(31/12/13)

Hola!

Le agradezco mucho a "SoyUnDinosaurio" por haberme avisado sobre el error que cometí en este capitulo ^^ De verdad lamento la confusión ñ.ñ, como casi siempre actualizo en las madrugadas (que es cuando me llega la inspiración xD) pues luego no ando con mis 5 sentidos despiertos -.-u jajajaja

Bueno bueno, una ves mas les pido disculpas ñ.ñ

Disfruten de la lectura c:


TALENTO Y CONFESIÓN

CAPITULO 6

El camino al teatro fue tranquilo, por no decir tedioso, a pesar de que tardamos menos de una hora en llegar. Durante toda esa hora ni yo ni Sebastian nos dirigimos la palabra. Ocasionalmente Tanaka comentaba sobre la hermosa vista que ofrecía la ciudad (junto con unos cuantos "jo jo jo"), vista que no fui capaz de admirar por estar sumergido en mis pensamientos. Cuando Tanaka noto mi nula atención a sus vagos comentarios-que note hacia pues había notado mi estado de ánimo-se rindió y se limitó a conducir la carroza sin decir nada más.

Además de no hablar, Sebastian fue digno de ser comparado con una estatua pues se mantuvo completamente inmóvil mientras que yo me ocupe en divagar mientras ojeaba mi libro, asiendo pequeñas anotaciones en mis partituras.

Cuando llegamos al teatro lo primero que me asalto fue el hastió, pues tendría que pasar toda la tarde rodeado de chicos y chicas hipócritas.

Y que tú no eres igual?-se burló mi conciencia

Enojado pero aceptando eso como una verdad fruncí el ceño. Después de todo, ¿no mi vida, desde hace ya mucho tiempo, era igual una gran mentira?

Embozando una sonrisa socarrona solté un suspiro justo al momento en el que el carruaje se detenía y Sebastian bajaba, manteniendo la puerta abierta para mí. Podía sentir su mirada clavada en mi rostro. Ignorándolo baje del carruaje.

-que tenga suerte Joven Ciel-exclamo Tanaka desde su asiento en el carruaje-estaré aquí a las 9 en punto- aseguro levantando una mano en señal de despedida y arrancando el carruaje, para, tras unos segundos, perderse al doblar una esquina, dejándome solo con Sebastian, quien cargaba en una mano una maleta, en la que venía entre otras cosas mi violín.

-¿Dónde está la entrada para los participantes?- pregunte para mí mismo al notar que la entrada principal estaba cerrada, y tenía un gran anuncio en cada puerta que anunciaba lo que hoy acontecería aquí.

-¡tú eres Ciel!-dijo casi a grito una voz a mis espaldas

Irritado por tan vivaz voz, y por la poca educación al hablarme de ese modo-quien sea que fuera-me di la vuelta, para toparme con un chico de no más 14 o 15 años de edad con cabellos rubios, ojos azules, piel blanquecina y entusiasta sonrisa, vestido con un saco largo color guinda, chaleco verde, camisa blanca con holanes en cuello y mangas, corbatín negro, short corto-demasiado corto-, medias negras al muslo y botas a la rodilla igualmente negras, que me miraba con expectación. A su lado se encontraba un hombre de no más 25 años de ojos color miel, piel muy blanca, lentes rectangulares, cabello no muy corto negro, y un traje de mayordomo pulcramente puesto. Su rostro parecía tallado en piedra pues no mostraba expresión alguna.

-¿se te ofrece algo?-pregunte a quien había exclamado mi nombre segundos atrás

-jajajajaja en realidad solo quería conocerte. Escuche a los jueces hablar de ti y me dio curiosidad- canto acercándose a mí, invadiendo mi espacio personal-mi nombre es Alois, Alois Trancy y él es Claude, mi mayordomo-dijo al tiempo que se colgaba del brazo del susodicho, que le dirigió una mirada….extraña, pues aunque su rostro no reflejaba emoción alguna sus ojos delataban muchas cosas, desde admiración hasta…ternura y ¿amor?.

Un momento… ¿dijo Alois Trancy?… ¿el chico al que adopto el conde Trancy?

Le dedique una mirada, comparando su apariencia con la que me habían descrito hace ya tiempo en una plática trivial, cuando se anunció la muerte del conde y el nombramiento de su heredero, un chico huérfano al que él había adoptado como su hijo.

Esa era la historia que se había corrido por todos lados, más sin embargo aún había más, un dato del que solo yo conocía completamente: hace ya tiempo me habían llegado informes (por ser el perro guardián de la reina), sobre la desaparición de chicos huérfanos, y la creciente venta de esclavos. Curiosamente mientras resolvía ese caso, encontré que el conde Trancy era uno de los compradores de chicos a los cuales no utilizaba como simples sirvientes. El abusaba de ellos. ¡El muy maldito era un violador de menores!

Recuerdo que cuando me entere de eso inmediatamente le pedi a la reina un castigo, más sin embargo, el duque era alguien importante para ella y por ello mantenía los ojos cerrados ante sus asquerosos actos. Ese día perdí mi aprecio por la reina, ya no la veía como "la reina", sino como una escoria, a la que lamentablemente, tendría que seguir sirviendo. No pude hacer nada contra el conde Trancy pero si me encargue de eliminar a los traficantes que le vendían los "esclavos". Por los demás chicos que estaban dentro de la mansión tampoco pude hacer nada. Uno de esos chicos era Alois , quien de algún modo se había convertido en el heredero del Conde Trancy y ahora era el Conde Alois Trancy.

Sí, es él

A fin de cuentas, ese chico y yo no éramos muy diferentes, ambos habíamos experimentado algo muy parecido en muchos sentidos. Aunque me desconcertaba su modo de ser, pues para haber vivido lo que vivió, se mostraba muy feliz, aunque no de un modo normal.

-Bocchan-dijo mi mayordomo detrás de mí sacándome de mis cavilaciones -ya casi son las 3:30. Debemos entrar.

-la entrada esta por aquí-presumió Alois tomándome del brazo y jalándome con él.

Sin saber que decir o hacer ante su eufórica personalidad me deje llevar. Al voltear a ver si Sebastian me seguía vi como él y el mayordomo de nombre Claude se miraban por unos segundos de manera seria pero escrutadora, para después dedicarse una leve inclinación y seguirnos notablemente más relajados

¿Que fue eso…?

Sin saber exactamente como, me encontraba ya dentro del teatro, en donde de inmediato una mujer de cabello corto y blanco vestida con un bonito vestido blanco y lila se nos acercó.

-Soy el conde Alois Trancy, y él es Ciel Phantomhive-anuncio el rubio revoltoso que aún me tenía agarrado firmemente del brazo.

Antes de que la mujer nos pidiera la invitación, nuestros mayordomos se acercaron y se la dieron, a lo que ella se limitó a hacer una inclinación en señal de gratitud.

-Conde Trancy, Conde Phantomhive, que bien que ya llegaron, mi nombre es Ángela y soy la coordinadora del evento "Talentos juveniles" de este año, por favor síganme- murmuro la mujer guiándonos a una habitación muy grande en donde ya se encontraban los demás participantes, cada uno acompañado de alguien mayor, que o bien era uno de sus padres o su sirviente.

En cuanto entramos sus miradas volaron a escrutarnos de pies a cabeza a mí y a mi rubia compañía, ignorando a nuestros mayordomos

-Bien-comenzó Ángela parándose frente a todos-todos ustedes, 20 hijos de nobles, han sido aceptados para participar en el concurso "Talentos Juveniles". El hecho de que estén aquí es todo un honor. Todos ya conocen el programa. Justo ahora mi hermano Ash les entregara una ficha. El número que contenga esa ficha corresponderá al orden en el cual participaran. Dicho número fue asignado al azar en frente de los jueces.- explico la peliblanca mientras su hermano, quien había permanecido recargado en una de las paredes, comenzaba a entregarnos las fichas.

El hombre de nombre Ash era la versión masculina de su hermana. Su mirada, a diferencia de la amable de Ángela, era de burla y suficiencia. De ahí en fuera todo en ellos era idéntico, incluso vestía con un traje a juego con el vestido de su hermana.

-Conde Phantomhive, conde Trancy-dijo Ash tendiéndonos nuestra ficha-suerte pequeñines -se burló antes de darse la vuelta para seguir con su trabajo

Ni el rubio ni yo le respondimos, solo tomamos la ficha y nos volteamos a ver.

-¿Que numero te toco?-pregunto con su sonrisa habitual

-mmm-mire mi ficha-16… ¿y a ti?

-15-canturreo

-¿ya todos tienen sus números?-pregunto Ángela con voz alta pero sin perder su toque amable

Se escucharon varias afirmaciones de parte de los concursantes.

-ese mismo número es el de su camerino, los cuales se encuentran subiendo las escaleras a mi derecha-señalo haciendo un ademan-dichos camerinos son dobles, es decir, lo compartirán 2 personas.

Se escucharon varios murmullos de protesta.

-¿y porque tenemos que compartir camerinos?-pregunto molesto un chico castaño a varios metros de mí.-tengo entendido que este teatro cuenta con al menos 30(N/A: creo que exagere con el tamaño del teatro pero…bueno la situación lo pidió a así u.u)

-los jueces lo acordaron así joven Grogs-respondió con calma la peliblanca-es para fomentar la interacción entre ustedes

El castaño bufo por lo bajo, no satisfecho con esa respuesta

-Bien-intervino Ash-ya que resolvimos ese problema, pasemos a lo siguiente: justo ahora son las 4:37pm. El concurso comenzara oficialmente a las 5:30. Como se explicó en las instrucciones escritas, el programa comenzara con una presentación de ustedes a los jueces, responderán sus preguntas y les presentaran el número con el cual adicionaron. ¿Entendido?

Todos respondieron con un "si"

Aprovechando que todos miraban a Ash, pase mi mirada por todos los concursantes, buscando alguna señal en sus rostros que me revelara al criminal (si es que este estaba entre nosotros). Finalmente, termine mirando de soslayo a Alois, que se encontraba a mi lado.

¿y si es él?

Después de todo…su comportamiento, su seguridad…su mayordomo. Algo aquí no cuadraba, o más bien, su mayordomo no cuadraba, él era "algo", y Sebastian lo sabía.

-justo detrás de esas puertas-anuncio Ángela señalando unas puertas dobles al otro extremo de la habitación- se encuentra el escenario tras telón si gustan pueden ir a verlo, para familiarizarse con él. A las 5 quiero verlos a todos a aquí para organizarlos, por favor sean puntuales. Ahora pueden ir a sus camerinos-anuncio alegremente Ángela.

-Sebastian-murmure emprendiendo el camino, aprovechando que Alois se había entretenido platicando con una chica.

Cuando llegamos a la habitación, me apresure a entrar, indicándole con un ademan a mi mayordomo que cerrara la puerta. Una vez que lo hizo me senté en una de las sillas que se encontraba al lado de un armario. Le di un vistazo rápido a la habitación, no era muy grande, aproximadamente de 4x5 metros. Contaba con dos tocadores, dos armarios, un piano color café obscuro, y un sofá para tres personas. Sobre mi colgaba una lámpara de araña que alumbraba de manera agradable la estancia, cuyas paredes eran de un sutil color violeta. A todo eso se le sumaba la silla en la que me encontraba sentado.

Regresando mi vista a Sebastian, lo observe mientras dejaba la maleta en el suelo para después abrirla y sacar las cosas, acomodándolas en su respectivo lugar.

-que quiere saber bocchan?-pregunto mi mayordomo dando en el clavo. Sus ojos estaban opacos.

Se ve…triste. ¿¡Por qué!?

Tratando de deshacer el nudo en mi garganta le conteste:

-El mayordomo de Alois-apunte cortantemente- ¿qué es?

-así que lo noto-observo con mirada un tanto asombrada

-naturalmente-presumí

-es un demonio-murmuro sorprendiéndome

-¿e…enserio?-exclame sin salir de mi asombro

Mi mayordomo me dedico una sonrisa de complicidad que me confirmo lo ya dicho por él.

Así que Alois tiene un contrato con un demonio….bueno, eso aclara algunas cosas…

Al no saber qué decir, la habitación se quedó en silencio unos segundos. Solo se escuchaban las acciones de mi mayordomo al acomodar la ropa en uno de los armarios.

-¿crees que ellos estén detrás de los atentados?-inquirí levantándome de la silla y cruzándome de brazos

Antes de que mi interlocutor pudiera responder la puerta se abrió, dejando entrar a los causantes de mi pregunta. Alois tenía una sonrisa de oreja a oreja y estaba colgado del brazo de su mayordomo quien cargaba una maleta y un estuche de guitarra debajo de su brazo libre, y quien por primera vez desde que lo había visto, embozaba una pequeña sonrisa.

-¡por supuesto que no somos nosotros!-exclamo cantarinamente Alois soltando a su mayordomo y corriendo a tumbarse al sofá

-¿y eso quien me lo asegura?-pregunte con una sonrisa. Tenía que admitirlo, a pesar de su extravagante forma de ser de ese rubio, emanaba una alegría y energía muy ajena a la mía que me hacía sentir bien. Sonaba absurdo pero sentía que podía confiar en él como un verdadero amigo.

Quien iba a pensarlo, Ciel Phantomhive viendo a alguien como un amigo…

-¿ya lo sabes verdad?-interrumpió Claude comenzando a acomodar las cosas de su amo en el otro armario al tiempo que volteaba la cabeza hacia Sebastian, levantando una ceja con la pregunta al aire de "¿por qué se lo dijiste?", a lo que Sebastian le respondió encogiéndose de hombros y sonriendo de lado en clara de señal de "surgió el tema"

-sí, se lo que eres-respondí

-bien, en ese caso estoy seguro de que sabes lo que un demonio es capaz de hacer-murmuro cerrando el armario y dejando la maleta a un lado para después irse a sentar con Alois, quien de inmediato se recostó apoyando la nuca en las piernas de su mayordomo mientras este jugaba con sus cabellos.

-¿y que con eso?-bufe extrañado por su comportamiento

-que si el culpable de los incidentes hubiera sido Claude (claro que por órdenes mías), justo ahora no habrían solo 3 chicos en el hospital-aclaro Alois levantando las cejas con suficiencia.

De reojo vi a Sebastian asentir ligeramente.

Bien, era cierto.

-ya entendí tu punto- acepte-ahora dime, ¿por qué estás aquí?

-jajajaja eso es fácil-dijo en una carcajada mientras Claude sonreía más abiertamente-muy a pesar de cómo crees que soy en realidad, este concurso no significaba nada para mí, ya que, al igual que tú, lo veo como algo por demás estúpido.

Cada vez me caía mejor este chico.

-Solo tengo dos razones por las que decidí participar-continuo- uno: diversión. Para ver la cara de esos chicos y chicas mimadas al perder ante mí, alguien a quien ven por debajo del hombro por mi origen, ya sabes, por no ser un "verdadero hijo de un noble"-su rostro se tornó serio(demasiado serio).

Asentí en señal de comprensión, extrañado ante su repentino cambio.

-Y dos: porque cuando me entere de que alguien estaba eliminando la competencia supe que esto se pondría interesante (me da curiosidad el saber de quién se trata)-finalizo dando un par de aplausos y volviendo a embozar una sonrisa.

¿Es bipolar o qué?

-bien, tu explicación me parece creíble-comente

-¿alguna otra pregunta?-inquirió Claude

-mmm si, ¿ustedes se conocen?-pregunte mirando alternadamente a Sebastian y a él.

-si-contesto Sebastian colocándose a mi lado-somos lo que se podría decir "hermanos de armas"

Ante su respuesta Claude soltó una carcajada. Levante una ceja, al igual que Alois.

-como sea-comento Alois levantándose del sofá y parándose frente a mí para tomar entre sus manos mis mejillas, estirándolas - ¿qué te parecería un poco de ayuda Ciel?

Enfadado solté un suspiro al tiempo que con firmeza pero sin intenciones de lastimarlo apartaba sus tentonas manos de mi rostro, ante lo cual no perdió su sonrisa, si no que esta se volvió burlona. Me intrigo un poco el notar que no me miraba a mí, sino hacia el tocador a mi lado. Lo ignore.

Si así podemos terminar antes…

-supongo que nada mal-murmure dedicándole una sonrisa torcida y volviendo a cruzarme de brazos.

-bien, en ese caso cuentas con nosotr…-un golpe seco y un grito proveniente de afuera nos hizo dar(a mí y a Alois) un brinco

-ya comenzó-murmuro Sebastian seriamente volteando hacia mí para recibir órdenes.

Afuera se comenzó a escuchar alboroto.

-ve y averigua que sucedió-ordene mirándolo a los ojos, los cuales se veían peligrosos, como si quisiera asesinar a alguien, mientras que Claude parecía que en cualquier momento estallaría en sonoras carcajadas.

-yes, my lord-recito con una mano en el corazón para después salir de la estancia.

-tu igual Claude, ve con Sebastian-ordeno Alois mandándole una mirada cómplice y colocándose un dedo en los labios

-yes, your highness-contesto levantándose del sofá para hacer una reverencia y después salir de la habitación, no sin antes mirar significativamente a mi rubia compañía.

-quiero ir a ver el escenario-comento felizmente Alois dando brinquitos

¿Cómo diablos logro entrar al concurso?

-bien, vamos- dije resignado caminando hacia la puerta.

-oh Ciel-exclamo como recordando algo

-¿Qué?-pregunte dándome la vuelta

Colocándose frente a mí, se inclinó para susurrarme algo al oído.

-también me gustaría ayudarte con Sebastian ¿quieres?-susurro entre risillas para después separarse y salir dando saltitos

Por unos segundos me quede estático en mi lugar, con los ojos abiertos como platos

¿Ayudarme con Sebastian?... ¿A qué se refería?

Volviendo en mí, salí corriendo de la habitación, tratando de alcanzar a Alois, a quien de lejos vi avanzar por el pasillo, bailando, mientras que una gran cantidad de concursantes y sus mayordomos corrían en dirección a donde supuse había sido el incidente

-Alois-llame casi gritando

Cuando se dio la vuelta me saco la lengua y hecho a correr escaleras abajo.

-maldito-farfulle corriendo tras él.

Una vez abajo lo seguí hasta cruzar la puerta que llevaba tras bambalinas.

-¡Ciel!-saludo sentado sobre una caja grande que se encontraba pegada a la pared.

Dando un suspiro de frustración me acerque a él, parándome justo enfrente.

-¿a que te refieres con eso de "ayudarme"?-exigí saber con cierto nerviosismo en mi voz.

-oh! Eres tan adorable cuando estas nervioso-comento inclinándose un poco para poder despeinarme con la mano.

-¡no soy un maldito perro!- grite enojado apartándome

-jajajajaja okey okey-suspiro cruzándose de brazos y dejando de lado su sonrisa burlona, sustituyéndola por una cálida, amistosa.

-ya dime a que te referías-pedí más "amablemente"

Sonriendo me indico con una mano que me sentara a su lado. Considerándolo unos segundos al final accedí. De un salto me sitúe a su lado. Voltee a mirarlo, esperando su respuesta.

-eres una persona muy obvia ¿sabes?-comento mirando a la nada, divertido-al menos para mí.

-no entiendo-brame perdiendo la poca paciencia que me quedaba

-lo amas ¿verdad?-comento sin inmutarse, volteando su cabeza para verme a la cara

Fruncí el ceño, en señal de "¿Qué carajos?"

-a Sebastian-agrego dejándome con la boca abierta.

FIN DEL CAPITULO 6


Espero les haya gustado ^^

Nos leemos xD