Capítulo 20

"A Julieta le gustan las estrellas"

Una hora…

Ese era el tiempo transcurrido desde que Quinn dejo a Rachel en su habitación y bajo para ayudar a su madre con la cena

Una hora en la que la morena se dedico a observar los detalles de aquel lugar, los libros, discos de vinilo, afiches y cada una de las fotografías que conformaban el gran muro de Quinn… en donde, cabía destacar, muchas pertenecían a ella e incluso a Cometa…

Fue un gesto que le revolvió algo en su interior y la hizo sonreír…

Luego de que Quinn la hiciera entrar por completo a la habitación e intentar hablar con ella, no pasaron ni 10 minutos cuando Judy llamo a su hija pidiendo algo de ayuda con la cocina, debido a que Tomy estaba por llegar y su padre ya estaba preparado para cenar

Quinn le pidió a Rachel que se marchara y luego hablarían, sin embargo, la morena se negó…

No es que la quisiera presionar, pero aquello también podía ser una estrategia de la rubia para evadirla, por lo tanto… prefirió esperar a puerta cerrada, en la habitación de Quinn, a que los Fabray terminaran su acostumbrada cena familiar

- Q: Rachel…-Susurra Quinn tras la puerta dando pequeños toques que la morena, en su labor de detallar cada fotografía, logro escuchar

Rachel se dirige rápidamente a la puerta y la abre quedando tras ella para que de esta forma no la notaran en caso de que alguien estuviese en el pasillo aparte de Quinn

- R: Bienvenida a su habitación hermosa dama –Bromea haciendo una reverencia y cortejando a Quinn que solo rodo los ojos

- Q: Pensé que te habías ido por el balcón, Tomy casi te delata –Espetó sentándose a orillas de la cama

- R: ¿Tomy? Pero si él no estaba cuando subí –Dice acercándose

- Q: La mama de su amigo Tom lo trajo y dijo que vio tu auto en frente, mi madre pregunto si tu habías venido, y le dije que no… que seguro era un auto parecido, pero Tomy insistía en que eras tú porque tenía el Sticker de "Guerreras" detrás –Explica resoplando a lo ultimo

- R: Debí estacionarlo mas lejos –Se lamento por lo bajo

- Q: Creo que es mejor que te vayas, no es el hecho que estés aquí, si no el haber entrado a escondidas, sabes como es mi padre. Aparte tus padres se deben preguntar donde estas…

Rachel observaba de nuevo las fotografías sin prestar mucha atención a Quinn, que mas allá de molestarse, le causo ternura la imagen

- Q: Rachel…-Nada- ¡Rachel! –Alzo ligeramente la voz haciendo que la otra por fin girara

- R: Hay muchas fotos mías…-Fue lo primero que dijo mirándola con ojos de ilusión que hicieron a Quinn esquivar la mirada- Y no te preocupes por mis padres, los llame y les dije que estaba en casa de Santana –Termina de decir sentándose en el escritorio cerca de la Cama

- Q: Eres una mentirosa…

- R: Me dijiste que hablaríamos y no puedo desaprovechar la oportunidad –Se encoge de hombros

Quinn asiente y suspira perdiendo brevemente su mirada entre las manos que jugueteaban nerviosas entre si

- Q: Esas no son las únicas imágenes que tengo…-Dice luego de unos minutos en silencio- Tengo otras guardadas que no imprimí…

- R: ¿Y porque tienes tantas? –Pregunta con cautela

Quinn se levanta y camina hasta el muro

- Q: No lo sé… parece un poco loco incluso recuerdo fechas… –Niega con la cabeza sujetando una de las fotografías- Creo que lo hago por inercia, generalmente tomo la imagen que mas me guste de cualquier situación y sin querer he tomado cientos de imágenes tuyas –Sentencia- Esta es una de las que más me gusta –Extiende una fotografía de la morena cantando en el auditorio con su guitarra

- R: No sabía que me habías tomado fotos ese día…no me di cuenta -La observa

- Q: Lo se, y no era mi intensión que lo supieras, pero como ves…-Mira alrededor- has invadido mi rincón, por segunda vez –Bromea

- R: Lo siento… Pero –Se levanta- Usted fue la que decidió que yo entrara a este lugar y por lo tanto disfrutara del hermoso paisaje fotográficocuando conozcas mi habitación te mostrare todos mis secretos también, si es que ya no te los he dicho –Ríe con nerviosismo, no sabe si por estar allí o por el hecho de pensar en que Quinn conociera su habitación

Estaban paradas una frente a la otra, mirándose con intensidad, pero al mismo tiempo con nerviosismo

Quinn es la primera que baja la mirada y camina hasta sentarse de nuevo en la cama

Rachel repite el gesto sentándose a su lado…

- R: Quinn… no te quiero presionar por nada, se que te debes sentir confundida y todo debe ser extraño para ti, pero no pretendo que me des explicaciones de lo que sientes o que me des algo a cambio por cada cosa que te pueda llegar a ofrecer. Solo quiero que te sientas cómoda y me dejes estar cerca de ti, sin huir o creer que todo está mal… por qué no lo es, son cosas que pasan, yo… yo no soy muy buena para estos temas, pero te repito, solo quiero que estés bien y no importa si no me vuelves a besar…-Susurra lo ultimo

Quinn en ningún momento la miro o emitió sonido, solo se dedicada a escuchar la pequeña verborrea que, producto de los nervios, saco Rachel

- R: Creo que mejor hablamos mañana o cuando quieras me llamas…-Se levanta al notar que la rubia no tenía la intensión de agregar algo

- Q: Se lo que siento… -Dijo de repente sorprendiendo a Rachel que ya calculaba la altura del balcón para irse de la misma forma que llego

- R: ¿Sabes…sabes lo que sientes? ¿Por mi? –Pregunta titubeante y acercándose de nuevo a la chica

Quinn asiente y se levanta

- Q: Lo sé desde hace tiempo, pero no deseaba admitirlo… –Ríe con ironía- Quería negármelo a mí misma, creyendo que era un error y que estaba equivocada, pero Brittany me dijo algo que me hizo entender que hay cosas que no podemos cambiar –Explica recordando la frase que su prima le dijo hace unos días en su habitación

- R: Y…que... ¿Qué es eso que sientes? –Pregunta con timidez

- Q: Me gustas… lo venia presintiendo y el día que nos besamos en el mariposario… lo confirme, aun así es algo muy complicado para mi, nunca pensé que me gustaría una chica a tal punto de pensar casi todo el día en ella, tampoco quiero plantearme que sea algo mas allá de una atracción física porque de verdad no me quiero agobiar en este momento –Confiesa haciendo que Rachel, a pesar de todo, sonriera en su interior

Era como un sueño, ella se había encantado con Quinn desde el primer día que la vio y ahora la rubia le confesaba que incluso pensaba en ella casi todo el día

- Q: Sin embargo… esto no significa que podamos ser algo más que amigas, Rachel… no podemos ser como Santana y Brittany, simplemente mi familia no lo aceptaría –Espetó con cierto dolor en sus palabras

- R: Yo entiendo tu posición, pero no puedes atarte siempre a lo que tus padres, o mejor dicho, tu padre –Rectifica- Quiera que hagas con tu vida

Volvía el tema sin fin…

- Q: No, Rachel… tu no comprendes, no sabes muchas cosas

- R: Entonces dímelas, necesito comprenderlas –Se sienta de nuevo en el escritorio

- Q: No quiero tocar esos temas ahora, de verdad ha sido una tarde complicada –Se sujeta la cabeza acercándose a la cama

- R: Siempre te cierras con eso, y esa precisamente es la razón por la cual discutimos. Al principio no me querías cerca y resulta que a la final descubriste que no era tan insoportable como parecía… intenta confiar un poco en mi y cuéntame eso que nunca logro entender –Expresa con cautela

Quinn se sienta en el piso y Rachel poco a poco repite el gesto, quedando en frente

Después de todo la morena se había ganado su confianza y hace unas semanas le confesó toda la historia de su madre, gesto que le dio a entender a Quinn que Rachel también confiaba en ella…

- Q: Mi padre siempre soñó con tener un primogénito varón, ya sabes… el hombre que algún día quedaría en su lugar para llevar con orgullo el apellido Fabray –Hizo una pausa- Cuando mi madre quedo embarazada… no sabían el sexo del bebe, decían que nunca daba el frente, sin embargo, debido al afán de mi padre y su afirmación de que era un niño… se ilusionaron y juraban que seria del sexo masculino, pero… nueve meses después no nació un niño, no nació un niño, nací yo…

Rachel la miraba y escuchaba con atención…

- Q: Nació una niña que aunque mi padre diga que quiere, se que hubiese dado todo porque fuese un niño. Edward Fabray, como lo iban a llamar –Baja la mirada y humedece sus labios- Siempre me crie con ese suceso en mi mente, con la idea de que el no deseaba tenerme a mi si no a otra persona, y por lo tanto me he dedicado a ser la hija perfecta y de esa forma…

- R: Indirectamente ganarte su aceptación –Interrumpe Rachel terminando la frase y haciendo que Quinn asintiera en afirmación

- Q: Se que es algo tonto en muchos casos, pero si simplemente… el entendiera que puedo ser alguien importante siendo mujer o estudiando lo que me plazca… todo sería diferente -Se lamenta- y mi madre simplemente lo apoya, o más bien… no le importa lo que el imponga, ella solo obedece -Resopla

- R: Puedes ser lo que quieras Quinn, nadie te puede frenar en desear, soñar o expresar algo… el punto es que tú lo decidas hacer

- Q: ¡Aun no entiendes! –Alza la voz y se levanta- El nunca aceptara que yo estudie fotografía o que salga con una chica, por ejemplo –Señala a la morena que también se había levantado- Lo defraudaría… ya se decepciono cuando nací y ahora debo remediarlo

Rachel no podía creer lo que escuchaba. Estaba viendo a otra Quinn, a la chica que hablaba expresando la poca estima que se tenía a sí misma detrás de todas las barreras y todo gracias a su propio padre

- R: No digas eso Quinn, eres una gran chica y cualquier padre estaría orgulloso… vales mucho y eres realmente talentosa

- Q: Si, cualquier padre, excepto el mío… -La mira con los ojos húmedos- Aparte… él nunca aceptara que hiciera algo fuera de sus reglas y con Thomas ha sido igual, deseaba que el fuese aquel varón que soñó tener, rígido y firme como él, pero podrás entender que Tomy es todo lo contrario –Termina de decir limpiándose las lagrimas que ya caían pro sus mejillas

- R: El tiene dos hijos maravilloso y quizás aun no se ha dado cuenta… Que te atengas a sus reglas y respetes sus decisiones no quiere decir que esté bien… vales mas que sus ideologías y que su tonto capricho por querer que seas lo que a él le plazca solo para sentirse cómodo con la sociedad –Le hablo con la firmeza que nunca pensó tener ante aquel tema- Y no se trata de que estudies algo que no deseas para que él tenga tu aceptación, se trata de que nunca serás feliz, te acepto o no…

- Q: Soy muy cobarde, incluso para que te fijes en mi –Sentencia con lagrimas en los ojos

- R: No, mi vida… no eres cobarde, solo que aun no descubres lo maravillosa que eres… - Se acerca y limpia delicadamente sus lagrimas acariciando su mejilla al paso- Ahora es complicado que te pida algo con respeto a lo sea que sientes por mí, pero solo quiero que me des la oportunidad de demostrarte que vales más de lo que crees…

- Q: Gracias… –Expreso con la voz quebrada para luego abrazarla

- R: No tienes nada que agradecerme, simplemente encamino a un Ángel –Le susurra al oído haciendo que Quinn sonriera un tanto estremecida por el gesto

- Q: Dices las cosas con tanta convicción que incluso me las creo en muchas ocasiones –Espetó luego de separarse

- R: Créelas porque son ciertas… y te hare entenderlas poco a poco, recuerda que para Rachel Berry…

- Q: No hay imposibles –Rueda los ojos- Siempre lo dices

- R: ¡Porque es cierto!

- Q: Dices que no eres buena conquistando chicas, y mira… creo que he caído en tus redes e incluso mi vecina se enamoro –Espetó un poco más relajada aunque el tono utilizado fue algo serio para Rachel que de inmediato se mostro nerviosa y sonrojada

- R: Eh… pues, yo en realidad no soy buena en esto, no te creas… puede que ahora me estén temblando las piernas por hablar contigo y ni te das cuenta

- Q: Que payasa eres –Frunce el ceño con gracia

- R: Te estás juntando mucho con Santana y Kurt –La mira ofendida

- Q: Pero es la verdad –Se encoge de hombros

Ambas ríen, por un momento la tensión de la conversación anterior se disperso y el ambiente resulto más ligero

- R: Creo que es mejor que me marche…

- Q: Si, quizás mi madre venga y es mejor que te marches antes de tener que esconderte en el baño o debajo de la cama –Bromea

- R: Bueno, no me importaría, luego de hoy me puedo llamar: Rachel Ninja –Expreso haciendo algunos movimientos con sus brazos y piernas

Quinn soltó una pequeña y cohibida carcajada, tratando de no ser escuchada por los demás

- Q: Puedes salir por la puerta, pero mi padre debe estar en el estudio y seguro te ve, no quiero tener problemas

- R: No te preocupes, yo puedo bajar el balcón… soy como los gatos y las tortugas ninjas…

- Q: Si claro, vamos Ninja, ten cuidado –La seguía hasta el pequeño balcón

- R: Tranquila Julieta, que tu Romeo quedara sana y Salva –Bromea ubicándose en el barandal para ir hasta el balcón de la habitación de Tomy y así descender por el árbol

- Q: ¿Segura que puedes saltar? –Pregunta algo sonrojada por el comentario anterior

- R: Claro, no esta tan lejos… solo debo estirar las piernas

- Q: Bien, entonces nos vemos mañana…

- R: Así es…

- Q: Buenas noches –Le deja un beso que fue ubicado muy cerca de los labios gracias al movimiento que Rachel hizo

- R: Buenas noches mi Julieta –Le guiña un ojo para disponerse a saltar hasta el otro balcón, pero cuando ya casi lo hacía…- Eh… Quinn

- Q: Dime –Espetó rápidamente

- R: Me preguntaba si este fin de semana te apetecía cenar con mis padres, digo… para que los conozcas, podemos cocinar algo entre todos –Dice con ilusión y una gran sonrisa

- Q: Eh… no lo sé, supongo que si, tendría que informarle a mis padres, creo que no haremos nada este fin de semana

- R: Vale, pregúntales y si quieres traes a Tomy

- Q: Si, yo le digo… gracias –Sonríe

- R: Bien, nos vemos…

- Q: Adiós Rachel –La despide de nuevo, esperando a que esta se pasara por fin hasta el otro balcón

- R: Quinn…-La llamaba de nuevo antes de dar el primer movimiento

- Q: ¿Qué sucede? ¿No puedes saltar? –Se acerca un poco

- R: No sin antes hacer esto… -Deja su posición en la baranda para tomar el rostro de Quinn y plasmarle un intenso beso

El beso tan solo duro 15 segundos en los que ambas se sintieron de nuevo en el cielo…

- R: Ahora si me voy, hermosa damisela –Dijo con dramatismo y algo agitada luego de separarse para por fin saltar al otro balcón y descender rápidamente por el árbol bajo la atenta mirada de Quinn

- Q: ¡Cuidado! –No pudo evitar exclamar al ver como Rachel se enredó con una rama, pero al final salió ilesa

- R: Habla. ¡Oh! ¡Habla otra vez ángel resplandeciente!… Porque esta noche apareces tan esplendorosa sobre mi cabeza como un alado mensajero celeste ante los ojos extáticos y maravillados de los mortales… –Exclama aquellas líneas de la obra de Shakespeare

- Q: Estas loca ¿Quieres que te oigan?Espetó entre dientes y mirando a Rachel con los ojos sobresalientes

Quinn comenzó a todos lados con nerviosismo, sus padres o Tomy la podían descubrir ya que la morena hablaba sin ningún tipo de discreción

La puerta del balcón de su hermano comenzaba abrirse, signo de que había escuchado algo

- R: Ni uno ni otro, hermosa doncella… simplemente… ¡Es amor! –Fue lo último que dijo antes de lanzarle un beso y salir corriendo hasta su auto antes que Tomy la descubriera

Quinn quedo paralizada ante la osadía de la morena, Rachel parecía estar completamente loca, pero mas allá de degustarla… hacia que todo su interior se removiera sin cesar

- T: ¡Quinn! ¿Qué haces allí? –Pregunta Tomy saliendo del balcón y viendo a su hermana que aun permanecía en la misma posición- ¿Tu también escuchaste ruidos? ¿Era un animal? –Pregunta el pequeño algo asustado

- Q: No era un animal… era un estrella disfrazada de Romeo