N/A: Hola, lindas y lindos lectores! He aquí un nuevo capitulo. Muchos quisieron adivinar lo que iba a suceder y se mostraron ansiosos... eso es bueno y en algunos casos acertado :)
Quiero decirles que este fanfic consta de dos "bloques" (los quiero llamar así) porque son dos etapas necesarias para cerrar la historia y pronto descubrirán cuando termina una (falta poco) y cuando comienza la otra...
Saludos!
Capítulo 22
"Noche de sueños y tormenta de estrellas"
Vendo sueños sabor a caramelo, países raros, lentas maravillas, ángeles que dan cine por el cielo, y relámpagos para pesadillas
Cuando somos niños creemos en tantas cosas que es imposible escribirlas en una sola página…
Que si dices mentiras la nariz te crecerá, que si no te comes todas las verduras jamás alcanzaras los cereales en la lacena porque es imposible crecer sin comer tal cosa…
O que me dicen de: "Siéntate bien; no juegues con barro; no te metas las mano en la boca y tampoco hagas caras raras porque te quedaras así para siempre"
Es común que nos den patrones de comportamiento así como es tan común que un niño los crea, pero no se trata de creerlos, se trata de que al final de cuentas… no te hace mejor persona y tampoco te hizo un mejor niño o el más feliz de ellos.
Quinn en ese momento recuerda y ve las vivencias de su niñez, de su "recta y bien estructurada vida", como diapositivas que pasan sin parar mientras observa como los Berry, sin una postura muy erguida, sin cubiertos de plata para los "invitados especiales" y sin ser una familia convencional… cenaban felices y con la mas esplendida sonrisa en sus rostros mientras Hiram decía algún chiste y Rachel le reprochaba su falta de gracia que al final, irónicamente, causaba risa
Ellos no eran como los Fabray; no era un hombre y una mujer con uno o dos hijos "perfectos" ante la sociedad. Eran dos hombres que habían educado de una forma maravillosa a una chica, que sin duda, había resultado ser una de las mejores personas que Quinn Fabray, hasta ahora, conocía...
Eso le hizo recordar que su madre conoció a uno de los Berry, y tenía la gran duda de saber si estaba al tanto que era el padre de Rachel
- L: Chicas se me olvidaba decirles… las felicito por la victoria en las seccionales, no pudimos ir, pero nos contaron lo excelente que fue –Decía Leroy
- R: ¡Si fue lo máximo! Y Quinn canto una de Michael Jackson, la tenían que ver, lo hizo fantástico y eso que decía que cantaba mal… a la final resulto tener una voz dulce y afinada
- Q: Rach… no es para tanto…-Decía sonrojada
- R: Claro que lo es, lo mismo dices de la fotografía y lo haces excelente
- L: ¿Te gusta la fotografía?
- Q: Si, es mi fiel pasatiempo... –Se limita a decir
- R: Merece dedicarse a eso de forma profesional… –Espetó son mirar a la rubia, de vez en cuando se lo decía, pero no al nivel de agobiarla, sin embargo con sus padres en frente era diferente y no quería "meter la pata"
- L: ¿Y qué estudiaras? –Se muestra curioso
- Q: Leyes en YALE –Responde escueta
- L: Es una gran universidad –Dice y su esposo asiente
- R: Como les decía, Quinn canto genial, y las nacionales las tenemos que ganar este año al igual que el campeonato de Soccer
- Q: En el primer partido no les fue tan bien –Espetó Quinn un tanto burlona.
- R: Lo sé, Estúpido arbitro –refunfuña
- L: Bueno hija, siempre te queda el Glee club si fracasa tu equipo antes del próximo año –Bromeaba
- H: Y Con la nueva adquisición, seguro ganan –Le guiña el ojo a Quinn
- Q: No es para tanto, no soy tan buena como Rachel…
- H: Tonterías –Agita su mano para restarle importancia- Si mi pequeña lo dice… entonces debes cantar muy bien… tiene un excelente oído musical, igual que yo –Alardeaba
- L: Tu para lo único que tienes oído es para escuchar chistes malos y contarlos
- H: ¡Tú que sabes!
- R: ¡Ya por favor! Mejor terminemos el postre tranquilamente…
- L: Yo termine, iré por los juegos de mesa –Anuncia levantándose
- Q: ¿Juegos de mesa? –Le susurra a Rachel que estaba a su lado
- R: Si, es la tradición de las cenas berrydivertidas, jugamos algo antes de dormir –le responde con la boca llena de pastel de chocolate
- Q: Deberías tragar y luego hablar -Reía
- R: Que es la tradi…
- Q: Si lo entendí –La corta aun riendo- Pero igual debías tragar –Rache rueda los ojos
- H: Niñas iré a llevar esto a la cocina –Tomaba varios platos- En un rato jugamos en el Living lo que sea que mi marido este escogiendo –Termina de decir alejándose
- Q: Tus padres son muy divertidos
- R: Están un poco locos según yo –Dijo despreocupada con una gran mancha de chocolate cerca de su labio inferior
Quinn de nuevo ríe al verla
- R: Sabes, yo hice el pastel de chocolate, se que es tu preferido –Seguía comiendo ¿De qué te ríes? –La mira con el ceño fruncido
- Q: Tienes… pastel aquí –Acercaba su mano y con cuidado limpiaba la zona
- R: Ah… no me di cuenta –Rachel estaba quieta debido a la proximidad de la rubia
- Q: Gracias por el pastel, quedo delicioso –Susurra apartando su mano de los labios de la chica
Quinn noto el gesto de la morena al quedarse estática y de esta forma ambas se perdieron por inercia en los ojos de la otra…
Ese escalofrió que hace semanas la invadía, volvió aparecer y de una u otra forma los nervios que la rubia había perdido durante la cena… regresaron también
- Q: Eh… creo que mejor vamos y ayudamos a tus papas con los platos –Dice apartando la mirada
Rachel solo suspira y asiente para luego levantarse y llevar algunas cosas a la cocina con la ayuda de Quinn
Luego de varios minutos en los que Leroy e Hiram discutían por cosas sin sentido y lavaban algunos platos, se dedicaron a entretenerse con un juego de mesa que consistía en responder preguntas acerca de la farándula y en donde extrañamente no gano Rachel, si no Hiram
- L: Eres un tramposo –Le recriminaba a su esposo
- H: ¿Tramposo yo? –Se muestra ofendida tocando su pecho- ¿A caso tengo la culpa de saber que Oprah tiene tres perros llamados Sunny, Lauren y Sadie?
- L: Nadie sabe eso son tonterías
- H: ¡Yo si lo sé!
Rachel ya no tenia ganas de gritarles, ella estaba jugando con Cometa mientras Quinn reía por ver la interacción de los hombres
En realidad no eran discusiones serias, eran más bien tonterías de las cuales ambos al final se reían
- R: ¡AHH! –Grita
- Q: ¿Qué sucede? –La mira preocupada al igual que sus padres
- L: Son los truenos, les tiene miedo –Mira a su hija con dulzura mientras esta trataba de relajarse- Está comenzando a llover fuerte –Se levanta del sofá y mira por la ventana
- Q: ¿Le tienes miedo a los truenos?
- R: Un poco… -Se muerde el labio inferior y Quinn sonríe con adoración
- H: Bueno chicas, es un poco tarde –Mira su reloj- será mejor que vamos a dormir ¿Ya le mostraste la habitación a Quinn? –Pregunta a su hija
- R: No, aun no... –Se levanta del piso, frente a la Mesa de centro donde hasta ahora había estado jugando- Pero ya se la muestro, vamos Quinn, subí tu bolso antes de comer
- L: Que pasen buenas noches chicas, que duerman bien…
Luego de despedirse con un beso y un "gracias por todo" de parte de Quinn, suben junto a Cometa hasta la habitación de Rachel
Sueños como trapitos de colores, imágenes y muchas otras cosas, algunos tienen pájaros y flores, otros infierno y brujas espantosas...
A medida que subían las escaleras Quinn comenzaba a inquietarse un poco… no es que pensara que la morena le fuese hacer algo, de hecho le hacía ilusión dormir con ella, pero siempre existen las tentaciones que a todos nos agobian de una u otra forma y no deseaba que nada sucediera en cada de los Berry
Solo esperaba que la cama fuese lo suficientemente grande…
- R: Bienvenida –Le hace una reverencia para que entrara
La rubia solo esboza una leve sonrisa y se introduce al mágico mundo de Rachel Berry
- Q: Interesante… -Miraba los diversos posters de música, un viejo tocadiscos y discos de vinillo en una estantería donde también habían algunos libros- Me gustan –Señala
- R: Te dije que también tenía de esos
- Q: ¿Cómo puedes colocar un poster de Lady gaga y John Lennon en la misma pared? –La mira con asombro- ¡Es desubicado!
- R: No lo es… -Frunce el ceño- El de John lo compre hace mucho y el de Lady Gaga lo coloco Kurt por Born This Way, no tiene nada de malo –Se cruza de brazos y alza la barbilla
Quinn solo niega con la cabeza mirando todo el lugar
- Q: Y esto es…
- R: ¡No vayas a criticar la cama de cometa! –Se apresura a decir
- Q: Rachel… pero –No podía contener la risa- Tiene forma de estrella –Por fin lo dijo y esta vez con una carcajada
- R: A él le gusta, es cómoda
- Q: ¿Cómo lo sabes? –Mira al perro que buscaba acomodo
- R: ¡Porque se ve!
La rubia rueda los ojos y se fija en un importante objetivo… La cama
No era ni tan grande ni tan pequeña, era una cama de dos plazas en donde cambian ambas perfectamente, no obstante, el espacio no era tan amplio como para no tocarse, era obvio que al menos debían rozarse un poco, o mucho, durante la noche
"Relájate Quinn, ni que fueran hacer algo" Pensaba viendo el lugar donde dormiría
- R: ¡Quinn, te estoy hablando! –La saca de sus pensamientos
- Q: Si, si dime…
- R: Que allí tienes tu bolso -señala una silla cerca de la ventana- yo me iré a cambiar en el baño, tu puedes colocarte tu pijama aquí –Explica al tiempo que se dirigía hacia el closet y sacaba su pijama.
Quinn sin decir nada, toma el bolso y comienza a buscar la suya.
- Q: Al parecer lloverá toda la noche…-Decía mientras que, ahora con pijama en mano, comenzaba desabrochar un poco su pantalón y se quitaba el suéter, quedando con una sencilla camiseta de tirantes blanca, pero antes de decidir quitarse el pantalón…
- Q: ¿Rachel no ibas a cambiarte? –Pregunta un tanto incomoda tapándose con el grueso suéter de invierno
La morena permanecía parada frente a la puerta del baño mirándola fijamente y con la boca entre abierta
- R: Eh… si, si –Pestañea rápidamente y enseguida gira para entrar al baño
"Rachel, eres una hormonal y estas no son horas de ducharte con agua fría" Se recriminaba a si misma cambiándose de ropa
Luego de hablar a solas y colocarse su pijama, sale y se encuentra con la rubia completamente cambiada y hablando por teléfono
- Q: Si, mama… lo sé, ellos van a dormir también… si, acá también llueve –Rodaba los ojos- Ok… yo te llamo, adiós –Cuelga la llamada
- R: ¿Te llamo para desearte las buenas noches? –Sonríe acercándose hasta la cama donde ahora la rubia estaba sentada
- Q: Cree que tengo cinco años…
- R: Así son los padres –Se encoge de hombros- ¿De qué lado quieres dormir? –Señala la cama
Quinn se levanta y mira
- Q: No lo sé… el que a ti te parezca –Lleva su cabello tras la oreja con nerviosismo
- R: Contigo puedo dormir de cualquier lado –La mira coquetamente, pero con gracia y es cuando Quinn se da cuenta de la divertida pijama
- Q: ¿En serio Rachel? –La señala- ¿De nuevo estrellas?
- R: ¡No entiendo que tiene de malo! Santana también las critica –Espetó malhumorada y tomando el lado izquierdo de la cama
- Q: Solo bromeaba tonta… -Se acomoda en el lado derecho
- R: Esta bien –Le regala una sonrisa y un beso en la mejilla
Ambas estaban sentadas con la espalda apoyada sobre el cabecero de la cama
- Q: ¿Qué es esto? –Toma una libreta bastante gruesa de la repisa que estaba ubicada a su lado
- R: Eso… eso es mío –Se lo quita con sutileza, pero con la suficiente rapidez para que la rubia no lo abriera
- Q: ¿Es un diario? –Arquea la ceja
- R: No es un diario, acá escribo muchas cosas, pero…
- Q: Entonces si es un diario –La interrumpe
- R: No lo es y no sabrás lo que hay en él, no estás preparada para eso –Decía mientras lo guardaba en una gaveta a su lado- ¡Oh mira lo que hay aquí! –Saca un folleto
- Q: ¿Qué es?
- R: Es un festival de nuevos músicos y bailarines, será en New York el próximo mes, antes de navidad –Se lo entrega
- Q: Genial…
- R: Si, Yo iré, con Britt y Santana
- Q: ¿Qué? ¿Por qué no me lo habías dicho?
- R: Es que no estaba segura, el año pasado queríamos ir y no pude, y este año quiero aprovechar esa oportunidad, irán profesores e incluso decanos de facultades de música en varias universidades del país… ¡Puedo cantar algunas de mis canciones! –Se mostro emocionada
- Q: Pero tú me dijiste que ya habías enviado tus solicitudes y algunos videos
- R: Y así es, pero esto me ayudaría mucho, las cartas no llegan hasta el próximo año y si alguno de ellos me ve cantando allí, quizás ayude… con la música es diferente, las calificaciones no lo son todo, influye mucho el talento y el cómo llegas a convencerle con él
- Q: Tú lograras lo que te propongas, eres una cantante increíble y tocas muy bien, aparte de componer... –Toma su mano y la acaricia con dulzura
- R: Gracias –Sonríe como tonta- Tu también lograras lo que te propongas, tienes muchos talentos, lástima que no los vayas aprovechar
- Q: Rachel… no es fácil, a esta altura lo debes saber –Suelta su mano y baja la mirada
- R: Lo único que sé… es que eres maravillosa y mereces ser feliz haciendo lo que te gusta –Sujeta su cara con ambas manos y la mira fijamente- ¿Lo entiendes verdad? Eres maravillosa
El escalofrió, las mariposas, la sensación de electricidad y las inmensas ganas de besarla volvían…
Quinn arremete contra sus labios con un intenso beso que la otra correspondía con la misma pasión
Poco a poco pedían paso entre sus labios para que las lenguas entraran en juego y de esta forma comenzar una lucha exquisita
Rachel acaricia ahora el cuello de la rubia mientras esta inclinaba su cabeza para profundizar aun más el beso, si es que eso era posible…
La morena se separa un poco y muerde ligeramente el labio de la chica para besar delicadamente su mandíbula mientras la otra acariciaba su espalda por debajo de la pijama, causando así el doble electricidad en la piel de ambas
Las cosas sin duda se habían tornado intensas, pero cuando podían pasar a otro nivel…
- R: ¡Dios! –Grita separándose completamente agitada
Un gran trueno con relámpago incluido fue lo que Rachel necesito para apartar sus labios de Quinn y mostrarse completamente asustada mientras que la rubia trataba de relajarse y olvidar un poco lo que estaban haciendo…
- Q: ¿Estás bien? –Se preocupa, aunque aún seguía pensando en lo de hace rato.
Si no es por el trueno, no sabe hasta dónde hubiese llegado y de alguna forma lo agradecía
- R: Si… es que les tengo pánico –Afirmaba al tiempo que se acomodaba entre las sabanas
Llovía muy fuerte, incluso Cometa había decidido dormir debajo de la cama
- Q: Pensé que era Santana la que le temía a las tormentas –Se acuesta con un codo apoyado en la cama para tener mejor visibilidad de la morena
- R: Ella canta canciones de los teletubbies para olvidarse de las tormentas, pero a mí no me funciona, generalmente tengo que dormir con alguien –Se sonroja
- Q: Eres adorable –Besa su nariz
- R: No le digas a Tomy, una vez le dije que ni a las tormentas hay que temerles
- Q: Eres una cara dura –Reía- Y hablando de mi hermano -Sale de entre las sabanas y se levanta –Te envió un sobre, pero no se que tiene dentro –Lo busca en su bolso para luego regresar a su antigua posición y entregárselo a la morena
- R: ¿Qué será? –Se sienta de nuevo
- Q: No lo sé, ábrelo…no dejo que lo viera
Y Rachel lo hace con mucha curiosidad para luego mostrarse confusa, sonrojada y terminar riendo a carcajadas
- Q: ¿De qué te ríes?
- R: Mira –Le extiende la hoja
- Q: ¡Oh dios...! ¿Somos nosotras?
- R: Eso parece, quedo genial –Lo miraba también
Era un dibujo hecho por el pequeño en donde ambas chicas se encontraban recostadas sobre la superficie de un relieve natural con muchas mariposas y las frentes apoyadas. Era una gran escena romántica
- Q: ¿Cómo pudo dibujar esto? Si mama o papa lo ven ¡Mueren!
- R: Dudo que él se los haya mostrado, ni tu lo habías visto –Se lo quita- Me encanto, es muy creativo… lo voy a enmarcar
- Q: ¿En serio vas a enmarcar eso? Es decir… somos nosotras, se nota
- R. No me importa, igual no se lo mostrare nadie, querida en mi habitación y si preguntan digo que lo compre y niego todo –Explicaba mientras introducía de nuevo el dibujo en el sobre para luego guardarlo en el mismo lugar que su libreta
- Q: No entiendo como llego a dibujar eso… -Se acuesta de lado, mirando a la morena
- R: Debes preguntárselo… y sea como sea, dile que se lo agradezco, me encanto –Espetó acomodándose en la misma posición
- Q: ¿El sabe que a ti te gustan las chicas? Es decir… ¿le has dicho algo de eso?
- R: Sabe que me gustas tú… es un chico inteligente, pero nunca me ha dicho nada de ti, así que no te preocupes, sabe que somos amigas nada mas
Quinn asiente un tanto confusa, ya tendría tiempo de preguntarse a su hermano por la razón que lo llevo a dibujar eso y regalárselo a Rachel
Por un rato quedan mirándose fijamente en silencio, un silencio cómodo y acompañado de sonrisas cómplices hasta que…
- R: !No, otra vez no! –Se queja en un tono infantil metiendo su cabeza por completo entre los cobertores al escuchar otro trueno
Qunn solo reía
- Q: No es tan malo –Se acomoda boca arriba- Solo olvida que llueve y trata de dormir
Rachel poco a poco saca su cabeza y la mira
- R: ¿Puedo abrazarte? –Pregunta tímida
La rubia lo piensa por unos segundos, hasta hace un rato las cosas estaban un tanto intensas entre ambas, se gustaban y estaban en la misma cama por lo tanto era normal, sin embargo, el ambiente era algo diferente ahora. Rachel se veía asustada y ella tenía unas inmensas ganas de protegerla
- Q: Claro, ven –Abre sus brazos debajo de los cobertores a lo que Rachel se cómodo perfectamente apoyando su cabeza en el hombro de la chica
- R: Gracias –Cierra los ojos y disfruta del calor que su ángel le regalaba
Quinn besa con delicadeza la cabeza de la morena para luego cerrar los ojos y minutos después ceder ante los encantos de Morfeo
Se tenían una a la otra, en el mismo espacio y sentían que no necesitaban nada más, porque aunque fuese una noche de tormentas agitadoras… en la habitación de Rachel Berry solo podían llover estrellas
Sueños y sueños para todo gusto: cajas de azufre, paquetitos rojos, lágrimas o canción de amor para los niños que cierran los ojos…
