Capítulo 1

"Chicas especiales"

No importa el lugar, el clima o el año, solo importa cada ser humano que habita en ese espacio

Agosto 2011

- S: Creo que a Nicole Kidman no le cabe otra cirugía en la cara… hasta perdió la sonrisa y no hablo en sentido emocional eh. La cara esta tan tiesa como el cabello de Blaine –Espetaba Santana, sentada en el piso, leyendo detalladamente la última versión de Cosmopolitan- ¡No lo puedo creer! –Al parecer algo extraordinario pasaba- Christina Aguilera abuso del bronceado artificial, se ve como una naranja –No, nada importante había pasado- Rache… ¡Rachel! –Llama la atención de la otra luego de darse cuenta que llevaba varios minutos hablando sola, mientras que su amiga estaba entretenida tocando algunos acordes en la guitarra

- R: ¡No grites!

- S: ¿Cómo no quieres que grite si no me prestas atención? Vives en una nube, creo que el beso de Ashley te afecto –Bromea a lo ultimo

- R: No comiences de nuevo, ese beso, si es que se puede llamar así, fue sin querer…

- S: Claro, como digas, te seguro que si no la hubiese apartado te hubiese metido la lengua

- R: ¡Santana!

- S: Es la verdad –Se encoge de hombros y comienza a ojear la revista otra vez

- R: ¿Dónde está Brittany? Pensé que vendría hoy –Pregunta dejando la guitarra a un lado y acariciando la cabeza de su perro, un Golden Retriever de aproximadamente un año de edad

- S: Creo que iba para casa de su prima, la que llego anoche de San Francisco

- R: ¿Está de visita?

- S: No, se mudara aquí… -Responde concentrada en la "lectura"- wow mira este culo…

Ambas se encontraban en la habitación de Rachel, como cada tarde desde que comenzó el último mes de aquel verano.

La latina acudía a la casa de la más pequeña para "organizar" algo, dado que ninguna de las dos iba a viajar en lo que quedaba de aquel mes de agosto, antes de comenzar clases.

- R: En vez de estar leyendo chismes absurdos, cuéntame que te dijo tu abuela…

La latina deja la revista a un lado y suspira, era un tema un poco incomodo pero con Rachel era diferente.

Se habían hecho amigas a los 10 años cuando la más pequeña llego a Lima desde New York y comenzó a estudiar en Mckinley.

Eran muy diferentes a simple vista pero, en el fondo tenían muchas cosas en común, como ser lideres de situaciones extrovertidas o adorar la música, sin embargo, Rachel era más soñadora o como decía la misma Latina "vivía en una nube en forma de estrella", mientras que Santana siempre o casi siempre, tenía los pies sobre la tierra…

- S: No muy bien, creo… creo que esta vez si no me volverá hablar –Musito con tristeza

- R: ¿No lo entendió? –Indaga sabiendo la respuesta y la otra niega con la cabeza

Rachel se acerca poco a poco hasta quedar sentada al lado de la latina

- S: Dijo que era una vergüenza… y que no la visitara, se enfado mucho

- R: Debes darle tiempo, es una persona mayor y comprenden menos el tema de la homosexualidad, en sus tiempos las cosas no eran así

- S: Eso no quita que me duela, pero al menos mi mama nos apoya y bueno… la mama de Britt también, solo falta decirle a su padre pero le dije que esperáramos

- R: Ya verás que cuando tu abuela conozca a Brittany también te apoyara –Trata de animarla golpeando ligeramente su hombro

- S: Mi chica es la mejor…

- R: Ajam…

- S: Y la más sexy

- R: Ok…

- S: Y la que mejor me hace el-

- R: Ya está bien, lo entendí –La interrumpe, sabía que la latina se extendía a dar explicaciones muy intimas para su gusto

- S: ¿Entonces saldrás con Ashley de nuevo? –Y sigue con el tema

Rachel solo resopla y se levanta del suelo

- R: Te dije que no saldré de nuevo, no tenemos nada en común y es muy histérica, observo la servilleta antes de comer como 20 minutos solo para ver si estaba en las condiciones higiénicas necesarias, ¡Esta loca!

La latina suelta una gran carcajada y se levanta para seguir a su amiga que comenzaba abrir la puerta

- S: Al menos es pulcra, como te gustan –Broma

- R: Le voy a dar de comer a cometa –Espetó caminando con el perro y haciendo caso omiso a los comentarios de la latina que siguió hablando sobre darle una oportunidad a la tal Ashley

Al parecer la Morena tuvo una cita con esta chica luego de conocerla en la segunda semana de verano que paso en un campamento musical cerca Columbus.

La misma Ashley la invito a cenar y aunque la morena acepto…. Al final termino desencantada

No tenía muchas citas, en aquella ciudad era complicado pero, tampoco iba a estar con alguien que no era de su agrado

Rachel Berry, la pequeña y única hija de Hiram y Leroy, era gay…. Lo supo a los 13 cuando jugando en casa de Santana a "la botella" le toco besar a Mel Rivers, una pequeña rubia la cual no se saco de la cabeza por el resto del año escolar

Si tal vez no es una buena experiencia para decir que es homosexual, pero… luego siguió Stephany y también Mary, niñas que a Rachel le gustaban y que le daban a entender que no era lo mismo con chicos como Finn o Puck con los cuales salió por un corto tiempo

Santana una vez le dijo: "Las mujeres tienen y hacen todo lo que los hombres no pueden y eso incluye hacerlo con tacones, así que no me extraña que te gusten como a mi"

Y Rachel lo comprendió…. Sobre todo aquel día de su cumpleaños número 15, cuando Mel por fin le propuso ser su novia en secreto, para darse dulces besos en los baños de Mckinley…a lo que obviamente Rachel acepto.

Esa fue su única "relación" duradera, o más bien su única relación, dado que la de Finn no contaba porque solo salió con el por la insistencia del chico.

Ahora a sus 17 años, tenía más que claro sus gustos y aunque no era gay públicamente, sus amigos cercanos lo sabían y siempre se burlaban porque no era muy buena conquistando chicas, de hecho era lo más torpe del mundo aun cuando había recibido algunas "clases" por parte de Santana y Brittany cada vez que tenía una cita o deseaba conversar con una chica que le gustaba, incluso sus padres le platicaban, dado que los señores Berry luego de tantas sospechas le preguntaron sobre su sexualidad y la pequeña lo confeso

Si, una Familia muy "Open mind" de esas que escasean en Lima, Ohio…


A pocos minutos de allí, una rubia se encontraba desempacando algunas cosas para tratar de decorar su nueva habitación

Ya los Fabray habían llegado a la ciudad para malestar de Quinn, que catalogaba el lugar como "Pueblucho aburrido y sin estilo" pero sus padres hacían caso omiso a todos esos comentarios.

Se habían mudado y no le quedaba más que pasar su último año de preparatoria en aquella ciudad

- Q: ¡Mama, me falta una caja de libros! –Gritaba

- J: ¡Tu padre las subió todas, deben estar allí cariño!

- Q: Acá no hay nada –Refunfuña tirando algunas prendas de vestir que había desempacado

- T: Acá esta tu caja –Anuncia con dificultad arrastrando la caja debido al peso

Quinn al verlo corre rápidamente para ayudarlo

- Q: ¿Enano por qué tenias mi caja? –La deja a un lado

- T: Papa la dejo en mi habitación por error

- Q: Al menos no la abrieron los ineptos de la mudanza –Decía al tiempo que ella misma abría la caja para colocar el resto de libros en su pequeña y sagrada biblioteca

Tomy solo la miraba en silencio, no era un niño muy conversador, eso ya se lo podrán imaginar, el hecho de no tener muchos amigos lo demostrada, no obstante, era muy observador

- T: ¿Estas molesta por vivir aquí? –Pregunta luego de unos minutos

Quinn se sorprende, el generalmente no le preguntaba nada a la primera, ella era la que debía sacarle las palabras para poder establecer una conversación

- Q: Quizás molesta no sea la palabra, más bien es indignada –Responde sentándose al lado de su hermano en la cama

- T: ¿Por qué indignada?

- Q: Yo deseaba graduarme con todos mis amigos y mi novio… ex novio –Corrige

- T: Entiendo… -Juega con sus manos

Quinn se da cuenta de lo que sucedía con el chico, al pequeño le costaba mucho adaptarse a los grupos, sobre todo en una nueva escuela y esta vez tenía que pasar por lo mismo

- Q: Estudiaremos en la misma escuela ¿sabías? –Pregunta y el otro asiente- Claro tu estarás en primaria y yo en preparatoria pero estaremos cerca

- T: Lo sé…-Murmura

- Q: Quizás hagas buenos amigos…

- T: Mama te dijo que no te lamentaras, porque aquí harías buenos amigos y tu dijiste que en este pueblo no encontrarías nada bueno –El niño tenía un buen punto

- Q: Eh… lo se, pero en realidad no es así, digamos que lo dije por rabia y por lo que te conté hace rato, que deseaba estar con mis amigos de San Francisco, pero cuando comience clases seguro hare amigos, igual que tu –Dice lo ultimo con cuidado, sabía que eso le afectaba a su hermano

- T: ¿Tienes los dibujos que me guardaste? –Cambia el tema

- Q: Si, por acá están –Se levanta rápidamente para buscarlos en una maleta- Ten, y quédate con la carpeta

- T: Gracias –Fue todo lo que dijo para retirarse pero, antes de abrir la puerta volteo a mirar a su hermana- ¿En el primer día de clases me acompañarías hasta conocer a mi nueva maestra? –Pregunta con una extrema inocencia, haciendo que a la rubia se le encogiera el corazón

- Q: Claro enano -Le regala una sonrisa y el pequeño sale de la habitación

Quinn sigue desempacando y ordenando todo lo que podía, era fanática del orden y los detalles, cada libro ordenado por año y género y lo mismo para los discos que estaban cerca de su escritorio e incluso su guardarropa iba por sectores, primero pijamas, luego vestidos, luego jeans y así sucesivamente…

Estaba muy concentrada cuando escucha la voz de su madre anunciando que era hora de almorzar. Ya su estomago se había anticipado hace un rato, pero entre tantas cajas que debía vaciar se le había olvidado

Quinn baja rápidamente para unirse a su familia en la cocina

- Ru: ¿Conseguiste la caja? la subí a tu habitación –Pregunta Russel al verla, el también había escuchado los gritos de su hija

- Q: No, de hecho la habías dejado en la habitación de Tomy

- J: ¿Quieres un poco de ensalada Quinnie?

- Q: Si… dame un poco…-Iba agregar algo mas pero su celular comenzó a sonar- Iré atender un momento, es Jessica, está en Europa con sus padres

- Ru: Esta bien, atiende pero solo unos minutos que se enfría la comida

Quinn sale rápidamente hasta el patio para hablar cómodamente con su mejor amiga

- Je: ¡Hey hasta que atiendes! –Grita del otro lado de la línea

- Q: Estaba a punto de almorzar con mis padres. ¿Cómo estás?

- Je: Bien, en un rato saldré con mi prima a un bar, ¡Amo Paris!

- Q: Me alegra que te lo estés pasando bien –Espetó dando a entender que no era su situación

- Je: Me hubiese encantado que estuvieras aquí y sobre todo que no te hubieses mudado de San Francisco… Te extrañare mucho

- Q: Ni me lo recuerdes, yo también los extrañare

- Je: ¿Has hablado con Alex? –Pregunta por ex de la rubia

- Q: No desde la última vez, ya sabes… cuando terminamos

-Je: Entiendo… -Se queda en silencio por unos segundos

- Q: ¿Pasa algo Jess?

- Je: Si bueno… me dijo Kristen que al parecer está saliendo con una de las nuevas porristas

Esa noticia fue como una cubeta de agua fría para Quinn…

Había terminado con Alex debido a la mudanza, mas no por que lo deseaba. En realidad quería al chico y el saber que ahora saldría con alguien más la mataba

- Q: Pues…pues bien por el

- Je: Bueno quizás tu también encuentres un príncipe azul allá –Trato de animarla

- Q: Claro… eh… Jess ya me tengo que ir, mi comida se enfría –Era cierto, Judy se lo había gritado al menos cuatro veces

Sin más se despidieron, con algo de esfuerzo dado a que Jess era de esas chicas que le gustaba dar detalles incluso para despedirse.

Era bastante particular y se había convertido en una gran amiga para Quinn, la cual sin duda, iba a extrañar

La rubia se dispone a entrar de nuevo a la cocina pero, unos ladridos muy de cerca llaman su atención

Junto a la piscina se encontraba un pequeño chihuahua que peligrosamente se acercaba a la orilla.

Quinn camina sigilosamente para que el animal no se asustara y lo toma entre sus brazos

- ¡Cory! –Se escucha una voz a lo lejos- ¡Cory! –repite y Quinn supone que están llamando al cachorro

Se acerca poco a poco hasta la verja de la casa vecina y es cuando descubre a una chica morena entre las jardineras

- Q: ¡Acá esta! –Exclama y la otra corre rápidamente al ver perro en brazos de la rubia

- Oh por dios, gracias –Lo sujeta a través de la verja- No sé cómo se escapo

- Q: Quizás hay alguna ranura y es muy pequeño, debes tener cuidado

- Si muchas gracias, aunque no es mío, es de la señora Thompson, mi otra vecina, solo lo estoy cuidando –Sonríe- por cierto, disculpa el atrevimiento pero ¿Te mudaste con los nuevos vecinos o estas de visita? –Indaga tímida

- Q: Me mude –Sonríe de medio lado- Me llamo Quinn –Extiende su mano

- E: Emily, un placer –Repite el gesto- ¿Estudiaras acá supongo?

-Q: Claro…en Mckinley, allí estudia mi prima también

- E: ¡Genial! Yo estudio allí ¿Cómo se llama tu prima?

- Q: Brittany Pierce

- E: ¿Brittany? –Pregunta con asombro y la otra siente

- Q: Si es un tanto diferente… ¿No?

- E: Yo diría que una chica especial, tanto ella como sus otras dos amigas… Santana y Rachel…

- Q: Puedo imaginármelo…

- E: Si, bueno ya tengo que ir a llevar a este niño a su casa…

- Q: Y yo ire a comer…

- E: Hasta luego Quinn

- Q: Adiós

La rubia entra a probar su frio almuerzo y es cuando se encuentra una grata y eufórica sorpresa

- B: ¡Quinnie! –Exclama una entusiasmada Brittany casi ahogando a la otra rubia con el inmenso abrazo