Capítulo 14

"Cita con una estrella"

Jueves 15 de septiembre de 2011

- K: ¡Rachel, espera! –Exclama Kurt mientras corría tras la morena- ¿A dónde vas tan apurada?

- R: Ahora no puedo Kurt, iré a casa de Quinn –Informa e intenta darse la vuelta pero el chico la sujeta

- K: ¡Espera!... ¿a casa de Quinn? pero si la viste hace rato en la práctica de su hermano –Indaga curioso alzando una ceja

- R: Lo sé, pero tengo una cena

- K: ¿Qué cena?

Rachel resopla dándose por vencida. Sabía que Kurt no iba a dejar de insistir hasta que le explicara al menos el 90% de lo que haría

- R: Los padres de Quinn me invitaron a cenar –Dice y el chico se tapa la boca con la mano en señal de asombro

- K: ¿Ya Quinn te presentara con sus padres? ¡Esto es increíble! –Se hacia una película en la cabeza

- R: No seas ridículo –Espetó entre dientes- Yo conozco a la señora Fabray, pero el padre de Quinn es muy estricto y como sabe que he ayudado a Tomy con el soccer… desea conocerme, ya sabes es algo normal –Se encoge de hombros

- K: Claro… normal, y por eso estas así de nerviosa

- R: No estoy nerviosa –Agacha su mirada viendo sus pies y balanceando su cuerpo

- K: A mí no me engañas, en la hora del Glee club solo hablaste para decir buenas tardes y eso –Alza un dedo- solo sucede cuando estás muy nerviosa

- R: ¡Esta bien! Si estoy nerviosa ¿Contento?

- K: Un poco… aunque no deberías tener motivo

- R: Lo sé, pero sabes que me gusta Quinn y dicen que su padre es muy estricto… Seguro le caigo mal y lo poco que hemos avanzado terminara –Espetó apoyando la cabeza en un casillero y cerrando los ojos

- K: Primero que todo… olvida eso de que no le vas agradar, con lo que hablas seguro lo convences de cualquier cosa –Rachel abre los ojos para fulminarlo con la mirada- No me mires así, sabes que tengo razón, y segundo… Trata de no meterte en temas que creas que le vayan a incomodar, si es como dices… que es estricto, lo mejor es dejar algo de hermetismo en tus opiniones, digo… para que no metas la pata

- R: Gracias por los consejos, en realidad procurare no hablar mucho… -Dice riendo y contagiando al otro- También aprovechare para darle a Quinn algo que le debo, me llego esta mañana

- K: ¿Qué es?

- R: Una cámara… es algo muy importante para ella y se que le va a sorprender –Espetó sonriente y orgullosa de sí misma por haber logrado encontrar un ejemplar de la cámara favorita de Quinn

- K: Eso está bien, así vas ganando puntos –Le da un ligero golpe en el hombro

- R: Dudo que sirva para conquistarla, pero aun así… quiero darle ese tipo de detalles… sabes cómo soy –El chico asiente- En fin… me tengo que ir, no quiero llegar tarde –Besa al chico

- K: ¡Rachel! -Exclama y la otra se detiene haciéndole un gesto con la cabeza para que hablara- ¡Eres una estrella… recuérdalo! –Le guiña un ojo y se aleja

La morena sonríe y sigue su camino

La metáfora de la estrella era muy importante en la vida de Rachel Berry, desde pequeña sus padres se lo decían, sus profesores de canto se lo recordaban y sus amigos lo confirmaban. Incluso Sue Sylvester se lo habían dicho en varias ocasiones

Era una estrella por su talento, por su carisma y porque simplemente daba luz con su forma de ser… Pero, aun siendo un ser con luz propia, podía padecer de algo llamado "nervios" y más si ellos eran relacionados con Quinn Fabray

La noche anterior cuando llego a casa, recibió un mensaje de Quinn en el cual le preguntaba si tenía disponible la siguiente noche para cenar en su casa ya que su padre ese mismo día, cuando fue a buscar su hermano, le informo que podía invitarla.

Al principio la rubia se planteo pasar por alto la invitación…

Luego de ver a la morena con Emily se adueño de un extraño malestar, no entendía el porqué y tampoco deseaba darle muchas vueltas, sin embargo, había descartado la cena en ese momento a no ser por Tomy y su gran insistencia en enviarle un mensaje a Rachel…

Hola, disculpa que te moleste. ¿Tienes la noche de mañana disponible para cenar en mi casa? –Quinn

Claro, estoy disponible –Rachel

Ok, a las 6:30pm, buenas noches –Quinn

Buenas noches Quinn -Rachel

La morena estaba mas que segura de querer ir, por Tomy y por supuesto… por Quinn, no obstante, eso no era impedimento para que ahora estuviese frente a la casa de los Fabray con un lindo vestido blanco de lunares rojos por encima de las rodillas y con más nervios que novios el día de la boda.

Había ido a casa para cambiarse para luego dirigirse rápidamente a la cita pautada pasadas las 6

Estaba parada frente a la puerta color azul, mirándola como si fuese el objeto más increíble… a este punto cualquier cosa era buena de ver y no tocar el timbre, pero…

- T: ¡Rachel! –Exclama Tomy apenas abrió la puerta

La morena abrió los ojos como platos debido a la impresión

- R: Tomy…. ¿Que…que haces?

- T: Te vi por la ventana –Sonríe- estabas parada acá y pensé que el timbre no servía

"soy una idiota, las ventanas son muy grandes" Se dice la morena

- R: Ah… claro… es que en realidad no…

- Q: Hola Rachel –Llega Quinn con su perfecta sonrisa añadiéndole más nervios a la situación

- R: Hola Quinn… ¿he llegado a tiempo?

- Q: Claro, de hecho… faltan dos minutos para las 6:30 –Sentencia- Estas muy linda –La elogia haciendo que la morena sienta arder sus mejillas

- R: Gracias, aunque dudo que cerca de ti alguien destaque su belleza –Fue un coqueteo y aunque no lo dijo con tal fin… hizo que Quinn se tensara por primera vez aquella noche

- T: ¿Van a entrar? ¿O piensan quedarse allí toda la noche? –Pregunta Tomy pues la morena y su hermana no habían dado un paso

- Q: Claro, vamos dentro, la cena ya casi será servida… -Invita a la otra chica


Justo al lado de los Fabray, en casa de los Fields, el timbre sonaba con insistencia y una perezosa Emily era la encargada de abrir

- E: ¿Qué haces aquí Hanna? –Pregunta apenas la vio frente a la puerta

- H: ¿Por qué no respondes mis llamadas? –Indaga con brazos cruzados y haciendo caso omiso a la otra pregunta

- E: No tengo que responderte cada vez que me llames, no soy tu perro faldero, tengo cosas que hacer

- H: Como besuquearte con la estúpida de Berry

Emily cierra la puerta rápidamente y sale arrastrando a Hanna con ella…

- E: No digas esos comentarios, mi madre está en casa, aparte no nos besamos –Espetó alejada de la entrada

- H: Da igual si se entera, estabas con Berry, yo misma lo vi

- E: ¡Solo hablábamos! –Alza los brazos frustrada- Es normal, igual que hablo contigo aunque… aun no entiendo el porqué lo sigo haciendo

- H: No me vengas con eso ahora, somos amigas

- E: Las amigas se respetan Hanna y tu solo deseas que haga lo que te plazca

- H: Claro, tu siempre te la das de víctima y en realidad yo soy la que siempre está para ti, ¿Ya te fijaste? ¿A puesto que a ti ni te visita?

- E: ¿De qué hablas? –Indaga y Hanna señala el mini cooper blanco de Rachel estacionado frente a la casa de los Fabray

Estaba segura que era el de la morena pues tenía la calcomanía de las Guerreras en la parte trasera

- H: ¿Te das cuenta? No le importas, de seguro ni te saluda cada vez que viene a visitarla

- E: Mira Hanna… -Toma aire- no me interesa lo que digas, yo no busco nada con Rachel, solo somos amigas al igual que ella lo es de Quinn

- H: y por eso mismo estas detrás de ella e incluso entrando ese patético equipo de soccer

- E: ¡Es mi problema! ¡¿Cuándo lo vas a entender?! Si quiero acercarme a Rachel no debe importarte, ella no te ha hecho nada… tu sola te has creado toda esta estúpida guerra por lo que sucedió. No te comprendo la verdad

Hanna solo la miraba con la mandíbula tensada

- H: ¡Estar cerca de ella no es bueno! Lo que paso fue…

- E: Lo que paso no tenía que trascender –La interrumpe- No tiene importancia –Suspira

- H: Maldita sea, ¡vi a mi mejor amiga teniendo sexo con una chica! –Exclama tan alto que Emily sintió un escalofrió recorrer todo su cuerpo


- Ru: Te quería agradecer por haber motivado a Thomas a que hiciera deportes grupales –Espetó Russel dirigiéndose a Rachel

- R: No tiene nada que agradecerme señor Fabray, lo hago con todo gusto y también es un deporte que me gusta mucho, por lo tanto, no me molesta practicar con el

- Ru: Si debo agradecerlo, y sobre todo que lo hayas cuidado, no soy de dejarlo salir con desconocidos, tú me entiendes…-Rachel asiente- Pero sabes… al final de todo esto es un Fabray y los Fabray siempre llegamos de primeros –Dice orgulloso mirando al pequeño- El no será la excepción eh… el deporte es algo integral de su formación, y algún día será un hombre de negocios como yo

Ya la cena había dado comienzo y Rachel se mantenía serena pero al mismo tiempo algo nerviosa por las preguntas y comentarios de Russel. Quizás era un estado de defensa o predisposición

- R: Estoy segura de eso señor Fabray -Añade mas por educación que por otra cosa, en realidad pensaba en el hablar dictatorial del hombre

- Ru: Me ha comentado Quinnie que deseas dedicarte a la música ¿Cierto? –Indaga mirando tanto a su hija, que se mantenía al margen, como a la morena

- R: Si, quiero dedicarme a la música en forma profesional… es mi sueño –Responde con firmeza

- Ru: Es bueno tener sueños, pero también visión y todos saben que la música y el espectáculo es algo de suerte, aun cuando eres bueno… no basta para llegar al éxito

- R: Lo sé señor Fabray, pero si de algo estoy segura es que dedicare mi vida a lo que me gusta… y si algún día fracaso en ello, se que terminare satisfecha por haber luchado por conseguirlo –Una respuesta que le dio agrado y envidia a Quinn

Ya quisiera ella responder con tanto temple sobre su futuro y mas frente al hombre que ahora miraba a la morena con el ceño fruncido

- Ru: Tienes convicción… es algo bueno –La señala- Si quisieras dedicarte a otra cosa de seguro tendrías un éxito, pero con la música… -Niega con la cabeza

- R: Gracias… supongo

- J: Creo que es hora de ir por el postre, ven Tomy acompáñame –Anuncia Judy que hasta ahora había opinado lo necesario, era lo típico cuando estaba su marido con los acostumbrados sermones

Tomy se levanta y Rachel le hace una seña que el niño entendió perfectamente.

Antes de que la cena fuera servida, estuvo conversando con el pequeño y le entrego, a escondidas de Quinn, una caja con una nota.

El niño no sabía de que se trataba, pero la morena le instruyo que debía dejarla encima de la cama de su hermana sin que esta se diera cuenta. Y eso… era lo que el niño iba aprovechar de hacer en ese momento.

- Ru: Yo doy gracias a dios porque mi Quinnie vaya a estudiar una carrera ten importante como la de Leyes –Espetó con orgullo mirando a su hija mayor

- R: Si, Quinn me lo había comentado… aunque nunca me imagine que deseara estudiar eso -Mira de reojo a la rubia

- Ru: ¿Por qué lo dices?

- Q: Papa, porque no dejas de interrogar a Rachel, se va agobiar –Trato de sonar tranquila, pero la verdad era que se moría de nervios.

Si Rachel le hablaba a su padre de fotografía… las cosas irían mal

- Ru: No la estoy molestando ¿O sí?

- R: Claro que no señor… -Mentía por cortesía

- Ru: Bien, entonces ahora dime ¿A que se dedican tus padres? –Cambia la pregunta

- R: Son médicos, Mi padre Hiram es ginecólogo y el otro ortopedista –Dijo el nombre de uno pero no del otro

Quinn se volvió a tensar, otro punto importante en ese día era el que la morena le dijera a su padre que tenía dos padres homosexuales.

No sabía cómo iba a reaccionar el hombre y tampoco como Rachel ante el tema que seguro no era bien recibido en esa casa

- Ru: Eso está muy bien… y por cierto quizás necesite un ortopedista, he tenido problemas con mi rodilla, ya sabes… los deportes de joven –Ríe y Rachel finge hacerlo- ¿Cómo la ubico? ¿Dra Berry? –Era lo lógico, si su padre era el ginecólogo, su madre tenía que ser la ortopedista

- R: Se llama Le…

- J: ¡Acá esta el delicioso postre! –Llega Judy haciendo que Quinn recuperara la respiración

- Q: ¡Genial! –Expresa con demasiada efusividad cómplice de los nervios- Se ve delicioso ¿Gustas tarta de arándanos Rachel? –Pregunta sonriente y la morena solo asiente

Las platicas siguieron mientras degustaban el postre, pero esta vez era el turno de Judy para hablar sobre algunas recetas vegetarías con Rachel, comentarios de Quinn sobre las clases en McKinley y una que otra acotación por parte de Tomy en cuanto su primera práctica de soccer.

Russel no opino mucho, fue entender una llamada de emergencia y se excuso dejando a las mujeres y al pequeño en la mesa. Era algo que agradecía Quinn, cada vez que el hombre hablaba sentía que Rachel iba a replicar, no obstante, la morena evito hablar de mas, cosa que la otra agradeció.

- Ru: Disculpen, iré a revisar algunos papeles del trabajo… -Sentencia Russel llegando al living donde se habían trasladado los demás- Rachel, espero que hayas disfrutado de la cena, ha sido un gusto conocerte –Estrecha su mano con la morena

- R: El gusto es mío señor Fabray

- Ru: Eres bienvenida, ya luego me darás la tarjeta de tu madre para ir a una consulta, se la da a Quinnie –Espetó y Quinn rogaba porque la morena le siguiera la corriente

- R: Por supuesto, yo se la daré

- R: Muy bien, buenas noches –Se despide

- J: Yo también me despido. Ha sido un placer Rachel, espero se vuelva a repetir –Dice Judy

- R: Claro señora Fabray, solo debe avisarle a Quinn y con gusto vengo e incluso podemos prepara alguna receta de las que hablamos

- J: Seria fantástico ¿Cierto Quinnie? –Pregunta a la rubia que en ese entonces tenía la mirada perdida

- Q: Si…si claro –Reacciona y Rachel la mira raro

- J: Bien, entones esta dicho. Ahora sí, me despido –Besa su mejilla- Tomy tu también debes dormir, mañana hay escuela., despídete de Rachel, te espero arriba.

- T: Adiós Rachel, nos vemos luego, en la siguiente practica Michael dijo que estarías ¿Es cierto?

- R: Si, es cierto, le dije que lo ayudaría

- T: ¡Genial! –Exclama emocionado- hasta luego –Le da un abrazo- ¡Me saludas a cometa! –Grita cuando había dado algunos pasos

- R: ¡Lo haré!

- Q: Vamos, te acompaño a la salida…

Ambas caminan y Quinn abre la puerta saliendo junto a la morena

- R: Muchas gracias por la invitación Quinnie –Bromea

- Q: No me digas así, lo odio –Arruga la nariz

- R: lo siento, no lo pude evitar… -Ríe- en serio… gracias por la invitación

- Q: No fue cosa mía, fue de mi padre y disculpa porque te haya hecho tantas preguntas… -Se sentía avergonzada por la actitud del hombre

- R: Si, creo que le gusta estar al tanto de todo, por un momento pensé que me preguntaría el tipo de sangre –Bromea riendo pero Quinn no lo hace

- Q: Si… es un poco estresante–Suspira agobiada

- R: No te preocupes Quinn –Sabia lo que la rubia sentía- No le iba a decir que tenía dos padres gay, se que quizás me hubiese echado de casa luego de eso

- Q: Entonces tú… tú ¿Lo ibas a ocultar? –Pregunta confundida y la morena asiente- Nunca pensé que…

- R: No me malinterpretes, yo estoy orgullosa de mis padres y no tengo por qué ocultarle nada a nadie, pero ahora mismo no quería tener un debate sobre principios y orientaciones sexuales con el tuyo… gracias a sus pensamientos retrógrados y mala impresión acerca de la religión judía

Era cierto, el hombre confesó estar en contra de la religión

- Q: Te entiendo perfectamente… Yo misma me canso de escuchar sus estúpidas creencias

- R: Lo haces porque quieres, pude ver y escuchar como él hablaba sobre tu futuro y el de Tomy…. y simplemente te agachabas la mirada, entiendo que le debas respeto, pero tampoco puedes quedarte sin voz

- Q: Rachel…

- R: Si, yo sé que no deseas que me incumba en tus asuntos y tampoco pretendo hacerlo. Pero como una amiga que ahora me considero, debo decirte que está mal, debes luchar por lo que quieres, no por lo que él quiera o considere correcto. Esta equivocado

- Q: Tú no sabes nada de mi familia, no conoces a mi padre y tampoco sabes exactamente lo que quiero, no puedes opinar al respecto -Espetó seria

- R: Se lo que necesito saber de ti y con mirarte me basta para darme cuenta que escondes cientos de deseos que tu padre reprime –La mira fijamente y puede notar como Quinn le brilla la mirada de tristeza- Solo debes…

- Q: ¡Basta! –Dice casi gritando- No quiero hablar de esto y si deseas que mantengamos la buena relación que hasta ahora llevamos, te pido por favor que respetes mi vida

Y Rachel lo vio, allí estaba de nuevo la misma Quinn de semanas atrás, la que se cerraba, la que era fría y decidida a no hablar sobre lo que irónicamente no la dejaba decidir.

- R: Lo siento…-Resopla para tratar de relajarse- prometo no volver a tocar el tema

- Q: Te lo agradezco, todo tiene un límite y este es el mío, si no estás acostumbrada a ellos pues lo siento, me he dado la oportunidad de que seamos amigas, pero no soy Santana, Kurt o quizás Brittany para que tengas un exceso de confianza en cuanto a esos aspectos de mi vida –Fue dura, algo que a la morena le entristeció luego de todo el avance que habían logrado

- R: Entiendo y discúlpame por haberme entrometido de nuevo –Espetó en un tono neutral, no estaba del todo enfadada porque la tristeza debido a la actitud de la rubia también la aquejaba

- Q: Esta bien, solo espero que mantengas el límite del que te hablo. Gracias por venir, que pases buenas noches –Fue todo lo que dijo antes de entrar

Rachel simplemente camino hasta su auto, sabía que este tipo de discusiones con Quinn eran un caso perdido, pero que ya se encargaría de ganar

Ahora una rubia un tanto confusa entraba a su habitación con unas inmensas ganas de llorar

Se sentía agobiada, sabía que Rachel tenía razón en todo lo que decía, sabía que su padre acostumbraba planear la vida de los demás sin importar las opiniones incluso de sus propios hijos.

Era un sinfín de cosas que estaba acostumbrada a guardar para sí misma y que Rachel siempre se encargaba de sacar haciendo que se sintiera la persona más vulnerable del mundo, pero la misma que actuaba con frialdad cuando alguien intentaba derrumbar sus barreras.

Se sienta en la cama y respira hondo tratando de contener las lágrimas y es cuando observa cerca de su almohada una caja mediana color rosa con una nota encima del mismo color

Rápidamente abre la caja y queda paralizada ante el objeto dentro de ella. Era una cámara idéntica a la que un día Cometa rompió en la tienda del señor Jackson, una Agfa Silette Standard. Eran difíciles de conseguir tomando en cuenta que tenían más de 50 años.

La deja a un lado y lee la nota:

"Dicen que la vida es el mayor espectáculo del mundo, por lo tanto no puedo privarlo de ser fotografiando por alguien tan talentoso como tú

PD: Para Rachel Berry no hay imposibles y espero que a través de este obsequio… entiendas que tampoco los hay para ti

Con amor: Una futura estrella"

Y el mundo giro mientras caía una solitaria lagrima acompañada de la esplendida sonrisa de Quinn Fabray… que ahora se dedicaba a leer una y otra vez la nota que Rachel había escrito con su puño y letra, la misma que parecía coincidir con la discusión que minutos antes habían tenido

Era increíble la capacidad que tenia Rachel para remover los pensamientos y las emociones de Quinn con simples palabras…

No puedes ser una futura estrella… ya lo eres y supongo que estoy siendo iluminada por haber recibido algo de una. Gracias por esto y por todo lo demás –Quinn

Disculpas aceptadas, pero quizás debas hacer algo mas para que esta estrella te siga iluminando –Rachel

Me arriesgare. ¿Qué debo hacer? –Quinn

Una cita –Rachel

Como amigas claro –Rachel

La morena envió el segundo mensajes rápidamente pues seguro Quinn estaba maquinando toda la situación

Y no se equivocaba…

La rubia se tenso por completo. Rachel le pidió una cita y aunque luego le aclaro que era como amigas, no podía evitar pensar en toda la situación de Emily y la posibilidad de que a la morena también le gustaran las chicas.

Eran muchas cosas las que se había planteado la noche anterior y que ahora mismo volvía a su mente, no obstante…

Supongo que no me puedo negar a tener una cita con una estrella como Rachel Berry. Buenas noches –Quinn

Acepto y ese fue el mensaje que recibió la morena antes de dormir sonriente por su cometido