Capítulo 19
"Decisiones"
- Q: Rachel… ¿Qué sucedió entre Emily y tú?
La morena no respondía… Se limitaba a mirar hacia la carretera y a poca distancia el auto de la chica por la cual ahora Quinn preguntaba
- R: ¿Emily? ¿Qué pasa con ella? –Pregunta segundos después ladeando brevemente la cabeza
La rubia, que no había dejado de mirarla en ningún momento, voltea su vista hasta la ventanilla y calla por unos segundos
- Q: Olvídalo… no tienes que…
- R: No paso nada importante –Responde interrumpiendo a la otra- Es decir, no salimos ni nada parecido, solo tuvimos una especie de cita, o un par, en realidad siempre me ha parecido una chica excelente, por eso me hice su amiga… –Habla rápidamente y termina encogiéndose de hombros con las manos aun sujetas al volante
- Q: Esta bien –Fue escueta
- R: No es que, en realidad ella y yo…
- Q: Esta bien, Rachel –La corta de nuevo con menos brusquedad- No tienes que explicarme nada, solo es curiosidad –Trata de sonreír y devuelve la vista al camino
Quinn no quedo muy satisfecha con la respuesta, sin embargo, no deseaba interrogar a la morena… A la final no era nadie para hacerlo, por lo tanto guardo silencio en lo que quedaba de trayecto
Sabía que algo importante había sucedido a tal punto de que Emily se enamorara de Rachel y no solo por la afirmación de Hanna, la misma chica, con sus gestos y atención a Rachel, lo demostraba
Minutos después la morena estaciona el auto frente a casa de los Fabray
- R: Ha llegado a su destino señorita –Bromea tratando de dispersar el ambiente algo denso que sin querer se formo
- Q: Muchas gracias por traerme y disculpa la molestia…
- R: No es ninguna molestia, sabes que por mi estaría siempre acompañándote –Sentencia algo tímida
Quinn sonríe de forma automática, Rachel era realmente adorable casi todo el tiempo y ese… era exactamente su problema
Por un momento se quedan en silencio viendo como Emily a pocos metros descendía de su auto.
La morena más alta mira hacia la casa vecina y divisa el mini Cooper de Rachel
- R: Es genial que sean vecinas ¿no?
- Q: ¿La has visitado? –Pregunta con mucha curiosidad
- R: Solo una vez y no…, no resulto muy bueno
- Q: ¿A qué te refieres? –Indaga con mucho más interés, pero antes de que la pregunta fuese contestada...
- E: ¡Hola chicas! Disculpen la interrupción –Llega Emily asomándose por la ventanilla del conductor, la cual permanecía abierta
- R: Hey Em…-La saluda con confianza
- E: Se me olvido preguntarte si la práctica de mañana es a la misma hora
- R: Si, es a la misma hora que hoy, como Britt no pudo seguir la entrenadora quiere que practiques algunas cosas
- E: Gracias, solo quería confirmar –Sonríe- Adiós –Mira a Quinn que en ningún momento le había dirigido la palabra
- Q: Adiós –Se limita a decir si mirarla
La chica se aleja y Rachel es la que esta vez mira a la rubia con el ceño fruncido
- R: ¿Te sucede algo? ¿Por qué estas así con Emily?
- Q: Solo vino para interrumpir, aunque no estuviésemos hablando de nada importante, igual lo hizo por eso ¿O a caso no te puede enviar un mensaje o llamar? –Espetó seria
Rachel no sabía si molestarse, reír o alegrarse por la evidente escena de celos que Quinn le estaba dando
Se quedan en silencio por algunos segundos en los que la rubia comenzaba a maldecir su actitud patética e inmadura
Ella no era nadie en la vida de Rachel como para celarla o pedirle algún tipo de explicaciones. Simplemente estaba actuando de forma impulsiva luego del pequeño veneno que Hanna inyecto en su cabeza, sumado a la innegable atracción que sentía por Rachel y la curiosidad que siempre le causo la relación entre las dos morenas.
- R: Pues… quizás prefirió preguntarlo ahora que me tenía en frente, también tiene lógica ¿no?
Ríe en su interior, en definitiva los celos de la otra no la molestaban
- Q: Si, como tu digas. Gracias por traerme, nos vemos mañana –Dijo para luego bajar del auto
Rachel no atino a decirle nada pues la rubia ya había cerrado la puerta, por lo que decidió bajar del auto rápidamente y alcanzarla antes que entrara
- R: ¡Quinn espera! –Grita haciendo que la otra se detuviera en medio del jardín delantero
- Q: ¿Qué sucede? –Voltea y Rachel la mira sonriente
- R:Tu mama si te podía ir a buscar ¿Cierto? –Pregunta inclinando un poco la cabeza en señal de duda
- Q: Que…. Que no, te dije que ella no podía ¿Por qué? –Se mostro nerviosa
- R: No te creo… -Coloca sus manos detrás, en la parte baja de la espalda y se mece sobre sus pies en forma infantil
- Q: Es tu problema si me crees o no. Si te molestaba traerme, pudiste haberte negado –Fue borde
Rachel respira hondo, y liberando el lazo de sus manos sobre la espalda, habla…
- R: Estas… celosa por Emily, es algo que note antes de venir y hace rato lo confirmaste, pero mi pregunta es ¿Por qué? Es decir, ella es mi amiga, pero también puede ser tu amiga –Se encoge de hombros
Quinn la miraba perpleja ante tal afirmación
¿Celosa? ¡Claro que estaba celosa! Pero no tenía porque decírselo… ¿O a caso era tan obvia?
- Q: ¡Yo no estoy celosa! –Expresa en autodefensa, pero con cierto rubor en sus mejillas
- R: Si lo estas… –Canturrea
- Q: ¡Que no lo estoy! ¿A caso tengo algún motivo? Por mi tu puedes andar con quien quieres y si Emily es tu ex o lo que sea, no es mi asunto
- R: ¿Entonces porque eres borde con ella?
- Q: Porque…porque, no me cae tan bien –Responde un tanto insegura, en realidad Emily le caía bien hasta que se entero de su interés por Rachel y a este punto no sabía cómo responder a lo obvio
- R: Pensé que si te agradaba… pero allá tu, igual te digo que no vale la pena que la trates mal, si es que crees que es como Hanna o si la misma Hanna te ha dicho algo, no le creas
- Q: Hanna no tiene nada que ver –Esquiva la mirada- ¿A caso tiene algo que decirme?
- R: Ella te pude decir cualquier cosa, es experta en molestar la existencia de todo ser humano –Dijo seria, lo que irónicamente le resulto gracioso a Quinn debido al tono de voz dramático que la morena utilizo
- Q: Solo quiero saber que sucedió entre Emily y tu ¿Es mucho pedir? –Pregunta al fin
- R: Te dije que no sucedió nada importante
- Q: Que no sea importante no significa nada, tal vez para ella si lo fue
- R: Ok… te contare -Se limita a decir hasta caminar y sentarse en los escalones de entrada a la casa de los Fabray- ¿Esta Tomy en casa? –Pregunta ya sentada
- Q: No, Tomy debe estar en casa de uno de sus compañeros, iban hacer una maqueta –Responde sentándose al lado de la morena
- R: Es genial que ahora tenga amigos
- Q: Lo es…-Asiente con una sonrisa
- R: ¿Entonces estas sola en casa?
- Q: No, mama debe estar viendo sus Dvd's de Mujeres desesperadas, es lo que hace todos los miércoles cuando papa llega tarde
- R: Interesante… pensé que estaba ocupada y por eso no te podía ir a buscar –Lo dijo con cierta malicia
Y Quinn en ese instante no sabía donde meter su cara roja como un tomate
Rachel solo reía
- Q: ¿Puedes dejar de reírte de mí y hablar de una vez? Me ibas a contar algo -Cambia el tema rápidamente y coloca el bolso a un lado mientras mira a la morena con impaciencia
- R: Esta bien… -Suspira- Emily y yo nos conocimos hace un par de años en McKinley, ella y Hanna eran nuevas, ambas se conocían desde otra escuela en un pueblo llamado Rosewood. Desde el primer momento conectamos, es decir… hablábamos de música e incluso de soccer aun cuando ella estaba en el equipo de natación. Poco a poco fuimos acercándonos más… hasta que un tiempo decidimos pasar tiempo juntas, o más bien fuimos a un par de citas como amigas y nunca sucedió nada importante… aunque es una chica hermosa, yo prefiero su amistad antes que cualquier cosa, siempre la he visto de esa forma -Aclara
- Q: ¿Citas de amigas? ¿Cómo la nuestra? –Pregunta alzando una ceja, si así habían sido las citas, ya podía imaginar porque Emily se enamoro
- R: No, no era ese tipo de citas, simplemente salíamos a comer o quedábamos en ver películas en mi casa, generalmente. En realidad siempre tuvimos una buena relación
- Q: ¿Y con Hanna? ¿Por qué te odia?
- R: Hanna siempre ha sido su mejor amiga y ha sentido celos desde que me conoció, sin embargo, antes no era así, ella cambio desde lo que sucedió la única vez que visite a Emily y nos descubrió… -Susurra lo ultimo
- Q: ¿Qué estaban haciendo? –Se apresura a preguntar mientras su corazón bombeaba sangre con más fuerza
- R: Habíamos quedado en dormir ese día y ver películas o cocinar algo dado que su mama estaba de viaje y su padre generalmente no está… Todo iba bien hasta que… bueno, no sé cómo decirte, fue cosa del momento… quizás curiosidad que se yo –Pasa las manos por su cabello un tanto nerviosa
- Q: Relájate… cuéntame –Pide con calma
- R: No se que sucedió, simplemente nos besamos esa noche… por… por varios minutos, la cosa se puso un poco intensa, y en ese preciso momento llego Hanna y nos descubrió, armo un escándalo y desde ese día se declaro mi enemiga
- Q ¿A qué te refieres con intensas? ¿Qué hacían aparte de besarse? –Pregunta, completamente tensada, lo que en realidad le importaba
- R: Pues… nos quitamos un poco de ropa y la situación era algo comprometedora, pero no paso de allí, igual Hanna se puso histérica
Quinn suspira y mira al frente. Se mantuvo en silencio varios minutos en los que Rachel no sabía que decir
La actitud de la rubia era algo extraña ese día y luego del avance no deseaba estropear nada, por ello decidió acompañarla en su mutismo
- Q: Emily está enamorada de ti, Hanna me lo dijo –Suelta de repente haciendo que Rachel instantáneamente dejara de ver los girasoles de la señora Fabray, para mirar los ojos avellana de Quinn
- R: ¿Qué? –Frunce el ceño- No debes creerle a Hanna, te dije que me odiaba, seguro lo inventa porque le arde que Emily aun sea mi amiga
- Q: No, Rachel… yo también lo he notado, de hecho llevo tiempo notándolo –Espetó con un tono serio y ligeramente alto
Era normal que Emily se enamorara de Rachel luego de todos los momentos compartidos
- R: No lo se, Quinn… como te digo, solo la veo como una amiga y así seguirá siendo –Dice con firmeza, no deseaba contrariar a Quinn aunque ella efectivamente sabia que Emily había tenido otros intereses mas allá de la amistad y en muchas ocasiones se los había dejado claro
- Q: Igual no es mi problema, es solo que lo noto y no debes hacerte la ciega ante ello –Espetó algo más calmada
- R: Esta bien… igual pienso que es algo que no tiene importancia, somos amigas y listo
Quinn asiente mirándola a los ojos mientras Rachel sonreía ligeramente
- Q: ¿Por qué sonríes?
- R: Porque eres hermosa y aun no me creo que pueda estar tan cerca de ti…
Quinn ríe y niega con la cabeza
- Q: Pensé que tus coqueteos eran parte del pasado, Berry
- R: Son inevitables –Afirma mordiéndose el labio inferior, gesto que hizo que Quinn desviara su mirada hasta ellos
¿Cómo sería sentir de nuevo los labios suaves y carnosos de Rachel?
De seguro tan exquisito como aquella tarde en la reserva, por lo tanto no podía privarse de ese sabor…
Acerco su rostro suavemente hasta conectar sus labios con los de la morena que estática correspondió el gesto
Esta vez no fue tan delicado, no fue un ligero toque, fue un beso algo más profundo, algo más sentido y con la complicidad de ser el segundo disfrutado
Poco a poco Rachel pasa su lengua encima de los labios, ahora rosa intenso, de Quinn y de esta forma encuentra a su homónima con más facilidad.
La rubia sujetaba la cara del a morena entre sus manos, mientras que la pequeña tomaba con fuerza la camiseta de Quinn…
El beso se intensifico hasta que el aire les falto y poco a poco se separaron…
Las miradas eran profundas y tanto o más intensas que el beso, no obstante, algo sucedió y la magia acabo…
Un ruido proveniente del interior de la casa hizo reaccionar a Quinn y percatarse que estaban en el lugar menos indicado. Si su madre la descubre o, peor aún, si su padre llegaba… hubiese sido un caos
- Q: Soy una idiota –Se levanta rápidamente sujetando su bolso consiente de la situación
- R: ¿Por qué? ¿No te gusto?-Repite el gesto y se coloca de pie
- Q: ¡No se trata de eso! –Grita para arrepentirse al instante- Es que nos pudieron haber visto –Dice entre dientes
- R: Pero no fue así –Sonríe y en esta ocasión, en vez de alegrar, disgusto a Quinn
- Q: ¿No entiendes nada cierto? ¡Esto está mal!
- R: ¡Claro que no!
- Q: Olvídalo –Le dice por lo bajo- Olvida el beso, olvida todo, somos amigas y las amigas no se besan
- R: Tu me gustas y cuando me besas me demuestras que sientes algo mas por mi –Sentencia firme
- Q: No sabes nada, esto fue un error, así que déjame en paz –Espetó con brusquedad para luego entrar rápidamente a la casa y dejar a Rachel parada en el mismo lugar
La morena camino hasta su auto dispuesta a dirigirse a su casa, enciende el motor y lo pone en marcha, pero cuando iba a tan solo tres cuadras… algo se le ocurrió.
Regresa rápidamente hasta la casa de los Fabray y ve el auto de Russel estacionado, el hombre acababa de llegar y se podía observar como abría la puerta para segundos después introducirse a la vivienda
Quizás Quinn tenía razón y si hubiesen seguido, la situación se hubiese complicado, no obstante, ese no era el punto. Su objetivo estaba marcado y luego de unos minutos acerca el auto hasta estacionarlo en la acera del frente; baja rápidamente del mismo y comienza a caminar por un costado de la casa de la rubia en donde estaba ubicada la habitación de la misma
Se asoma levantándose de puntillas y verifica como Quinn al parecer había entrado ya que la luz se veía encendida
Y Sonríe…
Trepa el árbol conjunto a la otra habitación, que pertenecía a Tomy, y con mucha destreza salta hasta colarse en el pequeño balcón de la ventana de Quinn, gesto que la rubia pudo percibir ya que el ruido del vidrio la delato
Quinn, que sacaba algunas cosas de su bolso, gira rápidamente y se encuentra con la figura de Rachel sonriéndole con una pierna fuera del balcón y otra dentro
- Q: Rachel… pero… que… ¿Qué haces aquí? –Pregunta titubeante luego de abrir la ventana
- R: No lo sé…-Mantiene la sonrisa y se encoge de hombros- Eso lo decidirás tu
- Q: ¿De qué hablas? Déjate de locuras, mi padre acaba de llegar –Espetó por lo bajo
- R: El no entrara, porque de seguro cerraste la puerta con llave…
- Q: ¿Qué quieres?
Rachel, aun con medio cuerpo fuera del balcón, extiende su mano hasta Quinn
- R: Quiero que decidas si prefieres creer que lo que sucedió la otra tarde y lo que sucedió ahora fue un error, un absurdo error que las amigas no deben hacer o que en realidad fue algo que deseaste tanto como yo. Si tomas mi mano será un sí… y si no la tomas… lo entenderé –Explica con la mano aun extendida
Quinn lo medita mientras mira los intensos ojos chocolate de la morena, hasta hacer algo que cambiaria el rumbo de sus días…
Sujeta la delicada y pequeña mano de Rachel para luego con sutileza introducirla por completo en el balcón
