¡Hola!

Sí, aquí ando yo, devuelta a los capítulos cortos, de todas formas agradezco su apoyo y sus reviews que me alegran el alma. El próximo intentaré que quede más larguito.

Cuidense mucho!


—¿Estas segura de eso, Maka-chan? —preguntó Tsubaki, consternada.

—Totalmente segura. La cita, la chaqueta de cuero, la banda en su cabeza, la constante repetición de la palabra: cool. Todo encaja, Tsubaki. ¡Es Soul! —contestó Maka.

La heredera del clan Nakatsuka se quedó un momento pensativa, analizando la situación. No dudaba de las palabras de la meister rubia, confiaba en la capacidad de su amiga para sacar buenas conclusiones, sin embargo este giro de acontecimientos resultaba algo extraño, y muy complejo.

Y entonces se dio cuenta de algo: Maka y Soul definitivamente estaban hechos el uno para el otro, se habían vuelto a enamorar sin saber quién estaba detrás de la pantalla, parecía como si de entre todas las personas, ellos siempre fueran a elegirse sin importar las circunstancias. Todo eso se le hizo muy romántico, sin embargo la expresión de Maka no detonaba tanto agrado.

—Al menos no fue un señor mayor —dijo Tsubaki, más respetuosa de lo necesario.

—No —reconoció Maka, y agregó—: Fue mucho peor.

Era lunes, la semana comenzaba y ambas caminaban juntas a clases, era un perfecto día en Death City, pero la joven Albarn caminaba con una nube negra en su cabeza, mientras el lema de Chrona se repetía en su cabeza: No sé cómo lidiar con esto.

—¡Oe, Maka! —la voz que menos deseaba escuchar se abrió paso entre los estudiantes—. ¿Por qué no me esperaste hoy en la mañana?

La técnico recobró su compostura, ocultando su nerviosismo y respondió lo más digna que le era posible.

—No despertabas nunca y no quería llegar tarde.

—Eso no es cool, Maka.

La mención de esa palabra hizo estremecer a la aludida, debía contarle la verdad a Soul, pero no podía hacerlo en ese momento. Esperaría hasta llegar a casa, donde pudiera explicar todo con calma.

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—¡Soul Eater Evans! —gritó Spirit.

El albino se volteó y se encontró cara a cara con una furiosa Death Scythe.

—¿Qué quieres? —interrogó Soul.

—¡Aún no averiguas que persona fue la que invitó a salir a Maka el fin de semana! ¡Acabaré con ese maldito bastardo en cuanto lo encuentre!

—Debería denunciarlo por maldecir frente a un alumno.

Spirit hizo caso omiso al comentario de Soul y continuó lanzando amenazas al aire. El chico rápidamente se dio cuenta que hablar con un hombre así era un caso perdido, se dio media vuelta y siguió su camino.

Maka lo esperaba en casa, había ensayado mucho el discurso que daría, planificando cuál sería la mejor forma de darle la noticia. Mas, cuando su compañero llegó, este pasó de largo y se fue directo a la computadora. Impaciente, esperó a que esta se encendiera, y se apresuró en teclear las primeras letras de una URL que ya estaba guardada en el historial.

—Soul, tenemos que hablar —anunció Maka.

—Sí, como quieras. Dame un segundo.

El nuevo diseño del foro era horrible, como si el fondo se hubiera partido en dos, y en ambos lados se reflejara lo mismo, asemejandose a un espejo. Una perfecta simetría. Sin embargo Soul no hizo un mayor análisis respecto al diseño, sino que se fue directo a la bandeja de entrada, buscando el mensaje de alguien en especifico.

—Soul, es algo importante —insistió la técnico.

Bufó y ocultó su rostro con sus manos, moviendo la cabeza de un lado a otro con frustración. No había nada.

Malva debía estar enojada con él, eso le pasaba por haberla dejado plantada el fin de semana.

—¿Ocurre algo?

—Conocí una chica buena por internet, pero no fui a un encuentro con ella—dijo el albino.

Esa respuesta le pareció sospechosa a la técnico, quien hace un par de segundos había estado dispuesta a revelar la identidad de esa chica, ahora estaba dudando de esa decisión.

—¿Cómo sabes que estaba buena si no fuiste a verla? —preguntó.

—Es obvio, Maka, puedo imaginarla. No cualquier chica encaja a los estándares de Soul Eater Evans.

La rubia sintió su sangre arder en su interior con solo pensar cuáles serían esos estándares. Por su puesto, grandes pechos y un buen trasero. Tomó el primer libro que encontró y le atestó un fuerte Maka-chop en la cara, que lo dejó sangrando por la nariz, como el pervertido que era.

—"Lamento romper tus ilusiones, pero la chica es plana"—pensó.

—¡Ouch! —exclamó Soul.

—¡Pervertido! —acusó Maka.

Se dio media vuelta y entró a su cuarto. ¡Todos los hombres eran iguales! Obviamente ella jamás sería lo suficientemente buena si la comparaban con alguien que cumpliera esos estándares, pero el físico no lo era todo.

Sencillamente, ni Maka ni Malva querían volver a hablar ni con Soul Eater ni con CoolBoy. Ni siquiera quería entrar de nuevo al foro, había visto el diseño y estaba horrible.

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—¡ESTO NO PUEDE SER! —gritó Black Star—. Debieron haber hecho algo en mi honor, este diseño no está a mi altura.

—Tienes razón, Black Star. Pero de seguro la persona que lo hizo se esforzó bastante—contestó Tsubaki.

—¡Y yo que iba a abrir un rol play para alabar al gran Black Star! Tendré que preguntarle a Soul o a Maka si conocen algún otro foro.

—¿A qué te refieres?

—Mis leales súbditos andaban por este foro también, Soul y Maka fueron testigos de mi grandeza virtual.

Tsubaki le dirigió una mirada perpleja a Black Star.

—Black Star, tú ya sabias que ambos estaban en el foro—dijo. No fue un regaño, más bien parecía alabarlo por haberse dado cuenta.

—Por su puesto, un Dios lo sabe todo —respondió orgulloso.

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A la mañana siguiente, Maka continuaba molesta con Soul, apenas sí le habló.

—¡Hola Soul! ¿Y Maka? —saludó Black Star, quien llegaba junto a Tsubaki.

—¡Bah! Por ahí tiene que estar —repuso el albino.

—¿Pasó algo? —interrogó la morena al ver la rabia reflejada en Soul.

—No sé que le pasa, ayer me golpeó de la nada y hoy apenas me habla.

—Debe estar teniendo algún problema.

Al escuchar lo que el arma de Black Star decía, Soul recordó que este fin de semana un chico la había dejado plantada, y él como su compañero no había sido de mucha ayuda. Aunque no era una excusa para enojarse así, una punzada de culpa lo invadió, Tsubaki y Black Star habían sido de más utilidad e incluso parecían comprenderla mejor.

Un grito de gozo lo sacó de sus pensamientos, devolviendo su mente a la realidad.

—¡Crearé mi propio foro! Un lugar virtual para alabar al gran Black Star.

—Muy buena idea —convino Tsubaki.

—Es una mala idea —refutó el albino.

—¿¡Qué!? ¡Es una excelente idea! Un Dios necesita un espacio online para ser alabado.

—Jamás había escuchado algo así. Ya no quiero saber nada más de foros.

—Pero si Maka y tú pasaban todo el día en internet.

Tsubaki se heló al escuchar la declaración de su técnico, Black Star no comprendía la delicada situación.

—Maka no entra a foros —contestó Soul.

El último miembro del clan de la Estrella estalló en risa.

—No puedes engañar a un Dios, Soul, yo sé que Maka tiene una cuenta. Malva99