Capítulo 3
"¿Tu otra vez?"
Luego del altercado con la desagradable morena, Quinn salió de la tienda del señor Jackson como alma que se lleva el diablo. Estaba de un humor irreparable y gracias al perro de esa chica ahora su cámara favorita estaba destruida…
- Q: Odio este maldito pueblo –Refunfuña mientras caminaba con un paso acelerado rumbo a su casa
Para la rubia los últimos días no habían sido muy agradables, pero este quizás estaría en su top 3 sobre los "Peores días desde que pise lima"
Y eso que no llevaba ni una semana en el pueblo…
Cuando por fin llega a su casa se disculpa con sus padres al informarles que estaba un poco indispuesta para comer y por lo tanto prefería esperar hasta la cena con sus tíos.
Sin más, sube a su habitación y se acuesta en la cama mirando el techo sin apenas pestañear….
Se mantuvo así por mucho tiempo, era lo que solía hacer cuando el día no iba bien…
Casi dos horas después decidió darse una ducha para terminar de relajarse; luego de terminar se coloco una simple pijama y tomo el Notebook para revisar su correo y algunas redes sociales, lo cual no ayudo mucho dado que al entrar a su cuenta de Facebook encontró varias fotos de su ex en el cumpleaños de una porrista que de seguro era la chica con la que ahora salía….
Cierra el portátil con rabia y se extiende sobre la cama en la misma posición que estuvo horas antes…
Entonces... le viene de nuevo a la mente la particular morena que defendía a su perro como si de un hijo se tratara
- Q: Espero no volverla a encontrar… y ese estúpido perro, ¡lo odio! –Espetaba mientras sujetaba con fuerza una almohada y se cubría el rostro
Unos inseguros golpes en la puerta la sacan de su trance y pelea consigo misma…
- Q: ¡Quiero estar sola! –Exclama para luego sentir como al puerta se abría y dejaba ver al pequeño Tomy tras ella- Lo siento enano es que no estoy de humor –Trato de sonar más dulce, con su hermano el trato siempre era diferente
- T: Lo sé, cuando no comes es porque estas molesta o triste –Dice acerándose hasta los pies de la cama donde ahora Quinn estaba sentada
- Q: ¿Deseabas algo?
- T: Mama dice que recuerdes alistarte temprano para la cena
- Q: Si, en un rato lo hago… ¿Estas feliz de ver a los tíos? –Pregunta y el chico solo se encoge de hombros- Seguro la prima Britt te hace reír
Tomy sonríe al recordar a la rubia
- T: Si, ayer me dijo que me mostraría su gato, es gordo y fuma –Explica con el ceño fruncido en señal de confusión
- Q: No le hagas mucho caso
- T: Voy alistarme –Anuncia mientras se aleja hasta la puerta
- Q: Tomy espera –El chico detiene sus pasos- ¿Seguro no querías otra cosa?
El pequeño suspira
- Q: Ven, siéntate –Le indica dando palmadas en la cama a lo que el niño acude rápidamente- Cuéntame que tienes
- T: Esta mañana cuando tú no estabas… papa trajo folletos de niños exploradores
- Q: ¿Y eso para qué?
- T: Existe un club de eso acá y tiene muchos miembros…
- Q: ¿Te quieres unir? –Pregunta sabiendo la respuesta
- T: No, pero papa dice que allí aprenderé cosas y me divertiré
- Q: Y mama lo apoyo ¿Cierto? –El niño asintió de nuevo- ¿Quieres que hable con él?
- T: ¿Podrías hacerlo después de la cena? Es que no quiero que se enfade ahora
- Q: No te preocupes, yo me encargo –Le regala una cálida sonrisa
Tomy evidentemente tenía diversos problemas emocionales y Quinn sabia cual era el motivo de todos y cada uno de ellos…
Russel Fabray
Su padre siempre ha sido fuerte a la hora de tratar al niño, y a decir verdad con ella también lo era pero… ya no tenía 8 años como Tomy, ahora tenía 17 y en pocos meses 18, por eso más que lamentarse, se había acostumbrado a las exigencias y normas que su padre siempre imponía sin aceptar un "no" por respuesta
Su hermano iba por la misma tangente pero con mucha más debilidad para adaptarse a tales exigencias… lo cual hacia que ella misma tuviera enfrentamientos con su padre solo para que el niño no se sintiera mal…
Porque ante la única situación que Quinn Fabray era capaz de alzarle la voz a su progenitor, era para defender a Thomas Fabray, el pequeño niño que ahora salía con ojos esperanzados de la habitación se du hermana luego de que esta le prometiera que hablaría con su padre para que desistiera en la idea de inscribirlo en un grupo de exploradores…
- S: ¡Hasta que llegas! –Exclama Santana luego de abrir la puerta de su casa
- R: Si, me encuentro bien gracias –Espetó Rachel con ironía
- S: No me vengas con tonterías, te dije que necesita un favor de vida o muerte y llegaste mil horas después
- R: No seas exagerada, estaba ocupada cuando me llamaste
- S: ¡Te llame cinco veces más y no respondiste!
- R: Mientras me llamabas estaba en medio de un asunto complicado o más bien… interesante –Sonríe ante el recuerdo
- S: ¿Qué asunto interesante aparte de andar escribiendo canciones y paseando a tu perro Berry? –Se cruza de brazos
- R: Conocí a una chica
- S: ¿Y? yo también conocí a una chica esta mañana, la cajera que me atendió cuando fui a comprarle a mi tía una crema para los cayos de los pies
- R: ¿Eh? -Hace una mueca de desagrado
- S: Olvídalo -Espabila las mano para restarle importancia- Vamos a lo importante
- R: Dime…
- S: Te diré pero aquí no, vamos a otro lugar –Susurra mirando a todos lados
La latina sube rápidamente hasta su habitación seguida por una confusa Rachel
- R: ¿Por qué tanto misterio santana? Te dije que no quería problemas
- S: Cállate y siéntate –Ordena y la morena rápidamente se posiciona en la orilla de la cama mientras que la latina hace lo mismo en la pequeña silla de su escritorio
- R: ¡Habla que me desesperas! –Golpea sus rodillas con ambas manos, signo de impaciencia
- S: Mi abuela…cenara hoy con nosotros, quiere arreglar las cosas luego de que mi mama hablara con ella
- R: ¡Wow eso es fantástico!
- S: Si lo es, pero necesitaba que vinieras porque precisamente esta noche Brittany me invito a su casa para una cena familiar… no como su novia, porque su padre aun no lo sabe y sus tíos menos, pero si como su mejor amiga -Explica
- R: ¿Y qué tengo que ver yo con eso?
- S: ¿Puedes esperar a que te explique? –Dice algo enojada- Necesito que vayas con Britt y le digas, mas bien le expliques detalladamente porque no puedo ir
- R: ¿Por qué no se lo dices tu?
- S: Porque ella perdió su móvil y tampoco puedo ir a su casa, mi abuela ha estado aquí todo el día, aparte también la llame a su casa y no estaba, debe andar con su mama haciendo los preparativos de la cena
- R: Pero aun no entiendo bien…
- S: ¡Por dios Berry! Es fácil, solo iras y le explicaras que no podre ir porque tratare de arreglar las cosas con mi abuela, hazla entender, sabes como es y creerá que no quiero conocer a sus tíos
- R: Eso suena un poco loco, es decir ella está en medio de una cena familiar y yo voy a interrumpir
- S: No vas a interrumpir, puedes subirte a su habitación como hemos hecho antes y así nadie se dará cuenta de tu llegada, ya te las arreglaras para hablar con ella una vez que estés dentro, aparte la cena no inicia hasta dentro en una hora, deberías ir ya
- R: Esta bien… pero si no logro hablar con ella no me culpes –Advierte al tiempo que se levantaba y caminaba hasta la puerta seguida por su amiga
- S: No pongas excusas Berry, y dime ¿Qué chica conociste esta mañana? –Indaga haciendo que Rachel detenga sus pasos antes de bajar las escaleras
- R: Conocí a un Ángel –Espetó mirando a su amiga con una inmensa sonrisa- Fue en la tienda del señor Jackson, justamente después que me llamaras la primera vez
- S: ¿Y qué paso?
Rachel comienza a contar toda la aventura sobre Cometa, las postales esparcidas en el piso, la rubia que el perro hizo caer junto con su preciada cámara y los gritos que vinieron posterior a eso, pero… también le explico detalladamente lo hermosa que era, lo perpleja que la dejo cuando se le acerco invadiendo su espacio personal y todos sus sentidos… gracias al olor de su delicioso perfume, sus perfectos labios y sus hipnotizantes ojos color avellana…
- S: Dudo mucho que sea un ángel si te trato así, aunque conociendo a ese perro no es para menos, es insoportable
- R: ¡No te metas con el Santana! Y si, quizás tiene un carácter algo fuerte, pero es hermosa y es nueva en el pueblo, el señor Jackson me lo dijo –Suspira
- S: Berry, por favor, generalmente no puedes acercarte a una chica que es amable contigo ¿y te vienes a fijar a una que casi te traga a gritos?
- R: ¡Fue amor a primera vista! -Trata de justificar la situación
- S: Antes que todo… eso no existe –Explica abriendo la puerta de salida- Segundo, dudo que ella se haya enamorado de ti –Termina de decir riendo
- R: Te odio –Espetó saliendo de la casa
- S: Si, yo también te quiero, por favor le dices a Britt –Grita viendo como la morena se dirigía a su auto haciéndole una señal con el dedo medio
En la casa de los Pierce, no faltaba mucho para que la cena diera comienzo…
Los Fabray habían llegado hace pocos minutos y en living se encontraban Russel, Tomy y Marc, el padre de Britt mientras que esta se dirigía a su habitación acompañada por Quinn, a espera de que sus respectivas madres terminaran los detalles de la cena
- Q: Que colorida…-Expresa al ver unas paredes color rosa y otras rojas
- B: Me gusta el rosa porque es tierno y el rojo porque es el color del amor, aunque San dice que es pasión
- Q: San ¿Tu novia?
- B: Si, que por cierto, no debe tardar en llegar
El día anterior Brittany le había contado a su prima todo sobre Santana, y aunque anteriormente ya se la había mencionado, jamás le había dicho que eran algo más que amigas…
Primero porque era un tema que la misma Santana al principio de la relación le prohibió mencionar y segundo porque sabía que Quinn no estaba muy acostumbrada a este tipo de temas a pesar de venir de una ciudad donde la homosexualidad se expresaba abiertamente.
Brittany era consciente de la crianza estricta que la otra rubia había tenido y lo verifico cuando le conto y esta pego el grito al cielo…
Al comienzo estaba algo contrariada, no se imagino que su prima se sintiera atraída por mujeres, pero al final comprendió… luego de que Brittany le hablara seriamente sobre las cosas que sentía y sobre lo bien que Santana la trataba a diferencia de los chicos con los que una vez salió, los mismos que la hacían sentir estúpida y rara…
Por eso y otras cosas más, entendió que la chica estaba realmente enamorada y lo iba a respetar, no obstante, ni en sus más locos sueños, le mencionaría tal cosa a sus padres…
- B: Allí coloco mis momentos importantes y también las personas más importantes en mi vida, incluso estas tu… Mira –Señala la cartelera llena de fotografías y una pequeña imagen donde salía Quinn sosteniendo una de sus cámaras y ella detrás haciendo gestos extraños con la cara
- Q: No conocía esta foto
- B: Fue hace cuatro navidades
Quinn sigue observando las fotos detalladamente, hubo una en particular que llamo su atención… Se trataba de un grupo de chicas que al parecer conformaban un equipo de Soccer, en una esquina se podía ver a Brittany siendo abrazada por una morena un poco más baja y en el medio del grupo, sosteniendo un gran trofeo, estaba arrodillada una morena mucho más pequeña que al instante le hizo recordar a alguien…
- Q: No, no puede ser –Piensa en voz alta batiendo su cabeza
- B: ¿Qué no puede ser? –Pregunta desde la cama, acariciando a su obeso gato
- Q: Nada, cosas mías…
Esa no podía ser la loca con la que se topo en la mañana aunque en realidad eran muy parecidas a pesar de que en la foto la chica tenia el cabello recogido
- B: Ahora vuelvo, espera que busque la comida de Tubbi –Dijo para salir rápidamente y dejar a Quinn sola
A pocos metros de allí Rachel iba hacer justamente lo que Santana le pidió, incluyendo el consejo de subir hasta la ventana de la habitación de Brittany, dado que no quería interrumpir la cena familiar
Si no lograba hablar con la chica, ya tenía el plan perfecto…
Una carta bien elaborada donde le explicaba detalladamente la situación, sería lo adecuado, aunque Santana pensara lo contrario… aparte, sabía que a la rubia le encantaban los misterios e iba a tomar el asunto de la carta como algo de suma importancia
- R: Las cosas en las que me metes Santana –Refunfuña mientras subía el inmenso árbol ubicado junto a la ventana de la habitación de Brittany
Con mucho escuerzo sube, pero esa noche al parecer el viento no estaba a su favor y al menos tres veces las ramas hicieron un buen trabajo empujándola…
- R: ¡Dios mi cabeza! –Exclama entrando por la ventana luego de sentir un fuerte golpe en su frente, producto de una de las ramas
Quinn que ahora estaba parada frente al espejo acomodándose el perfecto vestido, se sobresalta al escuchar los quejidos y el golpe de la chica al caer dentro
- Q: ¡Brittany! ¡Alguien entro! –Gritaba viendo a una persona tirada en el piso y sacudiéndose la ropa
Rachel alza la vista al escuchar los gritos y es entonces cuando queda congelada…. por segunda vez...
La misma chica que conoció en la mañana, el ángel más hermoso con el que se pudo tropezar, estaba parada frente a ella con ese impecable vestido amarillo hasta las rodillas y una cinta del mismo color sobre el cabello…
- R: Si que eres un Ángel... –Espetó sonriente al tiempo que se levantaba
- Q: ¡Oh por dios! ¿Tu otra vez? –Abre los ojos como platos al descubrir quién era el intruso
