Capitulo 42

Un pasado presente

Domingo 05 de Agosto de 2018

¿Les ha pasado que en un inicio desean ir a un lugar, pero cuando llega la hora el ánimo se desvanece? Desde una reunión familiar hasta una junta de trabajo…

Pretendes cancelar y luego recuerdas lo importante, es el cumpleaños de tu madre, de tu tío, de un amigo o quizás si no vas a esta junta, que posiblemente esta aburrida, lo lamentaras.

Aquello de "Lo hago o no lo hago" era lo que precisamente Rachel sentía ahora, si bien ella le propuso a Quinn verse el día domingo, no quitaba el hecho de que ahora llevara diez minutos con ella y deseara volver a su cómodo sofá para ver su maratón de películas clásicas.

- R: ¿Dónde estamos?

- Q: En un local ¿no ves? –Dice divertida

- R: Me refiero a que hacemos aquí –Se cruza de brazos

- Q: Esperemos a alguien, necesito recibir una información –Se paseaba por el sitio

Ambas se encontraban en un local vacio a doscientos metros del Central Park, el sitio estaba repleto de vitrinas y grandes ventanales que daban una esplendida vista de las calles

- R: Esta bien… -Decide sentarse y revisar su móvil

Estaban solas a excepción de un cuidador que permanecía en la pequeña recepción

- Q: ¿Te molesta estar aquí? –La observa desde su posición mirando las luces del lugar

- R: No, te dije que te acompañaría –Se encoge de hombros con la vista aun en el móvil sin percatarse de que la otra la miraba fijamente.

La llegaba de un hombre con bajo con rasgos asiáticos hace que alce la viste y se encuentre un instante con la mirada de Quinn que de inmediato gira y observa al otro

- ¿Señorita Fabray? –Le extiende la mano

- Q: Eh… si, si ¿Qué tal esta? –Dice nerviosa por haber sido descubierta por la morena

- Muy bien, tengo solo treinta minutos, ¿Qué le ha parecido el lugar?

- Q: Es perfecto, me gusta el espacio y tiene buena iluminación aunque creo que podría arreglar algunos detalles, depende de cómo haga la distribución de todo

- Exacto, creo que el espacio es suficiente para lo que me comento y no tenemos ningún problema en recomendarle algunos remodeladores para que quede perfecto en caso de que se concrete el alquiler

- Q: Perfecto, entonces me gustaría que cuadráramos el precio final

- Eso no se podrá hacer hasta la próxima semana, hoy he sacado tiempo para mostrárselo pero generalmente trabajamos de lunes a viernes

- Q: ¿Entonces el lunes o miércoles estaría bien? El martes lo tengo ocupado

- Si, el miércoles sería perfecto, podemos hacer el contrato

- Q: Muchas gracias –Le extiende de nuevo la mano

- Gracias a usted, con permiso –Se despide mirando también a la morena

- R: ¿Vas alquilar todo esto?

- Q: Si, ¿No te gusta?

- R: Es que no sé lo que quieres hacer aquí

- Q: ¡Una galería! de fotografía principalmente, quizás haga algo digital pero aun no quiero comenzar con eso, tengo miles de cosas por colocar y las llevo guardadas desde hace mucho tiempo –Se mostro emocionada

- R: ¡Eso es fantástico! -Le da un corto abrazo- me alega que decidieras hacerlo, ¿Venderás las fotografías? –Pregunta con una gran sonrisa luego de separarse

- Q: No, quiero que la gente las conozco primero, quizás un par de meses, no quiero hacerlo por el dinero si no por satisfacción personal y llevo algunos ahorros –Explica ya saliendo del lugar y saludando con la mano al cuidador

- R: Entiendo… aunque dudo que alguien venga y no se quiera llevar alguna fotografía, yo por lo menos lo haría –Afirma sacando una sonrisa en la otra

- Q: Quizás si ves mi exposición te pueda asustar –Dice por lo bajo

- R: ¿Por qué habría de asustarme? –Logro escucharla

- Q: Por nada ¿Quieres ir a comer? He conocido un lugar fantástico –Cambia el tema

- R: No tengo mucha hambre

- Q: Es hora de almuerzo, debemos comer, vamos –Insiste tomándola por el brazo para llamar un taxi a lo que Rachel no pudo refutar nada

Era increíble como Quinn con tan solo una palabra, una sonrisa o un toque lograba bloquear cualquier tipo de reacción ella.

Sucedía hace seis años y ahora sucedía con más intensidad. Esa sonrisa brillante, ojos avellana que la desequilibraban y voz que sensual que salía de su boca como canto de ángeles… aun seguían siendo un punto débil para Rachel, por eso estaba allí, en un pequeño restaurant decorado al mejor estilo minimalista y en donde al parecer ya conocían a Quinn.

Luego de salir de casa pensó en retroceder e inventarse una excusa para no acudir a la cita. Era estúpido tratar a Quinn como si nada y que esta hablara como si no tuvieran un pasado.

En el fondo moría por gritarle que aun sentía algo por ella; que saber que tenía una novia y una "vida perfecta" la mataba, no por egoísmo o por envidia, al contrario era feliz por sus logros, si no porque no es fácil ver eso cuando tú no tienes nada o peor aun… cuando ella cree que tu siempre fuiste un ejemplo

- R: ¿Ya comenzaste a trabajar? –Pregunta luego de que estuviesen ubicadas en una mesa

- Q: Tengo una reunión el martes y en dos semanas comienzo oficialmente

- R: ¿Estas ansiosa?

- Q: Si, la verdad siento que tengo mucho que aportar –Confianza muy segura

- R: Me alegra que estés cumpliendo tus sueños y sobre todo que por fin hicieras lo que dice tu corazón –Habla y en un acto de reflejo toma la mano de la otra

Quinn se queda mirando el agarre regalándole una sonrisa, algo extraña, que hizo que la morena se apartara de inmediato

- Q: Esta bien

- R: ¿Qué esta bien?

- Q: No me molesta que tomes mi mano, solo que… Aun es extraño

- R: Todo es extraño desde hace unas semanas –Alza ambas cejas y piensa en que esas acciones era las que hacia la rubia con ella

- Q: Lo sé, pero ¿Crees que podemos llevar esto de la forma más cómoda posible?

- R: Quizás…

- Disculpen señoritas –Interrumpe el mesero dejando los platos

- Q: Se ve delicioso –Comienza a picar su comida

- R: ¿Vienes muy seguido por aquí?

- Q: Estuve recorriendo mientras Kristen trabajaba y me pareció agradable la comida, he venido unas tres veces las últimas semanas –Explica y Rachel asiente

- R: Trabaja mucho

- Q: ¿Kristen? Si, la verdad es que su trabajo conlleva viajar y reunirse con gente importante todo el tiempo, pero me he acostumbrado –Se encoge de hombros

Rachel no dice nada, solo degusta su comida sin pensar mucho, Quinn seguía actuando como si nada y no sabía cuánto iba aguantar

- Q: Háblame de ti ¿Cómo te va con el trabajo? ¿Has pensado lo del disco? Repito lo que te dije la otra noche, creo que es hora –La apunta con el tenedor divertida

- R: No es tan fácil, ese medio no se maneja así y aunque quisiera no me van a dar un contrato, grabar un disco acarrea muchas cosas

- Q: Pero le dijiste a Kristen que habías recibido muchas ofertas ¿Por qué no las aceptaste? –Pregunta confusa y la otra se tensa

Era cierto que recibió ofertas pero no eran tantos como alardeo la noche del bar, lo dijo en un afán de querer verse segura o superior delante de la "novia perfecta" de Quinn

- R: Bueno… tampoco fueron demasiadas, aparte no me llamaron la atención

- Q: ¿Por qué?

- R: Porque no, no es lo que busco para mi carrera –Responde incómoda por el tema

- Q: ¿Qué quieres para tu carrera? –Deja su plato y se enfoca por completo en la morena

- R: Obviamente quiero grabar un disco y que la gente conozca mi música pero no de la manera que ellos quieren

- Q: ¿Ellos, los productores? –Pregunta y Rachel asiente- Se que no es fácil abrirse un camino, yo he sido testigo de eso desde que conocí a Kristen y ella me habla del mundo de la música, pero debemos arriesgar ciertas cosas y acceder a lo que ellos piden

- R: Claro, como hacerte una cirugía porque para ellos no eres lo suficientemente atractiva para salir en la portada de un disco o en la televisión –Dice con brusquedad

- Q: ¿Te han ofrecido eso? –Frunce el ceño y comienza a encajar piezas

Rachel deja su comida y suelta un largo suspiro, quizás hablarlo no estaba mal, pero hablarlo ahora con Quinn no era lo que pretendía

- R: He enviado maquetas, muchas maquetas –Aclara- Y en algunas productoras me han respondido y felicitado por mi voz, pero no todas están interesadas en invertir en mi, hace casi un año en una fiesta de cultura en la universidad conocí a varias personas y una de ellas me dio la tarjeta de un tipo llamado Fred Simons, es un ingles muy famoso que trabajara para un sello, planeamos una cita y las cosas no resultaron, creo que fue la gota que derramo el vaso y desistí por un tiempo en buscar ese objetivo

- Q: ¿Por qué no resultaron? Que te dijo ese hombre…

- R: Me dijo que mi voz era única, que tenía buen registro y que perfectamente podría ser comercial, le gustaron algunas de mis canciones, pero… no le guste yo

- Q: No entiendo –Estaba confusa y Rachel vuelve a respirar profundo

- R: Dijo que no era lo suficientemente atractiva para ser cantante, que no tenía la imagen para la estrella de Rock o Pop y que a pesar de mi talento la gente lo primero que ve en un artista nuevo es el físico y mis rasgos son judíos

- Q: ¡Eso es una estupidez! –Se altera soltando la servilleta con brusquedad

- R: Yo… yo me puse mal, me afecto, me dijo que quizás era al razón por la cual aun no me habían aceptado en otras productoras, me sentí como una idiota y antes de salir le dije que se metiera su productora en el culo que a mí nadie me cambiaba –Termina de decir encogiéndose de hombros

- Q: Lo has hecho bien, tu talento sobrepasa cualquier apariencia física. ¡Miles! De artistas son famosos por su talento y no por su apariencia…aparte si me permites decir –Es ella la que toma su mano esta vez- Físicamente tampoco tienes que envidiarle a nadie

Rachel le regala una sincera sonrisa y por unos segundos disfruta de la caricia que ahora Quinn le hacía con ambas manos

- R: Nunca pensé que esto fuera tan difícil, pero me di con una gran pared…

- Q: Pero no puedes dejar de luchar por eso solo porque un imbécil te haya dicho que no eres atractiva

- R: Lo sé, pero como te digo fue la gota de derramo el vaso luego de tocar tantas puertas, desistí en buscar por un tiempo y ahora estoy aquí –Se señala a sí misma- Doy clases en una excelente academia, soy una profesional, compongo canciones, pero aun sueño con ser una estrella –Forma una sonrisa de medio lado y Quinn aparta su mano al tiempo que dirige la vista hacia la ventada quedando pensativa

- Q: ¿Recuerdas cuando me llevaste a conocer el mariposario de la reserva de Lima? –Pregunta aun con la vista, y los pensamientos, en otro lugar

- R: Mmm si ¿Por qué?

- Q: Esa vez me enseñaste dos cosas –Habla esta vez mirándola- La primera es que sabes hacer magia, con tu voz y con tus labios… -Sentencia con una voz y mirada tan profunda que Rachel agradeció estar sentada- La segunda… es que me recitaste la frase del libro Hope For the Flowers y encajo perfectamente en mi complicada existencia. ¿La recuerdas?

- R: Para que una oruga deje de ser oruga, debe ser lo suficientemente valiente para querer ser mariposa…-Pronuncia la frase casi en susurro

- Q: Tu siempre has sido una mariposa Rachel, yo siempre fui la oruga que soñaba ser valiente, pero que ahora, y gracias a ti, puedo volar…

- R: ¿Por qué gracias a mi?

- Q: Porque eres la chica que una vez me dijo en la puerta de su casa, ¡Que viviera! Que luchara por mis sueños y no por los sueños de mi padre ¿No lo entiendes? –La mira con los ojos cristalinos productos de las lagrimas que amenazaban con salir- Fuiste la única persona que se tomo el tiempo de abrirme los ojos

- R: Valía la pena, eres una mujer talentosa solo que nunca confiaste en ti por miedo –Afirma inclinándose y pasando suavemente sus dedos por las lagrimas de Quinn

La rubia toma su mano una vez más y la mira con determinación

- Q: No dejes que un tal Fred u otro idiota te diga lo que es bueno para ti, el talento lo tienes y se que las ganas de cumplir tus sueños jamás se han ido…

- R: Gracias…creo que a veces nos dejamos llevar por lo negativo y olvidamos ciertas cosas

- Q: Es normal, pero no puede atascarnos ¿De acuerdo?

- R: Entendido teniente Fabray –Le hace un saludo militar y la otra suelta una carcajada- Y de nuevo gracias

- Q: Para eso estamos las amigas y por eso estamos hoy aquí, para lo que necesites allí estaré –Confiesa

Rachel solo le regala una sonrisa como respuesta, aun en su cabeza había un laberinto, a pesar de Quinn apoyarla y hacerla sentir mejor, era inevitable no sentir una completa comodidad cuando estaba frente a ella o cuando hacia algún gesto

¿Sera que la rubia no sentía lo mismo que ella? Esa electricidad que recorría todo su cuerpo cuando la tocaba o la miraba.

¡No es fácil! Y mucho menos cuando la otra actuaba como si nada, como si nunca hubiesen pasado la zona de amistad, como si nunca se hubiesen sentido más allá de la ropa…

Ahora iban con paso acelerado debido a la tormenta tropical que se avecinaba aquel domingo de Agosto en la ciudad de New York.

Las predicciones fueron que no llegaría hasta la madrugada, pero al parecer el tiempo no jugo a favor de aquella cita entre "viejas amigas" como lo veía Quinn y como Rachel se negaba a ver.

Luego de almorzar visitaron el museo y platicaron otro rato, de sus carreras, de la familia; entre otras cosas Quinn la puso al tanto del ya adolescente Tomy, todo esto mientras la rubia tomaba fotos de cada detalle e incluso de Rachel cuando esta se descuidaba, eran aproximadamente las seis de la tarde e Iban llegando al departamento de Quinn pues era el más cercano y muchas gotas ya habían comenzado a caer sobre ellas

- Q: Wow, que fuerte, no sabía que llovería tan pronto –Dice entrando al departamento y abriendo paso para que Rachel entrara

- R: Supongo que se adelanto, lo pronosticaron

- Q: Si, espera que te preste algo para que te cambies

- R: No, no así estoy bien, solo necesito una toalla –Atina a decir dejando su bolso mojado en una silla

- Q: Olvídalo, Rachel. Te vas a enfermar, espera y te busco ropa seca

- R: Quinn, no… –Iba a refutar pero ya la otra se había perdido en el pasillo

Procura no caminar mucho para no manchar la alfombra con las gotas que caían ligeramente desde su pantalón, por eso desde su lugar cerca de un ventanal contempla algunos cuadros y echa una vista general al piso

No era ni tan grande ni tan pequeño, pero perfectamente cómodo para dos o tres personas, decorado con un toque minimalista y cientos de fotografías que seguro Quinn escogió. En una gran repisa observa la foto de un adolescente un poco más alto que Quinn sosteniendo un balón de Soccer

- Q: ¿Esta guapo cierto? –Pregunta tras la morena, haciendo que esta se sobresaltara

- R: Si ¿Es Tomy?

- Q: Si es él, el capitán del equipo de soccer masculino y novio de la capitana de las porristas, muy cliché –Ríe entregándole la ropa seca a Rachel que observa como la rubia ahora vestía un albornos

- R: Si, pero seguro lo hace bien, es un gran chico

- Q: Sin duda, es un Fabray –Alardea- Anda, si quieres te cambias en mi habitación

- R: No te preocupes, un baño está bien

- Q: Rachel, por favor –La toma del brazo y la hace caminar hasta el pasillo donde antes se perdió ella misma

- R: En serio Quinn, no es necesario, ya mucho haces con prestarme ropa

- Q: Lo hago para que no te enfermes, estamos en confianza ¿No?

La morena asiente insegura, había confianza pero eso no significaba que fuera totalmente cómodo ir a casa de tu ex, la cual te mueve el piso y cuando su novia estaba de viaje

- Q: Yo preparare un té para el frio, te espero en la cocina –Con un suave toque en el hombro camina y se dispone a preparar lo que antes dijo

Rachel suspira y hace un gesto implorando a Dios por la situación en que estaba

- R: Solo esto me pasa a mí, ahora en casa de Quinn sin poder salir –Espetaba mientras que con dificultad se sacaba la ropa mojada.

Era incomoda estar en esa situación y más cuando sabia que la novia de Quinn en cualquier momento llegaría

- Q: ¿Listo?

- R: Si, ya estoy –Responde ya cambiada y dirigiéndose a la cocina

- Q: Te queda bien –Le sonríe viendo el pantalón deportivo y camiseta holgada que encontró para ella

- R: No está mal

- Q: Pondre a lavar tu ropa, en un rato la secadora la tendrá lista

- R: No tenías que molestarte

- Q: No es molestia, era lo menos que podía hacer, prácticamente por mi culpa e insistencia en ir al museo es que te mojaste

- R: Si tu lo dices…

- Q: Prueba, no había te pero hice chocolate, espero te guste –Le entrega la taza

- R: Esta delicioso –Afirma luego de darle un sorbo- Y caliente

- Q: Si, ten cuidado… ven vamos al sofá, quiero mostrarte algo –Toma la mano de la morena y esta se deja llevar una vez mas

La rubia saca de uno de una de las repisas un gran álbum de fotos y lo coloca en el regazo de Rachel

- R: ¿Qué es esto? –Pregunta mirándolo

- Q: Un álbum –Dice y la morena rueda los ojos

- R: Me refiero a porque me lo das

- Q: Porque quiero que lo veas –Expresa con algo de humor

- R: Ok, veamos…-Deja el chocolate en manos de Quinn y lo abre

Pasa hoja por hoja bajo la atenta mirada de la rubia que sonreía por las reacciones de la otra.

Era un álbum con muchas de las fotos que Quinn saco de los chicos del Glee Club y algunas salidas en su estadía en Lima.

No estaban todas las fotografías que tomo cuando vivía allí obviamente, pero si las que guardo de las clases con el Sr Schuester; las presentaciones y los partidos de Soccer a los cuales acudió para animar a las Guerreras

- R: ¡No puedo creer que hicieras esto! –Reía

- Q: ¡No se ve tan mal!

- R: ¡Santana te va a matar! –Suelta una carcajada viendo una foto de la latina vestida de jugador de Futbol americano mientras le daba una nalgada a Brittany que vestía de porrista

- Q: Fue cuando ganaron uno de los últimos juegos y los chicos organizaron fiesta de disfraces, creo que ya estaba bastante tomada

- R: Claro que lo estaba, yo no tanto

- Q: Ni te creas, solo que no pude fotografiar nada comprometedor

- R: Mejor… ¿Y esta cuando fue que no la recuerdo? –Señala una fotografía de ella misma con su guitarra

- Q: Estabas en las gradas tocando y no pude evitar fotografiarte, era antes de las practicas, aun no llevábamos muy bien…

- R: Supongo que era cuando yo te cortejaba y te ponías nerviosa –Dice apartando su vista del álbum y mirando esta vez los ojos de la chica

- Q: Si… fue en ese entonces –Susurra y luego carraspea nerviosa- Hay algo más que quiero mostrarte –Se levante y saca algo del mismo lugar que saco el álbum

- R: ¡Es increíble! No puedo creer que aun la conserves -Sentencia asombrada y tomando la cámara

- Q: No es fácil encontrar rollos para una Agfa Silette Standard, pero es muy importante para mí, obviamente la iba a conservar

- R: Ah si ¿Por qué es importante? –Pregunta distraída viendo como la cámara estaba intacta

- Q: Primero porque siempre fue mi favorita, segundo porque luego de que Cometa la estropeara… tú me la regalaste y se convirtió en algo especial, algo que incluso hizo que ganara en un concurso de fotografía en la facultad cuando iba en el tercer semestre

- R: ¿En serio?

- Q: Te lo juro…

Ambas se quedan mirando por varios segundos hasta que la morena con incomodad se aparta y mira el álbum otra vez

- R: No recordaba esta tampoco

- Q: Fue en casa de Brittany… no la tome yo, fue ella –Explica viendo una foto de ella y Rachel abrazadas cerca de las bancas del pequeño mariposario en casa de los Pierce

- R: Lindos recuerdos…

- Q: Inolvidables –Afirma con voz ronca que salió casi en susurro

La morena ladea su cabeza y por inercia pierde su vista en los labios rosa de Quinn

La rubia lo nota y no hace ningún esfuerzo por retirarse, al contrario se acerca un poco mas y con suavidad toca el mentón de Rachel hasta que esta se acerca y ambas rozan sus labios con un ligero toque, lo suficiente para que comprendieran lo que iba a suceder.

Rachel se separa incomoda por vigésima vez aquel día y deja el álbum en la pequeña mesa del frente

- R: Creo que es mejor que me vaya

- Q ¿Estás loca? Esta lloviendo demasiado –Se levanta

- R: Tu novia llega hoy, no quiero incomodar, esto ya es demasiado

- Q: Kristen no viene, me dejo un mensaje ni siquiera hay líneas y el vuelo se suspendió, esta varada en chicago –Explica sorprendiendo a Rachel

- R: ¿No viene? ¿Por qué no me dijiste antes? Quizás hubiese estado menos incomoda por andar paseando en pijama en casa de mi ex novia y pensando que su actual novia a punto de llegar –Dice todo con una graciosa rapidez

- Q: ¿De que hablas? No veo el problema, el mensaje lo acabo de ver ahora que te cambiabas y tampoco tengo porque informarte, es una tontería

- R: Sí, claro… una tontería –Espeta con ironía

- Q: ¿Me puedes decir que te sucede? Pensé que estábamos…

- R: ¡Si, Quinn, estamos bien! –La interrumpe- ¿Eso quiere escuchar? ¡Pues lo estamos! Ahora me voy –Hace un intento de ir por su ropa

- Q: Tu no te vas a ningún lado –La sujeta por el brazo- Dime que sucede

- R: ¡Sucede que no soporto esto, no soporto que te comportes como si nada hubiera pasado, como si fuésemos las mejores amigas de toda la vida! –Expresa alterada y liberándose de su agarre

- Q: ¡Pues me lo hubieses dicho! "Quinn me siento incomoda a tu lado" y me hubiese ahorrado todo esto –Alzaba los brazos comenzando alterarse

- R: ¿Ahora eres la victima?

- Q: Nadie es víctima Rachel, vengo con el afán de intentar llevarme bien contigo porque siempre te he apreciado y lo que paso fue importante, no lo he olvidado, pero tampoco puedo adivinar que la Srta Berry no se siente cómoda con esto, cuando me afirmo más de una vez que si lo estaba –Espeta molesta

- R: No puedo creer lo que escucho –Negaba con la cabeza- Si no te dije es porque trate de llevar esto por las buenas, estoy feliz de tus logros, estoy feliz que vivas tu vida como siempre has soñado, pero no pretendes que acepte que me trates como a cualquiera de tus amigas ¡Es egoísta!

- Q: ¿Egoísta? Por favor, no digas estupideces, tu eres la que aquí no ha sido sincera y ahora sales con que no estás cómoda, es inmadura tu actitud

- R: ¿Inmadura? Por favor –Entrecierra los ojos- ¡Quinn nos íbamos a besar! ¿No lo ves? Y quizás esto hubiese sucedido en cualquier momento ¡NO SOY DE PIEDRA! –Repita con un fuerte grito

- Q: No pretendo llegar a nada de eso contigo –Se cruza de brazos en forma infantil y Rachel suelta una risita irónica

- R: ¡Exacto! No pretendes nada, pero para mi todo es igual, porque ahora comprendo que para mí estos últimos seis años no han hecho que te ame menos o que con tan solo mirarme puedes hacer lo que sea conmigo ¿Cuándo lo vas a ver? ¿Te lo tengo que dibujar? Porque yo si he notado, desde el primer momento, que esto es completamente absurdo, pero claro… llegas con tu vida perfecta a desequilibrarme y tratarme como si nada hubiese sucedido –Movía las manos y caminaba de un lado a otro

- Q: Deja de decir estupideces y deja el patético drama, no pretendo molestarte –Espeta con rabia sentándose en el sofá para tratar de calmarse

- R: Pero es lo que haces –Se acerca y la mira fijamente- No puedes comportarte así, me hace daño. Si quieres ser mi amiga bien, per no finjas que las cosas pueden ir como están yendo porque es mentira ¡Es egoísta y no lo merezco! –Escupe con desesperación

Quinn se tensa y cierra los ojos tratando de contener las lagrimas que amenazaban con salir

- Q: No te hagas la víctima, Rachel Berry –Alza su vista empañada en lagrimas- porque no tienes una puta idea de lo que he vivido los últimos seis años