Konichiwa!
Bueno pues finalmente les traigo el último capítulo del fanfic (waaa TT-TT)
Espero les guste :3
18/04/14~ya que hoy tuve tiempo, aproveche para corregir algunos errores que cometí en el fic, gracias a todas aquellas personas que me informaron de mis errores xD
TALENTO Y CONFESÍON
CAPITULO 9
Armándome de valor camine con cuidado hasta el centro de la estancia agudizando el oído y entrecerrando los ojos. Mi cuerpo volvió a temblar por la baja temperatura. A pesar de la falta de luz, parado en el marco de la puerta-puerta que yo recordaba con precisión haber dejado cerrada-tan estático como una estatua, se encontraba...
-Sebastian –reconocí apretando los puños…
Era imposible para mí, que a pesar de la oscuridad no reconociera a mi mayordomo. Su imponente presencia lo anunciaba a gritos.
Sentí un gran nudo en la garganta. Sería una gran mentira el decir que no estaba nervioso, quería salir corriendo del lugar, quería alejarme de él, pero mi cuerpo no respondía a las órdenes de mi cerebro, se limitaba a permanecer inmóvil en medio de la fría estancia.
-Bocchan… -escuche decir al demonio frente a mí al tiempo que, caminando, se adentraba en la estancia cerrando la puerta tras de sí.
Me sentía como un animalillo acorralado. Sentía una amenaza acercarse a mí con cada paso que daba Sebastian, pero no era….peligro lo que sentía… ¿Qué era?
La trajeada figura se detuvo a dos metros de mí.
Levantando la mirada debido a la diferencia de altura, trate de ver la cara del demonio, más la sombra de sus cabellos azabaches sobre su rostro y la casi nula iluminación que solo otorgaba la débil luz lunar que se filtraban por entre las cortinas, me hizo imposible tal deseo.
-La interpretación que hizo en el teatro…fue hermosa –dijo de repente provocándome un sonrojo
-Dudo que solo hayas venido para decirme eso… ¿Qué haces aquí? –me atreví a preguntar frunciendo el ceño y con un hilo de voz
-Necesitaba hablar con usted –respondió con un tono de voz que jamás había escuchado en él. Era…decidido, autoritario…pero suave.
¡No entiendo!
-…Ya te lo había dicho, no tenemos nada de qué hablar –rebatí con un puño en el pecho, odiándome por la escena tan patética que estaba dando, por lo que me di la vuelta dando un suspiro –vete
-Bocchan… ¿la canción estaba dedicada a alguien? –pregunto ignorando mi orden.
-No lo oíste –me exalte –quiero que te vayas, es una ord... –una mano sobre mi boca me impido terminar la palabra. Podía sentir el cálido contacto de mi cuerpo contra el suyo. Asustado me retorcí tratando de zafarme del agarre, mas todo intento fue un fracaso.
-Solo respóndame y déjeme hablar. Si después de hacerlo aun quiere que me vaya, lo are –pidió una vez me calme - ¿acepta?
Tratando de normalizar mi respiración asentí lentamente.
-Gracias.
Apenas me solto me di la vuelta, retrocediendo hasta chocar contra el ventanal. Tenía miedo, pues sabía que lo que él quería saber era lo que yo no quería decir.
-Terminemos con esto –exhale cruzándome de brazos con fingida indiferencia y tomando una pose tranquila con poco éxito –comienza
-¿La canción estaba dedicada a alguien? –pregunto de nueva cuenta agachándose y tomando la frazada que se me había caído sin darme cuenta, para después acercarse con intención de ponérmela
-…Si – respondí dirigiéndole una mirada de advertencia para que no diera otro paso
Entendiendo la muda advertencia se detuvo y levantando un brazo me tendió la frazada. Con lentitud me acerque a él y la tome. De nueva cuenta había comenzado a temblar, por lo que, ni lento ni perezoso me cubrí con ella.
-¿Para quién? –pregunto inclinándose hacia mi
Me limite a encararlo con la mirada más fría que era capaz de poner.
-por favor… -susurro inclinándose un poco mas
-yo…para… -balbucee cerrando los ojos –no diré nada más, largat…-fui callado por un suave contacto en mis labios
Abriendo los ojos como platos me encontré con el rostro de mi mayordomo frente a mí. Sus labios, posados tan delicadamente sobre los míos que apenas y existía ese contacto. Sus ojos se mantenían fijos en los míos, con una apreciación tan aplastante que me hacía sentir un diamante tan frágil que al más ligero toque se rompería en mil pedazos.
Jadeante y con la sangre aglomerándose en mi rostro por vergüenza y enojo me separe con brusquedad del contacto con sus labios, dándole una bofetada en el acto.
-¿QUE CREES QUE HACES? –Grite fúrico y dolido -¡DEJA DE JUGAR CONMIGO!
-bocchan yo…
-¡CALLATE! –lo interrumpí dándole golpes en el pecho repetidamente–¡TU LO DIJISTE! DIJISTE QUE NO ME SOPORTABAS, ¡LO DIJISTE! –comencé a llorar. Sentí sus brazos rodear mi espalda, apegándome a él. Sollozando apreté entre mis manos parte de sus saco, pegando mi frente a su pecho, siendo capaz de percibir el leve olor a canela tan característico de el – ¿Por…por… qué jue…juegas conmigo? –pregunte entre gimoteos
-Ciel, yo nunca he jugado contigo, jamás lo aria –susurro acariciando con una mano mi cabello
-Eres…un maldito sínico –farfulle sonriendo amargamente y soltando su ropa, dejando caer mis brazos –un maldito sínico descarado. Eres digno del nombre del ser que eres, demonio.
-Nunca he jugado contigo –repitió afianzando su agarre entorno a mí, apretándome más contra el
-Suéltame –pedí enfadado y con voz pastosa –y deja de tutearme. Eres mi sirviente
-¿Quieres saber por qué te dije eso en la mañana? –pregunto ignorando me petición y reproche - ¿El porque te trataba con desinterés? ¿Él porque mi comportamiento contigo?
Con cuidado me separo de su cuerpo, pero sin soltar mis hombros. Mantuve la cabeza gacha.
-Responderé esas preguntas si tu respondes a la última que hice ¿aceptas? –propuso
Considere su propuesta unos segundos. ¿Qué más daba? Me estaba dando mucho por tan poco. Toda la dignidad y orgullo que me quedaba se había esfumado asi que ya daba igual si se burlaba de la repuesta que le daría.
-La canción estaba dedicada…a ti –susurre aceptando su propuesta, las lágrimas volvieron a rodar silenciosas por mis mejillas
Una de las manos que me sujetaba de los hombros se posiciono en mi mentón, obligándome a levantar la cara. Sus ojos estaban clavados en los míos. Con suma delicadeza limpio mis lágrimas con sus aguantados dedos. Sus labios estaban curvados en una sonrisa y sus ojos brillaban en una expresión de felicidad, aturdiéndome.
-No soportaba tu presencia porque cada vez que te tenia cerca me invadía un deseo enorme de tenerte entre mis brazos. Tu sola presencia ilumina mi existencia de manera cegadora –confeso haciéndome mirarlo con asombro –Debido a tu actitud nerviosa cada vez que yo me acercaba a ti, me temí fuera de miedo a mí, por lo que trataba de darte tu espacio en la mayor medida posible, más en ocasiones me era imposible hacerlo. Me volví dependiente de ti. Ciel, tu mereces algo mejor que yo. Me distancie de ti por miedo a mí mismo. Soy un demonio, un ser de obscuridad. Tú eres un ángel, un bello ángel al que temía destruir con mi maldad si lograba que me correspondieras, mas ahora no me importa, pues jamás sería capaz de destruir al ser que amo y sé que me ama –finalizo acariciando mi rostro lentamente, sin apartar su mirada de mi
-tu…tu…todo este tiempo –tartamudee confundido –yo…yo…
-Te amo Ciel Phantomhive, bocchan –dijo antes de callar mis palabras con un beso, esta vez más exigente que el anterior, cerrando los ojos en el acto. No podía describir la increíble sensación que recorrió mi cuerpo y sacudió mi corazón al escuchar tales palabras salir de sus labios, pero…
-Se…Sebastian…espera… -dije entre sus labios con la respiración agitada. La verdad era que lo que menos quería era que me soltara…
¿Qué debía hacer? ¿Podía creer todo lo que me había dicho?
-Te amo –repitió cargándome e ignorando mis palabras.
El pánico me invadió cuando mi espalda toco la cama y sin soltarme, mi sirviente se acomodó sobre mí, entre mis piernas. Asustado trate de apartarlo colocando mis manos en su pecho y empujando con la poca fuerza que era capaz de ejercer. Mas mi intento por alejarlo fue inútil, pues sin ningún esfuerzo tomo mis manos, aprisionándolas por encima de mi cabeza y manteniéndolas ahí con una sola de las suyas, para con la mano libre acariciar mi rostro.
-Es…espera –pedí con un jadeo al sentir su mano pasear por mi cuello, poniéndome la piel de gallina.
-¿y tú? –Pregunto recargando su frente en la mía, liberando mis ya hinchados labios–¿que sientes por mí? –soltó mis manos, separando un poco su cuerpo del mío, lo suficiente como para alejarme de él si lo deseaba
Lo mire con la duda plasmada en mi rostro, tenía tantas contradicciones en mi cabeza.
-yo…me cuesta trabajo creer que lo que sientes por mí es algo sincero –respondí con un hilo de voz -…pero, aun así…yo te amo
Apenas termine de decir aquellas palabras mis labios fueron nuevamente apresados por los suyos, sentía un mar de sentimientos siendo transmitidos en tan cálido toque, haciéndome sentir seguro de sus palabras y las mias.
Si, te amo Sebastian
Cerrando los ojos correspondí el beso con seguridad y con nuevas lagrimas saliendo de mis ojos, esta vez de felicidad, llevando mis brazos a rodear su cuello, abrazándolo y profundizando el contacto. En respuesta uno de sus brazos se ciñó en mi cintura mientras que su mano libre me sostenía de la nuca.
Sentí la punta de la lengua de mi demonio en mis labios, pidiéndome permiso. Vacilando unos segundos, abrí la boca un tanto apenado. Apenas lo hice, si lengua se introdujo en mi cavidad acariciando todo dentro, invitando a mi lengua a seguir la suya en una danza de pasión, invitación que acepte con júbilo. Sus labios sabían a manzana, un sabor adictivo y que despertaba todos mis sentidos.
Debido a la falta de aire, nos separamos, quedando nuestros rostros tan juntos que nuestra respiración se mezclaba. Sus ojos eran dos rubíes brillantes que me hipnotizaban.
-¿Me permitirías? -pregunto en un susurro rodeando mi cintura con ambos brazos, pegandome a su cuerpo.
No necesitaba ser un genio para saber a qué se refería, y no sería tan estúpido para decir que no a algo que yo igual deseaba en este preciso momento.
-…Si –respondi acariciando con una mano su rostro, deleitándome con el contacto, para después darle un casto beso reafirmando me respuesta.
Negándose a dejar de besarme sus manos, que en algún momento se había desecho de los guantes, se colaron debajo de mi camisón acariciando mi pecho y sacándome leves gemidos que se ahogaban en su boca. Mi cuerpo estaba ardiendo.
Pronto, entre besos, la boca de mi demonio fue a parar a mi cuello, en donde se detuvo a morder y lamer desde el lóbulo hasta mis hombros
-Sebastian –suspire tomando entre mis manos mechones de su sedoso cabello
-Ciel –susurro abriendo mi camisón, botando los botones sin miramientos.
Dándome cuenta de la desventaja en la que estaba, me las arregle para darnos la vuelta, quedando encima de mi mayordomo, quien me miraba sorprendido.
Conforme con la poción en la que nos encontrábamos, volví a unir nuestros labios en un beso hambriento y cargado de lujuria, mientras que con mis manos comenzaba a despojarlo de su ropa, primero el saco, luego el chaleco y finalmente la camisa. Las manos de mi sirviente no se mantuvieron quietas, sino que se cernían con fuerza en mi cintura, acariciando mi espalda y pecho, sacándome suspiros. Devolviéndole el favor lleve mi boca a su cuello saboreando su piel, dejándole marcas.
-Ciel, Ciel, Ciel –repetía entre suspiros cuando a mi acción le sume el pasar mis manos por su pecho, acariciando lentamente su pálida piel.
De un movimiento rápido de parte de Sebastian volví a estar debajo.
Retomando su labor en donde se había quedado, mi mayordomo me despojo de las últimas prendas, dejándome totalmente desnudo. Sentí mis mejillas arder por la lasciva mirada con la que recorría todo mi cuerpo
-no me mires así –jadee avergonzado
-eres hermoso –dijo a modo de respuesta comenzando a lamer uno de mis pezones
-ah…Seb…Sebastian –gemí aferrándome a su cabello
Una de sus manos fue descendiendo por uno de mis costados hasta llegar a mi entrepierna, que sin pudor algún comenzó a masajear lentamente
-Se…Sebastian –jadee con ojos acuosos
La precio que ejercía sobre mi miembro fue más fuerte, la fricción aumento en velocidad. Mi respiración era agitada y estaba cargada de gemidos de placer.
Antes de que pudiera venirme su mano soltó mi miembro. Di un gemido de reproche.
-No quiero que termines tan pronto –susurro besando mis labios y quitándose el pantalón y la ropa que restaba, dejando a la vista su gran erección. Me acobarde un poco al ver el gran tamaño que esta tenia.
-tranquilo –me dijo acomodándose entre mis piernas y besando mi frente –voy a prepararte bien. No te lastimaría jamás.
Tranquilizándome con sus palabras asentí con seguridad.
Pegando su frente con la mía me mostro tres dedos.
-Lámelos –pidió poniéndolos frente a mi boca
Haciéndome una idea de para que quería que hiciera tal cosa, los metí a mi boca y lamí con sensualidad, arrancándole un gemido a mi demonio. Cuando estuvieron bien lubricados los saco de mi boca y los llevo a mi entrada.
-Si te duele avísame-pidió rondándola con un dedo
-o…okey –asentí nervioso y cerrando los ojos
Lentamente, uno de sus dedos se introdujo en mí, sacándome un gemido de dolor. Inhale y exhale aire tratando de relajarme. Tras unos segundos sentí como comenzó a moverlo dentro mío para dilatar mi entrada, para después introducir otro dedo haciéndome jadear. Era extraño el hecho de que a pesar del dolor igual sintiera un grato placer por tal acto.
Una vez dentro dos dedos, mi demonio comenzó a girarlos y abrirlos en forma de tijeras, mientras yo me aferraba con fuerza a las sabanas. Cuando el dolor paso para convertirse en puro placer, sentí otro dedo sumarse a los anteriores haciéndome apretar los dientes.
-¿Estás bien? –pregunto preocupado, dándome un beso en los labios que torpemente respondí.
-Si..Solo…dame...dame un poco de tiempo –pedí aferrándome a sus brazos
Durante varios minutos los dedos se ocuparon de dilatar mi entrada.
-Ciel…ya no aguanto más –mascullo mi mayordomo sacando los dedos y pidiéndome permiso con la mirada
-A…Adelante –concedí dando un suspiro, preparándome para lo que venía, e intuía, seria doloroso
Sin decir nada más se las arregló para colocar mis piernas sobre sus hombros, dejándole más espacio su cuerpo y dejando a la vista mi entrada. Sentí como poco a poco su miembro se abría paso hacia mi interior. Apenas la punta estuvo dentro, de una estocada me penetro por completo haciéndome arquear y gritar por el dolor, dejando escapar varias lágrimas. Mis uñas se clavaron en sus brazos con fuerza.
-ah..ahhhh –gemí entrecortadamente, sintiendo un líquido salir de mi entrada, sabiendo al instante que se trataba de sangre.
-lo siento, pero te hubiera dolido más si lo hacía lentamente –se disculpó limpiando con besos mis lágrimas, con un semblante de preocupación –perdón… ¿quieres que me detenga?
-e…estoy bien –logre articular entre sollozos –solo…no te…muevas…
-no lo are hasta que tú me lo pidas –aseguro dándome un beso en la frente
Respirando hondamente trate de relajar mi cuerpo lo más que podía, pasaron varios minutos hasta que fui consiente de como el dolor que me había provocado su intromisión pasó a convertirse en un placer creciente que calentaba cada vez más mi cuerpo. Moviendo un poco mis caderas le indique que podía comenzar a moverse.
Suavemente mi demonio comenzó a embestir mi cuerpo, de forma más que cuidadosa.
-más… más rápido –pedí comenzando a gemir por el exquisito dolor que me provocaban sus movimientos
Obedeciéndome, sus estocadas fueron más certeras, rápidas y profundas dando en un punto dentro de mí que me hizo tocar el cielo, haciéndome jadear, gemir y gritar el nombre de mi amante desenfrenadamente
Mis gemidos aumentaron más de volumen, si es que era posible, cuando con el mismo ritmo al que me penetraba comenzó a masajear de nueva cuenta mi miembro, que pedía a gritos esa atención.
Presa del placer enrosque mis delgadas piernas alrededor de su cintura, haciendo el ángulo de penetración más profundo y certero.
Sentí un hormigueo recorrer mi espina dorsal hasta llegar a mi bajo vientre, avisándome que en cualquier momento me vendría.
-¡Sebastian! ya..ya voy a…-sin poder terminar la frase termine viniéndome entre nuestros abdómenes gritando su nombre y arqueando mi espalda, contrayendo de tal forma mi interior que mi demonio no tardo en venirse dentro, para mi sorpresa y dicha, gimiendo y gritando mi nombre con voz ronca.
Exhausto me deje caer en la cama, aun temblando por mi primer orgasmo.
Lentamente Sebastian salió de mí, arrancándome un pequeño gemido. Sin apartar su cuerpo, pero sin aplastarme, acerco su rostro al mío, rosando nuestras narices.
-Te amo –susurro antes de besarme con delicadeza.
-Y yo a ti –respondí sonriendo con alegría apenas el beso se rompió, y se acosto de lado junto a mi
Jalando una de las cobijas limpias cubrió nuestros cuerpos.
Sintiendo como se me cerraban los parpados me acurruque en su pecho, al tiempo que sus brazos se cernían en torno mío, protegiéndome del frio.
-mañana vendrán Alois y Claude –dije casi dormido
-¿qué quieres que prepare? –pregunto divertido
-algo dulce –respondí sonriendo
-de acuerdo, ahora descansa.
-Sebastian? –pregunte después de unos segundos, abriendo los ojos
-¿Si?
-Dilo de nuevo –pedí pegándome más a su cuerpo
-te amo, Ciel Phantomhive –dijo entendiendo de inmediato que eso era lo que quería.
Sonreí con felicidad.
-gracias –suspire –te amo, Sebastian Michaels.
Sentí in beso en la cabeza.
-Ciel, quiero que te quedes a mi lado para siempre… -expreso abrazándome con más fuerza, como si en cualquier momento yo fuera a desaparecer
-es lo que quiero –respondió levantando el rostro y dándole un beso en los labios –para siempre….
- "Sobre la densa nieve buscare el modo de estar a tu lado siempre" –Cito con seguridad
Y de algún modo, ambos teníamos la certeza de que así seria. No habría nada que nos pudiera separar. Aunque sonaba tonto, era capaz de afirmar que ambos estaríamos juntos por la eternidad, porque de no ser así, nos marchitaríamos. Nuestras vidas estaban entrelazadas de tal modo que formaban un hilo irrompible. La vida de un demonio y un ángel caído…
Con tales pensamientos me quede dormido entre los brazos del demonio que amaba y amaría siempre.
TALENTO Y CONFESIÓN
FIN
Autora: Mizuki Nozomi
Hola! Díganme, los/las decepcione? Ojala que no u.u espero de todo corazón que les haya gustado este último capítulo (waaaa! Ultimo capitulo T-T) si cometí algún error por favor avísenme.
Que estén bien!
Muchas gracias a todas las personas que me siguieron durante todo el fanfic n.n
Besos y abrazos psicológicos!
