme nada Serena - la consolaba abrazándola por los hombros y atrayéndola hacia él - desde que comenzó a pasar yo también tuve que esconderme... Solo lo aceptaría cuando tu lo aceptaras... Somos uno, recuerdas? - finalizó con una voz dulce y consoladora.

- Así que hemos dicho adiós a Serena Tsukino y a Darien Chiba? - preguntó ella siendo consciente de que a partir de ese momento sería la Neo Reina Serena.

- No princesa... Para mí siempre serás mi Serena... Mi cabeza de chorlito... - dijo tomando su rostro por el mentón, obligándola a mirarle - siempre serás Serena Tsukino, mi esposa, la madre de mis hijos y la mujer que amo... No importa como vistas o como hables... - terminó depositando un beso en sus labios.

Serena no pudo hacer más que contestar el beso y dejar derramar un par de lágrimas.

- Tu siempre serás mi querido Darien... Mi engreído...- dijo la rubia cuando se separaron - aunque debo admitir que ese atuendo te hacer ver muy sexi.

- Compórtese Mi Lady que tenemos una reunión en media hora y no podemos distraernos - le dijo con una sonrisa - ahora, si me permite - se levantó del césped y le ofreció su mano - quisiera pedirle que me acompañe a revisar que mis hijos sigan dormidos.

Serena le extendió su mano y se dejó ayudar. Entraron a la casa por las escalas que usaban para escaparse y llegaron a su cuarto.

Los dos pequeños seguían durmiendo. Sus atuendos habían cambiado. Rini tenía el vestido de princesa y Darien Jr. Tenía un traje similar al de Tuxedo Mask pero con corte más informal e infantil. Ambos lucían en sus cabezas pequeñas tiaras que evidenciaban que eran príncipes.

- Debo admitir que se ven lindos así - Serena miraba con adoración a sus hijos.

- La madre también se ve hermosa - dijo Darien abrazándola y besándola con pasión.

Una gata negra entró por la terraza quedando pasmada en la cama y dándole la espalda a los dos amantes.

- Chicos... Todos los están esperando... Dejen eso para después... Y RESPETEN A SUS HIJOS! - dijo la gata sonrojada por el indiscreto beso del que fue testigo.

- Luna...a mí se me hace que lo que estás es celosa - dijo Darien con gracia - Debo decirle a Artemis que sea más cariñoso...

- Darien!... - la gata pasó de ser negra a ser escarlata de lo sonrojada que estaba.

- Endimion Luna... Endimion - le decía el pelinegro risueño corrigiendo a su consejera

- Lo siento Mi Lord, pero prometí a Serena no tratarlos distinto... Así que se aguanta - terminó la gata con cinismo y sacándole la lengua a Darien.

- Bueno bueno... Ustedes dos se callan - dijo Serena divertida - Luna podrías llamar a mis padres a la reunión?

- Ellos llegaron con Sammy, querían enterarse de lo que está pasando y nadie se opuso - contestó la gata.

- Entonces es hora... - dijo Serena tomando a Luna y poniéndola en su hombro como acostumbraba años atrás.

Darien ofreció su brazo y se dispusieron a bajar al sótano juntos para comenzar la reunión que marcaría el final de una era y el principio de una nueva vida.

En el sótano todos se inclinaron en una reverencia al ver entrar a la Neo Reina Serenity y al Rey Endimion.

Serena se sentía mal por esa reacción, pero Darien le daba la fuerza necesaria para seguir.

Los esposos llegaron hasta el centro del lugar. Los primeros en mirarlos al rostro fueron los cuatro príncipes.

- Diamante, Esmeralda... - comenzó Serena a lo que los interpelados reaccionaron poniéndose en pie.

- ...Zafiro, Rubeus... - siguió Darien. Ahora sus pensamientos eran completamente coordinados. Lo que uno de los dos decía o pensaba el otro lo sentía y lo seguía.

Los cuatro príncipes estaban de pie frente a ellos. Serena llamó a Esmeralda a su lado derecho, y al lado de esta llamó a Zafiro. Darien llamó a Diamante a su lado izquierdo, y al lado de este, a Rubeus.

- Guardianes, Sailor Scouts, pónganse en pie - La voz de Darien era autoritaria, pero dulce - Ikuko, Kenji, Sammy, ustedes no tienen porqué arrodillarse, ustedes son nuestra familia... - dijo esto acercándose a ellos ayudando a levantar a mamá Ikuko y ofreciendo sus dos manos a su suegro y su cuñado.

Los Tsukino no sabían cómo actuar, pero Ikuko logró sonreír a Darien y a su hija, demostrando que los apoyaban.

- Debemos decirles algo importante - comenzó Darien - a partir de hoy asumimos la identidad de la Neo Reina Serenity y del Rey Endimion... No por gusto, el instinto, nuestros cristales y la situación que enfrentamos nos han obligado a aceptar nuestro destino aún sin haberlo querido...

- Saben que las formalidades no son cosa de nosotros - continuó Serena - quise evitarlo a toda costa, pero fue imposible... Mientras estemos en casa pueden llamarnos como quieran y se sientan más cómodos. A nuestros hijos sí traténlos como los príncipes que son - Serena miró a Darien - pero fuera de esta casa, deben tratarnos como lo que somos...

- Queremos que todos estén bajo este techo. De alguna forma, y aunque no nos guste, ustedes son nuestro ejército, pero sobre eso son nuesros amigos y nuestra familia... Rei - Darien miró a la Sailor del fuego - si no puedes dejar el templo aún, no hay ningún problema.

- No hay problema Majestad - respondió la pelinegra - Nicolás está más que preparado para hacerse cargo del templo y de mi abuelo, solo quiero poder visitarlo frecuentemente...

- Rei... Chicos... - interrumpió Serena - sigan sus vidas normalmente, el que vivan acá no quiere decir que deban dejar sus cosas. Solo debemos cuadrar horarios para vigilancia y guardia del palacio... Somos bastantes - terminó sonriendo a todos infundiéndoles confianza. En verdad odiaba tener que imponerse de esa forma.

- Palacio? Cual palacio? - esta vez era Mina la que hablaba.

- Esta noche, mientras la ciudad de Tokio duerme, nacerá en este punto, el palacio de Tokio de Cristal - respondió Darien - ustedes deben ayudarnos.

- Porqué tan pronto? - Lita interrumpió.

- Porque ayer recibimos un mensaje. El momento del congelamiento del planeta está cerca. El planeta nos habló y nos mostró su destino... - respondió Darien.

- ... Puso ese destino en nuestras manos, y debemos cumplirlo - continuó Serena.

- Esperen... Como que habló? - Haruka por primera vez se sentía extraña al no entender una situación.

- Haruka - todos se sorprendieron al escuchar a Darien usar el nombre de Sailor Urano en lugar de su apellido - el espíritu de la Tierra nos habló a Serena y a mi, pidiéndonos ayuda para salvar al planeta y a la humanidad de Caos. A mí me mostró la forma y ahora solo debemos esperar sus señales para intervenir.

- Qué señales Darien? - por primera vez Amy habló

- Los acontecimientos que han pasado no fueron obra de Caos. El espíritu de la tierra está provocando los desastres para dejar los pilares que permitirán que Serena y yo congelemos el planeta y destruyamos la energía maligna que se está apoderando de su centro... - empezó el Rey a explicar.

- ... Los pilares son los cristales que quedan después de que nosotros intervenimos. Serán cuatro en total. A cada pilar, cuando sea el momento indicado, debe dirigirse dos Sailor, un guerrero y un príncipe, el quinto punto será el palacio donde estaremos nosotros con nuestros hijos... - continuó Serena en perfecta sincronía sorprendiendo a la audiencia.

- ... En el momento indicado, cada grupo elemental dará su energía al cristal para direccionarla al centro de la tierra... Con eso y con el poder purificador de los cristales de plata y dorado, eliminaremos a Caos, aunque quedemos congelados mientras el centro se purifica completamente. Cuando eso suceda, el espíritu de la Tierra nos despertará y despertaremos al planeta de la misma forma... - Darien miró a su esposa para que continuara.

- ... Los grupos elementales se formarán gracias a sus piedras y planetas guardianes. Zafiro, Mercury, Neptune y Zoycite representan el agua. Rubeus, Mars, Saturn y Jedite, el fuego - cada grupo cruzaba las miradas a medida que los nombraban - Esmeralda, Jupiter, Urano y Neflyte, el aire. Y finalmente, Diamante, Vinus, Plut y Malachite, la Tierra.

- Mamá, Papá, Sammy... Pueden ir a descansar o si desean ver lo que pasará, están bienvenidos - dijo Serena dulcemente a su familia.

- Te apoyaremos hija - la voz de Kenji sorprendió a todos los presentes. Normalmente la de la diplomacia en la familia Tsukino era Ikuko - te acompañaremos.

- Chicos, preparense. A las doce de la noche los esperamos en la sala de estar, transformados y listos... - Darien estaba dando por concluida la reunión cuando fue interrumpido.

- Serena, deberían ver esto - Diamante rompía su formación y ponía en una pantalla gigante la noticia que había grabado.

Después de verla, Mina fue quien rompió el silencio.

- La ONU?

- Solo así se cumplirá el destino de los reyes - Setsuna fue quien contestó - Ellos están destinados a mantener la paz en la Tierra. No hay que alarmarse frente a eso, solo debemos esperar a que nos encuentren.

Y con ese comentario la reunión se dio por terminada.

Serena y Darien fueron a despertar a sus hijos. Les quitaron las tiaras y Serena guardó su corona. Querían ver la ciudad antes de transformar un poco el paisaje y salieron los cuatro rumbo al parque número 10 a ver la luna y las estrellas antes de asumir completamente sus roles.


Espero estar cumpliendo sus espectativas... El próximo capítulo lleva por nombre "La verdad es revelada"... Pronto lo estaré montando...