Capitulo 39

"Anything Could Happen"

New York City - Sábado 21 de Julio de 2018

- S: ¡Buenos días gente! –Canturrea Santana saliendo del cuarto de baño con un albornoz que no le pertenecía

- K: Buenos días López, veo que tenemos el honor de haberte hospedado otra noche… –Kurt la mira desde su lugar tras la encimera de la cocina, revolviendo su café recién preparado

- S: ¿Algún problema con eso? –Pregunta más seria al tiempo que se sentaba en una de las bancas y sin previo aviso toma el café que hasta hace unos segundos pertenecía al chico

Kurt rueda los ojos, era un caso perdido reclamarle por aquella acción, por lo que decidió tomar otra taza y servirse

- M: ¡Buenos días Kurt! –Aparecía tras la puerta del departamento una sudorosa Marley que en invidencia llegaba de su trote matutino- Y Santana… -Termina de decir al ver a la latina sentada de espaldas, esta solo le alzo la mano despreocupada

Marley le hacía señas a Kurt para saber el porqué de la presencia de la morena a las 9:00 am y recién bañada, este solo se encoge de hombros

- M: ¿Ya despertó Rachel? –Pregunta tomando un poco de agua y sacando lo necesario para preparar un sándwich

- K: No la he visto, yo desperté primero y luego apareció Satán de la nada –Bromea pero la otra no se muta con su café robado

- S: Debe estar durmiendo como una morsa, suele hacerlo igual que su perro

- M: Anoche cuando llegue ella no había llegado

- K: ¿Salió con la plástica de nuevo?

- M: Si, ella misma la vino a buscar para ir al bar –Responde distraída añadiendo queso a su comida

- S: Al menos alguien tuvo sexo anoche

- K: Yo tuve sexo, Adam me… -Confiesa de la nada

- S: ¡No quería saber eso! –Lo interrumpe con un golpe seco en la encimera

- M: Yo tampoco…

- S: Igual te felicito, yo anoche no tuve y quizás no tenga en un largo tiempo… ¡Mi vida es un desastre! –Espeta con dramatismo

- R: Desastre es la noche que me hiciste pasar a mí –Expresa una adormecida Rachel que aparecía desde el pasillo con el cabello despeinado y un semblante bastante cansado

- K: ¿Qué sucedió? –Pregunta interesando cruzando sus piernas ya sentado

- R: Paso que dormir con Santana es un desastre –Sentencia entre dientes para luego ir por su taza de café y espabilarse

- S: ¡Oye no te quejes! No tienes idea la cantidad de personas que mueren por dormir conmigo –Afirma con suficiencia robando esta vez el desayuno de Marley

- M: ¡Hey! –Reclama la pelirroja pero Kurt le niega con la cabeza y esta decide preparar otro sándwich

- R: Tu no duermes, tu luchas con las sabanas y crees que yo soy un saco de boxeo, sin contar que roncas en mi oreja y me jalas las cobijas ¡Moría de frio!

- S: Eso díselo a tu anciano perro que se la pasa babeando mis pies, ¡por eso no podía dormir y me movía!

- R: ¡No te metas con Cometa! –La apunta con el dedo y el perro, ya con algunos años más, alza la cabeza y las mira discutir

- S: ¡Pues que no estorbe! Deberías enviarlo a Lima y que pases sus últimos años de vida allá –Sugiere haciendo que la sangre de Rachel hierba

- R: Hare como si no escuche lo que dijiste…y estos no son sus últimos años, el esta joven aun

- S: Claro, él es eterno…

- R: ¡Deja de molestar! o no te voy aceptar mas en mi casa cuando discutas con Brittany

- K: Así que esa era la razón… me lo suponía –Dice Kurt para sí mismo

- S: ¿En serio me despreciarías solo por un perro? –Se mostro dramáticamente ofendida, pero con Rachel eso funcionaba, la conocía demasiado como para caer

- R: Si, te estoy hablando en serio y es hora que la llames y arregles el problema

- S: Ya te dije que no lo hare

- K: ¿Qué paso ahora, si se puede saber? –Deseaba los detalles cuanto antes

- R: Lo mismo de siempre…-Responde con fastidio

- M: ¿Estabas coqueteando con otra chica? –Pregunta Marley con una sonrisa picara

- S: ¿Quién te dijo a ti que yo suelo coquetear con chicas? Yo respeto a mi novia eh… -La apunta divertida con un trozo de su comida

- R: Si claro, por eso te encontré a las 4 am en el portal del edificio, borracha y con excusas tontas, como "olvide ir por Brittany porque me entretuvieron"

- S: ¿Quién te dijo eso?

- R: Tu anoche y luego pretendes que Brittany no se moleste sabiendo que era el aniversario de ambas –La mira con los ojos entrecerrados

- K: ¡Mereces la muerte Santana López!

- S: ¡Eso no es así Berry, deja de ponerte de su parte! –Se altera- Era una reunión a la cual no podía faltar y ella no quiso ir, entonces que no reclame nada

- K: ¡Pero era el aniversario de ambas! –Dice y Rachel asiente con la cabeza en apoyo

- S: ¡Pero estaban los empresario más importantes de Manhattan! Se me hizo tarde y cuando llegue ella me echo a patadas incluso no me dejo explicarle que mi regalo lo deje en Tiffany

- R: Son excusas baratas, desde que estás en tu nuevo puesto no haces más que faltar a tus citas con Britt por distraerte con tonterías y ella ya está cansada, debes cambiar eso o le dices la verdad o simplemente no te quejes

- S: No son tonterías, Berry y yo no voy a cambiar nada, ella sabe que es trabajo, yo no me molesto cuando sus alumnos babosos de la academia la invitan a salir ¡En mi cara! ¿O crees que Brittany no tiene pretendientes?

- K: Eso es normal, Santana…

- M: Cierto, aparte muchos son chicos y gays

- S: También hay chicas gays como tu –La mira en forma inquisidora

- M: ¡Yo no soy Gay!

- S: Si lo eres, tengo gaydar y no me falla, siempre le miras el culo a esa amiga tuya, la tal…

- K: Sandy

- S: Esa misma, aparte desde la primera vez que te vi lo supe, te gusto Quinn –Menciona a la ex novia de la morena

Rachel mantiene su vista en la taza ignorando la conversación, no le molestaba que mencionaran a Quinn, habían pasado muchos años, pero tampoco se incumbía en temas donde ella era mencionada por diversas razones

- M: ¡Siempre con lo mismo!

- R: Dejen de discutir por tonterías y tu –Señala a Santana- llama a Brittany y arregla tus problemas

- M: Apoyo a Rachel –Sentencia ganándose una mirada de reojo de Santana, pero lo suficiente intimidante como para tomar su desayuno e ir al Living a comer

- S: Que me llame ella…

- K: Es decir ¿Qué vivirás aquí hasta que ese día llegue? –Pregunta y la otra se encoge de hombros para luego levantarse y caminar hasta la habitación con el albornoz de Rachel aun puesto

- R: Hablare con ella, me ir a duchar para sacar a Cometa –Le informa a su amigo y sigue el mismo camino que la Latina

Unos cuantos gritos se escucharon después y Kurt solo se echo a reír, tenían una vida muy interesante, siempre había sido así, pero desde que llego con sus amigos a New York, todo se acelero a un ritmo imparable.

Seis largos años habían transcurrido desde que Rachel, Kurt, Santana y Brittany habían pisado suelo Neoyorkino con el afán de "hacer sus sueños realidad" y aunque se tenían unos a los otros para darse seguridad… las cosas no fueron color de rosa

El primer año vivieron todos juntos en un loft cerca de Brooklyn pues no tenían mucho para pagar un departamento grande ante esa nueva vida tan costosa, contando que aun buscaban un trabajo y solo recibían ayuda de sus padres mientras se adaptaban a la ciudad

Un año después Brittany y Santana se mudaron a su propio lugar, en una parte por privacidad y en otra porque nadie podía vivir con Santana López más que Brittany S Pierce.

Kurt y Rachel vivieron solos un tiempo, hasta que hace dos años Marley, la chica pelirroja de ojos verdes que conocieron en la audición de Rachel, necesitaba de un nuevo lugar a donde mudarse y ambos estaban recién mudados a un cómodo departamento a pocas cuadras del Central Park

Les vino como anillo al dedo, ayudaba con los gastos para tres y era compañera de Rachel en la facultad, cursaba un año mas, pero siempre se mostro amable haciendo que la morena se adaptara en cierto modo a sus exigentes clases, que cada vez eran mas fuertes añadiendo el hecho de estar rodeada de gente con mucho talento y potencial. El apoyo de Marley fue crucial para que ganara la confianza de la chica a tal punto de sentirse tan a gusto con ella que podría compartir la misma confidencialidad que con Kurt

Como en todo, habían etapas buenas y otras malas, momentos en los que llamaba a sus padres solo para escuchar su voz, para sentirse en casa ¡Pero ella era Rachel Berry! La que hacia la tormenta y la que llevaba la calma suficiente para aferrarse a sus metas y lo logro…

Desde así casi un año se había graduado con honores en la Universidad de New York, era licenciada en Música, siempre había tocado la guitarra y un poco de piano, pero a medida que fue estudiando aprendió a manejar diversos instrumentos y conocer diversos estilos, esto sin contar que el canto era su fuerte y el cual la había ayudado a tener una mención especial en su promoción.

Eso estaba bien, estudiar en una facultad prestigiosa, ser reconocida por su talento nato al cantar y su talento aprendido al tocar diversos instrumentos, pero no lo era todo… actualmente solo vivía su sueño a la mitad y ya luego entenderemos el porqué…

- R: Llego dentro de un rato –Anuncia

- K: Recuerda que esta noche vamos al Bar de Megan, ¡Hay Barra libre! –Grita Kurt antes que su amiga saliera junto a un impaciente Cometa

- S: ¿Crees que debo llamar Britt? –Pregunta Santana ya cambiada y con la cara afligida

Kurt y Marley que estaban en la cocina se miran y sonríen, ella siempre cedía porque al final sabía que no tenía la razón…

Santana era la nueva gerente de una de las empresas de bienes raíces más importantes de la ciudad mientras que su novia luego de estudiar la carrera completa de danza, venía trabajando con diversos grupos de baile a lo lardo de tres años ¡Se amaban! Y lo hacían igual o más que antes, pero ya no vivian en un pueblo donde una se aferraba a la otra para dar cualquier paso, ahora eran independientes y con el nuevo trabajo de Santana, acompañado de sus constantes reuniones, las cosas se habían complicado, discutían cada vez que podían, paro al final y Luego de las lloraderas y dramas de la Latina, se reconciliaban a su manera

- K: Eres de lo peor Santana López –Espetó entregándole el teléfono para que hiciera su llamada

Mientras tanto a pocas calles de allí, una pequeña morena paseaba a su mascota.

Eso era una de las cosas que más le gustaba del día, sacar a Cometa a pasear, podría sonar aburrido, pero disfrutadas de esas caminatas en el Central Park mientras el perro a pesar de tener seis años más, aun perseguía palomas e intentaba robar Frisbees por doquier.

Era una tradición llevarlo al menos una hora en cada época del año; en cada día de la semana, siempre y cuando no surgían cambios en su horario. Rachel disfrutaba las caminatas en otoño para respirar un aire más frio y ver las hojas revolotear debajo de las bancas, en invierno donde se teñía de blanco cada vez que nevaba acompañado de mágico ambiente de navidad; la primavera cuando acudida mucha más gente hasta llegar al verano, la época favorito del perro, en donde el famoso lugar se vestía de personas dando caminatas con turistas emocionados.

Amaba New York, siempre lo amo porque sabía que era su lugar, el sitio donde conoció gente diferente y donde al mismo tiempo no se sentía muy distinta a los demás

Le abrió algunas puertas y les cerro otras, por momentos estaba frustrada, pero no se dejaba caer…

Respecto al el amor era un tema un poco enigmático, aun no tenía una relación estable. Era una mujer madura de casi 25 años, mucho más segura de si misma, pero su última y única relación había sido Quinn Fabray…

Spencer, la rubia plástica de la cual hablaban sus amigos, no contaba, eran "amigas con derechos" igual que lo fue Melissa o incluso la sexy Latina llamada Carmen que conoció una noche en el bar. Si muy gracioso viniendo de alguien que no sabia conquistar mujeres…

La morena sentía que no necesitaba estar en una relación seria, que deseaba vivir la vida al ritmo que se exigía y no era más que un constante cambio

"Cambias de novia más que de ropa interior" era lo que Santana le decía y una de las tantas razones por las que comenzaban a discutir.

El tema de Quinn no era un tabú, pero tampoco era común... Si bien era prima de Brittany, desde que todos se fueron de Ohio, no supieron mucho de ella hasta las pasadas navidades donde la rubia de ojos azules visito a algunos familiares y Quinn estaba allí.

Sabían que la rubia tenía un trabajo importante, pero no estaban al tanto de que se trataba o como iba su vida.

En momentos de curiosidad e incluso nostalgia, Rachel preguntaba y la bailarina no sabía que informarle.

También existían otros donde un extraño impulso por marcar el numero de los Fabray en Ohio llegaba, solo para preguntarle a Judy por ella, pero se detenía, era una completa estupidez puesto que ella misma le dejo el camino para hacer su vida y cumplir sus sueños a su manera.

Aun pensaba que si era cosa del destino entonces… ya se verían, pero habían pasado seis años y ese momento no ocurría. ¿Sera que el destino de ambas no estaba designado a que eso sucediera? Era la misma pregunta que se hacía cuando algo le recordaba a la hermosa rubia y caía en la conclusión de que simplemente "Una no era para la otra" porque de otro modo y luego de tantos años, aunque sea… sabría donde vivía con exactitud.

- R: Hace un excelente día. ¿Verdad? –hablaba con su perro que solo deseaba ir hasta la banca donde la anciana repartía arroz a las palomas- Creo que hoy si te comprare el helado que tanto te gusta, solo porque ayer no pude traerte –Seguía en su monologo aunque ella no lo viera de esa forma

Cuando iba a cruzar una de las arboladas, el perro se suelta y corre hasta un rumbo que ella no logro ver por estar pendiente del carro de helados que permanecía cerca.

La correa no se desprendió pero el animal se impulso tan fuerte que la misma salió de las manos de Rachel.

- R: ¡Oh por Dios, Cometa! –Gritaba tratando de ubicar al animal que sin duda había sido el culpable de que ahora cientos de palomas estuvieran volando- ¡Voy a matarlo, ahora no se dónde diablos esta! –Se mostro alterada caminando entre la gente

A pocos metros de allí, un despreocupado Golden Retriever caminaba como si su dueña no estuviera espetando maldiciones al tratar de encontrarlo.

Rachel lo diviso desde lejos y apresuro el paso cuando vio que el animal comenzaba a correr hasta chocar estrepitosamente con una mujer.

- ¡Maldita sea, quema, quema, quema! –Se quejaba la chica moviendo sus manos con razpidez luego de que su café estuviera completamente derramado en su blusa por culpa del perro que le lamia prácticamente toda la cara- ¡¿De dónde saliste?! –Le grita como si este le pudiera responder, pero solo le bastaron 5 segundos y una mirada hacia el collar para darse cuenta de que no era cualquier animal y ella tampoco era una chica desconocida en el Central Park

- R: Quinn… -Susurra Rachel al percatarse de la acompañante de su mascota

La rubia de ojos avellana se levanta como puede y esta vez con menos molestia, limpia los restos de café en su blusa para luego alzar la vista cuando su nombre fue pronunciado por aquella inconfundible voz

5 minutos exactos fueron los que duraron viéndose una a la otra sin saber que decir, sin siquiera poder respirar con normalidad, sobre todo Rachel que ahora tomaba la correa del perro y se aferraba a ella como si fuera una fuente de energía que la mantenía viva delante de esa mujer que sin duda estaba más hermosa que nunca, con facciones más maduras pero aun muy joven y, se podría decir, que más sexy de lo que recordaba

- Q: Como... ¿Cómo estás? –Pregunta con media sonrisa luego del largo silencio

Rachel pestaño varias veces aun aturdida por el momento que nunca imagino, traga saliva y se arma de valor para hablar

Era una estupidez, pero simplemente estaba en "Shock"

- R: Bien… bien que sorpresa verte, jamás imagine que… que estuvieras en la ciudad –Formula la frase con palabras atropelladas

Tenia la boca reseca, casi no respiraba, estaba en ella ser dramática y ahora mismo todo la superaba.

Quinn la mira algo divertida por el evidente nerviosismo de la morena

- Q: Y yo nunca me imagine verte precisamente ahora… -Sentencia mordiendo su labio inferior

- R: Si es realmente…

- Q: Surrealista –termina la oración y la otra asiente- Pero cualquier cosa puede pasar, veo que Cometa sigue con el afán de querer tumbarme cada vez que me ve –Afirma riendo y viendo el animal

- R: Aun tiene eso por costumbre, sobre todo con personas que recuerda, siento lo de tu blusa –Expresa señalando la mancha y tratando de relajarse

- Q: No te preocupes, es bueno saber que me recuerda a pesar del tiempo… -Dijo con suave voz seguida por un largo suspiro- Fue un gusto verte…

- R: Igual…. Que estés bien –Le sonríe con nerviosismo y se da media vuelta aunque deseaba con todas sus fuerzas quedarse y preguntarle cientos de cosas

¿Qué estaba haciendo en New York?, ¿Estaba trabajando o de vacaciones?, ¿Por qué nunca la llamo a ella o sus amigas si sabía que Vivian en la ciudad? ¿Qué estuvo haciendo exactamente los últimos seis años?

Deseaba saber muchas cosas, pero su única y torpe acción fue alegarse hasta que…

- Q: ¡Rachel! –Escucha muy de cerca con el sonido de unos tacones, posiblemente costosos, acercarse a ella.

Reconocía la voz y podía sentir su olor, por lo que se gira lentamente casi sin respirar hasta encontrarse de nuevo con aquella sonrisa perfecta

- R: ¿Si? –Pregunta con ambas cejas alzadas y el aire contenido

- Q: ¿Quieres tomar un café? –Pregunta tímida, pero con algo de gracia al ver la cara de Rachel

- R: ¡Claro! –Dice con rapidez haciendo que Quinn soltara una risita

- Q: Entonces ¿Dónde podemos ir? –Pregunta al tiempo que toma su móvil luego de escuchar un mensaje- Oh no… creo que lo tendremos que dejar para otra ocasión

El semblante emocionado y nervioso de Rachel, cambio a decepción en tan solo unos segundos

- Q: Tengo que irme, no me había dado cuenta de la hora y tengo una cita, pero si deseas lo planeamos para después

- R: Claro no hay problema –Trato de no sonar tan decepcionada, como realmente estaba

- Q: Bien… ¿Me das tu número? –Pregunta extendiéndole su propio móvil para que la chica lo registrara

- R: Allí tienes…

- Q: Gracias –Toma el aparato y lo guarde en su bolso- Entonces nos vemos después… que tengas un buen día –Se despide tan solo agitando su mano para luego alegarse con la elegancia que siempre la había caracterizado

La morena se queda en el mismo lugar, viendo como la otra se iba. Necesitaba que la pellizcaran, eso no podía ser real… ¿En serio la acababa de ver? Y peor aun ¿le dio su número para volverá a ver?

¡Jodidamente increíble!

Pero era cierto, la vio, fue real, se encontró con Quinn Fabray gracias a la torpeza de su mascota por segunda vez…